¿Cómo andan? Espero que bien. Logre terminar el capítulo antes de lo que esperaba, así que decidí subirlo antes de que el señor tiempo y la señora problemas se pusieran en mi camino. Ojala les guste y… ¡COMENZAMOS!
Capítulo 16
Su punto de vista.
Dormir abrazado a Lucy, me fue tan placentero. Me daba la misma calidez que lo hacia mi pequeño dragón de felpa, con el que dormía de bebé. Pero eso no es lo único que ella provoca en mí y eso lo sabía de maravilla. Soñé con la primera vez que hice el amor con ella, la manera en que me miraba, como me tocaba y la suavidad de su piel… Desperté sobresaltado cuando escuche que algo golpeaba el suelo. Ella estaba nerviosa, prácticamente se escondió de mí en el baño y no entendía porque. Parecía que acababa de correr una maratón o algo, y cuando me empujo al agua me sentí indignado. Yo preocupado por ella y me trata así.
Cuando entendí el motivo, me avergoncé. Sabía que cada vez que tenía sueños "ASI" esto pasaba, pero estaba asustado de que le hubiera pasado algo que no me importo. La escena de drama no era necesaria y que encima de todo me reclamara, olvidándose de que ella fue la que invito a acostarme con ella de manera tan sensual y provocativa…. Le recordé aquella vez en su cuarto y ella huyo, pero esto no se quedaría así. Lucy causa en mí demasiadas emociones, y siento que si sigo mintiéndome esto terminara muy mal. Porque no quiero que nadie más vea estas expresiones en su rostro, ni la manera tan tierna en que sus mejillas se tiñen de rojo.
-¿Mejor? – pregunte al ver que se había tranquilizado. Al menos ya no tosía como si uno de sus pulmones estuviera por salir de su boca.
-Algo – me miro de pies a cabeza y luego rio – te ves ridículo – y no lo dudaría, mi ropa de ayer seguro esta arruinada, y mi cabello ha de ser un caos (no uno atractivo).
-Si… Gracias por eso – yo también me había relajado, ella solo está actuando a la defensiva… y soy experto en ese tema – lamento lo que dije, solo estaba enojado por el chapuzón que me obligaste a dar.
-En realidad… el agua era para mí… ¡Pero como entraste sin mi permiso al baño yo! - ¿Para ella?
-¿Acaso tienes fiebre? – me acerque para poder colocar mi mano sobre su frente, pero ella retrocedió como si tuviera la peste.
-¡No! – se aclaró la garganta.
-¿Hay algún problema? – me dolía cada vez que ella me rechazaba, y creo que en parte es mi culpa… "no le das el lugar que se merece" las palabras del rubio me golpearon de lleno.
-Ninguno – dejo el vaso en el lavadero y luego me miro. Sus mejillas seguían rojas, pero al menos su respiración ya era normal – Y… ¿Qué tal la fiesta?
-No fui a la de la fraternidad – quería quedarme a conversar con ella, pero ya comenzaba a tener frio – iré a cambiarme y regreso.
-¡Claro! ¡Lo siento yo! preparare algo para comer – analiza bien lo que vas a hacer Natsu, porque una vez que le digas lo que realmente pasa por tu cabeza, dependerá de ella decidir… y si ya se cansó de ti ¿qué harás?
…
Al entrar a casa y pasar por la sala donde se encontraba mi viejo, la risa no se hizo esperar. Lo mire con cara de pocos amigos y subí a mi habitación algo enojado conmigo mismo. Hace años no pasaba una vergüenza así, siempre he sido muy cuidadoso, odiaba que me vieran la cara de idiota ¿Qué es lo que me estás haciendo Lucy? Ahora estoy descubriendo una cantidad de cosas sobre mí que no sabía. Nunca me he molestado mucho si otros hombres estaban detrás de las chicas con las que salía, pero el solo pensar que alguien pueda estar cerca de ella me enerva.
¿Por qué estoy tan nervioso cada vez que está cerca? Sé que no es normal actuar como un idiota todo el tiempo, pero que puedo hacer si no me animo a bajar las barreras que levante para defenderme. Si no existieran la mitad de los miedos que siento, estoy más que seguro que estaría con ella hace mucho tiempo. Tal vez… si le explico bien los motivos por los cuales soy tan… arisco, ella me entenderá e incluso me dará algún consejo o algo que me ayude. Ya estoy cansado de tratar de alejarme de ella… ¡¿Qué demonios te pasa Natsu?!
…
Salí de la ducha con los dedos arrugados y una decisión en mi cabeza. Seria sincero con Lucy, no me gusta la amistad que tiene con ese rubio y sé que si no le doy una explicación para mi comportamiento terminare alejándola. Normalmente es eso lo que siempre busco, pero ahora no me imagino un día sin ver esos ojos chocolates. No me entregare al 100%, pero al menos le daré más de mí, que al resto de las mujeres. Porque me ha demostrado ser distinta en muchos sentidos y eso… me gusta. Me dirigí a su casa y por el camino me cruce con el indeseable ¿Qué demonios hace aquí tan temprano?
-¿Olvidaste algo? – no pienso ser amigo de este sujeto. Él se sorprendió al oír mi voz y luego enfoco sus ojos en la puerta.
-De hecho si, ahora vengo a recogerlo – Lucy apareció, tenía unos leggins negros, una sudadera de "The Beatles" y unos zapatos deportivos ¿Cómo es que aun así se ve preciosa? – Y aquí esta – Le sonrió a la rubia y esta le devolvió el gesto.
-¿Vas a salir con este tipo? – parpadeo sorprendida
-Yo – unas manos la tomaron por la cintura y la atrajeron hacia el musculoso cuerpo - ¡¿Qué?!
-Anoche dijiste que desayunaríamos juntos – lo miro y luego volvió sus ojos hacia mí.
-No recuerdo – su cercanía me molestaba – me dijiste que venias por tus cuadernos.
-Y para pasar tiempo contigo – ya no lo soporto, tome a la rubia por el brazo y la estire hacia mí. Pase mi brazo por detrás de sus hombros y luego de sonreírle, mire al rubio.
-Pues tendrá que ser otro día, hoy estará solo conmigo – retire los libros que trae la rubia y los tendí en su dirección.
-¿Lucy estás de acuerdo?
-Me quedare aquí Laxus, gracias por la invitación. Ya cocine para nuestro desayuno y
-Y te marchas. Que alegría verte, ya conoces la salida. Adiós – la sonrisa en sus labios me molestaba, pero lo ignore y camine con mi compañera hasta la puerta. Una vez dentro el olor de la comida me golpeo - ¿Es tocino?
-Sí, con huevos y panqueques – no es algo que una chica como ella comería.
-¿Tu comes eso? – Asintió - ¿Y a donde va toda esa grasa? – Frunció el ceño y se retiró mi brazo con fuerza – tengo una teoría, aunque puedo estar equivocado – digo enfocando mis ojos en sus senos.
-Pervertido – se los cubrió con el brazo y luego camino hacia la cocina.
-Pero te encanta que sea así – me senté en la silla alta frente a ella y sonreí.
Estos momentos con ella son los que me gustan, en donde puedo ser yo sin necesidad de esconderme. No me reprendió por mi comportamiento con su "amigo" pero, él se merecía que lo trate así. Viene aquí buscando lo que no se le ha perdido. Una vez que terminamos la ayude con los platos y ella fue a la sala a recostarse. Los deje en el lavavajillas y fui tras Lucy.
-Que agradable domingo – se estiro sobre el sofá - ¿Qué quieres hacer ahora? – no sé cómo iniciar con esto… nunca he sido muy bueno que digamos con las palabras.
-Lucy yo – su mirada de preocupación me alerto – no es nada malo, solo.
-¿Qué ocurre? – me senté a su lado.
-Quiero ser honesto contigo – respira Natsu – no es un tema fácil para mí, pero creo que mereces saber él por qué soy como soy.
-¿Cómo eres? - puedo hacerlo.
-Mi madre – agrando los ojos – creo que ya te has dado cuenta que mi relación con ella no es buena – asintió – pues, el motivo por el cual le guardo tanto rencor es porque… - pase saliva – ella... le fue infiel a mi padre, por ir tras el dinero de un hombre mayor, mi viejo asegura que no es así, pero recuerdo la primera vez que los vi juntos en la cama que compartía con mi papá – una de sus manos se colocó sobre la mía.
-Tranquilo Natsu, no me iré de aquí – esas simples palabras, que para ella tal vez no tenían sentido, para mí lo eran todo.
-… Ella sí lo hizo. Inicio una nueva familia, se olvidó de mí y de mi hermano - cuanto la deteste el día que se marchó.
-¿Por eso desconfías de las mujeres? – Asentí – Y algo me dice que tu madre era Canadiense.
-Si – acaricie mi nuca – sé que mi actitud es algo tonta, pero es una manera que cree para que no pudieran herirme – ella sonrió y se levantó del sofá, arrodillándose en el suelo frente a mí - ¿Qué haces?
-Tus barreras te alejan también de la gente que si quiere permanecer a tu lado – sujeto mi mano y beso la palma.
-¿Cómo tú?
-Como yo – me gusta demasiado, logra mover todo mi mundo y no sé si lo propone, pero mis rodillas tiemblan si está a mí alrededor.
-Me gustas Lucy – acaricie su mejilla – tu compañía me agrada y también las discusiones que tengo contigo, pero… - su rostro despide tristeza.
-Pero no quieres nada conmigo – ella lo dijo, yo no pensaba eso. Vi cómo se ponía de pie, así que evite su escape antes de que pasara.
-No pongas palabras en mi boca – frunció el ceño – quiero exclusividad contigo, normalmente no me molesta compartir pero no te quiero con otro Lucy – agrando los ojos.
-¿Eso se aplicaría también para ti? Porque a mí siempre me ha molestado compartir – sonreí y asentí mientras me colocaba a su altura.
-¿Quieres una tener una relación conmigo? No te prometo nada, pero al menos quiero intentar – la veo meditar un poco y luego de unos segundos respondió.
-Solo nosotros ¿verdad?
-No recuerdo haber siquiera coqueteado con alguna chica en Canadá – el gesto que hizo con los labios fue demasiado tierno para mi corazón.
-Tienes una xenofobia terrible – no pude evitar soltar una carcajada – entonces no cuenta.
-Vale, tienes razón en eso. Pero realmente, no puedo pensar en una mujer que no seas tú – esos ojos chocolates son mi perdición. Todo en ella es demasiado adictivo para mi bienestar… pero, no quiero alejarla por miedo… Es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo.
Cuando iba a acércame para besarla, sentí unas uñas clavarse de manera dolorosa en mi espalda y antes de que pudiera entender que paso, Happy se encontraba sentado sobre mis hombros. No podía estar molesto con el pequeño minino, aun a pesar de que había arruinado el momento. Acaricie sus orejas y comenzó a frotar su cabeza contra mi barba incipiente. Creo que no le agrado mucho, ya que pego un brinco algo tosco hacia Lucy.
-No le gusta tu barba – toque mi mejilla. A mí tampoco me gustaba, pero estoy sin ánimos para quitármela.
-Aun no tengo ganas de afeitarme – ella acerco su mano libre a mi mentón y al pasarlo suavemente sonrió.
-Ha de picar bastante – aproveche su cercanía para robarle un beso. Nada muy profundo, pero el simple contacto es agradable.
-No sé, dímelo tú – se mordió el labio y luego bajo al gato al sofá. Y cuando volteo nuevamente hacia mí, acaricio mi mejilla izquierda y beso la derecha, bajando hasta unir nuestros labios en una danza muy conocida para ambos.
-No estoy muy segura aun – envolvió sus brazos en mi cuello y volvió a acercar su rostro – ahora que lo pienso bien ¿Qué nombre le vamos a poner? – la sonrisa triunfadora que se dibuja en su cara me obliga a reír.
-No hay nada que le quede bien a esto – el gesto infantil y la manera en que sus labios se fruncen, me causan una carcajada bastante audible.
-¿No puedes darme el gusto al menos una vez? – se aleja un poco de mí, pero evite su escape sosteniéndola por la cintura.
-¿Quieres ser mi novia Lucy? – tal vez estoy tirando demasiadas barreras en un mismo día. Aunque al ver la manera en la que sus perfectos dientes me saludan vale la pena. Solo espero no haberme apurado, porque todo con ella fue abrupto y no quiero que se arruine por alguna tontería.
Mi punto de vista.
-¡No Natsu! ¡No es lo que crees yo! ¡¿Q, Quieres que te diga que siento yo?! ¡Oye no, tengo cosas que hacer y! – increíble; me colgó… No escucho ni una palabra.
-¿Qué te dijo Lu-chan? – Levi me miraba sorprendida desde el otro lado de la mesa.
-Nada importante – mi amiga frunció el ceño y luego acerco uno de sus dedos a mis mejillas.
-Pareces una lámpara navideña – me cubrí el rostro con ambas manos y agache la cabeza – Estoy segura que se lo contara a Gajeel, ya me enterare de que hablaron – lastimosamente lo creo capaz, aunque me haya dicho lo contrario – así que.
-¡Esta bien! – coloque mi mentón sobre mis dedos y mire en todas las direcciones a ver si alguien nos estaba observando. No parecía ser el caso entonces logre hablar en un susurro – los encontró.
-¿Qué? – zapatee al tener que ser más clara.
-Los libros y los recuerdos – creo que seguía sin entender a qué me refería... – te recuerdas que te comente de una firma de libros de la autora española.
-Si – puedo sentir como mis cachetes se volvían cada vez más rojos.
-Ella escribe – pase saliva – literatura erótica – susurre. Levy levanto una ceja.
-Más fuerte, no te escucho por culpa de los tontos de aquella mesa – ciertamente era complicado hablar a causa de los dos estudiantes que estaban a dos mesas de nosotras. Así que me anime y repetí la frase un poco más alto; pero parece que apropósito ellos hicieron lo mismo. Pegando gritos mientras uno le enseñaba su teléfono a otro. Ya más enojada cogí aire y eleve la voz tanto como pensé que necesitaría.
-¡DIJE! ¡LITERATURA ERÓTICA! – Y como si de una broma de mal gusto se tratara, los muchachos guardaron silencio, logrando que las únicas palabras que se escucharan, fueran las mias gritando esa frase - ¡Demonios! – me queje, escondiendo mi cara detrás del menú.
-¡Ahora si te entendí! – Levy soltó una pequeña risa.
-Como te odio ahora – sentencie, tratando de esconderme bajo la mesa.
-Jajajajaja – la observo de reojo y se limpia lágrimas de los ojos antes de volver a hablar – ahora ya recuerdo. Me dijiste que te entregaron en la caja que venía el libro algunos juguetes sexuales.
-Eso es lo que encontró – murmure mientras golpeaba con mi frente la mesa.
-Jajajaja, ¡lo siento! Sé que no debería reírme de tus desgracias pero es que… - se cubre la boca con una de las manos – es gracioso imaginarme a una santa como tú con eso.
-No soy santa – agregue. Nunca le he comentado a Levy que tan lejos llegue con Natsu y estoy segura que él no se lo contó a Gajeel. Según él no está acostumbrado a poner en evidencia a las mujeres con las que ha estado.
-¡¿Cómo no?! Eres algo así como la virgen María del sigo XXI – simplemente fruncí el ceño - ¿Y? ¿Te dijo algo más? – no le repetiré la frase que saco del libro "Daría todo lo que tengo porque fueras tú quien esté sobre la mesa. Pasearía mi boca por tus muslos, para después meter mi lengua en tu interior y hacerte mía" - no sé porque tengo la impresión de que me ocultas algo, pero como soy una buena amiga y ya me he burlado de ti demasiado por hoy lo dejare pasar.
-¡Que amable! – Exclame con sarcasmo – ¡m. me tengo que ir! Debo ir verme con Freed en la cafetería a eso de las cinco. Me tiene que dar uno de sus poemas para presentar en mi clase. Hablamos otro día Lev – recojo todas mis cosas y salgo prácticamente huyendo.
En realidad mis planes cambiaron. Ahora mismo debo ir a evitar que Natsu encuentre el resto de cosas que traje sin pensar. Esa caja no contenía nada a comparación de la otra ¡¿En qué demonios estaba pensando cuando fui a esa convención?! Y lo peor de todo no es que me molestaba en hecho de que el la haya encontrado, sino que realmente la idea me gusto y debo estar mal de la cabeza. Comenzamos esta relación en serio hace 3 meses y desde Canadá no hemos intimado ni siquiera una vez. No por decisión mía, él dijo que quería que lo nuestro fuera distinto y que todo ira más lento. Yo no quiero eso y nunca lo quise… no lo necesito.
…
Al llegar le pregunte a uno de los mayordomos donde se encontraba Natsu. Me dijo muy alegremente que el joven estaba descansando en su habitación. Suspire y le agradecí antes de dirigirme a su cuarto. En el camino me cruce con su padre y el muy alegre se quedó a mitad de camino para hablar conmigo. Soy un manojo de nervios en este momento, no sé qué esperar cuando este frente al peli rosado y eso no me deja concentrarme en lo que me están contando.
-¿Linda me estas entendiendo?
-¿Eh?
-Ya me parecía. ¿Segura que estas bien? Tienes el rostro algo rojo y – cuando su mano comienza a acercarse para tocar mi frente, siento como me jalan hacia atrás y mi espalda choca contra algo firme. Volteo y el rostro serio de mi novio me sorprende.
-Yo me encargo de ella padre ¿Tu tenías una junta verdad? - el hombre se altera y mira su reloj, antes de generar una rápida despedida y salir corriendo escaleras abajo.
-¿Qué fue eso? – Pregunta molesto - ¿Desde cuándo dejas que mi padre se acerque tanto a ti?
-¿De. De que hablas? Solo estaba preocupado por mí – hace mi cuerpo girar y mira mi rostro fijamente, mientras frunce el ceño - ¿Qué?
-No hagas esa cara delante de otros que no sea yo.
-¿Qué? – mire mi rostro en el espejo del pasillo y lo único raro que veía era el rojo de mis mejillas y mi cabello algo despeinado por haber corrido prácticamente hasta aquí – No entiendo – antes de que pudiera terminar mi frase sentí unos labios calientes sobre los míos y como una lengua entraba sin permiso. Acalorada y algo confundida trate de corresponderle, uniéndome a la lucha y sujetando mechones de su cabello. Siempre que nuestros besos se volvían así, él se alejaba y decía que se le había olvidado hacer algo. Y al sentir que su boca abandonaba la mía lo sujete con fuerza de la nuca – no – murmure mientras mordía con suavidad sus labios. Pude sentir la sonrisa que se dibujaba en sus labios y como jalaba mi cintura hacia él.
-Alguien sube las escaleras Lushy – no entendí a qué se refería ¿Qué escaleras? – salgamos de aquí.
-Aquí está bien – volví a susurrar, mientras depositaba pequeños besos en su cuello.
-Tal vez el exhibicionismo es algo que va contigo pero a mí no me gusta – agrego con gracia.
-¿Qué? – me separe de el para tratar de entender algo de lo que me decía, ya que no estaba captando nada. El aprovecho esto para guiarme de la mano a su cuarto y cerrar la puerta con seguro.
Lo primero que note sobre la cama fueron los 3 libros que había dentro de una de las cajas que estaban en mi habitación y automáticamente busque con la mirada la otra. En la cual estaban los juguetes, por suerte esa no estaba aquí. Suspire con alegría al solo tener que contarle lo de las historias y no tener que hacerle entender que aquellos eran simples recuerdos. Sentí como pasaba a mi lado e iba directo hasta la cama y se acomodaba. Me aclare la garganta, no sabía cómo comenzar esta conversación, así que espere a que el dijera algo.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
¡Termine el capítulo! Soy una mala persona por tardar tanto, pero hago lo que puedo D:
Nos leemos en el siguiente :3
