¡Hola! ¡Volví! Estoy a full con ambas historias y espero poder cumplir con sus expectativas. Ojalá les guste y… ¡Comenzamos! -
Capítulo 43 – Las mejores aliadas.
¡¿Para que hable?! Las cosas se pusieron peor que nunca. La noticia sobre la nueva heredera de la fortuna Dragneel no tardó mucho en hacerse viral. Mujeres con las que me relacione en mi época de colegio aparecieron para decir que ellas también tuvieron hijos míos y eso ocasiono el caos del siglo con Lucy. Ella dice que está segura de que no tengo la culpa de nada, pero no desea molesten a Layla con sus estupideces.
Mi novia aún estaba enojada conmigo por el asunto de Hisui y no ayudaba mucho que la misma me llame a horas extravagantes, a decirme que estaba muy sola y tiene miedo. Su padre es amigo del mío y por ende debo llevarme lo mejor posible con ella, pero que no fastidie mí ya de por si complicada relación con Lucy.
-Gajeel ya no sé qué hacer – tenia a sus gemelos en brazos mientras su madre se encontraba en el estudio con Lucy – ya van dos meses y no me deja siquiera acercarme a ella.
-¿No tendrá algo que ver con tu nueva sombra? – a unos pasos de nosotros se encontraba Hisui haciéndole caritas a Layla – Porque estoy seguro que Levy me mataría si una mujer me escribe a la madrugada y más aún si yo salgo corriendo a ayudarla.
-Está asustada – se encoge de hombros.
-No eres psicólogo y tampoco policía – suspire – Además flamita, esa mujer te mira raro – ambos volteamos a verla y ella giro rápidamente la cabeza hacia la dirección contraria a nosotros.
-¿Tú crees?
-Eh, obvio. Ni la coneja te come con los ojos como ella – no puede ser.
-Acaba de salir de una relación toxica. No creo que – frunce el ceño.
-Llámalo como quieras, te tiene ganas y eso es obvio – no puedo dejar que esto sigua de ese modo. Si ella realmente está interesada en mí, debo ponerle un punto final a esto. Yo quiero a Lucy, quiero poder acostarme con ellas en la cama sin que se levante y me deje solo con la bebé.
…
Aproveche cuando las chicas salieron a comprar algunas cosas para hablar seriamente con Hisui, no quiero ser malo, pero menos me interesa perder lo que tengo por dejar asuntos sin resolver. La llamé y una vez que ella se acomodó en las escaleras no supe como comenzar.
-¿Qué ocurre Natsu? Te conozco mejor que nadie y sé que te pasa algo – no es cierto, Lucy es la que mejor me conoce. Solo ella sabe quién es el verdadero yo.
-Esto no puede seguir así.
-No comprendo.
-No te lo tomes a mal, pero necesito recuperar mi espacio – realmente no sé si no entendía o se estaba haciendo la desentendida – eres casi una amiga para mí y me alegro que estés mejor. Pero quiero solucionar los roces que tengo con Lucy y si tú sigues aquí no va a pasar.
-¿Está enojada porque estoy aquí?
-No me lo ha dicho directamente – pensé en las caras que pone cada vez que suena el teléfono.
-Entonces no es eso – la mire seriamente – capaz que no te ama tanto como tú crees y ya te has comenzado a dar cuenta.
-¿Qué?
-He visto la manera en la que mira al señor Loke, como se esconden cada vez que estoy cerca. Una mujer enamorada reconoce a otra – parpadea repetidas veces – y creo que ella no te ama igual que antes.
Lejos de molestarme por lo que dijo, comencé a reír. No puedo imaginar a Lucy y a Loke juntos, es más; ahora me es evidente lo que dijo Gajeel. Ella realmente está interesada en mí y estoy seguro que se debe al hecho de la aquella vez, donde la defendí de ese loco. Más que amor diría que es admiración y sentí pena por ella. Me coloqué en cuclillas, de frente a la chica de cabello verde y sonreí.
-Lucy me ama – frunció el ceño – y tú no estás enamorada de mí. Te ayude en su momento porque lo necesitabas, pero no puedo tener nada contigo – bajo la cabeza y escondió la mirada de mí.
-¿Es por ella?
-Por ellas, Lucy será mi esposa más adelante y Layla es mi nuevo sol – no espere que ella se abalanzara sobre mí, chocando sus labios contra los míos con tanta fuerza que me hizo daño. La separe de golpe y me levante ofendido - ¡¿Es que no entiendes?!
-Claro como el agua – voltee rápidamente al escuchar la voz de mi ángel - ¿Debo felicitarte por tu nueva relación señor Dragneel?
-¡No nena! ¡Ella se me lanzo encima! – Sus ojos chocolates me miraban de manera matadora.
-No lo niegues más Natsu – estaba furioso con Hisui – esa noche en la que me defendió despertó el amor entre nosotros.
-¡¿Acaso estás loca?! – me acerque a mi rubia y al ver que no me rechazo continúe – Te juro mi amor que no tengo nada con ella, yo.
-Eso ya lo veremos – hablo la señora Rexford.
Levy había instalado cámaras alrededor de su casa, luego de que una de las chicas que hacia la limpieza comenzó a robar. Gracias al cielo pude probar mi inocencia y antes de que termináramos de mirar las filmaciones ya Hisui había desaparecido. No tenían sonido, pero se podía apreciar como ella se avienta sobre mí, robándome un beso. Lucy no decía nada, no opinaba, no me defendía, ¡nada!
-Al menos se puede ver que la rechazaste –indico la mujer de mi amigo – Aries tenía razón cuando desconfió de ella.
-Lucy yo – miro a Levy.
-¿Puedo encargarte unos minutos Layla? – la pequeña asintió y cargo a mi hija fuera de la habitación.
-¡Yo no sabía nada!
-Para que veas que todo lo que me escondes tiene consecuencias – frunce el ceño – Aries me contó el motivo por el cual me ocultaste las cosas y aunque al principio estaba muy molesta, al final comprendí.
-¿Ya no estás enojada conmigo?
-¡Oh claro que lo estoy! – arrugo el gesto, pero a diferencia de las otras veces que lo hacía, ahora se veía adorable - ¡No te rías! – trate de disimular.
-Lo siento, es que te ves tierna cuando haces ese gesto– me aventó una almohada.
-¡Ya verás que tan tierna soy si algo así vuelve a pasar Natsu Dragneel! – nuevamente el suave golpe en mi cabeza - ¡Sabia que esa chica tenía algo raro! ¡Y yo lo decía y tú la defendías!
-No se me paso jamás por la cabeza que haría algo como eso – no quería hablar más sobre Hisui. Acorte la distancia entre nosotros dando un paso largo y pegue su cuerpo al mío. Extrañaba su calor – Yo solo tenía ojos para mi rubia despampanante – frunció el ceño.
-No te besaré luego de que hayas juntado tus labios con ella – hice boca de pato – Lávate bien la boca y vuelve con sabor de Chocolate si quieres que te besé.
-Como diga mi señora – rio a carcajadas. Me separé de ella y corriendo fui a buscar algo para volver con olor a menta junto a mi Lucy. No sabe lo feliz que me siento nada más al poder volver a besarla.
Prometo que no dejaré que otro mal entendido nos tenga tanto tiempo distanciados. Seremos solo nosotros tres de ahora en adelante
Mi punto de vista.
La manera tan descarada en la que esa enfermera vino a excusarse por él, fue la gota que derramo el vaso. ¡SU PRIMA DICE! ¡AISH! ¡Hay más credibilidad si me dice que es su compañera de trabajo, que eso! No sé si es a causa de las hormonas, pero no toleraba verlo sin que mi cabeza terminara por llevarme a ese momento. No lo dejé quedarse en la habitación del hospital.
En la casa, me trato de explicar. Dijo que era Wendy y que estaba muy cambiada, que por eso no la reconocí. Al darse cuenta de que solo empeoraba mi humor, decidió dejar el tema de lado. Dormía en la habitación conmigo y nos turnábamos para atender a Layla, salvo cuando tenía hambre, que solamente yo podía arreglarlo. Pero no paso ni una semana, antes de que su "Amiga" lo llamara a horas extrañas a decirle que tenía miedo y que no soportaba estar sola.
A la segunda semana ya la teníamos metida en nuestro departamento prácticamente 24/7. Ella no sabía cocinar, no toleraba el llanto de la bebé y para colmo no estaba acostumbrada a ordenar nada. Comprendía que fue una víctima, incluso al principio sentí lastima por ella. Pero luego me era más que evidente que perseguía a mi novio y eso me molesto. Se lo hice saber incontables veces, pero no quería creerme.
-¡Te juro que ya no puedo verla! – era tarde de chicas, los hombres se encontraban abajo con los bebés mientras habla con mis amigas, Aries estaba al teléfono en video llamada escuchando la conversación.
-¡Díselo a Natsu! - ¡Ya lo hice!
-La verdad es que hay algo raro con ella – Aries lo pensó un momento – yo no soportaba tener a nadie cerca de mí. Si tenía miedo de estar sola, pero no quería que Loke estuviera demasiado tiempo cerca.
-Cada caso ha de ser diferente.
-Puede ser, pero… no sé. La manera en la que mira a tu novio rara.
-¿Qué?
-Es como cuando Gajeel mira a Levy en la piscina – la aludida se sonrojo.
-Como si quisiera comérselo – asintió – sí, ya me había dado cuenta.
-Yo de ser tú la sacaría de mi casa Lucy, no quieres más conflictos con Natsu y si ella sigue ahí, eventualmente hará algo que te haga desconfiar de él.
-Es que no desconfió… Bueno solo estoy un poco insegura, pero más que nada porque mi cuerpo ya no se parece en nada al que tenía.
-¡Pamplinas! – exclamo Aries y la miramos sorprendidas – No conozco alguna mujer que se haya quedado bien luego del embarazo y tú estás igualita.
-Concuerdo con ella – afirma Levy – Yo no logre recuperarme por completo de mi primer bebé cuando ya estaba embarazada de mis gemelos. Tú prácticamente no cambiaste, si no estuviera Layla, diría que nunca tuviste un bebé.
-Además – agrega Aries – si Natsu te oculto las cosas aquella vez, fue porque yo se lo sugerí… Lo siento mucho Lucy, me asuste demasiado aquella vez del ladrón.
Me platico sobre lo ocurrido y aunque me molesté con ambos por haberme ocultado las cosas, entendí muchas otras más. Me pongo en el lugar de Natsu y realmente hubiera evitado todo lo que pudiera hacerme cometer una locura. No sé cómo hubiera reaccionado y creo que nunca estaremos seguros de que habría pasado sí. Solo me quedaba claro que no lo hizo con mala intensión y sigue probándome que está al pendiente de nosotros dos en todo momento.
-Si no estás segura, hagamos algo – Levy ideo un plan maléfico y una vez que todas nos pusimos de acuerdo involucramos a Gajeel también.
Salimos a comprar "cosas" para ver cómo se desenvolvía el ambiente entre ellos dos y sí algo malo ocurría, todo quedaría grabado con las cámaras instaladas. Una vez estuvo arreglado, nos tomamos todo el tiempo necesario para que pudieran hablar y cuando consideramos prudente, volvimos a la casa. Claro que la escena no era lo que esperaba y eso me dolió tanto… Pero esta vez te daré el beneficio de la duda Natsu, las cámaras me ayudaran a decidir qué hacer.
Esa mujer realmente está decidida a crear conflictos entre nosotros, ella me vio llegar y por eso lo beso. La reacción de mi novio basto para quitarme todas las dudas que tenía, y despejar los miedos que me acomplejaban – Yo solo tenía ojos para mi rubia despampanante – aun a pesar de cómo me veo, a él le sigo gustando.
Fue corriendo a lavarse la boca y eso me ocasiono ternura. Es como esos niños a los que le dices que si se lavan las manos podrán comer postre. Tocaron la puerta y Levy ingreso riendo, coloco a Layla en mis brazos y luego me pidió que no hiciéramos cosas sucias frente a la bebé. La miré con el ceño fruncido haciéndola reír y contagiándome a los pocos minutos.
-¡Oye! – miro a nuestra hija – es mi turno pequeña – la misma sonrió nada más al escuchar su voz.
-Ella es la más emocionada con que estés aquí - le hizo caritas graciosas y comenzó a carcajear – si hasta dormida te busca.
-Es la ventaja de haberle cantado cuando estaba en tu vientre – tenía unos ojazos verdes igualitos a los de su padre, era la cosa más adorable del mundo - ¿Es porque soy tu favorito verdad preciosa? – Dios como necesitaba esta sensación de paz. El sentirlo solo para nosotras, en un momento lo llegue a considerar egoísta, pero ahora veo que es lo más normal del mundo.
Sé que no siempre serán sonrisas, pero saber que a pesar de los malos entendidos estaremos juntos es algo que no tiene precio. La seguridad de tener alguien en quien apoyarme, luego todo lo que viví en mi niñez, es algo que le agradeceré a la vida. Mi hija y mi novio son los principales motivos para caminar cada día.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Se acerca el final de esta historia. Espero que la hayan disfrutado tanto como yo al escribirla.
Nos leemos en el siguiente capítulo :3
