JEJEJEJEJ Lo prometido es deuda, volví con el siguiente capítulo ni bien lo termine :3

Espero les guste… ¡COMENZAMOS!

Mi Punto de Vista.

Papá siguió durmiendo por casi 24hs, no sé si eso es bueno o malo ya que por lo menos así no sufre. Despertó y nada más al mirarme trato de sonreír, vio mi mano sosteniendo la suya y cerró los ojos antes de suspirar. Bese su mano y le sonreí de nuevo.

-Yo también te amo papá – parpadeo sorprendido y pequeñas lágrimas se deslizaron por sus mejillas – y aunque no sé cuánto tiempo nos queda, quiero aprovecharlo al máximo – acaricie sus mejillas limpiando sus lágrimas – me encantaría saber que paso… ¿porque cambiaste tanto?

- Yo – comenzó a toser – Lo. Lo siento – se nota como le cuesta pronunciar cada palabra – me re – una pausa – me recordabas a Layla y – comenzó a lagrimear con más fuerza – lo siento.

-No te preocupes, ya paso… - sonreí – lo importante ahora es recuperar el tiempo perdido – no dejo de llorar en ningún momento – calma papá eso te hará daño.

-Soy, Soy F. Fe. Feliz – acaricie su cabeza.

-Yo también – no es algo sencillo, pero creo que si mamá siguiera aquí conmigo me hablaría de que debo perdonarlo y de cuanto me ama.

La semana transcurrió tranquila, el no mejoraba por supuesto, pero tampoco se ponía peor. Natsu no se volvió a contactar conmigo y aunque estaba muy preocupada por él lo deje estar. Seguro está ocupado y por eso no puede contactar. Lo veré el fin de semana de todas maneras…

Eso pensé, pero no sucedió… Natsu no apareció, no llamo, ni siquiera a su papá le dijo algo. Llame al club a tratar de saber algo de Él y me dijeron que no podían darme esa información sin ser su familiar, le pregunte si le paso algo y me volvieron a recalcar que solo a un familiar pueden darle los detalles. Corrí junto al señor Dragneel para que el llamara y cuando lo hizo su rostro paso a ser blanco y su semblante me daba muchísimo miedo.

-Entiendo… Si, ahora mismo salgo para allá – colgó.

-¡¿Qué paso?! – Me mira y se aclara la garganta - ¡Dígame!

-Mi hijo sufrió un accidente – la noticia me hizo sentar automáticamente – despertó y no tiene idea de donde esta o que paso…

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo paso?! ¿Él está bien? ¿Esta entero?

-Dicen que sí, pero tengo que ir a verlo. No quiere estar ahí – ¡Dios mío! – ya mismo voy a buscarlo.

-¡Lo acompaño!

-No puedes dejar a tu padre solo, mañana por la noche estaremos aquí, no te preocupes. El estará bien ya verás – coloco su mano en mi hombro y camino hacia la puerta – salgo de inmediato, quédate tranquila.

Como si eso fuera fácil… me pase una toda esa noche y el día siguiente con el corazón en la garganta, rogando porque él estuviera entero. La memoria la puede recuperar, o incluso si eso no pasa se pueden crear recuerdos nuevos. Pero que le haya pasado algo que frustre su carrera o su futuro es más complicado, y sobre todo para alguien como Natsu. Papá se quedó por suerte descansando, no estaba al tanto de nada de lo que pasaba y eso es lo mejor. No quiero preocuparlo en vano; Llegaron a las 3 de la mañana, yo estaba despierta mirando por la ventana.

-Llegamos – anuncio su papá, me pare frente a él y me miro de pies a cabeza para luego agregar.

-Cada vez las eliges más jóvenes papá – paso de largo y mis ojos se aguaron. Con esas simples palabras destrozo mi corazón.

-Ella es tu novia hijo – volteo sorprendido – Es Lucy, te acuerdas que te la mencione en el auto – ahora si tomo mucho tiempo mirándome, escaneándome, buscando alguna pista seguramente. Yo intentaba con todas mis fuerzas que las lágrimas no bajaran por mis mejillas al sentirlo tan frio.

-¿Cómo dijiste Lucky? Como sea, todo lo que paso entre nosotros no lo recuerdo nena. Solo sé que en este momento no estoy interesado en tener nada serio con nadie, de hecho siempre he seguido la filosofía del comer e irte – esto parecía una broma de muy mal gusto, ni siquiera cuando estuvimos en cañada fue tan brusco – así que no te lo tomes personal pero, no va a funcionar lo nuestro.

-Agradece – me trague mis lágrimas, este no es Natsu, ¡no es MI NATSU! – que estas convaleciente o te haría tragar cada una de tus palabras. No eres Natsu y esperare pacientemente a que vuelvas a serlo.

-Parece que no entendiste linda, yo – lo corté, debo calmarme o explotare en llanto y diré muchas cosas que no siento.

-Tu nada, mejor te callas porque nadie pidió tu opinión – mire al señor Dragneel y él no sabía que decir – muchas gracias por su ayuda, le ruego que mi padre pueda quedarse aquí, no quiero tener que trasladarlo en su estado.

-¡Por supuesto! Tú también puedes quedarte – mire a mi novio y él no entendía ni J de lo que pasaba.

-Solo me quedare en la habitación donde está mi papá no ocupare ningún otro espacio. Muchas gracias – voltee hacia él y suspire, no es su culpa, no debo enojarme con él – me alegra que estés bien Natsu, espero que te recuperes pronto – suspire e inevitablemente una lagrima bajo por mi mejilla – te amo muchísimo.

Tenía tantas ganas de abrazarlo, de comerlo a besos y acariciar su rostro. Pero esa persona que está ahí, solo es el cascaron de quien más amo. Lo incomodare si me acerco demasiado y no quiero que me odie o piense mal de mí antes de volver a conocerme. No sé si su estado es permanente, pero ruego a todos los dioses que no lo sea.

Su punto de vista.

¿Dónde estoy? Me duele absolutamente todo el cuerpo, lo último que recuerdo es que papá me obligaría a ir a ese estúpido país ¿Sera que ya lo hizo? ¿Estoy en Canadá? Cumplió su palabra y me mando como castigo, porque no tengo ni la más pálida idea de que paso. Un hombre de cabello azul y una cicatriz en el ojo entro por la puerta y me miro sorprendido, le grito algo a alguien, para después acercase a mí.

-¡Dragneel! ¿Cómo te sientes? ¿Recuerdas algo del vehículo que te atropello?

-¿Quién eres? – porque me habla como si me conociera.

-Soy Jellal, del Manchester – levante mi ceja y eso ocasiono que mi cabeza me doliera horrores.

-¡Shit! – sostuve mi rostro y escuche la voz gruesa de un hombre detrás del peli azul.

-Es normal el dolor, sufriste un golpe muy fuerte en la cabeza. Sin contar que tienes 2 costillas rotas – lo mire como pude – Mi nombre es Ichiya Vandalay Kotobuki, soy el doctor que se encarga de su caso.

-¿Caso?

-¿Cómo te llamas?

-Natsu Dragneel.

-¿Cuántos años tienes?

-¿Qué clase de pregunta es esa? Tengo 18 – por las caras que pusieron creo que dije algo malo – ¿o no?

-¿Dónde estás estudiando?

-No tengo idea de para que tantas preguntas, me dirán de una vez que es lo que ocurre o dejen que vaya a mi casa.

-Hijo tu – hablo el hombre de pelo azul – estas en las instalaciones del Manchester, un vehículo te atropello hace 2 días y estuviste desmayado desde entonces. Yo te encontré en las afueras del estacionamiento cerca de tu auto.

-¿De qué demonios hablas? ¿Qué haría yo en el Manchester?

-Acabas de comenzar a jugar con nosotros, salías de un entrenamiento cuando te ocurrió eso.

-Wow, despacio. ¿Cómo es que un adolescente está jugando aquí?

-Estas en la universidad hijo, tienes 21 años. Tratare de contactar con tu familia, necesito que vengan junto a ti.

-Quiero irme ¿Puedo?

-Cuando hable con tus familiares podrás irte. Espero que te recuperes, vendré a verte mañana. El doctor me explico que sufría de una pérdida de memoria temprana, pero son 3 años de mi vida que no recuerdo. ¡3 COCHINOS AÑOS! ¿Qué hice durante todo ese tiempo?

Mi padre vino a buscarme el miércoles para llevarme a casa, él recogió algunas cosas y le dijo al peli azul que ni bien haya mejoría me contactaría con ellos. Nunca se me cruzo por la cabeza jugar de manera profesional ¿Por qué lo habré hecho?

-¿Te sientes bien hijo? – ya estábamos de camino a casa.

-La verdad me siento perdido… ¿Qué hice durante todo este tiempo?

-¿Qué es lo último que recuerdas?

-Estabas súper molesto, dijiste que iría a Canadá junto a la amargada de tía – asiente - ¿Fui?

-Fuiste, estudiaste un año y regresaste. Eras otra persona.

-¿Por qué?

-Te enamoraste de una muchacha y ella está en casa ahora esperando por ti – carcajee.

-Ya seguro, me enamore de una canadiense – solté con burla – lo único que falta que me digas es que ESA mujer es una buena persona – no dijo ni una palabra.

-Has pasado por mucho hijo, esperare a que te recuperes y luego veremos la manera de ayudarte a recordar. Lucy, tu novia seguro nos ayudara.

-Ya, mi "novia" ¡seguro será de muchísima ayuda!

-Cuida como la tratas hijo, no quiero que te arrepientas luego – no podía evitar sentir gracia con todo lo que me decía. Yo JAMAS me mezclaría con alguien de allá. Esa vieja bruja seguro las contagió a todas.

Llegamos a casa de madrugada y al entrar a casa una rubia bastante hermosa de ojos chocolates estaba parada a mitad de la sala. Pensé que era alguna de las conquistas de papá, pero por lo que me dieron a entender ella era Lucy, mi novia. No quiero nada con ella, no sé cómo era antes, pero ahora soy el yo de siempre y una mujer no es algo que necesite. Para que amarrarme si puedo tener a cualquiera.

-Agradece – su voz sonaba cortada, por algún motivo eso me dolió. No lo demostrare obviamente – que estas convaleciente o te haría tragar cada una de tus palabras. No eres Natsu y esperare pacientemente a que vuelvas a serlo – esta niña es tonta y algo masoquista.

-Parece que no entendiste linda, yo – me interrumpió e hizo que me atragantara con cada una de las palabras que estaba por decir.

-Tu nada, mejor te callas porque nadie pidió tu opinión – hablo con mi padre después de eso y le pidió que el suyo pudiera quedarse aquí ¿Ahora somos un albergue? Mi viejo no tuvo problemas, e incluso la invito también. Ella le dijo que solo se quedaría con su papá. Me miro y sus ojos a punto de llorar me destrozaban sin que entendiera porque - me alegra que estés bien Natsu, espero que te recuperes pronto – me duele el alma – te amo muchísimo - ¿Qué demonios me ocurre? ¿Por qué quiero correr y abrazarla?

Subió las escaleras y escuche como cerraba una de las habitaciones del segundo piso. Mi progenitor me miraba molesto y yo me encogí de hombros. No sé quién es ella, pero algo dentro de mí me hace sentir como una mierda por haberle hablado así. Tal vez si me mantengo a una distancia prudente se me pase. No quiero saber nada de lo que ocurrió entre nosotros, creo que así estoy mejor.

El señor se estaba quedando en mi habitación, tuve que ir a ocupar la que usaba antes Zeref. Tenía muy pocas cosas aquí, mi teléfono tampoco sé dónde está. Después del accidente lo habré perdido. Desempaque todo y al poco rato escucho como Gajeel grita desde el otro lado de la puerta exigiendo verme. Molesto me fui a abrir la puerta y el me miraba preocupado, cargaba a un bebe en sus brazo.

-¡FLAMITA! – me abraza y luego de quejarme del dolor en las costillas me suelta - ¡Lo siento! Levy no me perdonara si te hago daño.

-¿Y ese bebé? – levanta una de sus cejas.

-Es mi hijo – tosí inevitablemente - ¿Estas bien amigo?

-Algo perdido – camine hasta la cama y me senté en ella - ¿Tienes un hijo? ¿Cuándo te casaste? ¿Qué demonios está pasando? ¡No me digas que fui a tu boda y no recuerdo!

-¿De qué hablas? Tu ayudaste a Levy para que pudiera llegar al hospital ¿No lo recuerdas?

-No, lo siento… mi cabeza me duele horrores, como quiere recordar todo ahora – Por algún motivo ese bebe, que normalmente me causaría preocupación solo me hace pensar en la rubia de ojos chocolates – felicidades amigo.

-¿Qué te ocurrió? - se acomodó a mi lado.

-Dicen que un auto me atropello, pero realmente no recuerdo absolutamente nada. Perdí 3 años de mi vida, viejo…

-No te preocupes, los recuperaras. Seguro la coneja te ayudara a recordar todo – lo mire con una risa asomada en los labios.

-¿Quién demonios es la coneja? ¿Una stripper?

-Soy yo – la rubia estaba parada en la puerta – supuse que necesitarías tus cosas – tenía un bolso en sus manos y un hombre pelirrojo la acompañaba – aquí está tu gran amigo Loki, espero que a ti si te recuerde – no quería ofenderla, siento que estoy sumando una lista de tonterías con esta mujer.

-Oye espera – trate de sujetar su mano, pero me detuve a ver lo que estaba por hacer – no, no sabía que hablaba de ti.

-No te preocupes, te lo dije – Me entrego el bolso – tú no eres mi Natsu – carajo ¡¿Por qué me afecta tanto?! ¿Sera que realmente yo la amaba? – Los dejó a solas - Una vez que cerró la puerta, me quede parado frente al desconocido con ojos curiosos ¿De dónde lo conozco? Me entrego la mochila que tenía en su espalda y luego se rasco la cabeza.

-¿No eres mi amigo verdad? – la pregunta me descoloco – no me recuerdas.

-Lo siento viejo, pero no… 3 años son los que se borraron de mi memoria.

-Entiendo ¿quieres que me vaya? – lo pensé por un momento y luego negué con la cabeza.

-No soy de muchos amigos y si me dicen que tú eres uno por algo ha de ser – mire a Gajeel y él me sonrió – pasa.

-Sabes flamita, aun a pesar de haberla olvidado te comportas mejor – enarque una ceja – antes eras un cerdo – carcajeo y yo fruncí el ceño.

-Eso no es verdad – me acomode en el escritorio y trate de imaginar cómo era yo durante estos años que pasaron – oye… - como pregunto esto sin verme tan idiota - ¿Yo… sabes si estaba enamorado de Lucy?

-¿Enamorado? Enloquecido seria la palabra exacta – rio con fuerza – te bancaste casi un año en un departamento de 5*5 con tal de estar con ella – mi rostro se desfiguro ¡Yo jamás haría eso!

-¡Mientes! ¿Qué haría Natsu Dragneel en eso?

-En realidad dice la verdad, yo soy el dueño de departamento. Ustedes se quedaban ahí. Iban a la misma universidad, incluso te molestaste cuando te ofrecieron el trato para ir a Manchester ya que no la querías dejar sola – sentí que el color subió a mis mejillas.

-Yo no – Gajeel me tiende su teléfono - ¿Qué? – lo tomo y en él se muestra una foto de nosotros, junto a unas cuantas personas que no reconozco. Agarraba la cintura de la rubia y sonreía como nunca en mi vida recuerdo haberlo hecho.

-Ese eres tu flamita, el verdadero tu – comencé a correr las fotos y luego de ve de ellas, en las que parecía un niño por el aura que emitía, me sentí fatal – la coneja ha hecho de ti una mejor persona.

-Lucy te ama tanto… - agrego el pelirrojo, sé que dijo algo mas pero no lo escuche. Mi cabeza solo podía pensar en la forma en la que esa rubia me miraba en las fotos y… la manera tan dulce en la que sus labios formaban una sonrisa.

-Fuiste un perro con ella, por suerte supo manejar tu horrible carácter – rieron ambos – incluso se banco el tema de tu mamá – el pelirrojo codeo a Gajeel.

-¿Qué paso con mamá? – una imagen cruzo por mi cabeza, era yo de bebé, con el cabello negro y los ojos oscuros. Mi cabeza me dolió y tuve que sujetarla porque sentía que en cualquier momento me explotaría.

-Lo siento, no debí decir eso. Sera mejor que te tomes las cosas con calma amigo, cuando sea tiempo lo recordaras – dijo… Loke.

-O tal vez no le recuerde nunca – el pelinegro se quejó cuando mi amigo lo volvió a golpear.

-Lo harás bien.

A los pocos minutos ambos se retiraron dejándome aún más confundido de lo que ya estaba. Quién demonios es la persona en la que me convertí. Tengo amigos nuevos, luego de no haber tenido ninguno al cabo de 5 años… Lucy… Lucy… mi Lucy…

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos vemos en el siguiente capítulo. ¿Reviews?