Retrocediendo un poco más
Los recuerdos empezaron a aflorar en sus mentes. Sonriendo se miraban los unos a los otros. Colynd y Snape no tenían idea de lo que pasaba, pero imaginaban que eran buenas noticias.
*Lo hemos logrado! Draco, estás empezando a gustarme! * -se emocionó la castaña.
*Y yo creo que me di cuenta… creo que me gustas, Hermione Jane Granger* -se dieron un tierno abrazo.
*Gracias… por amarme tanto y por preocuparte por mí -le dijo George a Angelina besando sus mejillas. Ron y Marceline no paraban de reír, fue como hacerse la broma perfecta a ellos mismos. Pansy revisaba que Blaise no tuviese alguna marca mientras amenazaba a Theo. Este solo se reía y celebraba junto a su esposa.
*Te amo cariño. TE AMO* -recitó Harry a Ginny.
Hermione aún seguía nerviosa por el hecho de que había abandonado a su hijo en un basurero.
-No te sientas mal. Estoy segura de que el propio Scorpius lo quiso así. -Consoló Ariana.
-Cómo estás tan segura? -preguntó Hermione.
-Porque es necesario que todo esto pase para que todo encaje en la fecha correcta.
-Mi/Cabeza/va/A/Explotar -dijo Blaise.
-En la primera y original Srta. Granger y el Sr. Malfoy estaban ebrios en un bar, tuvieron sexo en una playa que había cerca y la Srta. quedó embarazada. Al enterarse de la noticia, se emocionaron mucho, pero no querían admitirlo. El Sr. Malfoy la demandó. La Srta. no quería poner una contra demanda, sabía que como quiera ganaría. Dejó que Malfoy la cuidara durante su embarazo, lo que hizo que se enamoraran. Luego de las gemelas, decidieron tener otro. Ahí nació Scorpius. Cuando se enteraron de que él era Cronos, aún era un niño. Así que con el giratiempos volvieron a un tiempo donde no se conocieran para dejar a Scorpius en un lugar donde Draco lo encontrara y le doliera dejarlo.
-Por qué no pueden simplemente llevarse bien y luego tener al bebé? No sería mas fácil? -preguntó Colynd ignorando todo lo malo que habían pasado aquellas personas y el odio que se llegaron a tener.
*Porque no es simple. Hermione y yo somos muy orgullosos, nunca nos daríamos una oportunidad a menos que tengamos algo fuerte que no una -respondió Draco.
-Su AMOR es TARDIO. Por eso Scorpius no ha podido nacer en una fecha conveniente y se ha tenido que manipular el tiempo. -explicó Ariana.
*Y ahora qué? Scorpius está en mi vientre? Será muy tarde. Tendremos que abandonarlo de nuevo? *
-Sería riesgoso abrir otro portal de tiempo, más aún cuando el propio cronos no está enterado. Pero hay que hacerlo.
*Y entonces qué? -preguntó Draco frustrado. -me rehúso a dejar a mi hijo abandonado, otra vez*
-Usaremos las que ya están abiertas. Aunque, abriremos otra puerta. Una que esté bien lejos para que puedas morir. Porque al igual que Harry tú has sido otorgado con dos vidas. -Draco permanecía con una mirada lejana. -Sé lo que estás pensando. Quieres darle un buen uso y que tu muerte no sea en vano… puedes hacerlo. La segunda vida de Harry murió, pase lo que pase antes de eso, no cambiará el hecho.
*En qué estás pensando Draco? * -preguntó el mencionado.
*Quiero morir en otros tiempos de muerte y hacer algo útil con la mía. Me gustaría salvar a tus padres, a los de Neville, a los míos de cometer un error* -al chico se le aguaron los ojos.
*Gracias pero no lo harás solo*
-Por supuesto que no. También irán sus hijos.
*Qué? No. Por qué? * -cuestionó Ginny.
-Cronos no tiene muchas fuerzas ni experiencia. Necesita de la ayuda de Merlín. Los dos a su vez necesitan el apoyo de sus hermanos. Si se sienten solos, tristes, sin esperanzas, les hará falta la energía y el consuelo.
*De acuerdo… * -Ariana llamó a Lily por el anillo y los convocó a los seis.
-Scorpius, Lily, digan esto: Trodae Rep Perdicus Mundis -en un instante, aparecieron. Ariana no sólo les contó todo, también le mostró algunos de sus recuerdos. Scorpius estaba llorando. Hoy no era su día, y todo cuando pensaba que la situación iba a mejorar. Descubrió que su sangre era de un tipo algo malo, algo bueno y algo idiota; supo que sus padres adoptivos eran sus verdaderos; que ellos mismos lo habían abandonado; y que su padre tendría que morir por su culpa.
*Scorpius, mi amor, quieres decirnos algo? *-sugirió Hermione.
-No sé. Siempre pensé que ojalá y nunca tuviera que ver a mis verdaderos padres. Pero si alguna vez lo hacía, les diría muchas cosas malas. Ahora que sé que son ustedes… no sé qué pensar.
-Scorp, te amamos. Nunca fue nuestra intención. No sé qué nos hizo pensar que dejarte sería una buena idea. Pero estamos aquí porque no queremos cometer ese error de nuevo. Por que se pudra todo el mundo mágico. No te abandonaremos. -Scorpius corrió a los brazos de sus padres y los abrazó.
-Bien, mucha charla. -dijo Ariana para matar el momento.
*Ron, prepárate. Tienes que venir conmigo* -su amigo asintió y se despidió de su esposa.
-Deben ir más al pasado. Están listos chicos? Debes estar sereno. -se secó las lágrimas y asintió. Ariana le pasó el libro. -Aquí Cronos escribió algunos de sus hechizos. No está completo, tiene más potencial. Pero será útil para empezar. Merlín!
-Mi nombre es Lily.
-Si, ajá. Tú eres una chica centrada y de cabeza fría. -sus hermanos rieron. -Tienes que leer junto a Cronos y concentrar su poder. Están listos? -asintieron. -Bien. Este es para ir. -resaltó las letras y marcó la página. -Y este es para volver. -hizo lo mismo. -Hagan un círculo. Cronos y Merlín irán en el centro.
-Mi nombre es Lily.
-Una vez estén todos en posición, pueden pronunciar las palabras.
-Ettun crivaes suduestun temp. –sintieron como si cayeran. El único que pudo mantener el equilibrio y caer de pie fue Cronos.
-Dónde estamos? -preguntó Jane. Solo estaban la familia Malfoy dentro de lo que parecía ser una casa.
-Quiénes son ustedes? -apareció lo que pensaron serían James Potter y Sirius Black apuntándolos con sus varitas. Alguien más tocó la puerta.
-Cuántos han traído con ustedes?! -preguntó Sirius.
*Sr. Potter, debería calmarse* -sugirió Hermione. Seguían tocando la puerta.
-Qué hacen en mi casa?!
*No estamos aquí para hacerle daño ni a usted ni a su familia. Si me deja buscar a mi amigo, podemos explicarle todo* -Draco trató de razonar con él.
-Por qué debería creerte? -siguieron tocando la puerta.
*Estoy aquí con mi esposa embarazada y mis tres hijos. Cree que los pondría en peligro por cualquier cosa?
-Bien. Pero tienen que darme sus varitas. -lo hicieron y luego de confirmar que era Harry quien tocaba, abrieron la puerta y James les quitó las varitas. Harry estaba impaciente por ver a su padre por primera vez desde que era un bebé. Pero al poner un pie dentro de la casa, sintió que su pecho se abría por un inmenso dolor. Dio un vistazo a la casa buscando una habitación para refugiarse. Como era de dos plantas, supuso que las alcobas estaban arriba, así que entró por la primera puerta que vio. Era un armario pero ahí se quedó. Sintió que en ese pequeño lugar podía respirar un poco mejor.
*Continúen ustedes* -dijo Ron y fue al armario para acompañar a su amigo. Ginny pensó que le correspondía dar la cara por su esposo y de paso, les daría una buena impresión a sus suegros. Contuvo sus ganas de llorar y le tendió la mano al hombre.
*Buenos días, Señor Potter* -este aceptó el saludo - *Mi nombre es Ginebra Weasley. Tenemos algunas cosas para decirle a usted, a su esposa Lily y al Sr. Black*
-Cómo saben mi nombre? -Lily, quién había estado escuchando lo que pasaba, bajó.
-Quédate arriba cariño. -Ginny se enterneció. Harry también le decía cariño.
-Estos jóvenes tiene algo que decirnos y al conversar, las personas deben mirarse a la cara. Parecen de fiar, así que no voy a esconderme de ellos cobardemente. Bastante tengo con permanecer encerrada en esta casa.
*Arriba leones* -susurró Hermione. Los adultos se presentaron, mientras que los chicos se limitaban a observar.
-Y los hombres del armario? -preguntó Sirius.
*Necesitan tiempo* -respondió Hermione.
Procedieron a explicar todo como si fuese una historia separa de ellos. Desde su realidad hasta las otras realidades alternativas y el mundo perdido. Tardaron toda la mañana mostrando los sucesos más relevantes con ayuda de un pensadero y respondiendo preguntas. Lily no podía apartar la vista del closet. Quería correr y abrazar al que suponía era su hijo, pero no estaba segura de nada aún. Al final, se presentaron sin rodeos, como es debido. Ron salió justo a tiempo del armario.
-Tú eres Harry? -preguntó Sirius.
-Cómo va a ser? Mi bebé tiene el cabello negro.
-Ah, si…
*Me llamo Ron. Soy el mejor amigo de Harry. Más que eso, somos hermanos* -dijo todo sudado. *Ésta es la primera ves en todo el viaje que me pide que lo deje solo. Así que creo que pronto estará listo para salir*
-Por qué estuviste tanto tiempo ahí con él? Debió ser incómodo. -dijo James.
*El lo haría por mí. De niño, sin importar mi posición social, la casa en donde vivía y cualquier otra banalidad; éramos inseparables y lo seguiremos siendo* -luego de decir eso, le dio la palabra al rubio.
*Mi nombre es Draco Lucius Malfoy Black. Soy el ex-mortífago con dos vidas*
-Por qué quieres ayudarnos a nosotros? -preguntó James desconfiado. Sirius, por su parte, estaba contento del acto de buena fe que estaba haciendo el chico con su misma sangre Black. Además, se sorprendió al saber que Narcisa había ayudado a que su futuro ahijado estuviese con vida.
*Porque Harry es un buen amigo mío. Siempre ayuda a los demás sin esperar nada a cambio, es de buen corazón. Si puedo ayudar a que su felicidad esté completa, lo haré* -James pareció convencido. *Estas son mis adoradas gemelas: Cissy y Jane*
-Un gusto. -Es un placer. -dijeron.
*Y él es Scorpius, también conocido como Cronos*
-Hola. -saludó con una sonrisa.
*Mi nombre es Hermione Jane Malfoy Granger, su madre y esposa de Draco. Soy el cerebro del trío dorado. Cuando éramos niños, Harry me protegía, me hacía reír, me apoyaba… por eso me prometí a mi misma que siempre estaría ahí para él y ayudarlo en lo que pudiera*
-Cerebro? Eres muy inteligente? -preguntó Lily.
-Cariño…
-Imagino que debes saber con quién estas hablando.
-Lily…
-Fui la número uno de mi generación de Hogwarts, acompañada de Snape y hasta el momento no se ha visto persona que se me iguale.
*Lo ha dicho muy bien; hasta el momento. En Hogwarts ha habido pocas personas que han sacado las notas más altas en todas las materias. Entre ella estoy yo* -dijo la castaña orgullosa.
-Impresionante. -dijo. -Eres hija de muggles? -la chica asintió. Hace tiempo que no le hacían esa pregunta. -Somos las mejores. -la pelirroja estiró su mano para darle los cinco y aplaudió.
Ginny sintió que la desplazaron antes de presentarse. Hermione había impresionado a Lily, a ella qué le quedaba?
Estaba empezando a pensar que no era lo suficientemente buena. Luego miró el closet donde se había encerrado su marido. Eso le dio fuerzas, Harry la había elegido a ella sobre cualquier chica. Algo especial debía tener. Levantó la mirada orgullosa y habló.
*Mi nombre es Ginebra Potter Weasley* -presentó su nombre con orgullo pero sin parecer pretenciosa. *Debo decir que es un placer conocerlos* -se paró y con una sonrisa los abrazó con el típico amor Weasley. *La verdad es que para mi fue todo un reto casarme con ese hombre, se hizo del rogar. Cuando se enteró de que íbamos a ser padres, fue muy duro para él, pues no sabía como ser un padre. Pero aún así, tuvimos que superar muchos obstáculos juntos. Cosas que solo la vida pudo enseñarnos. A pesar de todo, nuestros hijos están creciendo bien al igual que él. Aún así estoy segura de que le hubiese encantado tenerlos* -dijo dirigiéndose al armario. *Por eso me parece algo injusto continuar con esta presentación sin él* -agarró el pomo de la puerta y la abrió. Estaba empapado de sudor y los ojos completamente cerrados. *Amor, por qué actúas de esta manera? -preguntó abrazándolo.
*No quiero verlos Ginny. No quiero conocerlos y luego perderlos. Sólo será más doloroso*
*Todo estará bien… *
*Y si no lo está? Y si el plan falla? *
*Entonces, preferirías vivir el resto de vida sabiendo que tuviste la oportunidad de conocerlos y no la aprovechaste? *-se quedó pensándolo unos segundos.
*Por qué mierda siempre tienes razón? * -la pelirroja se apartó dando paso a una madre con cabellera similar que llevaba una toalla para secar a su hijo y en eso lo abrazaba y besaba locamente. Cuando el pobre al fin pudo abrir los ojos, pudo ver a la persona que por amor dio su vida por él.
*Mamá? *-nunca pensó que alguna vez en su vida la llamaría de esa manera. Había un mar de lágrimas entre todos los presentes.
-Ay hijo mío! Pobrecito de mi niño! Ese mal nacido, me las va a pagar!
*Tranquila, de él no encargaremos nosotros*
-No estarán solos. -dijo James abrazando a Harry.
*Sirius! Tu hijo me pidió que te diera esto* le pasó una carta. *Es bueno verte joven y libre*-saludó a su padrino.
-A propósito de eso, cuando viene colagusano? VOY A MATAR A ESE MALD#TO INFELIZ!
-Ese desgraciado… destruyó a mi familia! Vamos a buscarlo!
*NO! *- gritaron los demás.
*Si le hacen algo, podrían sospechar que ustedes saben algo. Deben actuar normal* -ordenó Hermione.
-Pensemos en eso más tarde. Quiero conocer a mis nietos. -sugirió Lily muy contenta. Aunque en el fondo, también quería que colagusano sufriera.
*Ah, si! Ella es la mayor: Lily Luna. Es quién lleva la sangre de Merlín*
-Hola abuelos! -se arrojó sobre ellos a modo de abrazo.
-Se parece a ti Lily. -dijo James.
-Y cada vez me parezco más. Cuando nací, mis ojos eran muy claros. Se han ido oscureciendo con el tiempo. Están pasando a verde olivo…
-Eres hermosa como quiera que sea. -dijo su abuela con una sonrisa.
*Él es James Sirius* -tanto padre como padrino se miraron contentos.
- -Tiene nuestros nombreees! - -gritaron de alegría.
*Es el rebelde de mi casa. Es seriom no entiendo como es que este muchacho puede inventar tanto*
-Qué? Pero si parece un angelito…
-Gracias viejo. -se dieron cuenta de que evitó la palabra abuelo y la cambió por viejo sólo para molestarlo.
-Si, igual que yo. Lo de abuelo está bien pero nunca viejo. -todos rieron.
*Por último, el más pequeño pero independiente: Albus Severus*
-Qué?! -dijo Sirius.
-Ningún nieto mío tendrá el nombre de una asquerosa serpiente. -djo James.
*Pues mire que en eso usted no tiene ni voz ni voto. Severus Snape fue el hombre más valiente que he conocido. Ustedes murieron por mí, pero el vivió cada día para protegerme. Vendió su lealtad y la libertad de poder hacer lo que quisiera solo por mí. Se enfrentó a la cosas más horribles y aterradoras y me ayudó a enfrentar mis miedos. Pero ya no quiero que se preocupe por mí. Me gustaría que siguiera adelante con su vida sin deber nada a nadie. Lo voy a ayudar, es lo menos que puedo hacer. Y les recomiendo, a ti y a Sirius que si de verdad son hombre de honor, se disculpen con él. Porque fueron muchas las humillaciones que tuvo que soportar por su culpa y me da mucha vergüenza* -dicho esto se tiró de espaldas al mueble y suspiró. Sintió como se aligeraba el peso en sus hombros.
-Tienes razón. La rivalidad entre casas siempre había sido un entretenimiento y Snape era un blanco fácil.
-Si… en realidad, le hice cosas que no me enorgullecen. -reconoció Sirius.
*Bien. Me alegra que hallan recapacitado*
-Y.., qué es lo que sigue ahora? -preguntó Lily.
*Esperemos hasta que venga. Pondremos señuelos de ustedes. Pero Harry tiene que recibir el impacto* -explicó Hermione.
-No! No pondré a mi bebé en riesgo. -dijo Lily.
*Es mi responsabilidad* -alegó Harry.
-No es así. No le debes nada a nadie. No puedes arriesgar tu vida como si fuese cualquier cosa. -dijo James.
*Lo hago por mis hijos. No quiero que vivan inseguros, no deseo temer por sus vidas* -se quedaron pensándolo unos minutos. Lily no paraba de llorar. Jane tuvo que irse a otro lugar, aunque no lo crean, ella es la más sensible del grupo.
-De acuerdo.
