¡Hola! He vuelto con un poco más de Nalu, espero que les guste y no me tarde tanto como suelo hacerlo… Lamento eso. Pero quiero que sepan que trato de ser lo más constante posible :D
Capítulo 38- ¿Te casarías conmigo?
MI PUNTO DE VISTA
No importa cuánto intente que Natsu volviera a jugar para el Manchester, no quería aceptar la propuesta. Por el contrario, iba de la casa al trabajo y del trabajo a la casa todos los días. Bueno, salvo hoy; fue a visitar a su padre, dijo que extrañaba las conversaciones con él. Yo no tuve el coraje aun de hablar con el señor Dragneel sobre lo que paso con papá aquella vez. Es un recuerdo demasiado fuerte y no sé cómo manejarlo.
Yo seguía trabajando con Jason y aunque no lo pareciera, estaba muy contenta en ese lugar. Más allá del altercado con Jenny le he pasado de maravilla. Estaba regresando a casa y en la salida del edificio me topé con una mujer bastante pequeña, además de familiar para mí. Mavis, vino a traerle unos documentos a mi jefe y casi se atraganto cuando me vio.
-¡Hola! – La aludida miro a todos lados - ¿Pasa algo?
-¿No esta Natsu contigo verdad? – Negué - ¿No le contaste nada sobre lo que paso con su hermano?
-Claro que no, eso no me corresponde a mí – tenia las ojeras más pronunciadas de lo que recordaba, además de que la mucho más delgada que antes - ¿Te encuentras bien?
-¡Perfecta! – Bajo la mirada – como una princesa luego de despertar de un largo sueño… - No me parece que esté bien o siquiera saludable.
-¿Quieres que comamos algo?
-No gracias, no quiero tener nada que ver con los Dragneel – ¿eh? – Ya suficiente tengo con que mi hijo lleve el apellido de ese idiota – emprendió camino ofuscada hacia las puertas de salida.
-¡Mavis! – la aludida no volteo, en el suelo pequeñas gotas golpeaban la superficie. Sin mirarme siquiera comenzó a correr lejos del edificio. No tengo idea que ocurrió con ella, pero no puedo dejar que se pasee en ese estado por esta zona.
La seguí, gracias al cielo no es tan rápida como aparenta, La alcance en un cruce y evite que bajara a la calle justo cuando pasaba una motocicleta a una velocidad alarmante. Lloraba desconsoladamente y se abrazó a mi chaqueta como si el alma se estuviera escapando de su cuerpo. La consolé acariciando sus largos cabellos, susurrándole que todo estaría bien y que no se preocupara demasiado.
-¡Mira que soy idiota! – Hablaba a moco tendido – yo aquí llorando por él, mientras se revuelca con una anciana.
-¿Zeref?
-¡¿Quién más?! – Se limpiaba la nariz con las mangas de su gracioso abrigo – quería tratar de arreglar las cosas, dejar de lado el hecho de que me haya llamado mentirosa y…
-Lo encontraste teniendo sexo con otra mujer.
-¡Anciana! – recalco.
-De acuerdo, anciana… - hipaba a causa del llanto – me explicaste más o menos de que se trataba su pleito… pero algo me dice que no me dijiste todo.
-No… La noche en la que ese marcho… escucho algo que creo que habrá mal interpretado. Quiero decir, estaba hablando con un amigo sobre el hecho de que no puedo tener más hijos y de que Zeref quería una familia numerosa…
-¿Y?
-Le dije a mi amigo que tal vez debería terminar con él… así al menos conseguiría eso que tanto anhela y no puedo dárselo.
-¡Mavis!
-¡No sabía que estaba escuchando! ¡Se suponía que esa noche no regresaba!
-¿Luego de eso paso lo que me dijiste? – asintió.
-Pensé que no era buena idea dejar todo lo que significa lo nuestro por algo así y entonces fui a verlo hoy… ya sabes, para explicárselo mejor y…
-Estaba teniendo sexo con otra mujer.
-¡No cualquier mujer! – Suspiro – es una señora curvilínea, adinerada y ninfómana…
-¡El sueño de todo muchacho! – hace cara de asco y yo reí por eso.
-No es gracioso cuando eres una mujer pequeña con millones de complejos sabes…
-Lo siento – me avergoncé por mi falta de tacto.
-Es fácil para ti reírte, no te falta nada para ser una modelo de revista…
-¡Ja! Muy graciosa
-Lo digo en serio ¡Parezco una pre adolescente por Dios! – lloro y restregó su rostro en mis pechos - ¡Porque no me diste la mitad de estos al menos! - Las ocurrencias Mavis me sacaron una sonrisa y creo que su estado de ánimo mejoro un poco, al menos ya está haciendo bromas nuevamente.
-No seas payasa, mejor vámonos de aquí. Estos lugares son peligrosos a esta hora – jale de su mano y gire el cuerpo para comenzar mi camino hacia la calle. Retrocedí 2 pasos al chocar contra algo grande y macizo.
-Este no es lugar para una señorita – me aleje lo más rápido que pude de su agarre. Parecía un pandillero de segunda mano. Lleno de tatuajes y algunas perforaciones.
-No te preocupes, ya nos íbamos – otro sujeto apareció tras Mavis y logre alejarla justo a tiempo antes de que la alcanzara.
-Podemos acompañarlas – tengo la peor suerte del mundo…
-Gracias pero preferimos ir solas – mi compañera temblaba como una hoja, yo estoy más que segura de mis habilidades.
-No era una pregunta preciosa.
-Lo mío tampoco era un comentario.
No fue una mala inversión el curso de defensa personal que tome durante dos años. Les di la paliza de sus vidas a esos tarados. Se arrepintieron de haber subestimado a una mujer, si logran sentarse mañana les tengo que aplaudir. La pequeña mujer saltaba de un lado a otro, alabando lo bien que me había defendido y si le podía enseñar alguno que otro movimiento. Le dije que sí, pero que por ahora iría a buscar mis cosas que deje en recepción.
-Espérame aquí, solo tardare un segundo, prometo llevarte a tu casa – asintió.
-No me moveré, lo juro.
Una vez que recogí todo, me despendí del guardia y al volver junto a Mavis ella estaba acompañada por mi hermoso y guapo novio. El la miraba con los ojos abiertos como un búho y cuando se percató de mi presencia bajo su vista a mis manos. Seguro que ella le habrá contado del altercado con esos canallas.
-Estoy bien – le afirmo antes de que me diga nada.
-No te lastimaron – negué con la cabeza – uno de estos días me darás un infarto Lucy.
-Puede defenderme Natsu, esos sujetos no son nada para mí – frunció el ceño - ¿Qué haces por aquí?
-Vine a acompañarte a casa, pero me parece que estarán ocupadas y yo voy a sobrar.
-Solo me llevara a mi casa, luego ya es toda tuya.
-Entonces te veré en casa ¿te parece? – hay algo raro en él.
-Nos puedes acompañar, no demoraremos nada – mi compañera no se veía para nada contenta con eso, pero no se opuso.
-Seguro – le di las llaves del auto y él manejo en completo silencio. Una vez que bajamos a Mavis y esta entro a la casa, no lo soporte más.
-¿Qué tienes?
-Nada – no me miro.
-Por favor – rodé los ojos - ¿Paso algo en casa de tu papá?
-No es algo malo – enarque una ceja – Lucy yo…
-¿Tu? – respiro profundo y se rasco la cabeza con nerviosismo.
-Te... - ya comienza a desesperarme.
-¡Natsu! No sé qué te tiene tan alterado pero -.
-Tecasariasconmigo – parpadee y trate de que mis neuronas hicieran contacto.
Definitivamente esto no es algo que esperarías escuchar de la boca de Natsu Dragneel ¿Cómo debo responder yo a esto?
SU PUNTO DE VISTA
Tuve que llevar a Zeref al médico para que cauterizaran la vena de su nariz y de ese modo pudiera parar la hemorragia. Ciertamente yo la rompí completamente con el golpe, pero él ya estaba mal sin mi ayuda. Mirábamos el pasillo mientras la enfermera llenaba los documentos para que pudiera pagar por la atención. Yo se lo voy a pagar, porque en este momento ya soy un adulto responsable y soy dueño de mi propio dinero.
-Debería cobrarte esto sabes… - era graciosa su manera de hablar a causa de las vendas.
-Recuérdame no volver a pegarte, no sabía que eras tan delicado – achico los ojos y refunfuño – Mavis se salvó de tener que cuidarte – cuando la tristeza volvió a sus facciones me sentí fatal - ¡No quería decir!
-Tienes razón… en momentos como estos es cuando más la extraño – escondió la mirada bajo sus cabellos.
-¿Cuándo te rompen la nariz?
-Ella era mi compañera., mi ayuda idónea. Podía reír, llorar, enojarme y divertirme con ella. Saber que al final del día la volveré a ver, la podre abrazar y calmar con eso todas mis emociones es lo mejor.
-Sé que la has jodido a lo grande, pero aún hay esperanza – negó.
-Le dije mentirosa y no exactamente con esas palabras… Que no sabía si realmente me amaba…
-Zeref.
-¡Fui un necio! Por un momento de orgullo perdí a la mujer de mi vida – golpeo la pared con una de sus manos.
-No la perdiste – toque su hombro – estoy seguro que aun te ama.
-¿Si te das cuenta que me vio con Irene? – cierto…
-Si le explicas.
-¿Qué se supone que le voy a decir?
-Mavis, sé que fui un idiota. Perdóname por todo, no lo volveré a hacer. Seré tu esclavo de ahora en más nuevamente – Sacudió mi mano bruscamente y eso le ocasiono un mareo.
-Si pudiera pedirle algo realmente, es que se casara oficialmente conmigo.
-¿No era tu esposa ya?
-No, solo estamos viviendo juntos y tenemos un hijo.
-¿No que querías una familia grande y numerosa?
-No podemos tener más niños…- agrando los ojos – oh no…
-¿Qué hiciste ahora?
-Poco antes de que discutiéramos estaba hablando con mamá. Específicamente la noche anterior.
-Pero ella está muerta…
Una vez que todo estaba pagado me pidió que por favor lo llevara a casa de su pequeña novia. Que seguro Mavis dijo eso, por lo que él le comento al retrato de nuestra difunta madre. De que lastimosamente no podría darle una familia llena de pequeños como le prometió y habrá mal interpretado todo. Su meta hace muchísimo tiempo dejo de ser tener muchos hijos, ahora solo quería ser feliz con la mujer de su vida y su precioso August.
-¿Qué harás?
-Le diré la verdad – me tiro un anillo – y no esperes mucho tiempo para decirle a Lucy lo que realmente sientes.
-¡Yo no quiero casarme aun! – sonrió y despeino mis cabellos antes de bajarse del vehículo.
-Por lo menos hazle saber que es con ella con quien quieres hacerlo algún día -…
Esa no me parecía una idea muy descabellada, quiero decir. Si en algún momento de mi vida se me cruzan los cables y quiero eso; estoy seguro que sería con Lucy. Ya veo su rostro todas las mañanas al despertar y no me imagino a nadie más ocupando su lugar. Definitivamente será con mi rubia, es la mujer ideal para mí.
Deje el auto en la mansión y fui en taxi a buscarla. Iremos juntos a casa, capaz paremos por el camino y comamos algo. Salgamos un poco de nuestra rutina para variar. Una joyería que quedaba a unas cuadras del edificio se encontraba abierta y el destello de una coronita de color rosado llamo poderosamente mi atención, no sé cuánto mide el dedo de Lucy y si llego a regalarle algo, tiene que ser significativo. Aun llevo el anillo que hace juego con el suyo; pero el que le entregue yo, debe estar hecho justo a su medida.
-Señorita – la vendedora me miro sorprendida – Quiero comprar un anillo especial para mi novia, pero tiene que algo que nos represente – sonrió ante mi pedido.
-¿De compromiso sería?
-¡No! – Se asustó porque me sobresalte – solo quiero regalarle algo bonito y.
-Entiendo, si me dice más o menos qué es lo que busca puedo mostrarle los posibles diseños.
Ella es una princesa, aunque me diga constantemente que no se parece a una, para mí lo es y a mí se me conoce como el dragón en cada uno de los equipos en los que juego. Quiero algo así para ella – Que sepa que este dragón siempre la protegerá – la muchacha asintió y me enseño algunos que no estaban nada mal. Termine optando por piedra rosa, en la cual dos patas de dragón resguardaban una corona en el centro. Lo mandarían a preparar y en una semana puedo pasar a retirarlo.
Casi perdí la noción del tiempo en ese lugar, prácticamente salí corriendo cuando me percate de la hora. Seguro que ya está camino a casa por culpa de mi descuido. Llegue al edificio y me encontré con la madre de mi sobrino parada en la entrada. Dos veces en el mismo día debe ser por algo.
-Hola – agito su pequeña mano en respuesta - ¿Van a salir con Lucy?
-No, solo la estoy esperando para que me lleve a casa – se notaba que estuvo llorando, seguro por culpa de mi hermano.
-Lamento lo de Zeref – negó con la cabeza – pero no te preocupes, lo golpee por ti.
-¡Le hiciste daño!
-Un poquito – frunció el ceño – bueno solo lo golpee en la nariz.
-Tiene una de las venas muy finas, seguro que le habrás hecho sangrar muchísimo – se la notaba inquita – al menos sé que si le haces algo a Lucy ella te dará pelea.
-¿Qué?
-Unos sujetos trataron de molestarnos, pero ella los puso en su lugar – oh no – ¡tenías que verla! ¡Era como la mujer maravilla! ¡Golpe aquí, patada allá! ¡Fue alucinante!
Al llegar junto a nosotros se habrá dado cuenta de la preocupación en mi rostro, porque ya me dijo que estaba bien, que podía cuidarse sola. Yo sé que puede hacerlo, pero eso no va a evitar que me preocupe cuando algo así le ocurra. Me invito a acompañarlas y que luego ya podríamos volver a casa. En todo el camino me puse a pensar en lo que Zeref me había dicho, hazle saber que el con ella con quien quieres hacerlo. Miraba la ventana mientras tarareaba una canción. De vez en cuando los pozos chocolates se posaban en mí y la vergüenza por lo que quiero decirle me supera, tanto que se lo escupí de una sin siquiera respirar entre silabas.
-¿Ca- Casarnos? – Asentí - ¿Ahora?
-¡No! – Maldije a Zeref por su idea – solo quería que… - suspire – si en algún momento llego…
-… - Su mutismo nunca es algo bueno, ella es demasiado elocuente.
-Ya sabes – me rasque la cabeza – si me caso, quiero que sea contigo… - no lo dije de la mejor manera y siento que seré mandado por un caño.
-Déjame ver si entendí… - trague grueso - ¿Quieres casarte conmigo? – Asentí – pero aun no, más adelante.
-Ahora no tengo nada que ofrecerte, somos muy jóvenes y quiero que cuando tomemos ese paso ambos estemos desenvolviéndonos al 100% de nuestro potencial.
-Ya veo.
-Solo quería saber si, quiero decir ¡FUCK! – Río suavemente y me miro – Soy un desastre, lo siento – la imite y logre reírme de mi propia torpeza.
Se acercó y rodeo mi cuello con sus brazos antes de besar dulcemente mis labios – por supuesto que seré su esposa más adelante Señor Dragneel .
-Algún día serás la señora de Dragneel – pico mi mejilla.
-O tú serás el señor de Heartfilia – sonreí de lado.
-Tampoco suena nada mal – una carcajada abandono su boca y no pude evitar acompañarla.
Definitivamente seré lo que ella quiera. Porque para mí Lucy Hearfilia es y siempre será la única mujer con la que deseo pasar el resto de mis días.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
¿Les gusto? Espero que sí, me divierte muchísimo escribir sobre esta pareja. Nos vemos en el siguiente capítulo :3
