Los personajes y la trama de la película de ''The Boy'' no me pertenecen T.T

De lo contrario el final hubiera sido muy diferente XD

.

.

.

.

''Coloca a dos barcos en medio del mar sin velas ni marea y se encontrarán''

.

.

.

.

Todo había ido tan bien esos días, a principió estuvo reacia con la idea de cuidar un espeluznante muñeco que servía de reemplazo para los Señores Heelshire, pero conforme pasaron los días y las semanas descubrió que no solo era un muñeco, era un niño de verdad, el espíritu de ese pequeño que había fallecido de manera tan trágica seguía en la casa, tal cual lo había dicho el Señor Heelshire.

Al saber eso y presenciar en carne propia todo lo que había hecho Brahms, hizo que el instinto materno que había estado dormido por tanto tiempo dentro de ella resurgiera. Sentía la necesidad de cuidarlo, era su responsabilidad, y ya no tanto porque había sido contratada para ser su niñera, sino porque estaba segura que el haber ido a ese lugar tan lejos de su hogar había sido algo predestinado, pues ¿Quién mejor que ella con su pasado para cuidar del pequeño Brahmsy?

Y debía reconocer que el tener a Brahms en su vida la estaba ayudando a sanar las heridas infringidas en su alma en el pasado después de la pérdida de su bebé, tener a alguien a quién cuidar, por quién preocuparse y sobre todo que la necesitara tanto como ella a él, le era reconfortante. Ella sabía lo que era ser dañada, el no tener a nadie que velará por ti, por eso no permitiría que Brahms pasara por lo mismo, él ya había sufrido demasiado, no lo merecía.

Cuidaría de él como si se tratará de su propio hijo, al que lamentablemente no pudo proteger, pero la historia no se repetiría dos veces, estaba dispuesta a todo para evitar esa desgracia. Se había acostumbrado tanto a la idea de vivir en aquella mansión y atender a Brahms, que estaba considerando la idea de que cuando sus padres regresarán, pedirles a los Señores Heelshire seguir siendo su niñera, no quería dejarlo.

Pero como siempre sucedía en su vida, cuando comenzaba a sentirse verdaderamente a gusto y feliz venía algo y lo arruinaba todo, y ese algo era Cole, no le había bastado con todas las cosas horribles que le había hecho vivir cuando estuvieron juntos, ahora venía, se presentaba en la mansión y le ordenaba regresar con él como si tuviese algún derecho sobre ella, pero no, cualquier derecho que hubiera tenido hacía su persona desapareció cuando no le importo acabar con la vida de su hijo no nato.

Pero lo peor de todo es que quería que abandonará a Brahms, que lo dejará solo y sin nadie para que lo cuidará. Él no sobreviviría sin ella, la necesitaba. No estaba dispuesta a abandonarlo, pero no tenía ni idea de como disuadir a Cole, no podía simplemente negarse, él se la llevaría aunque fuese a base de fuerza bruta, y tampoco podía llamar a la policía, porque no sabía si la orden de restricción que tenía era valida en otro país y aun de ser así, dudaba que llegarán antes de que amaneciera y ya para ese entonces se abrían ido.

Y tampoco podría insistir que debía cuidar de Brahms por miedo a que Cole decidiera hacer algo en contra de él, ya que lo único que el ciego veía era un simple muñeco sin vida. Suspiró con frustración mientras contenía las lágrimas impotentes que se acumulaban en sus ojos. Estrecho al pequeño cuerpo del muñeco hacía si, juntando sus frentes.

No quería preocuparlo, esas eran cosas de adultos que él no debía presenciar, ni mucho menos involucrarse, pero estaba tan desesperada y sentía que Brahms era capaz de hacer muchas más cosas de las que se imaginaba, solo necesitaba un pequeño impulso que lo motivará a hacerlas. Acarició suavemente la mejilla de porcelana para después plantar un beso en su frente.

-No te preocupes Brahms, no me voy a ir, prometí que no te dejaría...-Le dijo en tono tranquilizador, respiro profundamente debatiéndose internamente si debía o no decir lo siguiente -Pero necesito de tu ayuda...-Murmuro observando fijamente el blanco rostro inanimado.

Pese a que creía las palabras de Malcolm sobre lo sucedido con la pequeña niña encontrada en el bosque, Greta estaba segura de que Brahms nunca le haría daño, de ninguna manera, ella era buena con él, seguía las reglas y lo quería. Si en cerio había asesinado a esa niña había sido porque no vio otra opción posible, él no era malo y nada la haría pensar de otra forma, pero también una parte de si le gritaba que era peligroso, por lo tanto todo lo que viniera de él también lo sería, hasta su amor.

Sacudió la cabeza intentando alejar esos pensamientos, estando dispuesta a aceptar las consecuencias de lo que le había pedido hacer, sin importar que fuera lo que tenía pensado. Se mantuvo concentrada observando el rostro de Brahms frente a ella hasta que sus ojos se sintieron pesados y sin que se diera cuenta calló profundamente dormida aferrando protectoramente al muñeco contra su pecho.

Pero tiempo después, no supo exactamente cuanto, escucho los gritos de Cole gritando su nombre, al principió eso no la preocupo realmente, estaba más que acostumbrada a que le gritará pero al percatarse de la ausencia de Brahms a su lado se sentó en la cama rápidamente observando en todas direcciones, buscándolo con desesperación y al escuchar que los gritos de Cole continuaban salió disparada del cuarto. Siendo consciente que Brahms seguramente había hecho algo y que ese algo había molestado a su ex.

Al llegar a la sala de billar que tenía el sótano, lo primero que captó su atención fueron las letras escritas con sangre de rata en el muro de la pared, eso la sorprendió y una parte de si se sintió orgullosa ante la creatividad de su pequeño, sonrío levemente de forma casi imperceptible, entonces Cole la tomó bruscamente del brazo acercándola hacía el muro.

-¡¿Qué es eso?! ¡Eh! ¡¿Largate?! ¡¿Tu lo escribiste?!-Grito Cole señalando las letras. Greta lo miro sin verdadera atención, cuando de repente capto por el rabillo del ojo a Brahms sentado en una silla a pocos metros de ellos.

-Brahms...-Murmuro sintiéndose aliviada de verlo a salvo.

Pero al decir esto la atención de Cole también se vio disparada hacía el pequeño. Al observar sus ojos Greta reconoció su mirada, estaba planeando hacer algo malo y que fuese Brahms el objeto de estos pensamientos no le gusto para nada. Con rapidez se apresuro hasta el muñeco y lo cargo aferrándolo fuertemente a su pecho.

-Esta bien no fuiste tu-Dijo Cole con forzada calma -Dámelo-Dijo estirando la mano para que le entregara a Brahms, pero Greta simplemente apretó su agarre, no permitiría que lo tocará -Dame al muñeco...-Repitió con impaciencia sin estar acostumbrado a que ella no lo obedeciera inmediatamente.

-No..-Dijo Greta con firmeza caminando hacía la puerta, tenía que alejarse de Cole antes de que dañara a Brahms.

-¡Dámelo!-Grito Cole perdiendo todo rastro de paciencia, intentando arrebatarle al muñeco de las manos pero Greta corrió intentando evitar que lo tomará.

-¡No!-Grito la castaña mientras corría por toda la mansión perseguida por su ex -¡Cole no!-Exclamo mientras entraba a grandes zancadas a la sala principal de la mansión y antes de que lo supiera estaba acorralada. Cole se acerco hasta a ella, lágrimas se acumularon en sus ojos mientras abrazaba a Brahms contra si.

-Fui yo. Tenías razón, fui yo. Brahms no tiene nada que ver con esto-Dijo tratando de disuadirlo de cualquier manera posible, pero en lo fríos ojos de Cole la decisión ya parecía tomada -¡Golpéame a mi!-Grito como ultimo recurso -Siempre te a gustado hacerlo ¿No?...pero por favor deja a Brahms-Suplico.

-¡Es muy tarde! ¡Dámelo ahora!-Grito Cole sin sentir ni una pizca de empatía.

-¡No! ¡Vete Cole! ¡Largate!-Grito Greta tratando de sonar lo más autoritaria posible pero sus evidentes temblores no ayudaban.

-¡Que me lo des maldita sea!-Grito Cole parándose frente a ella, tomando al pequeño muñeco por los hombros.

-¡No! ¡No lo tocarás! ¡No lo tocarás!-Grito Greta aferrándose a Brahms como si su vida dependiera de ello, no estaba dispuesta a permitir que le hiciera daño. Pero en un ataque de ira Cole la golpeo fuertemente en la cabeza con una mano mientras que con la otra le arrebataba al muñeco de las manos.

-Pareces tener mucha prisa porque me vaya-Comento sarcásticamente Cole mientras observaba a Greta en el suelo quién se levanto rápidamente solo para ver como él agitaba de forma descuidada el frágil cuerpo de Brahms en el aire, tomándolo de los pies.

-Cole...por favor-Suplico Greta intentando tomar al muñeco pero Cole se alejo agitándolo con más fuerza, ella se mordió los labios con fuerza, su corazón se oprimía de solo pensar en lo asustado que debía estar Brahms -¡Déjalo!-Grito con los ojos llorosos.

-Aunque talvez fue él-Dijo Cole observando al muñeco que agitaba sin cuidado -Talvez tu me dejaste ese pequeño mensaje-Le dijo al muñeco en forma de burla.

-No por favor...no entiendes lo que esta pasando-Suplico Greta alzando las manos en ademán de que se calmará pero por el contrarío Cole agito con más fuerza al pequeño muñeco -¡Déjalo! ¡¿Qué no ves que esta asustado?!-Grito con la voz amenazando con romperse.

-No. Creo saber exactamente lo que esta pasando aquí-Se negó Cole.

-¡Devuélvemelo!-Grito Greta lanzándose sobre Cole para quitarle a Brahms pero el hombre simplemente le dio un fuerte manotazo tirándola bruscamente contra el suelo.

-¿Qué tiene de especial este muñeco?-Cuestionó dejando de sacudirlo por un momento.

-Cole, por favor...-Suplico Greta intentando poder llegar a la parte más humana de Cole.

Pero este simplemente la ignoro y con toda la fuerza que pudo reunir golpeo la cabeza de Brahms contra una mesa cercana partiendo la cerámica en cientos de pedazos. Los ojos de Greta se abrieron con horror al presenciar la escena, tapándose la boca con las manos para ahogar un sollozo. Calló de rodillas mientras las lágrimas no se hacían esperar.

Había fracasado, había fracasado olímpicamente, Cole había matado a Brahms tal cual como había acabado con la vida de su hijo. Desconsolada paso las yemas de los dedos sobre el pequeño cuerpo que ahora yacía sin cabeza, mientras se tapaba la boca con la otra mano, quería gritar, llorar y golpear a Cole por lo que había hecho. Pero antes de que pudiera hacer algo las paredes comenzaron a agitarse violentamente.

Algunos objetos en las vitrinas se cayeron al suelo y las tuberías resonaron. Abrió los ojos con infinita sorpresa y casi río cuando cayo en cuenta de lo que estaba pasando, sonrió internamente, Brahms estaba lleno de sorpresas. Ella no parecía la única sorprendida Cole también se notaba asombrado, pero a diferencia de ella que se mantuvo en su lugar, él se acerco a las paredes intentando escuchar lo que había detrás, fijo su atención en un espejo por donde se podían percibir claramente varios sonidos.

-Hay algo hay...-Murmuro Cole antes de que el vidrio se rompiera estruendosamente prácticamente explotándole en la cara. Y termino cayendo al piso con una gran fuerza golpeándose la cabeza en el proceso, dejándolo desorientado. El agujero en la pared había quedado a la vista.

-...¿Greta?...-Llamo una voz infantil y la castaña la reconoció inmediatamente, ese era su niño, su pequeño Brahmsy.

Con ojos asombrados miro como un hombre de una gran musculatura superior a la de Cole salía del muro, tenía el cabello rizado de color negro, vestía una camisa blanca algo sucia y un suéter verde, además de que no llevaba zapatos pero lo que más capto su atención fue la máscara de porcelana blanca que cubría su rostro.

Sus ojos se cruzaron por un momento, y Greta estuvo segura que ese era el niño al que había estado cuidando todo este tiempo. Todo pareció detenerse durante lo que ambos se observaron hasta que Cole comenzó a levantarse del suelo alertando a Brahms y como si una alarma se hubiera activado, se tiró encima del otro hombre.

Cole no tuvo tiempo de reaccionar cuando Brahms lo sujeto bruscamente del cuello de la camisa y comenzó a azotar su cabeza rudamente contra el suelo varias veces, casi parecía como si no estuviera midiendo su propia fuerza. Cole se retorcía intentando soltarse de su agarre pero era inútil, Brahms era mucho más fuerte que él, incluso pudo mantenerlo fijamente contra el suelo con solo una mano.

Mientras que con la otra buscaba cualquier cosa que pudiera usar para golpearlo, y mientras buscaba su mano se topo con un gran y afilado pedazo de porcelana rota que había quedado de lo que fue la cabeza de su muñeco. La tomo con firmeza y sin vacilar enterró el afilado fragmente contra la garganta de Cole, este abrió los ojos sorprendido.

Por su parte Brahms aprovecho este asombro para terminar de cortar la yugular de su cuello. La sangre salpico el refinado suelo mientras salía a chorros, salpicando la máscara de Brahms, en poco tiempo el cuerpo de Cole se vio encima de un charco de su propia sangre, se puso frío y la vida escapo de sus ojos. Seguro de que se encontraba muerto Brahms se volvió hacía Greta que había observado todo casi en estado de shock.

Había una gran sorpresa en sus ojos azules, casi incrédula de lo que había sucedido, pero una parte muy en el fondo de ella se alegraba, el hombre que tanto daño le había hecho, del que había huido, que la había acosado e intimidado estaba muerto, no tendría que preocuparse otra vez por él, nunca más la dañaría ni a nadie más. Y se sintió libre de alguna manera.

Por su parte Brahms la observo con cautela, como si esperara que ella fuera a gritar y saliera corriendo en cualquier momento. El miedo y la incertidumbre en sus ojos grises la conmovió, ya no parecía el mismo hombre que había asesinado de manera tan cruda a Cole, sino que se mostraba como un niño temeroso de recibir alguna clase de castigo.

-Greta...seré bueno lo juro...-Murmuro mientras se arrastraba por el suelo hacía ella lentamente, como temiendo asustarla. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca Greta embozo una sonrisa sincera y alzo una mano para acunar la mejilla de la máscara blanca, poco o nada le importo que hubiera sangre en ella.

-Brahms...estas vivo...-Dijo en un susurro bajo mientras lágrimas caían por sus mejillas.

-No llores Greta...el hombre malo ya no puede hacerte daño...yo me asegure de eso...hice lo que me pediste-Murmuro Brahms con la voz de un niño pequeño, mientras secaba las lágrimas que salían de los ojos de su niñera.

-Si, Brahms...-Asintió Greta -Me ayudaste...has sido un niño tan bueno...-Dijo acariciando con su otra mano los desordenados cabellos negros. Brahms cerró los ojos inclinándose hacía su toque, este parecía relajarlo de sobre medida -Muchas gracias, no se que hubiera pasado sino hubieses estado aquí-Agradeció con voz tranquila. Los ojos grises de Brahms brillaron con emoción.

Greta sonrió y observo con más detenimiento la apariencia que llevaba, no solo la sangre en su rostro lo ensuciaba sino que además parecía estar cubierto de tierra y polvo, como sino se hubiera bañado en todo el día. El reloj de la sala sonó y fue consciente de que era muy tarde, paso una mano sobre la mejilla de porcelana trazando pequeños círculos.

-Brahms...es muy tarde...ya es hora de dormir-Le dijo suavemente. Él ladeo la cabeza como si le extrañara lo que había dicho -No tienes que dormir entre las paredes, puedes hacerlo en tu habitación y puedo cuidarte a ti en lugar de al muñeco...¿No te gustaría eso?-Pregunto acariciando suavemente el cuello de su camisa.

-Si, si...quiero estar con Greta...todo el tiempo-Dijo Brahms asintiendo efusivamente. La castaña sonrío.

-Ahora...¿Porque no vamos para que tomes un baño?-Propuso -Estas muy sucio-Dijo limpiando un poco de suciedad sobre su máscara. Brahms pareció considerarlo un momento pero luego asintió -Bien...vamos-Dijo Greta levantándose mientras lo tomaba de la mano. Cuando Brahms se irguió en toda su altura, ella quedo impresionada, era mucho más alto de lo que había sido Cole y eso que estaba un poco encorvado -Eres muy alto-Comento dándole una leve sonrisa mientras lo guiaba hacía el baño.

Una vez entraron Greta le indico que tomara haciendo sobre el retrete, Brahms obedeció inmediatamente mientras la seguía con los ojos todo el tiempo. Ella se sentía algo nerviosa ante lo intensa de la mirada de Brahms, que la miraba como si fuera lo más bello que había en el mundo, nunca nadie la había visto así, ni siquiera Malcolm y mucho menos Cole.

Intento ocultar el creciente sonrojo en sus mejillas mientras abría la llave de baño llenando la tina. Después de asegurarse de que estuviera a la temperatura perfecta, ni fría ni muy caliente se volvió hacía Brahms y con una sonrisa se acerco hasta él.

-Levanta los brazos...-Pidió y rápidamente lo hizo, con cuidado le retiro el suéter seguido de su camisa dejando al descubierto su torso.

Paso cariñosamente su mano por el pecho esculpido de Brahms que se sobre salto a su tacto, especialmente cuando su mano empezó a descender por su anatomía. Acariciando su abdomen. Con mucho más cuidado trazo las lineas de piel cicatrizada. El incendió había dejado marcas permanentes en su cuerpo. La mayoría se concentraba en su brazo derecho, parte de su pecho y se extendía del cuello hasta el rostro.

Sin duda alguna debía poseer varias cicatrices bajo la máscara que portaba, sintió su corazón encogerse al imaginar el dolor que debió haber sufrido todos esos años, no solo físico sino también emocional, estar encerrado, aislado de todo el mundo no era sano. Paso una mano acariciando levemente sus pectorales y lo escucho suspirar. Acerco el rostro hasta él y le planto un beso en la frente.

-Brahms...¿Harías algo por mi?-Pregunto suavemente mientras acariciaba sus cabellos negros, lo que parecía dejarlo algo embobado, él simplemente asintió mientras sus manos buscaban acercarla más -¿Podrías quitarte la máscara?-Pregunto y el cuerpo de Brahms se tenso, Greta se apresuro a tranquilizarlo -No me importa lo que haya debajo de tu máscara Brahms, no me importan las marcas o las cicatrices, solo quiero verte, al verdadero tu, saber como es tu rostro-Dijo acunando sus mejillas de porcelana. Él bajo la mirada avergonzado.

-Mamí y Papí dicen que nunca debo quitármela...-Murmuro.

-Pero ellos no están aquí ¿Verdad?-Dijo Greta con una leve sonrisa pero al ver que su expresión corporal no cambiaba agrego -Esta bien Brahms...sino quieres mostrarme, no importa, no te obligare a hacer nada que no quieras-Dijo dándole un beso en la frente, luego se separo y le sonrío.

Él la observo fijamente durante algunos segundos como si considerara algo verdaderamente importante. Greta contuvo la respiración cuando este llevo las manos a los lados de su máscara y comenzó a retirarla lentamente, tuvo que ahogar un gemido cuando su rostro quedo expuesto ante ella.

La mitad derecha estaba horriblemente quemada, había grandes cicatrices que se extendían desde su pómulo hasta el puente de la nariz, por la línea de la mandíbula siendo cubiertas parcialmente por su barba y en parte de la comisura de la boca. La piel había sanado en capas, por lo que seguramente tendrían una textura irregular. Sus ojos estaban puestos en ella, su respiración estaba agitada y sus puños crispados como si esperara un cruel rechazo.

Su miedo la conmovió. Se acerco hasta él y comenzó a repartir besos a lo largo y ancho de su rostro, Brahms emitió un suspiro que había estado reteniendo todo este tiempo, disfrutando de la suave caricia de sus labios que prestaban más atención en las marcas más profundas. Le dio un ultimo beso en la comisura de los labios haciéndolo estremecer.

-Eres un niño muy guapo Brahms..no lo olvides...-Le dijo en un susurro. Él parpadeo sorprendido girando la cabeza hacía un espejo cercano para comprobar sus palabras pero Greta lo detuvo colocando suavemente una mano en su mejilla, para hacer que la viera -Para mi Brahms, siempre serás el más guapo de todos-Aseguro dándole un nuevo beso, esta vez en la mejilla cicatrizada -Ahora quitate los pantalones y entra en la tina, el agua se enfría-Pidió a lo que él asintió.

Se levanto llevando sus manos hacía el botón de su pantalón desabrochándolo, bajando el cierre y luego los dejo caer al suelo. Greta se sorprendió al ver que no llevaba ropa interior, su rostro se coloreo al ver la gran longitud de su virilidad, era grande y grueso, especialmente en la punta. Carraspeo levemente obligando a sus ojos a apartarse de esa zona de su cuerpo.

Entonces con una leve indicación de su parte Brahms entró en la tina, sentándose con las piernas flexionadas. Greta se acerco hasta él con un poco de champú y jabón en sus manos, pero se detuvo en seco un momento.

-Brahms...-Llamo haciendo que este ladeara la cabeza hacía ella -¿Tu quieres que...te bañe o prefieres hacerlo tu mismo?-Pregunto rápidamente él la señalo con la mano -¿Yo?-Él asintió efusivamente -Esta bien-Dijo Greta mientras colocaba un poco de champú sobre su cabeza, acariciando sus cabellos con los dedos para hacer espuma, mientras que Brahms parecía entretenerse con un simpático juguete de baño.

Cuando termino con su cabello llego el momento de enjabonarlo, paso la pastilla de jabón por sus pectorales, hombros, espalda y brazos. Pero por alguna extraña razón podía sentirlo temblar de vez en cuando, además de que evitaba hacer contacto visual con ella, e incluso a veces podía notarlo sonrojado, pero decidió no prestarle mucha atención a eso.

Calificándolo simplemente como los nervios de ser el primer baño que le daba, el primero porque estaba segura de que esta situación se repetiría continuamente en el futuro. Con un poco de nervios limpió su abdomen, pero mientras lo hacía uno de sus dedos rozo otra parte de la anatomía de Brahms.

Greta alejó su mano lo más rápido que pudo con el rostro ardiendo mientras que Brahms por su parte se cubrió su intimidad con las manos con mucha vergüenza al verse descubierto con esa notable erección. En ese momento Greta al fin entendió su comportamiento, se sintió comprensiva.

-Brahms...-Lo llamo en un tono dulce y amable -No te asuste ni avergüences, esto es completamente normal-Lo tranquilizo -A todos los chicos les pasa-Dijo. Brahms ladeo el rostro procesando sus palabras, entonces bajo su cabeza y miro su erección.

-No..no me gusta...me duele...-Dijo en tono asustado mientras sus ojos se humedecían sin entender lo que le estaba pasando a su cuerpo. Greta parpadeo algo sorprendida ante esa declaración especialmente por el desconcierto que reflejaba su rostro.

El padre de Brahms debió hablar con el y enseñarle que no debía sentir vergüenza de su cuerpo, como reaccionaba y de los cambios que experimentaría, pero al parecer el señor Heelshire no había hecho aquello, con razón el pequeño Brahms se veía tan confundido.

Ahora solo estaba ella, y algo tan importante como esto no era un asunto que podía dejar en el aire pero tampoco sabía como abordarlo. Ya con su reacción anterior prácticamente le había dado a entender a Brahms que debía sentir vergüenza de su cuerpo y como su niñera estaba obligada a cambiar esa idea. Tras unos segundos en que observo como Brahms se removía incomodo en su lugar, entendió lo que debía hacer.

-Brahms lo que estas pasando es algo muy normal-Le aseguro captando su atención -Y no te preocupes, yo te ayudare con eso y ya no te dolerá-Lo tranquilizo pasando una mano por sus cabellos húmedos.

-¿En cerio?-Pregunto Brahms, a lo que ella asintió.

-En cerio. Pero primero terminemos de bañarte y luego te ayudamos con tu problema ¿Si?-Dijo Greta a lo que él asintió de acuerdo. Utilizo el agua de la bañera para terminar de enjabonar su cuerpo, luego quito el tapón y dejo al agua escurrirse por la cañería, por ultimo con la regadera termino de quitar todo rastro de jabón que pudiera haberle quedado.

Se alejo un poco para tomar unas toallas, con una de ellas seco suavemente el rostro de Brahms y su cabello, y con la otra le cubrió los hombros. Entonces le indicó que saliera de la bañera y la siguiera. Obedientemente lo hizo, yendo hasta el cuarto que había pertenecido anteriormente al muñeco, Greta lo sentó en la cama la cual se hundió un poco ante su peso.

Podía ser un hombre relativamente delgado pero seguía teniendo una gran masa corporal, la cual venía con su abismal altura. Se aseguro de terminar de secarlo lo mejor que pudiera, quitando todo rastro de humedad que hubiera quedado en su cuerpo, Brahms parecía contento de recibir esa clase de atenciones.

-Listo-Anunció Greta retirando las toallas dejándolas en una pequeña pila al lado de la cama.

Brahms la miro expectante, sin molestarse en cruzar sus piernas dejando su gran erección a plena vista. Greta sonrío tiernamente ante la impaciencia que parecía irradiar. Con Brahms sentado al borde de la cama, ella tomo distancia provocando una mirada de absoluto desconcierto de parte de él, quedando a unos pocos metros de su persona. Ambos se miraron fijamente.

-Dime Brahms...¿Sabes como es el cuerpo de una mujer?-Cuestiono. La pregunta lo tomo por sorpresa y no supo que responder mientras la veía llevando las manos hasta el borde de su chaqueta retirándola, seguida de su camisa y sus pantalones, en poco tiempo se encontró completamente desnuda frente a él.

Los ojos de Brahms brillaron con sorpresa y emoción contenida, sus manos parecieron apretarse con impaciencia mientras se permitía recorrer sin pudor alguno la anatomía femenina de su niñera. Casi sin poder creer la visión frente a él. Greta tenía pechos muy bien proporcionados que caían levemente, un abdomen plano, caderas redondas, piernas esbeltas y brazos torneados. Su piel a simple vista se veía tan suave y blanca que sintió sus manos picar ante el deseo de tocarla.

Greta se acerco lentamente hasta quedar a su alcance, aun sentado Brahms era muy grande llegándole a la altura del pecho. Paso delicadamente las manos por sus anchos hombros en una indicación muda de que podía tocarla. Algo tentativo alzo una mano, y con suavidad paso las yemas de sus dedos por su estomago, casi parecía rectificar que en realidad lo que estaba pasando era real.

El recorrido de sus dedos continuo apenas tocando uno de sus pechos para luego bajar nuevamente, Greta se mantuvo quieta dándole rienda suelta a que saciara su curiosidad, pero en un momento pareció concentrarse en sus caderas, posando ambas manos hay, mientras trazaba círculos con los pulgares en su vientre, parecía fascinado por lo que bajo la mirada para ver que había captado su atención, porque sinceramente en un principio creyó que se entretendría con sus pechos.

Al observar el mismo lugar que miraba Brahms, notó que este tenía la mirada fija en las estrías que le habían quedado después de su embarazo, algo inevitable cuando una mujer tenía un bebé, pero seguramente él jamás había visto algo como eso antes. Paso cariñosamente las manos por su cabello negro, entonces Brahms alzo la mirada observándola directamente a los ojos.

-¿El hombre malo te hizo esto?-Pregunto para su sorpresa.

Su voz no había sonado con el típico tono infantil que había utilizado todo este tiempo, sino que había sonaba más grave, casi como la de un adulto joven. Greta entendió que seguramente Brahms creía que lo que veía, era algo parecido a las cicatrices que él mismo portaba. Se apresuro a tranquilizarlo cuando lo sintió temblar, seguramente enojado al pensar que Cole la había herido.

-No, Brahms...no fue él-Le dijo sin detener las caricias que le proporcionaba en su cabello. Él ladeo la cabeza hacía un lado, entrecerrando los ojos.

-¿Quién fue?-Cuestiono y por su mirada Greta supo que planeaba hacerle lo mismo a aquella persona, que le había hecho a Cole.

Una parte de ella se emociono ante la idea de que alguien se preocupara tanto por ella, como para ser capaz de matar a quién se atreviera a dañarla, pues nunca tuvo a nadie que la defendiera de los abusivos, siempre tuvo que ser ella misma, pero ahora tenía a Brahms y él la protegería.

La había salvado de Cole después de todo, y aunque sabía que debía sentirse como una mala persona al no sentir ni una pizca de culpa, asco o miedo por lo que le había ocurrido, no podía sentirse como tal, él lo había merecido, Brahms le había pedido que se fuera pero decidió quedarse y además rompió el muñeco de Brahms.

No sabía si el sentirse aliviada y satisfecha por la muerte del hombre que tanto daño le había hecho, la hacía una mala persona pero sinceramente en ese momento no le importaba. Lo único que le importaba era al pequeño que tenía enfrente, porque Brahms podía parecer un adulto pero tenía el alma de un niño y debía tranquilizar al pequeño así como satisfacer las necesidades del adulto, pues ambos eran Brahms y debía cuidar de él.

-No te preocupes Brahms...nadie me hizo daño-Le aseguro acariciando sus mejillas. Él la miro incrédulo -Estas son estrías, no son cicatrices, no dolió cuando me las hice...-Dijo mientras pasaba sus dedos sobre las marcas, él coloco sus dedos en el mismo lugar en que estaban los suyos -Las obtuve cuando estaba embarazada...-Le contó.

-Perdiste a tu bebé...-Murmuro Brahms nuevamente con la voz de un niño. Ella sintió conteniendo sus lágrimas ante el recuerdo -Yo lo vengue-Dijo y casi sonó como una pregunta.

-Así es Brahms...lo hiciste...gracias, muchas gracias-Susurro Greta mientras repartía besos por su rostro y no fue consciente de que las lágrimas caían por sus mejillas hasta que sintió la humedad en ellas.

-Greta, no llores-Pidió Brahms acariciando su rostro.

-Lo siento, no te preocupes-Dijo ella limpiándose rápidamente las lágrimas.

-Yo te protegeré, nadie te volverá a hacer daño Greta...-Prometió Brahms haciéndola sonreír. Acuno el rostro de él entre sus manos.

-Oh Brahms...eres un niño tan bueno-Le dijo y Brahms sonrío -Y los niños buenos merecen besos..-Murmuro mientras acercaba su rostro al de él, uniendo sus labios en un beso inocente.

Brahms parecía sorprendido en un principio pero luego de unos segundos correspondió al beso con mucho ánimo, fue más que obvio para Greta que él nunca había hecho algo como eso antes, pero le pareció tierno su entusiasmo. Se besaron durante algunos minutos hasta que ella lo rompió por falta de aire, un pequeño hilillo de saliva unió sus labios.

-Besas muy bien Brahms...-Sonrío Greta haciéndolo emocionarse ante el alago -Ahora acuéstate sobre la cama-Pidió y rápidamente Brahms se recostó boca arriba mirando como ella subía hasta él, sentándose a horcadas sobre sus caderas, apoyando las manos sobre su pecho, las manos de él se aferraron a su cintura.

-Brahms, lo que vamos a hacer necesita cuidado..¿Serás cuidadoso para mi?-Pregunto mientras acariciaba distraídamente el vello de sus pectorales. Él asintió enérgicamente.

-Lo prometo-Dijo con voz infantil. Greta sonrío.

-Ese es mi niño bueno-Dijo mientras volvía a unir sus labios con los de él.

Brahms respondió al beso mientras recorría con las manos su pequeña espalda, deteniendo a veces para acariciar sus glúteos. Greta se separo y empezó a repartir besos por su cuello haciéndolo suspirar especialmente cuando se concentro en su manzana de Adán. Él la abrazo contra si, quería sentirla más cerca.

Los pechos de Greta quedaron contra su pecho rozándolo, gimió ante la sensación suave que le producía el roce de sus pieles. Separándose un poco llevo una de sus manos para sujetar uno de sus senos entre sus manos, deleitándose con la suavidad que tenía.

-Brahms...-Llamo Greta y él la soltó rápidamente como si temiera haber hecho algo malo -Tranquilo, esta bien-Lo tranquilizo tomando sus manos para llevarlas hasta sus senos -Puedes tocarlos...pero ten cuidado, son delicados, si aprietas mucho podría dolerme-Le aviso.

Brahms asintió mientras comenzaba a mover sus manos, masajeando sus pechos con la mayor suavidad que podía proporcionar. Greta suspiro ante sus caricias, había pasado tanto tiempo desde la ultima vez que había hecho eso, y la horrible pasión de Cole no se comparaba a la suavidad con la que la estaba tratando Brahms, parecía decidido a ser lo más gentil posible. Sintió una fuerte humedad hay abajo junto a una fuerte excitación.

-¿Sabes?...Si..si quieres...puedes tomar uno con la boca...-Murmuro con el rostro ardiendo. Brahms la miro con atención para luego observar sus senos con la típica curiosidad infantil.

Lentamente acerco su rostro y abrió la boca capturando uno de los pezones mientras que con su otra mano masajeaba el pecho que había quedado sin atención. Greta no pudo evitar gemir sonoramente. Esa sensación le gustaba, entre gemidos acariciaba los cabellos negros. Lo cual solo incentivo a Brahms a continuar.

Chupaba con fuerza sus pechos pero sin causarle ningún tipo de daño. Greta gimió cuando se separo de ella con un sonoro ¨Plop¨ Greta acerco sus manos a la entrepierna de Brahms, deposito un beso en sus labios para después proceder a acariciarlo, sintiéndolo palpitar. Brahms gimió.

-Pobre Brahms...se que te duele, pero yo te voy a curar-Le prometió siendo consciente que la excitación de él ya era mucha en ese momento. El liquido pre-seminal comenzó a brotar facilitándole la tarea de masturbarlo.

-Greta...-Murmuro Brahms con voz entre cortada.

Greta se concentro en la punta mientras mantenía un movimiento regular, acariciándolo desde la base y por todo lo ancho. En pocos minutos Brahms emitió un pequeño grito al sentir como Greta acariciaba sus testículos, causando que liberara una carga de semen. Respiro entrecortadamente, Greta sonrío al verlo, entendía que no tuviera mucha resistencia al no estar acostumbrado a esa clase de interacciones con una mujer.

Sus miradas se centraron en los ojos del otro mientras sus cuerpos estaban ardiendo y lentamente el deseo carnal seguía aumentando. Brahms atrapo a Greta en un sorpresivo abrazo pegándola a su pecho, mientras llevaba las manos a su trasero haciéndola soltar un grito de sorpresa al sentir como sus manos se aventuraban por aquella zona.

Sus dedos trazaron un camino hasta llegar a su vagina, sintiendo la humedad que había hay. Greta cerró los ojos aferrándose a él ahogando un gemido cuando sus dedos se introdujeron en su parte intima. Debido a su falta de experiencia, Brahms no tenía ni la más mínima idea de como estimular correctamente a una mujer así que solo improviso lo mejor que pudo, moviéndolo sus dedos de un lado a otro.

Pero por el gemido de Greta supo que lo estaba haciendo bien, esta inconscientemente había comenzado a mover su caderas de atrás para adelante. Soltó otro sonoro gemido cuando Brahms descubrió que podía introducir sus dedos en el interior de su vagina, los sonidos que hacía lo excitaron más, le encantaba ver que Greta disfrutaba.

-¡Brahms!-Grito cuando el orgasmo se hizo presente haciéndola arquear la espalda. Cuando este paso se aferro a él recuperando el aliento. Entonces sintió la erección de Brahms golpear sus piernas. Sonrío levemente cuando este por su propia cuenta comenzó a frotarse contra ella, sin pudor alguno.

-Eres un niño travieso...-Comento con una sonrisa llevando una mano para acariciar su mejilla, Brahms beso su palma mientras asentía -Has sito tan bueno hoy, que creó que mereces un premio...-Susurro excitada mientras sentía como sus manos masajeaban con insistencia sus glúteos. Brahms lo miro expectante, y ella lo beso, un beso corto y suave.

-Esto será diferente a lo que hicimos, pero se sentirá muy bien, no debes asustarte-Le dijo en tono tranquilizador, él asintió confiado -Deja que yo me haga cargo, si eres muy brusco podrías dañarme-Le señalo mientras acariciaba su rostro.

-Yo nunca te haría daño Greta-Aseguro Brahms con voz infantil. Ella sonrío.

-Lo sé-Dijo y lo beso nuevamente.

Greta finalmente, solo se dejo deslizar, mientras introducía la erección de Brahms en su interior, dejando escapar un gemido, mientras más entraba él, más le dolía. Era muy grande pero gracias a lo húmeda que estaba fue una tarea sencilla. Brahms ahogo varios gemidos, al sentir como su pene era apretado por la vagina de Greta, y una vez introdujo todo la erección en su interior, ella comenzó a moverse.

Brahms empezó a disfrutar de aquello, y con su excitación que seguía en aumento, instintivamente empezó a tomar el control, y comenzó a moverse lentamente con un vaivén suave, al ritmo que marcaba ella, Greta al sentir eso, se sintió aun más excitada, la llenaba cada vez más.

-Brahms eres bueno...eres un niño tan bueno...lo haces increíble-Gimió con los ojos cerrados concentrándose en la sensación -Me haces sentir tan bien...-Dijo.

Brahms al escuchar esto empezó a moverse con más fuerza, desequilibrando el vaivén de movimientos, y ahora él que marcaba el ritmo. Llego un punto en que parecía que Greta no se movía lo suficiente, así que en un rápido movimiento Brahms la dejó debajo de él, ella se sorprendió ante esto, pero sentir su gran cuerpo sobre ella mientras tomaba el control le gusto.

Envolvió las brazos alrededor de su cuello y sus piernas en su cintura acercándolo más a ella. Brahms emitía gemidos y gruñidos bajos. Luego de algunos minutos Greta sintió un enorme escalofrío recorrer su cuerpo, cerró los ojos y sin poder contenerse más, su vagina se corrió, teniendo uno de los mayores orgasmos de su vida, por no decir el mayor.

Unos segundos después Brahms emitió un poderoso gemido mientras eyaculaba con una gran intensidad en su vagina, Greta se estremeció al sentir como era llenada por completo, se sentía completa como nunca antes. Brahms callo exhausto sobre su cuerpo respirando entrecortadamente, pero asegurándose de no aplastarla.

Apoyo su cabeza contra el suave pecho de Greta, cerrando los ojos controlando su respiración, Greta sonrío y le acarició el cabello, Brahms aun no salía de ella, por un momento el pensamiento de que no habían utilizado protección golpeo su mente pero la desecho de inmediato, se sentía demasiado bien como para arruinarlo.

Se sentía completa como nunca antes, como si Brahms hubiera llenado un vacío en su interior, sonrío ante el doble sentido de la palabra. Pero a lo que se refería era que había completado un vacío en su corazón, sintiéndose feliz y plena como jamás lo había estado. Brahms alzo la cabeza buscando su mirada, ella le sonrío pasando una mano por su mejilla.

-¿Qué fue lo que hicimos?-Pregunto con curiosidad impresa en su voz infantil.

-Hicimos el amor Brahms..-Respondió Greta.

-El amor...-Murmuro Brahms volviendo a posar la cabeza contra su pecho escuchando los acelerados latidos de su corazón -Me gusto mucho...¿Podrías...podríamos repetirlo?-Pregunto tímidamente. Greta sonrío tiernamente.

-Por supuesto-Le aseguro abrazándolo amorosamente contra si -Pero será en otro momento, debemos dormir...ambos estamos muy cansados-Dijo. Pudo escuchar un pequeño quejido de protesta de parte de Brahms pero aun así asintió. Greta beso la parte superior de su cabeza -Buen niño, que descanses Brahmsy...-Dijo cariñosamente.

Brahms lentamente saco el pene de su vagina, situándose a su lado, paro aun cubriéndola parcialmente con su cuerpo negándose a abandonar su tibieza. Apoyando la cabeza contra su cuello, frotando suavemente el rostro contra su suave piel mientras la acercaba más hacía si, en un abrazo tanto posesivo como protector.

-Descansa Greta-Dijo Brahms cerrando los ojos.

A la mañana siguiente, el sol ya había salido y alumbraba con sus suaves rayos todos los rincones de la habitación. Greta fue la primera en despertar, abriendo sus ojos azules aun algo somnolienta, volteo la cara y vio el reloj, las 9 de la mañana. Era algo tarde. Intento incorporarse pero sintió como una mano la tenía bien sujeta por la cintura.

En ese momento se percató de que Brahms estaba a su lado, profundamente dormido junto a ella. No pudo evitar sonreír al recordar lo acontecido la noche anterior. Se detuvo unos momentos para observar su tranquilo perfil contra la almohada, se veía tan tierno mientras dormía. Paso suavemente la mano por su frente quitando algunos cabellos negros que se colaban por su rostro.

Le dio un amoroso beso en la mejilla y como pudo se zafó de su agarre, procurando no despertarlo, lo dejaría dormir un poco más el día de hoy, después de todo se lo merecía con lo bien que se había portado. Tomo de las gavetas una sencilla camisa de color crema y un pantalón gris junto a unas bragas, y salió de la habitación rumbo a la cocina.

Una vez hay comenzó a preparar el desayuno, haría una deliciosa comida para consentir a su niño. Se movía por toda la cocina tarareando la canción de cuna de Brahms mientras buscaba los ingredientes que necesitaba y preparaba un típico desayuno Estadunidense, ya que sabía que seguramente él no abría probado ese desayuno antes, por lo que sería una agradable sorpresa.

Una vez termino coloco el plato sobre la bandeja dispuesta a ir a la habitación y llevarle el desayuno a la cama. Pero antes de que pudiera hacerlo pudo escuchar como tocaban la puerta, lo cual la extraño un momento y sin esperar una respuesta de su parte, la entrada se abrió dando paso a Malcolm quién entró a la cocina.

-Hola Greta-Saludo amablemente.

-¡Malcolm! ¿Qué haces aquí?-Pregunto Greta sorprendida de verlo.

-Quería pasar a ver como estabas, la ultima vez que te vi tenías problemas con tu ex novio y dime... ¿Como te fue? ¿Él sigue aquí?-Pregunto Malcolm acercándose a ella.

-¿Mi ex? ¡Cole!-Dijo Greta habiéndolo olvidado completamente. Entonces recordó que su cuerpo yacía muerto en la sala de estar. Un gran miedo de que Malcolm lo descubriera y vinieran a llevarse a Brahms la embargo, su pequeño no sobreviviría a la crueldad del mundo -E-El ya se fue-Mintió.

-¿En cerio? ¿Y como lograste convencerlo?-Cuestiono Malcolm con curiosidad.

-Bueno...Brahms me ayudo con eso...él escribió un mensaje amenazador en la pared y Cole se asusto tanto que se fue durante la noche, no creo que lo volvamos a ver-Dijo Greta alterando ligeramente la verdad.

-Oh...me alegro escuchar eso-Sonrió Malcolm -¿Y Brahms? ¿Donde esta?-Pregunto con curiosidad.

-Esta durmiendo, lo deje dormir un poco más hoy-Respondió rápidamente Greta.

-Quisiera saludarlo, iré a despertarlo-Dijo Malcolm mientras salía de la cocina yendo hacía la habitación de Brahms.

-¡Malcolm espera! ¡No es una buena idea!-Exclamo Greta corriendo detrás de él antes de que descubriera al Brahms de carne y hueso durmiendo en el cuarto. Pero para eso tuvo que pasar frente a la sala, pero algo la hizo retroceder, volvió y se quedo perpleja al observar como la sala se encontraba intacta.

El cuerpo de Cole no estaba, su sangre había sido limpiada e incluso el espejo había sido reemplazado. Se pregunto como había podido Brahms hacer todo eso mientras ella dormía. Ese pensamiento la regreso al presente y retomo su tarea de impedir que Malcolm entrará al cuarto, pero fue muy tarde, ya se encontraba dentro.

-¡Greta!-Grito Malcolm.

-Hay no...-Murmuro corriendo hacía el cuarto -¡Malcolm puedo explicarlo!-Exclamo rápidamente, pero solo se topó con otra sorpresa. La cama se encontraba vacía y completamente ordenada, en realidad no parecía que hubiera dormido alguien hay.

-Brahms no esta...-Señalo Malcolm y a Greta no le extraño, el muñeco había sido destruido, pero por lo que había visto hasta ahora no le sorprendería volver a verlo como sino le hubiera pasado nada.

-Y-Ya sabes como es...hay veces en que hace lo que quiere, debe estar por hay, ya lo encontrare-Dijo Greta intentando restarle importancia.

-Mmm...bueno-Dijo Malcolm encogiéndose de hombros.

-Malcolm tengo muchas cosas que hacer hoy-Comenzó Greta intentando deshacerse de él -¿Ya podrías irte? Por favor-Pidió extrañándolo pero no dijo nada a respecto.

-Esta bien. Volveré dentro de una semana con tu pago y los víveres-Se despidió Malcolm y una vez hubo salido por la puerta principal Greta se permitió respirar aliviada. Entonces decidió retomar sus labores habituales.

Tomo la ropa sucia de Brahms junto a las toallas utilizadas la noche anterior y los coloco en la lavadora para después bajar nuevamente a la cocina, yendo directamente hacía la bandeja con el desayuno, entonces noto que le faltaba el jugo de naranja así que se volteo hacia el refrigerador solo para encontrarse frente a Brahms.

La sorpresa fue tal que emitió un grito y se resbalo cayendo hacía atrás. Pero los reflejos de Brahms fueron más rápidos y la atrapo entre sus brazos evitando que se hiciera algún daño, abrazándola contra si. Estaba vistiendo una camiseta blanca y una pantalones marrones sin usar zapatos, además de que portaba nuevamente su máscara.

-¡Dios Brahms! Que susto me diste, no te escuche venir-Exclamo Greta llevando una mano a su pecho sintiendo su corazón latir aceleradamente debido al susto -Eres muy silencioso...pero por favor no me sorprendas así de nuevo ¿Bueno?-Dijo y Brahms asintió lentamente.

-Buenos días ¿Dormiste bien?-Pregunto acunando su rostro y dio otro asentimiento, ella sonrío -Te prepare el desayuno-Le dijo separándose de él para señalar la comida pero este la miro con poco interés volviéndose hacía ella nuevamente.

-Greta..-La llamo con voz infantil.

-¿Si Brahms?-Dijo ella regalándole una sonrisa.

-¿Podríamos...hacer el amor otra vez?-Pregunto tímidamente. El rostro de Greta se sonrojo visiblemente.

-¿Te duele de nuevo?-Pregunto mientras envolvía los brazos alrededor de su cuello. Brahms sujeto sus caderas.

-Si...mucho...-Dijo con voz infantil mientras presionaba su pelvis contra ella y esta pudo confirmar lo que le había dicho.

-Lo arreglaremos, pero primero desayuna, necesitas reponer energía-Dijo Greta separándose suavemente de él. Brahms asintió de mala gana -Eres un buen niño-Dijo plantándole un beso en su mejilla de porcelana.

Brahms tomo asiento en la mesa y Greta colocó la comida que había preparado frente a él. Llevando una mano a su máscara el pelinegro la alzo levemente dejando al descubierto solamente su boca y probo un bocado, sus ojos parecieron brillar cuando sus papilas gustativas saborearon lo sabroso de los alimentos.

Y rápida comenzó a comer todo el contenido del plato, llenando por completo su boca. A Greta le alegraba que el desayuno que había preparado para él fuera de su agrado, pero estaba comiendo demasiado rápido para su gusto, podría terminar ahogándose, así que llamo su atención colocando suavemente una mano sobre su antebrazo. Él paro abruptamente y la observo curioso.

-Brahms..come más despacio podrías atragantarte-Le pidió con voz suave. Él ladeo la cabeza y asintió retomando su desayuno pero ahora con algo más de calma, asegurándose de masticar bien los alimentos. Greta sonrío satisfecha.

Entonces mientras lo observaba comenzó a divagar. Todas las cosas que habían sucedido ahora le parecían tan irreales, tanto ocurrió en tan poco tiempo y habían cambiado muchas cosas, la muerte de Cole era una, con ella significaba que era libre, jamás tendría que molestarse por ocultarse de nadie de nuevo, se preguntaba que habría hecho Brahms con el cuerpo, pero una parte de si le decía que era mejor no saberlo.

Ahora el niño que había cuidado era de carne y hueso, además de que la necesitaba más que nunca, de eso estaba segura, Brahms podía tener el físico junto a la fuerza de un hombre pero en el interior seguía siendo solamente un pequeño niño que necesitaba de cuidado especial, pero también era justamente por eso que ahora su relación con él había cambiado.

Brahms al parecer no solo la veía como una cuidadora, una niñera o una figura materna, sino que también como una amante, ella podía verlo en sus ojos, la veía como un hombre veía a una mujer y había tanto amor y devoción en su mirada que simplemente la cautivaba. Y se sentía incapaz de negarle casi nada, porque él merecía que lo tratarán con amor después de todo lo que le había ocurrido.

Y esa era otra cosa, los Señores Heelshire le habían hecho un daño irreparable a su hijo, independientemente de que si Brahms había o no había asesinado a aquella niña, ellos nunca debieron haber provocado ese incendio para cubrirlo, porque eso había provocado las heridas cuyas cicatrices persistían hasta el día de hoy.

Él había tenido que vivir entre los muros de la mansión para que no se levantarán sospechas y la gente descubriera que estaba vivo y como si lo compensará habían cuidado y mimando a un muñeco inanimado fingiendo que era él, eso causo una brecha aun mayor entre Brahms y el mundo exterior pues se había acostumbrado a vivir a través del muñeco.

Estaba absolutamente segura que Brahms tenía una discapacidad mental de algún tipo que le impedía controlar sus impulsos y cuando se enojaba o tenía mucho miedo su respuesta natural era la violencia que sumado a su contextura física hacía que pudiera hacer un gran daño, ella misma lo vio someter a Cole que no era un hombre para nada pequeño.

Si tan solo sus padres le hubieran brindado la ayuda que necesitaba en su momento, Brahms no sería lo que era ahora, pero ya era demasiado tarde para ayudarlo en ese sentido, había vivido 20 años de esa manera, nada lo cambiaría. Pero ahora estaba ella, con sus cuidados y atenciones podría mantener a Brahms en un ambiente tranquilo y feliz, en el que no volvería a tener la necesidad de tomar acciones violentas en contra de nadie.

Cuando los Señores Heelshire regresen tendría que tener una charla muy seria con ellos, pero por ahora se centraría en Brahms y que se sintiera cómodo. Una parte de ella se preguntaba que abría pasado si Malcolm hubiese estado al momento de la muerte de Cole, Brahms había estado muy alterado y quizás también hubiera acabado con la vida del repartidor. Ella había tenido un interés amoroso en él, era lindo y se había mostrado siempre amable, pero sinceramente nunca llegó a sentir nada más allá de un simple gusto por él.

Y ahora que sabía que Brahms la había estado viendo todo este tiempo, seguramente había sido el causante de que se quedará encerrada en el ático y que faltara a su cita con Malcolm, además de que había colocado su música a todo volumen para impedir que tuvieran relaciones sexuales. Así que ya había un antecedente de celos de su parte así que esa situación no hubiera terminado nada bien.

Pero ahora que pensaba en eso, recordaba como su vestido coral junto a su collar habían desaparecido pero a diferencia de sus zapatos nunca volvieron a aparecer. Eso era algo que si quería saber, pues eran unas posesiones que apreciaba y le gustaría tenerlas de vuelta.

Observo como Brahms terminaba de comer. Sonrío al verlo tan satisfecho y tomo el plato retirándolo de la mesa llevándolo hasta el fregadero para lavarlo. En ese instante sintió como Brahms la abrazaba por detrás estrechándola cálidamente contra si mientras apoyaba su rostro cubierto de porcelana blanca contra su cuello, inhalando su perfume.

Greta se sonrojo, y él comenzó a presionar levemente los labios de su máscara contra su hombro haciendo un sonido similar a besos. Ella cerró los ojos, abrazando los brazos que la rodeaban, ahogando un gemido de placer. Brahms había comenzado a frotarse contra ella de un modo muy intimo, Greta sintió su dura erección golpear contra su trasero y no pudo evitar suspirar.

-Brahms...-Lo llamo suavemente algo que hizo que Brahms se excitara aun más, frotándose con más intensidad. Greta se mordió el labio comenzando a humedecerse y excitarse, intento serenarse, aunque le era casi imposible -Brahms...aquí no..-Murmuro, pero él pareció hacer caso omiso -De verdad...este no es lugar para estas cosas...hay que ir a la habitación-Le dijo.

Y antes de que pudiera preverlo se encontraba en los fuertes brazos de Brahms quién la llevaba estilo princesa hacía su habitación. Greta se cohibió ante lo pequeña que se percibía ante él, sabía lo que ocurriría y de verdad lo deseaba pero antes de que su mente quedara en blanco quería saber algo. Entonces cuando llegaron al cuarto llamo su atención pasando una mano acariciando su cuello. Él la miro curioso.

-Brahms ¿Tu tienes mi vestido y mi collar?-Le pregunto, él se limito a asentir lentamente -¿Podrías regresarmelos por favor?-Pidió dulcemente y a ella le pareció que él dudo, pero finalmente asintió nuevamente dejándola sobre la cama antes de desaparecer por un puerta secreta que había en el armario. Greta espero pacientemente hasta que él regreso con el vestido doblado sobre el brazo y el collar en mano.

-Muchas gracias Brahmsy...-Dijo Greta con una sonrisa, acercándose a él para tomarlos, retirándolos suavemente de sus manos -Eres muy travieso. ¿Acaso hay otras cosas mías que has tomado sin que yo este enterada?-Pregunto con una sonrisa divertida, él se encogió de hombros a lo que ella río levemente, al parecer ese era un si.

-A Mamí y Papí no les gusta que tome cosas...ellos se molestan cuando lo hago-Murmuro con voz infantil mientras agachaba la cabeza avergonzado. Greta llevo una mano a su mejilla haciéndolo alzar la mirada.

-Tranquilo, a mi no me molesta. Adoro esas facetas tuyas, pero agradecería que me las devuelvas de vez en cuando-Lo tranquilizo plantándole un beso sobre los labios de porcelana. Brahms cerro los ojos besándola a través de la máscara -Conmigo no debes preocuparte, yo no soy como tus padres-Murmuro separándose de él -No me enojare contigo solo por ser como eres, te amo Brahmsy y mientras sigas comportándote tan bien como lo has hecho jamás me molestaré contigo-Le aseguro y a ella le pareció que Brahms sonrió debajo de su máscara.

-Mamí y Papí a veces eran malos conmigo...por eso tenía que castigarlos-Comento Brahms para su sorpresa -Tu me tratas mejor que ellos, mi Greta-Dijo abrazándose a ella, ocultando el rostro contra su cuello, pasando las manos acariciando su espalda -Eres mía para amar y cuidar-Murmuro frotando su mejilla de porcelana contra su hombro. Greta sonrío.

-Yo también te voy a amar y cuidar Brahms..-Le dijo llevando una mano para acariciar sus cabellos negros -Me gusta mucho estar contigo, pero lo que hacemos debe ser un secreto nuestro, no creó que a tus padres les guste-Dijo algo preocupada, Brahms negó con la cabeza sin apartarse ni un centímetro de ella.

-No te preocupes Greta, Mamí y Papí no se molestarán contigo...-Le aseguro, ella se extraño -Ellos no volverán...y dijeron que eras mía...ahora solo somos tu y yo-Dijo plantando besos por su cuello a través de su máscara.

-Brahms ¿Qué..qué quieres decir con eso?-Pregunto Greta.

-Ellos enviaron una carta, me decían que no volverían y que te amara y te cuidara...eres mía Greta..mi Greta-Explico Brahms tranquilamente con voz infantil.

Ella estaba muy sorprendida por esa afirmación y algo molesta de que sus padres hubieran decidido deliberadamente abandonar a su propio hijo, después de todo las atrocidades que le habían hecho vivir ahora lo dejaban y se iván a quién sabe donde. Eran unos pésimos padres. Cerro los ojos y se aferro al cuerpo de Brahms quién seguía repartiendo pequeños besos por su cuello.

Ella no cometería los mismos errores que ellos, querría a Brahms como era debido y lo cuidaría. Lo mantendría a salvo y se aseguraría de que fuera feliz, muy feliz y jamás lo abandonaría. Le dio un beso en la cabeza para luego apartarlo suavemente de ella, él la miro confundido como si se preguntará si había hecho algo mal para que se alejara, le sonrío.

-Tengo una sorpresa para ti, espérame aquí-Pidió mientras se dirigía al baño. Brahms parpadeo varias veces viéndola desaparecer por detrás de la puerta, emitió un suspiro profundo y se dispuso a esperar, distrayéndose trazando las líneas de la madera del suelo con los pies.

Después de algunos minutos que le resultaron eternos la puerta del baño volvió a abrirse y levanto rápidamente la cabeza sorprendiéndose al observar como Greta estaba vistiendo el vestido color coral, el cual resaltaba su perfecta figura acentuando sus pechos y su trasero, él la miro embelesado totalmente hipnotizado con esa imagen.

Greta dejo escapar una leve risa al verlo quedarse sin palabras, se acerco hasta él colocando las manos sobre su pecho proporcionándole leves caricias, Brahms la miro nervioso y excitado, y ella le dedico una dulce sonrisa para después empujarlo suavemente a la cama, quedándose él sentado, ella comenzó a mirarlo con una mirada muy sensual, y lentamente con un hábil movimiento, dejo caer sus bragas al suelo.

Brahms trago saliva, ante esa visión. Su pene se puso aun más erecto y el bulto en su pantalón se hizo mucho más evidente. Greta bajo la cremallera de su pantalón liberándolo por fin, y se subió a la cama levantándose el vestido, comenzando a frotar su vagina contra su dura erección.Brahms emitió un fuerte suspiro mientras llevaba las manos a sus caderas para acercarla más a él.

Greta, no tardo mucho en introducir su miembro en su vagina, poco a poco, fue metiéndolo conteniendo sus gemidos, Brahms se aferro a ella repartiendo besos por su cuello, y una vez completamente a dentro, ella empezó a moverse. Él la contemplaba completamente maravillado y excitado. Greta se movía muy intensamente y la sensación era indescriptible.

No pudiéndose contener, él empezó a moverse frenéticamente, ella comenzó a gemir por la sorpresa, y levantando la máscara se abalanzo sobre los labios de Brahms, besándose con intensidad, mientras él se movía más y más. No pudiendo contenerse más, ambos se corrieron al mismo tiempo, ahogando un fuerte gemido, que ocultaron gracias a los labios del otro.

Greta algo agitada y aturdida, apoyo la cabeza contra el pecho de Brahms, estaba ahora completamente sudada y sonrojada, por su parte Brahms se encontraba igual, respirando agitadamente, mientras la abrazaba contra si de forma protectora. Greta alzo la mirada y ambos cruzaron miradas directamente, ella le sonrío pasando una mano por su mejilla, deteniéndose para acariciar la corta barba negra.

Brahms volvió a besarla, y Greta correspondió al beso, sintiendo una gran felicidad en su corazón, ella había encontrado en Brahms a un hijo que cuidar y a un hombre que la protegiera. Y a cambio solo debía amarlo y cuidar de él, un amor incondicional a cambio de uno igual.

Brahms se sentía de una forma como nunca antes, y en su pecho ardía algo que creyó perdido durante mucho tiempo. Llevo las manos a su espalda atrayéndola hacía él, quería sentirla más cerca. Greta sonrío rompiendo el beso, mirándolo directamente a lo ojos.

-Brahms...¿Me amas?-Cuestiono acariciando suavemente su rostro con las manos, trazando sus mejillas con la yema de sus dedos. Él asintió efusivamente varias veces.

-¡Si, si! ¡Yo te amo Greta! ¡Eres mía para amar y cuidar!-Exclamo Brahms.

Ella sonrío plantándole un casto beso en los labios, apenas una suave caricia de labios, él la miro como embobado, su mirada reflejando un profundo amor y cariño, como si ella fuera lo más importante de su mundo. Eso la hizo sonrojarse. Especialmente cuando sintió las manos de él comenzar a acariciar debajo de su camisa.

-Brahms...debemos comenzar el día-Le recordó pero él la ignoro comenzando a besarla por el cuello entre suaves caricias -En cerio...hay que seguir las reglas-Insistió, entonces las manos de Brahms se detuvieron inmediatamente, Greta acaricio suavemente su cabello negro -Tengo que vaciar las trampas y hacer las demás labores...No quieres que nos invadas las ratas ¿Verdad?-Pregunto y él negó lentamente con la cabeza, por primera vez en su vida dudaba del seguimiento de las reglas.

-Se que quieres seguir...pero lo haremos después. En la noche continuaremos ¿Si?-Pregunto haciendo que la encarara, levantando suavemente su rostro, él asintió lentamente -Buen chico, ahora a darte un baño y en una horas te leeré algo de poesía y escucharemos música-Le dijo con una sonrisa.

-Esta bien...-Dijo Brahms de acuerdo -Greta..-Llamo.

-¿Si Brahms?-Dijo ella suavemente.

-¿Podemos bañarnos juntos?-Pregunto tímidamente. Greta río levemente.

-Bueno...creo que te lo mereces-Afirmo ella regalándole una amorosa sonrisa. Entoncesambos se besaron, y cuando sintió que Brahms aun tenía el fuerte deseo de seguir, ella se aparto, poniendo una mano en su pecho.

-Guarda algo para esta noche Brahmsy...-Dijo en un susurro suave.

Él bajo la mirada algo triste y ella acaricio su mejilla dedicándole una dulce y tierna sonrisa, y lo beso de nuevo, sellando de esa forma su amor. No importaba lo que pasará de ahora en adelante, ella no dejaría a Brahms, lo amaría y cuidaría, y de igual forma ella sería amada y cuidada...pues como lo habían dicho los Señores Heelshireella era de Brahms para amar y cuidar.

- . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . -

Fin

¿Y que tal?

Amo la pareja de Brahms x Greta, aunque claro admito que no es una relación sana en la vida real. Esta es la primera historia de ellos en español y me siento satisfecha con ella.

Por favor deja algún comentario y dime que te pareció. Acepto criticas, recomendaciones, observaciones y consejos. Lo que no, son comentarios mal intencionados, nadie debe desmotivar a ningún escritor, eso es de muy mal gusto.

Nos vemos, lee mis demás historias XD