¡Buenos días gente bella! Les traigo la continuación de esta historia. Espero que les guste :3
Las criticas son bien recibidas c:
...
Realmente éramos buenos engañando, porque nadie se percató de la farsa. Un mes había pasado desde que llego al instituto y como esperaba, se volvió bastante popular luego de entrar al equipo de Rugby. Peleaba con Sting muy seguido y siempre ganaba; yo, simplemente me dedicaba a verlo a lejos fingiendo que me gustaba. Porque a pesar de estar mucho tiempo con él no quería desviar mi atención de mi meta, la cual era la única que se mantenía constante en mi vida.
-¿Ese no es el mismo libro de la semana pasada?
-Si.
-¿Porque lo lees de nuevo? - coloque el señalador en la página que me había quedado y lo cerré. Estábamos en la terraza almorzando, ya que le pedía a la cocinera de casa para que haga 2 almuerzos.
-Este es el libro que contiene las notas de muchos estudiantes que han ingresado con honores en Princeton - enarca una ceja - olvídalo, solo debes saber que me ayudara con mi objetivo.
-¿Y ese es?
-Ingresar a Princeton y largarme de este lugar - se encoge de hombros y se recuesta en el suelo mirando al cielo - ¿Cuál es tu sueño Natsu?
-¿Yo? - me miro por un segundo - deseo poder entrar al equipo de los All Black, aunque no creo que sea posible.
-¿Porque? Eres bueno jugando.
-Necesitas más que eso para poder lograrlo - no se tiene fe.
-Necesitas más practica - me mira molesto - al igual que yo necesito estudiar más. Las metas son buenas Natsu, te dan un motivo para levantarte cada día.
-No te ofendas Lucy, pero si no tienes dinero no llegas a ninguna parte - ciertamente eso abre muchas puertas, pero todo se puede lograr con algo de esfuerzo.
-Igual puedes intentarlo, ¿Que tienes que perder?
-Mi tiempo - ahora cierra los ojos - Gracias por la comida, despiértame cuando tengamos que volver a clases - Yo creí que era una persona positiva y vivaz cuando lo conocí, pero hay mucho más de él que no conozco, y tengo algo de miedo de descubrirlo.
Su punto de vista
Cuando vine a esta ciudad lo considere un castigo por parte de mi padre; sabe que odio este país y más aun a su gente, pero el haber irrumpido en su "fiesta de gala" fue ¡DEMASIADO! para él. Lo peor de todo es que me debía quedar con mi tía y mi prima, que no tenían nada en común conmigo, a ellas nos las odiaba ni nada, ya que no eran de aquí. Pero son... aburridas.
El día de mi llegada ya discutí con ella porque mi padre me obligaría a ir a ese estúpido instituto, y porque había peleado con unos muchachos afuera de su tienda ¡¿Que quería?! ¡El idiota trato de robarme!; Le dio un ataque extraño y cayó al suelo ¡¿Que podría haberle pasado?! En eso alguien me empuja y para mi sorpresa era una chica... ¡Era Hermosa! Tenía grandes ojos chocolates, labios rosas y cabello rubio; parecía una princesa. Le hizo algo raro a mi tía y esta pareció volver a la vida. Rápidamente llamo al médico y para mi mala suerte quede a cargo del lugar.
Ella me pregunto algo sobre medicina y tuve que quitarme cualquier posible responsabilidad; pero ver su cara de desilusión, me llevo a preguntarle a mi tía por algo para ella; y cuando me indico donde vivía me sorprendí. Su casa era igual o más grande que la mía; pero distinto a lo que yo creía, no parecía encajar ahí... al igual que yo.
Al menos encontré un buen motivo para ir a ese mugroso instituto; esa chica de cabellos dorados me llamo la atención y moverme en un mundo distinto al mío será interesante. Pero nuevamente no era lo que suponía; no la querían ahí y al ver la actitud que usaba con ellos no me sorprende, era fría y hostil... muy parecido a lo que yo hago en Inglaterra, para alejar a los interesados... Solo que ella lo hace por otro motivo. Lo que si no me sorprendió fue ver al capitán rubio estúpido; y a su actitud tan infantil. La verdad que él me serviría para descargar algo mi frustración por estar aquí; pero la pelea dejo de tener sentido cuando golpeo a la chica de ojos chocolate; luego de eso lo noquee sin mucha dificultad.
Ella me ayudo con la enfermera; entonces yo debía ayudarla con el Bullying tremendo que le estaban haciendo... Este salón de clases es una estupidez; chicas en minifaldas y maestros acosadores ¿Qué tipo de instituto de mierda es este? La única maestra sensata era la pelirroja de mi salón; quien daba un poco de miedo.
La mejor manera que encontré de protegerme de esas mujeres locas; que por el único motivo que me querían era por mi apariencia, fue salir con la chica de ojos chocolates, que hasta ese momento era la única que no se mostraba ni remotamente interesada en mí y era justo lo que necesitaba en este momento.
Pase mucho tiempo con ella para mantener la farsa y evitar mezclarme con gente que me desagrada; hacer del príncipe delante de los demás era agotador; con ella podía ser yo; ya que no necesitaba impresionarla porque no esperaba nada de mí. ¡Claro que me había interesado ella! Pero jamás arruinaría esa tranquilidad que sentía por un calentón de momento, había logrado tanto hasta ahora que ese simple desliz estaba prohibido.
Me encontraba esperando a Lucy en la puerta del instituto cuando la albina que se me había insinuado el primer día pasaba con el grupo de porristas. Cuando todas pasaron de largo ella se colocó a mi lado y apoyo su hombro por mi brazo.
-Hola guapo – rodé los ojos - ¿A qué se debe que estas sin tu chica?
-No tenemos que estar siempre juntos – aunque cuando ella está cerca, evito momentos como estos.
-Cierto, pero desde que te vi no te has despegado de ella en ningún momento – porque estar con ustedes me produce dolor de cabeza.
-¿Será? No me había dado cuenta - ¿Por qué tardas tanto Lucy? Apoyo sus senos por mi brazo y se abrazó a mí.
-¿No te has aburrido ya de ella? – su manera de insinuarse ya la conocía de maravilla y créeme que con todo lo que ya he vivido para mis 18 años no me acercaría a ella ni loco. Me la saque de encima sin mucha delicadeza y me cruce de brazos.
-Si eso ocurre, cosa que dudo. Serás la última en enterarte – arrugo el ceño y luego miro al frente.
-¡Definitivamente son tal para cual! – gire mi rostro y Lucy caminaba hacia nosotros con el mismo libro de siempre. Me aleje de la albina y me coloque exactamente en su camino. Ella choco y se golpeó el rostro contra el libro, ocasionando que sus gafas se torcieran.
-¡Hey! – Se quitó el aparato ese y frunció el ceño de manera graciosa - ¡Genial! Eran mis favoritos – enojada levanto su vista hacia mí - ¿Por qué hiciste eso?
-Capaz así podremos hablar más de 5 minutos – suspiro y guardo sus gafas dentro de un estuche. Ella no se molesta conmigo, hasta ahora nunca me ha reclamado ni criticado nada. Y eso que he sido muy infantil.
-Menos mal tengo unos de repuesto en mi mochila – ya debería haberlo sospechado.
-¡Oh vamos Lushi! ¿Qué daño puede hacerte un día? – lo pensó un momento.
-Está bien, solo por hoy – Esto lo hago solo por capricho. Hoy es un día muy "especial" para mí y estoy lejos de mi padre como para pasarlo con él.
Las clases fueron sumamente aburridas, ya se acercan los exámenes y por lo que me dijo Erza, tendré problemas si no consigo un tutor como. No pienso trabajar con alguno de estos idiotas y según ella, la mejor es Lucy… solo que nunca ha ayudado a nadie. Me entrego el almuerzo que mandaba a hacer para mí y subimos con ella a la azotea. La cual declare como mía, cuando le di una paliza al equipo de Futbol.
-Hoy estas con un humor horrible - ¿Cómo se dio cuenta?
-¿Yo? ¿Por qué lo dices?
-Sé que no te gustan las personas de aquí, pero normalmente disimulas tu desagrado – saco el almuerzo y lo coloco sobre un pequeño mantel que trajo.
-¿Dije algo malo? – negó.
-No hizo falta, la cara con la que miraste a Lissana fue más que suficiente.
-¡Puff! Ella se lo merecía – se encogió de hombros. Normalmente ella tiene una actitud fría, pero hoy esta aun peor que yo. Es como si nada le importara.
-¿Tu estado de ánimo tiene algo que ver con tu familia? - ¿Acaso es adivina?
-No, simplemente es un mal día.
-… Ya veo.
-¿Y el tuyo? – Enarca una ceja – hoy estas más, agresiva que de costumbre.
-… Simplemente es un mal día – no creo que la conversación nos lleve a nada, ambos estamos muy renuentes a mencionar algo sobre nuestras familias.
A este ritmo esta hora de almuerzo seria larga y aburrida. Y yo necesito más diversión para olvidar el hecho de que le importe poco o nada a esa mujer. Ella enfoco su vista en la gente que estaba en el patio y suspiro.
-Oye Lucy – me miro - ¿Te puedo preguntar algo sin que te molestes?
-Depende – quiero lograr que ese rostro sin expresión vuelva a sonrojarse y sonreír.
-¿Alguna vez te ha gustado alguien? – lo pensó por un momento y negó - ¿Por qué? Normalmente las chicas de tu edad se han enamorado al menos 1 vez.
-Normalmente a las chicas de mi edad le falta una neurona.
-¿Ni siquiera un amor platónico?
-No.
-¿Por qué?
-¿Por qué debería? Todos buscan a una chica tonta y créeme que no tengo ganas de fingir, para que un hombre con poca testosterona se sienta a gusto – ya veo porque…
-Si eres así ahuyentaras a tus futuros candidatos – se encoge de hombros.
-No le veo el lado malo. Gracias a eso estoy más cerca de entrar a Princeton y largarme de aquí.
-Esa era mi otra pregunta ¿Por qué quieres irte de aquí? Técnicamente hablando lo tienes todo.
-Gente que controla cada una de las cosas que hago o digo. Tú y Happy son las únicas cosas que mi padre no puede controlar.
-¿Eh? – agrando los ojos y se sonrojo. No era lo que esperaba, pero al menos pude ver de nuevo esas mejillas sonrojadas.
-¡Eh! ¡Hahahaha! ¡Yo! – Trago grueso - ¿Quieres más arroz? – creo que se percató de que hablo de algo referente a su familia y trato de evadir el tema… ¿Pero quién soy yo para juzgarla por eso?
-Seguro – Aun hay muchas cosas que quiero saber de ella. Es cerrada por fuera, pero algo me dice que dentro de ella se esconde una mujer muy dulce, que tiene mucho miedo de salir lastimada. Pero… ¿Acaso me importa eso?
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Nos leemos en el siguiente capítulo :3
