¿Qué pasó con Tedd Lupin?
El patronus llevó a Harry a la casa de los gritos. Todo estaba lleno de polvo, telarañas, fantasmas amenazando con echar maldiciones. Hace tiempo ya que no les tenía miedo, y al parecer Ted tampoco. Lo encontró sentado en dirección a una ventana junto a una niña fantasma. Esta, al sentir su presencia, volteó su cabeza a 900 y se aproximó a él con una terrorífica expresión. El pelinegro se alteró pero simplemente pensó en Tedd y la atravesó.
*Quieres enojarme? * -le preguntó. *Qué haces en un lugar así, habiendo más sitios a donde ir*
-No podría ir a casa de los Weasleys, no después de lo que le hice a Victory. Tampoco quería quedarme encerrado en mi cuarto de Hogwarts y mucho menos darle clases a Dani como si nada hubiese pasado. Sería muy hipócrita de mi parte.
*Los Weasleys saben que no se puede elegir a quien amar, tú no tienes la culpa de nada. Dani lo sabe también. Además, te falta un lugar…
-Con qué cara iba a ir a casa de mis padres? Que mala impresión les habré dado. -escondió su rostro en las palmas de sus manos.
*Ellos, al igual que nosotros, siempre SIEMPRE te vamos a apoyar. Eres un buen chico, bien criado si puedo presumir*
-Cómo está ma'? -preguntó con interés.
*Preocupada. Pero sabe que puede ser un poco agobiante así que me dejó venir solo*
-Y… papá y mamá?
*Ansiosos por verte*
-En serio? -preguntó con ilusión.
*Te lo aseguro*
-Y mis hermanos? Y mis primos?
*Cuidándose los unos a los otros. Han pasado muchas cosas. Será mejor que te las muestre* -por un pasadizo, llegaron al castillo y fueron hasta el pensadero.
-Tengo que ver a Lily. -dijo después de ver los recuerdos de Harry. Salió corriendo en su búsqueda. Fue a la sala de Gryffindor y la encontró leyendo un libro. Un brillito se presentó frente a Lily y la distrajo. Intentó tocarlos con las manos y se convertían en rocío de agua sobre sus manos.
-Tu magia es muy hermosa Tedd. -dijo ella sin levantar la vista. Conocía muy bien los hechizos de su hermano, pues cada uno tenía su esencia.
-Eso no es nada comparado contigo. Te has vuelto muy poderosa, felicidades. Estoy orgulloso. -se sentó en el brazo del sofá y la abrazó. -Cómo has estado preciosa?
-No me trates como una niña.
-Por qué no? Siempre serás mi hermanita pequeña.
-Para ser sincera, me reconforta oír eso. -ella le devolvió el abrazo y se le escaparon unas lágrimas. -Pensé que nos habías abandonado para siempre.
-Lo siento. Necesitaba tiempo a solas para pensar. Jamás podría abandonarlos, son mi familia, los amo. Pa' me puso al tanto con todo lo que está pasando. Cómo te sientes?
-Un poco asustada. Nunca había estado en una guerra.
-Lo sé. Es molesto, no? Nuestros padres lucharon para que nosotros no quedásemos dentro de esto, y míranos.
-Sólo sé que junto a ti podría hacer lo que sea. Después de todo, eres mi maestro de defensa, cierto? -ambos sonrieron. -Te quedarás aquí y me enseñarás lo que me falta por saber, verdad? -a Tedd se le borró la sonrisa. -Ya verás, voy a superart… -él no la dejó terminar.
-Lo siento. No podré estar aquí todo el tiempo.
-TEDD! -gritó James desde el otro lado de la sala común. -HOMBRE DÓNDE TE HABÍAS METIDO? -le dio un golpe en el hombro y luego le dio un corto abrazo. Albus le dio un apretón de manos. Los demás fueron llegando, aunque no fuese su casa. Tedd, al saber que eso pasaría puso un hechizo de camuflaje, Scorpius lo ayudó con uno insonoro al predecir su acción.
-Al parecer, es cierto lo que dicen! No puedo creer que uno de mis estudiantes más problemáticos sea descendiente de Cronos. Te noto más maduro, sin duda te ves más viejo. -comentó Tedd con gracia. Miró a su alrededor, de verdad los había extrañado a todos, pero aún faltaba alguien.
-Los viajes en el tiempo desgastan. -todos se callaron, Dani entró. Se miraron a los ojos.
-Dani yo… -la pelirroja corrió a abrazarlo.
-Ha pasado mucho tiempo…
-Si. -respondió Tedd.
-Tedd, te presento a mi novia. -dijo Serpent orgulloso. -Me ha costado mucho domesticarla. -ella lo golpeó visiblemente fuerte. -Aún le falta entrenamiento. -se sobó el brazo.
-Wao! Que sorpresa. Qué dijo la tía Hermione?
-Ella no se enteró hasta que Alice y Rodrigo empezaron a salir. -contestó el rubio. Todos siguieron conversando. Aunque fuese un poco incómodo, solo era cuestión de tiempo. Pero Lily estaba preocupada. De verdad quería que todo volviera a ser un poco más normal. No se sentiría segura o confiada si Tedd no estaba a su alrededor como siempre. Debió retomar sus hábitos de la niñez e ir a hablar con su padre. También pudo ir con su madre, pero ella prefiere que Tedd se quede por voluntad propia y su madre es capaz de obligarlo o manipularlo, no por mal, sino por el deseo de protegerlo y tenerlo cerca.
Harry estaba con sus tíos y abuelos en la sala de menesteres planeando sus tácticas de batalla y poniendo al tanto a los demás jóvenes de lo que va a pasar.
-Papá… -interrumpió la pelirroja asomando la cabeza por la puerta. -Puedo hablar contigo?
*Claro linda* -ciertamente, estaba muy atareado. Ser un líder no era fácil, todos acudían a él para tomar la más mínima decisión. Y aunque le agradaba tener el control y estar al tanto de todo, al final lo hacía por sus hijos; le fascinaba escucharlos, fuese bueno o malo. Antes que todo, era un padre. *Discúlpenme* -los presentes le dieron el permiso. Muchos, lo admiraron. No siempre dejaban sus labores por atender a sus hijos, pero Harry era la excepción. El mundo entero podía estar pidiéndole ayuda, pero el llamado de sus hijos era más fuerte que todo. James incluso, se preguntó si él hubiese hecho o hizo lo mismo para que Harry tomara esa actitud- *Qué se te ofrece? * -le preguntó ya afuera.
-Sabes por qué Tedd no se va a quedar?
*No se va a quedar? *
-Según me dijo, no.
*Podrías entretenerlo un momento? Nos vemos en la torre de astronomía. Despacho a estas personas y voy enseguida* -al entrar, los encontró levantándose de sus sillas. *Lo siento yo… *
*Descuida. Por la cara de Lily, supuse que eso iba para largo y les pedí que recogieran* -dijo Hermione.
*Gracias* -le revolvió el cabello y le dio un beso a su sobrino que ella tenía en brazos. Pasó por detrás de Remus y Tonks.
*Acompáñenme por favor* -les dijo discretamente. Le hizo una seña a su esposa para que lo siguiera. Acabaría esto de una vez por todas. Poco tiempo después, llegaron a la torre de astronomía. Ahí ya estaban Tedd y Lily. La pelirroja intentaba que el peliazul no se marchara. Remus iba a darse la vuelta e irse pero Harry adivinó sus intenciones. *Lily, puedes irte. Aquí vamos a tener una reunión familiar de adultos* -con algunas butacas formaron un círculo y se sentaron. *Muy bien. Estamos aquí reunidos los 5 porque los 4 somos padres de este apuesto caballero que está delante de nosotros y nos importa todo lo que pase con respecto a él. De acuerdo? * -todos asintieron.
*Bien* -prosiguió Ginny sabiendo a dónde se dirigía su esposo. *Aclarado esto, usted señorito independiente* -se refirió a él un poco dolida de que se haya ido sin avisarle. *Va a decirnos que le sucede. Porque es obvio que algo pasa. Algo que te está intoxicando porque el Tedd Remus Lupin que yo conozco, no es así* -él se limitó a quedarse callado.
-Estamos aquí para que no luches solo. -habló Tonks. -Para solucionarlo juntos. Pero tú tienes que dar el primer paso. Tómate un momento para pensar, ser flexible, confiar y amar. -así lo hizo. En segundos escondió su cara entre sus manos. -Llegó una idea alarmante? Alguien dijo algo que pudo dañarte? Algo que hiciste y no tuvo encanto? Tal vez, palabras que se van acumulando? -su voz era suave y calmada, al igual que sus palabras. Sin duda alguna, sería buena madre. Las miradas comprensivas y amorosas de Tonks y Ginny, cada una reflejada a su manera, lo hizo sentirse seguro.
-Desde hace un tiempo… -en el momento en que empezó a hablar, se sintió como un niño hablando de sus recién llegadas erecciones. -Me han pasado cosas extrañas con la luna llena.
-Qué tipo de cosas? -preguntó Remus con interés.
-Primero tuve antojos extraños, luego hábitos extraños, cambios de humor. Si no fuese hombre pensaría que estaba pasando por un embarazo. -Ginny rio al igual que él. -Hasta que un día me llené de pelo y al mirarme al espejo, mi forma había cambiado involuntariamente. Me convertí en lobo. -la mirada del licántropo se horrorizó al igual que la de Ginny. Tonks y Harry intentaron mantener la calma.
*No querrás decir en un hombre lobo? * -preguntó Harry.
-Mi aspecto es el de un lobo. Aún así soy consciente de lo que hago. Pero no soy un animago, pues no controlo mi transformación. Mi actitud se debe a mi desesperación. -sus piernas se movían, sus manos temblaban y su espalda se encorvó.
-Eso es lo peor que puedes hacer. -le corrigió Remus y lo volvió a enderezar como queriendo decirle físicamente que se tranquilizara. -Pierdes visión, pierdes tacto. Sé por lo que estás pasando. Las pequeñas cosas que te importan tanto te confunden. -dijo pensando en que tal vez por eso había alejado a cierta pelirroja.
-He investigado la causa pero no la encuentro. Entonces, empiezo a pensar. Siento que con cada transformación me pierdo a mí mismo.
-No te estás yendo a ningún lado. Sigues aquí. Pero tu miedo hace que tu instinto animal sea más visible y puede llegar incluso a ser violento. -el licántropo supuso que Tedd no quería escuchar la última parte, pero tenía que advertirle.
*Quizás, no has buscado en los lugares correctos* -dijo Harry quien desde el principio estaba preparando una solución. *Apuesto a que Theo debe saber algo*
-No puedo quedarme, no quiero hacerle daño a nadie.
-Puedes controlarte, no lo harás. Todo saldrá bien. Algo en tus ojos me dice que no es tan grave. -dijo Remus. Ese tema le dolía. Saber que su hijo estaba mal por culpa de sus genes…
-No me quedaré.
*Bien* -respondió Harry.
*Qué? * -preguntó Ginny un poco alterada.
-Hoy no. Toma un tiempo para recordarte a ti mismo, para encontrarte y pregúntate si es así como todo va a acabar. Pasado mañana te queremos aquí para que nos des tu respuesta. -Habló Remus sabiendo a que se refería Harry. Después de todo, Tedd ya no tenía 10 años, podía tomar sus propias decisiones y Harry y Ginny habían demostrado que le habían enseñado a hacerlo.
-Sólo recuerda que no tienes nada que temer. Nosotros siempre estaremos aquí.
Pasado el plazo establecido por Remus, era luna llena y se había ido lejos, al bosque; porque él también debía lidiar con su problema peludo. Sustituyéndolo en sus silla estaba Theodore. Eran las 3:00 am. Pero contra todo pronóstico, Tedd asistió. Estaba convertido en un lobo azul. Theodore lo examinó, Tedd sólo aullaba. A las 6 en punto volvió a convertirse en hombre. Se volteó para que nadie lo viera.
-No miren!
*Y por qué no? Todo el que está aquí te ha cambiado los pañales jovencito* -Ginny le pellizcó el trasero y Tedd dio un brinco.
-Ma' … -se quejó como niño avergonzado. Tonks lo cubrió con una manta y le pasó algo de ropa. -Gracias mamá. -Remus llegó al lugar.
*Y… Theo, cuál es tu diagnóstico? * -preguntó Harry.
*No hay mucho que decir. Nada anda mal en ti, solo son tus genes. Antes los que más se resaltaban eran los de tu madre, pero los de tu padre, aunque estuviesen dormidos, existen. -Remus se sintió culpable. *Eres un híbrido y una de las grandes maravillas del mundo. Los genes de tu madre siguen siendo más fuertes, así que no creo que tu condición avance más de lo que está. Mi receta? Come bien para que no tengas hambre en tu transformación. Busca los espacios libres para que puedas correr, te hará muy feliz y bajarás las calorías de la comida de más. Intenta adaptarte a tu nueva normalidad. No te preocupes más de lo necesario. Tampoco dejes tu vida como humano de lado*
*Gracias Theo* -Harry le dio la mano.
*No hay de que… hazme caso* -le apuntó a Ted.
-Lo haré, gracias tío.
*Gracias* -dijeron todos.
*Siempre. Que descansen* -se despidió y se fue.
-Lo siento. Nunca quise que entraras a este mundo. -se disculpó Remus.
-No es tu culpa. -le consoló Ted.
-Si no fuese por mi…
-Si no fuese por ti no estaría vivo. -los abrazó.
Scorpius se removía en su cama. Había estado esperando la noche, pues sus dias era muy ajetreados. Pero en sus sueños no era mejor, escuchaba voces, gritos, órdenes. Lo peor de todo es que ni siquiera despertaba en su cama. Siempre estaba en el bosque o en el mundo perdido en alguna época desastrosa. Se despertó a sentir la fría nieve en su espalda. A lo lejos un pueblo se incendiaba. Como siempre, ayudó en lo que podía. Era demasiado trabajo para una sola persona. Quería ayudar a todo el mundo, pero no era posible, no podía modificar el futuro indiscriminadamente. Fueron pocos los que salvó. La multitud clamaba por Merlín, pero ella ni siquiera estaba allí. Quién los estaba ayudando era él, era invisible o algo? Nunca había sentido envidia, pero esa noche estaba celoso. Quería que lo alabaran a él, que se dieran cuenta de todo lo que estaba haciendo. Una inmensa furia se apoderó de él y se encargó de hacer cenizas todo lo que había quedado en las casas.
Muchos murieron esa noche, ya no era alarmante para él ver cuerpos muertos. Regresó al tiempo en el que estaba su familia y se sintió culpable pero a la vez… satisfecho.
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Algunas frases han sido utilizadas o modificadas a partir de la traducción de una canción de la serie Steven Universe.
A mi me encanta y me ha servido mucho para consolar a las demás personas y a mi misma.
