¡Buenas noches! ¿Qué tal les trata la vida? Ojala sea mejor de lo que me la hizo a mí. Disfruten este capítulo que me tarde más de lo que esperaba en poder subirlo.
Capítulo 23
MI PUNTO DE VISTA.
¡Mi cabeza esta por partirse en dos! Me dan unas horribles puntadas y no puedo pensar con claridad ¿Qué es lo último que hice? Padre me golpeo, lo eche de la casa, baje la escalera, me encontré con Aries y… ¡OH DIOS QUE VERGUENZA! ¡Debo ir a disculparme con ella! Rodé sobre la superficie en la que estaba y caí al suelo de rodillas ¿El departamento? ¿Cómo llegue aquí? Inspeccione el lugar con la mirada y encontré a un Natsu completamente contorsionado sobre el sofá. Logre ponerme en pie cual cervatillo recién nacido; caminando de manera algo torpe hasta quedar a su lado.
-¡Oye! – Apretó los parpados – Despierta Natsu – estoy muy molesta con él por haberme ocultado lo de mi padre.
-¡Cinco minutos más Lucy! – al levantar uno de sus brazos, escuche el crujir de los huesos de su espalda al acomodarse y sentí pena por él. En este departamento no puede dormir tranquilo nunca, nada está hecho para su tamaño y aun así sigue aquí.
-Cámbiate a la cama al menos – cuando sus ojos verdes se enfocaron en mi cara su rostro fue de completa preocupación.
-¿Estas bien? – he de tener mala cara a causa de la resaca.
-La cabeza me duele, pero puedo manejarlo – se sentó y agarro mi rostro entre sus manos, frotando mi mejilla adolorida con el pulgar.
-Aún se pueden ver los dedos – lo dijo al aire, no parecía dirigido a mí. Frunció el ceño y continuo hablando solo – se arrepentirá por esto señor.
-¿No le hiciste nada a mi padre verdad? – Si Natsu le llega a pegar, lo matará. Puede ser alto y orgulloso, pero la diferencia de fuerza entre ellos es abismal.
-Ganas no me faltan – Negué y sostuve sus manos entre las mías, me arrodille entre sus piernas – pero ya no puedo hacerlo, voló para Alemania en la madrugada.
-¿Fue junto a mis abuelos? – se encogió de hombros y nuevamente dirigió su vista hacia mi mejilla, soltando una maldición por lo bajo.
-Realmente no lo sé, mi tío lo llevo al aeropuerto – me aleje un poco y sus manos terminaron descansando sobre sus muslos; Jude debe estar realmente desesperado para buscar ayuda de mis abuelos; ellos son aun peor que él.
-Hiciste mal al traerlo – bajo la cabeza - ¡Al menos podrías haberme avisado! – asintió – y lo que más me molesto fue que te marchaste sin decirme nada ¿Te haces una idea de lo preocupada que estaba por ti? ¡Fuiste un desconsiderado!
-¿Por mí? – arrugue el gesto.
-Obvio que por ti ¡Lloraste Natsu! Nunca antes lo habías hecho – parpadeo repetidas veces - ¿Qué?
-Yo estaba preocupado por ti. Sabía que el asunto de tu padre te tenía angustiada y por eso lo traje, para poder ayudarte en algo.
-¡Tiempo, tiempo! – mi cabeza es un lio, ¡Estúpido alcohol! - ¿Lo trajiste para ayudarme?
-¡Sí! Nunca pensé que te tocaría. Dijiste que no se llevaban bien, pero no lo creí capaz de lastimarte – agarro mis manos – de haberlo sabido, ¡JAMAS! Lo hubiera traído.
-Es la primera vez que lo hace – frunce el ceño - ¡Lo juro! Nunca lo intento siquiera, por eso me agarro desprevenida.
-¿Qué paso después? – enarque una ceja – de que… te golpeo.
-Lo eche de la casa, ya no tenía ganas de discutir.
-Si me enteraba que te toco, no le pagaba el pasaje de regreso - ¡¿Acaso piensa que el dinero crece en los arboles?! Toda mi niñez mi madre se pasó repitiéndome que la fortuna iba y venía. Que no malgastara lo que tenía porque en algún momento se acaba.
-No tenías que haber gastado en eso, hubieras guardado esa plata para algo más.
-Tu tranquilidad no tiene precio para mí – Ese comentario fue demasiado adorable para haber salido de la boca de Natsu Dragneel y creo que se percató de eso, ya que se sonrojo; cambiando el tema de manera abrupta – No pude localizar a mi padre.
-¿No te recibió?
-Peor, viajo sin decirle a nadie donde iba – así que eso de huir viene de familia.
-¿Entonces? ¿Qué harás ahora? – se encoge de hombros y recuesta la espalda por el respaldo del sofá.
-Esperar – algo más lo está molestando, no creo que sea solo lo de su padre - ¿Qué más puedo hacer?
-No puedo creer que nadie sepa donde fue ¿No tiene alguien a quien le confié todo? – Desvió la mirada - ¿Natsu?
-Su amante favorita lo sabe; estoy seguro de eso.
-¿Y? – Negó - ¿Qué?
-No pienso pagarle el precio que me pone para decírmelo. Me odia demasiado para darme esa información gratis.
-¿Es mucho dinero lo que quiere? – Trago grueso - no quiere dinero; ¿verdad?
-No; quiere que me acueste con ella - al principio no procese lo que dijo. Quiero decir ¿No se supone que lo odia? Entonces… ¿Por qué quiere acostarse con él? Bueno, es bien parecido y además de todo tiene muchísimo dinero. Sin contar que con solo pronunciar su apellido, se le abrirán muchas puertas. Pero; es medio chocante eso de revolcarse con el padre e hijo. Lo bueno de todo es que Natsu me dijo que no tiene manera de conseguir la información, quiere decir que ni siquiera considero la oferta de esa mujer - ¿Lucy? – su voz me saco del trance en el que me encontraba.
-¿Por qué? – Arqueo una de sus perfectas cejas - ¿Es fea acaso?
-¡No!
-¿Por tu papá? –su rostro se pone rojo, con una mezcla de indignación y enojo.
-No es correcto, ¡pero porque estoy saliendo contigo! ¡Mi padre me interesa un reverendo pepino ahora! – creo que debería haber tenido un poco más de tacto - ¡¿Tan mal concepto tienes de mí?!
-¿Lo siento? Mi cabeza aun esta algo embotada por la bebida.
-¡Pensé que al menos confiabas en mí! – se pone de pie y se aleja de mi - ¡PERO POR LO QUE VEO! – Cada vez sube más el tono de su voz, logrando que en mi cerebro se claven miles de agujas. Arrugue el gesto y me cubrí los oídos.
-No grites – se instaló el silencio. Separe mis manos de mis mejillas, justo a tiempo para escuchar su suspiro. Oí el sonido de la nevera abrirse, solo unos segundos antes de sentir algo frio frotando mi cabeza. Era una bolsa con hielo, haciendo suaves masajes sobre mi cráneo, sostenida por la fuerte mano de mi novio.
-Eres una tonta – está parado tras de mi mientras realiza esa tarea.
-Sigo enojada contigo – afirme, pero no me moví.
-Yo también – el masaje calmo un poco mi dolor – pero hablaremos de eso en otro momento.
No sé cómo hemos llegado a ese punto; en el cual las discusiones y los pleitos duran poco. Por algún motivo siembre terminamos cediendo. Yo no puedo molestarme con él por haber intentado ayudarme y no entiendo aun porque él está enojado conmigo. En primer lugar no soy una persona demasiado celosa y el hecho de que él no haya tomado en cuenta la petición, aun a pesar de que eso significaba cerrar la única puerta para encontrar a su padre; basto para que estuviera más que segura de que el me respeta. Pero él no opina lo mismo parece.
…
Paso un mes desde la desaparición del señor Dragneel; su hijo se seguía quedando conmigo y juntos compartíamos las cuentas. Gracias a que tengo la ciudadanía no me fue muy difícil conseguir un empleo. Soy la ayudante de un editor en la revista Hechicero Semanal, y estoy más que satisfecha de que este sea mi primer trabajo, ya que todos ahí son geniales e incluso mi Jefe directo Jason, es súper amable. Esta algo loco, pero es un amor de persona. Natsu insistió en que no debería distraerme de mis estudios, que ese trabajo solo me retrasaría. Pero lo convencí al explicarle nuevamente lo que mi madre me enseño. Se lo dije tantas veces que creo que termino entendiendo mi punto.
-¿A dónde vamos Jason? – me pidió ayuda con una entrevista. Una de las más aclamadas modelos le prometió un escándalo jugoso y me rogo que lo acompañe ya que nadie más quiere estar cerca de esa chica.
-Acepto recibirnos en su casa y no pienso desperdiciar esta oportunidad – asentí – Jenny Realight es una persona problemática y algo excéntrica.
-Demasiado diría yo, todos sintieron lastima por mi cuando acepte ayudarte – rio con fuerza.
-Gajes del oficio corazón – palmeo mi muslo y volvió su mano al volante – ya estamos por llegar. Procura parecer muy profesional y seria; eso le fascina. Y que le teman le gusta aún más.
Luego de que mi jefe hablara con un hombre por el intercomunicador, el gran portón blanco se abrió de par en par y un mayordomo se encargó de guiarnos por los grandes pasillos blancos hasta una sala. Los sillones de cuero color tierra y la alfombra de tigre le daban un aspecto muy elegante al lugar. Tan concentrada estaba en los detalles del lugar, que casi morí de un infarto cuando Jason le grito el saludo a la súper modelo.
-¡Mi Diosa! – voltee para mirarla; creo que he visto a esta mujer antes.
-Justo a tiempo Jason, ya comenzaba a impacientarme – me miro de pies a cabeza y luego agrando los ojos.
-Buenas tardes - ¿Dónde la he visto? – Es un gusto conocerla, mi nombre es Lucy Heartfilia y -.
-Estabas en la Mansión Dragneel – Jason giro la cabeza cual exorcista hacia mí – Estabas con Natsu ¿Eres su novia de casualidad? – la pregunta me tomo de sorpresa.
-No veo como eso podría ser de su incumbencia – sonrió con sorna, un escalofrió atravesó de mi columna.
-¡Lucy nena! ¿Conoces a los Dragneel? - ahora mi jefe se dirige a mí - ¿Por qué no me lo dijiste?
-No veo porque mi vida pueda ser importante aquí – aclare - ¿Usted conoce a Natsu? – me dirigí a la modelo. Ella se cubrió la boca con una de sus manos y rio bajito.
-¡Tan tierna! – Fruncí el ceño ante su sarcasmo – tengo una relación muy apasionada con él - ¡Ya sé quién es! Estaba fuera de la mansión una noche; ese día mi novio le hablo con tanta rabia que pensé que la botaría a patadas de ahí - ¿No te lo dijo?
-Así que es una más de la larga lista de Natsu Dragneel – dejo de sonreír – perdí la cuenta de cuantas mujeres pasaron por su cama – la ofendí. Exactamente lo que estaba buscando – lamento no recordarla.
-¡COOOOOOOOOL! – Casi me olvide que él seguía aquí – la pelea entre amantes siempre vende mucho.
-¿Cómo sabe que es su amante? ¿Solo porque ella lo dijo? – aclare lo más calmada posible.
-¿Quieres pruebas corazón? – Le entrego un sobre a Jason y este la miro sorprendido – ábrelas cuando estés solo. Te acabo de regalar un escándalo amor.
-No te preocupes Lucy, no pondré tu cara si no quieres - ¿esto que siento son celos? Respire profundo tratando de tranquilizarme – gracias mi Diosa, eres lo máximo.
-Lo sé – levanta el mentón antes de hablarme – fue un placer conocerte amiga de Natsu - ¡Perra! ¿Qué? No puedo creer una palabra de lo que ella dice. Mi novio es 100% confiable – ya pueden irse, tengo cosas que hacer – le hizo una seña a su mayordomo y este nos acompañó a la salida.
Una vez en el auto le arranque el sobre a Jason y saque la "Prueba" que le entrego. Habían tres imágenes dentro; en una de ellas se podría ver a Jenny sentada sobre el regazo de un hombre de cabello rosado y espalda ancha, en la otra el sujeto se encontraba de pie, susurrándole algo en el oído a una sonriente modelo y en la última se apreciaba perfectamente los rasgos de Natsu, saliendo de una habitación con una cama desordenada de fondo. ¡Me muero de ganas por volver a ese lugar y arrancarle cada una de sus extensiones!
Jason fue inteligente al no dirigirme la palabra en todo el camino de regreso a mi casa. Una vez que ingrese al departamento y cerré la puerta con seguro; comencé a despotricar en voz baja contra esa modelo. Happy me miraba desde el sofá con las orejas levantas, cansada me deje caer a su lado recostando mi cabeza en el respaldo. El minino se subió a mi regazo y froto cuerpo contra mi mano para que lo acaricie.
-Odio a Natsu – le comente mientras peinaba su pelo con mis manos – me conto de la mujer amante de su padre que se le había insinuado, pero se olvidó de mencionar a la modelo con la que se acuesta.
No sé en qué momento me quede dormida, pero sí que me desperté de golpe al sentir como mi cuerpo abandonaba tierra firme. Aterrada me aferre a lo primero que tenía cerca, aunque no tenía idea de que estaba abrazando; era peludo, pero suave y olía a cenizas. Un pinchazo en el seno derecho me obligo a despegarme desesperada del pilar rosado, enfocando mi mirada adormilada en la cara sonriente de mi atacante.
-¿Te lastime? – mire la zona afectada y comenzaba a formase una marca rojiza.
-Dejara marca – estaba recién bañado, con ropa ligera y rostro cansado - ¿De nuevo tuvieron practica hasta tan tarde? – me bajo sobre la cama sentándose junto a mí.
-Peor, este fue mi castigo por haber faltado al entrenamiento el viernes – parecía destrozado.
-¿Qué ocurrió el viernes? – sacudió su cabello, generando una pequeña lluvia.
-Estuve ocupado – ¿con Jenny? Me miro molesto y se costó sobre el colchón dándome la espalda - ¿Acaso esto es un interrogatorio?
-No – levanto la sabana.
-Entonces a dormir -¿hace cuánto está a la defensiva? Tal vez es una simple imaginación mía, causada por los celos que siento ahora; pero es evidente que algo me está escondiendo…
¿Cuándo comenzaron? ¿Cómo es que no me di cuenta antes? ¿O tal vez me está escondiendo algo relacionado con su padre? ¿Sera que Jenny es más ardiente que yo y por eso me engaña? ¡El simple hecho de decir su nombre en mi cabeza me cambia el humor! Me imagino a esos dos juntos y me da tanto asco estar cerca de Natsu que lo he evitado todo lo que pude. No puedo tenerlo cerca sin hacerme a la película de ellos teniendo una aventura ¿Por qué no fue sincero conmigo si quería que esto se termine?
…
Una semana fue el tiempo que le tomo a Natsu enterarse que estaba en el más jugoso escándalo del año. Y gracias a uno de los diarios mi nombre también salió en la parte de abajo, mencionándome como una de las más recientes conquistas del soltero más codiciado. El peli rosa llego a nuestro departamento cerca de las 11 pm, con una expresión seria ¿Él está molesto porque su pequeño secreto se conoce? ¿Cómo cree que estoy yo al saberme la idiota de la película?
-¡¿Por qué no me dijiste que estuviste en casa de esa Arpía?! – Reí con ironía - ¿Por eso estás arisca conmigo?
-Que eres cínico Natsu – arrugo las cejas – te haces el ofendido cuando es a mí a quien le ven la cara de idiota ¿Es por culpa de ella que estas siempre a la defensiva?
-¡Deliras! ¿Qué te dijo para que te pongas así? – agarre la revista que ha torturado mi mente la última semana y se la avente a la cara.
-¡Una imagen vale más que mil palabras! – la recogió del suelo y escaneo la tapa de la misma - ¡Y ahí hay tres!
-¡Están fuera de contexto! – No me lo creo – además solo se ve mi cara en la última – me levante del sofá hecha una furia.
-¡No existen muchos hombres de cabello rosado en Inglaterra Natsu! ¡Y solo en la "Ultima" se ve bien tu rostro al salir de su habitación!
-¡Nunca pase de su sala! – me encara.
-¡¿Nunca?! – sus ojos recorren mi semblante y luego suspira.
-Bueno antes si lo hice, pero eso fue mucho antes de conocerte – no lo creo, trate de alejarme y el me sostuvo por el brazo.
-¿Y esa foto qué? – forcejee para que me suelte y al no conseguirlo apunte su cuello, en el cual las cicatrices de los arañazos que ella le dio estaban curándose - ¡¿Y ESO QUE ES?!
-¡Tú las hiciste! - más mentiras.
-¿Cuando?
-¡La semana pasada cuando mordí tu seno! – me sonroje involuntariamente. Recuerdo la mordida, pero no sabía que lo arañe - ¡Además te conté lo de Jenny! – abrí la boca ofendida ¿Cree que soy idiota? ¿Me seguirá mintiendo?
-¡NO LO HICISTE!
-¡Claro que sí! ¡Te dije que me había pedido sexo a cambio de decirme el paradero de mi padre!
-Esa fue la amante, no Jenny – aprieta su frente entre su dedo pulgar y el del medio.
-Ella es la mujer de mi papá, amante o mujer de compañía; como le quieras decir.
-¿Qué?
-Si de verdad hubiera tenido algo con ella ya sabría el paradero exacto de mi padre - …
-¿Ella sale con tu papá?
-Algo así. Pero aun a pesar de eso siempre ha tratado de que acostarse conmigo y como siempre la rechazo, me odia - mi rabia está disminuyendo poco a poco. Dando paso a la vergüenza…
-¿Eso fue lo que me contaste la última vez? – Asintió - ¿Y… la foto en su habitación?
-Tuvo que haberla editado, ese día vine directo a casa – fruncí el ceño.
-¿Y los otros días? – Se sonrojo - ¿Qué haces? Sé que no te quedas entrenando, Orga me lo dijo.
-¿Orga? ¿Desde cuando hablas con ese idiota? – sus celos me habrían parecido graciosos si no estuviera en esa misma situación ahora.
-Desde que él me cuenta que llegas tarde a todos los entrenamientos, vestido con un traje – soltó una medición por lo bajo.
-Es un cotilla – me miro de soslayo y suspiro derrotado – yo estoy tra… Trabajando – mis brazos estaban en jarra, pero mi expresión era de sorpresa ahora – te la pasabas repitiendo que el dinero no era eterno, que eventualmente se acaba y que debías pensar en el futuro.
-Pero… Tú no tenías que hacer algo que no quieres - se rasco la nuca y giro su rostro para no mirarme a la cara.
-Quiero ser alguien con quien puedas contar, que te des cuenta que soy el indicado para…
-¿Para? – el color de sus mejillas compite mano a mano con el cabello de nuestra antigua profesora del instituto.
-Para permanecer a tu lado sin estorbar – avance un paso hacia él y bajo la cabeza.
-¿Quieres quedarte?
-¿No lo hago ya? – agrega con sarcasmo, imagino que para disimular la vergüenza.
-¿Por cuánto tiempo? – dirigió sus ojos verdes hacia mí, sonriendo de manera tan tierna y sincera que me movió cada fibra de mi ser.
-Hasta que te aburras de mí – ahora fue mi turno de reír.
-¡UFF! ¡Tendrás que esperar muchísimo entonces! – su preciosa dentadura blanca le da un aspecto encantador.
-Pues es que soy una persona divertida, seguramente por eso aún no me has corrido de tu casa – carcajee mientras asentía.
-¡Me gustan tus pizas! – Me imito – tus pastas también – arqueo una ceja e hizo una mueca graciosa con la boca - ¡Bueno tus fideos en realidad!
-¿Me quieres de cocinero ahora? – sacudí la cabeza y el pregunto de nuevo - ¿Entonces qué? –era tan graciosa la manera en la que arrugaba la nariz, que entre risas le solté lo que estaba pensando.
-Jajajaja creo que te amo – oh no… ¡¿Por qué le dije eso?! ¡Es el mayor TABU para Natsu Dragneel! Es el equivalente a que le dijera que estoy embarazada. Sus ojos abiertos de par en par y la fina línea de su boca me dejaron sin habla… ¿Cómo voy a solucionar lo que acabo de decir?
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
¿Reviews?
Hasta acá el capítulo de este mes. Nos vemos en el siguiente.
