Futuros cruzados (parte 2)

*A ver doña, a mí se me está acabando la paciencia. Explíquese mejor, por favor. Desde el inicio* -dijo Draco lo que todos querían decir. Ariana, se quedó pensando en lo que iba a decir.

-A ver, desde el principio…

Había una vez un mundo lleno de vida. Un mundo con más especies de las que te pudieras imaginar. Pero no todos vivían en armonía, algunos se creían más importantes que otros. Esto causó un fuerte conflicto. Pero hubo un entrometido que se hartó de las disputas. Él era un ser especial y al igual que muchos otros creías que con su magia lo podría dominar todo. Tal y como dice el dicho "divide y vencerás", duplicó el mundo. Se denominó así mismo como Cronos, amo y señor del tiempo y el espacio.

Pero no podía tener todo controlado…

Un día, escuchó sobre un talentoso chico cuyos padres murieron salvándolo de un Mantícora gigante. Lo lograron, pero la bestia había impregnado su veneno en ellos y a los pocos días murieron, pero antes, le traspasaron sus habilidades. Se decía que él podía enfrentarlo y darle una batalla interminable. Todos lo conocían como Merlín "el de los tres poderes".

*Cuáles son esos tres poderes?* -preguntó Ron.

-Su padre era Odín y tenía la habilidad de siempre salir victorioso, pero consigo traía la guerra. Una ninfa quedó perdidamente enamorada de él, Odín la rechazó. Solo tenía ojos para Leyla una hechicera muy hermosa y amable que se resistía a su grandeza. La ninfa, uno de los seres más astutos, se apoderó del cuerpo de Leyla y se entregó a Odín. Merlín nació sin ninguna capacidad aparente, por eso, sus padres siempre daban la cara por él. Antes de morir Odín y Leyla le dieron sus poderes incluyendo a la Ninfa, con la diferencia de que al ser hombre ella no podía controlarlo pero el sí podía usar los poderes del espíritu como quisiese (inteligencia sobrenatural y afinidad con los animales y las plantas)

Esa combinación fue nuestra perdición. Crono lo tomó como su discípulo. Merlín cuidaba de que todo estuviera en paz hasta que un día se cansó. Era joven y quería disfrutar su vida a su modo. Le fascinaba la vida de los muggles que a pesar de no tener magia se las ingeniaban para hacer cosas maravillosas. Así que se fue de este mundo dejando a cargo a Laverna y a Vejovis. Le reveló algunos secretos, de esos que tanto había aprendido a lo largo de los años. Dejó a su disposición el manejo de la naturaleza quien ha sido prisionera durante siglos. Una doncella cuyas esperanzas no se agotan.

Merlín dejó su responsabilidad sin que Cronos se enterara. Este no se dio cuenta ya que estaba muy ocupado teniendo relaciones con todo lo que fuese del sexo femenino. Un día como cualquier otro, conoció a Adriana. Esta lo vio con tanto poder… no pudo resistirse. Cronos cayó a disposición del arma más letal para los hombres, la mujer. Adriana tuvo mucho afán por quedar embarazada, así podría atarlo a ella y aprovecharse de los beneficios. Cronos se enfureció. Su hijo podría destronarlo y Adriana quería usarlo. No importa, pensó. Podría matarlo cuando naciera y se acabó. Para su sorpresa, tuvo una niña. Estaba tan feliz que su corazón se ablandó y le perdonó la vida.

Conjuntamente nació el hijo de Merlín. Quien como era de esperarse se enamoró de una maga.

El niño a su corta edad era un prodigio. Creció viendo los dos mundos, a diferencia de Merlín, él no quería estar ajeno a lo que pasaba en el mundo de las criaturas mágicas. También veía como en el mundo de los muggles cazaban brujas sin piedad, aquellas que habían quedado atrás, que era minoría. El bosque lo llamaba, herencia de la ninfa de Merlín, quizá. A lo lejos escuchó un llanto. Una chica rubia estaba sentada al pie de un árbol.

-Qué tienes? -le preguntó hipnotizado por aquellos grises ojos parecidos a una tarde de tormenta.

-No lo entenderías. -contestó

-Lo dudo mucho. Soy muy inteligente, no creo que pudiese haber algo que no logre entender. -dijo con arrogancia. La chica quería borrarle la sonrisa de la cara.

-En el otro mundo están lastimando a los animalitos, en este mundo lastiman a las personas. Por qué no hay un mundo únicamente para los que quieren estar en paz?

-Te entiendo.

-Mentiroso.

-No. En serio. Yo creo que los magos necesitan organización en este mundo, los muggles no están preparados para conocer la magia, solo la explotarían o destruirían. Laverna y Vejovis son los culpables del mal en el mundo de las criaturas y deben ser derrotados. Si esto pasa, ambos mundos se acercarían a la armonía. -la chica se quedó con la boca abierta.

-Cómo conocer el mundo perdido?

-En mi sangre hay varias fusiones de criaturas mágicas, las heredé de mi padre.

-oooh. -estaba impresionada. Por fin, alguien que la comprendía.

-Mi madre es maga y mi padre hace no sé que cosa con su bastón.

-Aaah. -quedaron de verse todos los días bajo el mismo árbol. Se hicieron buenos amigos y compartieron sus vidas durante décadas.

-Oye…

-Si… -estaban acostados en el césped viendo el cielo estrellado.

-Recuerdas la vez que te dije sobre derrocar a Laverna y a Vejovis.

-Si…

-Por qué no lo hacemos nosotros?

-Estás loco?! Nos matarían.

-Al menos lo intentaríamos.

-Y morir? No gracias.

-Y si pedimos ayuda a nuestros padres?

-Moriríamos antes.

-Vamos! -se levantó. -Dónde están tus agallas?! De que te sirve tener tanto cerebro si eres una gallina?!

-Disculpa? -hizo lo mismo. -Mi sentido común me ha ayudado mucho. A seguir con vida, por ejemplo. Soy una sobreviviente desde que nací.

-Y prefieres vivir así? Viendo a todo lo que te rodea sufrir? Piensas quedarte de brazos cruzados y no defender lo que crees?

-Tú y yo estamos bien. Eso es lo que importa.

Se dejaron de ver durante un largo tiempo. La chica por presión de su padre, le concedió un nieto. Sólo al verlo a los ojos comprendió que no quería que su hijo tuviese las mismas angustias que ella. Fue a buscar a su amigo.

-Hola. -lo encontró en el mismo lugar de siempre, pero esta vez, llevó un invitado.

-Hola. Pensé que no volverías. Quien es? -preguntó refiriéndose al niño.

-Mi hijo. He decidido aceptar tu propuesta de cambiar al mundo. Por él. Porque no quiero que esta situación llegue más lejos y lo involucre. Quiero que tenga una vida feliz y en paz.

Ambos, milagrosamente, lograron convencer a sus padres.

Quedaron impactados

-Merlín! Te dije que te hicieras cargo mientras no estaba! Mira como esos dos incompetentes han arruinado todo.

-A mi tú no me mandas! Yo no iba a quedarme a cuidar o que te correspondía. Tú lo hiciste, pues entonces debiste hacerte cargo a vez de andártela de mujer en mujer.

-Basta los dos! No es momento para pelear. Hay que encontrar una solución. -dijo el chico.

Por más que lo intentaron, no encontraban forma de derrocarlos. Habían infundido el miedo en la población y con ella habían hecho tropas. Además, los poderes de control mental de Laverna eran mucho más poderosos. Lograron poner un campo de fuerza sobre el mundo perdido, para que no pudiesen escarpar. Le dieron refugio a los que aún buscaban la paz y mantuvieron ocultos de los muggles en lo que ahora se llama "el mundo mágico". De ahí vienen las reglas de confidencialidad de un mago.

*Alguien tiene pluma y pergamino? Estoy segura de que esto no viene en los libros de historia* -dijo Hermione, pensando en que nunca había leído eso en toda su carrera en leyes mágicas.

-Aun así, muggles se casaban con magos, magos restringían su magia para estar con muggles olvidando incluso, que alguna vez los tuvieron. Hay otros extraños de hijos muggles que por alguna razón tienen magia. Yo pienso que los muggles absorben la magia, un saber sobre natural; pero los que hacen la diferencia son los que deciden creer en ella, logran materializarla y manifestarla al exterior. -a Hermione se le escapó una lágrima.

*Qué pasa cariño? -preguntó Draco.

*Es solo… es increíble saber qué soy. Pensaba que ese era un misterio que nunca podría descubrirlo*

-No tiene nada de malo. Los magos hijos de muggles desarrollan una gran inteligencia porque tienen que esforzarse más. -Eso explica a mi madre y a Hermione, pensó Harry. -Pero este no es un retraso, es un avance. Si todos fuesen tan dedicados y nobles, los mundos fuesen un lugar mejor.

*Qué le pasó a Merlín y a Cronos?* -preguntó Theo.

-Se dieron cuenta de que sus poderes no eran suficientes. Así que los transfirieron a sus hijos y perecieron a manos de Laverna y Vejovis. Los chicos se separaron para no ser encontrados tan fácilmente. Tuvieron hijos y volvieron a transferir sus poderes y ellos a sus generaciones siguientes. Pero se les olvidó pasar la historia cuál se perdió en el tiempo.

*Cuál era el punto de traspasar sus poderes?* -preguntó George.

-Esperar a un momento en el que Laverna y Vejovis fuesen más vulnerables. Al ver que no encontraban a los herederos, desesperados, ellos decidieron hacer un descendiente para que los ayudara en el mundo de los mortales. Fue cuando Voldemort nació. Un mestizo racista y cruel, la personificación del mal.

*El asunto de Merlín y Crono, qué tiene que ver con nosotros?* -preguntó Ginny pensando lo peor.

-La sangre de Cronos está entre los Malfoy y la sangre de Melín entre los Evans, ahora Potter. Scorpius Malfoy y Lily Potter son los elegidos para acabar con esta guerra de poder. -Ginny lloraba, los demás estaban en shock.

*Hasta cuándo?! Cuánto más tendremos que soportar esto?! Cuántas víctimas más habrá?! Mi hija no va a pelear por nadie. No lo permitiré. No voy a perder a mi única hija!* -se alejó hacia la terraza.

-No la sigan. -dijo Arianna. -Le prepararé un té y hablaré con ella.