¡REVIVI! Bueno más o menos. Como explique en mi otro fanfic que termine abruptamente, estoy teniendo miles de problemas y por eso me es tan difícil escribir y subir nuevos capítulos tan seguido como antes. Perdón por demorar, pero quiero evitar que mis historias terminen sin cerrar completamente y por eso no subiré capítulos tan seguido. Hare lo que pueda para que disfruten cada vez que la lean. Sin más… ¡Continuamos!

CAPITULO ANTERIOR.

Mi punto de vista.

-Entonces mi cumpleaños no tiene importancia para mí.

-Pero para mí sí, es el día que viniste al mundo – sonrió y acaricio mi cabeza - ¿Qué?

-Gracias – no entendí a qué se refería - ¿Y el tuyo? No recuerdo haber celebrado contigo el año pasado – tiene razón. En aquella época no quería exponerme más de lo necesario a Natsu y se lo oculte.

-¿Por qué quieres saber? – esperaba que me respondiera algo parecido a lo que dije yo, pero solo fue algo altanero… típico de Natsu.

-Así sabré cuando me veo obligado a regalarte algo – infle los cachetes y luego suspire.

-El 1 de julio – nunca puedo obtener lo que quiero de él… Ya debería estar acostumbrada.

-¿Eso quiere decir que tienes 18? – asentí.

-¿Por qué?

-Porque de lo contrario me habría acostado con una menor de edad y podría ir preso – reí ante su comentario.

-No te habría importado mucho realmente – su mirada me recorrió de pies a cabeza - ¿Qué?

-En mi defensa, alegaría que no pareces menor de edad – me sonroje por eso. Este día está resultando más y más agradable. Desearía que este Natsu se presentara a menudo.

CAPITULO 15.

-¿Me puedes esperar aquí?

-¿Qué vas a hacer? – miro uno de los edificios que había cerca y volvió su vista hacia mí.

-Solo cinco minutos – asentí y él cruzo la calle corriendo ¿Qué se supone que fue a hacer?... Exactamente el tiempo que dijo fue lo que tardo. Y una vez que estuvo frente a mí me paso una cajita rosa con detalles dorados.

-¿Qué es?

-Ábrelo – no entendí muy bien cuál era su idea, pero una vez que lo abrí empecé a entender que pretendía, era un hermoso llavero hecho de pequeñas llaves doradas con formas extrañas – Feliz cumpleaños.

-¿Qué son? – No pude evitar que una sonrisa adornara mis labios – ¡quiero decir! ¡Sé que son pero, tienen algún significado o! – El sonido de su risa sincera era demasiado agradable.

-Son llaves espirituales, representan a los 12 signos del zodiaco – acaricio mi regalo – ellas te protegerán mientras yo no esté cerca.

-¡Son hermosas…! - hace años no recibía un regalo de un amigo… - gracias - siempre eran los sirvientes de casa los que me entregaban algo – enserio muchas gracias – limpie una pequeña lagrima que amenazaba con salir.

-Tal vez a mí no me importe mi cumpleaños, pero creo que a ti si – agarro mi mano – la próxima vez no te guardes las cosas que consideras importantes – asentí.

Este es el Natsu que me gusta, el que saca a relucir pocas veces lo buena persona que es… Me imagino que es el que está buscando su padre y si hay algo que pueda hacer para que salga a la luz, lo intentare con todas mis fuerzas. Porque cada día estoy más enamorado de él.

Su punto de Vista.

Pasar todo el día con ella me hizo más feliz de lo que esperaba. No me había divertido tanto en años… y sabes que lo que más me agrado de todo el tiempo que estuvimos juntos, fue cuando sin proponérselo me hizo sentir importante. Eso es lo que la diferencia del resto de las mujeres que conozco, con simples comentarios Lucy logra sacarme una sonrisa y lo mejor de todo… es que lo hace desinteresadamente.

-Mi cumpleaños no tiene importancia para mí – nunca lo tuvo…

-Pero para mí sí, es el día que viniste al mundo – solo Lucy es así…

Me nació regalarle algo, el año que pase con ella no lo hice y me siento una mala persona por eso, pero ahora tengo la posibilidad de remendar mi error y no pienso desaprovecharla. Lo mejor de todo, es que en esa pequeña tienda había algo que parecía hecho exclusivamente para ella. No era muy costoso, pero aun así era bonito. Era simple y hermoso… igual que ella.

No volvimos a tocar el tema de sus nuevos amigos, ella tenía todo el derecho de estar con esos tipos y no soy quien para ponerme celoso… no es como si lo estuviera, porque no lo estoy. Pero no me gusta que se exponga a esos idiotas. En la universidad no tenía mucho tiempo para pasar con Lucy, ya que nuestras carreras eran distintas, además de que los entrenamientos eran todas las tardes hasta las 18:00hs y que en ese lapso de espera, ella se veía con el rubio insoportable. Nunca tuve exclusividad en ninguna de mis relaciones, pero esta vez no me alegraba para nada la idea de que otros sujetos se den cuenta de lo especial que es.

Acababa de terminar la práctica cuanto se acerca una de las animadoras y se coloca en mi camino, interrumpiendo mi paso. Era muy bonita, pero no tengo mucho interés en mujeres por ahora; la única que ronda mi cabeza me genera demasiado estrés. Y no es ella lo que me causa drama, sino el hecho de que no quiero ponerle nombre a esto que tenemos y por ende, cualquier idiota se puede pasar de listo. Unos uñas largas, perfectamente pintadas se colocan en mi línea de visión y me obligan a devolver mi mente a la actualidad.

-Hola corazón – mire en todas las direcciones, buscando a alguien más – ¡tontito, te estoy hablando a ti!

-¿Qué quieres? – No estoy de humor hoy, entre más tiempo pase aquí, más tiempo estará Lucy con Laxus – tengo prisa.

-Soy Sherry Blendy y soy la Lider de las DIORSACE y estamos organizando una fiesta – levante una ceja ¿Qué demonios son las Dio-lo que sea?

-¿Y? – me tendió un papel rosado.

-Ven el sábado bombón – ¿Qué demonios? Ella solo sonrió y se alejó meneando las caderas. Mire el reloj que se encontraba en el estadio y eran más de las 18:30.

-¡Demonios! – recogí todas mis cosas y me coloque la chamarra, no tome una ducha con tal de evitar que Lucy esperara más tiempo. Efectivamente estaba en la misma banca de siempre y con la misma indeseable compañía – ¡llegue! Perdona la tardanza.

-No te preocupes, Laxus evitaba que me aburriera – el muy idiota me guiño el ojo y si no fuera porque Lucy estaba ahí le abría partido la cara. Los nervios que me genera este sujeto con su sola presencia me preocupan.

-Es un placer nena – se acerca a su mejilla y le da un beso – nos vemos mañana – maldito…

-¿Nos vamos? – Asentí – Hueles raro – bonita manera de decirme que estoy sucio…

-No había agua en las duchas – mentí. La verdadera razón no se la diría ni bajo la amenaza más atroz. No quiero que se haga ideas equivocadas…

El clima fresco de abril me ayudaba a mantener mi cabeza fría, ya que el perfume de esta chica alteraba todo a mí alrededor. Mi padre se había encariñado con ella e incluso la invitaba a cenar todas las noches… se está involucrando demasiado en mi vida y ya no sé si me gusta o no…

Estábamos en el mismo auto de siempre, hablando de trivialidades y lo malo aquí es que ya me he acostumbrado tanto a ella, que yo no quiero imaginar que voy a sentir una vez que me deje. Porque sé que lo hará, tarde o temprano terminas quedándote solo y si es algo normal no duele… pero el hecho de que exista la posibilidad ya me abruma de sobremanera.

-¿Qué tienes? Estas extraño hoy - ¿En qué momento huiras de mi Lucy?

-¡Nada! solo pensaba en que podríamos hacer el sábado - ¡Demonios! Ya la incluyo en mis planes sin darme cuenta.

-Yo tengo un trabajo que terminar, no creo que pueda salir - ¿Por qué siento esta decepción? Puedo llamar a cualquier chica de mi teléfono y sé que tendré compañía…

-Ya veo – frente a mi estaba la invitación de esa mujer de cabello rosa chillón – entonces yo iré a la fiesta de esta fraternidad – miro la invitación y asintió – habrá muchas mujeres hermosas - ¡¿Por qué dije eso?! Ni siquiera estoy interesado en eso ahora ¡¿Acaso me estoy volviendo gay?! Ahora ella me dirá que no quiere que vaya y que porque la atormento si yo ya sé que está enamorada de mí y -

-Espero que encuentres alguna que te satisfaga – llegamos y bajo, cerrando la puerta con fuerza para encaminarse a su departamento. No es la reacción que esperaba y eso me hizo sentir aun peor…

-Soy un idiota – sentí como alguien me tocaba la cintura y unos labios acariciaban mi oreja.

-Al menos eres un idiota muy guapo - ¿Qué rayos?

-¿Hisui? – Era la última persona que esperaba ver - ¿Qué te trae por aquí? – me aleje un poco de ella y me metí al auto para sacar mis cosas.

-Necesito tu ayuda – parpadee. Nuestra relación fue muy tórrida y algo problemática, pero al final quedamos como amigos con derecho. Solo que ella está saliendo con un tipo y no me meto en terreno ajeno.

-Pídeselo a tu novio – frunció los labios.

-Quiero darle una probada de su propia medicina y eres el indicado para eso – mire a la dirección que fue Lucy y al percatarme de que no me veía me anime a hablarle. No quiero empeorar las cosas entre nosotros…

-Te debo una ¿Qué quieres que haga? – sonrió y me tomo del brazo.

-Pasado mañana lo sabrás – desbloqueo su vehículo y mientras subía – te espero frente a mi casa a las 10 el sábado, y asegúrate de lucir lo más deseable posible – suspire… no eran los planes que tenía pensado para divertirme; pero una deuda es una deuda. Me despedí de ella y cuando voltee, me topé con unos ojos chocolate que me miraban con enojo.

-Es muy linda – pegue un brinco al oír la voz de Lucy.

-¿Quién? – Frunció el ceño y se fue hasta el lado del acompañante - ¿Olvidaste algo?

-Mi teléfono, Laxus me iba a avisar si me ayudaría el sábado – la pantalla del aparato brillo y luego una sonrisa se dibujó en sus labios – genial.

-¿Te respondió? – soné más antipático de lo que pretendía.

-¿Te importa? – cerro nuevamente la puerta con fuerza y volvió por el lugar de donde vino. ¡DEMONIOS, RAYOS Y CENTELLAS! ¡Esta mujer logra ponerme de un humor espantoso en solo segundos! Sé que en parte es mi culpa pero… ¡¿Qué es lo que quieres de mi Heartfilia?!

El sábado cuando salía de casa para ir junto a Hisui, veo un auto desconocido en el estacionamiento y este bloqueaba mi salida. Maldije en voz baja y le pregunte al guardia a quien le pertenecía, me indico que era a la visita de Lucy y con solo ese comentario el rostro del rubio vino a mi cabeza. Enojado por mi retraso y por su presencia fui hasta el departamento y golpee la puerta como poseso; la persona que me abrió no era Lucy sino el bastardo ese.

-Saca tu auto de ahí o llamo a la grúa – miro por sobre mi hombro y luego hacia atrás - ¿Me oíste?

-¡Ya cabeza de carbón! – pasó de mí – si buscas a Lucy se está bañando.

-No la estoy buscando – iba a seguirlo sin mirar siquiera, pero el aroma a fresas que venía de arriba me detuvo. Al ver que el rubio se hallaba lo bastante lejos, cerré la puerta y subí a buscarla, al menos le robaría un beso antes de irme a aburrir con Hisui. Ella estaba secando su cabello y cubría su cuerpo con una pequeña toalla. Se sorprendió al verme por el reflejo del espejo y antes de que pudiera hablar, me acerque y bese sus labios, mordiendo suavemente el inferior, cuando el contacto subía de tono, escucho la puerta de abajo. Entonces me separo de ella y saboreo su boca con mi lengua.

-¡¿Qué, qué?! – estaba roja y su piel se me hacía muy tentadora en este momento.

-No te diviertas sin mí – me agache a recoger mis llaves, que se cayeron durante mi travesura y baje las escaleras. En la entrada, cruzado de brazos y con el ceño fruncido estaba mi rival – ella es mía – negó con la cabeza.

-Solo eres un niño – miro en dirección al segundo piso – no juegues con ella o te juro que no te quedaran dientes.

-No busques lo que no se te ha perdido – golpee su hombro al pasar y cerré la puerta con fuerza ¿Quién se cree que es para amenazarme? Yo no estoy jugando, yo quiero… a Lucy… ¡CARAJO!

¿En qué momento paso? ¿Por qué deje que pasara? ¡¿Cómo no me di cuenta?! Deje que una mujer se metiera en mi vida y ahora ¿Cómo la saco de ahí? ¿Acaso quiero que Lucy desaparezca? Si ella se aleja yo volveré a ser el mismo de antes… pero ¿Qué es lo que cambie? ¿Cuál es la diferencia? Para mi sigo siendo el Natsu Dragneel, el jugador de rugby con muchos amigos y que puede tener a la mujer que quiera… Aunque ahora solo me interesa una. A la cual me estoy encargando de arrojar en brazos de un idiota rubio, mientras que yo paso mi noche fuera….

-¡Natsu! – me sobresalte al escuchar mi nombre. Voltee a mirar a la dueña de esa voz - ¡Al fin! Hace 15 minutos que te quedaste callado y eso es mucho para ti – No recordaba que demonios hacia ahí – hoy estas muy extraño ¿Te sientes bien?

-… La verdad no – estoy preocupado de que Laxus intente algo con Lucy - ¿Puedo pagarte otro día? – ella toco mi cabeza y luego asintió.

-De todas maneras en este estado no me sirves para poner celoso a mi novio – me rasque la cabeza, mi mente era un desastre en este momento.

-Lo siento… ¿Tienes como volver a tu casa? – miro a su novio.

-Lo conseguiré, gracias de todas maneras – le di un beso en la mejilla y tome la ruta corta a mi casa. Al llegar el auto de Laxus seguía ahí, de todas maneras eran cerca de las 1 recién, así que no me sorprende. No quiero que me vea, no me reconozco en este momento. Mi cabeza es un lio, no quiero que entre ellos pase nada, pero no sé qué hacer sin exponerme.

-¡Cabeza de carbón! – ¡mierda! - ¿No es muy temprano para que vuelvas?

-Puedo llegar a la hora que quiera – me dirigí a mi puerta.

-Lucy duerme ¿Podrías ir a cerrar su casa? Yo no tengo la llave… – subió a su vehículo – o deja la puerta abierta, como tú prefieras.

-¡¿La vas a dejar así?! - ¿Acaso no se preocupaba mucho por ella?

-La deje más que satisfecha – un impulso asesino me recorrió y antes de que llegara para matarlo el acelero.

-¡Bastardo!

Si él le puso un dedo encima lo mandare a colgar y no seré piadoso ¿Acaso no tiene ni un poco de respeto? A paso cansado me dirigí al departamento de Lucy, no la pienso dejar expuesta como ese cretino. Porque para mí ella significa demasiado, tanto que temo desaparezca…

Mi punto de vista

Estoy comenzando a acostumbrarme a Natsu, normalmente siempre estaba sola y era algo a lo que no le veía mucha importancia; pero luego de pasar tanto tiempo con el me volví dependiente. No me gustaba eso pero ¿Quién tiene control sobre sus emociones? Cada vez que él se ponía celoso mi corazón latía con fuerza, y lograba crear un poquito de esperanza en mí. Laxus me dijo que me ayudaría a ponerlo aún más celoso, ya que según él, solo era un niño que le teme al amor…

Tenía que hacer un trabajo sobre, aunque no me lo crean el "El paraíso perdido" y quien mejor para ayudarme que mi nuevo amigo rubio. Estaba súper contenta y esperaba que me contestara, lastimosamente me olvide mi teléfono en el auto de Natsu y al volver para buscarlo, lo encontré coqueteando con una joven de cabello verde. Era muy bonita y desde lejos se veía que era alguien con quien tenía una buena relación. Odiaba verlo haciendo eso, pero solo era un recordatorio de que la gente no cambia de la noche a la mañana.

El día que tenía que ir a su fiesta yo invite a Laxus para estudiar y al menos así yo tendría mi mente en otra parte. Escuche como alguien tocaba la puerta mientras me terminaba de duchar y luego la voz del rubio diciéndome que él lo atendería. Despreocupada me senté frente al espejo y comencé a secar mi cabello, hasta que una cabellera rosada entro a mi campo de visión y a paso tranquilo se acercó a mí para besar mis labios. Al principio no le correspondí, porque no entendía muy bien que pasaba. Pero una vez que me recupere de la impresión me uní a su danza… extrañaba esos labios más de lo que creo conveniente.

-No te diviertas sin mí – ¿Divertirme? ¿Se refiere a Laxus? No entendí muy bien de que iba todo, pero con solo ese beso logro dejarme la piel de gallina.

Me coloque unos pantalones negros y una blusa de mangas largas roja con cuello en V, mis botas negras y recogí mi cabello en una cola alta. Al llegar a la planta de abajo, mi amigo rubio me miro sorprendido.

-¿Qué? – exclame divertida por su expresión.

-Si te arreglaste así por el cabeza de carbón – me sonroje por eso, tenía razón – lamento decirte que ya se fue – la decepción debió estar pintada en mi rostro ya que agrego – no te merece Lucy.

-Empiezo a pensar lo mismo…

No volvimos a tocar el tema de mi amor, pero el trabajo casi logramos terminarlo, las ideas que salían de su cabeza eran increíbles y me alegraba mucho el haberlo llamado. Eran cerca de las 1 de la madrugada, cuando el sueño se apodero de mí y sin darme cuenta caí rendida en uno de los sofás del lugar.

-Anda Lucy, te dolerá la espalda mañana si duermes aquí – un cuerpo grande estaba sobre mi tratando de levantarme.

-Cinco minutos más Laxus – escuche un gruñido y luego mi cuerpo flotaba.

-No soy Laxus – de donde conozco esa voz. Trato de abrir los ojos, pero hay mucha luz y eso me molesta. Deje que el extraño me llevara hasta mi cama y una vez ahí, trate de enfocar mi vista en la persona frente a mí – deberías tener más cuidado, ese idiota te iba a dejar con el departamento abierto de par en par - ¿Natsu?

-¿Qué hora es? – me frote los ojos.

-Son las 1 y 15 - ¿Por qué esta aquí tan temprano?

-¿Qué haces aquí? No deberías estar en esa fiesta – me acomode mejor en la cama y el cubrió mi cuerpo con la colcha blanca. Acaricio mi cabeza y agrego.

-No me siento muy bien, por eso regrese temprano. Descansa Lucy, hago pasar la llave por debajo de la puerta – no quiero que se vaya. Sostuve su mano y antes de que pudiera alejarse agregue.

-Duerme aquí – le hice un espacio a mi lado – solo por hoy ¿sí? – lo medito por un momento y luego asintió con la cabeza.

-Iré a cerrar todo, ya vuelvo – al cabo de unos minutos volvió junto a mí, le sonreí y se acostó a mi lado. Estaba caliente, su perfume inundo mis fosas nasales y eso me daba más calma de la que recordaba – descansa princesa – le di la espalda y deje que el sueño se apoderara de mí. Dormí con la tranquilidad de que no estaba en la cama con otra chica, sino conmigo.

A la mañana siguiente desperté y lo primero que llamo mi atención eran los brazos fuertes que me abrazaban por detrás, luego el mentón descansaba en mi hombro y por último algo duro que rozaba mis nalgas. Me sonroje de sobre manera y trate de alejarme de él, y en mi intento desesperado caí de bruces al suelo. Mi compañero de cama ni se inmuto, yo en cambio podía sentir como mi cuerpo entero se calentaba. Recordé mi primera vez y eso enloqueció a mis hormonas.

-¿Lucy? – El rebusco en la sabanas y al no encontrarme ahí se sentó en la cama - ¿Qué haces en el suelo?

-¿Eh? – se froto los ojos, aun con su cabello despeinado y los parpados algo hinchados se veía atractivo.

-Levántate, te enfriaras si continúas ahí – se colocó al borde de la cama y jalo de mí para ayudarme a ponerme en pie. Desde donde estaba podía apreciar aquello duro que estaba contra mis nalgas - ¿Qué tienes? Tus cachetes están demasiado rojos – desvié mi vista antes de que se percatara de hacían donde se dirigían mis ojos.

-¡No es nada! Simplemente tengo algo de calor – fue a abrir la ventana – iré a bañarme, ya-ya vengo – entre al baño como alma que lleva el diablo, necesito alejar la imagen de nuestra primera noche juntos o no me animare a verlo a los ojos nuevamente. Escucho como golpea la puerta.

-¿Segura que estas bien?

-¡Sí! Solo, necesito un segundo – cálmate Lucy, piensa en cualquier otra cosa que no sea Natsu Dragneel. Mucho menos en lo sexy que se ve recién levantado y. La puerta se abrió de golpe - ¡¿Qué haces?!

-Desde afuera puedo escuchar tu respiración y no es para nada regular – se acercó a mí y por lo que veo el efecto de su sueño aún sigue activo.

-¡Date una ducha! – me miro confundido y cuando lo empuje dentro del agua helada. Grito molesto.

-¡¿Qué demonios tienes?! – buscó con las manos el grifo y una vez lo cerro me miro molesto – ¡¿Acaso estás loca?! – revolvió su cabello. Ahora su ropa se ajustaba aún más a su figura… ¡¿Por qué eso no baja?!

-E. E – debo estar más roja que antes – ¿Qué soñaste? – ahora su cara paso a demostrar desconcierto y luego de enfocar sus ojos hacia el aparato que miraba yo agrando los ojos y se sonrojo levemente.

-Es una reacción natural – agarro la cortina y volvió a encender el grifo, pero no se quitó la ropa – No deberías ser tan dramática.

-¡¿Dra?! – Respire profundo, ahora ya podía pensar con claridad - ¿Dramática dices? Esa cosa golpeaba contra mis nalgas a la mañana – gracias al cielo la cortina estaba cerrada, ya que al solo pronunciar esa frase me morí de la vergüenza.

-¡Eres la culpable! Yo no quería dormir aquí de todas maneras - ¡¿QUE?!

-Yo no te obligue a quedarte – su cabeza se asomó fuera de la ducha, estaba ahogado prácticamente y el agua chorreaba por la punta de sus cabellos.

-¡No! Pero con una voz muy coqueta me invitaste a dormir a tu lado - ¿COQUETA? Ni siquiera se maquillarme bien y dice que le coquetee.

-Deliras, yo no sé hacer eso – afila la mirada.

-¿Y esa vez en tu casa? Cuando fingiste estar ebria y me rogaste que te haga el amor – me atragante con mi propia saliva, comencé a toser y aproveche esa oportunidad para alejarme de él. Escuche los pasos húmedos detrás de mí, no me detuve hasta que llegue a la cocina y me serví un vaso de agua. Al voltear un empapado Natsu Dragneel me miraba enojado ¿Qué rayos hare ahora? ¿Cómo le digo que su sueño y mi realidad no están muy lejos?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos leemos en el siguiente capítulo. ¡Lo subiré tan rápido como pueda! C: