Capítulo 37- El de siempre.

Aunque me moría de ganas por conocer la historia detrás de todo esto, tengo que lograr que mi novia vuelva a la realidad. Le dije a mi viejo que nos dejara solos, que hablaríamos de esto cuando todo se calmara. Asintió y me tendió una carta, me están comenzando a molestar estas malditas cosas. Porque no dicen la verdad en la cara y dejan de mandar estas porquerías a cada rato. A mi mamá la entiendo, ella no tenía otra manera de hablar conmigo, pero…

-Mamá… - una lagrima traicionera bajo por mi mejilla y antes de que pudiera siquiera ponerme a pensar en eso recordé a Lucy – Nena – gire su cuerpo, su cabeza continúo mirando en dirección a la cama – Preciosa, por favor dime algo.

-Soy la peor hija del mundo – se soltó de mi agarre despacio, camino hasta su papá y acaricio su mejilla – Ni cuando te ibas, estuve a tu lado – esperaba gritos, lamentos, quejidos. Cualquier reacción normal. Pero ella estaba prácticamente muda, llorando a mares, pero sin emitir un solo sonido.

-Eres la mejor Lucy – guarde el papel en mi bolsillo – tú lo vales todo. El mismo me lo dijo – sus ojos podrían quebrar el alma de cualquier persona.

-No fui capaz de cuidarlo el poco tiempo que le quedaba de vida, se lo llevaron sin que pudiera siquiera despedirme… ¿Qué hare sin él? Nuevamente estaré sola y.

-¡Oye no! ¿Cómo que sola? Yo no pienso ir a ninguna parte señorita – agacho la cabeza - ¿Cómo te imaginas en el futuro? – los chocolates me miraban expectantes y ahogados en lágrimas.

-Contigo… - me abrazo fuerte y escondió su rostro en mi pecho - ¿Y tú?

-Solo contigo – no la pienso dejar sola en ningún monto. Seré su compañero en los momentos difíciles y caminare a su lado, apoyándola en todo lo que emprenda. Siempre será Lucy y Natsu, pequeña eres la luz de mi vida y no dejare que te apagues.

El velorio y entierro de su padre estuvieron prácticamente vacíos, solo algunos amigos de Lucy y míos. Conocidos del señor no hubo ninguno, salvo papá. Él no ha dicho nada sobre la carta y ni siquiera se acerca a Lucy por temor al interrogatorio de la misma. No tengo que ser adivino para saber que él fue quien lo desconecto. No quise mirar el papel que me dejo, creo fervientemente que esto va dirigido a Lucy y no a mí.

En casa mi novia nos indicó que ella volvería a vivir con Loke ya que no soportaba estar en ese lugar que le traía tantos recuerdos de su progenitor. Ambos estuvimos de acuerdo en que era lo correcto para ella, pero por supuesto que fui tras ella. No lograría deshacerse de mi para ir a ahogarse en la miseria. Llevamos nuestras cosas a nuestra antigua habitación y una vez dentro ella me miró fijamente y sonrió con pena.

-Sé que tu padre fue quien desconecto a papá – me quede de piedra ¿Qué se supone debo decirle ahora?

-¿Lo-Lo siento? – negó con la cabeza.

-En algún momento iré a agradecerle - ¡¿Qué?! ¡Lucy siempre es tan impredecible!

MI PUNTO DE VISTA.

Papá se había marchado sin que pudiera despedirme. Cada persona que pasaba junto a mi durante el velorio me decía cuanto lo sentía y yo a pesar de estar destrozada por no poder volverlo a ver, sabía que estaba en un lugar mejor; Junto a la mujer que tanto amo. Eso sí, no podía soportar estar demasiado tiempo cerca del cuarto donde me pase meses en vela. Muchos recuerdos dolorosos circulan en ese lugar, así que por mi salud mental decidí volver junto a mi amigo.

Natsu me siguió y algo rondaba mi cabeza en todo momento. El único que estuvo todo tiempo cerca de papá fue el Señor Dragneel, solamente él pudo tener acceso para desconectar las máquinas y darle la muerte que tanto anhelaba. No sé porque lo hizo, pero, aunque me moleste que lo haya hecho sin consultarme, he de admitir que me saco un enorme peso de encima. Sobre todo, considerando el hecho de que yo iba a ser la que cargara con la culpa si es que tomaba cartas en el asunto. Cartas… le entrego algo a mi novio el día que…

Se lo dije a mi novio y el automáticamente me pidió disculpas. Yo soy la que tiene que hacerlo, por obligar a su papá a cargar con eso en su conciencia. Le pregunte por la carta que este le había dado en mano y saco el papel de su bolsillo. Estaba algo arrugada, pero a Kilómetros de distancia podría reconocer la letra de mamá. Le arrebaté eso y con muchísimo cuidado abrí el sobre amarillento por el correr de los años.

"Querido señor Dragneel.

Imagino que ya debo llamarte señor, con dos hijos pequeños no veo motivo por el cual deba llamarte aun Dragny.

Te he extrañado muchísimo, Canadá no se parece en nada a nuestra querida Inglaterra. Estoy feliz, ya que comparto casi siempre con mi esposo y aunque sé que no terminaron en buenos términos él te aprecia muchísimo y desearía que algún día podamos volver a estar todos juntos en la misma mesa.

Antes de que deje a mi mente divagar te comento algo, estoy esperando a mi primer hijo. Ya nos han confirmado que será una bella niña. Le pondremos Lucy en honor a esa posada en la que pasábamos horas y horas conversando sobre tonterías nosotros tres. Tal vez algún día podamos presentarla a alguno de tus hijos y quien sabe, seremos familia más adelante.

En realidad, te vengo a pedir un favor, sabes que siempre fui una mujer supersticiosa y luego de que me diagnosticaran esa enfermedad supe que mis días aquí están contados. Si en algún momento de la vida, puedes ayudar a mi hija o a mi esposo por favor hazlo. Él es demasiado orgulloso como para pedir ayuda y ella, no sé si llegara a conocer todo lo que conlleva ser hija de Layla. Espero poder pasar el tiempo suficiente a su lado para que se haga una mujer fuerte, pero en caso de que no pueda, quiero tener ayuda al otro lado del océano.

En fin, lamento escribirte solamente para esto. Pero para mí es importante saber que cuento con tu ayuda, aunque estemos tan lejos. Desde ya gracias por todo y si necesitas algo de mí. Estoy a una carta de distancia. Besos y te deseo lo mejor.

Con cariño, Layla de Heartfilia"

-¡Mamá era amiga de tu padre! – le dije a Natsu. Estaba asombrada, no sabía que se conocían siquiera.

-Por lo que me dijo, en realidad él amaba a tu madre - ¿Qué?

-Pero según esta carta ella lo consideraba su amigo – se encogió de hombros.

-No me llego a explicar nada, solamente me dijo que. Fue a charlar con un viejo amigo y a un cumplir una promesa que hizo cuando era joven.

-En esta carta mi madre le pide que cuide de mí y de papá – se la entregue para que la lea y el sonrió cuando leyó la primera frase.

-Odia que le digan – carraspeo cuando enarque una ceja – continúo leyendo.

Tenía el ceño fruncido cada vez que avanzaba en el texto, comenzó a toser como si se hubiera atorado con agua y luego abrió la boca de par en par. Trataba de decirme algo, boqueaba como un pescado fuera de agua y luego de un largo silencio agrego.

-Ahora que lo pienso… acepto muy rápido que te quedaras en la casa, te cedió un departamento precioso sin costo, pago todos los gastos médicos que implico el tratamiento de tu padre y… Susurro Layla la primera vez que te vio. Sin contar que ese collar no te lo di yo, tampoco dejé ninguna nota para ti el día que fui al Manchester y…

-¡Re! ¡Recordaste! – Sonrió como un niño pequeño al ser descubierto y asintió una y otra vez con la risa pintada en los ojos - ¿Cuándo? ¿Cómo?

-La noche que se velaba a tu papá – jalo mi mano y beso mi mejilla – Todo regreso a mi mente como una cascada.

-¡Natsu! - Abrace y bese su rostro muchísimas veces. A pesar de que papá no está conmigo en cuerpo, encontró la manera de traer alegría a mi vida nuevamente. ¡Mi Natsu ha vuelto!

-El que viste y calza preciosa – la sonrisa en su expresión me devuelve a la vida. Ahora realmente no estaré sola, este hombre si es al que yo he estado buscando.

-Te amo.

-Yo también lo creo – carcajeo cuando hice un puchero – Por supuesto que te amo Lucy – bese sus labios, y el sostuvo mi cintura para acercarme a su pecho.

-Mamá tenía razón al final – levanto una de sus cejas – técnicamente hablando, terminaran siendo familia.

Se sonrojo como un tomate y comenzó a decir incoherencias. En este momento, lo más importante de todo es que ya tengo a mi Natsu de vuelta, estoy agradecida papá, muchísimas gracias por todo.

SU PUNTO DE VISTA

La miraba leer la carta con tanta concentración que me arranco una sonrisa sin que pudiera evitarlo. Esa noche en que mis recuerdos regresaron, mi cabeza casi exploto. 3 años completos de información aparecieron en mi mente como una cascada de ideas. Verla y recordarla haciendo eso que tanto le gusta me hace sentir un poco más tranquilo. Tener claro el primer beso, la primera sonrisa, las verdades dichas, los secretos compartidos y cada uno de los momentos que marcaron nuestra relación me hace sentir tan seguro. Tengo tanta paz junto a la mujer que ha ahuyentado a mis demonios.

Al leer la carta juro que pensé que la madre de Lucy era adivina. Ella desde arriba unió nuestros caminos sin que pudiéramos hacer nada para evitarlo. Caímos redonditos en la jugarreta del destino y vaya que estoy más que encantado, puede ocurrir de nuevo, siempre y cuando me lleve a Lucy nuevamente. La manera en la que llamo a mi papá me da una idea de porque estaba tan enamorado de esa mujer. Si se parece en algo a mi preciosa novia, cualquier hombre estaría rendido a sus pies sin poner mucha resistencia.

Los ojos le brillaron de la misma manera cuando le dije que la amaba por primera vez, si princesa, ya recuerdo todo. Ya soy tu Natsu, nunca deje de serlo realmente. Solo era un desmemoriado dragón, pero aun así amaba a mi princesa con todo el corazón. Esa nota que papá le entrego cuando yo me fui, no era para Lucy. Se la estaba entregando a su viejo amor y esperaba que este pudiera verlo a través de los ojos de su hija.

-Todo volverá a la normalidad ahora – susurre besando sus labios suavemente.

-Eso espero, ya estoy cansada de los malos momentos – apoyo su frente sobre mi hombro y suspiro.

-Coincido – apoye mi cabeza sobre la suya y la abrace contra mí - De ahora en adelante todo serán cosas buenas.

-¡QUE ASI SEA! - Rio bajito, yo la imite. La vida sabe que hemos pasado de todo para poder estar juntos. Miedos, conflictos, pérdida de memoria, malos entendidos y mucha mierda junta como para que una pareja que no estaba destinada a ser sobreviviera. No creí el amor hasta que conocí a Lucy Heartfilia y creo fervientemente, que jamás lo hubiera experimentado si no era porque ella, es la mujer perfecta para mí.

Han pasado los meses, no he vuelto a jugar al Manchester y realmente no tengo mucho interés en hacerlo por ahora. Es una buena oportunidad, nunca lo voy a negar; pero en este momento de mi vida, no es Rugby lo que me hace feliz. Eran esos pequeños momentos que comparto con mi novia los que le dan color a mi aburrido corazón.

Estaba visitando a papá cuando vi salir a la pequeña mujer de mi hermano prácticamente corriendo por el patio en camino a la salida, y algo hizo me llevo a buscarla. Necesito disculparme por haber sido un perro con ella en todo el tiempo que la conozco. La llamé y pego un brinco bastante gracioso cuando se dio cuenta que era yo quien la buscaba, el nuevo Natsu Dragneel tiene muchísimas cosas que cambiar aun, no quiero tener más ningún asunto sin solucionar.

-¡Hola! – me miro expectante.

-Hola Mavis, ¿Tienes un segundo?

-Seguro.

-Vamos a la casa, te invito un café – la sorpresa en su rostro me hizo sentir aun peor. Ella nunca ingreso a la mansión cuando estaba yo. Decía que no quería incomodarme y en su momento, pensé que era la única actitud correcta que tomó -Siéntate iré por ellos – Se notaba a leguas que estaba demasiado nerviosa

-En realidad Natsu, tanta amabilidad repentina es desconcertante. Sobre todo, considerando que ya ni siquiera estoy en una relación con tu hermano – eso me agarro desprevenido. No sabia que ya no estaban saliendo

-¿Desde cuándo?

-Antes de que tuvieras ese accidente ya nos tomamos un tiempo y se extendió tanto que decidimos terminarlo todo.

-¿Por qué? Oye ahora que lo pienso, él estaba viviendo aquí cuando me llego la propuesta del Manchester… ¿Cuánto? ¿Qué? ¿Cómo paso?

-Puedes preguntarle directamente. Esta en muy buena compañía ahora – su mirada normalmente brillante y alegre se encontraba ensombrecida… ¿Qué demonios pasó entre ellos?

La pequeña mujer se retiró, disculpándose e indicándome que no se sentía a gusto hablando sobre eso conmigo. Realmente lo comprendo, y aunque me sorprenda lo que estoy a punto de decir, debo admitir que quiero golpear a mi hermano por hacerle sufrir… y eso es lo que hare. Camine decidido hasta el departamento y aproveche que la puerta estaba sin seguro para entrar como perro por su casa. Casi me caigo de espaldas al ver a la mujer con la que mi hermano se estaba revolcando en el sofá.

-Irene ¿Irene Belserion? – la susodicha se dio la vuelva a mirarme sin ningún pudor. Todo lo contrario, mordió una de sus uñas.

-El pequeño Dragneel también quiere unirse a nosotros – me mira de arriba abajo y luego ensancha su sonrisa – ya no eres tan pequeño parece.

-¿Te molesta hermanito? Estamos algo ocupados ahora – aprete el puente de mi nariz tratando de calmarme.

-Créeme que voy a disfrutar esto – fui a la cocina y regresé con un CHOP de cerveza lleno de agua y se lo avente a ambos. La mujer se levantó de un sopetón y pego un grito de frustración.

- ¡¿Estás loco acaso?! - sus kilos de maquillaje comenzaron a escurrir por su rostro - ¡Haz algo! – Le reclama a mi hermano, el aun no salía de su asombro.

-¿Qué estas intentando conseguir Natsu? – limpio su rostro y me miro enojado.

-Que entres en razón y veas a la gran mujer que estas dejando a un lado, por un revolcón – los mismos ojos de cachorro abandonado que hizo Mavis – Sabes, ella acaba de salir corriendo de aquí.

- ¡¿Qué?! – así como estaba fue hasta la puerta, sin prestarle ni un poco de atención a su acompañante.

-Te recomendaría salir antes de que vuelva, te ahorrara el mal rato Irene – resopla mientras termina de vestirse.

-Todos los Dragneel son tan melodramáticos – camina ofuscada y sale por la puerta de entrada al mismo tiempo que mi hermano ingresa, con los pantalones a medio poner.

-No estaba por ninguna parte – se faja bien la tela en su cintura y se acomoda derrotado en uno de los sofás - ¿Por qué estaba aquí?

-No sabía que ustedes terminaron – se encoje de hombros.

-Técnicamente hablando no lo hicimos – enarqué una ceja – me fui de la casa cuando invito a uno de sus amigos a dormir cuando yo no estaba.

-¿Qué?

-En realidad eran 3 a los que invito – parpadee.

-¿Terminaste con ella porque estabas celoso?

-No termine nada – me acomode a su lado y cuando por fin levanto sus ojos del piso, estampe mi puño en su nariz -¡CARAJO!

-¡ESO DEBO DECIRTE YO IDIOTA!

-¡¿Qué harías tu si Lucy invita a sus amigos sin avisarte de nada, a dormir en tu casa?!

-Primero que nada, Ella es libre de invitar a quien quiera y cuando quiera – arruga el entrecejo – las relaciones se basan en la confianza ¿no?

-¡Si pero!

-¡Pero nada! ¡Seguro August estaba con ella ese día verdad! – asintió - ¿Qué dijo él sobre esa noche? – lo piensa por unos segundos y luego se frota la cabeza con la mano libre.

-Que sus tíos lo hicieron reír muchísimo y que se divirtió durmiendo en la cama con mamá…

-Y la crees capaz de traicionarte – negó - ¿Entonces? ¿Qué es lo que no me estás diciendo Zeref? – no quiero pensar mal de mi hermano, pero uno desconfía de lo que uno es capaz de hacer…

-La vi en casa abrazada a su amigo… diciéndole que debería terminar conmigo.

-¿Qué? ¿De qué estás hablando?

-Llegue mas temprano de lo que pensé que llegaría, entre por la puerta de atrás y los escuche hablando en la cocina. De que no sabia como hablar conmigo sobre el tema, que tal vez lo mejor sería terminar conmigo.

-¿Le preguntaste? ¿Llegaron a hablar de lo que paso realmente esa noche?

-No, estaba tomado y creo que eso aflojo mi lengua. Termine diciendo cosas que realmente no sentía…

-¿Es algo imperdonable lo que le dijiste? – baja la cabeza y la esconde entre sus piernas. En el suelo pequeñas gotas de sangre me alertan. Lo golpee mas fuerte de lo que pensé – tal vez deberías recostarte, creo que me pase – mira sus manos y aterrado se recuesta contra el respaldo del mueble – iré por unas toallas.

-Por como duele deduzco que me rompiste el tabique pedazo de idiota.

-¡TE LO MERECIAS!

No me quede a escuchar el resto de su reclamo. Tengo que lograr que deje de sangrar o llevarlo a que lo revise un médico. Ciertamente tiene demasiadas cosas por solucionar como para que muera desangrado por mi arrebato. Mi sobrino y su madre, merecen pasar mas tiempo con este gran idiota.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

VOLVI! Espero que les guste el capitulo y que lo disfruten tanto como yo :D...

P.D. Lamento muchísimo la demora :c