¡BUENAS! Les traigo el siguiente capítulo, Natsu sigue peleando con sus recuerdos. Estos lo persiguen en sueños y no encuentra una forma de expresar lo que realmente piensa. Comenzamos!
CAPITULO 33
Su punto de vista.
Esta mujer me va a volver loco, siento su perfume y mi cuerpo reacciona como el de un adolescente. Tenerla todo el tiempo en casa no ayuda a mi salud física y mental. La sueño, no sé si son cosas que pasaron o son simple fantasía de mi mente confundida. No quiero admitirlo pero disfruto tanto de su cercanía que me asusta. Reír con ella me llena y cuando me entrego las llaves pase noches en vela tratando de descifrar a que pertenecían. Hoy fui a verla y en su lugar se hallaba una pequeña, con él bebe de Gajeel en brazos.
-¿Y Lucy? – No la salude siquiera, fue tanto mi descontento que soné como un idiota – lo siento. Soy Natsu, ¿y tú eres?
-Realmente no recuerdas nada – negué y ella suspiro – pobre Lu-chan. Soy Levi, la novia de Gajeel.
-¡Oh! Se consiguió una novia muy bonita – reí al imaginarlos juntos – pareces una mujer decente a lado de ese cacharro – ella rio y luego se puso seria.
-Lucy fue al departamento que tenían juntos – ¿nuestro? ¿Al que me había dicho Loke? – si no recuerdas donde queda puedes seguirla, maneja como una anciana. Va por la misma calle que choca con la entrada de la mansión.
-Gracias – ni siquiera dude en seguir su consejo. Le encontré en cuestión de minutos y la seguí. El parque se me hacía tan familiar, los edificios, todo. Sé que he estado aquí antes, estaba tan perdido intentando recordar que casi no me percaté de que Lucy corría de un gordo desagradable. La sujetó del cabello y jalo su cuerpo con tanta fuerza que la hizo caer, mi sangre hirvió y una rabia insana se apodero de mí. En mi mente repetía una y otra vez que esta vez debía matarlo, no sé quién es pero si puedo me cobrare todas las que me debe; Unos sujetos me alejaron de él evitando que terminara con mi cometido. Grite y maldije como nunca antes lo había hecho, solo volví a la realidad cuando ella me hablo. La nostalgia y el miedo se apoderaron de mí, por algún motivo sentí que podía perderla. Era una sensación tan real, que creo que ya la he vivido.
-¿Qué haría yo sin ti? – apreté su cuerpo contra el mío tratando de enterrarla en mi pecho - ¡No vuelvas a preocuparme de ese modo! – Sentir tanto miedo por alguien no puede ser normal – ¡menos mal llegue a tiempo! ¡Si no decidía seguirte ese loco pudo haberte matado! – mire su rostro como si fuera a desaparecer en cualquier momento.
-¿Recordaste? – Ojalá pudiera recordar todo de ti – entonces como… ¿Cómo llegaste hasta aquí? – tener que sincerarme y declararme oficialmente un acosador no me gustaba, pero no quiero mentirle; no a ella. Aunque ya lo dije inconscientemente, menos mal no se percató de ello.
Ese monstruo casi asesino a una chica, no la conozco pero por lo que pude ver es la amiga de Lucy y el interés romántico del pelirrojo. La acompañe en todo momento y al escuchar a Loke hablándome así me sentí peor… decirle lo que siento… Pero ¿Qué es? La quiero cerca, es una sensación de necesidad que nunca antes había sentido. Le tengo miedo a esto, no sé qué esperar y no me gusta.
La acompañe como pude, pensé que se quedaría a cuidarla y el simple hecho de ver a esa mujer en la cama me hizo sentir pésimo, como si estuviera viendo a Lucy ahí y no a una extraña ¿Sus manos seguirán teniendo esas cicatrices? ¿Qué cicatrices…? ¿Qué paso para que ella las tenga? ¿Cómo yo sé eso? Tantas imágenes rondaban en mi cabeza, no creo que sean inventos de mi mente, seguro son mis recuerdos que buscan salir a flote.
La traje de nuevo a casa y luego de agradecerme fue directo a ver a su papá. Verla tan frágil, parecía que podía romperse en cualquier momento. Su llanto lograba que mi ser entero se estremeciera, sentía tanta tristeza al igual que ella ¿Superaste todos tus miedos con Lucy? ¿Tu? Natsu Dragneel te rendiste ante una mujer y no cualquier mujer, una canadiense… Es hermosa, no puedo negar eso. También es inteligente y basta graciosa. Tiene la mezcla exacta entre timidez y valentía.
Se quedó dormida, recién ahí cogí el coraje para acercarme a su lado. La arrope con una manta y me quede contemplando su rostro. Tome sus manos y efectivamente estaba llena de cicatrices… - ¿Cuánto significabas para mi Lucy?
-To-Todo – esa voz me sorprendió, pensé que estábamos solos. Mire hacia la cama y el señor se encontraba despierto.
-Lo siento, lo desperté – negó con la cabeza y sonrió. Me sentí avergonzado al verme descubierto – los dejo solos – sujeto mi mano deteniendo mi escape. Lo mire sorprendido y más aún cuando apuntaba su chaqueta que se hallaba en un sillón ubicado cerca de la ventana - ¿tiene frio? ¿Quiere que suba la calefacción?
-Bus – ca – no entendía a qué se refería pero hice lo que me indico. Dentro de uno de los bolsillos se hallaba un papel bien doblado.
-¿Qué es? – me hace un gesto con la mano para que lo mire. Era una carta, hecha a mano… por mí - ¿Cuándo se la envié? – frunce el ceño y tose con fuerza – ya, la leeré ¿sí? – sonríe y yo suspiro.
"Estimado señor Heartfilia
Le saluda Natsu Dragneel. No he podido conocerlo durante mi estadía en Canadá, ya que siempre se encontraba de viaje. Por si no lo sabía soy el novio de Lucy, y justamente es por ella que le escribo esta carta.
Ya que no sé otra cosa más que su dirección. Se la envió con la esperanza de que la lea y pueda venir a Inglaterra a ver a su hija. Nos enteramos de sus problemas financieros y ella está muy preocupada por Usted y no soporto verla sufrir.
SI su respuesta es positiva escriba un correo electrónico a la cuenta que le indico más abajo, de tal manera que podamos ponernos de acuerdo y coordinar las fechas. No se preocupe, los gastos correrán por parte mía. Siempre que pueda ver a Lucy tranquila valdrá la pena.
Espero una respuesta. Me despido y le deseo mucha suerte si es que no llego a tener contacto"
-¿Yo se la envié? –el gesto que uso me hizo sentir estúpido – claro que fui yo… es mi letra.
-Cui. Cuida. La – acaricia la mano de Lucy – Cu. Cuando no este.
-Yo no creo que ser lo mejor para su hija – una lagrima corría por su mejilla y mi corazón estrujaba – no la recuerdo. Sé que algo fuerte nos une, pero no lo recuerdo.
-¿Y? ¿De. Dejaras que se – carraspea, tose y luego sigue – vaya?
-Yo… - se remueve bajo la manta.
-T. Te a. Ama – se queja del dolor, es evidente el dolor que siente y aun así insiste en hablar.
-Descanse, no debe esforzarse tanto – niega.
-Lucy, lo, lo val, vale – Lucy lo vale… sé que lo hace. Me lo ha demostrado y eso que no la recuerdo…
Me quede pensando en eso y cuando me dispuse a responderle él se hallaba dormido, su respiración era lenta así que sé que no está muerto. Suspire aliviado y me quede admirando el amanecer desde la ventana. Todo lo que involucra a esta mujer me tiene tenso y desorientado, tengo tanto miedo de abrir los ojos y no verla, de estirar mis manos y no poder alcanzarla… ¡Como necesito recordarla! ¡Me siento tan cobarde!
-¿Qué haces aquí? – me sobresalte al escuchar su voz ronca por haber despertado recién.
-Yo… - te escuche llorar y me preocupe – yo… - no quiero perderte pero tampoco abrirme.
-¿Tu qué Natsu?
-¿Me ayudarías a recordar? – Cuanta belleza hay en esa mirada chocolate – no sé nada sobre ti Lucy, pero me muero por poder recordarte. No soy de abrirme con las personas y tengo tantos miedos que.
-Los conozco, cada uno de ellos Natsu… - quiero abrazarla – los superamos todos antes y lo haremos de nuevo, solo… No me dejes sola – una muñeca frágil…
-No lo hare – algo me dice que nunca me perdonaría el hacerlo – lamento todo lo que dije desde que llegue – niega con la cabeza – fui un grosero y lo sé.
-Yo conozco al caballero – recarga la mejilla en su rodilla – al hombre dulce y detallista del cual me enamore.
-No sé si pueda volver a ser él – sonríe.
-Ese es tu yo real Natsu, aunque te empeñes en esconderlo del mundo – mi yo real… ¿Quién soy? - ¿Puedo…? – Se sonroja y baja la cabeza, dice algo en voz baja y niega – no dije nada, olvídalo.
-¿Puedo besarte Lucy? - el rojo se extiende hasta sus orejas, estoy seguro que me encuentro en el mismo estado. Yo no soy de pedir permiso para nada.
No me contesta, se coloca de pie y camina hasta estar frente a mí. Es pequeña no se notaba tanto antes, pero al estar sin zapatos la diferencia es notable. Levanta el mentón y cierra los ojos, esperando que sea yo el que dé el primer paso. Sostengo sus mejillas y uno nuestros labios en un beso casto. No me atrevo a ir más allá ya que no sé qué esperar. Puedo sentir como la piel de mis brazos se eriza al simple contacto con esa boca tan dulce. Es añoranza lo que siento, como si extrañara tanto tenerla así. Se aleja de mi despacio, o al menos eso pensé y sin darme cuenta de lo que hacia la sostuve de la cintura pegándola más a mí.
-Natsu – exclama, no sé si sorprendida o algo más. Ya que el tono que uso logro que me dé una puntada en la ingle ¿Acaso soy el pervertido que imagina cosas?
-Lo siento – carraspeo, ella se coloca de puntitas y lleva sus manos a las hebras de mi cabello que se hallan en la nuca, logrando que me excite solo con eso.
-No te disculpes, yo también quiero más – esta vez no es el mismo beso, esta vez es más demandante. Cada fibra de mi ser tiembla con ansias al tenerla tan cerca y entregada. Mis manos cobraron vida propia, acariciando la piel bajo la remera de mangas largas que usaba. Olvide por completo donde me hallaba, lo único que podía pensar es en que quería tenerla.
-¡Ejem! – El sonido de una tercera voz nos obligó a separarnos como si quemáramos – Lamento interrumpir hijo.
-No pasa nada – le dije a papá tratando de hacer pasar el momento incomodo
– La enfermera está esperando para subir ¿Le digo que suba? - Lucy pasa a su lado, con la cabeza agachada y le dice que sí. Yo tarde un segundo en reaccionar e ir corriendo tras de ella ¿Qué fue todo eso? En el camino casi bote a la enfermera, me disculpe y seguí por el camino que tomo la rubia ¿Qué le ocurre? Pensé que ella también lo quería; pero si es así porque huyo.
Mi punto de vista
¡Lo besé! Se supone que sería algo leve, como para ayudarlo a recordarme. Pero se me fue la mano, el deseo que siento por él me supero. Deje que mis ganas dominaran sobre mí, olvidándome de donde estoy y de que el no recuerda absolutamente nada de mí o sobre nosotros ¿Qué va a pensar ahora? ¿Qué soy una chica fácil? ¿Qué se supone que tenía que hacer en un caso como ese? Mi novio desmemoriado no sabe nada de mí y yo ya planee dejarme llevar por mis necesidades.
-¡Oye! - Me sujeto de la muñeca haciéndome girar sobre mis pies - ¿Por qué corres?
-¡Natsu! – A causa de mi mal equilibrio termine prácticamente tirada sobre él - ¡Lo siento! – trate de alejarme pero volvió a sostenerme por la cintura.
-¿Te molesto? – ¿eh? - ¿No te gusto que te besara por eso huiste? – he de competir con un tomate ahora.
-¡No! ¡Claro que no! ¡Digo sí! ¡Por supuesto que tus besos me gustan yo! ¡AISH! ¿Por qué me haces esto? – apoyo mi frente sobre su pecho.
-¿Qué hice?
-¡Me confundes! – Enarca una de sus perfectas cejas – ¡claro que quiero que me beses! Eres mi novio, pero en tu mente yo no soy tu novia, solo soy una chica ordinaria y eso está ¡mal!
-¿Por qué? – Me olvidaba que puede llegar a ser exasperante.
-¡Porque tu ni siquiera sientes algo por mí! Sería como estar besando a una chica cualquiera y – no me dejo terminar ya que unió sus labios a los míos sin que yo pudiera resistirme.
-No eres una chica cualquiera Lucy – me beso de nuevo – provocas miles de cosas en mi sin recordarte – mis piernas hubieran cedido hace mucho si él no me sujetaba – eres la única en la que pienso desde que te vi – acariciaba mis mejillas con los pulgares – te juro que muero de miedo, pero no quiero ni pensar en que te alejes.
-¿Qué quieres de mi Natsu? – Estábamos tan cerca, podía sentir su aliento sobre mis labios – todo lo que estés dispuesta a darme.
-Yo… - lo extraño, lo necesito – yo…
-¡Flamita! – la voz de Gajeel me saco del trance e hizo que me separara de él. Una vez que llego a nuestro lado se dio cuenta de que estaba ahí – ¡oh! Lo siento coneja, no sabía que estabas aquí.
-No te preocupes – mire a Natsu y su mirada se cruzó con la mía – yo ya me iba – me solté de su agarre y corrí al patio, necesito espacio para pensar. Sin el aroma que me vuelve una completa idiota.
Caminaba sin rumbo fijo, el terreno de los Dragneel es enorme. La casa que solía utilizar se hallaba con las luces encendidas, probablemente la hayan rentado ya. Mire a una de las ventanas y el sobrino de mi novio se hallaba conversando con su papá ¿Se habrán mudado para acá? Busque en las otras ventanas pero no había rastro de Mavis por ninguna parte.
-Hola – pegue un grito del susto que me dio la voz a mis espaldas.
-¡MAVIS! – Trate de respirar con normalidad - ¿Qué haces aquí?
-Vine a dejar a August con su papá y te vi caminando.
-¿Viniste? ¿No vives con ellos? – Su mirada se vuelve triste – lo siento yo.
-No te preocupes. Ya está por ser un año desde que nos separamos - ¡WOW! ¿QUÉ?
-¿Por qué que paso?
-Larga historia, el resumen seria en que Zeref es un maldito celoso y que yo no puedo serlo.
-Cuanto lo siento yo – niega con la cabeza.
-Ni siquiera ha sido capaz de disculparse y eso hace que lo odie al mismo grado que lo amo.
-Si te hace sentir mejor Natsu ni siquiera recuerda quien soy – enarca una ceja - ¿Tienes tiempo para un café? – asiente y vamos en mi auto hasta la cafetería cerca de mi vieja casa.
Le comente todo desde la última vez que la vi. Casi cae de la silla al saber lo del accidente y mucho más al saber que él perdió todos los recuerdos de 3 años atrás. Me dijo que Zeref no le comento nada y la verdad que no me sorprende, ellos son bastante cerrados sobre ese tema. Si ni siquiera ha salido en los diarios el tema del accidente ya es más que prueba suficiente. Ella me explico mejor el asunto con su esposo y rodé los ojos ante la actitud infantil que tomaron los dos. Aunque la entiendo, yo también como mínimo esperaría un lo siento si mi pareja se comporta como un tonto.
No nos percatamos de que las horas pasaron volando; la lleve a su casa y luego fui nuevamente a la mansión a ver a papá. Espero que ya se encuentre dormido así evito hablar sobre algo que aun no entiendo. ¿Quiero que me abrace y me bese? ¡Claro que quiero! Pero también quiero que sepa lo que significó para él, no que simplemente lo haga porque le gusta lo que ve.
-¿Lucy? – segundo susto de muerte en el día. Natsu se hallaba acostado en uno de los sofás.
-¿Qué haces aquí? – Me detuve frente a las escaleras – te dolerá la espalda si duermes en eso.
-Tu padre ya está dormido y estaba preocupado por ti – tan tierno… ¡No! ¡No flaquees Heartfilia!
-¡Estoy bien! – De hecho estoy un desastre – Solo tengo algo de sueño – subí uno de los escalones – deberías aprovechar e ir a dormir, como ves ya estoy aquí y estoy entera así que.
-Sé que no soy lo mejor para ti yo… lamento no recordar nada sobre ti – no pude mirarlo – no puedo prometer recordarte Lucy y algo me dice que eso es lo que te preocupa ¿Sientes que me aprovecho de ti?
-¿Qué?
-Claro. Tu si me recuerdas, tienes mucha ventaja aquí… yo en cambio estoy flotando. No sé qué he hecho en estos últimos años y todos los que me hablan me dicen que tú eras mi todo; que el sentimiento era mutuo y… me da la impresión de que prefieres que este lejos de ti hasta recordar.
-Yo no – no puedo mirarlo, ni siquiera sé lo que quiero. Bueno si lo sé… quiero al Natsu completo.
-Quería que me ayudaras a recordar y no me percate de lo egoísta que era mi pedido… - suspira – iré a vivir con Loke, a la vieja casa que compartíamos. No sé si recordare algo o si seguiré igual, pero al menos pondré de mi parte para mejorar.
¿Por qué esto me parece una despedida? ¿Soy la villana del cuento ahora? Voltee a mirarlo y sus ojos verdes me destrozaron el alma… un cachorro abandonado. Eso es lo que parecía, no puedo dejar que se vaya con esa sensación yo no lo odio y el amor que siento superara cada una de las pruebas que la perra vida nos quiera poner. Ya verás maldita, la que será feliz al final del cuento seré yo.
