¡Buenas! (Inserte mañana, tarde o noche dependiendo del horario en que lo lean). ¡Ya regrese! Lo único que les ruego es que no me odien, hasta que vean los demás capítulos. Sin más vueltas, ¡comenzamos!
Capítulo 42
Su punto de vista.
No sabía todo lo que el embarazo ocasionaba en una mujer. Lucy pasaba de la felicidad a la tristeza en un segundo. Sin contar que siempre, o al menos el 90% de las veces se encontraba con ganas y eso no me molesta, pero si me preocupaba. No quiero dañar al bebé y temo sobrepasarme y hacerle daño. Las náuseas tampoco faltaron, ocasionando a veces que se pasara la tarde entera metida en el baño.
...
A los 3 meses de embarazo no se notaba aun el vientre de Lucy, ella me decía que se sentía hinchada, pero yo la veía igual. Seguía siendo poco precavida en lo que respecta a ella misma. Fuimos a una tienda a mirar algunas cosas para el bebé y ella como toda mujer defensora salió al ataque cuando vio como un sujeto golpeaba a su mujer en pleno centro. Si no llegaba a reaccionar a tiempo, probablemente ese tipo alcazaba a lastimarla a ella y eso no me lo iba a perdonar jamás.
Le llame la atención por su descuido y ella se molestó conmigo. Dijo que, si ella estaba siendo testigo de una injustica, no se quedaría de brazos cruzados. Le recalque lo del embarazo y prometió que se controlaría más o por lo menos me avisaría, para que fuera yo el que se metiera en el camino. No puedo imaginarme que haría si le pasa algo a ella o a nuestro bebé.
…
Ya iban 6 meses, el bebé será una pequeña niña, a decisión de ambos se llamará Layla. En honor a la madre de Lucy, además de que indirectamente fue la que predijo nuestra relación. Yo nuevamente recibí una oferta del Manchester, pero la volví a declinar. Más ahora que mi pequeña llegara y no pienso para nada del mundo perderme ese momento con mi novia. Mientras la veo dormir, me imagino a una pequeña Hearthfilia y mi lado sentimental sale a flote.
…
Mi hermosa novia no quiere la cesárea, indica que la bebe está bien y que por eso la tendrá por parto normal. Ya falta poco más de un mes para que mi pequeña Layla esté con nosotros y no se hacen una idea de cuan emocionado estoy.
…
Lucy fue a comer con Levy, quiere que ella le cuente los por menores de tener un bebé. Tiene 3, experiencia es lo que lo sobra. Yo me encontraba en la casa cuando Aries toca mi puerta y me indica que tengo visita. Le pregunté quién era y me sorprendí enormemente al ver a Hisui parada frente a mí. Tenía un moretón gigante en el ojo derecho, el labio partido en una esquina y el cabello hecho girones. La invite a pasar y comenzó a relatarme el horror que vivía con el sujeto que era su pareja hasta entonces. Que ella no sabía a quién más acudir, ya que nadie podía creer que ese "ángel" le hiciera daño.
¡Yo sé que tienes novia, y no quiero molestarlos, pero tengo miedo y!
No es molestia, claro que te ayudare – Aries que miraba todo desde afuera me llamo - ¿Qué ocurre? – volvió a indicarme que quería que me acerque y al hacerlo me mira preocupada.
Sabes que es peligro que Lucy se altere – asentí – eso le pondrá los pelos de punta – mire a mi amiga.
No la dejare sola, puede matarla.
¡No! No me refiero a dejarla sola, si Lucy se entera es capaz de ir a enfrentar al sujeto y
¡No haría algo como eso! – lo pensé un momento y el incidente de la tienda me devolvió a la realidad – Si lo haría…
Si, te lo digo porque la semana pasada se involucró en una pelea contra un matón que trato de robarle a una chica. Golpeo al sujeto con un palo 3 veces hasta dejarlo inconsciente.
¡¿Qué?! – Hisui se impaciento – Luego me debes contar que ocurrió realmente – la mujer de algodón asintió – te ayudaremos, pero debes evitar que mi novia te vea. Seguro terminara metiéndose y puede dañar a nuestro bebé en un descuido.
De acuerdo – primero tengo que sacarla de ese lugar, segundo. Tengo que poner una denuncia en su contra sin ser demasiado alevoso o esto se hará viral en poco menos de dos días.
La enviamos a su casa a sacar algunas cosas y tuve que volver a la mía para disimular que todo estaba bien. No tuve respuesta de ella y me preocupé. Al final a su novio le aviso alguien y casi la agarra. Me escribió de madrugada y fui disparado a buscarla, para mi mala suerte desperté a Lucy e inventé una excusa estúpida para poder salir. La lleve a un motel poco conocido, donde nadie podría percatarse de nuestra presencia y una vez que estuvo segura me permití calmarme. Le deje dinero y el número al cual me puede contactar. Le pedí explícitamente que se deshaga de su teléfono, que utilice el numero nuevo que le entregue para contactar a su familia y que por nada del mundo aparezca por casa.
…
No volvió a contactarme así que supuse que estaba bien. Rogaba porque sea así, de lo contrario me sentiría fatal y demasiado culpable por haberla dejado a su suerte. Pensé que había sido lo bastante cuidadoso como para que no me siguiera ningún periodista, pero el hecho de ser un Dragneel coloca un blanco sobre mi espalda sin que me lo proponga. Lucy se enteró del chisme, pero a medias y dejo de escuchar las razones que le daba.
-¡Estaba ayudando a una amiga! – exclame desesperado.
-¡¿A qué?! ¡¿A hallar el jabón en la ducha?! ¿Es porque estoy gorda? ¿Ya no me quieres verdad? ¿Te arrepentiste de la bebé verdad? – estaba llorando, quería abrazarla para calmarla. No escuchaba no importaba cuanto insistiera seguía tan o más nerviosa que al comenzar.
Tuve que salir o de lo contrario terminaría diciendo algo que realmente no siento. Sin contar que eso le hace muchísimo daño a Layla. Faltan una semana y media aproximadamente para que nazca y… mi teléfono comenzó a sonar nuevamente. El número era de Hisui, se me hacía raro que me escribiera desde este y no utilizara el otro, lo comprendí cuando leí los mensajes. Miré la puerta nuevamente y jurándome aclarar todo, fui junto a ella.
Debo recalcar que ese sujeto me parecía menos grande en las fotos, era una ¡PUERTA! Yo soy grande, pero esto ya es estúpido. Lo entretuve como pude en lo que llegaba la policía, recibí tal paliza que estoy seguro que termine inconsciente. Desperté en el hospital y cuando los médicos dijeron que ya podía retirarme, fui llevado a la comisaria para "Testificar". Me encerraron como si fuera un perro y no fue sino hasta que una de las policías me reconoció que me permitieron hacer mi llamada.
-¡LOKE! – No me anime a llamar a Lucy y decirle que me llevaron preso… ¿Imaginas lo que le hubiera hecho esa noticia?
-¡¿Natsu?! ¡¿Dónde estás metido?! ¡Te buscaron por todos lados, tu hija ya nació - ¿Qué…?
-Estoy en la comisaria – le dije la dirección que me indico la oficial – ven a buscarme… - Mi Layla ya está con nosotros… y yo estaba metido en esta celda… ¿Cómo estará Lucy? Odiándome seguramente ¿Se adelantó por culpa de la discusión?
En la otra celda se encontraba el Ex novio de Hisui – alias "LA PUERTA", mirándome como si quisiera molerme a golpes y dejarme tirado en el suelo. Me acomode el lado contrario y me quede contemplando el vacío hasta que apareció Loke. Pago mi fianza e inicio el interrogatorio mientras me llevaba al hospital. No escuche una sola palabra de lo que dijo.
-¿Ya la viste? – lo interrumpí – ¿A Lucy y Layla?
-No, acabo de volver de trabajar. La conoceremos juntos – ya soy papá…
En los pasillos del lugar donde estaban las mujeres de mi vida, me miraban horrible y luego de ver el reflejo en uno de los vidrios comprendo el porqué. Las ropas las tenía reventadas y sucias. Mi rostro aún conservaba las marcas de la golpiza que me dieron y eso que no pueden ver el resto de mi cuerpo. Ni siquiera yo sé en qué estado me dejo ese bastardo.
Al pasar por la puerta sentí vergüenza… no estuve con ella cuando me necesito. No me decía nada, no podía escuchar lo que decía Loke, mi concentración estaba 100% metida en descifrar lo que los ojos de Lucy tenían para decirme. Decepción, dolor, miedo y rabia… aunque podía ver que se preocupaba por mis heridas al sentir su vista recorrerme de pies a cabeza. El pelirrojo nos dejó solos y yo enfoque mi vista en la cuna.
Pedí permiso para acercarme a mi propia hija, no me considero digno ahora mismo de nada con ella. Le mentí y aunque lo considere una mentira piadosa, me percate de mi error al ver como ella me lo encaraba. Le ofrecí mi teléfono tratando de probar mi inocencia, no funciono. Por el contrario, la puso peor. Layla se impaciento, evitando que continuemos hablando. Aunque por el estado de ánimo que traía su madre, estoy seguro que no habríamos aclarado nada -No quiero verte – me dolieron tanto sus palabras, me hizo ser consciente de cuánto daño le ocasione – te pido por favor que te retires. Cuando termine de dar de comer a mi bebé puedes volver a verla, pero ahora no me hace bien que estés aquí – no solo es tu bebé…
-De acuerdo… las amo muchísimo Lucy – no me miró, no sonrió ni siquiera asintió. Tal vez no me escucho o simplemente la he cagado de aquí a la luna. En mi intento por protegerla termine haciéndole mucho mal y no sé cómo repararlo. Golpee una de las paredes con fuerza y una enfermera me llamo la atención.
-Deberías hacer que te atiendan las heridas antes de quedarte sentado en el pasillo – Loke me tendió una taza de café caliente – Porque eso tienes pensado hacer ¿verdad…?
-Sí, no tengo intensiones de ir a otro lugar si mi novia y mi hija se encuentra aquí – el asintió y se acomodó a mi lado – deberías hablar con tu prima, seguro que te ayuda y te deja darte una ducha, te compraré algo de ropa de la tienda que hay abajo.
-Te lo agradezco Loke – saque mi teléfono – llamaré a Wendy – casi me caí de espalda cuando mi "pequeña" prima apareció frente a mí. No se parecía en nada a la mocosa insufrible que se pasaba las tardes molestándome allá en Canadá. No la había visto desde que llegaron y que gran sorpresa me lleve.
Me dijo que ahora tendría que ayudar a uno de los doctores con una paciente, pero que luego de eso vendría a hablar conmigo. Me presto el baño de una de las habitaciones a escondidas y luego de que me diera una ducha y me cambiara de ropa volví a mi lugar a esperar la oportunidad para hablar con Lucy.
A la mañana siguiente Levy me despertó, pregunto qué estaba haciendo afuera y luego me hizo una cara horrible cuando le comenté que lo ocurrido - ¿Cómo se te ocurre mentirle en algo como eso? – golpea mi cabeza y el dolor de una de las heridas me hizo arrugar el gesto - ¡Lo siento! – suspira – le daré tu teléfono Natsu Dragneel, pero si lo que me dices es mentira yo misma iré a arrancarte las pelotas una por una – pase saliva - ¿Quedó claro?
-Como el cristal – negó con la cabeza y antes de que ingrese – gracias Levy.
-Solo le diré que lo lea, no sé cómo lo va a interpretar. Aprovecha que estaré aquí y ve a comer algo, te veo muy pálido.
-Iré a desayunar. Muchas gracias de nuevo – en el camino al comedor del hospital encontré a Hisui, estaba aún golpeada, pero la veía mejor.
-Me dijo la chica de cabello rosa que estabas con problemas con tu novia. Pensé que si le aclaraba todo tal vez las cosas estarían mejor y – negué.
-No te acerques a Lucy, ya veré como solucionarlo. Yo no hice nada malo… salvo mentirle – me reprendí mentalmente por eso - Sé que una vez que este calmada podrá escuchar razones. No te entrometas, que no puedo ni imaginarme cómo reaccionará si te ve ahora.
-¡Pero!
-No Hisui, gracias por el intento, pero no – ella asintió e indico que vería de atenderse los golpes, yo solo asentí y me despedí de ella.
Comí como un caballo, devorando todo lo que se pusiera en mi camino. Una de las enfermeras se acercó y me indico que era amiga de Wendy, preguntándome si podía comer conmigo ya que ella se encontraba ocupada y odiaba estar sola. No me molesta, siempre y cuando no me interrumpa yo no tengo drama. Un doctor de cabello blanco vino junto a ella y comenzaron a hablar de cosas que no entendía, me dedique a ignorarlos hasta que el sujeto me dijo que se le hacía muy familiar.
-Sé que te he visto en alguna parte – la chica le indica quien era y le dijo que no le sonaba el nombre – no, o te pareces demasiado a alguien…
-Salvo que conozcas a mi padre no creo – frunció el ceño.
-¡Ya sé! Mira que tengo buena memoria – me enseño una foto que supuestamente le mando su primo y enorme fue mi sorpresa al ver la foto del último año en la preparatoria Fairy Tail – Gray Fullbuster ¿te suena?
-Sí, era uno de mis compañeros – me distraje enormemente cuando comenzamos a hablar de futbol que se me paso el tiempo volando - ¡Debo irme! Mi hija está abajo con su madre y – sonrió y asintió – fue un gusto.
-Lyon Vastia.
-Lyon – me gire hacia la chica – igual con usted señorita. Que tengan un buen día – bajé rápidamente y no encontré a Levy por ninguna parte, la encargada de las habitaciones me dijo que mi novia tenía una visita, pero que no conocía el nombre de la muchacha de cabello verde que estaba con ella.
¡Mierda! Hisui estaba conversando con Lucy, diciéndole lo buen amigo que era. Por la cara con la que me miro supe que no sirvió de nada lo que hizo mi amiga. Por mi mala manera de decir las cosas también la lastime a ella y compruebo que oficialmente soy el peor del mundo en expresar lo que siento y pienso. Una vez que se fue no se me ocurrió nada muy lógico que decirle, todo lo malinterpretaría y terminaría peor que antes a sus ojos. Cerré la boca y me retiré.
-¡BLODDY HELL! – Grite – me acomodé en el asiento fuera de su habitación y frote mi cabeza con fuerza. ¡Odio todo esto! ¡Quiero estar adentro de esa habitación con mi novia! ¡Discutiendo de a quien se parece nuestra bebé y quien tendrá los turnos de la noche para cuidarla!
-Te ves horrible primo – gire la cabeza – Aunque sigues teniendo cara de amargado.
-Wendy – la aludida corrió hasta mí y si no fuera porque el rostro es el mismo, la habría confundido con una mujer diferente. Me abrazo efusivamente.
-¡No sabía que tenías un hijo! ¡Felicidades y!
-¡Ejem! – no puede ser… casi me salen los ojos de la cabeza al ver la cara de odio con la que miraba Lucy. Tiene que ser una mentira…
-¡Te juro que no es lo que parece! … ¡Yo! – azoto la puerta con tanta fuerza, que se escucharon algunos llantos de las demás habitaciones.
-¡Ups! ¿Era tu chica?
-Sí, o por lo menos lo era – gira sobre su eje - ¿Qué haces?
-Hablare con ella – negué con la cabeza – anda, no puede ser celosa si sabe que eres mi primo – ingreso a la habitación sin mi consentimiento.
-¡Largo! – me sorprendí al ver que la sacaba a los gritos. Realmente está muy, pero muy molesta - ¡Que tu prima dice! ¡No me veas la cara de idiota Natsu Dragneel! – nuevamente el golpazo en la puerta sacudió el lugar.
-¿Es la misma Lucy? – me pregunta asustada, asentí - ¿Qué le hiciste para que esté tan nerviosa?
-Lo jodí todo – una de las encargadas nos pidió silencio y ambos asentimos, yo estaba más que avergonzado por todo esto – cada intento de la gente por ayudarme termina fregándolo todo aún más si es posible.
-Lo siento… no pensé que reaccionaria así. Ni siquiera me escucho, me grito ni bien le dijo que era tu prima, no pude ni decirle mi nombre antes de que cerrara la puerta.
-Ya que, peor no se puede poner…
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
¡No me odien! .
Nos vemos en el siguiente capítulo! :D
