¡HOLIS! ¡Volví! Me disculpo por la tardanza, pero ya ni computadora tengo asi que fue por fuerza mayor :C
SIN MAS DEMORAS, ¡COMENZAMOS!
CAPITULO 34
Su punto de vista
¡La bese! Fue como si la vida se me fuera en esa sola unión; necesito más, quiero empaparme de Lucy, de su aroma y de su sabor. Aunque su cuerpo este pegado al mío la siento tan lejos, parece inalcanzable para mí… deje salir mi alma para ella, le explique cada uno de mis miedos y parecía que aceptaba, pero no era así. Aún hay una barrera entre nosotros y creo que soy el culpable. ¿Me odia por no recordarla? ¿Aún puede aceptarme así como estoy?
Gajeel llego y nos sacó de la burbuja en la que estábamos, se alejó de mí tan rápido que dude que eso haya pasado entre nosotros.
-¿Estas bien viejo? – estoy enojado con mi amigo por haber interrumpido.
-No – quise seguirla, pero él me lo impidió.
-Déjala respirar, no sé lo que pasa entre ustedes ni si ya recuerdas algo pero.
-No recuerdo nada, pero la necesito cerca.
-¿Pero que le vas a ofrecer amigo? – No entendí a qué se refería – ella no es una más de las chicas del Gran Dragneel - me ofendió que siquiera lo pensara.
-¡No! Aun sin recordarla la necesito, yo - … no puede ser.
-¿Tu qué?
-… Amo a Lucy – sonríe pero lo ignoro.
-Lo sé viejo, pero eso debes decírselo a ella – no puedo.
-No, me pongo en su lugar y siento que fui un egoísta al pedirle que me ayude…
-¿De qué hablas? Ella quería ayudarte en primer lugar – negué con la cabeza.
-Soy el recordatorio constante de la persona que amo y ya no está… El simple hecho de que la trate diferente le ha de doler – lo siento…
-Flamita tu no estarás pensando en dejarla ¿verdad? – suspire.
-No quiero eso, pero soy un ser incompleto Gajeel. Soy solo un cascaron del Natsu que ella ama… No sé quién es, solo sé que esto que siento por ella es bello y solo con palabras no le mostrare nada.
-Piensa en frio viejo, no hagas una estupidez – sonreí con dolor. No soy lo mejor para Lucy ahora y eso es evidente.
-Ya sé que hare. ¿Tienes el número de Loke? – Asiente – pásamelo, necesito hablar con él.
-¿Qué piensas viejo?
-Volver sobre mis pasos y recordar quien soy – no entendió a que me refería pero yo sí, es suficiente.
Hable con el pelirrojo, le pedí si podía volver a ocupar el mismo cuarto que usábamos con Lucy y me dijo que si, que estaría feliz de recibirnos a ambos de nuevo. Le dije que sería solo yo, no creo que ella quiera acompañarme. Mucho menos con el estado actual de su padre. Le informe a papá sobre mi decisión y me apoyo. Espere que Lucy llegara para poder hablar con ella antes de marcharme; espere, espere y espere. Cuando estaba por darme por vencido y recogí todas mis cosas para irme ella pasó por la puerta.
Ella se sorprendió al verme, me pregunto porque estaba ahí y luego agrego que me dolería la espalda al estar así. Me reí internamente de eso, aun se preocupa por mí al menos. Estaba angustiando pensando que le paso, por eso también la espere. Me dijo que estaba bien, pero a kilómetros se notaba que lo único que intentaba era alejarse de mí.
-Sé que no soy lo mejor para ti yo… lamento no recordar nada sobre ti – mírame por favor – no puedo prometer recordarte Lucy y algo me dice que eso es lo que te preocupa ¿Sientes que me aprovecho de ti?
Siento que le hago daño, que la uso y sé que no es así; pero no puedo evitar pensar eso al ver como se aleja. Ella si me recuerda tiene toda la ventaja, yo solo tengo sentimientos encontrados por alguien que no está dentro de mi memoria. Absolutamente todos me dicen que ellas es el amor de mi vida, pero… prefiere que me aleje hasta que pueda recordarla.
-Yo no – el hecho de que no me haya mirado me da la razón. Duele mucho, no me imagino como se sentirá ella, que si sabe todo lo que paso entre nosotros.
Le comente lo de Loke, le dije que haría lo que este en mis manos para poder recordarla. No prometí nada pero al menos daré todo mi esfuerzo para hacerlo. Me despido de ti Lucy, hasta que pueda recordarte no volveré a acercarme para hacerte más daño. Agarre mis cosas y camine hacia la puerta, me sentía derrotado, triste; pero creo que hago lo correcto.
-Natsu – no debes voltear, esa mujer derrumba todo con solo mirarte.
-¿Qué ocurre? – Podía sentir como se acercaba a mí – no te recomiendo estar muy cerca ahora – no se detiene, su mano jala las cosas que habían en mis manos y en el proceso casi me hace caer – oye ten cuidad – iba a comenzar una queja por su actitud pero fui silenciado por sus labios.
Al principio no entendía nada, pero me recupere rápidamente cuando su lengua pedía permiso para profundizar el beso. Obviamente se lo concedí, agarrando su pequeña cintura y pegando sus pechos a mi torso. Aventure mi mano, sujetando sus caderas y afianzando la unión. Nuestros sexos hicieron contacto y un gemido suyo murió en mi boca, como me pone esta mujer con solo besos.
Yo me dejaba guiar por ella, solo la seguía sin poner la más mínima resistencia. La abrazaba y besaba cada vez que se le antojaba girar, cuando no lo hacía podía contemplar perfectamente el redondo de sus nalgas. Me dio un suave empujón y caí sobre algo blando, inspeccione el lugar donde me encontraba y era mi habitación actual. Escuche como bloqueo la puerta y luego me perdí nuevamente en su mirada chocolate.
Sentí su peso sobre mí y como sus pequeñas manos se colaban bajo mis ropas. La abrace de nuevo, besándola como si el mundo se acabara mañana. Sin que pudiera evitarlo ya me encontraba desnudo de la cintura para arriba, ella se había desecho también de su propia ropa, quedando solo en un muy provocativo sujetador negro y sus jeans. Volvió a unir nuestras bocas y aproveche eso para deshacerme de esa prenda, que por más que le quede preciosa quiero conocerla desnuda.
-Eres hermosa – la vista que tenía ante mí la recordare para siempre, seguramente ya la he visto muchas veces, pero esta es la primera del desmemoriado Natsu.
No dijo nada, simplemente se alejó de mí, quitándose el pantalón y jugando con las tiras de sus bragas. Me es imposible ocultar mi emoción, demonios no soy de piedra y esa mujer de larga cabellera rubia me trae como loco desde que la vi. Trate de alcanzarla para que se acercase a mí y ella negó con la cabeza. No entendí que quería hasta que se arrodillo entre mis piernas, desabrochando el cierre y jalándolo con fuerza para quitármelo. Mi pequeño dragón estaba más que emocionado de tenerla ahí.
Sus manos estaban temblando, me causo algo de gracia la verdad. Parecía una experta hace unos segundos y ahora dudo bastante que lo sea. Trate de hacer que se coloque de pie me dijo "No" y continuo, bajando mi bóxer, relamiéndose los labios. Paso su lengua sobre la cabeza y con solo mirarla creo que me voy a correr en cualquier momento. Me acuesto sobre la cama, mirando al techo con tal de alejar la imagen de la rubia haciéndome una mamada.
Piensa en lo otra cosa Natsu, en el horrible que tienen los baños en el campo de entrenamiento del colegio, en lo fea que se veía la abuela Cho cuando - ¡Joder! – mis manos involuntariamente sujetaron la cabellera de mi compañera jalándola un poco. Me obligue a calmarme, mordiendo mis nudillos para no volver a moverme de más. Respiraba con dificultad y los sonidos que generaba su boca me estaban volviendo loco. Casi me deje ir cuando lamio mis bolas, ocasionando que la obligara a levantarse o no habría fiesta para ninguno de los dos.
-¿No te gusto? – Su rostro mostraban timidez e inocencia y por cómo me la chupo dudo que sea verdad – es que nunca me dejabas hacerlo y yo – espera, espera, espera.
-¿No te dejaba hacerlo? – Negó con la cabeza - ¡¿Por qué?!
-No lo sé, solo decías: "La próxima Lucy" y nunca - ¿Acaso estaba loco? – ¿Lo hice mal?
En respuesta la bese con pasión, enredando mi lengua con la suya y arrastrándola a la cama para que quedara debajo. Restregué mi miembro entre sus pliegues y gimió dentro del beso, arañando mi espalda suavemente. Quiero hundirme en ella y no salir jamás – me vuelves loco – su olor, su sabor todo en ella es adictivo y excitante. Mis labios se pasearon por su cuello, lamiendo cada porción de piel que tenía a mi alcance. Fui descendiendo, dejando un rastro de saliva en el proceso, mi destino actual era sus hermosos y rosados pezones. Estaban erectos, comprobando que el deseo que siento es parecido al de ella.
Pellizque, acaricie, lamí, mordí, estire sus montículos con una saña que me es desconocida. No es suficiente, nada es suficiente cuando se trata de Lucy. Mi entrepierna dolía producto de la excitación que estoy sintiendo; me restregué contra sus piernas y gruñí con fuerza cuando mis besos terminaron de llevarme al punto de placer de la rubia. Se encontraba húmeda, decir que está preparada para mi seria poco, sus jugos chorreaban y eso solo lograba ponerme aún más.
Seguí mis deseos, sujetando sus caderas y acercando su centro a mi boca, ante la atenta mirada chocolate. Delinee sus labios con mi lengua y ella tenso su cuerpo. Lo lamí de abajo hacia arriba con parsimonia, ganándome unos gemidos que serían mi perdición. Mi dedo corazón se aventuró dentro de su vagina y ella pego un grito a la vez que arqueaba la espalda de manera deliciosa. La torture, penetrándola con mis dedos mientras chupaba su clítoris hinchado, pasando mi lengua y mordiéndolo de vez en cuando.
-¡Natsu! – sujeto mis cabellos evitando que pudiera retirarme, aunque ni loco lo hubiera hecho. Ella se corrió y luego dejo su cuerpo lánguido sobre la cama. Yo aproveche eso para buscar los condones de mi mesa de noche, fajarme uno y acomodarme para comenzar con lo que tanto esperaba.
Ella no se quejó mientras comenzaba a hundirme en ella, no me pidió que pare, tampoco me dijo absolutamente nada luego de que estuve completamente dentro. Quiero continuar hasta poder saciar esta sed que tengo de ella, pero no quiero ser el único que este disfrutando de esto. Su rostro se hallaba de costado, con algunos mechones cubriéndole las facciones. Los retire con calma y sus bellos ojos estaban soltando lágrimas de cocodrilo. Me retire de ella pensando que la había lastimado, eso la saco de su letargo.
-¡No! – Me quede de piedra – ¡no te vayas yo! – Sus mejillas adquirieron un hermoso color rosa, pero las lágrimas seguían cayendo sin parar – solo te extrañaba tanto – mi corazón se encogió con ese comentario, me agache hasta su altura y la bese, deseando con eso poder calmar su ansiedad y la mía – quédate conmigo – me susurro de manera delicada.
No dije nada, no podía. Las palabras se habían atorado en mi cabeza y mi cuerpo actuó por voluntad propia, volviendo a ingresar en ella despacio, suave, sin detenerme, sin dejar de besarla. En ese momento supe que la relación que tenía con Lucy antes del accidente superaba cualquier cosa que yo haya conocido. Mi mente tal vez no la recordaba, pero mi cuerpo la conocía perfectamente. Su calor, su olor, su textura… ame a esta mujer, puedo jurarlo sin saber su nombre completo… Aun la amo.
-Te amo Natsu – escondió su rostro en mi cuello justo al momento en que llegaba al orgasmo, yo la seguí poco después. Vaciándome dentro del condón. Salí de ella, recostándome a su lado, acurrucando su cuerpo contra el mío.
-Sé que te amaba Lucy – se tensó en mis brazos y afiance la unión cuando trato de alejarse – aun te amo – Como adoro esa mirada, esos ojos grandes y expresivos que detienen mi respiración desde el momento en que la vi.
"-El que no arriesga, no gana - ¿Qué es esto? ¿Por qué sonríe de manera tan triste?
-¿Por eso no has vuelto a decirlo? – ¿Ese soy yo? – te amo.
-Dije ¡creo!
-¿Qué me amas? Yo también lo creo – no lo entiendo ¿Dónde estamos?
-¿Qué te amo?
-Que te amo – el lugar es pequeño y ella se ve distinta, más joven… yo me veo diferente, parezco feliz.
-Ya me perdí ¿Crees que yo te amo? – Si Lucy, sé que tú me amas, ellos no pueden escucharlo – ahh, vale.
-Y yo también, creo que te amo – definitivamente es preciosa cuando se sonroja – no se la definición exacta del amor, pero eres la primera persona que ha logrado que me lo cuestione"
-¡Natsu! –Me sobresalto al escuchar el grito de Lucy, ella se halla sobre mí y estoy de nuevo en mi habitación - ¿Qué te ocurre? – toca mi frente y un sudor frio recorre mi espalda.
-Nada yo… creo que recordé algo – sonríe feliz y me encantaría poder recordarlo todo si eso la mantiene tranquila – era una conversación extraña y me sentía un espectador de todo – me reí de lo rara que era nuestra discusión en ese momento.
-Me la dices, capaz yo recuerde de que se trata y te ayude en algo – la apreté aún más contra mi pecho y repetí la última frase que salió del viejo Natsu.
-No se la definición exacta del amor, pero eres la primera persona que ha logrado que me lo cuestione – es nostalgia lo que veo en su mirada - ¿Recuerdas cuando fue?
-Es la primera vez que me dijiste te amo – se abraza a mi como si fuera a escapar en cualquier momento.
-¡Demonios que soy malo expresando lo que siento! – carcajeo y negó con la cabeza.
-Eres perfecto – se muerde los labios y en sus ojos puedo ver que realmente me considera así – Algo intratable a veces, pero eres el hombre más dulce del mundo.
-No lo soy Lucy, si cambie fue porque confié en ti – bajaría el cielo si esta mujer me lo pidiera. De eso estoy más que seguro. No pienso renunciar a alguien que con conocerla solo un poco, me enamoro; ciertamente mi subconsciente juega a su favor, porque algo que no comprendo me atrae y no la dejaré ir jamás.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Termino el capítulo ! Espero les haya gustado y de nuevo mil disculpas por la tardanza :C
Nos vemos en el siguiente capítulo! 3
