¿Cómo andan? Espero que su semana este más divertida que la mía :c

Al menos logre terminar el capítulo a tiempo y lo subí durante mi hora de descanso :3

Espero que lo disfruten y ¡Comencemos!

...

Al llegar al departamento de Levy ya nos encontramos con su novio y al verla acompañada enarco una ceja. Mi amiga me presento y luego se acercó a susurrarle algo. El solo agrando los ojos y luego de mirarme, se rio de manera extraña y se hizo a un lado para dejarnos pasar. Una vez nos acomodamos el metió la cabeza dentro de la sala y le dijo a Levy que lo invitaría a venir. Ella asintió y comenzó a preparar la cena.

-¿A quién va a invitar?

-A uno de sus amigos, quiere que conozca la casa y hace bastante tiempo no lo ve.

-¿Quieren que me vaya? – no quería parecer inoportuna y molestarlos durante su velada.

-¡Noo! Hare comida como para todos – asentí.

-Solo ponte linda – rodé los ojos – ¡Anda Lu! Prometiste que me ayudarías con mi sesión de fotos – sus fotos eran estupendas, me alegro que haya decido seguir su sueño y ser fotógrafa.

-¡De acuerdo, de acuerdo! – Sonrió - ¿Ahora?

-Si. Mientras yo preparo la comida tú te cambias y vamos al estudio a que te saque algunas fotos.

-¡Okey!

Me di una ducha rápida, y luego me coloque una falda negra, una blusa blanca, un par de medias largas blancas y zapatos negros. Alise mi cabello y le avise a Levy que la esperaba en el estudio. Pasados los 30 minutos ella aún no había llegado y ya comenzaba a aburrirme de esperarla. Me acerque para admirar uno de sus trabajos que llamo mucho mi atención, era un foto de un hombre, el cual estaba de espalda y podía verse claramente el tatuaje de un hada negra en su hombro. Era como si puedas transmitir la emoción que sentía el sujeto.

-¡Oye Gajeel! ¿Por qué guardas tus cervezas aquí? – esa voz. Voltee rápidamente y frente a mi estaba nada más y nada menos que Natsu Dragneel. Maldita sea, no quería hablar con el ahora.

Su punto de vista

¡Me negó! Lucy admitió abiertamente que entre nosotros no hay nada. No me afecto tanto el golpe de Orga, pero el "solo somos buenos amigos" por alguna extraña razón me dejo un sabor amargo en la boca. No quise volver a mirarla, porque cuando nuestras miradas se volvieron a cruzar me sentí… ¿Traicionado? En el vestuario casi volví a pelear con Orga, pero por suerte Rufus lo tranquilizo. Y al tratar de salir del lugar, la volví a ver, y nuevamente ese sabor horrible se deslizo por mi garganta. Fui a casa, converse un rato con mi viejo antes de ir a bañarme y cuando termine de ducharme, Gajeel se encontraba sentado en mi cama acariciando a su gato que yo estaba cuidando.

-¿Cuándo regresaste? – le sonrió al animal.

-Esta mañana – abrazo a la bola de pelos y me miro - vístete, Levy está cocinando algo rico y es tiempo de que conozcas mi casa.

-No estoy de humor, discúlpame con ella – negó y me aventó mis pantalones. No tengo ganas de ver a su novia, amiga de mi… de Lucy.

-Traje tanto alcohol que te olvidaras de tus problemas – sonreí, eso es cierto – anda, esa rubia* te está esperando.

-Vale, me convenciste.

Me vestí, subimos a mi auto y nos dirigimos hacia la dirección que él me indico. Era bastante grande, su novia tenía su propio estudio de fotografía ahí y además de eso tenían espacio para guardar la colección de hierros de este idiota. Al llegar me dijo que fuera al estudio a buscar las cervezas y una vez en la dentro las busque con la mirada. Sabes lo más "gracioso de todo esto" Que la "Rubia" que el mencionaba no era una bebida, sino una persona y no era la que yo quería ver en este momento realmente.

-Hola – "Solo somos buenos amigos"

-Hola Lushi – estaba preciosa y eso hacía muy difícil mantener mi concentración en otra cosa que no fuera ella.

-¿Eres tú el amigo que Gajeel fue a buscar?

-Seee, creo que sí.

-Ya veo – ella estaba igual de incomoda que yo.

-Sera mejor que me vaya, parece que estabas esperando a otra persona.

-¡Si! Digo… Se supone que Levy vendría para que la ayude con una sesión de fotos – eso explicaría porque esta vestida así.

-Yo solo vine por las cervezas – pase a su lado y agarre las cajas que estaban en el suelo – te dejo para que la esperes en paz.

-¡Natsu! – Agarro mi brazo – Lo, lo siento yo – me soltó de nuevo - ¿Somos amigos verdad? – no quiero.

-… Seguro - ¿Qué no era esto lo que yo quería? Yo no deseo nada serio con ella ¿Creo?... ¿Por qué no aprovecho esto para dejar todo así?

Me dirigí a la puerta y tal vez no debería sorprenderme tanto, pero está cerrada. Este maldito lo hizo a propósito. Sabe de Lucy porque yo se lo comente, pero no tenía por qué hacerme esto. Forcejee con ella por un buen rato y al ver que no se abriría por más de que lo intente me volví hacia la persona rubia y le informe que nos habían encerrado.

-¿Que? ¡¿Por qué?! – paso de mí y poso sus pequeñas manos en la manija, peleando con ella en un vago intento por abrirla.

-Es una vieja costumbre de este idiota – deslice mis ojos por su figura e inmediatamente mi ingle me dio una puntada - ¡Bloody hell!

-¿Qué?

-Nadame aleje de ella, mi autocontrol estaba en peligro.

-¿Qué se supone que logran con esto? Lev me hizo esperarla por casi una hora ¿Lev? Tiene mucha confianza en esta chica. Me acomode en el sofá, Gajeel no abriría la puerta hasta que terminara de acostarse con su novia y si lo conozco bien, eso va a tardar.

-¿Enserio quieres saber que van a hacer ellos ahora? – mi comentario logro lo que yo quería, ella se sonrojo y automáticamente desvió la mirada.

-¿Qué? ¿Qué hacemos ahora? – se acomodó en una de las sillas del lugar – ¿Esperar?

-¿Se te ocurre algo más para hacer? – Porque tengo miles de ideas en mi cabeza ahora y ninguna de ellas es pura… ¡Para! ¡Deja de darme puntadas que no vas a lograr nada con ella!

-N. No – deslizo su legua sobre sus labios. ¡Damn it!

-A mí se me ocurren muchas –muerde la parte interna de sus mejillaspero lastimosamente somos amigos y ellos no hacen eso.

-¡No comiences, tu y yo dijimos que solo seriamos eso! - ¡Lo sé, lo sé! Pero mi cuerpo no lo asimila.

-Era solo un comentario, no tienes por qué ponerte así – agarre una de las almohadas del sofá y la coloque sobre mi regazo, intentando disimular mi excitación.

-Es que, te juro que no te entiendo – suspira – yo me enamore de ti y tú lo sabes. Y de todas maneras, aunque no quieras nada serio conmigo, me besas y dices delante de todo el mundo que soy tu novia. Cuando ambos sabemos que ese noviazgo era falso.

-¿Te molesto que lo hiciera? ¿Acaso querías algo con Orga?

-¿Con quién?

-Con la masa esa de músculos rubia – negó de manera efusiva – ¿entonces? Trate de hacerte un favor y sacártelo de encima sin que tengas que rechazarlo.

-¡Pues me lo hubieras dicho! Porque… ¡¿sabes lo que sentí?! – sus labios tiemblan – como si fuera un juguete, el cual tienes que marcar como tuyo para que otros niños no lo usen.

-Tú no eres un juguete – ¡Yo la quiero! Eh Digo…. La cuido. Porque es mi amiga… ¿Verdad?

-Sé que no lo soy, pero me haces sentir como uno. Solo me hablas cuando necesitas algo de mí…

-Yo no necesito de ti – no soy dependiente de nadie, puedo valerme por mi solo. Una mujer no es indispensable.

-… Ahora ya no, por eso no me has escrito ni siquiera un mensaje – ¡Porque se suponía que no volvería a verte!

-Tu no deberías estar aquí, ¿Qué no ibas a estudiar en Princeton?

-No pude… - ¿Por qué? ¿Ella tenía todo listo? Era la mejor manera de mantenerla lejos… y mantenerme sereno.

-¿Puedo saber porque?

-¿Te importa siquiera? – está molesta, y lo entiendo pero ¿Qué quería que hiciera? No quiero que estemos juntos, no debemos y…

-No necesitas volver a ser la de antes – frunce el ceño.

-Tú eres el que volvió a ser el mismo.

-¿Cómo?

-Actúas frio, como si nada de lo que dijera te importara – Tiene razón – Te escondes tras esa actitud segura y arrogante.

-No soy arrogante.

-¡Oh no! Tú eres un ángel Natsu – se cruza de piernas, apoya su codo sobre una de sus rodillas y el mentón sobre su mano, enfocando su mano en la gran ventana.

El silencio que se formo era incómodo, ni siquiera la primera vez que hablamos sentí el ambiente tan pesado como ahora. Ella estaba dolida, enojada y había otra emoción en su mirada que no lograba descifrar. Es como una niña pequeña, a la que le comentaron que Santa Claus solo es un hombre disfrazado y ahora su pequeña burbuja de ilusión se rompió. Solo que en este caso yo era Santa y ella se daba cuenta de la clase de persona que soy. Mala persona no soy; pero tampoco soy alguien a quien quieras a tu lado.

-¿Qué paso con Princeton? – sus ojos se opacaron. Era de lo único que hablaba, así que no me imagino el motivo por el cual dejo eso de lado.

-Mi padre tuvo un problema con el director y – se encogió de hombros – aquí me ves.

-¿Por eso decidiste venir aquí? – sus mejillas se tiñeron en rojo.

-Era aquí o Alemania - ¿Alemania? – los padres de mi padre viven ahí y probablemente hubiera terminado ahí si no decidía rápido.

-Eso no responde a mi pregunta – entiendo que se vio en aprietos, pero - ¿Por eso viniste aquí?

-… - suspira y sus ojos chocolate se enfocan en mí - quería verte - ¡Auch!

-… Sabes que no estoy enamorado de ti – las cartas sobre la mesa.

-Lo sé – no estoy enamorado de ella, es una buena amiga y la aprecio bastante pero – Pero eso no quita el hecho de que quisiera verte.

Es demasiado sincera para su propio bien, o yo soy demasiado hijo de puta. Puedo divertirme con ella si quiero, estoy seguro que aceptara cualquier cosa que le proponga ¿Por qué no hago lo de siempre y simplemente acepto esto? ¿Desde cuándo divertirme con una mujer me hizo pensar tanto? ¿Por qué sigo negándome? Cuando se de ante mano que ella no se molestara conmigo.

-No puedo – mi cabeza me molesta – Lucy tu mereces a alguien bueno y créeme que ese no soy yo. Como amigo que soy te lo digo.

-Entiendo eso… entonces como amiga que dices que soy… ¿Por qué me besaste? – ¿impulso? ¿Capricho?... no, no fue por eso…

-Celos – agrando sus ojos – como amigo que soy, no quería que te mesclaras con gente como esa – bajo la cabeza.

-¿Por qué?

-Porque… mereces a alguien mejor.

-¿Cómo quién? – no lo sé, no se me ocurre nadie tan bueno como para merecer estar con ella. Abrí la boca para decir algo, pero automáticamente la cerré, creo que sé a dónde quiere llegar, pero no le daré la respuesta que espera.

-Cuando encuentre un buen candidato para ti lo sabrás.

-¿Eso quiere decir que tengo que esperar a que alguno te guste para que me des el visto bueno? - ¿Por qué suena tan ofendida?

-Mientras estés cerca de mí, te evitare hombres así – rueda los ojos y se queja en voz baja - ¿Qué?

-¿Por qué eres tan terco?

-Te estoy haciendo un favor y te enojas conmigo.

-¿Favor? ¡Eres un tonto! – se cruza de brazos y camina hacia el balcón. Enfoca su vista en el exterior, su ceño esta fruncido y su nariz levemente arrugada.

No fue la mejor manera de hacer o decir las cosas, pero mi mente es un caos cada vez que estoy cerca de esta rubia. Por eso prefería que se quede lejos de mí y me deje pensar con claridad. Ya veo que esa no es una posibilidad, entonces deberé pelear con mis ideas.

Mi punto de vista

La mentalidad de Natsu me exasperaba, no soy muy inteligente en todo lo referente a las relaciones, pero algo me dice que él está celoso porque quiere algo conmigo, solo que es tan terco que no lo admitirá ¡Jamás! Prefiero evitar tocar el tema, ya que él no dirá que le gusto como algo más que una amiga, y yo no tengo ganas de discutir. Esta ciudad es preciosa, y quería pedirle a él que me la mostrara, pero ahora no merece siquiera que le dirija la palabra.

-Deja de mirarme – tendría un agujero en mi cabeza si seguía así.

-¿Estas molesta conmigo porque no estoy enamorado de ti? - ¿Puedo golpear su bonito rostro?

-No – no lo mires Lucy, o perderás el poco auto control que te queda.

-… - puedo sentir sus ojos en mí y eso aumenta mi enojo.

-¿Aún no han abierto esa puerta? – escucho que va hacia ella y como juega con la manija de la misma.

-No – suspira -… ¿Te estas quedando con ellos o tienes otro departamento?

-Me quedo con ellos por ahora, hasta que consiga algún lugar.

-Puedo ayudarte, mi padre tiene unos departamentos libres y – negué, no quiero deberle nada a Natsu., lo último que quiero es un favor de su parte.

-Lo hare sola, gracias – rueda los ojos, pero no agrega nada. Sentía una impotencia, yo quería un reencuentro agradable con él y fue todo lo contrario. Esta vez no quiero jugar a que seamos pareja o… tal vez - ¿Quieres ayudarme a alejar a los idiotas verdad? – Abre grande los ojos y luego de un rato asiente – y ya le dijiste al rubio del equipo que soy tu novia – arquea una de sus cejas – entonces fingiremos ser pareja de nuevo, al menos hasta que encuentres una persona que sea de tu agrado.

-¿Así nada más? – me encogí de hombros – pero negaste delante de todos que éramos pareja.

-¿Y? Puedo decir ahora que si lo eres y nadie lo dudaría – veo que lo piensa.

-¿Eso quiere decir que volveremos a ser como antes? – tanto como antes no. Porque si quiero que sufras un poquito debo quitarte algunas cosas.

-Algo así, exactamente como antes no. Pero al menos evitaremos que los malos sujetos se acerquen a mí – se pone de pie y camina a paso lento hacia mí. Estaba tan cerca, que podía sentir su respiración.

-Acepto – tengo piel de gallina - ¿Qué tengo permitido hacer?

-Frente a la gente, actuaremos como una pareja normal – su cercanía me pone nerviosa y ansiosa – y en privado seremos solo amigos.

-Solo amigos – tengo que alejarme de él. Camine por la habitación, mientras simulaba admirar las imágenes.

-Claro. Eso somos ¿No? – veo que frunce el ceño, pero asiente con la cabeza – ¡genial! Ahora solo tenemos que esperar que Levy termine de -.

-Tener sexo con Gajeel.

-Tener sexo con… - mis mejillas se sonrojaron por su manera tan abierta de admitirlo. El solo se encogió de hombros al ver mi cara.

-Eso es lo que pasa cada vez que esta con ella – demonios – esta habitación es a prueba de sonido, por eso no los escuchas. Pero una vez estés afuera podrás oír los gritos – mierda, mierda, mierda – y según lo que me dijo Gajeel, su novia es de esas.

-¡Para quieres! No necesito la imagen de ellos teniendo sexo – me cubrí los oídos.

-Solo te estoy advirtiendo como será tu vida si te quedas.

-No es permanente, además.

-Aun así, hasta que puedas conseguir lugar. Cosa que dudo que pase rápido, los escucharas gemir y

-¿Lo haces a propósito? – mis mejillas han de estar rojas.

Odio a Natsu en este momento, porque algo en su rostro me dice, que no está mintiendo y lo último que quiero es tener que estar cerca de una pareja de conejos…

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

*La RUBIA es una manera aquí de decirle a la cerveza. No sé si en otros lugares también :/

Espero que les haya gustado el capítulo y nos vemos en la siguiente semana.