¡NO ESTOY MUERTA! Digo volví jejejeje UwU. Lamento muchísimo el retraso, pasaron un montón de cosas pero no olvide que debo subir la historia. Sigo haciéndola pero quiero que sepan que la tengo presente. Hare todo lo que pueda para subirla regularmente… Sin más que agregar que, espero que lo disfruten… ¡Comenzamos!

Su punto de vista.

Llegue al club unos 15 minutos antes de lo que acordamos con el reclutador. Estaba mirando a los jugadores entrenar cuando una mano se posó sobre mi hombro, al voltear un hombre de cabello castaño casi tirando a naranja me miraba molesto.

-¿Quién te dejo pasar muchacho? Esta zona solo está permitida para los jugadores y entrenadores.

-¡Lo siento! No estaba indicado nada y quería ver cómo sería mi vida de ahora en adelante – agrando los ojos.

-¿Eres Dragneel? – Asentí - No sabes cuánto ha alabado Jellal tu estilo de juego.

-Gracias yo… ¿sabe si está disponible ahora?

-Vamos, te acompañaré a verlo y luego volvemos aquí para ver de que estas hecho.

-¡Seguro!

Observar a los jugadores entrenar me lleno de un ánimo nuevo, ya quería comenzar y ver cómo sería mi vida de ahora en adelante. Sigo preocupado porque Lucy no me ha devuelto la llamada, si para la noche no sé nada de ella llamare a mi padre.

Mi punto de vista

Cuan ciertas sentía las palabras de Natsu en este momento… Los pulmones de papá colapsaron y tuvo un pequeño infarto. No paso a mayores pero ha estado dormido desde entonces. No responde a los estímulos y por supuesto no ha movido un solo musculo. Lo odie tanto como lo ame… pero ahora solamente pienso en que no quiero perderlo sin poder hablar bien con él. Al menos para tratar de entender todo lo que ha pasado desde la muerte de mamá. Porque cambio tanto, que paso realmente con el dinero.

-No puedes irte aun papá – quería creer que él me escuchaba – aun no te he dicho cuanto te he extrañado – no se movió – ni tampoco que soy muy feliz con mi vida como está ahora – nada – quiero que me cuentes historias sobre mamá o sobre cómo se conocieron. Como lo hacías cuando yo era pequeña ¿te acuerdas?

-Él no puede oírte pequeña – el señor Dragneel estaba parado en la puerta – mi hijo te ha estado llamando mucho, quiere hablar contigo – me tendió el teléfono – creo que te hará bien.

-¡Lucy!... ¡¿Mi amor que paso?!... ¿Estás bien?... ¿Tu papá está bien?... – todo lo que sentía se acumuló en mi garganta impidiendo que emita una sola palabra – Háblame preciosa, dime algo, lo que sea.

-… Te amo muchísimo – las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas, mire a papá y su semblante era el mismo. La única diferencia era que su mano sujetaba la mía aun en sueños.

-Nono princesa ¿Por qué lloras? Paso algo verdad – negué con la cabeza, olvidando que él no puede verme – Sabía que tenía que quedarme a tu lado, ya mismo voy para allá.

-¡No! No pasó nada yo… - suspire – papá ya está mejor – mentí. Oculte la verdad para no preocuparlo.

-No me mientas Lucy - ¡¿Cómo lo?! – Mi padre me conto lo que le ocurrió al tuyo – maldito chismoso - ¿Cómo sigue?

-… Aun no reacciona – me sincere – pero ahora al menos sujeta mi mano.

-Eso es bueno, ¿Estas preocupada?

-Si… Quiero poder hablar con el – afiance el agarre – quiero decirle tantas cosas.

-Y lo harás – lo decía con tanta seguridad que hasta logro convencerme.

-¿Cómo te fue? ¿Llegaste bien? ¿Qué tal el ambiente?

-Bien, si y estoy acostumbrándome –rio bajo – en ese mismo orden.

-Me alegro… - realmente estoy muy feliz por él - ¿Estás cansado?

-Bastante, me incluyeron al entrenamiento el día de hoy - ¿YA? – aunque creo que les guste.

-Claro que si mi amor, eres el mejor – rio – ¡oye! Lo digo enserio no te rías.

-De acuerdo princesa, soy el mejor.

-¡Listo! Así me gusta, se un niño obediente – rio con más ganas –y sabes –

-L… Lu… cky – mire a mi padre y tenía los ojos abiertos, respiraba pero con dificultad – H. la.

-Te llamo después mi amor, cuídate – baje el teléfono a los pies de la cama y sostuve sus manos - ¿Cómo te sientes papá? – Sonrió forzado – no hables mucho ¿sí? Traeré al médico – trate de levantarme pero su mano me sostuvo con fuerza - ¿Qué ocurre? ¿Quieres algo?

-Ma… Mal. Eta

-¿Quieres tu maleta? – negó con la cabeza - ¿Entonces?

-Car – tosió – Carrrr. Tas.

-Iré a buscarlas, no te esfuerces – asintió y fui a buscar su maleta en el ropero. No la abrí ni una sola vez, todo lo que el usaba era proveído por la familia Dragneel. Dentro de ella lo único que había eran cartas, cientos de cartas, dos para cada día del año. Comenzando desde la fecha en la que Natsu lo trajo, siempre ha sido maniático del orden y en estos papeles se puede ver. Están ordenados limpiamente.

-Tuy. As – mire todos los sobres y suspire. Mis manos temblaban… no soy tan valiente ahora mismo.

-¿Qué contienen? – sonrió triste.

-Mi… mi… Co ra zón .

-¿Puedo leerlas sola? – Asintió - ¿Quieres que las lea ahora? – El movimiento de su cabeza me da a entender que sí – las leeré ahora mismo – me coloque de pie – ¿necesitas algo antes de que me vaya?

-No – la voz rasposa y apagada removió cada parte de mi ser.

Arrastre la maleta hasta la habitación que usaba yo ahora para poder atenderlo. Me senté en el suelo y sentí el deja vu más grande del mundo… Lo mismo pasó Natsu. Agarre la carta del día 1 y comencé.

"Para mi amada hija

Probablemente ya no quieras saber nada de mí y créeme que lo entiendo, he sido el peor padre del mundo. No supe aprovechar el tiempo e hice cosas horribles a la única persona que realmente me quería.

Te pareces mucho a Layla… Realmente fuiste una niña "bendecida" Sé que serás una persona inmensamente feliz, así mismo como ella. Disculpa todo lo que he hecho hasta ahora, juro que cambiare y te volveré a buscar cuando sea una persona digna de estar cerca de ti. Tal vez no te interese, pero estoy camino a encontrarme con tus abuelos. No los querías y aunque no lo creas a mí tampoco me agradan. Siempre fueron demasiado estirados… se parecen a mi verdad

Espero que ese joven te cuide y sepa ver a la gran mujer que tiene a su lado.

Con cariño papá"

Muchas de ellas eran sobre su estadía en Alemania y como le estaban saliendo las cosas. La de mi cumpleaños era diferente.

"Para mi amada hija Feliz cumpleaños!

Ha pasado mucho tiempo desde que supe algo de ti.

Estaba increíblemente preocupado, pero sigo creyendo que estas mejor sin mí. Estaba mirando unas fotos de cuando eras pequeña y… Te pareces mucho a Tu madre...Sé que seremos capaces de encontrarnos de nuevo y podremos decirnos todo lo que hemos callado. Estoy dispuesto a responder todas y cada una de tus preguntas. Que te diviertas en este día tan especial.

Estoy preparándome para finalizar algunas grandes negociaciones. Me mantiene ocupado, pero aun así simplemente pienso cuando estaba completo. Pienso cuando estaba contigo y Layla cada día.

Eres el orgullo de Layla y mío. Todo lo que quiero es que vivas bajo el camino en que creas. Espero verte de nuevo pronto.

Con cariño papá"

Es la primera vez en toda mi vida que ha dicho que estar orgulloso de mí y aunque estoy sumamente feliz, creyendo que lloraría… ni una sola lagrima ha asomado por mis ojos.

"Para mi amada hija

Tengo una mala noticia que darte, estoy enfermo… Tengo cáncer. Aun no asimilo lo que acaba de decir el médico. Dijo que aún estoy a tiempo para tratarlo, así que hare el mejor intento para mejorar y así poder compartir más contigo.

Tal vez no quieras saber nada sobre como estoy, pero eres la única persona a la que me interesa seguir viendo. Tus abuelos dijeron que me ayudarían ya que el negocio que te mencione antes no salió muy bien. Espero poder darte buenas noticias.

Te quiere papá"

Te quiero… eso no recuerdo haberlo escuchado nunca. Capaz era muy pequeña la última vez que me lo dijo y por eso no lo recuerdo. Luego de esa solo habían dos cartas más, una de ellas explicaba que el cáncer había hecho metástasis en los pulmones y ya no servían las quimioterapias. Que mis abuelos habían decidido enviarlo junto a mí en contra de su voluntad ya que no quería ser una carga para mí.

"Para mi amada hija Lucy

Me han dicho que no debo esforzarme demasiado ya que solo empeoro mi situación, pero por lo menos he de decirte una cosa. Lucy pequeña, no te haces una idea de lo feliz que fui cuando a tu madre y a mí nos informaron que serias una niña. Que la primera vez que te sostuve en mis brazos y me sonreíste el mundo cobro un nuevo sentido. Lamento tanto haberte hecho daño, lamento cada vez que me desquitaba contigo luego de que algo salía mal. No supe comportarme como el adulto responsable que tenía que haber sido.

Ya no puedo reparar todo el mal que te he causado, pero si me lo permites; intentare pasar lo que resta de mi tiempo contigo.

Tengo que decirte de una vez por todas de manera clara…

Lucy...siempre...te he"

-…- solté el aire que estaba guardando en mis pulmones y fui corriendo a su habitación, él ya estaba dormido para esa hora, pero eso no impidió que sostenga su mano - Yo también papá. Siempre te he amado - le dije al borde de las lágrimas.

Esa fue la primera noche que pase en su cuarto velando sus sueños, quiero que me vea aquí una vez que despierte.

Su punto de vista

-Te lo dije Gildartz – el reclutador codeaba al entrenador luego de que derribé a cada uno de sus jugadores - ¿Estas contento?

-¡Pero eres una maquina niño! – Golpeo mi hombro y me queje - ¿Dónde aprendiste a jugar así?

-Estoy entrenando desde los 12 años – sonreí - ¿Puedo quedarme? – ambos se miraron y Jellal me tendió la mano.

-Bienvenido al equipo Natsu.

Ya habíamos hablado de cuando comenzarían las clases, de que tenía libre los días sábados desde la tarde y domingo todo el día, salvo cuando había partidos. Que me quedaría en los dormitorios del club y de ahí podría ir a la universidad. Mis clases eran de lunes a viernes y comenzaban en dos semanas. Todo parecía estar en orden, fui por mis cosas al vehículo y una vez que recogí mi teléfono de guantera me percate de las 35 llamadas perdidas de mi padre. Aterrado lo llame y al primer tono contesto.

-¡¿Dónde te habías metido hijo?!

-Estaba entrenando yo… ¿Qué ocurrió? ¿Lucy está bien?

-Llámala hijo, su padre tuvo un pre infarto, sus pulmones colapsaron.

-La llamaré, gracias por avisar pa!

Corte con él y trate de hablar con mi novia, pero no contesto ni una sola de mis llamadas. Supuse que si necesitaba ayuda me llamaría pero eso no paso, entonces volví a llamar a mi padre y le pedí que me pase con ella.

-¡Lucy!... – no hablaba - ¡¿Mi amor que paso?!... nada de nuevo - ¿Estás bien?... vamos nena me estoy desesperando - ¿Tu papá está bien?... - ya no puedo más –Háblame preciosa, dime algo, lo que sea.

-… Te amo muchísimo –se notaba a leguas que estaba llorando, mi corazón se contrajo solo al sentir que ella estaba mal.

Trate de calmarla, de saber por su propia boca que fue lo que ocurrió. Me arrepentí de haber venido y haberla dejado sola, sabía que ese mal presentimiento era por algo. Intento mentirme, como si fuera que mi padre no me hubiera contado lo que paso. Recién al verse descubierta se abrió a mí, siempre supe que ella lo extrañaba, que necesitaba tiempo con él… con el real no con esa basura que le vendió en su peor momento.

-Quiero decirle tantas cosas.

-Y lo harás – sé que tendrán tiempo. No creo que la vida sea tan hija de puta como para llevárselo antes.

Conversamos sobre mí después, sobre cómo iba todo por acá. Le comente vagamente, ella me recordó que me considera el mejor y hasta no oír de mi boca que opinaba lo mismo no cedió. No pude evitar reír por sus ocurrencias – Y sabes – se quedó en silencio y una voz muy bajita la llamaba por si nombre – Te llamo después mi amor, cuídate –¿Qué? No.

-¡Espera Lucy! –ya había cortado… ¿Ese era su papá?

No pegue un ojo en toda la noche, no podía dejar de preocuparme por ella. A la mañana temprano fui a desayunar en el restaurante del Club y un madrugador reclutador estaba hablando animadamente a su teléfono. Le decía que la amaba y que extrañaba tanto pasar más tiempo con ella. Al verme sonrió y me pidió que me acerque, obedecí ya que no quería ser desconsiderado.

-Te presento a la mujer más hermosa del mundo Dragnel – dijo girando la pantalla de su teléfono hacia mí. Casi caí de espaldas al percatarme de que se trataba de mi profesora en el instituto Fairy.

- ¡Maestra! – exclame sorprendido.

-¿Dragneel?

-¿Se conocen? – cuestiono Jellal.

-Era mi alumno Amor ¿Qué haces por ahí Dragneel? ¿Sigues metiéndote en problemas? – Si ella habla mal de mí el reclutador me marcara antes de hacer algo.

-Si eso hizo que este muchacho juegue así amor, valió la pena – carcajeo y yo lo imite tratando de salir del problema pero ni se te ocurra causarme problemas aquí ¿oíste? su voz fue tétrica y me dio aún más miedo de Erza.

-Como el cristal – exclame asustado.

-Perfecto – volvió a mirar a la pantalla – hablamos después amor, que tengas un buen día – se la voz en el teléfono se despidió también y luego me miro serio – No temas Dragneel, lo que dije es en serio – incline la cabeza – lo que hayas hecho en tu época de adolescente no me importa, lo que hagas a partir de ahora es otra cosa.

-Vine con la intención de ser el mejor señor – sonrió – planeo serlo, se lo debo.

-No me debes nada – no me refería a Él. Lucy es quien merece que sea el mejor, por ella daré el 100%

Terminamos de comer y comenzamos con la rutina que será mi guía a partir de ahora en adelante. Aunque en este momento lo único que quiero, es correr junto a mi novia y abrazarla hasta unir todos sus pedazos de nuevo… Espera por mi preciosa, el fin de semana estaré contigo.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

¡Hasta la próxima! Prometo hacer todo lo posible para subir rápido el siguiente D: