¡Llego el miércoles! ¿Cómo les ha tratado la semana? Espero que disfruten este capítulo y nos leemos en los reviews :3

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La mirada burlona que tenía en el rostro me provocaba más enojo del que ya tenía. Pero su comentario me dejo inquieta.

-Claro, de lo contrario no me dejaras ayudarte – y revela sus verdaderas intenciones sin dudar. Eso me dio alegría.

-Eres horrible – sonríe.

-Gracias – suspire. Y una suave sonrisa se formó en mis labios.

-¿Dónde está el departamento que tiene tu padre? – Si queda demasiado lejos yo -.

-Detrás de nuestra casa, él pensaba alquilarlo ya que no lo usamos – estar cerca de Natsu no es buena idea – le diré que te lo deje a un precio accesible.

-Algo me dice que me arrepentiré de esto – esa sonrisa en su rostro me provoca golpearlo.

Estoy firmando mi sentencia de muerte. Estaré cerca del hombre que me vuelve una tonta y lo peor de todo es que no seré nada más que su amiga… ¡Puedo hacerlo! Hare que él se arrepienta de no querer nada conmigo.

Me ayudo a guardar todas mis cosas y sacar al pobre Happy del escondite en el cual estaba. El minino enloqueció cuando lo vio, trepo por su pierna y se colocó sobre su hombro mientras frotaba su cabecita contra su mejilla. El solo acaricio su pelo y lo bajo en el asiento trasero de su vehículo. Nos despedimos de Levy y Gajeel y emprendimos camino a su casa. Él se mostraba muy misterioso en todo lo referente a ella, en Canadá evito mencionar cualquier cosa relacionada con su vida y ahora me invita a participar de ella… ¿Quién te entiende Natsu Dragneel?

-Llegamos - … ¡Este lugar es enorme! No tan grande como la mansión de mi padre, pero sigue siendo de un tamaño considerable.

-No imaginaba esto – tome al gato y baje.

-¿Qué esperabas?

-Algo parecido a la casa de tu tía. Esto es enorme – fui hacia la el maletero, pero el impidió mi camino tomándome de la mano y guiándome a la entrada.

-Quiero que conozcas a alguien – parpadee repetidas veces pero asentí.

Entramos y saludo al mayordomo. Me guio por unos interminables pasillos y abrió las puertas de lo que parecía ser una oficina. Dentro un hombre del mismo color de cabello que él, se encontraba leyendo un libro.

-¡Hola Pa! – se sorprendió y levanto su vista de las hojas.

-Natsu, no te espera tan pronto – enfoco sus ojos en mi – buenas tardes.

-Buenas tardes – incline levemente mi cabeza.

-Ella es Lucy Heartfilia, era mi novia en Canadá – Agrande los ojos, no esperaba que le dijera eso a su papá.

-Ya veo, es un placer señorita.

-E… - mire a Natsu, el solo sonreía – El placer es todo mío – el señor se levantó y le dijo a su hijo que podíamos pasar. Nos acomodamos en uno de los sofás color marrón.

-Quiero para ella el departamento detrás de casa ¿En cuánto puedes dejarle el alquiler?

-¿A tu novia? – Iba agregar algo pero el peli rosado menor solo asintió – nada linda, solo deberás pagar lo que consumas.

-¡Pero señor no me parece! – levanto una de sus manos y ensancho su sonrisa.

-Tonterías, espero que disfrutes tu estadía aquí – camino hacia la puerta – tengo que irme hijo, tengo una reunión en la compañía en una hora.

-De acuerdo, ayudare a Lucy con sus cosas.

-Nos vemos pronto señorita.

-Muchas gracias señor – incline nuevamente mi cabeza y el solo sonrió, mientras salía por la puerta. Una vez estuvo fuera, mire a Natsu con el ceño fruncido. El solo se encogió de hombros.

-¡¿Por qué le dijiste eso?!

-Porque no tengo secretos con él.

-… ¿Te llevas bien con tu papá?

-Claro. El único altercado que hemos tenido hasta ahora es el hecho de haberme enviado a Canadá - … eso quiere decir que nos conocimos gracias a él.

-Me alegro de que hayas tenido ese altercado – sus ojos verdes se agrandan y luego hace una pequeña y casi imperceptible sonrisa.

-¡Ejem! ¿Te muestro tu nuevo departamento?

-Me encantaría – por momentos, muestra la cara de un joven enamorado y me ilusiono. Pero al final siempre termina escondiendo lo que siente.

El departamento que me presto su padre era precioso. Tenías las paredes blancas, y los muebles que adornaban el lugar eran de un cálido color marrón. Tenía una pequeña cocina, una sala, un estudio y el dormitorio se encontraba en el segundo piso. Era perfecto para un universitario ¿Sera que lo estaba preparando para su hijo? En una de las mesas auxiliares, que están junto a la cama se encontraba una pequeña foto de Natsu bebe y un niño algo más grande. La tome y se la mostré.

-¿Quién es? – enfoco sus ojos y su gesto se ensombreció.

-Mi medio hermano – no entiendo… ¿Está molesto?

-¿De parte de tu papá? – negó.

-Es el hijo que mi madre tuvo antes de casarse con papá – asiento.

-Ya veo… ¿No me vas a presentar a ella también? – su mirada me helo la sangre.

-No – guardo la foto en el cajón y salió de la habitación. Yo lo seguí, no sé si es buena idea interrogarlo; quiero saber pero temo su reacción cuando le pregunte - ¿No quieres saber porque? – fue la voz algo dura que dirigió hacia mí.

-¿Me lo quieres contar? – Frunció el ceño – eso es un no.

-¿Por qué quieres saberlo? ¿Curiosidad? – ¿Por qué sus palabras eran tan rudas?

-Porque tú la mencionaste – sus cejas cada vez están más juntas – pero si no quieres decírmelo no me molestare.

-Dejémoslo para otra ocasión – levante mis hombros y asentí.

Me ayudo a subir mis maletas a la habitación, deje las cosas de Happy en una esquina y le pregunte donde podría ir a comprar comida. El supermercado más cercano estaba a 15 minutos en auto, por suerte se ofreció a llevarme; de lo contrario me habría perdido. Una vez que compre lo necesario para mi estadía ahí, volvimos al departamento; eran cerca de las 9 de la noche, y eso sumado a mi falta de costumbre a la diferencia horaria me mataba.

-Iré a dormir – él estaba sentado en una de las bancas de la mesada.

-¿Quieres que me vaya? – asentí. Suspiro y se colocó de pie.

-Mañana no tengo clases y aprovechare para dormir todo lo que necesito – hizo un gesto con la cabeza y camino hacia la salida; yo lo seguí de cerca. Una vez ahí volteo hacia mí, me percaté de que su mirada era la misma que tenía en el aeropuerto aquella vez -… Bienvenida Lucy – acaricio mi rostro y pasos sus brazos detrás de mi cuello. Me abrazo con fuerza y una vez que me soltó cerró la puerta detrás de él.

Eso me sorprendió, ni siquiera me dio tiempo para corresponderle. Está actuando tan extraño desde la casa de Levy, bueno en realidad desde que llegue aquí. No parece el mismo hombre seguro que demostraba ser en Canadá, es algo así como un niño con miedo a todo. Sé que tiene algo que ver con su madre, pero hasta que él no esté seguro de contármelo, no insistiré. Por ahora prefiero dormir y disfrutar de la ayuda que me están dando.

Su Punto de Vista

Es tan extraño tenerla aquí, ella quiere mantener la distancia Y cierta manera, yo también. Pero me está costando más trabajo del que debería, la convencí de que viviera cerca, la presente a mi padre y me pasee con ella por los lugares que para mí son muy personales. No he traigo ni una sola novia a casa, mucho menos las he paseado por mi barrio y ni siquiera se me ha cruzado la idea de tenerlas cerca por más de 2 horas ¡¿Qué demonios es lo que me ha hecho Lucy Hearthfilia?! ¿Por qué me cuesta tanto mantenerme callado y distante?

No puedo dormir, el saber que Lucy esta tan cerca me pone nervioso. Desde aquella vez en su casa de campo, busco su presencia por las noches. Lily se encontraba acostado a mis pies y al ver que no pretendía quedarme quieto se levantó y fue hasta el sofá.

-Lo siento amigo – el gato me ignoro y se desparramo en la almohada.

Podía haber ignorado a Lucy, haberme hecho del desentendido cuando Orga coqueteaba con ella, pero no. Al enfocar mi vista en la ventana me percate que ya era de mañana, no pegue el ojo en toda la noche y ahora pasare toda la mañana a media marcha. Me levante con pereza, me duche, tome todo lo que necesitaría para ese día y me encamine a la cocina. Mi padre se encontraba ahí y levanto una ceja al verme.

-Hoy no tienes clases ¿Qué haces despierto?

-¿Qué día es hoy? – no se ni la hora gracias a Lucy.

-Es viernes – demonios, tiene razón.

-No podía dormir, entonces preferí dejar de dar vueltas en la cama – el solo sonrió y continuo desayunando - ¿Qué?

-Es bonita – al ver que no respondía – tu novia.

-No es más mi novia… terminamos cuando volví – asiente y sigue comiendo su tostada.

-Entiendo – le da un sorbo a su taza - ¿Quieres que la invite a comer?

-Estará dormida seguramente, aun no se acostumbra al cambio de hora.

-Qué raro, la vi salir a caminar hace 15 minutos – agrande los ojos.

-¿Por qué la dejaste salir? ¡Sabes que es peligroso a esta hora y más para una mujer!

-Claro que no, eres muy exagerado hijo.

-¿Por dónde fue? – me indico el camino que tomo y sin dudarlo fui tras ella.

Esta zona no se destaca exactamente por su amabilidad, ya que desde hace algunos años, hay gente rondando y asaltando a cuantas personas encuentran por el camino. La encontré a los 5 minutos, estaba sentada en una escalinata y sostenía su pie con fuerza. Suspire y reduje le velocidad hasta quedarme estático frente a ella. Levanto su vista y al cruzar miradas sus ojos se agrandaron.

-¡Natsu! – Me agache junto a ella, quite sus manos de su tobillo y lo agarre - ¡Auch!

-¿Qué te paso?

-Venia admirando el paisaje y una bicicleta me atropello – sus uñas se clavan suavemente en mis manos tratando de alejarlas - ¡Duele!

-Quiero cerciorarme de que no se rompió – detuvo su intento, podía sentir como sus rodillas temblaban – ha de ser un esguince – me coloque delante de ella – sube, te llevare a casa.

-¡No hace falta yo! – tome sus manos y las pase alrededor de mi cuello.

-No seas terca – suspiro e hizo lo que le dije – eres más pesada de lo que pensaba – comenzó a tratar de bajar de nuevo, entonces yo afiance el agarre – Era broma Lucy.

-No me gustan tus bromas – ajusto mejor sus brazos – no sé qué haces aquí… pero gracias.

-No es seguro que salgas sola, no conoces el lugar y la gente de por aquí no es muy amable que digamos – asintió y recostó su cabeza - ¿Pudiste dormir?

-No, todo es muy nuevo para mí… Es muy extraño estar fuera de mi jaula de oro – se a lo que se refiere, su papá prácticamente la mantuvo controlada toda su vida. Esto es desconcertante para ella.

-Avísame si tienes ganas de salir, puedo acompañarte – negó.

-No quiero interrumpir tu vida – realice un movimiento brusco y ella casi me ahorco al apretar sus brazos - ¡Lo siento!

-Si te digo que puedes hacerlo, no estarías interrumpiendo. No quiero que te pase nada – el motivo por el cual ella es importante para mí, me preocupa. Se ha llegado a meter debajo de mi piel sin que lo notara y ahora me siento demasiado expuesto.

El medico la atendió en la sala de casa y yo la lleve a su habitación después para que descansara. Efectivamente tenía un esguince y no debería realizar movimientos fuertes si no quería tener algún problema posterior. Me indico que no debía hacer esfuerzo y evitar a toda costa mover con brusquedad el tobillo. Le agradecí y una vez que él se retiró fui junto a ella a ponerle un poco de hielo. Ella estaba dormida, según me comento le puso un sedante suave para el dolor. Me acomode junto a ella en la cama y deje que mi cuerpo descansara. No me había dado cuenta de que estaba tan tensionado, ahora mi espalda me molestaba.

-No sé qué hacer contigo Lucy – retire los mechones rebeldes que caían sobre su rostro. Desde que mi madre nos dejó, me cuesta demasiado confiar en las personas y más aún si son mujeres. Mi padre no ha traído a casa muy buenos ejemplares y la única que parecía decente se encargó de tirar por la borda la carrera de mi hermano. Bueno, él tampoco es inocente, pero siempre pensé que los hombres somos idiotas cuando nos enamoramos y eso es lo que quiero evitar. No quiero ser el idiota en la historia de nadie, el pobre tonto que lo entrega todo y al final lo dejan… - no me debo enamorar… - aleje mi mano de la rubia que aun dormía profundamente y salí de la habitación.

Soy demasiado joven para encapricharme por una mujer, no debo estar pendiente de ella, sino terminare aún más adherido y no quiero eso… ¿O si quiero? ¡Demonios Lucy! Necesito dejar de pensar en ti o me volveré loco… Ya estaba tocando la puerta de salida cuando las palabras de ella me abrumaron "No quiero interrumpir tu vida…" es algo tarde para eso. Toda mi vida esta de cabeza, o al menos yo lo siento así ¿Por qué estoy tan preocupado? Ella no me ha pedido nada, ni está esperando algo a cambio… solo, sigue aquí.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos leemos la próxima semana ^^