Primeras presentaciones
Hermione convocó a todos al amanecer en un punto específico, justo debajo de la estrella más brillante de los cielos.
-Theo y yo hemos amplificado la magnitud del giratiempos con ayuda de los astros. Pero no podemos ir todos. Algunos tendrán que quedarse para controlar cualquier cambio que ocurra en éste tiempo. Además, tendrán que controlar el mecanismo para poder volver. Nos podemos comunicar, los que vayan cuidarán a sus hijos tanto como a los suyos. –Interiormente, Hermione rezaba para no ser ella quien se quedara. Pero Neville habló inesperadamente.
-Yo me quedaré.
-Estás seguro querido? –Le preguntó Daphne.
-Si. Cuando mi yo del pasado descubra que tiene hijos, va a cuidar de ellos. Lo sé.
-En ese caso, yo también me quedaré y los esperaré ansiosa. –Ambos se besaron. Hogwarts no pudo haber tenido un director con más juicio, pensó Harry.
-Ron, Ginny, George, Bill y yo estabamos hablando y pensamos que sería mejor que ustedes fuesen y aprovecharan para ver a Fred. Ustedes tuvieron un vínculo muy fuerte al ser los más pequeños y no queremos quitarles la oportunidad de volver a verlo. –George, sin poder aguantar, empezó a llorar. Todos los hermanos Weasley se abrazaron en comprensión.
-Imagino que ustedes irán, señores Weasley. –Preguntó Theo.
-Me temo que no. Ya estamos muy viejos para eso. –Responde Molly con lágrimas en los ojos. No quería ver a su hijo de nuevo. Se sentía mal por aquella decisión. Pero no quería volver a experimentar la sensación de tenerlo y perderlo otra vez. No lo sorpotaría. –Pansy, sé que como madre de tres hermosos hijos te sientes afligida. Así que, por favor, vayan tú y Blaise. –La mencionada abrazó a aquella señora que tanto la entendía y que se había convertido en una madre para ella.
-Creo que ya son suficientes la cantidad de personas que se quedarán. –Dijo Theo.
-Si. Ahora, a esperar.-Terminó Hermione.
Ginny estaba muy entretenida hablando con sus hijos y sobrinos, quienes se fueron integrando luego. El hecho de que fuesen mayoría, ya no le importaba. Pero el considerable número de personas en las gradas llamó la atención de algunos jugadores.
Harry, se acercó más en su escoba y al no poder reconocer a ninguno, decidió inspeccionar con Ron.
-Disculpen. No los había visto por aquí. Quiénes son? –Preguntó Harry. Lily moría por abrazarlo, pero sabía que debía mantener su compostura.
-Estudiantes de intercambio. –Respondió Mary. A lo que Albus le daba una mirada como de; que raro, la niña linda pensó. Cosa que la pelinegra se dio cuenta y se enojó.
-Mi nombre es Ron. –Dijo el pelirrojo, atontado, fijándose en aquella chica que había hablado. Le pareció muy hermosa. Ella le sonrió. Albus se sintió con la necesidad de interrumpir.
-Si si si. Ya nos tenemos que ir. Un gusto; Ginny, Ron, Harry. –Los muchachos se fueron dejando a los del pasado con grandes cuestionamientos.
-Harry… creo que me enamoré. –Dijo Ron. –Quién era ella?
-Cómo rayos supo mi nombre? Ni siquiera me presenté. –Se preguntó Harry.
-Ey! Chicos, ya es hora de ir a los dormitorios. –Hermione atajo su atención.
-Oye Herm, viste a los nuevos estudiantes de intercambio? –Habló Ginny emocionada.
-Me encontré con tres chicos que jamás había visto en la biblioteca. Eran muy extraños. Discutían, se hacían bromas, se reían y luego volvían a discutir! Tuve que irme de ahí. –Responde la castaña.
Cissy, Jane y James caminaban por los pasillo, pullandose, riéndose, desordenandose el cabello, etc.
-Vieron a tía Herms? –Preguntó Fred Arthur.
-Si. Creo que hasta se asustó. –Dijo Jane riendo. –Verdad Cuñado? –se refirió a James.
-Supongo, cuñis. Tenía cara de que no la dejamos concentrar. –Él también se reía. Cissy, que también se divertía, se dio cuenta de los calificativos.
-Cómo que cuñado? Espero que esa relación implique a Scorpius y a James, verdad que sí? Ay mi cuñado! –Dijo Cissy mientras apretaba los cachetes de James. Éste no se sentía muy de acuerdo con su planteamiento.
-A propósito, Dónde estás Scorpius? –La incógnitta de Julia le interesó a todos.
-Tenemos que encontrarlo. Andando. –Sugirió Lorcan y todos corrieron a buscarlo.
Draco estaba en el piso, sorprendido. "Qué mierda ha pasado?" pensó.
-Qué… Qué eres? –Pregunta el rubio.
-Scorpius… -Lo llamó Rodrigo.
-Vámonos. Por favor. –Le pidió Alice. Scorpius dejó de mirar a su padre y se fue con sus primos y hermanas.
Un fuerte pitido, parecido al de una estación de tren, los despertó.
-Levantense todos. El profesor Dumbledore viene para hablar con ustedes. –Les dijo Severus. Lily salió de su cuarto a ver qué pasaba. –Usted es… imposible. –Ella se sorpendió por la extraña mirada del profesor, quien sólo atinó a irse de ahí.
Luego de que todos estuviesen preparados, Dumbledore llegó para hablar con los chicos.
-Espero que hayan dormido bien y que disfrutaran del desayuno que les mandé a traer.
-Si gracias profesor. –Dijo Tedd.
-Bueno, he venido para decirles que me comuniqué con sus padres. –Todos empezaron a hablar y a hacer preguntas emocionados. Había una gran algarabía. –SILENCIO! –Dumbledore hizo que se callaran. –Ellos me han pedido que se presenten, aquí, en el pasado.
-Qué?! –Dijeron todos.
-Es para crear nuevos recuerdos y así, poder encontrarlos. Ahora, pónganse esto y…
-Qué haces aquí Sangre Sucia Inmunda!? –La voz de Draco se escuchó desde afuera.
-No me llames así hurón mal formado! Aquí el único asqueroso eres tú. –Respondió Hermione.
-Mejor lárgate Malfoy. –Le advirtió Harry.
-Obligame cara rajada. –El rubio le dio una de sus tantas sonrisas de superioridad. –Y tú qué Weasly? Piensas golpearme?
-No. Más bien, tiene alguna indigestión. –Dijo Blaise riendo.
-Idiotas! –Gritó Ron.
-Miren quién lo dice. –Se burló Theo. Iban a seguir con el intercambio de insultos cuando llegó una encapuchada.
-A ver montón de inmaduros! O dejan de pelearse o SE LAS VERÁN CONMIGO! –Dijo Lily muy enfadada, casi temblando de la furia.
-Y tú qué nos harás? –Preguntó Draco actuando como si no le importara. TRAN! Se oyoó el sonido de sus primos quienes dieron un paso a adelante. Dumbledore sonreía, se notaba que eran una familia unida.
-Deberían hacerle caso. –Dijo el profesor. Demás personas se aproximaban al lugar: los Sr. Weasley, Bill y Fleur, Percy, Remus y Tonks, Pansy y Daphne, Neville y Luna, una chica extraña de aspecto tenebroso, Fred y George, Narcisa, Ginny y Angelina.
-Mamá… qué haces quí? –Preguntó Draco
-El director me llamó. Pensé que te había ocurrido algo malo…
-No por ahora. Tal vez, después. –Dijo el mencionado director.
-A qué se refiere? –Narcisa estaba algo angustiada.
-Ya comprenderá. Pues bien, quiero presentarles a algunas personas. –Todos entraron a la sala de menesteres. Esta había adquirido sillas y una tarima. Además, de una mesa con algunos dulces y agua, por si alguno se le bajaba el azúcar o se desmayaba. –Quién quiere empezar? –Se dirigió a los encapuchados.
-Nosotros. –Dijo una firma pero dulce voz. Sus acompañantes subieron a la tarima algo inseguros. A decir verdad, hasta Dumbledore estaba inseguro, aunque no se notaba. –Hola. Mi nombre es Ayris.
(LA REPRESENTACIÓN DEL DIÁLOGO DE LOS PADRES DEL FUTURO:*)
*Estoy recordando* Dijo Luna. Los demás lo intentaban, pero no lo lograban.
-Soy serpent. El hermano mayor. –Dijo éste en el pasado.
-Y yo soy Lorcan, el menor.
-Venimos del futuro. –Toda la audiencia estalló en carcajadas. Los del futuro no se sorprendieron, su prima era tan directa como su tía Luna.
*Estoy recordando!* Luna se emocionó.
*Qué estás pasando?* Preguntó Hermione
*Por qué nosotros no podemos?* Preguntó Theo algo frustrado.
*Porque no le creen a mi niña. Es más, se están burlando de ella.* La desesperación de Theo aumentó con el comentario de su esposa.
-No se burlen de ella! –Serpent se enojó por el trato a su hermana. Todos callaron.
-Nuestros padres están aquí. –Alhunos sonrieron con burla mientras Lorcan hablaba. –Nuestra madre, es Luna Lovegood y nuestro padre es Theodore Nott. –Los Slytherin se reían y hacían comentarios cobre Luna.
-Cómo se atreven a hablar mal de mi madre?! –Serpent ya sacaba su varita.
-Cálmate. –Ayris lo tomó del brazo para que perdiera los estribos.
-Mamá… -Luna ya sabía que Lorcan se refería a ella. –Estamos en aprietos. Sé que tú nos crees, pero necesitamos que papá recuerde este día, eso lo guiará hasta aquí. Por favor, ayúdanos.
-Lo intentaré. –La rubia se paró y se acercó a su futuro marido. Estaba tan entretenido que no se dio cuenta de que ella se acercaba a él. A medida que pasaba, los Slytherin callaban. Hasta que quedó en frente de él y Theo miró hacia arriba.
-Qué quieres lunática? –Le preguntó Theodore. Luna tomó sus mejillas con las manos, se inclinó y lo besó en los labios. Se separaron en segundos.
-Espero que no te olvides de esto. –Todos miraban a Luna anonadados. A Theo no le salían palabras.
-Qué se supone que debe de pasar? –Dijo Serpent al cabo de unos segundos.
-No lo se. –Responde Dumbledore.
-Por qué no pasa nada?! –Serpent adquirió el carácter de su padre.
-Pero qué te crees lunática de mierda?! –Theo salió del shock, gritándole a Luna. Esta se asustó.
*Justo lo que es, tu esposa. Y NO LA VUELVAS A TRATAR DE ESA MANERA EN LO QUE TE QUEDA DE EXISTENCIA!*
-PAPÁ! –Gritaron Ayris, Serpent y Lorcan, se fueron a abrazarlo a él y a su madre.
*Hola! Mis niños, estaba tan preocupado.* La familia se dio un tierno abrazo.
-No lo olvidó…-Dijo la Luna del pasado en un susurro casi inaudible.
*Por supuesto que no. Cómo olviidar el primer beso con mi esposa?*
-Para terminar, nuestras casas. Yo pertenezco a Slytherin, a diferencia de Ayris y Lorcan, quiénes son de Ravenclaw. –Terminó Serpent.
-Qué clase de broma es ésta? –Preguntó Draco.
*Te puedo asegurar, que todo esto es real. Venimos del futuro, para rescatar a nuestros hijos.* Responde Luna. *… Hola.* Algunos rieron con su repentino saludo. Esa mujer era todo un personaje.
-Eso quiere decir… Que sobreviví a la guerra! –Theo se alegró.
-Amigo, te casaste con la lunática. –Le recordó Pansy.
-Me vale verga! –Dijo el castaño con una sonrisa. –Sobreviví! –Las dos Lunas sonreían, sin embargo, Theo del futurp está enojado de que tomara a su esposa tan a la ligera.
*No te preocupes. Es un comienzo.* -Dijo Luna precatandose de su reaccion. *Bueno futuro… somos la familia Nott. A mi marido y yo nos presentaron formalmente en una fiesta. Él había escuchado sobre mis descubrimientos en el campo de las criaturas mágicas. Lo invité a mi casa para que viera una de mis investigaciones, yo sabía que él era muy inteligente así que le pedí ayuda. Hacíamos un buen equipo, pero no llegábamos a ningún lado. Un día, decidimos relajarnos y beber una botella de vino. El alcohol surgió efecto, nos besamos y nos gustó. Pasamos de ser socios a ser novios. Cuando encontramos lo que estabamos buscando, a los narggles, estaba tan feliz… ahí fue cuando él me propuso matrimonio. Fue uno de los días más felices de mi vida.* -Los adultos Theo y Luna se besaron. Realmente, estaban muy enamorados.
*Y tuvimos 3 hermosos hijos.*
-Papá… -Dijeron los mencionados, avergonzados.
*A veces pienso, tuve que hacer algo muy bueno para ser bendecido tan grandemente.* -Él no paraba de sonreír. *No lo arruines Nott. Porque somos muy felices. Bien chicos… Algunos de sus padres se tiene que quedar por si hay alguna alteración. Pero podemos continuar.
Una de las encapuchadas salió disparada por los aires debido a un hechizo malhecho. Hasta que calló, dejando ver su rostro.
-Estás bien?! –Preguntó Molly.
-Si. Gracias abuela. –Ya sabían de qué familia era. Aunque claro, con ese cabello es obvio. –Bueno, creo que yo seré la siguiente. –Se levantó y saludó. –Hola. Mi nombre es Angélica.
-De Angelical no tiene nada! –Dijo uno de sus primos. Ella rió.
-Eso dicen. Pero yo, soy una revolucionaria. Como sea, mi padres son George y Angelina Weasley. Papá, mamá, los presento.
-Yo? Casado? Pero cómo?
-Te enamoraste de mamá cuando ella te ayudó a salir de una depresión casi suicida.
-Hermano, estás mal… -Le dijo Fred. De repente, aparecieron George y Angelina.
*HERMANO!* -George abrazó a Fred llorando. No podía creer que lo estaba viendo de nuevo.
-George… -Dijo Fred refiriéndose a su gemelo. –Hay que llevarte a un psicólogo.
*Oh… no llores mi cielo. Todo está bien, no estás solo.* -Le dijo su esposa Angelina.
*Tranquilo amigo, respira.* Le sugirió Theo.
-Por qué se pone así? –Preguntó Molly a su nieta.
-Es que… bueno…
-Yo les digo. –George se recompuso. –Durante la guerra, todos corrimos peligro. Estabamos en la escuela, nos atacaban. Nos separamos y no volví a ver a Fred, hasta que todo terminó. Su cuerpo yacía en el piso del comedor, sobre un manto blanco. –Su llanto y el de los presentes afloró.
-NOO! MI HIJO NO! POR QUÉ? –Molly lloraba desconsoladamente. Arthur no podía decir nada ante el trágico futuro. Fred se acercó a ellos.
-Mamá, Papá… calma, estoy aquí. Aún no me he ido. No hay razones para sufrir tan temprano.
-No puedo creer que voy a perderte hermano. –George aún no se creía la noticia. Los otros Weasley se abrazaron sin querer saber más.
*Es cierto. Y ahora que lo sabes, podemos estar alerta. Verdad?* -George esperaba la confirmación de Theodore.
*Bueno… hemos alterado mucho el futuro, pero creo que otra personas más en él no haría mucho daño. Además, ya lo saben. Es inevitable el hecho de que quieran protegerlo.*
-Lo ven? Todo estará bien. –Dijo Fred. –Ahora… vengan aquí mis sobrinos! –Todos los encapuchados fueron a darle un abrazo. –Vaya, son bastantes.
-Wuau! Siempre quise conocerte Tío Fred. Papá habla mucho de ti. –Dijo Angélica.
*Oh! Hermosa, no te hemos dejado terminar. Continúa por favor. –Se percató George.
-Eres tan traviesa como nosotros? –Preguntó Fred.
-Soy el dolor de cabeza personal de mi padre y la abuela lo disfruta. Yo no solo invento aparatos para las bromas, hago hechizos, encantamientos, yo llevo las bromas a otro nivel. Papá siempre es citado en la escuela. –Molly empezó a reír. –Yo creo mi propio mundo, con lo que se me venga a la mente.
*Cuando nació pensé que era como un agelito. Hoy en día, hasta estoy pensando en cambiarle el nombre. -* Los presentes rieron por su comentario.
-Eso es! Haz que tu padre pague por todas las cosas que me hizo pasar. Ya tendrás una idea de lo que fue para mi criarte. –Dijo Molly.
*Créeme. Lo estoy pagando con intereses. Y dónde está mi otro mellizo?
-Aquí! Hola. Me llamo Fred Arthur Weasley en honor a mi tío y mi abuelo. Soy de Gryffindor al igual que mi hermana. No soy tan fanático de las bromas como mi padre y mi hermana, más bien, las vendo. Soy un magnífico negociante. Ayudo mucho en las finanzas de la familia. Puedo montar un mercado en cualquier parte, de cualquier cosa, vendo hasta las piedras si me dejan.
*Es cierto. Pero no lo dejamos hacer eso porque sería fraude.* -Dijo Angelina. *Ante todo la ética.*
*Amo a mi esposa. Es linda, inteligente y tiene un buen sentido del humor. Entonces… Angelina del pasado, tú y el yo de éste tiempo, en una cita.* -Ella lo miró con algo de temor.
*Despacio querido.* -Le advirtió su esposa. *Aún tienen que pasar una serie de acontecimientos para que eso pase.
*Es cierto. Pero estaré al pendiente.* -La pareja se besó y se fue a sentar con los de su época.
