Los juegos de parejas disparejas

Tres días después…

-Dani. -Angelina atrajo la atención de la desconsolada chica. -Pensamos que será mejor que pases un tiempo con tus padres. Los necesitas.

-Cómo podré mirarlos a la cara?

-Todo estará bien princesa. -dijo Ginny. -No puedes decirle a tus padres sobre Victoria. Solo ten fe en que ellos las tendrán en un futuro. Si quieres hacer algo por tu hermana, asegúrate de ello.

-De acuerdo. -esa misma tarde partió a la Madriguera, donde se encontraba su padre. Más tarde, vería a su madre.

Ginny se comunicó con Percy. Que también era el padrino de Victory y le explicó lo sucedido.

-Tienes que decirle a Bill que su hija murió, él tiene derecho a saber. -regañó Percy.

-Es mejor para todos que se quede en la ignorancia. Es una decisión ya tomada. Si tenías algo que opinar entonces debiste haber venido a la reunión.

-Me llamó una tal Angelina Johnson. No pensé que sería tan importante.

-Pues entonces desde este momento debes tomar a las personas más seriamente y que empiece a interesarte las reuniones familiares porque tu hija y tus sobrinos están involucrados.

-Tienes razón.

-Además, Milly es hija única. Su madre no sabe que existe y su padre no está para apoyarla. Tienes idea de lo que debe estar sintiendo? Así te educaron a ti? -por alguna razón Ginny siempre lo hacía reflexionar.

-Tienes razón. Y ahora que su prima murió debe sentirse aún más triste. Ser padre es muy difícil. Nunca pensé en tener hijos porque tengo miedo de que sean infelices.

-Puedes cambiarlo! Milly es una chica genial, si te animas a conocerla seguro se llevarán muy bien.

-Lo intentaré. Hablaré con el director y pediré que venga en red flu.

-Excelente!

En poco tiempo llegó el día de los juegos. Los chicos estaban muy emocionados, llevaban pancartas y pitos para poyar a sus padres.

Percy había llegado para que su hija no se lo perdiera. "Que en estos momentos sea padre soltero, no me impide ir a la competencia y disfrutar el espectáculo" decía.

-Hola Dani. -saludó a su sobrina que había llegado esa misma mañana.

-Hola. -estaba tranquila, pero en sus ojos veía un vacío.

-Cómo están tus padres?

-Bien

-Lamento lo de tu hermana y lamento que Charlie no supiera de ti. Estoy seguro de que le hubiese encantado estar contigo, escuché que son muy unidos. Y aunque no concuerdo con su sentido del humor, tendrás que conformarte conmigo.

-Tú eres más que suficiente tío Percy. -le dio un abrazo. -Y con respecto a Victoria, mientras más veía a mis padres, más segura estuve de que Vic estará bien.

-Claro, va a estar bien y la cuidaremos mejor. -A lo lejos, un rubio observaba la escena.

-En qué piensas? -preguntó Hermione.

-Crees que pueda curar a Victoria y a nuestro hijo en el futuro? -dijo Draco.

-En su futuro, no. -le fue sincera. -Una vez tu futuro adulto me dijo que estabas condenado a tratar emergencias mágicas porque no quisiste dejarme a mi o a los niños. Pero ahora tienes una oportunidad que NADIE tiene, puedes arreglar tus errores antes de cometerlos. No les des razones a la justicia para tomar tus decisiones. No le des a nadie el control para tomar tus decisiones.

-Bienvenidos sean todos! -interrumpió Luna. -Daremos inicio a los primeros juegos de parejas disparejas!

-UUUUU! -EEEEE! -UUOOOOO! -gritaban todos de alegría.

-Esto es único en la vida y sé que están emocionados. Pero me lo tienen que demostrar, quiero oírlos hacer ruido! -ordenó Theo.

-UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU -gritaron todos mientras sonaban pitos y golpeaban el piso.

-A eso le llamo animo! Padres, aquí no habrá ganadores ni perdedores, el objetivo es obtener las estrellas doradas. Solo esfuércense y confíen en que harán un buen trabajo! -explicó Luna.

-El primer juego es sobre la confianza. Los hombres tendrán vendados los ojos y cruzarán una pista de obstáculos hasta llegar a la estrella. Las chicas los guiaran en el camino. En sus marcas! -prosiguió Theo. -Listos… -los vendajes cubrieron sus ojos y solo podían oír la voz de Theo y ver solo a su pareja y a sus hijos dándoles apoyo. -Fuera! -no parecía que hubiese comenzado. No había ningún obstáculo.

-Adelante. -dijeron. -apareció una muralla. -Derecha. -más ladrillos aparecieron en la dirección dada provocando que todos chocaran. Un par de vece más y llegó a ser frustrante.

-No seguiré con esto. Detente!

-Sólo continúa Daphne. Dime a dónde ir. -dijo Neville.

-Pero…

-Solo hazlo. -volvió a exigir. Pansy y Blaise pasaban por una situación similar.

-La pista es mágica; a todos lados que vayas los obstáculos aparecerán frente a ti!

-Segura?

-Totalmente. -Zabini empezó a correr hacia adelante, chocando con cada pared. -Para!

-Si lo que dices es cierto, chocaré como sea. Solo trato de agilizar las cosas.

-Theodore! Si se lastima te mataré!

-Ya veo a quién Michael salió con los huesos duros y carne de acero. -dijo Albus.

-Por qué lo dices? -preguntó Jane.

-Ser el mejor amigo de mi hermana tiene desventajas. El pobre debe llegar dolorido a su torre luego de una de sus peleas.

-No le hago nada que no merezca. -se defendió Lily.

-Si, ajá. Suerte que golpeas como niña. -dijo Michael.

-No me provoques.

-Ginny, no te sientas mal, pero me estoy hartando. -dijo Harry en la cancha.

-Yo también… tengo una idea! Has todo lo contrario a lo que te diga.

-No lo sé. Y si me golpeo de nuevo?

-Confía en mí.

-De acuerdo.

-izquierda. -el chico fue a la derecha evitando el muro que salía del lado contrario. Así, lograron llegar engañando al juego. Marceline tuvo la misma idea recordando las viejas trampas de Laverna y Vejovis.

Hermione se fijó en que la luz del sol que entraba por la ventana era irregular. Les daba a todos de la cintura para arriba. Y si era como los sensores de movimiento en las películas de espías?

-Granger? Te quedaste sin palabras?

-Abajo. -nada sucedió cuando lo hizo. -Avanza. -nada pasó, porque la luz no notaba la presencia de Draco.

-Excelente! Hermione pudo resolver el acertijo de los obstáculos -Theodore se paró de su silla emocionado. Luna sin disimulo le miró la retaguardia. Theo lo notó, al parecer nadie más. -Luna, esto es acoso! No seas atrevida! -pero detrás de ese angelical rostro, esos soñadores ojos y esa suave voz, había un alma atrevida, inteligente y valiente.

-Eres mío, por lo tanto, puedo ver y tocar lo que yo quiera. -dijo poniéndole la mano al trasero de su novio, se paró igual y lo besó.

-Papá! Mamá! Eso es vergonzoso! -gritó Lorcan ruborizado mientras Ayris reía.

-Tengo que mantenerlos vigilados. -le comentó Serpent a Dani. -A este paso, me tacharán de pedófilo y Tedd tendrá que decirme Oppa. -dijo esto pensando en lo que pasaría si naciera antes de tiempo. La pelirroja rió a pesar de la mención del peli azul que no se había visto en mucho tiempo.

-Esto debe ser una maldita broma! -gritó Angelina desesperada, no había salida. No era ella la que estaba en el laberinto pero aún así se sentía atrapada.

-Una broma? Alguien me está haciendo una broma? A mí? -la cosa era serie, se reusaba a admitir que alguien le había hecho una jugarreta, así que se puso a pensar. Echó su cuerpo hacia adelante y se retiró. Nada pasó, no sintió nada. Fue de un lado a otro, avanzando de apoco.

-Ese es mi hermano! -gritó Fred.

-Así! Sigue haciendo eso! -todos llegaron de una manera u otra.

El siguiente juego consistió en una enorme ruleta que giraba y se movía en diferentes direcciones. Los participantes estaban sobre ella y tenían que llegar al centro. Particularmente, Marceline desplegó sus alas y junto a Ron alcanzaron la estrella.

Luego: Cissy, Lily, Mary, Franz, Michael y Fred II, se ofrecieron a volver a convertirse en bebés. Esto sucedió sin complicaciones gracias a que Angélica tenía la receta perfeccionada de la pócima de la edad que habían creado su padre y su tío cuando querían competir por el cáliz de fuego. Con la diferencia de que esta vez, utilizó las uñas de un Dragón más joven para su preparación y los convirtió en bebés. Pero al igual que aquella vez, conservaron sus memorias y sabiduría; pero sus padres no lo sabían. La meta era hacer que dejaran de llorar.

-Cómo hago para que se calle? -preguntó Blaise sin saber que hacer con Michael mientras Pansy preparaba la leche. Franz, después que sus padres se turnaran y lo acunaran, dejó de llorar. Lily, en cambio, arrojaba todo lo que le daban. Fred se calló desde que sus padres le hicieron algunas muecas. Los gritos de murciélago de Mary eran desgarradores.

-Qué crees que tenga? -preguntó Marceline.

-Todo hijo mío lloraría así por una razón: hambre. -respondió Ron como si fuese obvio. Intentó darle el biberón a la niña pero esta la olfateó y la apartó. -Qué?

-Permíteme -Marceline fue a buscar un muslo de pollo.

-No le podremos dar eso.

-Tiene colmillos, se lo comerá.

-Déjame cocinarlo al menos. -efectivamente, sirvió. Después de sacarle los gases a Michael y jugar un poco, las lágrimas dejaron de brotar. Tras la rabieta de Lily, Harry y Ginny se dieron cuenta de que tenía el pañal sucio y lo cambiaron. Luego de analizarlo cuidadosamente, Draco y Hermione eran los últimos y no sabían que hacer.

-Les daré una pista -propuso Scorpius y Luna lo aprobó. -Dejen de pensar tanto y escuchen a su corazón. -por primera vez en todo ese tiempo, la sacaron de la cuna. Draco la cargó y trató de sujetarla lo mejor que pudo; pero no tenía nada de experiencia así que se la dio a Hermione. Esta se sentó en una mecedora con la bebé en brazos. El rubio examinó su alrededor y vio un libro de cuentos muggle. Se sentó en el piso, donde Cissy pudiese verlo, y leyó La Cenicienta hasta que la niña se durmió. Disfrutó de la imagen de su futura esposa viendo con un inmenso amor a su hija. Era ella! Por Dios era ella! La madre de sus hijos… ella tendría que ser la madre de sus hijos.

Los chicos volvieron a su cuerpo de acuerdo a su edad. Cissy aún seguía dormida. Esta vez, fue Draco quien la cargó; pero no sabía donde dejarla. James se ofreció a cuidarla.

Por último, aparecieron elevaciones en el suelo. cada uno estaba frente a su pareja con almohadas gigantes.

-El primero en derribar al otro gana! -gritó Luna -cada uno hacía su mejor esfuerzo, pero para sorpresa de todos, Hermione y Draco no querían golpearse. -Vamos chicos! Es mejor esto a golpearse con palabras… -iniciaron. Todos se estaban riendo mucho. El rubio se sentía libre y descargado, tenía mucha energía al igual que su contrincante. Hermione estaba cansada, Draco le estaba dando una buena pelea, y cuando se desconcentro, recibió un almohadazo en el costado que la hizo perder el equilibrio. Justo antes de hacer, Draco la agarró. Se miraron a los ojos con una sonrisa y respiraban agitados por el esfuerzo. Cuando se enderezaron, el chico la soltó y gritó a todo pulmón.

-UUUUjuuu! -exclamó mientras saltaba al agua cristalina. En ese momento Hermione vio a una persona que salió de su propia prisión y se permitió ser libre. En ese preciso momento, supo que quería ser libre a él. Se colocó en el borde y saltó. Saltó sin preocuparse a dónde la llevaría su decisión.

-UuuuJuuuuu! -los demás, siguieron su ejemplo y fueron cayendo por voluntad propia, seguidos o junto a sus parejas.

-Ese no era el punto… pero bien! -dijo Theo. Todos, incluyendo el público y los animadores, disfrutaron de una tarde en el agua acompañado de la merienda.