Un capítulo más

Aquí lo tienen! Ya llegó! Después de tanto tiempo, Un capítulo más.

-No puedo creer que esto esté pasando! –Decía Ginny en su sala común a solas con Hermione. Los chicos estaban en sus habitaciones. –Es tan emocionante.

-Habla por ti. –Dijo Hermione fastidiada.

-Hay muchas cosas malas y tristes en el futuro. Pero lo superamos y lo que hicimos mal, lo vamos a arreglar. –La pelirroja hablaba con mucha ilusión.

-Pero… y si esos desastres fueron los que nos ayudaron a forjar nuestro porvenir? Y si algo cambia? –La cabeza de la castaña se hacía bastas formulaciones. –No me mal interpretes. No me quiero casar con Malfoy y sé que él tampoco. Pero tengo tres maravillosos hijos que no me gustaría perder.

-Pues entonces tienes un serio problema amiga. Porque no puedes tenerlos si no te casa con Draco. Recuerda que también son sus hijos. –La castaña se tapó la cara con una almohada del sofá ante las verdades de Ginny.

-idiota. –Dijo Hermione.

-Él o tú? –Hermione se quedó callada. No sabía cómo responder a eso.

-necesito ir. Quiero ver qué va a pasar. –Harry estaba desorientado en su habitación. Quería saber qué estaban hablando en la oficina de Dumbledore.

-Ya te dijeron que no. Sé sensato. Los adultos, con experiencia, se encargarán de esto. –Razonó Ron.

-Wau Ron! Verte a ti mismo te afectó. –Se burló Fred.

*Tiene que haber un problema.* -Decía Theo.

*Estás demasiado paranoico. No pasa nada.* -Draco pensaba que era un truco para estar más tiempo con Hermione e intentaba restarle importancia. Confiaba en su esposa y sabía que Theo estaba locamente enamorado de Luna. Pero se ponía malditamente celoso. Agradeció la paciencia de Hermione, cualquier otra mujer lo habría dejado en un dos por tres.

*Fue una expresión desmesurada de luz. Tuvo que ser por algo. Estamos jugando con el tiempo, no podemos tomar nada a la ligera.* -Hermione concordó con Theo.

*A no ser que… alguien más haya cruzado con ustedes sin que se dieran cuenta.* -Pensó Dumbledore.

*No lo creo. Fuimos los únicos en aquel lugar.* -Dijo Draco.

-Están seguros? Pudo pasar desapercibido. –Repitió el sabio mago. Antes de darle tiempo al rubio de confirmar su respuesta, Hermione salió corriendo. Los demás fueron tras ellas. Estaba buscando algo con desesperación. Abrió una puerta y cruzó sin importarle atravesar a Myrtle la llorona. Llegó hasta un inodoro agachándose para vomitar. Sus compañeros se quedaron fuera para darle privacidad. Lentamente, se acercaba Dumbledore. –Como supuse, pasó un tercero. No en un cuerpo a parte, se está formando en la Srta. Granger –Draco lo miró. –Perdón, Malfoy.

*Quiere decir que mi esposa está poseída?* -Preguntó el rubio. El canoso hombre rió.

-Más bien, está embarazada. –Se oyeron los ruidos de la castaña regurgitando. –O por los menos eso espero. –Hermione salió del baño y todos se le quedaron viendo.

*Qué están mirando? Acaso nunca vieron a una mujer vomitar?* -Preguntó la castaña.

*Amor… estás embarazada?* -Dijo Draco con preocupación.

*No creo. Debió ser algo que me cayó mal.*

*Pero qué cosa si no has comido nada desde la mañana?* -Le reclamó Draco.

*No sé. Algo.* -Levantó los hombros como si no le importara. Pero la verdad es que no quería pensar en esa posibilidad.

*Su aparición fue muy anormal. Hay que averiguar el por qué, el tiempo es muy delicado, tú misma lo dijiste.* -Theo intentó razonar con ella.

*No tengo mis materiales para hacer la pócima.* -Dijo Hermione.

-Severus, por favor. –Dijo Dumbledore y el profesor de pociones buscó los ingredientes necesarios.

*Vuelvo en un momento.*

-Éste debe ser un momento abrumador para la Srta. Malfoy. Esperemos en mi despacho. –Propuso Dumbledore.

*No puedo creer que esté en éste situación. Rayos! Le dije a Malfoy que no usara esa supuesta poción anticonceptiva. Si no en el pene, no sirve. Ah! Pero eso sí, si estoy embarazada lo voy a matar.*

-Es alentador saber que aún después de casados me sigue llamando por mi apellido. –El joven Malfoy estaba apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados y rostro inexpresivo. –Qué haces ahí? Preparándome un veneno letal? –Preguntó a la mujer sentada en el suelo con un caldero enfrente.

*Ojalá.* -Sonrió ella con más picardía que malicia. El rubio se sorprendió, porque le gustó. *Pero no. Es para mi.*

-Para ver si estás embarazada?

*Si.* -Ella batía la mezcla enigmática.

-Cómo pudo pasarme?!

*No creo que necesites que te explique eso.*

-No! Que asco.

*Bueno, me has dicho otras veces que te hable sucio pero ahora estoy confundida.*

-Sueles contestarme cada vez que te hablo?

*Si.* -Lo interrumpió para molestarlo un poco más.

-Ay ya! A caso te crees muy importante? No puedes hablarme así.

*Así cómo?*

-Tan familiarmente. Yo soy un Malfoy y tú una impura, deberías tener respeto y pedirme clemencia por ser una mugrienta. –La castaña se paró del piso y se dirigió a él. Como traía botas de tacón era un poco más alta que él. Se agachó ligeramente y lo miró severa a los ojos para darle a entender que sólo era un niñito aún.

*Eres el hombre que amo y con quien me casé. Pero no permito que nadie me hable de esa manera. Te quedó claro pequeño malcriado?*

*Si.* -Apareció el Draco del futuro. *Causándome problemas?*

*No tanto. Solo un pequeño desacuerdo. A propósito, qué hacías por aquí?* -Le preguntó al Draco del pasado.

-Em… yo… -No le supo contestar.

*Olvídalo. Ya hirvió el brebaje.* -Hermione fue a servirse un vaso.

-Me voy.

*No.* -Draco lo agarró de la túnica.

-Por qué no? –Preguntó

*Porque en éstos tiempos, tú nunca andas en nada bueno.

*Salud.* -Dijo la castaña antes de beber. En segundos, sintió náuseas. Nuevamente corrió al retrete, vomitó y revisó el color. *Morado brillante.*

-Qué quiere decir?

*Significa que…

*Si estoy embarazada… te dije que no cambiaras el método Malfoy!

*Me aseguraron que era confiable!

-No los entiendo. –La pareja prestó atención al joven. –Se ponen mal porque van a tener otro hijo? Deberían estar felices. Van a tener otra alegría más en su vida. Entiendo que muchas veces puede ser agotador, pero por lo que he escuchado, es muy gratificante. –Hermione sonrió y lo abrazó.

*Qué lindo!* -Dijo aferrada a él.

-Oye! Oye! Oye! Suéltame, arruinas el traje. –Ella obedeció.

*Lo ves Draco. No eras tan malo después de todo.* -Dijo Hermione agarrando a su esposo de las solapas esparciendo besos por su cara.

*Tal vez no era un completo tonto.* -Dijo desordenando su cabello con su tez un poco enrojecido debido al pinta labios y un poco de vergüenza.

*Vamos a dar las buenas noticias! No vemos Draco.* -La castaña se despidió del muchacho y se llevó a su esposo arrastrando. Llegaron al lugar de reunión y al abrir la puerta Hermione exclamó. *Tendré otro bebé!* -Los presentes, al tanto de los problemas que esto traería, se alegraron. Un nuevo miembro llegaría a la familia. Sin duda traería más alegrías.

*Un momento! No has comido! Vamos al médico, tu falta de apetito no es normal.*

*Draco…* -Lo llamó Harry.

*Si?*

*Tú eres el medimago.* -Le recordó el azabache.

*Em… ya lo sabía.*

-Soy medimago! Que bueno que no soy un magnate, es muy aburrido. –La voz del Draco del pasado sobresaltó a todos.

*Cuándo llegaste?* -Se preguntó el rubio.

-Ahora mismo. Me dijiste que no me metiera en problemas. La verdad, es que no puedo dormir. Tengo muchas dudas.

-Eso lo entiendo Sr. Malfoy pero ya es hora de que se vaya a su habitación. –El rubio siguió las indicaciones del director.

*Y qué tienen pensado?* -Preguntó Draco.

*Luego de reencontrarme con los fallecido, no soy capaz de irme y resignarme a su muerte.* -Interrumpió Hermione.

*Nosotros tampoco.* -Apoyó Ginny.

-Por eso, creo que la mejor decisión es que se queden un tiempo y vean hasta dónde podemos llegar. Son nuestra arma secreta, conocen mejor que nadie cómo gana la guerra. –Habló Dumbledore.

*Podríamos acortar su duración, evitar tantas muertes como podamos, enseñar a los chicos a defenderse mejor con las técnicas modernas* -Agregó Harry.

-Me parece una buena idea. Los contrato!

*Ah?* -Se extrañaron todos. De qué estaría hablando Dumbledore ahora?

-Se convertirán en los nuevos profesores.

*Y qué pasará con los actuales?* -Preguntó Ron.

-Seguirán aquí. Será muy nutritivo para ellos también, mejorarán.

*Alto alto alto. Todo eso suena muy bien. Pero las cosas no son tan simples. No podemos pretender cambiar todo lo malo porque de esos errores hemos aprendido. Es obvio que cambiaremos el futuro, ese es el objetivo. Pero, y si no recuperamos lo que perdimos?* -Theo plantó a todo el mundo en el suelo. Es muy bueno soñar y no le gusta romper las expectativas de los demás. Sin embargo, éste no es el momento para hacer las cosas así como así.

-Descuide Sr. Nott. Ya lo tengo planeado. Saldrá bien.

*Si usted los dice, yo le creo.* -Habló Harry.

*Yo no opino lo mismo.* -El castaño se cruzó de brazos.

*Querido, todo va a salir bien. Ten fe.* -Dijo Luna.

*No me queda de otra.* -Se resignó. Miró a Hermione quien estaba sumergida en sus pensamientos.

-Tendrán que cambiar un poco para ser profesores, podrían reconocerlos. Tienen la libertad de pertenecer a la casa que deseen. –Dumbledore les asignó habitaciones dentro del castillo. A los niños se les trasladará luego de que fuesen presentados.

*No Hermione!*

*Draco… es una decisión ya tomada.* -La castaña arreglaba la cama para poder acostarse.

*No dejaré que seas una profesora de Slytherin. Si quieres, hasta puedo ir a Gryffindor, pero tú no vas con las serpientes.*

*Si voy.*

*Por qué insistes tanto?*

*Lo mismo quiero preguntar.*

* En éstos tiempos, es muy peligroso. Te estoy evitando un mal momento. Hay un montón de jóvenes que están siendo entrenados para ser mortífagos. No tienen mucha paciencia, no escuchan instrucciones de nadie, serás un chiste para ellos. Te lo digo por experiencia.*

*Esa es exactamente la razón por la que quiero ir. Esos niños no tienen alivio en su corazón. Están asustados, desorientados, rebeldes. Pero si puedo darles un poco de valor para que crean en que tienen otro camino que seguir… lo haré.*

*Tienes un corazón de oro.* -El rubio suspiró. *Iré contigo. Pero déjame advertirte; si vas al estilo Mary Poppins lo vas a lamentar. Te harán añicos.*

*Descuida. Puedo manejarlo.* -Recordó algo. *No ibas a castiga a Jane?*

Qué? Por qué?* -Se hizo como quien no sabía.

*No te hagas el tonto. Ella debe entender que si molesta a su hermana habrá consecuencias.*

*Solo estaba jugando. Le compro otro par de zapatos a Cissy y ya.*

*Ese es otro tema. Le compras uno y luego va a querer otro. Al final termina con 6 pares de zapatos y tres vestidos de cóctel. Las estamos malcriando.*

*Tengo suficiente dinero para malcriarlas todo lo que quiera. Ellas se merecen todo.*

*Así no se puede ser. Que hay de los valores, de la satisfacción de hacer algo por ti mismo y ganarse las cosas? Ellas tienen que crecer.*

*No quiero hablar de eso.*

*Y tú tienes que aprender a aceptarlo.* -Por último, dejó la conversación y se acostó a dormir. Su esposo también hizo lo mismo.

*Ese viejo… se cree que sus técnicas arcaicas funcionan mejor que las nuestras.* -Dijo Theo enojado mientras se daba un baño.

*Eso no es cierto. Nos ha pedido que demos clases a sus alumnos. Confía en nuestros conocimientos. Creo que deberías hacer lo mismo.* -Le dijo Luna.

*Eso solo fue para distraernos. Cómo no nos vamos a preocupar por nuestro futuro y dejarlo a… ni sé a qué le estoy dejando mi tiempo!*

*Confía en él. Si está tan seguro, algo debe saber que nosotros no.* -Theo quedó pensando en las palabras de su esposa. No volvió a decir nada en toda la noche.

Harry tocaba la pierna de su pelirroja, lentamente iba subiendo. Se detuvo en sus muslos y masajeó un poco más acelerado. La besó en el cuello y fue entonces cuando ella supo que aquel juego llegaría a más.

*Harry, para.* -Le advirtió. Le dolía hacerle aquello después de que la había defendido. Pero tenía una batalla que ganar.

*Eres tan hermosa…* -Dijo aún entretenido con su cuello.

*Te dije que ya basta.* -Con su mano lo alejó. En sus caras se veía el disgusto.

*Qué te pasa? Pensé que querrías tener un poco de sexo con tu esposo. En cambio, me apartas como si yo fuese un extraño.*

*A si? Ya tienes tiempo para mi? O necesitas tener a todo el mundo mágico en la habitación para tener sexo tranquilamente?*

*Ya estás diciendo estupideces. No entiendo a qué te refieres.*

*Argg! Siempre estás ocupado haciendo lo mejor para todos. Tu tiempo está dividido en un TODOS. Debes de entender Harry Potter que yo no soy "todos". Yo soy tu esposa y no haré el amor solo cuando tu quieras. La semana pasada me puse mi mejor conjunto solo para ti. Y me rechazaste!

*Qué querías si estaba ocupado?*

*Puedo entenderlo. Pero de vez en cuando me gustaría que también saques un tiempo para mí. Que te dediques a seducirme.*

*Para qué si ya estamos casados?*

*Vete! Largo no quiero verte!*

*Y dónde dormiré?!*

*En el baño. Con la cortina cerrada y la puerta con seguro… Si no te marchas rápido te mataré!* -La pelirroja lanzó la almohada al suelo y con los pies lo empujó. Obligado por su esposa, se fue de la cama.

A la mañana siguiente, los adultos se encontraron en la sala de los menesteres con sus hijos. Les explicaron lo que iba a pasar y empezaron a arreglar sus transformaciones. Parecía fácil, pero el cambio físico de un mago, nunca lo es. No sería algo tan drástico como la poción multijugos. Con un corte de cabello era suficiente.

*Mamá no puedes ir a Slytherin.* -Jane se había unido a la causa de su padre. *Sólo mírate. Te ves muy tierna. Van a acabar contigo. Serás un puro relajo!*

*Si mi apariencia es un problema, se puede arreglar.* -Con una destreza que ella solo poseía, cambió su color de pelo a uno más oscuro y casi rojizo. Se maquilló los ojos más oscuros que de costumbre. Cambió su traje blanco a uno negro.*Y ahora que tal?*

*Te ves… rebelde.*-Dijo Cissy.

*Sexy*-A Draco se le estaba saliendo la baba. Tal vez no sería tan malo. Podría cumplir algunas fantasías sexuales con su mujer. *De acuerdo, te apoyo.*

-Sra. Malfoy. Acompáñeme por favor. –Le llamó Dumbledore. Ella obedeció. Los demás estaban ocupados haciendo un hechizo duradero.

*Cissy, sabes hacer ese hechizo?*-Le preguntó su padre.

-No. Pero puedo intentar.

*Bien. No lo cambies mucho. Solo oscurécelo un poco.* -Ella realizó el encantamiento dejando el cabello de su padre negro. Éste al verse, no le gustó los resultados. *Te dije un poco! Déjame arreglarlo.* -Con su varita volvió a conjurar dejándose el cabello morado- *Ah! Dónde está tu madre?!*

-Con el viejo. –Responde Jane.

*Oye Draco ya termi…* -Theo no pudo terminar la oración. Empezó a carcajearse. *Blaise! Blaise ven a ver esto!* -No podía aguantar la risa. Tampoco tenía intención de hacerlo. Blaise apareció y se unió a las risas. Ante tal escándalo todos fueron a ver que sucedía. Fue una mañana muy divertida para todos menos para Draco.

*Ya deja de burlarte y ayúdame.*

*De acuerdo.* -Con un movimiento de varita Theo intentó quitar el color. No lo logró. Intentó otro y tampoco pudo. *Qué fue lo que hiciste? No puedo quitarlo*

*Cómo dices?!*

*Tranquilo. Seguro Hermione puede quitarlo.* -Chasqueó. *Aunque a decir verdad, ese es el origen del problema. Dejas que tu esposa y tus hijos hagan los hechizos por ti. Te acostumbraste y perdiste la práctica.*

*No me jodas Theo. Sabes que eso nunca fue mi fuerte. A mi háblame de pócimas o tónicos.*

*Oigan chicos, ya es hora…* -La anterior castaña se acercó a la esquina alejada donde se encontraban. Frunció el ceño al llegar. *Draco Malfoy, qué te has hecho?!*

*No me salió bien. Puedes arreglarlo?*

*A ver…*

*Mejor déjalo así.* -Propuso Theo. Draco encontró razones suficientes para matarlo, pero su esposa no lo permitiría. *Para que aprenda a hacer las cosas por si solo.*

*Oye Theo, por qué no miras a Luna?*-Sugirió Hermione. Theo dirigió una mirada a su esposa.

*Necesitas ayuda Luna?*-Le preguntó.

*No.*

*Y tu cabello?*

*Me gusta el azul, vi la oportunidad de poner mi cabello así y lo tomé. Algún problema con eso?*-Dijo Luna con su mirada especial, como le gustaba a su esposo.

*No. Todo en orden.* -Theo esbozó una sonrisa al recordar esos luceros y esa determinación cuando estaban haciendo el amor. Al llegar al orgasmo, pareciera que pudiese ver mil galaxias en sus ojos.

*Reverte.* -Hermione intentó cambiar el color morado, pero no pudo. *Draco, qué fue lo que hiciste?*

*Qué pasa?* -El anterior rubio entraba en pánico.

*Tranquilo, déjame intentar otra cosa. Incambio*-intentó un nuevo hechizo y movimientos de varita muy violentos. Lo logró, se enorgulleció. *Ya terminé. Tienes que practicar ese hechizo luego.*

*Estás loca? No viste lo que pasó? Podría perder la cabeza*

*Ahora pienso que debí hacerle caso a Theo.*

*Oigan dejen la fiesta, llegaremos tarde.* -Avisó Blaise. Fueron a sentarse en el gran comedor sin perder de vista a sus hijos.

-Bienvenidos estudiantes. Este año tenemos varios cambios de personal. Esperamos que sea de gran ayuda para ustedes.

*Aquí todo empieza a cambiar…*-Dice Hermione recordando que ese año solo hubo dos cambios. Uno de esos, involucraba a Umbridge.

Dumbledore los presentó a todos con sus respectivas materias. Además, colocó a cada nuevo estudiante del futuro en la casa que se encontraban desde un principio. También, cambió sus apellidos con los de sus padres.

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Harry Evans: Invocación (Es una nueva materia utilizada como excusa para hacer que los estudiantes saquen a flote sus armas de defensa e invocar un hechizo. Ya que con Umbridge, eso no pasará)

Ron Prewett: Estudio y análisis de demonios necrófalos y criaturas espectrales. (Combinado con técnicas de ataque y escape)

Dracus Black: Medicina básica para emergencias (Nueva asignatura)

Theodore Acasio: Alquimia

Blaise Castinger: Teoría Mágica

George Prewett: Transformación, asistente.

Ginny Evans: Vuelo

Marceline Prewett: Defensa contra demonios necrófalos y criaturas espectrales.

Hermione Black: Encantamientos

Luna Acasio: Comunicación y entendimiento de criaturas mágicas (Nueva asignatura)

Pansy Castinger: Aritmancia

Angelina Prewett: Estudio de runas antiguas

…..

Todos iniciaron con sus clases, Harry y sus amigos iniciaron con DCAO y por consiguiente con Dolores Umbridge.

[…]

-Y quién podría lastimar a unos niños como tú? –Preguntó la mujer redonda y rosada.

-Lord Voldemort, ha regresado. –Dijo Harry sin titubear y todos empezaban a murmurar su descontento.

-Él no ha regresado, Sr. Potter…

-Claro que si, yo lo vi. Mató a Cedric y…

-La muerte del muchacho fue una coincidencia desafortunada…

-Voldemort lo mató, estoy seguro…

-SUFICIENTE! –La mujer respiró profundo. –Harry Potter, quedas castigado. –Del otro lado de la puerta estaba "Harry Evans" tratando de entrar y decirle un par de cositas a esa mujer. "Ron Prewett" lo sostenía para que mantuviera la calma.

*No soporto a esa mujer.*

*Yo tampoco pero quien menos debe saber de nuestros planes es ella.*

*Va a torturarme, Ron.*

*Lo sé. Pero no te advertimos. No podemos hacer nada.*

*Quizá ahora no, pero no volverá a hacerlo a otra persona.*

Y así fue. Cada vez que pasaba algo fuera de lugar, los futuristas aparecían para tratar de que no se lastimara a ningún estudiante. Les fue muy bien, eran varios contra una. Pero por desgracias Umbridge era muy lista y tenía a todo el ministerio a su favor. Modificó las clases y anularon el uso de varitas en cualquier asignatura. El ejército de Dumbledore no solo enseñaba DCAO, sino todas las asignaturas. Harry, Hermione y Luna, siendo los más habilidosos estaban muy cargados. Las clases, las tareas y la docencia estaban ocupando mucho tiempo de su vida. Probablemente reprobarían sus TIMOS, casi no tenían tiempo para ellos mismos, pero valía la pena.

"Dracus Black" no pudo evitar que su pasado se implicara con la Suma Inquisidora. Pero a menudo lo alejaba y lo engañaba para darles más tiempo a los demás y seguir practicando. No se preocupaba por su educación en DCAO, mientras menos daño supiera hacer, mejor. Aún habían varios enfrentamientos entre el trío de oro y los Slytherin's. "Harry Evans" pensó que sería mejor dejar ese tema como está. Ya en un futuro se aceptarían, no les iba a quedar de otra.

Los hijos intentaban ayudar a sus padres a llevarse mejor uno con los otros. Pero vaya que era una tarea difícil! Ni siquiera podían verse en los pasillos sin lanzarse un insulto. La separación de casa era tan fuerte que hasta ellos se estaban contagiando del asco mutuo. Tenían que aceptar sus reglas para no delatarse y poder encajar. Si hablas con un Slytherin, estás muerto. "Porque no eres lo suficientemente bueno para hablar con ellos" o porque son muy groseros.

Y como si fuera poco, más problemas se avecinan para todo aquel que estaba en ese tormentoso tiempo.