Qué es peor?
Aquí lo tienen! Es otro capítulo que según yo vale la pena leer (al igual que los anteriores).
…
Draco llegó a casa de los Potter. Todos lo esperaban con incógnita en sus caras.
*Salió bien* -dijo con semblante frío, le dio un vistazo a Scorpius y subió a las habitaciones sin importarle la creciente alegría que sentían los demás.
*Debe estar cansado* -se excusó Hermione. *Veré si necesita algo* -Lily E. y Harry la ayudaron a subir las escaleras ya que tenía un vientre muy grande, los otros se limitaron a mirar atentamente por si algo pasaba.
-Estás asustada? -preguntó Lily E. en el camino. -Se ve que será un bebé grande y fuerte.
*He tenido gemelas, puedo con uno solo* -a pesar de que lo había dicho, ella misma no se lo creía. No es igual tener dos gemelas pequeñitas que un bebé grandote… encontró a Draco en uno de los baños. *Amor, pasó algo? Te noto alterado*
*No tienes que saberlo todo Hermione* -dijo cortante.
*Lo siento, si no lo hago cancelaran mi membrecía de sabelotodo* -el seguía serio. *Además, soy tu esposa. Si te molesta a ti, me molesta a mi y quisiera saber por qué* -Draco lo pensó un momento. No quería angustiarla, pero sabía que no podía resolver el problema solo.
*Algo anda mal en Scorpius* -Hermione parecía calmada, pero por dentro, estaba muy angustiada. Esperó a que continuara. *Mis padres, aún muertos, me lo dijeron. Tal vez lo dijeron solamente para joderme. No sé… * -aló sus rubios cabellos con desesperación.
*Según los recuerdos que llegaron a mí, ellos murieron a destiempo para salvarte. Por qué dirían un cosa así solo para molestarte? * -analizó la castaña. *Crees que sea médico? *
*A menos que hayas notado una joroba de color negro en la espalda de Scorpius, creo que no*
*Revísalo. Obviamente, es algo simbólico que apareció en tus sueños. Puede ser un problema pulmonar o cardiaco* -aunque no daba mucha explicación a la palabra "monstruo", Draco quería asegurarse. Hermione llamó a Scorpius.
*A ver niño de papá, desvístete* -dijo con un toque divertido para que Scorpius pensara que era una revisión de rutina.
-Ya acordamos que mis convulsiones son producto de mis poderes. Desde niño me has enseñado a controlarlo y mantenerlo al margen. Estoy bien. -Draco lo observó. No sabía que esperar. Es preferible que tu hijo esté gravemente enfermo mental a que esté herido? Es mejor o peor que esté enfermo físicamente? No le gustaba ninguna de las posibles repuestas.
*Es solo para estar seguros*
-Si estás más tranquilo con eso… -Scorpius ya no era un niño. Aunque lo trataran como tal, sabía que sus padres estaban preocupados por algo. -Papá -lo llamó.
*Hm? * -respondió mientras escuchaba su corazón.
-Gracias por preocuparte, gracias por ser mi padre -Draco se quedó inmóvil mirando al suelo. -te quiero. Ya te lo había dicho? -Scorpius bajó la cabeza para buscar la mirada de su padre. -Soy demasiado? -el rubio sonrió.
*Dices las cosas claras y sin tabúes, igual a tu madre… Estás a punto de enfrentarte a muchos riesgos. Estás listo para eso? *
-Nunca se está preparado para ese tipo de cosas. Pero daré lo mejor de mí, espero que sea suficiente.
*Eres hijo de una de las brujas más capaces en todo el planeta, has entrenado con los héroes de guerra y con ex mortífagos. Ten confianza, va a salir bien* -dijo eso para darle fuerzas a Scorpius, pero hasta él se lo creyó. *Además, nos tienes a nosotros. Lily también luchará a tu lado. Es una chica muy talentosa, siempre y cuando no le quiten sus lentes* -Ambos rieron. *Ya en serio. Debes cuidar de ella también, pensar las cosas bien, escucharla* -en ese momento, Hermione entró.
*Listos? Hay que practicar* -Scorpius se adelantó a bajar. *Está todo bien? * -Draco asintió.
*Está sano*
*Estamos completamente seguros de todo lo que pasa por la mente de Scorpius? No puedes usar oclumancia con él? *
*Desde hace un tiempo hasta acá, dejó de mostrarme sus pensamientos*
*Deberíamos pedirle que colabore* -Draco negó.
*Sabrá que algo pasa, o si no, lo tomará a mal. Es un adulto hormonal. Tal vez esté pensando en sexo o en chicas desnudas cubiertas de Nutella* -Hermione lo golpea por su comentario. Qué? Yo pienso en tu desnudez a cada momento también, pero no quisiera que mi padre lo viera* -la castaña puso cara de asco.
*Tienes razón. Es incómodo*
*Aun así creo que debemos exigirle que nos deje saber lo que piensa* -dijo analizándolo nuevamente.
*Pero acabas de decir que no… *
*Es cierto. Pero no hay otra forma. Tú que dices? Siempre tienes la ultima palabra… * -la chica suspiró.
*De acuerdo. Hagámoslo después del entrenamiento* -Draco ayudó a bajar a su esposa. En la sala no había nadie. Con un hechizo, Hermione los redujo a un tamaño miniatura, frente a la pared que daba a la cocina. En ella había un agujero que parecía haber sido de un ratón. Entraron en él, todos los esperaban allí. Agregado a éstos estaba Dumbledore.
*Profesor, que gusto verlo* -saludó Hermione.
-Es un placer conocerla señorita Granger. -fue entonces cuando la castaña notó los cabellos no tan canosos y algunas arrugas faltantes en el rostro del profesor. -Señor Malfoy. -ambos asintieron a modo de saludo. -Estoy aquí para orientarlos un poco sobre los ataques de Laverna y Vejovis. -los presentes prestaron atención. -Laverna controla el clima y a la plantas, mientras que Vejovis tiene poder sobre las criaturas que captura o que se han venido a él. Ambos son increíblemente fuertes, porque trabajan como una unidad.
-No suena como nada que nos hayan enseñado en la escuela. -dijo Lily Potter.
-Por eso ustedes son tan importantes. Sabes por qué Merlín se hizo tan famoso entre los magos?
-Era el más poderoso? -Dumbledore pensó en esa respuesta.
-No necesariamente. Su magia no solo jugaba con los objetos como un mago común, también jugaba con la mente. Era capaz de crear ilusiones tan reales que las sentías hasta en los huesos. Cronos es el único que no se dejaba engañar por sus hechizos.
-Si si. Qué hay de mí? Que puedo hacer? -preguntó Scorpius.
-Eres el estratega. Puedes predecir lo que va a pasar incluso antes de que pase. Tus poderes son incluso más eficaces que los de los oráculos. Además puedes absorber por algunos segundos, el talento de otros magos y criaturas. -el anciano decidió comenzar cuanto antes. Apartó a todos los padres en una salita de espera. -Si los dejo con sus hijos, podrían intervenir. -pensó en un frondoso bosque y despareció dejando a los chicos con sus varitas en la mano, preparados para atacar. La tierra empezó a temblar. Un fuerte sonido se acercaba desde las montañas.
-Corre. -dijo Lily al ver el montón de rocas acercarse a ellos. No lograron llegar muy lejos, pues sus pies quedaron inmóviles y lentamente se hundían en la arena. La pelirroja agarró la mano de su primo y apuntó al cielo. -Ascendio. -salieron disparados por los aires. -AAAAH! -gritó la mayor de los Potter. Le encantaba volar, pero sin escoba estaba segura de que no podría hacerlo. La velocidad con la subían disminuía, pronto caerían. Scorpius, quien había pasado por esa situación más de una vez con Mary, estiró el brazo hasta alcanzar la blusa de su prima justo cuando empezaban a caer. La atrajo hacia él y ella se aferró al torso del chico. Como pudo planeó en dirección a un árbol.
-Sostente fuerte! -la soltó para tener la dos manos libres y así agarras una rama.
-AAAAH! -los gritos de Lily se oían hasta la sala de espera. Todos estaban ansiosos y preocupados. James estaba desconcertado. Su nieta era la primer mujer Potter en mucho tiempo y estaba sufriendo en su casa. La muchacha estaba paralizada del miedo.
-Lily, tienes que saltar a la siguiente rama. -ella miró a los lados y luego de localizar una cerró fuertemente los ojos. -Puedes hacerlo. -ella no respondía. -Dónde está tu valor? Moriremos antes de empezar la batalla? -la pelirroja abrió los ojos.
-Necesito impulso. -Scorpius empezó a balancearse. Al saltar, involuntariamente empujó al chico ya sin fuerzas en los brazos, eventualmente, cayó mientras ella se aferró al trozo de madera. - H! -los gritos de la chica se oían distorsionados. El tiempo iba más lento.
-Lo estoy haciendo! -se alegró al saber que la confianza que tenía en su poderes no era en vano. Se posicionó para caer justamente sobre otra rama. Cuando estuvo seguro, el tiempo volvió a su normalidad.
-Cómo llegaste ahí?! -preguntó Lily. No obtuvo respuesta. -Voy a vivir, porque tengo que ver el cuerpazo que ocultas bajo esas ropas. -Scorpius veía el árbol como si fuese la cosa más increíble del mundo. -Cuál es el objetivo? -Scorpius tampoco respondió y empezaba a molestarle. No tuvo mucho tiempo para eso pues hileras de serpientes se acercaban a ellos. Cuando el reptil le mostró sus grandes colmillos para morderla, se cubrió con su brazo que a la vez estaba envuelto en llamas. El chico despertó del trance.
-Lily!
-No te asustes! Voy a intentar algo, no te asustes. -antes de que las serpientes lo alcanzaran, los dos se volvieron incandescentes antes las bestias que caían pensando que habían sido quemadas. -Mejor que volver árbol cenizas con la varita, no? -el mencionado empezó a doblarse hacia abajo hasta dejarlos en el suelo. al poner los pies en tierra firma, un animal extraño rugió y se abalanzó sobre ellos pero la mata lo bateó antes de llegar. -Home Run! -gritó la chica.
-Muchas gracias. -dijo Scorpius sin pensar en que eso no podía ser real, sino que agradeció, fue cortés ya que lo habían ayudado. Ahí mismo apareció Dumbledore con sus padres.
-Bien hecho. -aprobó el anciano. -La debilidad de Laverna y Vejovis es que no tienen compasión y actúan sin pensar en cómo sus actos afectan a los demás. Mientras más aliados tengan, mejor les irá. Podrá confirmarlo el señor aquí presente. -se refirió a Scorpius, quien en un segundo desapareció ante la vista de todos y volvió rápidamente.
-Sip. Esta en lo cierto. -los presentes lo miraban sorprendidos, algunos, con cierta envidia.
-Aclarado esto, Lily los llevará con Ariana y de ahí Scorpius los transportará al tiempo en que están sus hijos y sobrinos. -Draco se tensó, iba a matar a esa vieja. Por otro lado, tenía que ver cuanto antes a su yo del pasado; recordaba momentos dolorosos de inmensa tristeza y soledad.
*Y podremos regresar a nuestro tiempo futuro también? * -preguntó Ron.
-No. -respondió Scorpius. -Por alguna razón no puedo llegar más lejos.
-Eso es porque "su yo" del futuro, que sabe más que el usted de ahora, le está impidiendo el paso. Su tiempo aún es muy inestable.
-Ohhh -analizó Scorpius.
-No tarden mucho en despedirse. Al fin y al cabo, se verán más adelante. -dicho esto el anciano salió.
-Scorpius, déjame ver tu abdomen. -dijo Lily con los brazos cruzados y mirándolo por el rabillo del ojo con una sonrisa traviesa.
-No, no quiero dejar mal a Mike.
-Él y yo no somos nada. Además, él también tiene lo suyo. -lo miró con arrogancia.
-De todos modos no lo haré.
-Vamos! Es solo una miradita.
*Se te cayó la vergüenza en el entrenamiento? * -preguntó Harry molesto.
-Nop. Está en una caja pero no la abro con frecuencia así que…
*Lily, compórtate! * -los adultos salieron dejando a los muchachos atrás. La pelirroja haló al chico.
-Rápido, quítate la parte de arriba. -empezó a toquetear en busca del zipper.
-No te bastó con que te regañaran? -el chico intentaba quitársela de encima.
-Por qué te haces el difícil?
-Por qué me quieres violar?
-No quiero violarte. Además, tendría problemas con Mary. Es solo una miradita.
-Qué tiene que ver Mary con todo esto?
-Lo mismo que tiene que ver Michael en la conversación inicial. -Scorpius se distrajo con su comentario y en un movimiento rápido, Lily le abrió la camisa.
-AJÁ! -la pelirroja bailó al compás de la victoria. -Oye, no estás nada mal. Eres del tipo de Mary.
-En serio? -una sonrisa de felicidad y cierta arrogancia cruzó el rostro del chico. -Le has hablado de mí? Ella te ha hablado de mí?
-La extrañas? -sus sonrisas pasaron a inyectarse de melancolía.
-Siempre.
-No se nota. No se nota ni siquiera que te gusta. Ten cuidado, ella puede sentir que no le interesas.
-Tú lo notaste.
-Porque te conozco de toda la vida.
-Qué puedo hacer? El tío Ron me da miedo. Imagina que tú y Michael empezaran a salir, sería casi lo mismo con el tío Harry. Ahora que lo pienso, tú tampoco le demuestras a Michael que es más para que ti que simplemente un primo o un amigo.
-Soy una chica, se supone que seamos un poco difíciles. Pero tú no dejas que nadie se te acerque, cierras tu corazón.
-Tienes razón. Creo que encerraba mis propios sentimientos porque no quería ser una molestia para nadie. Quiero ser yo solo que nadie lidie con mi enfermedad.
-Pero no es una enfermedad. Ahora más que nunca deben estar juntos. Ambos tienen conexión con el mismo lugar, ambos tienen un deber con el mundo perdido. Pueden ayudarse, aprender uno del otro.
-Entiendo… -él se le quedó mirando. -Debo hablar con Michael para que despierte y no se pierda un momento más de la maravillosa pelirroja que está loca por él.
-No puedes retractarte. -el chico negó con la cabeza. -Ves como es? Logré cumplir mi objetivo sin necesidad de decir un a sola palabra al respecto. -señaló Lily con orgullo.
-Eres más Slytherin que cualquier Slytherin perra. -dijo divertido. La chica soltó unas carcajadas, movió su cabello y dio media vuelta para salir con estilo de la habitación. Los que yacían en la sala, se dieron cuenta de que Scorpius venía arreglando su camisa y supusieron que nuevamente, Lily Potter logró lo que quería.
En el mundo perdido…
-Llegamos! -dijo Jane al aparecer en la casa del árbol. Para su sorpresa, estaba invadida por criaturas mitad hombre y mitad reptil. -Uy. -todos sacaron sus varitas y atacaron a todo ser que se les acercara a hacerles daño. Hermione estaba en el centro de todo, cuidando las espaldas de cada uno; mientras intentaban cuidarla a ella.
*Debemos irnos* -sugirió. *Son demasiados*
*A dónde? No sabemos a cuál lugar ir, si damos un paso fuera, poder ser más peligroso* -dijo Draco.
*Bombarda* -lanzó la castaña.
*Bombarda* -seguía diciendo.
*Bombarda* -la casa se bamboleaba amenazando con caer.
*Estás loca mujer?! * -preguntó Ron.
*Estoy creando una señal. Donde sea que estén, estoy segura de que Marceline, Colynd, Ariana y Tadeo están viendo hacia afuera, observando el comportamiento de su mundo. Sabrán que estamos aquí y vendrán* -apuntó al techo, en una esquina lejana a la que estaban. *Bombarda máxima* -la bola de fuego y humo negro atravesó el cielo. *Protego* -el hechizo sirvió para los escombros que caían del techo pero no para el suelo que se desmoronaba. *Dispérsense! * -esto controló el peso que podía soportar el piso. Las criaturas ignorantes de esta táctica se aglomeraron todos en un mismo sitio asustados y cayeron, unos vivos y otros muertos… pasada la conmoción de las bombas, Hermione quitó el hechizo. Dio un paso sin percatarse de que había una tabla floja, eventualmente cayó, pero el primer piso pudo aguantar y amortiguó la brutal caída.
*Hermione* -Mamá! -gritaron desde arriba. Al levantar la cabeza, se encontró con nueve de los hombres/serpientes iracundos.
*AAAAH! * -gritó mientras se la llevaban; mientras los demás bajaban con cuidado pero apresurados. Llegando venían los refuerzos.
*Rápido! No puede llegar ante Laverna y Vejovis. La van a matar* -Marceline desplegó sus alas y bajó a los rezagados. Ni siquiera se percataron de los menores, sabían que no lograrían que se quedaran, todos tenían una meta fijada: salvar a Hermione.
