Capítulo 14 – Puntos de vista
Su punto de vista.
El camino hacia la fiesta fue algo incómodo para mí, eran extrañas las emociones que pasaban por mi cuerpo. Tenía ganas de no llegar jamás a ese lugar y así evitaría que ella se encontrara con el mastodonte ese… pero la llegada era inevitable. Nos acercamos a saludar a mis compañeros de equipo y estos insistieron en que me quedara, Lucy por su parte localizo a Levy y se alejó. Orga me presento a una de sus amigas de último año, era una chica muy bonita y tímida, según él así podría dejar a Lucy a su cuidado. Coquetee un poco con ella, solo para evitar que me siguieran fastidiando, pero no podía quitar mis ojos de la rubia. Al rato veo que van hacia la puerta de salida y desaparecen de mi tutela.
-¿Qué hay afuera? – le pregunte a Rufus.
-Árboles y algunas habitaciones ¿Porque? ¿Quieres salir a divertirte con tu chica? Ese lugar es perfecto entonces – una rabia comenzó a subir por mi cuerpo.
-Ese lugar… ¿lo conocen todos? – asiente.
-Es una fiesta organizada por los del último semestre, claro que lo conocen todos – camine hasta Levy y la sujete con más fuerza de lo que esperaba, se asustó un poco por mi actitud y al ver la cara de pocos amigos que puso Gajeel la solté.
-¿Y Lucy? – parpadeo.
-¿Por qué te importa? – ellos son los únicos que saben que todo esto es una farsa.
-Porque no quiero que ese tipo de último año le haga algo raro – mi amigo levanto una ceja y Levy carcajeo - ¿Qué?
-Laxus es un caballero, no le hará nada que ella no quiera – ahora Gajeel la miro a ella sorprendido – además, quería algo de tiempo a solas con el – ahora ya no sabía que era ese mal estar que sentía en el estómago – déjalos en paz Natsu, tu no quieres nada serio con Lu.
Su comentario me pego, pero me hizo aguantar el ir a buscarlos. Me paseaba como perro enjaulado en la sala, mirando por la ventana al exterior. No se veía muy bien, pero había varias parejas ahí. La mayoría se estaban a punto de devorar, pero había una en especial que solo conversaban… y luego se abrazaban… y él se colgaba de ella y. Ya no más, iré a sacarla de ahí ahora mismo. Le estaba susurrando algo y besaba su mejilla, yo sentía deseos de romper su boca… ¿Qué no la hago feliz? ¿Qué lugar es el que se merece…? ¿Con quién prefiere estar? ¡Obvio que conmigo, yo le gusto, no tú!
Escupí un poco del veneno que me estaba matando y la saque de ahí, conduje en silencio a casa y A mi horrorosa noche se sumó una de las chicas de mi antiguo instituto con la que solía acostarme. La cual una noche descubrí que era la puta de turno de mi papá y sentí asco. Él le consiguió la oportunidad de modelar, pero solo mientras ella le hiciera favores cada vez que mi viejo estaba necesitado. Desde que mi madre nos dejó mi padre se volvió un idiota…
Jenny trato de comparase conmigo, yo me acuesto con mujeres, pero no por dinero y lo peor que pudo haber hecho fue atacar a Lucy, ella era inocente… demasiado buena para estar cerca siquiera de un tipo como yo… Me sentía frustrado, enojado, nervioso, algo idiota y muy pero muy infantil. Pero que podía hacer, no puedo ofrecerle nada bueno y tampoco quiero compartirla con nadie… ¡Soy un grandísimo imbécil! Lucy se marchó y de tan enojado que estaba termine golpeando una de las estatuillas que hay en el pasillo mientras iba hacia mi habitación.
No dormí casi nada, era demasiado frustrante todo lo que estaba pasando. Soy como un niño, que se prohibió a si mismo hacer algo y ahora se arrepiente de eso. Odio la distancia que tengo con Lucy, pero a la misma vez es lo único que la mantiene a salvo de mí… ¿O me estoy cuidando a mí mismo? ¿Qué debo hacer? ¿Cómo evito cometer alguna locura al estar cerca de ella? Era la mañana del domingo, cerca de las 7am más o menos cuando veo a Lucy salir en ropa deportiva a caminar… ¿Qué acaso no le advertí de lo peligroso que era? Corrí nuevamente a mi habitación, me cambie y fui a toda prisa detrás de ella. La encontré sentada en el mismo lugar de la última vez.
-¿Qué no dije que era peligroso?
-Si – se coloca de pie – por eso tú vas a acompañarme cada vez que salga a correr – me tendió una botella de agua.
-Yo normalmente duermo a esta hora.
-Pues si no vas conmigo iré yo sola – se acomoda mejor el saco y me da la espalda, antes de comenzar a correr. Suspire y me coloque a su lado. No es que no me gustara hacer ejercicio, pero no tenía ganas de hacerlo un domingo a la mañana. Al llegar a casa luego de una vuelta por el lugar, camino a su departamento y me invito a pasar para desayunar. En el suelo había la ropa de un hombre y no era mía exactamente.
-¿De quién es? – miro la prenda.
-Ahora es mía – sonrió y antes de que pudiera sacársela la alejo de mis manos
-Lushiiiii – enarco una ceja
-No tiene por qué importarte. De todas maneras ya no está aquí – mi enojo aumento ¿Quién es el tarado que viene aquí sin que yo lo sepa?
-Al menos búscate uno que tenga mejor gusto – mire la espantosa prenda - ¿Y dónde está mi desayuno? – ella sonrió de manera extraña y asintió. Comimos en un extraño silencio, el cual solo era interrumpido por el sonido de su teléfono cada vez que le llegaban los mensajes. Suspire - ¿Levy?
-Freed – a ese no lo conozco.
-¿Qué quiere?
-Me ofreció para ir a una reunión – estúpida sensación que se forma en mi estómago – término de desayunar y voy para su departamento.
-Ese nombre es nuevo ¿Cuándo lo conociste? – trate de que mi voz sonara lo más tranquila posible.
-Ayer, durante la fiesta – no la dejare salir con él, es demasiado peligroso.
-No iras – ella me mira sorprendida – ¿lo acabas de conocer y ya quieres ir a una cita con él? ¿Acaso estás loca?
-¿Por qué crees que te hare caso? – no te pongas altanera conmigo.
-No me importa si luego me odias, pero no te dejare salir con él y menos sola ¿Oíste?
-Iré con Levy tonto, ella me vendrá a recoger – fruncí el ceño – Gajeel también ira ¿Quieres venir?
-¿Qué?
-No es algo de tu estilo, pero como veo que estas demasiado celoso te invito.
-¡No estoy! – le resta importancia.
-Sí, sí. Solo cámbiate, o me iré con Levy y Gajeel – resignado fui hasta la otra casa a darme una ducha y cambiarme. Al salir de mi habitación mi padre me miro con asombro – No preguntes – nunca estoy despierto un domingo antes de las 3 de la tarde y ahora solo eran las 9 de la mañana.
…
El lugar era aburrido, solamente gente que pasaba a una plataforma elevada de madera y leía poemas escritos por ellos "supuestamente" No veía la hora de que llegara Gajeel, así al menos tendría alguien con quien burlarme de estos tipos. Pasada la una hora, me iba haciendo a la idea de que no llegarían.
-¿Y Gajeel? – se encogió de hombros
-No vendrán – ¡demonios!
-¿Y tu amigo nuevo?
-Tampoco - ¿Entonces que se supone que hago aquí? - Pero como quería pasar un día contigo no te lo dije – me paralice… y gire mi cabeza lentamente enfocando mis ojos en ella. Tenía las mejillas algo sonrojadas y la vista perdida en un punto del escenario.
-¿Querías?
-Claro, a mí me sigues gustando. Eres tú el que no quiere nada conmigo – sentí una puntada en mi corazón… nadie puede ser así de tierno. No sabía que contestarle, estoy seguro que si abría la boca terminaría jodiendo todo.
-Yo… - carraspee - ¿Eso quiere decir que estaremos todo el día aquí? – contrario a lo que espere ella sonrió.
-No necesariamente ¿A dónde quieres ir? – realmente habían muchas cosas que quiero hacer con ella, pero no tengo una específica en este momento, salvo…
-¿Te gusta patinar?
-No sé hacerlo – mejor todavía.
-Yo te enseño, sígueme – tome su mano y nos encaminamos a la salida, esperaba que este fuera un día súper aburrido y demasiado problemático, pero al final podre pasar más tiempo con ella, sin algún otro idiota a su alrededor. Logro hacerme enfadar y al mismo tiempo su dulzura me conmovió… ¿Qué estas tratando de lograr Lucy Heartfilia?
Mi punto de vista
-¿Qué usted quiere que? – no podía creer lo que el papá de Natsu me estaba pidiendo y mucho menos lo que él afirma.
-Quiero que pongas celoso a mi hijo – al ver mi ceño fruncido el agrego – sé que no puedo pedirte algo como eso, pero eres la primera chica de la que creo que está enamorado.
-El no –
-Si lo está, solo que no sabe cómo tomarlo… - suspira – en parte es culpa mía, pero estoy seguro de que eres especial para él.
-Señor, me halaga que crea eso pero; su hijo dejo bien en claro que éramos solo amigos – se rasca la nuca y ese gesto me recordó enteramente a Natsu.
-No sé cómo explicártelo para que entiendas… Él está asustado del amor, no le he dado buenos ejemplos sobre relaciones y su madre mucho menos – esa señora nuevamente – tuvimos un divorcio algo problemático y ella me dejo a Natsu para ir a vivir su vida con un músico joven y yo - ¿Qué? – me pase la mayor parte del tiempo despotricando contra ella en presencia de mi hijo pequeño.
-¿Y nunca trato de buscar a su hijo? – Negó – pero…
-No es una buena mujer… y lo vi demasiado tarde. Parte de mi frustración se vio reflejada en mi pequeño, el cual ve a las mujeres como algo pasajero – por eso su temperamento es así…
-Eres la primera a la que trae a casa, te presenta como su novia -
-Ex – Lo corte, el solo sonríe.
-Pero te metió en su vida al invitarte a conocerme, eso no lo hace con ninguna – entiendo su punto – mira Lucy, inténtalo una vez y si no sale como yo espero puedes olvidarte de mi petición.
-¿Por qué quiere que haga eso?
-Quiero que me devuelvas a mi hijo, al verdadero. No a ese arrogante muchacho que usa para protegerse. Él puede ser muy amable y atento, solo que tiene miedo… - ya vi a ese Natsu… y me encantaría volver a toparme con él.
-¿Qué tengo que hacer?
La idea del señor Dragneel era algo descabellada, tenía que ponerlo celoso y al mismo tiempo, demostrarle que él era importante para mí ¿Cómo se supone que haría eso? La parte de los celos es fácil, al menos eso me probo Laxus ayer… pero la parte de hacerlo sentir importante…
Comencé con mi plan al desobedecer su orden y salir a correr sin él. Si su padre tenía razón el llegaría aquí en… lo sabía. Corrimos en silencio y cuando lo invite a pasar seguí con la fase dos. Deje una de las sudaderas que traje de mi padre, la cual era una de mis favoritas y le di a entender que era de un hombre (imaginario) y su reacción fue exactamente como me dijo que seria. Le escribí un mensaje a Laxus pidiéndole el número de Freed y una vez que lo tuve, le escribí preguntándole algún lugar donde los artistas expusieran sus poemas. Me respondió justo cuando estábamos comiendo y los actos de Natsu solo lograron que me entusiasmara aún más.
Le hice creer que me vería con mi nuevo "Amigo" y que tenía permiso de venir si quería. Increíblemente el acepto sin rechistar. Realmente los poemas eran malísimos y ver la cara de desagrado de Natsu, cada vez que un escritor aspirante subía al escenario era muy graciosa y casi me provocaba reírme de él, pero lo soporte. Me pregunto por las personas que "supuestamente" vendrían junto a nosotros y al darse cuenta de que estaríamos solos y de que le había guardado un secreto con tal de que pudiéramos estar juntos el solo atino a hacer una pequeña y casi imperceptible sonrisa.
- ¿Eso quiere decir que estaremos todo el día aquí? – era como un niño pequeño. Estaba igual o más aburrida que el al estar aquí.
-No ¿A dónde quieres ir? – había sorpresa en su rostro, pero enseguida agrego.
-¿Te gusta patinar? - … rayos.
-No sé hacerlo – soy un desastre, la última vez que lo intente termine sentada en el frio hielo.
-Yo te enseño, sígueme – sostuvo mi mano y caminamos apurados a su vehículo. Condujo a una velocidad atroz y en 10 minutos nos encontrábamos en un lugar con pisos de madera. Trajo dos patines con él, se colocó el suyo y me paso unos ridículos patines rosas. No era hielo… pero igualmente tenía miedo de entrar ahí.
-¿Po. Podemos hacer otra cosa? – levanto una ceja.
-¿Acaso es miedo lo que veo en esos ojos? – Algo avergonzada asentí – yo te ayudare, no tienes que preocuparte.
-Tengo la impresión de que eres capaz de soltarme y dejarme caer – la carcajada que soltó fue contagiosa y yo lo imite.
-Prometo no hacerlo – me ayudo a colocarme los patines y jalo con suavidad de mi hasta la pista. Realmente estuvo como 20 minutos enseñándome todo, como pararme y como tratar de equilibrarme, cuando comenzaba a tener confianza el me soltó y me dejo a la mitad de todo.
-N. Natsu – parecía un cervatillo recién nacido, por como mis piernas temblaban. Trate de dar un paso, pero al percatarme de cómo me iba para el frente sin poder detenerme supe que me estrellaría contra el suelo, solo que esta vez el suelo era más blando de lo que esperaba. El peli rosado se encontraba debajo de mí y en su rostro había una sonrisa.
-Casi, al menos te atrape antes – estaba muy cerca, podía sentir su respiración mentolada en mi rostro. Me sonroje al percatarme de que tenía demasiadas ganas de besarlo y trate de levantarme.
-Te lo dije, soy demasiado mala en esto – el me sostuvo de la cintura y me ayudo a ponerme de pie. Mantuvo el agarre sobre mí y me guio a paso lento sobre la pista. Era agradable sentirlo tan cerca.
-Si lo hacemos juntos, se puede – me sonroje aún más. Ahora entiendo a qué se refería el señor Dragneel en lo referente a dale celos y luego hazle sentir importante…
Patinamos hasta que mis pies no daban más, él tuvo que cargar conmigo hasta su vehículo. Realmente creo que se abrió un poco más, ya que me comento que su hermano era un nadador excelente y que era tío de un niño al cual no conocía y que según su punto de vista, no creía que fuera buena idea tener hijos tan a lo loco. También me comento quien era la mujer que estaba ayer frente a su casa y porque no le agradaba.
-¿Enserio te acostaste con ella? – asiente – pero parece mucho mayor.
-Lo es – se recuesta mejor en la banca – pero en ese momento no me importaba y creo que a ella tampoco, ya que se encargó de hacerlo público.
-Pero tú eras un menor de edad y
-Ehh no, yo tengo 19 y estoy a punto de cumplir 20 – agrande los ojos, yo siempre jure que tenía la misma edad que yo.
-¿Y cuándo es tu cumpleaños? – Se encogió de hombros - ¿No sabes cuándo es?
-Mi madre estaba separada de mi padre y volvió a él conmigo en brazos. Y me inscribieron como nacido recién el 7 de julio - ¡Qué mala mujer era esa señora! – entonces mi cumpleaños no tiene importancia para mí.
-Pero para mí sí, es el día que viniste al mundo – sonrió y acaricio mi cabeza - ¿Qué?
-Gracias – no entendí a qué se refería - ¿Y el tuyo? No recuerdo haber celebrado contigo el año pasado – tiene razón. En aquella época no quería exponerme más de lo necesario a Natsu y se lo oculte.
-¿Por qué quieres saber? – esperaba que me respondiera algo parecido a lo que dije yo, pero solo fue algo altanero… típico de Natsu.
-Así sabré cuando me veo obligado a regalarte algo – infle los cachetes y luego suspire.
-El 1 de julio – nunca puedo obtener lo que quiero de él… Ya debería estar acostumbrada.
-¿Eso quiere decir que tienes 18? – asentí.
-¿Por qué?
-Porque de lo contrario me habría acostado con una menor de edad y podría ir preso – reí ante su comentario.
-No te habría importado mucho realmente – su mirada me recorrió de pies a cabeza - ¿Qué?
-En mi defensa alegaría que no pareces menor de edad – me sonroje por eso. Este día está resultando más y más agradable. Desearía que este Natsu se presentara a menudo
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
¡VOLVI! Lamento la demora, pero entre mi renuncia al trabajo y el sensual desempleo no tengo tiempo. Espero que les haya gustado el capítulo y nos vemos en el siguiente :3
