¡Buenos días, tardes o noches! No sé en qué horario leerán esto pero espero que les guste, sin más preámbulos… ¡Comenzamos!

CAPITULO 25

Desperté en un cuarto de paredes blancas y una ventana gigante cubierta por cortinas cafés; había algunos aparatos extraños a mí alrededor. Me senté sobresaltada; como si esperara algún ataque más por parte del hombre cerdo. La puntada que sentí en la pierna y el ardor en mis rodillas e incluso mis manos me hicieron percatarme de cuan lastimada estaba. Gire la cabeza un poco para poder apreciar mejor el lugar, pero en vez del sujeto aterrador que recordaba; estaba Natsu recostado contra el colchón. Tenía vendas en las manos, el labio partido, aunque en general se veía bastante bien. Los temblorosos cristales verdes se abrieron perezosos y una vez que nuestras miradas se encontraron se levantó de golpe, aventado la silla en la cual se hallaba.

-¡Lucy! – trate de sonreír, pero por la expresión de su cara creo que no funciono.

-Hola – me sujeto por los hombros con suavidad y ahí pude agarrar sus manos lo más delicadamente que mis torpes dedos me lo permitieron - ¿Qué te ocurrió? ¿Te duele mucho?

-Deberías preocuparte más por ti - ¿Por mí? Ese loco estaba tras Aries y Levy no podría defenderse estando embarazada.

-¡Las chicas! ¡¿Cómo están ellas?! ¿Les hizo daño? Tengo que ir a verlas – me miro molesto, suspiro y se acomodó en la cama a mis pies.

-Ellas están bien… - acerco sus manos a mi cuerpo y las detuvo antes de tocar mi rodilla izquierda – eres tú la que ha estado inconsciente más de tres horas – cubrió sus ojos con la palma. Gracias a eso pude ver las marcas rojas en las vendas.

-Estoy bien ¿Ves? Solo son algunos golpecitos – me queje un poco al mover mi cuerpo para tocar sus nudillos - ¿Te duelen mucho? – me mira sorprendido.

-Tienes dos costillas rotas, un esguince en el tobillo, raspones significativos en rodillas y muñecas; ¡además tu mano tiene más puntos que la cara de un adolescente con acné! – Enumero cada uno de mis problemas - ¡Eso sin contar con la contusión! – Su rostro ya no mostraba enojo, más bien tristeza - ¿Cómo puedes preocuparte por mí? ¿Dónde está tu instinto de conservación?

-Detrás de mi valentía momentánea que sale a la luz cuando algo que quiero esta lastimado o en problemas – negó con la cabeza - ¿Qué paso con el loco?

-Está en prisión – me recorrió con la mirada – pero si dependía de mi estaría en la morgue – soltó una maldición por lo bajo - ¿Cómo se te ocurre enfrentarte a ese mastodonte? ¡Pudo haberte matado!

-Pero no lo hizo – sonreí y el frunció el ceño – ahora deberías estar feliz porque estoy bien, en vez de estar regañándome por mi acto heroico.

-¡¿Heroico?! ¡Tienes suerte que no quedaba lejos del departamento! – una vez de pie camina como león enjaulado por la habitación - ¡Y que no lleve el auto al taller como debía hacerlo! – Sus manos tiemblan cuando habla – ¿Te pusiste a pensar que haría yo si algo te llegaba a pasar? – giro la cabeza y se acercó lentamente; acariciando mi mejilla como si fuera la rosa más frágil del mundo.

-¿Natsu?

-No vuelvas a preocuparme de ese modo ¿Oíste?

-Está bien –habla como si hubiera estado a punto de perder algo demasiado valioso. Sus palabras llenaban mi corazón de alegría y orgullo en cierta manera. Hasta este punto soy importante para él.

Su punto de vista

¡Le dije a Loke que era peligroso! Levy me llamo desesperada, diciendo que un hombre loco las estaba siguiendo. Lo único que pensaba mientras derrapaba por las calles era en que debía llegar a tiempo. Al doblar la esquina, a cinco cuadras del lugar donde debían estar; vi a un hombre inmensamente gordo sujetando a Lucy por la cabeza como si fuera una muñeca de trapo, baje del auto y fui corriendo hacia ellos. ¡Le ordene que se detuviera! Pero solo conseguí que arrojara a mi compañera prácticamente inconsciente hacia el pelirrojo.

-¡Yo la cuido, ve! – es lo que yo necesitaba escuchar.

Arremetí contra el obeso de cabello negro, el cual a pesar de su tamaño era bastante ágil; obviamente no tanto como yo. Me lleve algunos golpes, pero conseguí pegarle tantas veces en el rostro, que lo deje irreconocible. La policía fue la que se encargó de sacarme de encima del maldito, estaba inconsciente y lograron evitar que lo matara. Me habrían llevado preso en ese mismo instante, de no haber sido por Levy y Aries que salieron a mi favor explicando la situación.

Me soltaron cuando la ambulancia que llevaba a Lucy estaba por salir, llegue corriendo a su lado antes de que cerraran las puertas. Ella estaba inconsciente y demasiado golpeada, sentí demasiada impotencia ¡¿Por qué tarde tanto?! ¡Debí haber seguido mis instintos y buscarla ni bien me comento sobre el esposo! ¡¿Por qué motivo quiso ser la heroína de la historia?! Tantos pensamientos torturaban mi mente mientras los médicos la atendían.

Mis ojos se cerraron solamente un minuto, después de tres largas horas sin obtener respuesta de ella y JUSTO en ese momento ella despertó. Se preocupó por mí, sus amigas e ¡incluso pregunto por el bastardo ese! Pero no se acordó de lo arriesgada que fue su acción ¡¿Cómo podría vivir sin ella?! Ya no sé hacerlo, no quiero siquiera pensarlo. Si ese demente llega a recuperarse me encargare de enviarlo directo al infierno.

-¿Cuánto tiempo crees que me quede aquí? – mirarla me lastima.

-No creo que te den de alta hoy – tuerce la boca.

-¡Pero ya estoy bien! – Sonríe forzadamente – Solo son algunos raspones y ¡Au! – se queja al levantar los brazos ya que tiene las costillas rotas…

-No seas bruta – sujete sus manos y baje sus brazos – Tu jefe viene para acá – agrando los ojos - ¿Eso es malo? Llamo a tu móvil y le comente que estabas en el hospital y -

-¡Que no te vea! – Hace un gesto de dolor – Él se encargó de inventar el rumor de Jenny y – será maldito – No lo golpees.

-No iba a hacerlo – frunció el ceño - ¡Lo juro!

-Tienes cara de querer hacerlo – rodé los ojos – si lo haces podrías lastimar más tus manos.

-¿Te preocupa el o yo? – su cara toma un lindo color rojo.

-Ambos.

-No lo tocare, realmente no tengo ganas de ir preso por una tontería como esa – se aterro con mi comentario, pero para mi suerte sus amigas entraron en estampida y la distrajeron un poco.

Yo me retire y cerré la puerta tras de mi para que pudieran hablar tranquilas, necesito un café negro con demasiada urgencia. Mientras la maquina me proveía de ese exquisito liquido negro, escucho unos pasos acelerados correr por el pasillo, era Gajeel seguido de una enfermera que le repetía una y otra vez que no corriera. Desesperado pregunto por su novia y cuando le dije dónde estaba se dirigió como poseso hacia esa dirección. Lo seguí, y nada más al ingresar a la habitación la abrazo con fuerza, levantando su menudo cuerpo en el proceso.

-¿Están bien?

-Sí, ambos estamos bien – el acaricio su mejilla. ¿Ambos dijo? ¿Ella y Lucy? – Lu-chan nos protegió – el enfoco sus ojos rojos en la rubia y apretó con fuerza su mano sana; ella solo sonrió.

-Te debo la vida coneja – mi novia detesta que la llame así, siempre le reclama por eso; pero esta vez no lo hizo.

-Los dos – Levy coloco su diminuta mano sobre la de mi amigo – y a ti también Natsu – parpadee sorprendido – Gracias por llegar a tiempo.

-Gehee, te debo una flamita ¡Sabia que serias un excelente padrino!

-¿Qué? – miro a Lucy y ella negó con la cabeza.

-Vamos a tener un bebé – afirmo tocando el vientre de la peli azul – y ustedes serán los padrinos.

-¿Qué? – no puedo procesar la información.

-¡Quiero muchos hijos! Esta será la primera – mi cerebro se des configuró por un momento.

-¿Cómo sabes que será niña? - ¿Acaso está considerando todo lo que eso significa?

-Intuición – una mano toco mi hombro sacándome del trance en el que me había sumergido – no deberías preocuparte tanto flamita, es mi hijo y no tuyo.

-Yo – el rostro de preocupación de Lucy me puso aún más en alerta, debo calmarme; no quiero hacerle pasar otro mal rato – … me alegro mucho por ti amigo, siempre has querido una familia – la sorpresa pintada en sus facciones y el mutismo de todos me obligo a continuar – Pero con tantos agujeros asustaras a la pobre pequeña – me mofe de sus perforaciones para aliviar algo el ambiente.

-¿Solo eso? – Enarque una ceja – ¡espere una charla de media hora sobre lo estúpida que! – Levy le dio un codazo en las costillas y este callo.

-¿Serás su padrino Natsu? – la voz de la novia de mi amigo transmite calma.

-Sera un honor – sonreí – y por la manera que puedes mantener a Gajeel a raya veo que serás una gran madre Levy – me reí de mi propio comentario y todos me imitaron. Al menos por la cara de Lucy sé que está más tranquila.

Fue un día demasiado largo, la primera vez en mi vida que sentí un miedo tan real como este; mucho mayor al de ser abandonado. El temor a perder alguien tan significativo me marcará para siempre. Nada puede igualarse a ver el cuerpo de la rubia sin moverse sobre esa camilla. Los niños y todo el tema del embarazo de la peli azul carecen de importancia. Mientras pueda seguir disfrutando de la sonrisa cálida y gentil de Lucy puedo vivir.

-¿Seguro que no quieres ir a la fiesta en casa de Gajeel? – me pregunto por décima octava vez Lucy – irán Loke y Aries también, y.

-Algo me dice que tú eres la que prefiere pasar navidad con ellos antes que conmigo.

-¡CLARO QUE NO! – Se sonrojo – pero si lo estás haciendo por lo que oíste la semana pasada yo -.

-¿Qué cosa? – Me hice el desentendido, esperando volver a escuchar su afirmación – no recuerdo nada – falsa inocencia.

-¡No lo volveré a repetir! – se cruza de brazos y se acomoda frente al pequeño arbolito que armamos juntos. Suspire y termine de sacar el pequeño pavo del horno.

-¿Era algo sobre? – No me miraba – que yo era tu mejor regalo – lo poco que se podía apreciar de sus orejas, tras la bufanda me daban a entender que me escuchaba atentamente – y que no querías compartirme con nadie.

-¡Lo sacaste de contexto! – su espalda cubierta por un pullover rosa claro, más la bufanda y gorro blanco no me dejaban saber que expresión estaba haciendo. No volteara; deseo ver su rostro sonrojado más que nada.

Deje la comida sobre la mesa y me arrodille frente a ella en el suelo. Mis codos descansaron sobre sus muslos, mientras apoyaba las manos en mi mentón mirándola directamente a la cara. Se sobresaltó por la cercanía y alejo lo más que pudo su cuerpo hasta tocar el respaldo. Sonreí de oreja a oreja al ver sus mejillas con ese bello color carmín. No se hace una idea de cuánto quería pasar esta navidad a solas con ella, tampoco quiero compartir mi tiempo con Lucy. Nuestra primera noche buena, juntos; sin nadie que acapare su atención más que yo. No quería decírselo por miedo a obligarla a algo que ella no quería, pero otra fue la historia al conocer sus verdaderos deseos.

-Yo, yo solo dije que – desvió la mirada – que sería agradable pasar la navidad en casa – toque su mentón y volvió sus ojos a mí.

-¿Esta casa? – Asintió - ¿Y lo del regalo? – apretó los labios e inflo los cachetes.

-¡No hablaba contigo! – Sonreí – ¡Se lo dije a Levy y tú andabas de fisgón!

-Estaban gritando en su estudio, claro que las iba a escuchar.

-¡No sabía que la puerta estaba abierta! – Mosqueada trato de morder los dedos que sostenían su barbilla - ¡Cambie de idea! Ahora si quiero ir a la fiesta – en el segundo intento casi lo logro, entonces retire la mano.

-Tarde, le preste mi auto a Loke – de golpe se puso de pie, llevándome en el proceso directo al suelo.

-¡Iré a pie entonces! – puede ser tan testaruda a veces. Es gracioso y cada vez que meto con ella hace unos berrinches bastante infantiles, logrando sacarme una sonrisa.

-Entonces pasare solo la navidad – se detuvo frente a la puerta. Esto que hago es algo ruin, pero con un numerito como este se le pasara el enojo y volverá a ser la de siempre – ya que mi padre huyo y mi novia prefiere pasarla con sus amigos no me queda otra que -.

-También son tus amigos – no volteo.

-Pero yo no quiero estar con ellos hoy, solamente contigo me sobra y me basta.

-Eso es bajo – voltea, camina lentamente hasta su antigua posición mientras suspira resignada.

-Pero funciona – sonrió y ella me imita – además no mentía, quiero estar solo contigo esta navidad.

-¿Por qué?

-Es la primera que pasaremos juntos – expresión dulce y mirada soñadora; son solo algunas de las cosas que me fascinan de ella. Su cualidad de pasar del enojo a la risa.

-Entonces vamos – se colocó de pie nuevamente, tendiéndome la mano – una vez que la comida se enfría no sabe igual.

Mis recuerdos navideños no son muy buenos; la mayoría de las veces la pasaba solo en la mansión o con alguna chica para pasar el rato. No hubo cenas, ni regalos y mucho menos algo de compañía agradable. Papá se la pasaba viajando, no tenía ningún contacto con Zeref y Gajeel antes de Levy era aún peor que yo. Tal vez no tenga grandes manjares, ni mujeres con poca ropa dispuestas a hacer lo que yo les pidiera. Pero Lucy, escondida bajo los edredones, con una sonrisa infantil al abrir los pendientes en forma de corazón que le regale valía mil veces más. No esperaba un regalo de su parte, nunca había tenido uno; ni siquiera cuando mamá seguía con nosotros.

-Esto es para ti – una caja azul, con un moño rojo fue depositada en mis manos – Levy me enseñó a hacerla y aunque es algo larga yo… ¡Espero que te guste! - dentro del envoltorio había una muy larga bufanda de color blanco y una tarjeta que decía "Por mas navidades juntos" escrita a mano.

-¿Me la puedo poner? – inclino la cabeza y sonrió.

-Es tuya, puedes hacer lo que quieras con ella – sin regalos por más de 20 años, nunca hubo un obsequio para mí y en el mismo año esta mujer me ha dado 3. Dos en mi cumpleaños y uno ahora. Aunque este es el que más me gusta, porque lo hizo pensando en mí.

-Hmm – le había dado 3 vueltas alrededor de mi cuello y aun sobraba como para una persona más – definitivamente es larga – se sonrojo y agacho la cabeza - ¡Ya sé!

Estire su cuerpo hasta que estuvo sentada sobre mi regazo en la cama. Roja hasta las orejas miraba atentamente mis movimientos; le quite tela de su cuello, la avente al sofá y antes de que ella pudiera reclamarme algo, enrolle lo que sobraba de la mía en su nuca. Está de más decir que su rostro hacia competencia con las luces navideñas, sonrojada hasta donde se podía apreciar su piel. Me reí de esto y bese sus labios fugazmente.

-Mucho mejor ahora – sube la tela hasta su nariz, pero por la forma en la que me mira puedo adivinar su sonrisa bajo esta.

-Tonto – posa sus brazos alrededor de mí y me susurra al oído – tengo una sorpresa más para ti. Solo… perdóname si no es lo que querías – su comentario me sorprendió, así que me aleje de ella para poder entender a qué se refería.

Llamaron a la puerta segundos después de su declaración, desenredo su obsequio y fue hasta la entrada. Invitando a pasar al sujeto que vestía una larga gabardina negra. Cuando unos ojos iguales a los míos hicieron presencia en esa pequeña habitación me sobresalte… ¡¿Cómo?! ¡¿Qué hace él aquí?! ¡¿Cuándo regreso?! ¡¿Por qué me vengo a enterar ahora de esto?!

-Feliz navidad hijo – le hizo una reverencia a Lucy y ella se la devolvió –… gracias niña.

-Lo hice por Natsu – sus ojos chocolates me miraban expectantes – iré a casa de Aries para que puedan conversar tranquilos, si me necesitas llámame al móvil y

-¡Espera! – volteo en el marco de la puerta y sonrió – estoy cerca si te sientes solo – y se marchó.

El silencio que se formó con su partida fue tal, que estoy seguro de que podía escuchar la respiración de Happy debajo de la manta. Espere paciente a que el diera el paso y confesara su error; pero al no obtener nada respire profundo.

-No espere volver a verte tan pronto – bajo la cabeza – pensé que te tomaría uno o dos años armarte de valor.

-Tu novia es bastante convincente – se rasco la nuca – estoy listo para los gritos, los insultos o algo. Tu mutismo absoluto me desconcierta mucho más que lo anteriormente nombrado.

No sé qué puedo decirle, no he preparado todas la preguntas que quiero hacerle y realmente no espera que apareciera antes del tiempo que estime. Esta navidad debería ser solo nuestra "De Lucy y mía" ¿Cómo debo reaccionar a esto?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos vemos en el siguiente capítulo :3