Especial de San Valentin
Tarde, pero sigue siendo válido
¡ESPECIAL DE SAN VALENTIN!
-Hola! Encontrarte aquí debe ser obra del destino. -dijo James a Cissy.
-Me estabas buscando. -le respondió con una tenue sonrisa.
-Por qué asumes que todo gira alrededor de ti? -preguntó imitando esas palabras que ella siempre le dice.
-Porque siempre me acosas. -alzó su rubia ceja en un gesto parecido al de su padre.
-No me vas a saludar? -preguntó evadiendo el tema.
-Hola.
-Por qué tan seco?
-Quieres que el eche agua o algo? -al darse cuenta de lo que dijo, ambos rieron.
-Eres hermosa cuando ríes.
-Soy hermosa siempre.
-Te amo.
-Cómo lo sabes?
-Porque cada vez que pienso en ti siento que se me va el aire.
-Eso es asma.
-Pues entonces, te asmo. -volvieron a reír. La rubia debía admitir que con James la pasaba muy bien. El sacaba su lado más divertido, podía ser ella misma. Jugaron un rato y se hicieron bromas. -Ya en serio. -ella estaba jalando su cabello y él la interrumpió. -Cuando aceptarás que tú también me amas?
-Jai.. -suspiró. Le puso las manos en las mejillas. -James, tú y yo somos excelentes juntos. Nos apoyamos, nos comprendemos, peleamos y luego lo arreglamos. Adoro pasar tiempo contigo. Eres una de las personas más increíbles que conozco. Por qué arruinarlo con un noviazgo?
-Y por qué tendría que ser diferente?
-Porque te vas a aburrir de mí. No soy divertida como mi hermana, Dani o Angélica; no soy sexy como Mary, Julia o Lily; no soy tierna como Ayris, Alice o Milly. Solo soy la aburrida.
-Jane te dijo todo eso?
-No. A veces puede ser mala conmigo pero no me diría esas cosas, al menos no de frente. A veces me lo merezco, sabes? Creo que podría dejar asar algunas cosas. Antes de venir a este tiempo, la delaté por saltarse la cena, pero en realidad estaba celosa porque se pasó toda la noche hablando con sus amigas mientras yo deseaba que ella me hiciera una trenza o me preguntara como estaba. Aunque ambos sabemos que ella tuvo una sobrerreacción y por eso la castigaron. -recalcó. -Pero el punto es, por qué no le dije que quería pasar tiempo con ella? Por qué no tengo amigas? -a ese punto, la cara de Cissy estaba empapada de lágrimas. -Si acepto tu amor por mí, tendré un novio pero perderé a mi mejor amigo y cuando te aburras de mi no tendré nada. -James le secó las lágrimas, la abrazó.
-Es cierto, no eres igual a ninguna de las otras chicas, porque todo lo haces a tu manera. Eres todo lo que un chico puede desear y más. -le dio un beso en la frente. -Con este beso quiero que borres de tu mente esos pensamientos que tienes sobre ti. Eres grandiosa, nunca me voy a aburrir de ti. Cada cosa que haces me intriga, cada gesto tuyo me llena de emoción. Siempre estaré a tu lado como un amigo. Te escucharé aunque tengas algo malo que decir de mí.
-No lo estabas haciendo ya? -se rio.
-A eso me refiero! No te será tan difícil pues eres tan sincera y a la vez tan sutil… se siente como ser golpeado por una almohada.
-Y si soy yo la que me canso de ti? -preguntó ella con una ceja alzada.
-Me encargaré de que cada día te enamores más de mí. -en ese momento, Jane iba pasando y se dio cuenta de la situación por la cara de su hermana. Aún con todos los años que James tenía declarándose, ella aún se ponía nerviosa. Sin duda eran el uno para el otro. Cissy notó su presencia y Jane le hizo señas pata que le dijera que si, James no se daba cuenta porque estaba de espaldas.
-Me disculpas un momento? -Cissy entró al castillo para encontrarse con su gemela. -Qué?! -le preguntó susurrando.
-Hoy es el día, le tienes que decir que si. -respondió en susurros también.
-Por qué te importa tanto?
-Porque eres mi hermana y quiero verte feliz. Se que estás loca por él, deja por una vez que tus sentimientos salgan. No te das cuenta de lo afortunada que eres? Ya sabes que son correspondidos, yo quisiera poder estar en esta situación. Te he visto defender tus ideales y ser tu misma sin miedo a lo que los demás digan, por qué no tienes el mismo valor para correr a los brazos de TU chico? -Cissy abrazó a su gemela.
-Creo que más que nada, necesitaba de tu apoyo. A veces creo que eres más Gryffindor que yo. -se soltaron. La de rizos volteó hacia James.
-Tengo miedo.
-Tonterías, no hay forma de que puedas arruinarlo. Ve a él… -se quedó paralizada un instante, hasta que lo vio preparado para irse. El la sintió volver.
-Creí que te habías ido.
-Lo siento. -tomó su rostro y lo besó. El soltó los pergaminos que había recogido del piso y la tomó de la cintura. Se inclinó un poco pues ella era más pequeña. Era un beso lento, como si aún no se lo hubiese creído. Necesitado, pero a la vez disfrutaban de cada movimiento, de cada tímida caricia. Se separaron por falta de aire. James se sentía en una montaña rusa, pensaba que la chica había huido y ahora se encontraba a centímetros de ella con ganas de besarle nuevamente. Sus corazones latían rápidamente. -Te amo. -eso fue el detonante del chico. Sentía que dentro de él, alguien había prendido fuegos artificiales. -Te amo James, más de lo que imaginas. -le dio un corto beso. El muchacho aún no reaccionaba. Estaba pálido, Cissy llegó a pensar que tal vez no fue una buena idea ser tan directa. Quizás el cerebro de James se habría quebrado de la emoción. -Lamento haberme tardado tanto. Aún puedo ser la novia del chico más guapo de la escuela? -le dijo sabiendo que eso aumentaría su ego, y viniendo de ella, lo sacaría del shock.
-Sabía que no faltaba mucho para que te engancharas a mi. -respondió con arrogancia. -Ahora, a dar la noticia.
-En serio? Debemos? -preguntó la rubia mientras repartía besos por su rostro tratando de que olvidara esa idea.
-Si sigues así tendré que pedirte matrimonio. -dijo James sintiendo como su pantalón comenzaba a alegrarse. -Me encanta la Cissy coqueta.
Lo anunciaron en el almuerzo, ya que la mayoría estaban reunidos. Ginny lo escuchó de casualidad cuando se comentaba en los pasillos y salió corriendo en busca de Harry.
*AAAAAAAAAHHHH! * -gritó cuando lo encontró bebiendo café en la sala de menesteres junto a los del futuro. El pelinegro luchó para que el líquido caliente no cayera en su ropa y se levantó.
*Qué pasó? * -preguntó alarmado. Ella tenía una sonrisa de oreja a oreja.
*Je James* -dijo tartamudeando. *Y Cissy* -a Draco le iba a dar algo. Qué habría pasado para que su pequeña estuviese involucrada?
*Ginny, pero Qué fue lo que pasó?! * -preguntó Hermione tratando fallidamente de sonar calmada. En la pared empezaba a formarse una puerta.
*ACTÚEN NORMAL! * -gritó la pelirroja. Se tiró sobre su marido haciendo que se sentara de golpe causándole un poco de dolor y tomó un periódico que había cerca. Lo abrió sin tener tiempo de ponerlo derecho. Los demás no sabían lo que pasaba pero hicieron caso. Al ver a James y a Cissy entrar se relajaron. La rubia estaba coloradita y con la cabeza abajo, James, al igual que su madre, traía una sonrisa de oreja a oreja. Vio el pobre intento de su madre de parecer normal.
-Hay algún artículo interesante? -le preguntó a la pelirroja.
*Ejem* -se aclaró la garganta y cerró el periódico. *Tu padre me está enseñando a leer al revés* -Harry, al igual que todos, rieron ante la excusa improvisada. *Y tú algo interesante que compartir? *
-La verdad es que si. -dijo orgulloso. -Vengo a informarles que Cissy y yo hemos empezado un noviazgo. -la sala de menesteres materializó una cámara, cosa que la pelirroja no dejó pasar por alto. La agarró y les tomó una foto.
*QUE HERMOSOOOS! * -Ginny le dio un codazo a Harry para que hablara, el pelinegro miró a los Malfoy esperado a que dijeran la primera palabra. Draco estaba en shock, sabía que eso pasaría, pero se lo encontró muy pronto.
*Cissy querida, cómo te sientes? * -le preguntó su madre.
-Feliz. -le respondió sinceramente.
*Yo hubiese preferido que esperaran 5 años más. Pero si estás feliz, solo les pido que actúen con responsabilidad* -dijo Draco por fin.
*James, ella es menor que tú, hay muchas cosas para las cuales no tiene edad, entendido? * -el chico asintió ante el comentario de su padre.
*Dejando eso aparte, también estamos muy felices por ustedes. Verdad? * -dijo Ginny mirando a Hermione incitándole a decir algo más.
*Si, lo estamos* -contestó la castaña con una sonrisa.
En los pasillos, Fred vendía unas obras de arte de Julia. Les estaba yendo muy bien. Nada que las personas del pasado no hayan visto, pero aún así, el sentimentalismo que Julia ponía en sus obras era cautivador. Sus pinturas se vendían como pan caliente.
-Hola socia. -la sorprendió saliendo de sus clases de literatura.
-Hola Freddy. Han ido bien las ventas?
-Claro. Las creaciones con casi tan hermosas como su autora. -a la chica no se le borraba la sonrisa. Fred le entregó el dinero que le correspondía.
-Puedo hablar contigo en la tarde? Frente al aula de pociones.
-Por supuesto. Algo va mal?
-No. Y precisamente es eso lo que no quiero aceptar: hablar contigo sólo cuando algo malo pasa. -la mirada de Julia se iluminó. Le gustaba, él también gustaba de ella. No tenían nada aún, porque siempre las cosas se complican. Pero tal vez, en ese encuentro casual, suceda algo significativo.
-Ok. See you. -le lanzó un beso y se fue contoneando sus caderas. Fue a su habitación, se arregló y salió al encuentro con el pelirrojo. No pasaron 20 segundos cuando llegaron personas encantadas con la compra, aprovechando a la artista presente, se tomaron autógrafos y encargos. La noche cayó rápidamente y las personas seguían llegando. Pararon a la hora de la cena. Julia estaba muy enojada, no había tenido su momento! Bueno, mañana sería otro día, no iba a pasar de mañana.
Al día siguiente se levantó decidida. Esperaba el momento oportuno. En sus tiempos, lo habría hecho en el desayuno, pero con al rivalidad de casas, debía ser cautelosa. A las 8:15 el comedor comenzó a vaciarse. Veía a Lavender hablando con el pelirrojo. El la trataba amistosamente, seguro le estaba vendiendo algún producto. La chica salió, Fred guardó unos panecillos para luego y se fue. Julia se apresuró a seguirlo pero cuando llegó afuera, encontró a Fred y Lavender besándose. El pelirrojo se apartó mirándola sorprendido y la rubia corrió lejos con una sonrisa. Fred pasó las manos por sus labios ya que los sentía arenosos, en ellos, había cenizas.
Julia corrió lejos de allí. Era muy rápida, pero no se puede correr y llorar al mismo tiempo. Chocó con varias personas hasta terminar en el suelo y con las rodillas raspadas. Sintió que había malgastado muchos años de su vida. Fred la encontró y corrió más rápido, hasta el punto de resbalar y quedar a su lado.
-Estas bien? -le preguntó el pelirrojo preocupado.
-No, no lo estoy. -se había propuesto alfo esa mañana e iba a cumplirlo. -No importa cuánto lo intente, he desperdiciado mucho tiempo en ti, todo por no poder aceptar que en tu mente, solo soy un negocio.
-Lo que viste allá…
-No es la primera vez Fred. -Lo miró con el ceño fruncido. -pero lo que más me duele es que cuando traro de sacarte de mi mente, ir a buscar un corazón en donde alojarme, tú te encelas como la mierda y me das esperanzas. No quiero seguir con esto, no puedo soportarlo.
-Claro que puedes. Te quedarás siempre junto a mí.
-No! Maldito Imbécil! -el pelirrojo frunció el ceño. No tenían permitido decir malas palabras. Es desagradable. -Qué te hice para merecer esto? -preguntó aún en lágrimas.
-Nada malo, para mí. Me acostumbraste a ti, me acostumbré a que me amaras. Soy un egoísta que no quiere dejarte ir. -iba a besarla pero ella se lo impidió.
-Qué demonios fue eso?
-No digas malas palabras. -le miró serio.
-Entonces yo sigo como boba y tú sigues ignorándome? Ahora estoy más segura que nunca de que eres tóxico y debo alejarme de ti.
-No! Creo que no me he expresado bien. -ella negó dándole la razón a eso. -Lo que quiero decir es que… Te Amo.
