¡HEMOS VUELTO! Con todo el desastre que está ocurriendo actualmente, me disculpo por tardar tanto en actualizar :C

Espero que les guste y... Comenzamos!

Mi punto de vista.

Natsu me acurrucó como si fuera un bebe sobre su regazo, y eso me dio algo de valor. Su abrazo lo necesitaba tanto, es el único que en este momento me puede apoyar. Sus caricias son como un bálsamo para este corazón, que se encuentra más agrietado que la luna.

-¿Qué ocurrió nena? – no puedo mirarlo, no puedo explicarle tampoco, ya que ni yo lo entiendo - ¿Qué tiene? – escucho el sonido de desbloqueo del aparato que le entregue - ¿Qué es? – no puedo hacerlo sola mi amor, necesito de ti. Acomoda mi cuerpo mejor – Le daré reproducir, dime si quieres que lo apague – No puedo hablar, solo asiento con un gesto de cabeza.

"Mi Lu-Lucy" – las lágrimas abandonan mis ojos y resbalan por mis mejillas como si de una cascada se tratase – "A-Algo m-me dice q-que no t-tengo mucho t-tiempo"

-¡Para! – Él ya sabía que algo así le pasaría y no me lo dijo… – no puedo - Natsu intentaba calmarme pero no podía parar de llorar, me sentía tan culpable. Como si lo hubiera abandonado a su suerte, cuando más me necesitaba. Ya me estaba costando respirar, y la cabeza comenzaba a doler – Lo-Lo siento –no quiero preocuparlo a él también – me necesitaba y-y yo –trato de calmarme, recalcándome que era un accidente y que no podría haber hecho nada por el – Soy una mala hija, tenía que está aquí yo –pego su frente a la mía y me brindó su apoyo.

–Te preocupabas por él, incluso le mandabas correos en los días festivos aunque no se llevaran bien –¡¿Cómo?!- ¿Qué? ¿Dije algo malo?

-Recordaste… - está recuperado la memoria… Estoy tan feliz y tan triste al mismo tiempo, que me siento culpable. Lo abrace como si la vida se me fuera y le comente como papá me hablaba tan bien te él. Estaba sorprendido y cuando recordé lo poco que compartieron juntos me volvieron las lágrimas y decidí parar de contar. Ya no quería llorar más.

Dos meses pasaron volando y papá no mejoraba, el médico dijo que veía pocas posibilidades para que vuelva a abrir los ojos. No me voy a rendir tan fácil, hasta que no me diga que es imposible, seguiré cuidando sus sueños y seré lo primero que vea cuando abra los ojos. Estaban por llegar las fiestas y por nada del mundo me separaría de su lado. Mande a hacer las sortijas para regalarle a Natsu por internet y la bufanda me la trajo Levy. Decore la habitación de papá de manera festiva, al menos así no sería tan apagada esta navidad.

-No tienes que quedarte aquí Natsu, no quiero arruinarte las fiestas – no puedo obligarlo a estar aquí conmigo, siendo que puede pasarlo mejor con nuestros amigos.

-Yo de aquí no me muevo señorita, recuerdo vagamente la navidad pasada sabes – ¡¿De verdad?! Me conto lo le dijo Lev y no pude evitar reír. Pequeña traidora, eso era un secreto, casi revela mi regalo para él. Cuando la puerta se abrió un peluche celeste impacto en la cabeza de mi amor, no me lo creí… ¿Qué hacen ellos aquí?

-No ibas a pasar Navidad sin mí por segunda vez amiga ingrata – el segundo embarazo de mi amiga ya se notaba.

-Feliz noche buena Coneja – ¡Incluso mi ahijado está aquí! No podía con tanta felicidad, desde que papá empeoro no los veo casi.

-¿Qué hacen aquí chicos? – el pequeño Metal jalaba de mi abrigo logrando que mi sonrisa se agrande aún más. Me comento que Natsu organizo todo esto, y eso solo logro que lo amara aún más, si era posible – Gracias mi amor – una lagrima traicionera de felicidad escapaba de mi ojo – de verdad muchísimas gracias – quería apretarlo y comerlo a besos y olvide que cargaba al pequeño hasta que este se quejó - ¡Lo siento Metal! – lo deje en el suelo y volví a pegarme a príncipe rosado una vez más.

-¡Cuidado esas manos tigre! - ¡Incluso Loke estaba aquí! Eso quiere decir que…

-¡ARIES! – Corrí a abrazarla, con cuidado de no lastimarla - ¿Cómo sigues amiga?

-Mejorando – supe por Natsu que estos dos ya habían formalizado su relación y yo como una tonta ni siquiera enterada estaba. Me contaron como seguía su recuperación, pero lo único que rondaba por mi cabeza era ese desgraciado. Díganme que ya no podrá volver a lastimarla.

- ¿Qué ocurrió con Kayn?

-Le dieron cadena perpetua por intento de homicidio – gracias al cielo – aunque me puse muy feliz al ver que Natsu le boto la mayoría de sus dientes – espero que no tenga problemas por culpa de eso - ¡Buena tigre! Sé que lo querías muerto, pero algo es algo.

Desde ese momento solo fue felicidad, a mitad de la cena Levy me hizo una seña para que vaya con Natsu y le muestre mi regalo. Estaba muy nerviosa ya que no sé cómo se tomara lo de los anillos, el antiguo hubiera estado feliz… pero ahora…

-¿Qué es? – no podía esperar a ver su reacción.

-La bufanda es para que recuerdes nuestra primera navidad – amo sus sonrisa – y la cajita es – me beso y casi me deje llevar por eso, pero él se separó gracias al cielo o le hubiera saltado encima.

-Son preciosos – me descolocó – tú eres preciosa.

-Pero aun no abriste el verdadero regalo – nos envolvió a ambos con la bufanda, igual que aquella vez y cuando comenzó a leer la carta en voz alta me horrorice. Estaba muerta de la vergüenza.

-Amado Natsu

-¡No la leas en voz alta! - le suplique y me ignoro.

-Esta es, nuestra segunda Navidad juntos y la siento igual o más especial que la primera. Aquella vez tu padre era mi sorpresa para ti, pero ahora es una muy distinta. Estos anillos representan el compromiso que asumo contigo, prometo amarte y ayudarte en todo. Te seré fiel y siempre podrás contar conmigo, en buenas y malas estaré aquí.

Por siempre y para siempre. Te amo con toda mi alma.

Lucy.

Las palabras no salían de mi boca, y él tampoco decía nada, sentía que se movía, pero al tener el rostro escondido no sabía que estaba haciendo. Sujeto mi mano y comenzó a deslizar el anillo por mi dedo, ahí me permití mirarlo. El par se hallaba en su dedo y la manera tan lenta que deslizaba el mío me hacía estremecer.

-Yo Natsu – mordió mi nariz y eso me causo gracia.

–Me haces cosquillas.

-Te amo Lucy – me beso la frente – aun cuando mi cerebro no coopera y recuerdo muy poco de lo que paso entre nosotros. Sé que te amo, mi corazón me da la certeza de que no puedo pasar un solo segundo sin ti.

-Y yo te amo – tomo mi rostro entre sus manos y acorto el poco espacio que había entre nosotros. Sus besos son todo lo que necesito para sentirme bien y sé, que si estamos juntos podré aguantarlo todo.

Dijo que debíamos regresar junto a los demás, que mi regalo me lo entregaría una vez que todos se hayan marchado. Es ahora o nunca, en este momento me siento fuerte y debo aprovecharlo. Tome su mano, evitando que continúe su camino a la puerta y saque mi celular. Se lo enseñe y el arqueo una ceja.

-¿Quieres una foto? – negué con la cabeza y suspire dándome valor.

-Quiero terminar de escuchar el audio que me dejo papá – me mira sorprendido – y- y quiero hacerlo ahora que estas aquí.

-Claro mi amor – tanta dulzura me hace estremecer – mejor sentémonos antes de comenzar – Nos acomodamos sobre la cama y me acurruque a su lado. Antes de perder el poco valor que había adquirido le di reproducir y la grabación volvió a comenzar.

"Mi Lu-Lucy

A-Algo m-me dice q-que no t-tengo mucho t-tiempo y-y por eso debo -grrrr- decirte que t-te amo-o. y-y quiero q-que seas feliz "

Lo pause y suspire tratando de calmarme. Las lágrimas ya se aglomeraban en mis ojos, amenazando con crear una cascada. Natsu froto mi brazo y continúe.

"Te pi-pido perdón y rueg-go que en es-este tiempo te ha-haya hecho feliz mi niña"

-Claro que si papá – susurre y la primera gota rodo por mis mejillas, dando inicio al diluvio.

-Calma princesa, estoy contigo – asentí y me propuse no detener la grabación hasta que esta termine.

Durante los 5 minutos que duraba el audio lo escuche tartamudear y toser una infinidad de veces, y eso me dio la pauta de cuanto le costó hacer esto y como debió sufrir para poder concluirla. Me deseo de todo corazón felicidad y que aprovechara mi tiempo alado del hombre que amo. Pero lo que más me dolió fue su pedido final, mi mente decía que era lo más sensato y que es lo que él deseaba, pero mi corazón no. Se negaba rotundamente a aceptar algo como eso.

"Nena quiero pedirte… que si-si tengo cof, cof que vivir con ayuda de aparatos, me des-desconectes. N-No quiero u-una vida artificial. No t-te culpes por favor. Quiero dejar de-de sufrir ya y no-no ser una carga para t-ti.

Te amo mi amada Lucy, no m-me obligues a que-quedarme sin poder verte"

-No lo hare – renegué mientras me alejaba del teléfono que había votado a la cama - ¡No lo hare papá!

Natsu movió los labios y trato de abrazarme pero me aleje. No podía entender nada de lo que ocurría a mí alrededor. Sacudí mi cabeza tratando de disipar las palabras que sonaban una y otra vez en mi cabeza. Sentí sus brazos envolverme y mis piernas cedieron. Me sostuvo con fuerza y yo renegaba una y otra vez.

-No puedo Natsu – sujeto mi cabeza para que dejara de sacudirla y el llanto incremento. Me costaba respirar y comenzaba a ver borroso – No puedo, no puedo, no puedo – vi negro y no supe que más paso. Desperté con el oxígeno conectado y solo mi novio a mi lado, sujetando mi mano y apoyando sus cabellos contra el colchón. Trate de hablar pero no pude y eso me asusto y comencé a respirar con dificultad. El levanto su cabeza y se sorprendió al ver mis ojos abiertos, afianzo el agarre y hablo bajito.

-Cálmate nena, ya todo pasó. Respira – respire de manera forzada y me pido imitarlo. Lo hice y logre relajarme un poco – eso es preciosa – acaricio mi mejilla – voy por la enfermera, quédate quieta ¿sí? – asentí y él se marchó, volviendo en unos segundos con la chica que suele cuidar a papá.

-¿Cómo te sientes Lucy? – me tomo la presión, controlo mis signos vitales y comprobó mi temperatura. Yo no podía responderle, mi garganta me dolía y la voz me salía muy bajita. Ni siquiera yo podía escucharme.

-¿Amor? – Acaricio mi mejilla - ¿Escuchas a la enfermera? – Asentí - ¿Puedes hablar? – negué.

-Es una respuesta al shock, por ahora lo importante es que estas bien y despierta – miro a Natsu – no le dejes dormir. Llévala al hospital y que le hagan todos los estudios.

-Seguro – la chica tomo mi mano – no debes preocuparte de más Lucy, tienes que estar tranquila. Yo cuidare a tu papá mientras tú no estás – asentí y ella se retiró.

Intente colocarme de pie, pero un mareo me obligo a permanecer en cama. Mi novio me acerco las botas y un abrigo para encaminarnos al hospital en completo silencio. Él no hablaba, estaba sumergido en un mundo al que me era difícil acceder, ya que no salían palabras de mi boca por más que intentara. Llegamos y luego de que un médico me atendiera, comenzaron a realizarme todos los análisis solicitados por el mismo.

-¿Te sientes mejor? – Asentí ante la pregunta de Natsu, mirando fijamente el pasillo del hospital - ¿Aun no puedes hablar? – lo intente y un sonido gracioso salió de mi boca – veo que no…

Estoy más preocupada por lo que hare respecto a mi papá que por el hecho de que no puedo hablar. Sé que es su voluntad el que lo desconecte, así como también sé, que se lo hago me culpare el resto de mi vida. No puedo hacerlo, no puedo dejarlo morir…

Su punto de vista.

El pedido de Lucy me sorprendió y preocupo al mismo tiempo. No quería volver a verla en ese estado. Al punto donde le cuesta respirar a causa del llanto. Acepte, porque no iba a dejarla sola y quería que se sienta segura con mi apoyo. A medida que el audio avanzaba, podía notar cuánto dolor le causaba. Es normal dado el caso, al menos hasta que le pidió que lo desconectaran y ella entro en crisis.

-No lo hare – aventó el teléfono y su rostro cambio, me daba mucho miedo que le pasara algo - ¡No lo hare papá! – grito a la nada.

-Lucy mi amor – me acerque hacia ella y retrocedió espantada – no hagas eso nena, yo estoy aquí ¿sí? Ven conmigo – negaba con la cabeza repetidas veces y al ver que no obtendría respuesta por su parte, acorte la distancia rápidamente y cubrí su cuerpo con el mío. Ella se desplomo en mis brazos y siguió sacudiendo la cabeza, repitiendo una y otra vez que no podía.

La sostuve con fuerza, quería evitar que siguiera haciendo eso y llegara a lastimarse. Su respiración era irregular y su agarre era cada vez más débil. Le susurre incontables veces que se calme pero no paso. La arrulle en mis brazos hasta que dejo de moverse. Levante su rostro y ella se estaba poniendo azul, como si no estuviera respirando. La enfermera llego rápido al escuchar mis gritos y mis amigos asustados vinieron también. Le tomo el pulso a una inconsciente Lucy y la recostó en la cama, ordenándome que traiga el oxígeno para poder dárselo.

En menos de 5 minutos ella se hallaba recostada en mi cama, con la mascarilla conectada a su bello rostro y respirando con dificultad aun así. Mi mente no alcanzaba a procesar todo lo que había pasado. Le explique vagamente a mis amigos, sin contarles del audio y ellos se retiraron. Pidiéndome que les avise ni bien ella despertaba.

Pasaron dos horas y yo seguía rogando porque sus bellos ojos chocolates me miraran nuevamente. A la enfermera le conté con lujo de detalles lo que paso, y ella me explico que había entrado en un estado de shock, al escuchar lo que su padre le dijo. Que su cerebro al no ver una solución o una posible salida del problema entro en un estado de parálisis. Que no es peligroso, pero puede tener efectos secundarios. Los cuales podríamos saber una vez que ella despierte. Me quede a su lado todo el tiempo, y a las 3 de la mañana su respiración se volvió irregular nuevamente, sobresaltándome. Al mirarla a los ojos me percaté de que ella estaba despierta, pero muy asustada.

-Cálmate nena, ya todo pasó. Respira – imite el método de respiración que usaba el entrenador y ella lo hizo igual, al punto de respirar más tranquila – eso es preciosa – se veía tan, pero tan frágil – voy por la enfermera, quédate quieta ¿sí? – corrí a buscarla y la arrastre hasta el lugar.

La examino y ella no hablaba ni respondía a las preguntas que le hacia la chica. No puede hablar… ¿Sera uno de los efectos del shock? Me indico lo que debía hacer con Lucy y fui sin dudar al hospital para que le hicieran todos los controles que sean necesarios. Ella no emitió palabra tampoco durante todo el proceso, temía seriamente que esto sea algo duradero.

Los estudios salieron bien, no había nada malo en ella medicamente hablando. El problema en el habla era algo psicológico definitivamente y no hay nada que yo pueda hacer para ayudarla. En todo el camino se pasó mirando el horizonte, los árboles, la gente pasar y ni una sola lagrima salía de sus bellos ojos chocolates. Sujete su mano con fuerza y volteo a mirarme, con una tristeza que removió mi estómago causándome mal estar.

Como si los problemas que teníamos no fueran suficientes, al llegar el doctor a cargo del papá de Lucy se encontraba sentado en uno de los sofás mirando al vacío. Cuando su mirada se encontró con la de mi novia supe lo que había pasado. Ella también, ya que salió corriendo escaleras arriba, tropezando con cuanta cosa encontrara en el camino. Yo la seguí, gritando su nombre y tratando de que no se lastimara aún más. Se hizo una cortada cuando tropezó con el florero y lo rompió, ya que había sangre en el trayecto que tomaba.

La alcance antes de que pudiera acceder al dormitorio y la sujete con fuerza, evitando que ingrese al lugar. Comenzó a llorar aun sin poder acceder al cuarto, pateo la puerta con tanta durante el forcejeo que esta se abrió. Mi padre se hallaba junto al cadáver de mi futuro suegro con un rosario. Lucy dejo de pelear, quedándose estática en mis brazos; las gotas golpeaban mí ante brazo mientras ella sollozaba en silencio.

-Le dije que cuidaríamos de ti pequeña – papá le tendió una carta, pero ella no tenía ninguna reacción.

-¿Qué ocurrió? – fue mi pregunta.

-Vine a charlar con un viejo amigo y a cumplir una promesa que hice cuando era joven.

-No entiendo papá ¿Conocías al señor Heartfilia?

-Sí, fuimos amigos por muchos años. Hasta que nos enamoramos de la misma mujer – le sonrió a Lucy, pero yo me quede en shock ¿Papá estuvo enamorado de la mamá de mi novia? ¿De dónde se conocen? Ya no entiendo absolutamente nada…

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos vemos en el siguiente capitulo! 3