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Mi punto de vista.

Después de confesarle a Lucy que la mujer de mi padre quería sexo a cambio de información, pensé que se molestaría. Pero lo tomo tan tranquilamente que el que acabo enojado fui yo ¿Acaso le importo tan poco? ¿Es mucho pedir un poco de preocupación? Luego me reclamo el dinero que gaste y cada día que pasaba la veía más y más preocupada por eso. Hasta el punto que se consiguió un trabajo de medio tiempo en una revista sensacionalista; de esas que persiguen a los famosos y ricos por todos lados.

Si no mueves el culo serás una piedra en el camino de la coneja, me dijo Gajeel cuando se lo conté; y deberá quitarte del camino para seguir caminando. No quiero que eso pase, puedo caminar a su lado sin interponerme y eso es exactamente lo que hare. Buscare trabajo en alguna de las compañías de mi padre y ayudare a Lucy en todo lo que pueda.

-¿Quieres un puesto administrativo? - me consulto el amigo de mi padre, el jefe de recursos humanos de la empresa.

-Prefiero empezar desde abajo – me mira sorprendido – no quiero que mi viejo se entere y así estoy seguro que pasare desapercibido - Asintió y me coloco como "Asesor de ventas", una manera más elegante para el término de vendedor, en la concesionaria. El horario laboral era de 8:00 a 14:00hs, de ahí iba a la universidad de 15:00 a 18:00hs; Lunes, miércoles y viernes tenia los entrenamientos de 17:30 a 19:30hs y luego de nuevo a la compañía hasta las 22:00hs.

Mantuve en secreto de todo el mundo mi nuevo trabajo, bueno en realidad es el único que tuve hasta ahora. Ni siquiera le comente a Lucy, principalmente para no tener que explicarle el motivo de mi decisión. Me preocupo verla tan distante y cortante conmigo; pero no me animo a enfrentarla y tener que decirle la verdad. Fue ¡UNA! semana de tolerar sus desplantes, miradas frías y respuestas cortantes, sin entender el motivo. Hasta que subieron a la red el escándalo de la Semana "EL NUEVO AMORIO DE JENNY DRAGNEEL" En este salía mi nombre, por todos lados e incluso mencionaban a mi nueva conquista de momento. Una reportera del hechicero semanal Lucy Heartfilia… ¿Sera por esto que está tan distante? Pero si le conté que la vi aquella vez, seguro están tergiversando la historia de nuevo ¡¿ACASO DUDA DE MI NUEVAMENTE?!

A la salida del trabajo ese miércoles fui furioso a casa ¿Por qué mi novia vuelve a dudar de mí? Ella estaba histérica, enloquecida por los celos y no escuchaba una palabra de lo que yo le decía. Lo que más me llamaba la atención de todo esto es que, anteriormente esta escena me hubiera hecho correr, mientras que ahora solo quiero que ella sepa que no hay otra mujer que me interese. Acabe confesándole mi secreto, incluso le explique mis razones. Nuestra discusión acalorada quedo rápidamente olvidada, al escucharla afirmar que me ama. La primera vez que lo hizo no le di mucha importancia, estaba cegada por el deseo. Pero ahora esta sobria y cien por ciento lucida.

-¿Me amas? – Se sonrojo hasta las orejas, la imagen adorable que normalmente tendría se veía opacada por la cara de espanto - ¿Lucy?

-¡O. Olvida lo que dije! – Nerviosa retrocedió hasta golpear la parte de atrás de sus rodillas contra el respaldo del sofá, cayendo sentada sobre el mismo - ¡E. Estamos bien así!

-¿Así? ¿Cómo? – no podía moverme, mis pies estaban clavados al suelo.

-¿En dónde trabajas? – trata de desviar el tema, pero no se lo pienso permitir. No sé mucho sobre el amor, no recuerdo haberlo experimentado en el pasado. Ella es lo más parecido que tengo, a la idea de amor que hay en mi cabeza. Me preocupo por su bienestar, tengo celos de todo el mundo y si pudiera pasar todo el día a su lado no lo dudaría un solo segundo.

-¿Me amas? – repetí la pregunta.

-¡Q. Que nombre tan gracioso para una compañía! JAJAJAJAJA – por fin recupere la movilidad de mis extremidades, acortando la distancia entre nosotros.

-¿Cómo lo sabes? – se remueve nerviosa.

-¡Porque no conozco ninguna con un nombre parecido! ¡Amor en el aire! ¡Love is Life! O cosas así si pero – coloque mi índice sobre sus labios.

-Yo no lo entiendo – sus ojos chocolates me miran expectantes – no sé lo que esa palabra significa – al fin se rindió.

-Se. Según mi mamá… Solo se da entre príncipes y princesas - ¿Qué? – Cuando un príncipe hace lo imposible por rescatar a la princesa de sus sueños.

-No soy un príncipe – no sé a dónde quiere llegar.

-Ni yo una princesa.

-¿Entonces? – sonrojada y algo asustada agrego.

-¡No lo sé! No es como que yo haya tenido mucha experiencia tampoco - ¿Entonces como sabe que me ama?

-¿Y si no es amor? – su expresión se endurece.

-Pues es lo más similar al sentimiento descrito en los libros – se suelta de mi agarre con un movimiento brusco – puedo pasar del nerviosismo a la calma, de la felicidad al enojo y luego a la tristeza…

-No lo entiendo – creí que ella lo comprendería, aunque por lo que veo esta igual de perdida que yo.

-Solo haz de cuenta que no dije nada – no hay ninguna posibilidad de que haga eso. Así que negué con un movimiento de cabeza.

-Pero quiero que sea algo – ahora fue su turno para refutar lo que dije.

-Te aterra el compromiso y todo el asunto de las relaciones.

-No es cierto – sujete su mano – tengo miedo de joder tu futuro y el mío – ella estaba sentada frente a mí, pero sus ojos no me miraban.

-El que no arriesga, no gana - sonríe triste.

-¿Por eso no has vuelto a decirlo? – Levanta la cabeza e intenta alejar su mano de la mía – te amo.

-Dije ¡creo! – aclaro.

-¿Qué me amas? Yo también lo creo.

-¿Qué te amo?

-Que te amo – su rostro es de confusión absoluta.

-Ya me perdí ¿Crees que yo te amo? – asentí – ahh, vale.

-Y yo también, creo que te amo – el rojo de sus mejillas subió hasta las orejas – no se la definición exacta del amor, pero eres la primera persona que ha logrado que me lo cuestione.

-¿Te molesta eso? - ¿Molestarme? Me sorprende, perturba y hasta podría decir que me preocupa; pero no me disgusta.

-¿Por qué lo haría?

-¿Por qué no?

-¡Lucy! No me respondas con otra pregunta – enfoco sus ojos en mis piernas.

-Eso es lo que me diste a entender. Que el amor y las relaciones eran algo a lo que le tenías… ¿Asco?

-No había ser humano del otro sexo que me inspirara la confianza que tu… logras que tenga. Me haces querer ser una mejor persona – ¡ya lo dije!

-¿Lo hago? - asentí y jale su cuerpo hasta depositar mi mentón sobre su cabeza - ¿Cómo? – ella seguía sentada sobre el sofá, aun de rodillas seguía siendo más alto. Sus pies no tocaban el suelo.

-Solamente siendo tu – estaba renuente, sujeto mi camisa con ambas manos y recargo su frente en mi pecho – por eso comencé a trabajar, para no ser un obstáculo para ti.

-¡Tú nunca serias eso!

-Sé que no me lo dirías, pero te detendría y no quiero eso – paso sus brazos por mi cintura y me abrazo con fuerza – entre dos es más fácil superar todo.

No comprendo mi relación con Lucy, la necesito tanto y eso no me gusta; pero al mismo tiempo me encanta. Odio estar tan involucrado con una persona y al mismo tiempo me motiva a seguir junto a ella ¿Siempre es tan confuso lo relacionado con el amor? ¿No debería ser algo sencillo? La verdad ya no lo sé; lo averiguare por el camino.

Todo el alboroto con Jenny no paso a mayores; al cabo de unas semanas ya nadie hablaba sobre las fotos. Estábamos a poco menos de dos meses para terminar el año y mi padre aún seguía desaparecido, cuando comenzó el mes de noviembre recibí una carta de mi padre… ¡UNA CARTA! ¡¿Quién manda una en estos tiempos?! ¡Esa es la única manera que tiene ese viejo de rogarme perdón! ¡Diciendo cuan arrepentido esta de todo lo que hizo! No pienso pensarlo demasiado, recién me tomare la molestia de escucharlo cuando se digne a aparecer.

-¿Y Lucy? – me pregunto Loke al encontrarme sentado en las escaleras con una botella de cerveza en mano y la hielera a mis pies.

-Fueron a uno noche de chicas con Aries y Levy – se quitó las gafas, desato el nudo de su corbata y suspiro - ¿Quieres una?

-Más de una la verdad – tanta emoción me causo gracia, él nunca toma delante de Aries y al no estar ella puede permitírselo.

Fue a su casa, se cambió de ropa, saco una silla y encendió un cigarrillo mientras se acomodaba. Una vez que se ubicó me ofreció la cajetilla y al ver que yo me negaba solo se encogió de hombros y le dio una larga calada a la boquilla, suspirando de alivio.

-¿Mal día?

-Mal año diría yo – hablo, expulsando el humo en dirección contraria a mí - ¿Y tú? - sonreí mientras le daba un sorbo a mi cerveza.

-Hace dos años mis días no son tan malos – torció la boca en un gesto bastante desagradable para mi gusto - ¿Qué?

-¿Es por Lucy? – Asentí algo avergonzado - ¡El amor de la juventud es tan bello! – a veces me molesta su dramatismo.

-¿Y tú? ¿Hace cuánto estás enamorado de Aries? - se sonrojo y eso me sorprendió bastante.

-¿Cómo sabes? – Arquee una ceja - ¿Tan obvio es?

-Ehhh… Si – carcajee - ¿Se supone que era un secreto?

-No, aunque no creo que ella lo haya notado todavía – con lo distraída que es… - de lo contrario ya no se acercaría más a mí - ¿Acaso es tristeza lo que escucho en su voz?

-Debería estar feliz de que un sujeto como tu este tan flechado con ella – dejo la colilla de su cigarrillo en el suelo y prácticamente la torturo con su zapato.

-Está casada -- su esposo es un hombre abusivo y con un genio de los mil demonios.

-¿Se esconde o algo así? – Tomo de una el contenido de la cerveza - ¿Loke? Si ella se oculta de ese sujeto -.

-La estoy protegiendo, y la voy a ayudar a divorciarse.

-¡Pero es peligroso que salga sola! – si ese tipo es como los clásicos hombres abusivos, la estará acosando y debe -.

-No sabe dónde está – fruncí el ceño – y ella no está sola, no intentara nada con Lucy y Levy de por medio.

-¡¿No te preocupa un poco siquiera?! - ¿acaso soy el único con conciencia aquí?

-Aries me pidió salir sola… le prometí que la dejaría ser ella por esta noche. Estarán bien – si le preocupa.

-Más te vale – porque si algo malo llega a sucederle a Lucy le tirare los dientes a él y a ese bastardo si se atreve a tocarla. Ruego porque la mentalidad de Loke sea la acertada aquí y ellas se encuentren perfectamente bien. Aunque las ganas de seguir tomando se me pasaron; la ansiedad que tengo no me deja pensar siquiera con claridad, solo estaré tranquilo cuando la rubia este de nuevo junto a mí.

Mi punto de vista.

¡Por fin algo de tiempo libre! Entre los estudios, el trabajo y Natsu no he podido hablar con las chicas tranquilamente. Tenía muchos chismes jugosos para compartir. Nos encontramos en un bar cerca del departamento. Beberíamos unas margaritas y cenaríamos ahí. Yo fui con Aries en el auto de Loke, mientras que Levy fue en taxi ya que la acercaríamos después. Buscamos una mesa lo más alejada posible de la gente y ordenamos nuestras bebidas, e increíblemente Lev pidió agua ¿Tal vez este a dieta? ¡Qué importa! ¡Igual será una noche grandiosa!

-Has subido de peso – comente divertida, intentando molestar a mi amiga. Ella en vez de responderme como normalmente lo haría se sonrojo.

-Lu-chan yo… vas a ser tía - … ¿Qué? ¿Acaso está bromeando? Aries la felicito al instante, yo me quede en shock - ¿No tienes nada para decir?

-¿Co. Cómo? – Ella sonrío divertida y arqueo una de sus cejas - ¡NO ME REFERIA A ESO! – la peli rosa se tiño de rojo al comprender el gesto de Levy, yo rodé los ojos.

-No lo planeamos, pero Gajeel lo tomo demasiado bien, siempre ha querido una familia – todo lo contrario a Natsu – incluso – extendió su dedo en mi dirección, enseñándome un anillo en su dedo anular.

-¡WOW! ¡¿Te vas a casar?! – todo el bar me miro, logrando que me encogiera en mi lugar.

-Es la idea – río – Él es algo tosco, pero cuando estamos solos me trata con tanta delicadeza y amor. Sé que será un esposo excelente, además de un padre amoroso.

Al terminar la frase ella suspiro; yo mire como el semblante de Aries cambio, sentí lastima por la mujer de algodón. Ha sufrido tanto, su vida ha sido complicada y solo tiene 26 años. Se casó muy joven, perdió a su bebe a causa del maltrato de su esposo; por culpa de los constantes golpes y arranques de rabia que tenía. Hasta ahora sigue atormentándola, temiendo por su seguridad cada vez que Loke está lejos. Mi amigo es su salvador y creo con todas mis fuerzas que ella ama.

-¡Qué bueno! Me alegro muchísimo por ti, enserio – sonrió con ternura al comprender la sinceridad en mis palabras - ¿Qué dijeron tus padres? Porque imagino que ya se los comentaste.

-Que no quieren saber absolutamente nada de su nieto – sujete su mano – ya me lo esperaba, pero no creí que su odio hacia mi fuera tan grande.

-No te odian.

-Un bebé es una bendición – hablo bajito Aries.

-Eso mismo les dije yo y – Antes de que ella pudiera terminar su frase la música se detuvo, y una voz siniestra se escuchó en al alto parlante.

-No piensas saltar a mis brazos Baby – con Lev nos miramos sin comprender que pasaba, no me percate que mi otra amiga temblaba como una hoja.

-K… Kain - ¿Ese no era el nombre de su esposo?

-¿Ese es tu? – toque su hombro y ella se aterro.

-Mi marido – la pequeña de cabello azul no entendía nada, pero sé que este no es un lugar seguro ahora.

-¡Tenemos que salir de aquí! – recogimos lo más rápido que podíamos nuestras cosas, encaminándonos a la puerta prácticamente corriendo. Levy no comprendía, pero nos seguía el ritmo mientras hablaba por teléfono con alguien; no sé con quién porque estoy demasiado nerviosa para prestarle demasiada atención ¡PORQUE TUVE QUE ESTACIONAR TAN LEJOS! ¡SOLO DOS CALLES MÁS! Ya podía ver el auto, yo manejare como alma que lleva el diablo hasta el departamento, porque mis amigas están demasiado asustadas para poder hacerlo. Una vez frente al vehículo, busque el llavero y cuando por fin pude dar con él, la misma macabra voz resonó a nuestras espaldas.

-Ese no es nuestro auto Baby - ¡Demonios!

-¡¿Qué quieres?! – Voltee molesta – Si te acercas un paso más llamare a la policía y – saque mi teléfono dispuesta a hacerlo entrar en razón, pero el muy idiota me lo arrebato, aventando al suelo.

-No te tengo miedo rubia – desactive el seguro del auto y hable con voz firme a las chicas.

-Suban – el tono autoritario que use basto para que ellas acataran la orden sin vacilar.

-Estás en mi camino – el sujeto era inmensamente gordo y repulsivo ¡¿Cómo es que Aries pudo casarse con alguien así?! – Apártate.

Oprimí el botón en el llavero y el click de la alarma se escuchó. Espero que ese auto pueda proteger a mis amigas si es que yo fallo en el intento. Levy me gritaba desde adentro, pero no podía escucharla; era tanta la tensión que estaba experimentado, por lo cual pensar en algo además de ese tipo gigante frente a mí era imposible. Ruego porque ese año de defensa personal sirva de algo contra este animal.

Trato de sujetarme del brazo, pero fui más rápida y logre evitarlo dando un pequeño salto hacia atrás. Eso me dio tiempo suficiente para sacar el gas pimienta que tenía dentro del bolsillo de mi pantalón y cuando lo extendí hacia él su mano alcanzo la mía; comprimiendo con tanta fuerza, que un alarido de dolor abandono mi boca cuando el pequeño frasquito se hizo añicos en mi palma causándome un daño horrible. Levanto mi cuerpo con tanta facilidad y me arrojo a un lado sobre el asfalto.

-Si te quedas quieta – me hablaba mientras se dirigía al auto – no te pasara nada más.

Las muñecas y rodillas se rasparon al caer, pero eso no impedirá que defienda a mis amigas. Me coloque de pie como pude y taclee su espalda con todas mis fuerzas, eso debería moverlo al menos un poco. Eso no paso, por el contrario, rebote y caí sobre los glúteos. Me queje por el impacto y luego grite tratando de separar su atención del vehículo.

-¡Asqueroso cerdo deja a Aries en paz! – su mirada tétrica se centró en mí, logre lo que quería, ya no caminaba hacia las chicas, ahora solo se enfocaba en su nuevo objetivo… yo.

-¿Qué has dicho? – exclamo entre dientes.

No me anime a repetir la frase, algo me dice que le afecto más de lo necesario. Al apoyar mi peso en uno de mis tobillos, sentí una puntada y como este cedía y volvía a parar al suelo. Una mano se colocó sobre mi cabeza; haciendo tanta presión que creo que esta explotara en cuestión de minutos. Clave mis uñas en el dorso, patee sus costillas e incluso su entrepierna tratando inútilmente de liberarme.

-¡A LAS ZORRAS COMO TÚ HAY QUE ENSEÑARLES QUIEN QUE TAN DEBILES SON! – ya no puedo pensar, la diferencia de fuerza entre nosotros es demasiado grande.

Comienzo a perder el conocimiento, la vista se me nubla y mi cuerpo vuela hacia alguna dirección sin que pueda detenerme. Tan lejos me arrojo que una vez toque el suelo me partiré algo. Me impacte contra algo, pero dolió mucho menos de lo que esperaba. Trate de abrir los ojos, mi cabeza palpitaba del dolor, asa que los volví a cerrar. Escucho golpes y la voz de Loke diciéndome que todo estará bien, que no me preocupe y que me quede con él. Yo solo quiero a Natsu ahora mismo.

-¡AHORA YA NO ERES TAN HOMBRE VERDAD GORDINFLON! – Es Natsu… estamos a salvo.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Espero les haya gustado el capítulo y nos vemos en el siguiente :3