¿Qué tal les va? Pensé que no podría subir el capítulo, ya que ando con un montón de problemas. Pero por suerte logre hacer funcionar la notebook de mi mamá D:

Espero que lo disfruten y… ¡COMIENZA! ^^

...

La cuide durante 1 semana, ayudándola en todo lo que podía para que no necesitara moverse demasiado, incluso fuimos juntos a la facultad y frente a todos mis compañeros de equipo la presente como mi novia y esta vez ella lo afirmo. Orga me detesta y eso por alguna razón solo me hace más feliz. Delante de todo el mundo, somos una pareja completa, pero cuando estamos solos ella guarda su distancia conmigo y no me gusta. Mi padre me ha dicho que es enteramente mi culpa, por no expresar lo que quiero realmente pero ¿Qué demonios es lo que quiero?

-Iré a la fiesta con Levy, no hace falta que te preocupes – ella estaba encerrada en su habitación, mientras yo la esperaba en su sala para ir a la fiesta de novatos de la universidad. Había pasado un mes desde que ella comenzó a vivir aquí.

-Sera muy extraño que llegue sin ti - Happy trato de subir sobre mis piernas, pero logre evitarlo de lo contrario iría lleno de pelos – Ahora no amigo – escucho unos pasos en la escalera y la mujer que estaba ante mis ojos me dejo sin aliento – Wow ¿Por qué tan bonita? – sonrió de lado, aun a pesar de toda la ropa que llevaba puesta a causa del frio se veía preciosa… ¡¿En qué estoy pensado?!

-Eh… ¿Gracias? – Soy un idiota - Porque me veré con Laxus Dreyar ahí - ¿Qué? – Es agradable conversar con él y la verdad me dijo que nos encontráramos en la reunión.

-¿El rubio que está en último año? – he escuchado mucho de él y eso que hace menos de dos meses comenzamos la universidad. Los comentarios sobre el son positivos, pero no me agrada la idea de que esta rondando detrás de Lucy.

-Si – acomodo su bolso y me señala la puerta – Vamos – por algún motivo, mi buen humor se ha desvanecido.

La calles no eran muy seguras debido al clima por lo que nos tomaría bastante tiempo llegar. Encendí la calefacción en el auto y coloque una música de fondo. Ella estaba tranquila, miraba con una sonrisa el camino, yo en cambio; a cada momento que pasaba tenía menos ganas de llegar a destino.

-Es precioso.

-El parque Hill – había un brillo en sus ojos que me atrapaba – Tengo que mostrártelo de mañana, así podrás apreciarlo mejor – asiente y vuelve su vista al exterior. La pregunta rondando en mi cabeza me está volviendo loco… - Tu… ¿Te agrada Laxus? – voltea el rostro.

-Es muy amable, aun a pesar de su apariencia – levanta una ceja - ¿Por qué preguntas?

-Por nada – debo controlar mi boca, no quiero terminar diciendo alguna otra tontería – llegaremos en 20 minutos.

-De acuerdo – su teléfono sonó y al mirar la pantalla sonrió – que ocurrente es – la sensación de algo frio subiendo por mi columna me molesta.

-¿Quién es?

-Laxus – maldito rubio. Lucy es mi novia y aun así tiene el descaro de coquetear con ella sabiendo que estaré aquí. Ojala la cebada el caiga pesada hoy y tenga que irse al infierno.

Mi punto de vista.

Natsu se ha portado genial conmigo, me ha ayudado mientras mi tobillo estaba enfermo. Efectivamente le comento a la gente que estábamos saliendo y esta vez sí lo confirme. Frente a los demás nos portábamos como una pareja real, pero cuando estábamos solos lo evitaba muy evidentemente y sé que era algo incómodo cada vez que eso pasaba, pero debo mantenerlo alejado o terminare cediendo.

Me encontraba esperando a Natsu afuera de mi salón y en eso un muchacho alto de cabello rubio se sentó en la banca a mi lado. Saco su teléfono y una vez que miro la pantalla soltó una maldición por lo bajo.

-Que todo está en mi mente dice – eso me hizo sonreír, al recordar una de las frases de mis libros favoritos.

-La mente hace su propio lugar, y en sí misma puede hacer un cielo del infierno, y un infierno del cielo – susurre la oración que tantas veces he repetido.

-John Milton "Paraíso perdido" – voltee a mirar al dueño de la voz.

-¿Lo conoces? – mete su mano en su mochila y me muestra la portada del libro de poemas.

-Acabo de terminarlo – sonríe – Soy Laxus.

-Lucy – no soy de hablar con extraños, pero no es normal encontrar alguien que comparta mis gustos literarios.

-Me lo recomendó mí… alguien muy especial – levante una ceja.

-La que te envió el mensaje suspiro – no eran buenas noticias entonces.

-Digamos que era algo que tenía que pasar – guardo el material en su lugar de origen – Eres de primer año.

-¿Cómo lo sabes? – sonríe.

-Tienes cara de que aun te gusta estar aquí – eso me hizo soltar una carcajada.

-Buen punto. Si, acabo de comenzar – veo a Natsu aproximándose por el pasillo – tengo que irme, un gusto conversar contigo.

-El gusto es mío, espero que nos veamos más seguido – ese comentario me hizo sonrojar – no es normal encontrar alguien que comparta mis gustos literarios – agrande los ojos. Exactamente lo mismo que yo pensaba.

-Todos los días espero a mi… amigo aquí desde las 17:00 – miro su reloj, eran las 18:00.

-Nos vemos mañana entonces – agarra sus cosas, vuelve a mirar su teléfono y sonríe – cuídate Lucy.

Natsu no alcanzo a verlo, ya que no me pregunto por él, o simplemente no le importa. Durante un mes a la salida de las clases, mientras esperaba a mi acompañante conversaba con Laxus Dreyar. Juro que es como una mina de oro, hablar con él es muy ameno ya que tenemos gustos muy parecidos ya sea en música o libros. Él fue quien me convenció de que asistiera a la fiesta para los nuevos alumnos.

Le dije a Levy que viniera a buscarme y se lo comenté a Natsu, pero él se negó y su afirmación era cierta, se vería extraño frente a sus compañeros de equipo que no llegáramos juntos. Halago mi vestimenta y por primera vez le nombre a Laxus salió de mi boca frente a él. No sé si le molesto, ya que no me demostró nada.

En el camino se mostró aún más extraño, cuando le con me dije de quien era el mensaje que me llego. Es que mi amigo respondió a mi mensaje anterior sobre ¿Qué opinaba el de los libros? "Hay que tener cuidado con los libros y lo que hay dentro de ellos, ya que las palabras tienen el poder de cambiarnos." Fue su respuesta, la misma frase que sale en El Ángel mecánico de Cassandra Clare. Trate de ignorar el estado de ánimo de Natsu, ya que la noche prometía ser muy agradable y no necesitaba que él me la arruine. El lugar estaba repleto, fuimos con mi "pareja" a saludar a sus compañeros y una vez divise a mi amiga me aleje de él.

-¡Lev! – Sonrió - ¿Viniste con Gajeel?

-Sí, está por allá – me señala el lugar donde se servían los tragos – estaba conversando con Laxus.

-¿Lo conoces?

-Sí, es un ex compañero de Gajeel – vaya - ¿Por?

-Es el rubio del que te hable – agranda sus ojos.

-¿Tu sabes que el…? ¿Cómo te lo digo? – se rasca la cabeza.

-¿Hablas sobre su pareja? – Asintió – me lo menciono. Me dijo que estaría aquí también y eso me hizo feliz, escribe poemas muy bonitos - Caminamos con ella en dirección a los muchachos, Levy se agarró del brazo de Gajeel y yo me acomode frente a Laxus - ¿Dónde está la gran estrella? – sonrió y me indico la puerta.

-No le gusta mucho el ruido, está afuera – me agarre de su brazo y nos encaminamos a la salida. En el camino cruce miradas con Natsu y le sonreí, él no me devolvió el gesto, simplemente parpadeo de seguido.

Una vez en el patio nos acercamos a una de las bancas, donde un pelo largo y verde nos esperaba. Mi amigo me presento y luego de intercambiar palabras me alegre de haber venido. Era increíble, yo había leído uno de los poemas que le escribió a su pareja y realmente eran increíbles. Alabe su trabajo y me invito a sentarme a su lado.

-Y dime ¿Dónde está tu acompañante?

-Ha de estar hablando con sus compañeros o coqueteando con alguna chica – el rubio me abrazo.

-Es complicado. Al menos tienes suerte de que nadie ve mal una relación entre ustedes – correspondí a su abrazo.

-La gente es muy intolerante ¿Qué les importa a ellos lo que pase entre tú y Freed? – el peliverde cruza sus piernas y suspira.

-No te imaginas lo que espere para que el me tomara siquiera en cuenta – Laxus se sonrojo – siempre le han gustado las mujeres y -

-¡Aun lo hacen! – Sonreí – pero me gusta más estar contigo – los ojos de mi amigo reflejan los mismos sentimientos que tengo yo por Natsu, solo que él se niega a verlo.

-Tan tierno - acaricia su mejilla y luego me mira – ¿Pero tu chico no está celoso de que estés con este – mira de pies a cabeza al rubio – ejemplar de hombre?

-No creo – era fácil hablar con ellos. Eran agradables y me sentía muy cómoda – tiene algún problema con el amor y nunca admitirá nada.

-¿Cómo es el? – lo pienso por un momento.

-Es alto, tiene el cabello rosa y ojos verdes – el rubio mira sobre su hombro y luego voltea hace mí.

-Freed quédate escondido detrás del árbol y Lucy, sígueme la corriente – no entendí a qué se refería hasta que uno de sus grandes brazos paso detrás de mis hombros y me jalo hacia él.

-¿Qué ocurre? – pregunte. El peliverde miro en la misma dirección que su pareja y asintió. Escondiéndose detrás del árbol cerca de nosotros.

-¿Quieres que te diga uno de sus poemas? – parpadee. El acerco su rostro y pego sus labios a mi oreja. La vergüenza se apodero de mí, pero no me moví – no te asustes.

Beso mi mejilla y antes de pudiera reaccionar sentí como alguien me jalaba del brazo para alejarme de él. Estaba anonadada, no entendía lo que estaba pasando hasta que reconocí la colonia de la persona a mi lado. Era Natsu, su rostro reflejaba enojo, su mano me sujetaba con gentileza pero firmemente. Se colocó frente al rubio, el cual al estar sentado era más bajo.

-¡No te acerques a mi novia! – Laxus se colocó de pie y de esa manera le sacaba una cabeza a Natsu. Aun así no retrocedió, simplemente levanto el mentón – búscate otra Amigo.

-No la haces feliz, de lo contrario no estaría aquí – su mandíbula se tensa – no le das el lugar que se merece, por algo vino junto a mí y no se quedó contigo – esconde los ojos bajo su flequillo – dile Lucy ¿Con quién prefieres estar? – mi vista estaba fija en Natsu, sus reacciones me sorprendían, no esperaba que él se comportara así… parecía…

-No sabes nada sobre mí, ni sobre nosotros. No tienes derecho a meterte en esto – sentí como jalaba de mi brazo para alejarme de ahí – Mantente al margen de todo esto – recién ahí mire al rubio, sonreía y se cubría la boca con una de sus manos. Abrí la boca para decir algo, pero me hizo una señal para que guardara silencio.

Me guio entre las personas directo a su auto. Sostuvo la puerta hasta que yo estaba dentro y luego giro para subir el también. El silencio era sepulcral, no tengo idea de qué demonios está pasando por su cabeza, él no me ha dicho nada desde que salimos de la casa y no sé si realmente quiero hablar en este momento. Llegamos temprano, eran cerca de las 11 y fuera de su casa había un vehículo que no he visto hasta ahora, pero por el rostro del piloto intuyo que no es alguien de su agrado. La mujer salía por la puerta era muy bonita, tenía el cabello rubio y ojos azules, parecía una modelo o algo así.

-¡Oh! El hijo prodigo ha vuelto – la ignoro y continuamos nuestro camino a la entrada – oh cierto, dile a tu padre que nos veremos pasado mañana.

-Camina en silencio Jenny – cuando pase por su lado me sostuvo de la muñeca.

-¿Eres el nuevo juguete del niño mimado? – me zafe de su agarre.

-Yo – antes de poder agregar algo más, Natsu ya estaba entre nosotras.

-No pongas a Lucy en tu misma categoría – su voz destilaba veneno - ¿Cuánto le costó a mi padre que vinieras? – la cachetada que le dio me dolió hasta a mí. Resonó fuerte en el silencio de la noche

-No tengo tiempo para perder contigo – siguió su camino hacia el vehículo estacionado, pero antes de subir a él agrego – eres aun peor que yo, haces exactamente lo mismo pero gratis.

Azoto la puerta de su vehículo y emprendió su camino a una velocidad que no considero prudente con este clima. Entramos y él se tiró en uno de los sofás del lugar, yo sin saber muy bien como comenzar una conversación, me dirigí a la salida. Prefiero ir a mi departamento a tener que lidiar con el mal genio injustificado de Natsu.

-Me voy a dormir – no dijo nada – a veces me gustaría saber qué es lo que pasa por tu cabeza – siguió mudo, por lo cual deduje que no tenía muchas ganas de hablar ahora. Ya cuando me encontraba fuera de mi departamento solté todas mis frustraciones. No me caracterizo por hacer berrinches, pero Natsu logra sacarme de mis casillas. Actúa indiferente y luego se comporta como si yo le importara ¿Qué rayos es lo que quieres?

Zapateaba, me quejaba en voz baja y soltaba mil y un maldiciones contra su estúpida actitud ¿Quién se cree que es? Mostrarse celoso y luego coquetear con cada chica que puede ¿Acaso cree que no me doy cuenta cuando está ligando con una mujer? Tonto, tonto NATSU DRAGNEEL

-¿Terminaste? – me congele ¿Desde qué momento se encuentra detrás de mí?

-¿Q. Que hace aquí? – voltee y me encontré de cara con el padre de Natsu.

-Te vi salir y supuse que habías tenido alguna discusión con mi hijo, ya que su estado de ánimo está peor que cuando le dije que lo enviaría a Canadá.

-… No discutimos – entrecerró los ojos – él nunca dice que siente…

-Lamento eso, lo heredo de mi – me parecía raro que ese señor se haya quedado hasta tan tarde solo para conversar…

-Eh yo… Disculpe lo que dije sobre su hijo – niega.

-No te preocupes, a veces es cierto que se comporta como un chiquillo – mira hacia la puerta - ¿Podemos hablar adentro? Tengo algo de frio y necesito pedirte un favor.

-Seguro…

Qué extraño… no se me ocurre en que pueda ayudarlo.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos leemos en el siguiente capítulo :3