Bajo el mar
Al ver a Ginny saltar, los que no oían nada pensaron en acompañarla.
*No dejen que nadie salte, repito, nadie salte!* -al ver a Marceline tan alterada y ninguna sirena hablando, las chicas se destaparon los oídos y pudieron detener a sus esposos. Harry estaba muy ajeno a todo lo que pasaba. Marceline desplegó sus largas alas y lo atrapó en el aire dejándolo de nuevo en el bote.
*Maldición! Mataron a Ginny! –dijo Angelina mientras agarraba a George.
*Es mi única hermana, suéltame!* -Ron pensaba lo mismo, pero su esposa no estaba haciendo nada, porque era lo correcto. Aunque eso no quitaba que estuviese nervioso.
*Tranquilos, ella está bien!* -era imposible. Ginny no salía y nadie sabía que pasaba. De pronto, comenzaron a atacar los barcos. Una cabellera pelirroja flotaba en la superficie, Harry no pudo esperar más y brinco. Los rojos cabellos se dirigieron velozmente a él y lo hundió. Las demás sirenas golpeaban la madera, escamosas manos agarraron los bordes y mecían los botes para que las personas cayeran, melodiosas voces intentaban atraer a los hombres. Oscuras nubes se acercaban y relámpagos destruían todo a su paso. *Luna, tienes miedo?*
*No.* -dijo tranquila, como si nada pasara.
*Entonces entra al agua. Agarra fuerte tu varita, busca a Harry y sigan a los peces dorados, busca a Colynd y explícale lo sucedido. No intentes razonar con Ginny, ella ya no es buena… descuida, si no tienes miedo, nada malo te va a pasar.* -la rubia asintió, juntó sus manos y con toda seguridad saltó al agua. Theo reaccionó rápido y la tomó del brazo. Ella forcejeó pero él era más fuerte. Parte de su brazo estaba en el agua y le empezaron a crecer escamas.
Luna aprovechó su distracción y se alejó. Para evitar que le pasara igual que a Harry, Marceline lo cargó. *Todos a la orilla!* -las mujeres tomaron los remos y los hombres la siguieron- fuera del agua, quitaron sus hechizos.
*Qué está pasando?! Tengo que volver por Luna.*
*Ellos estarán bien. Nosotros somos lo que estamos en peligro. Corran!* -esta vez, todos hicieron caso.
Luna nadaba como podía. No estaba acostumbrada a no tener piernas. Con su varita se defendía de todas las sirenas que querían echarle mano, hasta llegar a Harry. Ginny estaba casi irreconocible. Es decir, los tres se habían convertido en sirenas, pero Ginny… parecía más pez que humano. La pelirroja luchaba con Harry como si no lo conociera, queriendo hacerle daño. Él intentaba detenerla como podía sin maltratarla.
*Desmaio.* -dijo Luna entre burbujas. Ginny se aturdió un poco y se alejó. *Ven* -Harry recogió su varita y la de su esposa de la arena y siguió a su amiga, quien a su vez seguía a los peces dorados. Llegaron a un arrecife con un arco de rocas en la superficie. Los peces no pasaban por ahí. Entraron a lo que parecía ser una cueva.
*Hola… hay alguien aquí?*
*Colynd?* -vieron una silueta sobre una roca.
-Si…
*Que bueno que te encontramos!* -se alegró la rubia. *Una amiga nos dijo que tú nos ayudarías.*
-Ah sí? Quién?
*Marceline*
-Siempre metiéndose en problemas… cuéntenme qué les pasa? –Luna inició su relato, que eran unos magos, que venían del futuro y lo que les había pasado en este nuevo mundo. –Ya veo… están teniendo unos días difíciles. Les explicaré algunas cosas: Aquella chica, Ginny, saltó con temor, rabia. Esas son cosas que te cambian por dentro y cuando te transformas con esos sentimientos, te olvidas de todo y solo recuerdas la maldad. Mientras que ustedes entraron por amor y para salvarla, ustedes no se dejaron influenciar.
*Y por qué no nos quedamos como magos?* -habló por primera vez Harry.
-Porque estas aguas son espacialmente para eso. A mí me pasó lo mismo. Yo también era una bruja al igual que mi abuela y mi novio Sam. Nos quedamos de éste lado del portal y ni nos enteramos, aún pienso que lo hicieron a propósito, en fin. Él quedó encantado con el canto de las sirenas. Desafié a mi abuela y me sumergí para salvarlo, porque sabía que no tenía ningún mal, pero me equivoqué. Quedó cautivado al ver a tantas hermosas mujeres, era irme sola o compartirlo. No hice ninguna de las dos. Me quedé aquí, pero nunca he vuelto a estar con él.
*Sabes cómo regresar?*
-Si…
*Quieres venir con nosotros?* -preguntó Luna muy animada.
-Yo? Pero a dónde iría?
*Con nosotros!* -la alegría de Luna le dio un entusiasmo que hace mucho no sentía.
-En serio!? Y los acompañaría en sus aventuras!? –preguntaba emocionada.
*Si!*
-Y ya no estaría… sola.
*Somos muchos, así que es poco probable.* -Harry apoyaba la idea.
-Está bien, los acompañaré.
*Genial! Y… cómo saldremos?* -continuó Luna.
-Al igual que salen los caballos, por las olas.
*Wou! También salen caballos? Este es el mejor día de mi vida!* -gritó la chica emocionada y los espectadores rieron por su fascinación. A demás, la rubia también estaba contenta con el cambio de ánimo de la sirena. Se oía más animada y hasta se podría decir que se veía feliz.
-Si. Es un verdadero espectáculo la verdad. Pero no podrá ser hoy, tiene que ser con la luna llena. Así el mar tendrá la suficiente fuerza para impulsarnos hacia afuera. –Colynd no sabía por qué estaba confiando en ellos, en ese mundo esa palabra es casi inexistente. Por alguna razón, pase lo que pase los quería ayudar.
*Perfecto, eso nos da tiempo para salvar a mi esposa y ya que estamos convertidos en sirenas será más fácil conseguir una lágrima.*
-No estés tan seguro de eso. Aunque estamos convertidos, nuestras lágrimas no les funcionaran. Tiene que ser de una sirena pura de sangre. –rodaron los ojos. En serio? Pureza de sangre? Bueno, si querían liberar a los muchachos tendrían que hacer las cosas bien.
*Qué haremos?*
-Atacar al amanecer. Tu esposa podría sete infiel mañana en la noche. Y como tal vez no quieres que ocurra, la salvaremos cuanto antes.
*Por supuesto que no! Con quién me sería infiel? Cómo estás tan segura de que en éste momento no está engañándome con otro?* -Harry estaba alterado. *Mataré a la sirena que la trajo aquí y a todo el que le ponga una mano encima.* -la ira corría por sus venas. El solo pensar en Ginny haciéndolo con otro le ponía la sangre a hervir.
-Así se habla! Para tu información, el único tritón aparte de ti es mi ex novio. El malandro los ha matado a todos para quedarse sólo con las mujeres. Pero es muy organizado. El día anterior decide con quién tener sexo y no se retracta por nadir.
*Y si lo hace?*
-Eso no pasará, jamás cambia de opinión.
*Y si Ginny es la excepción?*
-Esperemos a que se resista a la maldad. Su verdadero ser está enterrado en lo profundo de su alma.
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-Joder Tadeo! Cómo mierda dejaste que se fueran?
-Se fueron con usted. Y recuerde que está más adulta, ya pasó por esto y sabe lo que pasará.
-Podrían alterar el futuro. Y se llevó mis zapatos favoritos!
*He comprado mejores.* –Marceline apareció toda embarrada de lodo junto a los demás.
-Dónde está mamá? –preguntó Albus con ojos cristalinos.
-Y papá? –preguntó James igualmente afligido.
-Papá, por qué no trajiste a mamá? –Airys también se notaba dolida.
*La verdad es que no lo sé* -Theo se tapó la cara para no ver la de sus hijos.
*Lo intentaste* -dijo Draco palmeando su hombro en forma de consuelo. El rubio buscó a su esposa con la mirada. Se le hacía extraño que no estuviese formando un escándalo. Ella y Milly estaban sentadas a lo lejos contando los golpes que daba un péndulo.
*Oh! Por favor, le harán un funeral? Ellos estarán bien*
*Cómo pueden estar bien? Los vimos ahogarse frente a nosotros* -George solo susurró pero los que estaban cerca lo escucharon. Empezaron a llamar dolidos a sus padres. Marceline siseaba para que se callaran, pero era inútil. Ante tanta algarabía, Hermione le indicó a Milly que continuara mientras ella iba a ver qué pasaba.
*Por qué tanto escándalo?*
-Nuestros padres han muerto! –era un hecho. Los que no habían escuchado a la primera ahora lloraban junto a sus primos. Hermione observó que faltaban Harry, Ginny y Luna. Un nudo se formó en su garganta pero mantuvo la calma. Miró a Marceline sentada en una silla muy agotada.
*Dime la verdad Marceline, ellos han muerto?*
*No* -respondió desganada. *Ellos están bien*
*Chicos! No lloren, ellos están bien!*
*No te va a funcionar. Ellos no hacen caso, solo actúan por impulso, miedo y tristeza. Pero no los culpo, en esta atmósfera se respira ese aire*
*Pero… el hombre perro y la mujer serpiente pueden encontrarnos con tanto escándalo*
*No. Anteriormente nos estaban persiguiendo, pero los perdimos. Además, aquí los sentimientos son indetectables.*
*Qué mierda con todo eso de los sentimientos?*
*Laverna y Vejovis se alimentan de los sentimientos que vienen de la oscuridad de tu alma. Se alimentan de tu miedo y de la tristeza. Estar mal fuera de este bunquer, te coloca automáticamente en su radar.*
*Bien. Pero creo que no hay que abusar de nuestra suerte.* -Hermione sacó su varita e insonorizó sus voces. *Ahora si, ellos solo te escucharán a ti.*
*Gracias* -la vampiresa se paró y se colocó al frente de todos. *Escúchenme bien. Harry, Ginny y Luna están vivos. Solo se han convertido en sirenas temporalmente. No se ahogaron, ok?* -Hermione finalizó el hechizo.
-Estás segura tía Marceline?
*Por supuesto que sí. Yo no dejaría que nada malo le pasara a ninguno de ustedes.* -la tristeza se convirtió en un inmenso cariño y se dieron un gran abrazo familiar alrededor de Marceline. La vampiresa del pasado también se enterneció, ahora entendía un poco por qué había dejado todo atrás para formar una familia, pero solo un poco.
-De acuerdo viejita, cuál es el plan? –dijo interrumpiéndolos.
*No me llames vieja. Tú también tienes algunos mil años*
-Sí, pero no lo aparento.
*Ni yo tampoco!* -respiró profundo. *En fin. Ginny saltó con miedo, ahora es controlada por las sirenas.*
-Aja
*Harry saltó para salvarla, fue por amor, así que quedó con su consciencia intacta*
-Ok
*Pero como no sabría qué hacer le dije a Luna que lo ayudara*
-La rubia? Estaba calmada?
*Si. También le advertí que no se acercara a Ginny y que buscara a Colynd*
-Crees que ella pueda…?
*Estoy segura. Ella es una chica muy especial y de mente abierta. Harry también tiene buena vibra y son inteligentes. Podrán rescatar a Ginny y obtener la lágrima*
-Eso espero. Y no vuelvas a tocar mis cosas!
*Por qué eres tan odiosa conmigo? Mira que yo traje algo…*
-En serio? Qué es? Qué es? –Marceline silbó para que apareciera su mascota. –Es mi Blaguish! Cómo lo liberaste del hechizo?
*Le saqué los ojos para que no pudiera ver a Laverna como su única ama y se concentrara en sus sentidos. Me reconoció al instante*
-Soy una genio!
*Si, ajá, ahora somos la misma persona?
*Amor…* -Ron la sacó del grupo y se alejaron.
*Si cariño? Qué ocurre?
*Mi hermana, mi mejor amigo y mi amiga están en el fondo del mar y tengo que actuar como si nada. Qué crees que me ocurre?* -el todo de su voz no era de reproche, sino de súplica, quería que alguien lo consolara. Y quién mejor que su esposa?*
*Ohhh cariño… ven* -salieron a una pequeña terraza se acostaron en una hamaca. *Todo estará bien* -decía mientras acariciaba su cabello.
*Cómo estas tan segura?*
*Confía en mí. Solo lo sé*
Si, lo sé, el capítulo está tarde. Pero lo importante es que aquí está!
