- Corregido- Por algún motivo enloqueció y subió mal el capitulo. Así que lo traigo de nuevo, junto con el capítulo 40.

¡Volví! Gracias por los comentarios y mensajes, me animan a continuar. En respuesta a una pregunta, si juego al LOL pero estoy en LAS, no recuerdo si se podía jugar con otros servidores jejeje. En caso de que se pueda, soy Naguita en todos lados :D

¡Espero disfruten el episodio! ¡Comenzamos!

CAPITULO 39

Oficialmente puedo decir que estoy jodido, confundido y muy, pero muy… feliz. No estaba en mis planes, no creí siquiera que la posibilidad de que esto nos pasara a nosotros existiera. Lucy miraba espantada el objeto en mis manos, la sorpresa mezclada con el miedo no es algo que le quede bien en su bello rostro. Antes de que abriera la boca para conversar sobre mi hallazgo se echó a correr y a los 5 segundos escuche como el portón de entrada se cerraba de un sopetón.

-Yo también tengo miedo mi amor – lo escondí nuevamente en la mesa de noche de mi novia. Estaba buscando las llaves de uno de los cajones y termine descubriendo algo mucho mejor.

Paso exactamente una semana desde que le comenté a Lucy que quería casarme con ella en un futuro. Hoy tengo que retirar el anillo y debo llevárselo a la oficina. Caminaba por las calles y todo me parecía más brillante, estaba como ido, ausente, recordando cada una de las veces en las que implante ese miedo en la cabeza de mi rubia. ¿Cómo pude ser tan estúpido? Nunca llegamos a tocar el tema realmente, y ahora me arrepiento de ello.

Mi teléfono sonando me sacó del trance en el que me encontraba, y al contestar la llamada, casi quede sordo con el grito al otro lado, fue tan estridente que algunas personas en la calle me miraron asustadas.

-¡SOY FELIZ! – Gajeel me estaba por sacar de quicio con el asunto de su bebe, no me quiero imaginar cómo estará la pobre Levy - ¡TENDREMOS GEMELOS FLAMITA!

-¿Qué? – aleje el aparato antes de que volviera a lastimar mis tímpanos.

-¡VOY A SER PAPÁ DE GEMELOS MALDITA SEA!

-No necesitas dejarme sordo – Su risa, lejos de molestarme me causo alegría – te felicito amigo.

-¡Espero que no tardes tanto tiempo en decidirte Tarado! - ¿Eh? – O mis hijos serán demasiado viejos para jugar con los tuyos.

-Quien sabe – Escuche el grito de su novia en el fondo y se despidió de mi rápidamente – Quien sabe…

Con anillo en mano, emprendí trayecto al trabajo de Lucy. La encontré afuera de la empresa, conversando animadamente con; ¿Ese es Zeref? Me escondí para evitar que me vieran y luego este la invito a subir a su auto. Una vez que pasaron frente a mí, me entro una llamada de ella y al contestar me saludo, pero estaba extraña.

-¡Hola! – carraspeo – …iré con tu hermano a ver a Mavis, y quiere que te invite a cenar.

-¡No puedes faltar Tonto!

-Lucy, sobre lo de hoy – no me dejo continuar.

-Lo siento, hablaremos después – pero claro que lo haremos preciosa.

No dude en subir al primer taxi que pasara y prepararme para tener una muy larga charla sobre nosotros. Debo reparar el daño que cause durante nuestros años juntos. Pero lo voy a lograr, porque, aunque tenga miedo y no sepa muy bien cómo encarar todo de ahora en adelante, entre ambos siempre será más fácil.

Mi punto de vista.

¡Estúpida y tonta Lucy! Mira que cuando las cosas comienzan a mejorar encuentro la manera de fregarlo todo... años de preparación para nada. En menos de una hora nos he jodido. Natsu me matará por eso; ya me dejo en claro que era muy pronto, en su momento, y ahora… ¿Que voy a hacer?

Hace 3 días tengo ese maldito objeto escondido y no sé cómo decírselo, temo su reacción o el dirá. Termine de bañarme y mire mi cuerpo en el espejo, no se quedará así por mucho tiempo. Una vez que estuve completamente vestida y lista, fui a la habitación con mi teléfono en mano. Casi me atragante con mi lengua al percatarme de que mi novio ya sabe la verdad. Corrí, hui despavorida de mi propia casa. No traje nada conmigo, ni almuerzo, ni dinero ni llaves, ¡NADA! Solo mi teléfono.

En la oficina Jason se apiado de mi pobre alma, me invito el desayuno y el almuerzo. Mavis me llamo para invitarme a cenar y le comenté que no traje el auto conmigo, dijo que enviaría a Zeref a buscarme. Eso me daría la excusa perfecta para prolongar mi charla con Natsu. Acepte y le indique mi horario de salida para que pasara por mí.

Levy también movió mi día y me aviso que su bebé, ya no era solo uno, serian gemelos. Que Gajeel le estaba avisando ahora a mi novio y que en algún momento haríamos una reunión para celebrar. Eso me llevo a mi situación actual… ¿Qué vamos a hacer? No me animo a hacerle daño, no es su culpa que yo sea tan estúpida.

-¿Segura que estas bien Lucy? – Zeref me miraba con una ceja levantada, al verlo de frente, es muchísimo el parecido que tiene con Natsu.

-¡Si! – no muy convencido asintió.

-Entonces llámalo - ¿Eh?

-¿A quién?

-A mi hermano bobo, estará feliz de venir a casa para compartir. Además, me la debe por haberme roto la nariz.

-Yo, está bien. Le avisare en el camino – lo llame y ni siquiera sé cómo expresar lo que pienso - Lo siento, hablaremos después – le corte antes de que pudiera responder.

-¿Están bien? – su hermano no me miraba, pero con ellos no hace falta. Su sola presencia intimida.

-¡Perfectamente! - Se encogió de hombros y luego continuamos en un silencio súper incómodo - ¿Y tú con Mavis?

-Aun duermo en el sofá – no puedo sentir pena por él, se acostó con una mujer x y dice que aun la ama – pero me lo merezco. Fui un tremendo idiota.

-Estoy de acuerdo contigo – sonrió y eso me molesto.

-Empiezo a entender porque mi hermano está tan enamorado de ti – parpadee sorprendida – Sabes – esa manera de reír es característica de los Dragneel por lo que veo – Te pareces muchísimo a Mavis, solo que eres un poco más directa.

Ahí terminó nuestra conversación, realmente no sabía bien que debería decir. No quiero meterme en la relación de nadie, porque ni siquiera sé cómo seguirá la mía una vez que podamos conversar. ¿Me odiara? ¿Dirá que arruine sus planes? ¿Tal vez dudara de mí? Al llegar al domicilio me quede sin aire al ver a Natsu hablando con su sobrino, este lo sacudía y le decía gracias, a la vez que corría dentro de la casa.

-¡Si viniste! – El mayor de los Dragneel paso junto a mí para abrazar a su hermano – Me vino de maravilla tu consejo, aunque no lo creas.

-Qué bueno – esos ojos verdes son mi perdición – Tu y yo tenemos algo que hablar – todo el mundo se me vino abajo en un segundo. Me sentí mareada y la vista se me nublo. Lo único que escuchaba eran unos susurros lejanos, que no entendía que estaban diciendo.

Desperté en la mansión Heartifila, moví las viejas cobijas rosas que usaba de bebe y mis medias con coronas y volados me sorprendieron. Tuve que dar un salto para bajar de la cama y al mirar el reflejo en el espejo era yo de pequeña. Me acerque asustada y antes de tocar el vidrio escuche una voz que me llamaba.

-Vamos mi niña – la mujer en la puerta me sonreía… era mamá.

-Ma – me hace una señal para que guarde silencio.

-Tu papá va a escucharte – tomo mi mano – corramos.

El pasillo para llegar a la cocina era interminable, admiraba el cuerpo de mi madre a cada paso, hasta que poco a poco la veía desde otra perspectiva. No parecía tan grande cuando llegamos frente a la puerta. Volteo y me miro de pies a cabeza, riendo bajito a la vez que me abrazaba. Me susurro que estaba hermosa y que cuidara de ellos. Al abrir la puerta un hombre de cabello rosado se encontraba en cuclillas hablando con una pequeña niña de cabellos dorados. Al verme ella se acercó corriendo y movió mi vestido blanco.

-Te estaba esperando Lucy – el joven me tendió la mano y sonrió.

Parpadee, pero al abrir los ojos estaba en una habitación que no conocía. Estaba llena de soles y alguno que otro peluche. Apoye mi peso en la mano derecha y el animal de felpa que toque hizo un ruido que casi me causa un paro cardiaco. Asustada mire el rostro que estaba apoyado sobre el colchón.

-Hola – el hijo de Mavis me miraba fijamente – ya no eres tan fea – parpadee sorprendida.

-¿Enserio? – asintió - ¿Y porque ya no lo soy?

-Porque – antes de que pudiera continuar Natsu ingreso en la habitación y corrió hasta llegar a mi lado al verme consiente.

-¡Lucy! – examino mi rostro, toco mi frente, me tomo el pulso en la muñeca y me abrazo con delicadeza – ¡Dios! – escondió su rostro en mi cuello – ¿estás bien? ¿Te duele algo? August ¿Puedes traerle agua? – el pequeño asintió y fue corriendo, cerrando la puerta tras él al salir.

-Estoy algo mareada, pero creo que bien.

-Lo siento mi amor – acaricio mi mejilla, no podía descifrar lo que esas esmeraldas me querían trasmitir. Sostuve su mano.

-Yo lo siento, ¡no sé cómo paso! ¡Nosotros siempre nos cuidamos y! … Perdóname…

-No tienes nada por lo cual disculparte – beso mis labios, depositando una de sus grandes manos sobre mi vientre – esto es responsabilidad de ambos.

-¿Qué vamos a hacer?

-Pues… - rio con nerviosismo – no tengo ni idea. Es mi primera vez en una situación parecida.

-Lo arruine todo – podía sentir las lágrimas acumularse.

-Claro que no – elimino el agua de mis ojos con el pulgar – nada se puede arruinar si estamos juntos – sus besos son un bálsamo, este día fue demasiado agotador. Me sentía súper nerviosa y por ende no me alimente como debía. Probablemente me haya descompensado.

-Muero de hambre – su risa inundo la habitación - ¡Oye!

-Vamos, le pediremos a Mavis que te dé algo de comer.

-Por cierto… No se los dijiste… ¿verdad?

-No – evito mis ojos.

-Natsuuuu – se rasco la cabeza.

-Solo a August – ¡No!

-¡Se lo dirá a todos!

-No, le dije que si decía algo no le compraría esa patineta que tanto quiere para Navidad.

Como si fuera que eso detendrá a un niño de contar el chisme a los cuatro vientos. Mavis se preocupó muchísimo, me sirvió comida y limonada. Me pidió que coma bien y que, si volvía a sentirme mal, me llevarían al médico. Zeref observaba extraño a Natsu y este solo me miraba a mí, de modo a que no se habrá percatado de los gestos que le dirigía su hermano.

Las chicas fuimos a la biblioteca y los hombres se quedaron a cargo de la cocina. Por lo que me comento la pequeña, es parte del castigo a su futuro esposo. ¿Futuro? Recién ahora me enteré que ellos no estaban casados legalmente, pero que lo estarán en 3 meses. Que lo perdono, ambos malentendieron todo y se creó una bola de nieve interminable. De igual manera lo dejo relegado al sofá por haberse revolcado mientras estaban separados.

-Me alegro por ustedes realmente – sentí un mareo y me sujeté fuerte.

-¿Estás bien? – asentí – los primeros meses suelen ser así – la mire horrorizada.

-¿August?

-¡No! Escuché a Natsu mientras hablaba se motivaba frente al espejo – no entendí – tú estabas desmayada y él te cuidaba como si fueras de vidrio. Se repetía que una vez que despiertes, sería valiente.

-¿Solo eso?

-Que sería el mejor padre del mundo – la ternura me inundo. Imaginar al grande Peli Rosado cuidando a un pequeño bebé me produjo alegría – No tengas miedo Lucy, le hace daño al feto.

-¿Cómo no voy a tener miedo? ¡No estamos listos para esto! – su sonrisa me dio calma, me recordó a la de mi madre.

-Nadie lo está. Eso es lo que lo hace grandioso – August entro corriendo y abrazo a su madre, recargando su mejilla en las rodillas de Mavis - ¿Qué ocurre mi amor?

-Papá dijo que fuera a jugar contigo, ya que él y tío Natsu están hablando cosas de adultos – oh no…

No quería que todo el mundo se entere, en su debido momento lo harían. Pero aún es muy pronto. Mi sorpresa fue grande al ver a Zeref con una bolsa llena de tarjetas, este le entregaba una llave a mi novio y él le agradecía la ayuda ¿Qué está pasando aquí?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Ojalá les haya gustado el capítulo, nos volveremos a ver en breve. Mucha suerte a todos y a cuidarse :3