¡Holis! ¿Cómo están? Por culpa del manga me puse sentimental y lo escribí mucho más rápido de lo que esperaba. Mashima es el cruel, no yo T.T
¡Sin más divague! Comenzamos ^^
…
Mi punto de vista.
Llego el día que hace meses vengo deseando que desaparezca, el regreso de mi primer amor a Inglaterra; Natsu vuelve a su hogar en el vuelo de las 15:45 y aunque no quiero verlo marcharse, no puedo desaprovechar la última oportunidad para abrazarlo. Corrí al aeropuerto luego de haberme reprendido mentalmente por siquiera pensar en dejarlo plantado ahí. Se estaba despidiendo de sus familiares cuando llegue.
Lo abrase con tanta fuerza, tratando de recordar la sensación tan agradable que me provocaba su cercanía, quería besarlo, decirle que se quede… Pero… ¿quién era yo para pedirle eso? Le desee un buen viaje y rogué a todos los dioses que al menos se recordara de mi más adelante… ¿Qué es eso que quiere hacer por última vez?
-Seguro – agarro mi rostro con sus manos y unió nuestros labios, era tan dulce; pocas fueron las veces en las que me beso así, pero eran estos besos los que hacían a mis rodillas temblar. Abrase su cuerpo y pasee mis dedos en su cabello, memorizando esa sensación de tranquilidad que me causa su compañía. Nos separamos cuando dio el último anuncio para abordar su vuelo.
-Olvídate de mí… - susurro, pero alcance a oírlo por la cercanía. Acaricio con suavidad mis mejillas y agrego - Tengo que irme.
-Lo sé… - escondí mi rostro en su cuello – gracias, por todo Natsu.
-Gracias Lucy – me abrazo con fuerza y cuando se soltó de mí, sentí que parte de mi corazón se iba… ¿Cómo me pude enamorar tanto de una persona en menos de un año?
Pude verlo abordar y despedirse de nosotras en el camino. Yo estaba devastada y su prima también. Es lo que él quería Lucy, deberías estar feliz con eso… ni siquiera ha despegado y ya me siento sola… ¿Por qué no le pedí que se quede? ¿Por qué mi universidad tiene que estar tan lejos de él? ¿Por qué me tuve que enamorar así?
-Sabes que estudiara en Oxford – la voz de la señora Pollyusca me despertó de mi letargo.
-Lo sé – coloco su mano sobre mi hombro.
-Inglaterra es un lindo lugar nena, estoy segura que te gustara mucho – ya se por donde va.
-No pasara señora, lo nuestro fue una amistad momentánea, nada más – sujete con fuerza mi bolso – cuando llegue allá se olvidara de todo esto.
-¿Tú crees? – Asentí – No es el mismo Natsu que vino aquí en febrero amor - ¿Será? – Ni tu eres la misma Lucy.
-Tengo que irme, gracias por todo.
-Gracias a ti nena – me despedí de ellas y fui en taxi a casa. En 3 días más iré a Princeton y no volveré a pensar en Natsu Dragneel.
…
Me hallaba preparando mis maletas para tomar mi vuelo al día siguiente, cuando mi padre entro a mi habitación sin tocar. Eso ya era muy extraño, pero el hecho de que este en casa lo es aún más.
-Hola hija – enarque una ceja y continúe con mi tarea.
-¿Qué necesitas?
-Esa universidad a la que vas a aplicar.
-Princeton.
-¡Princeton! ... ¿No quieres estudiar en otro lugar? – nunca me había discutido sobre esto ¿Y ahora quiere que la cambie?
-No quiero, mi madre estudio ahí y quiero hacer lo mismo.
-Veras hija. No podrás estudiar ahí – parpadee repetidas veces.
-¿Por qué?
-Tuve un altercado con el director del lugar y… no creo que te reciban.
-No creo que sea tan poco profesional como para tomárselas conmigo, por tu culpa.
-Uno de sus negocios fue a la quiebra por una mala inversión y me culpa por eso – me detuve.
-¿Por qué no me lo dijiste antes? – estoy enojada y no sé exactamente cómo reaccionar.
-Porque tenía la esperanza de que cambiaras de parecer y decidieras irte a otro lugar – cerré la maleta de golpe. Sin darme cuenta, lo hice sobre uno de mis dedos, eso dejara marca. Pero tengo otras preocupaciones ahora.
-¡Solo mire esa universidad! ¡Podías haberlo comentado!
-Ojo con el tono que usas conmigo jovencita –rodé los ojos.
-¿Por qué? ¡Ya no puedo ir a donde esperaba por tu culpa!
-Hay mejores lugares – negué – además eres brillante, te aceptaran enseguida.
-No estas ayudando ¡Tengo hasta el boleto para ir!
-No voy a discutir contigo, solo vine para decirte eso. Debo estar dentro de 45 minutos en el aeropuerto – miro su reloj – 40, tienes tiempo hasta principios de enero, sino yo te buscare un lugar.
No estoy acostumbrada a hacer berrinches, y a sabiendas de eso, se fue, de la misma manera que entro; sin cerrar siquiera la puerta. Mi sueño desde que mi madre se marchó se cae a pedazos. De todas maneras puedo aplicar, pero creo que al ver el apellido Heartfilia romperán mi carpeta… Ahora más que nunca quiero largarme de aquí, el problema es ¿A dónde?
Su punto de vista
El viaje fue eterno, y al llegar en vez de que me llenara de alegría, solo podía pensar en ella… No Natsu, estará bien. Comenzará a estudiar y no volverá a pensar en ti… Pero tu si lo harás, porque por primera vez en la historia de tu vida, encontraste a una mujer que te quiso, aun a pesar de que no le ofreciste nada a cambio. No sabía nada de ti y se enamoró del idiota que le mostraste.
-Hola hijo – mi padre estaba esperándome, me sorprende que no haya mandado al chofer.
-¿A qué se debe esta sorpresa? – toca mi hombro.
-Te he extrañado mucho Natsu – sonríe y yo lo imito.
-También yo Pa – me abrazo y me ayudo a llevar las maletas al auto.
Subimos y ahí dentro si estaba el chofer, me saludo con ánimos y le respondí de la misma manera. En el camino le comente lo que había logrado, y como logre soportar a la gente de ese lugar. El me reprendió de nuevo, diciéndome que no todos eran iguales y que no debía odiar a todos en ese país a causa de mi madre. Inevitablemente la imagen de Lucy vino a mi mente y mi corazón me dio una puntada.
-Tuviste alguna novia en ese lugar – su pregunta me descoloco, porque justamente estaba pensando en ella – mi hermana me lo comento.
-Sabía que la abuela era chismosa – rio con fuerza – algo así.
-¿Cómo era?
-Agradable, aunque un poco antipática a veces.
-¿Animadora? – negué y no pude evitar que una sonrisa bailara en mis labios al imaginarme a Lucy intentando animar algo.
-Todo lo contrario – acaricio mi cabeza.
-Ya la volverás a ver hijo.
-No creo.
-Si tienen que estar juntos, volverán a verse – no soy muy creyente del amor y todo eso. No he tenido buenas experiencias en ese aspecto y lo de Lucy… no cuenta, porque sabía que era temporal.
…
Oxford era grande, y no quedaba muy lejos de casa, entonces podía ir y venir a mi antojo. Pude entrar, con los contactos de mi padre fue bastante fácil, además que en mi último año saque muy buenas notas. Hoy, hacia exactamente un mes desde que vi o hable con Lucy, no me animaba a llamarla, me imagino que estará ocupada con todos sus preparativos.
Me encontré con el director de la universidad de camino a mi clase, era un viejo amigo de mi padre, así que lo salude. Pero antes de poder seguir, me detuvo para hacerme una consulta algo extraña.
-Tu estudiaste en el instituto Fairy verdad – parpadee – ya sabes, el que está en Canadá.
-Si lo hice ¿Por qué pregunta?
-Hay una chica que está aplicando para estudiar aquí, y viene de ese lugar – no puede ser ella verdad – su apellido era algo con filia, fila o algo así.
-¿Heartfilia? – asintió. Mi corazón subió a mi garganta.
-¿La conoces?
-Si. ¿Acaso hay algún problema con su carpeta? – negó.
-Solo que no conozco el nivel de ese lugar, quería corroborar contigo que tal era.
-¡Es estupendo! Los maestros son excelentes y el nivel que manejan es como el de Kendrick School – agrando los ojos. Acabo de exagerar las cosas, pero él no tiene por qué saberlo.
-¿En serio? – asentí.
-Y esa chica ¿Es buena alumna?
-La mejor egresada – sonrió.
-Gracias hijo – se marchó feliz. Ese señor es un ángel y estoy seguro de que ahora aceptara a Lucy sin dudar.
Solo tengo que esperar a que inicien las clases en febrero y así poder volver a cruzar caminos con mi amiga. Pero… como debo actuar con ella ahora. Porque no se por cuánto tiempo ella estará aquí y esta vez sí ocurre algo entre nosotros deberá ser más serio… ¿Acaso quiero eso? ¿Y por qué mi corazón no vuelve a su ritmo normal?
Mi punto de vista.
No se me ocurría alguna otra universidad, toda mi vida apunte a esa y ahora a causa de mi padre no tengo oportunidad para ir ahí. Pase casi una semana deprimida por culpa de eso… ¿Dónde puedo ir? No pienso quedarme a ver qué piensa hacer mi padre con mi futuro, usare el dinero que me dejo mamá para hacer mi vida como mejor me parezca, así tenga que comenzar de cero. Mi ropa seguía empacada como para viajar, solo tendría que ver el lugar.
-¿Qué dices Happy? – El pequeño minino había recuperado su bonito color blanco. Se subió al sofá que solía ocupar Natsu cuando venía a casa y se acostó a dormir ahí. Lo cargue y me ubique exactamente como el peli rosado solía hacerlo – no tengo idea de que hacer ahora – no hay otro lugar en el cual quisiera… mire a la bola de pelos y este ronroneaba exactamente como lo hacía con mi amigo… - tal vez si… - ¿estoy enloqueciendo?
Busque en internet los requisitos para poder ingresar a Oxford y una vez lo conseguí todo envié mi carpeta. Pasados los 15 días me dijeron que tendría una reunión con el decano de la universidad y que me esperaban ahí para dentro de una semana. Sin dudar tome todas mis cosas y subí al primer vuelo que salía para Inglaterra. Por suerte tenía una amiga en esa ciudad, ella se había mudado hace casi 3 años. Le comente la hora de mi aterrizaje y me dijo que iría a buscarme, hace meses no sabía nada de ella, pero me alegra que aun esté dispuesta a darme una mano.
-¡Levy! – La pequeña peli azul pego un brinco de alegría al verme - ¡Menos mal viniste!
-La verdad es que me sorprendió bastante que me pidieras ayuda.
-¿Crees que podría quedarme en casa de tus padres hasta que consiga un lugar?
-¡Uff! Tengo un montón de cosas que contarte. Pero puedes quedarte conmigo por ahora – nos montamos en su pequeño Mini Cooper azul y fuimos a su departamento.
Me conto que se había mudado con su novio hace casi 6 meses y que por suerte él estaba de viaje, entonces podría dormir con ella. Yo le dije todo lo que había pasado con mi vida, incluyendo todo lo relacionado con Natsu. Le molesto lo que hizo mi padre, pero a la vez le alegraba. Ya que, gracias a eso pudimos volver a vernos. Deje mis cosas en su pequeño depósito y le pedí que me llevara para recorrer la Universidad, tuve que esconder a Happy ya que no la dejaban tener mascotas aquí, por lo cual mi minino estaba de polisón.
-¡WOW! ¡Es enorme! – bajamos del vehículo y nos paseamos por los interminables pasillos.
-Es una de las mejores, creo que tu padre lo aprobara – rodé los ojos – al menos así el cubrirá los gastos.
-Y si no lo hace usare el dinero que me dejo mamá – ella se rio de eso y negó con la cabeza – Por cierto ¿Qué dijeron tus padres cuando te mudaste?
-Papá enloqueció, me dijo de todo – su mirada se volvió triste – Mamá simplemente me dijo que espera que haya tomado la decisión correcta.
-¿Y?
-Por ahora estamos bien, Gajeel es algo intratable a veces, pero cuando quiere puede ser dulce.
-¿Cómo es? – saco su teléfono y me enseño una foto de él. Era musculoso, alto y con una larga melena negra. Era todo lo contrario de los novios que tuvo en Canadá – Es… un gran cambio – volvió a reír.
-Y que lo digas – En eso una persona golpeo mi hombro al pasar.
-Lo siento – Esa voz. Voltee para mirar al hombre que paso a mi lado. La parte de atrás de su cabeza dejaba apreciar un desalineado cabello rosa. -¿Natsu? – no volteo. Probablemente no sea él y solo sea… ¿otro sujeto con pelo rosa? - ¡NATSU! – hable un poco más fuerte y esta vez sí me miro. Esos ojos verdes – eres tú…El nudo que se formó en mi estómago me asusto ¿Por qué me tiene que gustar tanto?
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
¿Les gusto? Estoy que salto de la emoción porque el manga está por terminar y espero que sea mejor que el final de Bleach :/
Nos leemos en el siguiente capítulo :3
