¡I'M BACK! Por algún motivo extraño no me salta el que sube el capítulo, pero espero que ustedes no tengan el mismo problema que yo. Nos leemos :3

...

El ambiente estaba tenso, el respiraba pesado y eso me preocupaba.

-Está bien... Yo - se rasco la nuca y suspiro - cierra los ojos - le hice caso, saco la cerveza de mi mano y sentí su presencia a escasos centímetros.

Su respiración choco contra mis labios, las manos me sudaban horrores y mis piernas temblaban de ansiedad. El contacto fue suave, yo no sabía muy bien que hacer así que deje que el fuera mi guía. Movía sus labios con lentitud y había colocado sus manos en mi cintura. De esta forma la diferencia de estatura entre nosotros se notaba aún más, ya que él se encorvaba para llegar hasta mí. Cuando sentí sus labios alejarse, por algún motivo me cuerpo se movió hacia adelante tratando de continuar el contacto; por suerte el entendió la indirecta y volvió a unirlos. Esta vez no era tan inocente, el mordió mi labio inferior y por instinto yo abrí la boca; lo que aprovecho, para meter su lengua e intensificar el beso. Pase mis manos por detrás de su cuello y enrede mis dedos en sus cabellos, eran más suaves de lo que pensaba…El aire comenzó a faltarme y me vi obligada a alejarme, quería continuar pero necesitaba respirar.

-... Gra. Gracias - mi ritmo cardiaco estaba frenético, como si hubiera estado haciendo ejercicio durante horas - yo... te debo una - se aclaró la garganta y cogió su mochila del suelo.

-No me debes nada - trepo a la ventana.

-¡¿Ya te vas?!

-Tengo cosas que hacer, hablamos otro día - y salto de la ventana al caño sin ningún problema. Tal vez fue demasiado malo besarme que no supo cómo reaccionar...

-Soy malísima...

Ahora me doy cuenta de que mis relaciones personales son problemáticas por culpa mía y ahora había arruinado la única que era "normal" Lo siento mucho Natsu...

El sábado por la tarde se suponía que Natsu vendría a estudiar, pero al ver que no aparecía decidí pedirle al chofer que me llevara a su casa, tal vez si le ofrezco una disculpa las cosas se normalicen.

Su punto de vista.

Cuando esa horrible chica sugirió la posibilidad de acostarme con Lucy enloquecí; porque ya la había pensado pero nunca lo admitiría en voz alta. Y por querer disimular mis pensamientos termine hiriéndola…

De todo este tiempo que compartí con ella aprendí una cosa muy importante, su adicción a las Pizzas y utilizaría eso a mi favor, para lograr que me perdonara. Conversábamos tranquilamente hasta que toco el tema de que ella era fea, yo no pensaba eso; es más, si no fuera por esa barrera que yo mismo levante en mi interior creo que ya habría intentado algo con ella. Pero su autoestima estaba por el suelo y soy igual de culpable que los otros de eso... ¿Besarla? ¡¿Yo?! ¿Ser el primero en tocar esos labios rosas? No había tomado nada y ya sentía mi cabeza en las nubes...

Ella sabía a gloria, era dulce e inexperta, pero que ganas tenía de tenerla. Si hubiera permanecido más tiempo en esa habitación la habría tomado sin dudarlo y si quiero seguir firme en mi posición de "amigo" y evitar cualquier mal entendido, debo huir de aquí. Ella me había dicho gracias, y eso que había disfrutado de ese acto al igual que ella, el escuchar esa palabra de su boca fue como una patada; no tenía nada que agradecerme.

Al día siguiente no fui a estudiar, debía evitar estar cerca de ella mientras el recuerdo de lo que paso seguía erizando mi piel; prefiero mil veces reprobar a tener algo que ver con una chica de este lugar... por más hermosa y agradable que fuera.

-Tienes visita hijo - es la voz de mi tía desde la puerta.

-¿Quién es?

-Lucy hijo, ¿Quién más va a ser? - ¡¿el maldito de su guardaespaldas no fue capaz de mantenerla a raya de nuevo?!

-¡Dile que no estoy o inventa algo, no tengo ganas de ver a nadie! - por algún motivo estaba de mal humor... bueno Lucy Heartfilia era el detonante.

-Al menos se hombre y dime las cosas de frente- demonios.

-¡Podías haberme dicho que ya la habías traído tía! - la vieja se encoge de hombros y se marcha - ¿Qué quieres?

-Creí que te había pasado algo malo, pero veo que solo eres un idiota.

-No estoy de ánimos Lucy, por eso no fui a tu casa.

-Podías avisar eso y me evitabas tener que venir a verte - ¿acaso veo vergüenza en su mirada? - ¡pero como veo que estas bien y que lo único que te impide ir a estudiar es tu falta de coraje me voy!

-¿Coraje? ¿De qué hablas?

-¡Que no tienes los pantalones para decirme que ese beso fue horrible! ¡Y prefieres esconderte hasta olvidarlo!

-¿Que?

-Mira, sé que yo te lo pedí y lo siento ¡Si hubiera sabido que estarías así después créeme que lo habría evitado!

-Escucha Lucy, no es... - me había regalado la oportunidad perfecta para hacer borrón y cuenta nueva - está bien, hagamos como que nada paso - sonríe de manera infantil y eso me hizo sentir miserable - ¿Somos amigos verdad?

-¡Seguro! - recién ahí me permití bajar un poco mi barrera para no parecer tan hostil con la única persona en este maldito lugar que me cae "relativamente" bien.

-Perfecto - esta vez mi sonrisa con ella no era sincera... ¿En qué horrible persona me estoy convirtiendo?

-¿Estudiamos? - asentí, al menos eso mantendría mi mente ocupada.

Ella se sentó a mi lado en el escritorio que había en mi cuarto y comenzó a mostrarme todas y cada una de las lecciones que habíamos dado hasta ahora. Al principio era fácil seguirle el ritmo a su clase, pero mientras más cerca estaba de ella, más se me complicaba ignorar el olor a durazno de su perfume y como su nariz hacia un gesto gracioso cuando algo le era complicado de explicar... ¿Tan malo sería que entre ella y yo pasara algo? Quiero decir, en 6 meses ella iría a estudiar a Princeton y yo volvería a mi hermoso hogar... ya no necesitaría volver a pasar tiempo con ella y estoy seguro que una vez comience a estudiar me olvidara.

Cada vez que abría su boca mis ojos se enfocaban en cada movimiento realizado por la misma; y sin darme cuenta de que o cuando termine acortando la distancia entre nosotros. Ella no me correspondió al principio, pero al cabo de un rato sus labios se movieron junto a los míos en una danza que yo conocía de maravilla y que estaría encantado de enseñársela a ella. Pase mi brazo tras sus hombros y la acerque aún más a mí. Sus manos terminaron sujetando mi camiseta y yo enrede la mía en su cabello... Al cabo de lo que creo que fueron años ella se separó de mí, asustada ¡MIERDA!

-¡¿Po. Porque?! - sus labios estaban rojos y ligeramente abiertos.

-Quería mejorar el recuerdo de ayer - ¡Vil mentira! Solo quería besarla.

-Pero... yo no te lo pedí...

-Lo sé, yo quería hacerlo - su cara era de confusión total y mi propio cuerpo estaba igual.

-¿Porque si yo no te gusto?

-Tampoco me eres indiferente - frunce el ceño, y me parece adorable.

-¡Pero dijiste que!

-No, no, yo no dije eso. Tú entendiste eso.

-¡Pero! - suspire, tendría que explicarle lo de ayer y cual era mi idea a partir de ahora. Porque ya había aceptado que aprovecharía mi tiempo aquí.

-Te voy a ser sincero Lucy, ayer me fui de tu casa para evitar hacer algo de lo que pudiera arrepentirme.

-¿C. Como qué? - sus mejillas tenían un bonito sonrojo.

-No creo que puedas soportarlo si te lo digo - muerde sus labios.

-Si no me lo dices no lo sabremos - mire la cama y luego a ella, y levante las cejas.

-"I´ll bite your pants off" - sus ojos se agrandaron y la cara de vergüenza no tiene nombre.

-¡Pe. Pervertido! - se separa rápido de mí y se acomoda en la ventana.

-Tu preguntaste - me cruce de piernas y sonreí- por eso debía salir de ahí - no era toda la verdad, pero solo eso necesitaba saber.

-¿Eso quiere decir que no fue tan mala? - negué.

-Tampoco buena, se notaba la inexperiencia. Pero eso se puede solucionar - me mira desconfiada - si tú quieres.

-¿A qué te refieres? - ya he captado su curiosidad por aprender algo que desconoce.

-Yo te enseño todo lo que me pidas - frunce el ceño - se mucho de relaciones Lucy, y creo que estas deseosa por aprender.

-¡Claro que no!

-¿No? - con solo recorrer su cuerpo con mis ojos ella vibro - de acuerdo, entonces dejémoslo así.

-… ¿Todo lo que te pida? - gane. Asentí -... voy a arrepentirme de esto.

-Si en algún momento te molesta paramos - enrojeció de nuevo.

-¿Seremos como una pareja normal?

-Algo así, tú y yo sabemos que esto es solo un trato. Tú te iras a tu amada universidad en diciembre y yo volveré a Inglaterra. Entonces en estos meses que nos quedan aprenderemos los dos - veo que duda y arregla su falda.

-Yo... De, de acuerdo... - ¡victoria! Palpe el asiento alado de mí y obedientemente ella se acercó.

-¿Continuamos estudiando o? - antes de que pudiera continuar hablando ella me beso, algo torpe y ruda pero este es un buen momento para comenzar nuestras lecciones. Agarre su rostro y guie el beso de manera lenta, sensual. Se adaptó rápido a mi ritmo y debo admitirlo, disfrute de cada uno de sus suspiros ahogados.

La puerta de mi habitación se abrió y una muy inoportuna Wendy hablo.

-¡Lo, Lo siento! Pero mi mamá quería ayuda con la tienda y - ¡Maldita suerte!

-Estoy ocupado - mi mal genio había vuelto.

-¡Yo, tengo que irme! Mi chofer ya ha de estar afuera - y bueno... habrá más oportunidades.

-Está bien, te acompaño afuera - mire a Wendy - dile a la anciana que ya voy - automáticamente ella desapareció.

-No seas cruel con ella, es una niña muy dulce.

-Inoportuna - puedo acostumbrarme a ver sus mejillas sonrojadas.

-De. Debo irme - la tome por la cintura y le robe un beso antes de soltarla.

-Nos vemos en el instituto, mañana tengo cosas que hacer - asentí y la guie a la puerta. Desde ahí salude a su aburrido chofer y volví a ver qué era lo que la vieja necesitaba. Aunque a partir de ahora las cosas serán interesantes para mí.

Mi punto de vista.

No sé cómo termine en esto, se supone que iría a su casa a dejar las cosas como antes y termine aceptando actuar como una pareja real con él. Ciertamente tenia curiosidad por aprender todo sobre las relaciones y ya que a partir de diciembre me concentraría solamente en mi meta; era un buen momento para aprovechar… El domingo almorcé con mi padre y me recordó todo lo que ha invertido en mí, que debía ser cuidadosa con mis decisiones y que por nada del mundo debía dejarme llevar por los demás; si tú supieras padre.

A partir de ese día las cosas con Natsu fueron más "espontaneas" Y con eso me refiero a que los besos y las caricias se volvieron el pan de todos los días. La gente comenzaba a decir que él me había corrompido y yo estaba más que satisfecha con eso. En 6 meses descubrí cosas de mi cuerpo que yo desconocía. Como que si acaricia el lóbulo de la oreja mi piel se eriza y que si besa mi cuello parece que a mi corazón le da un ataque.

Estábamos en la azotea, ya habían pasado 3 meses desde que comenzamos a "relacionarnos mejor" Cada vez que los besos se volvían más apasionados, el paseaba sus manos por mi cuerpo. A mí no me molestaba, de hecho era una sensación agradable y lograba que un calorcito se paseara por mí. Sentí sus manos bajar más allá de mi cintura y el ¡TSK! Proveniente de él no se hizo esperar.

-¿Ocurre algo malo? – Negó - ¿Entonces? – trate de besarlo de nuevo, pero él se apartó.

-Tenemos visitas – parpadee repetidas veces y enfoque mi vista hacia la puerta. Apoyado en la puerta estaba el ex-capitán de Rugby.

-Veo que los rumores son ciertos – ¿rumores? – Que este lugar fue tomado por ti para hacer cosas indebidas con la nerd – el ceño de Natsu estaba fruncido y podía ver como apretaba las manos y sus nudillos se ponían blancos.

-¿Qué demonios quieres fracasado?

-Nada realmente – enfoco su vista en mí y sus ojos me recorrieron completa. Agrando los ojos y sonrió de lado – ¡Wow! Sin sus gafas y con esa expresión en su rostro se ve totalmente distinta - ¿Qué expresión? Gire mi rostro y lo examine en la ventana que había tras nosotros. Tenía los labios hinchados, las mejillas sonrojadas y el cabello algo desarreglado. La camisa del uniforme se me había abierto hasta el tercer botón.

-¿Que es tas esperando para marcharte? – se colocó delante de mí y se cruzó de brazos. Me voltee y alguien más entraba por la puerta. Eran los del equipo de futbol.

-¿Sabes para que vine verdad? – le gruño Hibiki.

-¿Quieres una nueva dentadura seguramente? – trono sus dedos

- ¿Realmente crees que vendría solo luego de la última vez? – un grupo de más de 10 personas ingresaron a la azotea. Yo estaba aterrada, nunca he presenciado siquiera una pelea y ahora estoy metida en una.

-Yo no tengo problemas en pelear con ustedes – me miro – pero quiero que la dejen salir de aquí y que no la toquen – se miraron entre ellos y todos asintieron. Más allá de lo que aparentaban eran "caballeros"

-Pero Natsu – negó. Giró hacia mí y abrocho los botones de mi camisa.

-Espérame abajo – no quiero dejarlo aquí con esos locos.

-Ya oíste Nerd - Salí de mi escondite y lo encare, con la mirada más fiera que tenía. No sé si funciono o no, pero ninguno de ellos emitió palabra. Recogí las cosas del almuerzo y cuando ya me hallaba de camino a la puerta, uno de los sujetos me apretó una de mis nalgas y pegue un brinco a causa de la impresión. Mire al idiota que se había atrevido a tocarme y antes de poder reclamarle, ya se hallaba en el suelo y un muro humano se hallaba detrás de mi ¿Qué va a pasar ahora?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Hasta el próximo capitulo :3