¡Termine! Al fin pude hacerlo a tiempo, aunque me atrase un poco en el otro fic D:
Espero que les guste el capítulo y… ¡COMENZAMOS!
CAPITULO 27: Charla familiar.
Mi punto de vista.
Luego de la navidad todo fue más tranquilo, un año nuevo relajado junto a nuestros amigos y el papá de Natsu. Lo único que hice para contactar a mi padre fue enviarle el mismo correo que le mando desde que tengo 13 años a su vieja cuanta de e-mail. "Este año será mejor, mamá nos cuida desde arriba" Sinceramente no creo que él los lea, pero para mí son como una forma de limpiar mi conciencia y culparlo completamente de nuestra separación.
Las clases en la facultad comenzaron sin percances, Natsu se rehusó a volver a la mansión, aun a pesar de haberse amigado con su progenitor. Seguíamos compartiendo la cuenta del alquiler; y gracias a la amistad que el entablo con Loke, nos rentó un apartamento más grande que tenía en la planta de abajo. Según él lo había estado refaccionando, pero creo que se debe a que quiere demasiado a mi novio que nos lo "presto" Lo único que cambiamos fue la cama, el peli rosa consiguió una más acorde con su gran tamaño.
Se acercaban las fechas de los primeros parciales, cuando comenzó el desastre. Bueno, es algo exagerado decirlo de esa manera, pero Levy rompió fuente y tuvimos que correr a auxiliarla ya que Gajeel se hallaba de viaje. Natsu entro en pánico, no sabía cómo sostener a mi amiga para subirla al auto. El pequeño nació sin complicaciones, mi novio esperaba al padre en la puerta del hospital, mientras yo acompañaba a la agotada madre.
-Es muy bonito – hable bajito mientras acariciaba la mejilla roja del pequeño de cabellos negros.
-Es igual a Gajeel - ¿Sonó molesta acaso? – siento que solo serví de recipiente – no pude evitar reír por culpa de ese comentario - ¡No te rías! ¡Tampoco te gustaría que tu primer hijo se parezca únicamente a Natsu! – limpie la lagrima que se asomaba por culpa de la risa.
-Yo no quiero hijos – agrando los ojos sorprendida - ¿Qué? – Su expresión era graciosa – Natsu tampoco los quiere, así que no hay problemas.
-¿Segura? – asentí.
-Quiero terminar mis estudios, poder mantenerme por cuenta propia y escribir un Best Seller. Un hijo no encaja en ese plan.
-… Si tú lo dices – Su rostro era de tristeza total. Ha de ser depresión post parto.
-Lev, no te preocupes por mí - ¿Qué le está pasando? No pude averiguarlo ya que Gajeel entro atropellando, seguido de un peli rosa cabizbajo ¡¿Qué ocurre con todo el mundo?! ¡Es un día de alegría!
Al menos el pelinegro alegro el ambiente, ya que era gracioso verlo tratando de ser cuidadoso para cargar a su pequeño y aún más al atender súper concentrado las explicaciones que Levy le daba sobre cómo hacerlo. Mi novio se mantuvo al margen y no emitió palabra alguna desde que ingreso a la sala; respondiendo únicamente con monosílabos y una sonrisa distante. A las 3 de la mañana nos encontrábamos de camino a casa, dejando a la familia tranquila. El silencio era tan fuerte, que podía escuchar el tronar de las hojas bajo el auto.
-¿Discutiste con Gajeel? – me miro de soslayo.
-No – de nuevo la vista fija en la carretera.
-¿Paso algo con tu padre? – El mismo monosílabo - ¿Entonces?
-¿Qué?
-¿Por qué tienes ese humor? – tamborileo los dedos sobre el volante.
-¿Cómo te imaginas tu vida en el futuro? – me veo siendo una escritora de renombre, trabajando codo a codo con mis editores y… eso no es algo que quiera escuchar en este momento.
-¿Y tú? – apretó el cuero del auto con las manos.
-… Tengo una oferta del Manchester.
-¡Eso es genial! – Trago grueso - ¿O no?
-Debo ir a vivir ahí, sino no me darán el lugar - … - por lo cual dejare la universidad aquí
-… - no puedo seguirlo. No quiero dejar algo a la mitad, nunca lo hice y no comenzare ahora.
-¿No vas a decir nada?
-¿Qué quieres que diga?...
-Cualquier cosa estaría bien – no lo puedo procesar aun.
-¿Cuándo te iras?
-Los primeros días de Julio – asentí y voltee hacia la ventana. No quiero que vea cuanto me afecto su noticia. Aun no se ha marchado y mi corazón siente una soledad extraña – Lucy yo, sabes lo que opino sobre mi carrera y mi futuro.
-Ahora no quiero hablar Natsu – después de eso ya no me dirigió palabra hasta que llegamos al departamento. Y una vez que cerré la puerta del auto el acelero, doblando la esquina a una velocidad alarmante; para luego desaparecer de mi vista.
Solo tengo un mes y medio de tiempo para que estemos juntos. Yo me quedare en Oxford, no pienso abandonarlo todo para seguirlo, no abandonare mis sueños mientras el persigue los suyos. Quiero que alcance su meta, no soy quien va a ponerle freno… pero tampoco me alejare de la mía. He sacrificado muchas cosas para continuar aquí y aun si tú no estás cada mañana a mi lado sé que lo lograre. Volver a acostumbrarme a la soledad es lo que me asusta.
Su punto de vista.
Mi padre contesto todas mis preguntas y aunque cada vez que se excusaba me daban unas ganas tremendas de golpearlo, me calme una vez que me percate de cuanto se había preocupado por mí. No le guardo ningún rencor, no llenare mi corazón de odio nuevamente, Lucy me enseño bien. El nuevo semestre comenzó, jugamos el partido de apertura como todos los años y esta vez ya pude salir a la cancha desde el primer tiempo. Enorme fue mi sorpresa al enterarme de que un reclutador del Manchester había puesto sus ojos sobre mí. Al final del encuentro fue a charlar conmigo, ofreciéndome un puesto en su equipo y la posibilidad de ir a vivir allá, con los gastos pagados. Pero el tener que alejarme de Lucy me hizo dudar; sé que está feliz aquí y no creo que quiera seguirme en mi camino.
El parto de Levy se adelantó, y luego de una odisea para llevarla al hospital me toco esperar a que mi amigo llegara en la puerta del hospital. Me canse al ver que no llegaba y decidí ir a la habitación con las chicas para hacer pasar el tiempo más aprisa, de paso aprovechare para mirar al monstruito. Sin esperarlo, escuche a mi novia repetir las mismas palabras que yo decía sobre los niños, pero no lo tome tan bien como esperaba… ¿Por qué me afecto tanto? Mi estado de ánimo bajo unos diez puntos gracias a eso, y su amiga al percatarse de mi presencia trato de solucionarlo sin decirle nada, pero solo lo empeoro. Ella no espera un futuro conmigo… ¿Por qué debo renunciar al Manchester si ella no me considera un compañero digno?
Lo peor de todo es que elegí una manera muy poco agradable de comentárselo, no he hablado con el reclutador para aceptar el puesto y ya di por sentado que iría. La deje en la puerta de nuestro departamento, con el rostro inundado de tristeza y aunque este molesto, sé que hice una estupidez. No se merece eso, no quiero que sufra tampoco. Sé que una relación a distancia no funciona, tampoco estaría ¡TAN! Lejos… solo habría 261Km entre nosotros; algo así como 3 horas de viaje en coche. Pero apenas tenemos tiempo para estar juntos ahora y mucho menos podremos hacerlo si me voy allá. Se aburrirá de mí y me dirá por teléfono que termina conmigo.
No fui a casa esa noche, no tengo los pantalones para poder hablar con ella ahora. Mi padre no quiso recibirme, me llamo cobarde y me cerró las puertas de la mansión. Pero el muy tonto no cambio la cerradura de la casa que le había prestado a Lucy, y yo aún conservo la llave que me entrego. Estará algo sucio, pero me bastara para pasar lo que queda de la noche. Contrario a lo que creía estaba impecable, como si alguien estuviera viviendo aquí ahora.
-¿Natsu? – gire hacia la dirección de la voz.
-¡Tu! ¡¿Qué haces aquí?!
-Papá me presto la casa desde el mes pasado – Zeref me miraba sorprendido, yo lo estaba aún más - ¿Pero tú que haces aquí? Se supone que vivías con tu novia.
-Estoy… estaba… la verdad ya no tengo idea - ¿Qué ocurrió con Mavis? - ¿Y tu novia?
-Invito a sus amigos por un tiempo y… digamos que tuvimos una discusión – él no tiene problemas para contarme de su vida - ¿Y la tuya?
-… - yo no soy tan abierto como él – está en casa – fue a la cocina y volvió con dos cervezas en las manos. Una me la aventó sin dudar y la otra la abrió para comenzar a tomarla.
-¿Quieres quedarte? – mire la lata y luego a mi hermano… estamos distanciados hace tanto tiempo, y pensar que mi cobardía seria la punta de la lanza para volver a acercarnos.
-Seguro – me acomode en el sofá grande y el ocupo el individual. Espere un largo silencio o algo parecido, pero se me olvida que no es alguien muy rutinario.
-¿Por qué discutieron? – el dio un sorbo y me miro.
-No podría llamar a eso una discusión – mire el metal frio en mis manos – Fui fichado por el Manchester.
-Pues deberías decírselo a tu cara, porque aún no está enterada – sé perfectamente que no destilo felicidad - ¿No se supone que era eso lo que querías?
-Aun quiero – enarco una ceja – no lo sé… - mi cabeza es un lio ahora.
-Natsu - fruncí el ceño - ¿Cuál es el verdadero problema?
-Ya te lo dije – rodo lo ojos y yo suspire – cuando supiste que… Mavis estaba embarazada ¿qué hiciste? ¿Cómo te sentiste?
-¡LUCY ESTÁ!
-¡NO! – Grite – Ni siquiera quiere un hijo; ni ahora ni en un futuro.
-Igual que tu – al ver que no respondí volvió a hablar - ¿Hermanito?
-… si es con ella en un futuro no me molestaría – he de estar rojo como un cangrejo.
-¿Eres consciente de lo que acabas de decir? - ¿Tan malo es? –Tu… Natsu Fobia-Niños consideras siquiera la opción de tener hijos.
-¡No le tengo fobia! – Lo pensé un poco – bueno si, pero si fuera con Lucy estaría bien.
-No sé cómo tomaras esto pero… - lo miraba atento, esperando algo de sabiduría por mi hermano mayor – eres un idiota enamorado - … ahora estoy rojo pero de la ira ¡¿Por qué espere algo de este idiota?!
-¡¿CREES QUE NO ME DI CUENTA?! – Levanto las manos en señal de rendición - ¡Todo con ella me aterra y me encanta! Nuestra relación, nuestro presente y nuestro futuro.
-¿Qué opina ella? - … no lo sé, se lo pregunte y no contesto.
-Evadió mi pregunta.
-¿Cómo?
-Con otra pregunta – lo pensó un momento.
-¿Cuál? – trate de usar las palabras exactas que uso.
-Yo le dije ¿Cómo te imaginas en el futuro?
-Es una pregunta muy amplia, no es algo que puedas responder fácilmente.
-Ella solo dijo ¿Y tú? – Su cabeza callo como si la hubieran cortado - ¡¿QUÉ?!
-No evadió tu pregunta hermano bobo – me moleste por eso – solo estaba tanteando el terreno para saber que estabas esperando oír. ¡Eres un bruto cuando te lo propones!
-¡OYE! – Avergonzado me puse de pie - ¡No me lo dijo!
-Estaba entre líneas – fruncí el ceño – eso de estar demasiado tiempo el viejo Dragneel te volvió un tonto en todo lo referente al amor.
-No quiero escuchar eso del sujeto que embarazo a su primera novia.
-¡No era la! – Enarque una ceja – Bueno si lo era, pero al menos yo puedo mantener mis relaciones.
-¡Eso fue bajo! – comenzamos a pelear como cuando éramos niños, jalando nuestros cabellos y estirando nuestra ropa como unos tontos. Nos detuvimos únicamente porque la luz de un flash cego los ojos por un momento - ¡PAPÁ! – sorprendido me separe de Zeref, solo para lograr un derechazo en mi mejilla derecha - ¡MALDITO!
Luego de eso continuo todo, como si padre nunca hubiera entrado al lugar, golpes, patadas, mordidas y alguno que otro cabezazo; El mayor nos miraba desde arriba divertido. Me limpie la sangre que corría por mi labio y no pude contener la risa al ver el estado deplorable de mi hermano. Cuando sus ojos se encontraron con los míos me imito. Me estaba costando respirar y nos detuvimos al mismo tiempo.
-Hace siglos no armaban este jaleo – comento papá – me alegra que por fin puedan hablarse.
-Es gracias a la novia de Natsu - ¿Qué? – al fin puso a funcionar las neuronas de este bruto.
-¡Esa chica es un ángel! Es encantadora y lo ama muchísimo – sé eso.
-Aunque aún no sé porque. Es un inmaduro.
-¡Oye! – Pateo mi pierna y lo imite - … no sé qué hacer.
-Búscala – fue la respuesta al unísono de ambos.
Tienen razón, estoy haciendo exactamente lo mismo que mi padre hace cuando tiene miedo; correr. Con Lucy se puede hablar, por eso lo nuestro es tan agradable… por eso la amo.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Adelanto.
-Sabes, el hablo con Gajeel antes de que viajara… Dijo que no tendría problema en formar una familia más adelante si era contigo.
-Nunca me lo había planteado siquiera.
-Pues él sí.
