¡HOLA! Les traigo el siguiente capítulo, espero que lo disfruten y sin más, ¡comenzamos!

La voz de Natsu retumbo en el lugar, su amenaza no iba dirigida a mi e igual me puse rigida y tensa.

-¡Al próximo que la toque lo dejare paralitico! – Todos retrocedieron un paso – ¡Vete ya Lucy! – corrí. Estaba aterrada de que pudieran hacerle algo, necesitaba ayuda de alguien pero… ¿Quién? Busque a Erza en el salón de maestros y ella se sorprendió al verme. Le explique más o menos lo que había pasado y ella fue corriendo conmigo de nuevo a la azotea. Al llegar el panorama no era el que esperaba. Natsu estaba parado y alrededor de él había cuerpos noqueados.

-¿Dragneel? – se puso rígido.

-¿E. Erza? – Enfoco sus ojos en el suelo - ¡Juro que no es lo que parece yo!

-¿Estas bien muchacho?

-¿Eh? – Estaba golpeado, el saco de su uniforme parecía un trapo viejo, tanto los nudillos como las comisuras de los labios sangraban… pero era el único en pie.

-Quiero que vayas con Lucy a la enfermería a que te atiendan, yo traeré al director aquí – sus ojos demostraban el horror que sentía.

-¿Estoy en problemas?

-No – miro a Sting, el cual trataba vagamente de ponerse en pie – pero ellos sí.

Su punto de vista

Disfrutar de besarla y oír los pequeños suspiros que soltaba, me hacia sentir en el paraíso. Pero cada vez quería más, mis manos se movían solas y buscaban el contacto con su piel. Cuando baje mis dedos al dobladillo de su falda y rose suavemente su piel vi un destello dorado en la puerta, chasquee la lengua y el idiota de Sting Euclife apareció ante nosotros. El hecho de que me haya interrumpido era molesto, pero ver la manera en que sus ojos se paseaban por la figura de Lucy fue peor. Algo dentro de mí, hirvió y estaba furioso.

Claramente estos idiotas querían otra paliza como la de la ultimas vez, pero primero debía evitar que cualquiera de ellos tocara a mi compañera. Se hicieron a un lado para dejarla pasar, pero uno quiso pasarse de listo y apretó la suave piel de sus glúteos; eso ya era demasiado. Mi cuerpo reacciono al instante, enviando a dormir al que se osó a tocar a la rubia y creo que mi amenaza fue más que suficiente para darle tiempo a ella para huir.

Descargue toda mi frustración en esos idiotas. Porque aunque hayan firmado sus sentencia cuando la tocaron, me salvaron de pasarme de la raya con Lucy. Me propinaron varios golpes, pero al final el resultado fue el que esperaba. Y juro que casi me dio un infarto al escuchar la voz de Erza; por suerte se puso de mi lado y no me regaño. Fui con Lucy a la enfermería, ella se veía muy preocupada por mí.

-No es nada – frunció el ceño - ¡Enserio! – acerco su mano a mis labios y la paso cerca de la herida.

-Tienes suerte que no te hayan golpeado los ojos o algo así – el tacto de sus manos era suave.

-No es suerte, se cómo ganar una pelea – negó con un movimiento de cabeza y abrió la puerta de la enfermería. La profesora que se encontraba ahí casi se cae de espalda al verme ¿Así de malo se ve? Me realizo las curaciones necesarias y me dio un permiso firmado para retirarme una vez que Erza le explico lo que paso. Ellas se sorprendieron cuando Lucy decidió quedarse en la escuela en vez de acompañarme, y yo también. No debería incomodarme, pero lo hizo.

Mi tía no dudo en regañarme por meterme en una pelea y como castigo me dejo sin cenar; como si eso fuera a detenerme de buscar comida durante la madrugada. A eso de las 3 de la mañana recibo un mensaje de Lucy ¿Qué hace despierta a esta hora?

"¿Estas bien?" – siempre tan expresiva.

"Sobreviviré ¿No puedes dormir?"

"No"

"¿Por qué?"

"Estaba estudiando y se me paso el sueño" – Mentirosa, hoy no es su día de estudio.

"¿Tenemos examen?"

"No. Solo leía algunas notas"

"Ya veo… Me voy a dormir Lucy, no iré al instituto esta semana, luego me pasas las notas."

"¿Así de mal estas?" – Si no viene al menos a comprobarlo me sentiré fatal.

"Averígualo" – y desconecte el internet de mi teléfono. Si mañana por la tarde no la veo, sabré que me estoy comenzando a volver loco.

Mi punto de vista.

No quise acompañar a Natsu para no perderme las clases, pero por alguna razón mi conciencia me dijo que hice mal. No pude pegar el ojo en toda la noche; entonces para no desperdiciar mi tiempo comencé a leer algunas notas que tenía. Cuando me di cuenta eran cerca de las 3am, entonces agarre mi teléfono y me dirigí a mi cama; tendría que obligarme a dormir. Mire mi celular por última vez y abrí el WhatsApp, en la conversación con Natsu y me percaté de que estaba en línea.

No lo pensé mucho y le escribí. Me respondió casi al instante, y por lo que me dio a entender estaba peor de lo que esperaba… ¿O solo me estaba probando? Me dejo aún más preocupada de lo que esperaba y por ende no pude dormir nada. Cuando me levante a la mañana siguiente ya era tarde para ir al instituto, los empleados de la casa nunca me llaman la atención cuando falto, siempre asumen que no me encontraba bien y lo dejaban pasar. Esta vez no fue la excepción.

Sabía de sobra como escabullirme de casa sin ser notada, entonces aproveche eso para sacar a pasear a Happy e ir a ver a Natsu en el proceso. Eran cerca de las 11 cuando llegue al local de su tía, esta se sorprendió de verme ahí y al explicarle que había pasado ella me sonrió y me guiño el ojo… Que no crea que fue por culpa de Natsu que falte.

-Tienes visita – él estaba recostado en su cama mirando su teléfono, no volteo a mirarme hasta que Happy salto de mis brazos para ir a acurrucarse a su lado.

-¿Happy? – acaricio la cabeza del minino.

-Te dejo en buenas manos – su tía toco mi hombro y cerró la puerta.

-¡¿Lucy?! – Agrando sus ojos y dejo al gato sobre la cama - ¿Qué paso?

-Me quede dormida – levanto una de sus cejas.

-Eso te pasa por estudiar hasta tarde – me encogí de hombros, no le diría que fue por culpa suya.

-Es una costumbre, no puedo evitarlo – me acomode en la silla de su escritorio.

-¿Estas bien? – asentí.

-Deberías preocuparte más por ti. No es a mí a quien golpearon.

-Ya te dije que esto no es nada – desordeno sus cabellos - ¿No te harán problemas por venir aquí sin chofer?

-Creen que estoy enferma en cama – sonrió - ¿Qué?

-Te escapaste.

-¿Esta mal? – negó.

-Es "inusual" – el gato, al cual se le había quedado el pelo celeste luego del accidente se subió sobre él y froto su cabeza contra sus manos - ¿A qué se debe que lo trajiste?

-Hace bastante no lo saco a caminar y aproveche para matar dos pájaros de un tiro.

-Entiendo… ¿Estabas preocupada por mí?

-¿Esta mal? - ¡Claro que lo estaba! Es un buen amigo – como amiga que soy, me pareció descortés no haberte acompañado a casa ayer.

-Claro, mi amiga – asentí -… gracias por preocuparte.

-No es nada – esa cara que hacia me generaba unas ganas tremendas de abrazarlo, pero eso no sería normal… ¿Qué es normal entre nosotros? Es un amigo, con el cual me beso, me acaricio y tal vez, alguna vez nosotros…

-¿Qué tienes?

-¿Eh?

-Te has puesto roja de la nada – se levantó y coloco su mano sobre mi frente. Era grande y caliente y suelen recorrer mi cuerpo cuando… Retrocedí un paso.

-¡Estoy bien! – Enarco una ceja – lo digo enserio.

-De acuerdo ¿Quieres quedarte a comer?

-¡No! Tengo que irme antes de que descubran que me fui – asiente.

-Ten cuidado – beso mi mejilla y yo por impulso moví mi cabeza para que nuestros labios tuvieran contacto. El retrocedió y coloco su mano sobre mi cabeza – descansa, tienes ojeras.

Un extraño nudo comenzó a formarse en mi garganta, asentí y agarre a mi gato. Prácticamente corrí a mi casa. Me sentía tan extraña, seguramente estaré enferma o algo parecido. Era exactamente el mismo sentimiento que tenía cuando nos besamos apasionadamente; solo que esta vez casi ni me toco.

Su punto de vista.

Estoy jugando con fuego, esta niña con cuerpo de mujer se está enamorando y no estoy dispuesto a ser la primera decepción de ella. Es tierna la manera en la que trata de disfrazar su interés, pero debo saber cómo llevar las cosas. Porque aunque no era mi intensión al principio, ahora le guardo algo de cariño.

Los siguientes meses trate de llevar las cosas con más calma, ya no era yo el que la buscaba, ya no iniciaba los besos y me frenaba todo lo que podía cuando estos subían de nivel. Es muy complicado ser amigo de alguien como Lucy Heartfilia. Por suerte los exámenes finales están cerca y una vez que estos terminen tendré que esperar solo dos semanas para largarme de aquí y volver a casa; donde no la volveré a ver…

-¿Ya entendiste todo? – Asentí - ¿No tienes más preguntas verdad? – Negué – de acuerdo, entonces me voy, asegúrate de volver a leer el ultimo capitulo y.

-Deja de preocuparte Lucy – agarre sus hombros – seré el mejor alumno, ya verás – ella bufo y sacudió la cabeza.

-Bueno el segundo mejor, tú me ganas – se sonrojo ¡Demonios! Así no quiero dejarla ir.

-¿Quieres hacer algo el último día de clases para celebrar?

-Seguro, ¿Dónde quieres ir?

-En casa, tomaremos algo y… quiero pedirte un último favor – parpadee repetidas veces.

-¿Qué es?

-Ese día lo sabrás – beso mis labios y huyo.

Algo me da mala espina, pero como es algo para ella estoy dispuesto a ayudarla en lo que sea que me pida. Quiero que guardes un buen recuerdo de mi Lucy.

Mi punto mi vista

Ya estamos a principios de diciembre, los exámenes finales terminaron y en 2 semanas iré a Princeton. Gracias al cielo mi "relación" con Natsu no altero mis planes, pero si mi manera de verlo a él. Debo admitirlo, me enamore... o al menos creo que es eso ya que no sé exactamente cómo se siente. La idea de no volverlo a ver me aterra y antes de irme quiero guardar un último buen recuerdo de esto... nuestro trato aún no se ha cancelado así que -.

-¡Qui! ¡Quiero tener sexo! - estábamos en mi habitación festejando el final de los exámenes y que su padre le había levantado el castigo para volver a Inglaterra.

-Lucy tu... ¿Estas segura? - asentí.

-¡U! ¡Una vez allá no tendré tiempo de nada y, al menos quiero conocer algo sobre ese tema y! - con sus dedos silencia mi boca.

-Va a doler - lo sé - y no me gustaría que el ultimo recuerdo que guardes de mi sea uno negativo.

-Si... si es contigo puedo aguantarlo - me he enamorado de alguien a quien no volveré a ver... Que según pude ver odia todo lo relacionado con este país y su gente... Pero descubrí, que sobre el corazón no se manda.

-No lo sé, la primera vez debe ser especial y... no soy el hombre indicado para eso.

-¿No quieres? - mi voz salió más baja de lo que esperaba.

-¡NO! - frunce el ceño y se rasca la nuca; está nervioso - Te quiero - agrande los ojos y el agrego - asegurar que por experiencia eso debería hacerlo alguien que te quiera al igual que tú a él - extraña manera de decirme no.

-De acuerdo - agarre una de las cervezas que había traído y la tome casi sin respirar. El no dijo nada, se sentó frente a mí y tomo otra. Las cosas se había puesto algo incomodas y a la segunda latita ya comenzaba a sentir los efectos del alcohol ¡Es fuerte! Soy buena bebedora y esto ya me está haciendo efecto - ¡Dame otra! - le dije al ver que él las alejaba de mí.

-No, ya se te está subiendo - le quite la que él tenía en la mano y la tome antes de que pudiera reaccionar.

-¡JA! - ¿Mi cuarto siempre fue tan grande? ¿Y porque Natsu parecía un ángel?

Su punto de vista

Controlarme cada vez que estábamos solos era cada vez más complicado. Me costaba detenerme y eso me asustaba. No quería siquiera tomar para evitar cualquier desliz, así que cuando ella me dijo que quería tener sexo conmigo enmudecí... ¿Cómo le digo que no, a esos ojos chocolates?... Le dije lo de que la primera vez debía ser especial y demás pero... ni yo me la creo. Quiero estar con ella, tocarla y besarla donde nadie lo ha hecho pero... ¿Cuándo cambie de idea sobre eso?

-Lucy no tomes más - no sabe tomar y tiene la locura de tomarse 3 cervezas con 20% de alcohol.

-¡Entonces! - se levanta tambaleante y se saca la blusa - Haz el amor conmigo - ¡demonios!... lo máximo que había llegado a ver de ella era cuando una vez entre sin tocar y estaba terminando de - ¿Natsu? - ¡¿En qué momento se había acercado tanto?!

-No es buena idea, estas ebria - ese gesto que hizo con la boca me provoca besarla - si quieres te preparo la una ducha y - pego sus pechos aun cubiertos por el sostén a mi brazo - ¡Creo que la ducha va a ser para mí! ¿Quieres un café?

-¡Quiero hacer el... amor contigo! - nunca fui muy católico ni nada pero ¡DIOS MIO! Ni siquiera nos habíamos besado y ya estaba duro. Trague grueso y me aclare la garganta antes de responder.

-Ven vamos - le coloque mi chaqueta y fuimos por el pasillo secreto a su cocina. En el camino se había tropezado, me había besado, y me había tocado sobre la tela de mi pantalón.

-¡Aquí Natsuuuu! - besaba mi cuello mientras yo peleaba con la puerta que está escondida alado del refrigerador. Cuando por fin se abrió ella empujo mi cuerpo contra una pared restregando su pecho contra mí - ¿No quieres nada conmigo?

-¡No en tu estado! - sujete sus manos, las cuales estaban metiéndose bajo mi remera - Si te portas bien considerare tu petición - asiente e intenta hacer una corona sobre su cabeza, pero pierde el equilibrio y se sostiene de mí.

-Seré buena - siempre lo eres... La subí sobre una de las encimeras y le ordene quedarse quieta mientras preparaba el café. Mi entre pierna dolía horrores, trate de pensar en cosas desagradables para bajarla, pero a dos pasos de mi estaba Lucy, con su mirada inocente atendiendo cada uno de mis movimientos. Balanceaba sus pies y sus senos rebotaban - Natsuuuu - hasta su voz era tentadora en este momento.

-¿Que? - puse el agua a calentar mientras batía el contenido de la taza.

-¿Con cuantas chicas lo has hecho?

-¿El sexo? - la mire al ver que no respondía y al momento en que nuestros ojos se encontraron negó.

-El amor - oh no...

-Lucy tu... ¿estas enamorada de mí? - hizo un gesto pensativo y luego de un rato sonrió de manera adorable.

-Un poquito - se cubre la boca y ríe.

-Está mal Lucy - me mira triste y eso hace que mi estómago se revuelva - en 10 días estaré de nuevo en mi país, no volverás a verme - quiero que entre en razón.

-Lo sé - mira sus piernas - por eso quería que fueras tu...

-Lushi - apretó sus manos - No quiero herirte; pero yo no siento lo mismo por ti - de un salto nada ortodoxo se bajó de la encimera y sonrió.

-¿Al menos lo dije, no? - jamás había rechazado a una mujer que quisiera estar conmigo, incluso cuando no tenía interés por ella. Pero sé que hago lo correcto, porque me está entregando su corazón en bandeja de plata y si lo tomo para tirarlo después es como clavarle una estaca.

-¿Somos amigos no? - asiente - y los amigos se dicen la verdad en todo momento - no me dice nada, hace un esfuerzo para mantenerse derecha- yo te quiero mucho, pero como amiga. Nada más.

-¡Guau! Jamás pensé que la zona de amigos era tan fea - por fin levanto su rostro y estaba lleno de lágrimas - ¡Entendí!

Soy un idiota, yo era el conocedor en el tema y no logre frenarla antes de que se enamorara de mi ¿Qué hare con ella ahora?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Hasta acá el capítulo. Espero que lo hayan disfrutado y nos leemos en el siguiente :3