Llueven bebés

Hermione hacía sus no sabía qué hacer. El Sr. Carlys les dijo que su presencia interrumpía el proceso y que tendría que irse.

-Espera! Podríamos hablarlo, hacer un acuerdo.

-No Draco. Hay que hacer lo que nos piden para que todo salga de la mejor manera posible. Sin evasiones. Te veré en el cumpleaños de Scorpius. –Se acercó al pequeño mientras el lloraba y se despidió de él intentando no ser dominada por sus poderes en desarrollo. –te extrañaré mi niño. –Se volteó para ver a Draco quien estaba a punto de imitarlo. Se uniría a ellos pero tenía que mantener la calma para no hacer las cosas más difíciles. Ella puso la mano en su mejilla y lo besó en los labios. –Te amo.

-Yo también te amo.

Hermione atravesó la puerta sin valor para voltear, porque sabía que si lo hacía no podría marcharse.

Llegó a su casa, la cual ya no sentía suya. Encendió las luces y desempacó sus cosas con la varita. Se acostó en el mueble y empezó a llorar. Ya no dormiría junto a su hombre, no se levantaría a alimentar a su pequeño.

Draco no se encontraba bien. Pero decidió hacer lo que por mucho años le habían enseñado, ocultarlo. Además, la partida de Hermione no sería en vano. Se runió con el quién lo visitaba a menudo. No necesitó que le recordaran la visita de Scorpius al médico. El Sr. Carlys estaba impresionado, aunque desde lejos se veía que estaba agotado.

Solo faltaba una semana para el cumpleaños de Scorpius. Ambos estaban entusiasmados por ver al otro. El día anterior Hermione se probó toda la ropa de su armario hasta encontrar lo que usaría, para así llegar temprano. Draco decidió comprar un traje para el memorable día.

El timbre sonó en lo que Draco inspeccionaba los preparativos.

-Yo voy. –Le dijo a la elfa que iba a abrir. El timbre sonó de nuevo. –Voy de camino Sr. Carlys! –En la puerta se encontraba un ángel rosa. –Hermione… -Ella lo agarró del cuello de la camisa y lo besó como anhelaba besarlo hace tiempo. A él tampoco le faltaban las ganas. –Adoro que no me dejes terminar. –La besó de nuevo hasta que necesitaron aire.

-Dónde está el cumpleañero?

-En su habitación. –Él no era capaz de soltarla así que juntos fueron a la alcoba. Al estar ahí, los tres juntos, se sintió como si por fin estuviera en casa. La felicidad de Scorpius era incomparable, él también la extrañaba. –Te queremos.

-Y yo a ustedes.

Todo estaba listo y los invitados empezaban a llegar. Draco y Hermione eran excelentes anfitriones. Hasta los Weasley estaban en la fiesta. Pero todo giraba en torno a los niños; música infantil, payasos, globos, dulces, fotos, etc… aunque solo fuesen cuatro niños, se estaban divirtiendo.

Luego de que todos se fueran el Sr. Carlys se reunió con Draco y Hermione.

-Adorable. Fue un buen cumpleaños. A pesar del contratiempo, el proceso va de maravilla. El niño está sano, bien cuidado y en un ambiente adecuado. –La pareja sonreía feliz con el niño en brazos. –Un mes más y terminamos. No lo arruine.

El mes pasó como agua y en un abrir y cerrar de ojos ya era el día del juicio. El rubio y la castaña se veían ocasionalmente, pero estaban impacientes de poder estar juntos sin barreras.

La estancia en el Wizengamot fue horrorosa. Un montón de personas con opiniones diferentes, juzgando, reclamando. Por suerte tenía a varias personas a su favor.

Después de unas largas horas de juicio…

Aceptaron! Le dieron la custodia! Pero al día siguiente Scorpius cayó por la escaleras. Convocaron a Draco Malfoy nuevamente a juicio. Hermione estaba alterada, al borde del colapso y no medía sus palabras. Pero con todo su valor Gryffindor rugió en medio de la muchedumbre para ser escuchada.

-ESTO ES ESTÚPIDO! Van a reevaluar su paternidad solo porque Scorpius se tropezó?! Y que pasará cuando monte su primera escoba? O cuando ejecute su primer hechizo? ES UN NIÑO, ESAS COSAS PASAN! LO IMPORTANTE ES QUE ÉL ESTÁ Y ESTARÁ SIEMPRE PARA AYUDARLO A LEVANTARSE!

-Amo a essa mujer. –Susurró Draco. Gracias a Dios le dieron la razón a Hermione.

Para ese tiempo Ron y Marceline se habían casado en su viaje a Las Vegas. Neville conoció a una chica llamada Daphne que cualmente estudio en Hogwarts, pero en Slytherin y al poco tiempo se casaron. Luna y Theo estaban en plan de boda, se conocieron en el cumpleaños de Hermione y después de ahí fueron inseparables. Así fue que en cosa de nada estaban naciendo:

*James, quien fue una sorpresa para todos, hijo de Ginny y Harry.

*Serpent, hijo de Luna y Theo.

*Mary que resultó ser una vampiresa como su madre Marceline.

Hermione y Draco querían casarse. Él le propuso matrimonio cuando le regaló un libro llamado: Quiéres casarte conmigo? Al abrirlo venía con el anillo en un cuadrado recortado dento del libro. Inmediatamente dijo que si. Pero una de las limitaciones de Draco por haber apoyado al señor tenebroso es la imposibilidad de casarse legalmente, con un permiso mágico. No iban a aceptar su separación. Otra controversial noticia para el mundo mágico. Pero eso no borró el hecho de la decisión tomada con anterioridad.

Bill y Fleur Weasley regresaron a la madriguera con su hija Victory (misma edad que Scorpius) para estar cerca de la familia ya que otro integrante venía en camino, Dani.

La pareja Nott, tuvo una hermosa hija a la cual llamaron Ayris. Luna estaba segura de que educaria a sus hijos tal y como a ella le habían enseñado. Theo era tan feliz con sus hijos que juró tener otro.

En cambio; la pareja Potter esperaban a su tercer hijo prometiendo no tener más.

Blaise y su esposa Pansy aprovecharon la época de nacimientos para tener a su segundo hijo, Dante.

Franz nació muy saludable. Y cómo no? Neville hizo hasta lo imposible para que el embarazo de su esposa fuese exitoso.

Percy llevaba varios años casado con su secretaria Valeria, lo cual nadie sabía. Acordaron esto para mantener la reputación de mabos, solo las personas más cercanas a ellos lo sabían. Pero el secreto fue descubierto cuando nació Molly o como le dicen en su familia Milly.

Otro año, otra ronda de bebés.

Tal y como lo planearon, Luna y Theo tuvieron un tercer hijo, Lorcan.

Pansy, decidió intentar por última vez tener una hija con Blaise. Después de la insaciables búsqueda, nació Julia, la tercera alegría de sus padres.

George, superó la muerte de su hermano gracias a su novia Angelina. Luego se casron y tuvieron alos mellizos Fred y Angélica. Ésta última rendía por 10, así que decidieron no tener más porque si vuelve a salir otro como ella; estarían acabados.

A pesar del éxito del primer embarazo de Daphne, el segundo fue un caos. Tuvo que dar a luz prematuramente. Neville estaba devastado al caer en la realidad de que las dos mujeres más importantes de su vida estaban a punto de morir. Daphne había perdido gran parte de su sangre y Alice respiraba con mucha dificultad. Pansy donó sangre a la rubia y ésta se recuperó. Pero Alice seguía en situaciones críticas. Un dpia, su corazón dejó de latir. Franz estaba con Draco y Hermione sin saber que sus padres se estaban desmoronando en el hospital. Sus padres la acariciaban antes de que se la llevaran. Neville pidió a los ángeles que no se la llevaran, les imploró que no lo hicieran cuando… movió su cabecita. Esperanzados de que fuese cierto llamaron a los médicos. Efectivamente, su corazón volvió a latir. Pero aún persistía el problema respiratorio. Les dieron de alta y se sintieron afortunados de que por un milagro su hija estuviera viva.

Ron, al enterarse de que el segundo embarazo de su esposa era un niño, pasaba sus días pensando en la cosas que podrían compartir juntos. Serian un varon. Tendría que hacer algo especial. Siempre hablaría con el y jugarían como si no hubiese mañana. Reventarian con competencias de comida, harían travesuras y serían regañados por Marceline. En su primer día de vida, festejaron viendo televisión.

La situación estaba tensa entre Draco y Hermione cuando estaban atendiendo a Scorpius. Se encontraban seguros de sus sentimientos, se amaban. Pero en los momentos en que las cosas se ponían calientes y querían pasar a otro nivel, no podían continuar porque Hermione lo impedía. En ella, algo le decía que esttaba mal, eso era atribuido a que siempre había pensado en casarse antes de tener relaciones.

Draco lo sabía. Escogió un día. Se puso su mejor traje. Con un ramo de rosas en las manos la despertó.

-Te quiéres casa conmigo?

-Qué? Pero no podemos.

-Legalmente no. Pero sí en nuestros corazones. Quiero una unión, demostrarte que si estoy comprometido contigo.

-Draco… me acabo de levantar. No me des indirectas que estoy demasiado aturdida como para entender.

-Hagamos un compromiso. Frente a todos.

-No lo necesito.

-Claro que si. Te conozco y eres del tipo de persona que quiere todo o nada. Y yo lo quiero todo contigo.

-Estás seguro?

-Muy seguro.

El rubio movió todos sus contactos para que la boda fuese ese mismo día. Tenían pensando hacerla en la mansión Malfoy, pero una visión por parte de Hermione la llamó a un algo. Era hermoso. Las hojas caían en el agua, había un fresca brisa y las rocas rodeaban el lago. Draco no lo pensó dos veces, si ella lo quería, eso tendría. Mandó todas las decoraciones al sitio. Pero algo faltaba. Flores. Pero no esos típicos arreglos, ordenó todo un trabajo de jardinería en el lugar con flores color pastel.

Ya había anochecido. Draco esperaba impasiente en el altar. Hermione llegó con un vestido blanco de encaje.

La boda fue excelente. A Scorpius hubo que apartarlo más de una vez de las flores y del pastel. Lloraba ocasionalmente, pero habían muchas personas que ayudan a los recientes padres con él. La pasaron de maravilla.

Llegó la hora de irse y los Potter se quedaron con Scorpius para que los recién casados tuvieran privacidad.

-A dónde quieres ir?

-No lo sé… quiero quedarme un rato más.

-El que quieras. Ayúdame. –Con sus varitas crearon un cuarto hecho de ramas.

Draco besó con suavidad a su esposa. No quería asustarla, ni que pensara que se había casado con ella por un deseo carnal. Se sentaron en la cama sin querer separarsee.

-Te amo. –le dijo Hermione. Pero no lo dejó contestar.

Lo besó con desenfreno. Empezó a despojarlo de su ttaje.

-Estás segura de esto?

-Por supuesto que si.

Él no esperó más y siguió lo que muchas veces habían detenido. Sus zapatos quedaron en algún lugar del cuarto. Él le quitó el vestido y besó sus hombros. Ella se volteó y lo lanzó a la cama, desabrochó su camisa recorriendolo con sus manos y su boca.

-Si sigues haciendo eso, no aguantaré mucho.

Cambiaron de posición. Él le quitó el sostén y besó su pecho. Fue bajando por todo su cuerpo. Ambos estaban desnudos. Ella se puso nerviosa.

tengo intención de hacerte daño.

-Me quitaste la frase? –Preguntó Draco sabiendo la respuesta.

-Si, lo hice. Y qué?

-Y… eso me encanta gatita.

Llevó la mano en su parte íntima y la preparó para lo que venía. Una vez lista, se introdujo en ella. Con amor, con cuidado. Su primera vez juntos. ella jadeaba, el gruñía, el sonido de sus cuerpos chocando uno contra el otro. Los sonidos de la noche acompañaban el momento. Ella se encontraba, que arañaba su espalda aguantando las diversas emociones encontradas. Draco disfrutaba del momento. Se estaban entregado completamente uno al otro. Las embestidas se tornaron feroces, el dolor fugaz, la satisfacción mayor, querían más, necesitaban más. Tocaron la cima de la pasión uno detrás del otro. Lo sintieron una delicia, tenían que intentarlo de nuevo.

Ese día, no obtuvieron ningún papel que probara su amor. Pero tenían algo mejor, un compromiso del cuerpo y del alma.

Fue así como para la última generación de bebés tuvieron dos hermosas hijas: Cissy Rose y Jane Antlia.

Al igual que muchos perdieron apuestas, incluyendo el padre. Porque un Malfoy siempre tiene un hijo varón. Él no pensó que fuese tan diferente a las generaciones anteriores. Pero se alegró de haber tenido a las primeras Malfoy. Era un padre orgulloso.

Draco nunca paró de buscar a los padres de Hermione, aún cuando ella había perdido las esperanzas. Pero nunca los encontró.