¡Hola! Llegamos al final de esta historia, y no se imaginan como me divertí haciéndola. espero que disfruten del final y ojalá les guste. Gracias por todo el apoyo :D

CAPITULO 45 (FINAL) – Nuestro punto de vista.

Lucy corría por el pasillo, estaba llegando sumamente tarde a su propia boda y todo es culpa de su mala manía de adelantarlo todo. El vestido se lo compro muchos meses antes del evento y no hubiera imaginado jamás el motivo por el cual este no le queda ahora. No tenía síntomas, que la pudieran prever de lo que estaba ocurriendo con su cuerpo. Sin contar que estuvo tan ocupada planeando casi todo y promocionando su libro, que no se percató en el gran detalle de que su periodo no ha llegado desde hace 3 meses.

-Luces preciosa – Levy la seguía de cerca, acomodando como podía el nuevo atuendo de la rubia y diciéndole dándole ánimos a su mejor amiga. Maldijo su suerte y continuo hasta que llego frente a las puertas cerradas del gran salón. Ahí a esperaba su futuro suegro, con una sonrisa de oreja a oreja.

-Estás muy hermosa hija – sonrió, realmente le tomo un cariño fraternal a ese hombre. El cual puede contarle sobre las aventuras de su padre y su madre, cosas que ella no hubiera adivinado jamás. Cuando aclararon todo lo relacionado con la muerte del Señor Heartfilia y como esté le había pedido que no lo dejara ser un estorbo para ella, las cosas fueron viento en popa.

-Gracias – miro el reloj – entremos, se nos hará aún más tarde y Layla ha de estar súper impaciente.

La iglesia estaba decorada de manera sublime. Aries, Levy y Mavis eran las encargadas de dejarlo todo tan bonito y alegre. Su hija era la encargada de entregar los anillos y Natsu la esperaba en el altar de espaldas a la entrada. Estaba muy guapo, su esmoquin parecía hecho a medida, su cabello alborotado lo hacía lucir elegante y salvaje al mismo tiempo. Cuando volteo y vio a la futura señora Dragneel ingresando al recinto de mano de su padre, la sonrisa pinto su rostro completamente.

Tardaron un año entero en organizar todo, querían algo pequeño y sus amigos no coincidían con eso. Cada asiento estaba ocupado y el dineral que gastaron en esto no se sintió demasiado, ya que el abuelo de su pequeña se encargó de casi todo. Su único heredero se casaba y no solo eso, sino que era con la hija de sus mejores amigos y la madre de su adorada nieta.

-Mi reina – miro el vestido y enarco una ceja – este – conocía perfectamente el vestido que su Esposa usaría ese día, pero no se parecía en nada a la prenda que llevaba encima.

-Luego te explico – la ceremonia comenzó y la algarabía cuando estuvieron oficialmente casados fue increíble. Los despidieron con una lluvia de arroz y pétalos de rosas. Layla por su parte estaba tan emocionada que no paraba de abrazarlos a ambos y decir que ahora si son una familia normal y que ya podría hacer callar a Metal.

La fiesta estaba menos llena que la iglesia, era más familiar. Solo algunos compañeros de equipo de Natsu se encontraban y claro que todos sus amigos les estaban haciendo compañía. Los regalos se quedaron en la casa, pero Lucy trajo uno en con ella y se lo entrego a su ahora esposo bajo la mesa, mientras sus invitados comían. La miro sorprendido y sonrió ante el pequeño envoltorio de color blanco. Al abrirlo se quedó mudo, incrédulo sostuvo el objeto entre sus manos y observo las dos rayitas rosas fijamente.

-¿Es enserio?

-Si – la rubia sostuvo su mano – me lo hice anoche y eso explica porque mi vestido ya no me cerraba.

-¡Es! ¡Es! ¡Uy como te amo! – Rio por el entusiasmo - ¡Voy a ser papá! – sus amigos se acercaron al verlo hacer tanto alboroto.

-Ya eres papá – lo regaño su hija cuando estuvo cerca – mi papá – Lucy la invito a acercarse y acomodarse en su regazo - ¿Verdad que ya es papá mami? – bajo la atenta mirada de todos, la rubia volvió a hablar.

-Si mi cielo – sostuvo a su hija – ¿Te acuerdas que me estabas pidiendo un hermanito para jugar? – asintió. Natsu contemplaba la escena y se puso en cuclillas frente a su hija y su esposa.

-Esto – le enseña el cuadradito que muestra el positivo – Quiere decir que mamá va a tener un bebé en sus brazos dentro de poco.

-¿Voy a tener un hermanito? – todos comenzaron a aplaudir y sus padres le dieron la razón - ¡Voy a tener un hermanito! – Miro al mayor de los Rexford y le mostro el objeto, sosteniéndolo con ambas manos como si fuera una copa - ¡EN TU CARA!

El ambiente estallo en risas al escucharla hablar. Layla Dragneel Heartfilia es una mezcla perfecta entre ambos, no pueden esperar a conocer al nuevo integrante, de esta disparatada familia.

La mayor de las Dragneel miraba a sus hermanos fijamente. Layla de 13 años, Jude de 6 y Nashi de 4 estaban organizando una sorpresa para el aniversario de sus padres. Ellos acababan de llegar de un viaje y se encontraban durmiendo mientras los pequeños intentaban hornear un pastel tan grande que dejaría a su madre sorprendida. La cocina estaba un desastre, pero lo más importante era que no debían despertarlos o se arruinaría todo.

-Layla – la pre adolescente, mando a callar a su hermano – huele feo.

-Feo eres tu – el pequeño de cabello rosa y ojos chocolates la miro enojado.

-¡Claro que no! – comenzaron a discutir y Nashi los miraba somnolienta, mientras sujetaba con fuerza su oso para que este no caiga.

-Shhhhh – los tres guardaron silencio. Su padre ingresaba al lugar medio dormido y abría la heladera para cargar el agua que se encontraba en la jarra. Miro fijamente algo tras los pequeños y paso volando a su lado.

Agarro el extintor, desconecto el horno y echo la espuma blanca sobre la maquinaria. No tomo mucho tiempo para que el humo activara los rociadores y el grito de su madre se escuchara desde donde estaban los tres. Una furiosa Lucy bajo las escaleras y con el cabello hecho un revoltijo, miro a su esposo con el ceño fruncido y este les señalo a las tres cabezas que se encontraban acurrucados en una esquina.

-¡¿Qué?! – respiro profundo y cambio su tono a uno más suave, los pequeños estaban temblando - ¿Qué están haciendo niños?

-Nosotros – Layla y Jude se miraron fijamente sin saber que decir, Nashi en cambio camino junto a su padre y le pidió que la cargara. El lugar estaba completamente mojado.

-Queríamos hacer una torta para su cumpleaños – No entendieron - Layla dijo que era el cumpleaños de la familia y por eso haríamos una torta todos juntos – Lucy se acercó a su hija mayor y se agacho hasta su altura.

-¿Eso es cierto? – una muy sonrojada Dragneel asentía.

-Tenía que ser sorpresa, pero lo arruinamos – Natsu suspiro tranquilo – lo siento, yo les dije que no le dijeran nada.

-No hacía falta mi cielo – su cabeza estaba tan agachada que solo se podía ver su mentón tras el cabello rubio.

-Quería que sea especial – Jude la abrazo – lo siento, no eres feo. Te mentí – Natsu paso a la pequeña a brazos de su madre y cargo a los mayores como si no pesaran nada. Lucy bajo a Nashi sobre uno de los muebles de la cocina y limpio su pequeña carita con las servilletas.

-El solo saber que nos estaban preparando una sorpresa es especial princesa – escondió su cara en el cuello de su papá – Ustedes son los mejores, y estoy muy orgulloso de los tres.

-¿Aunque hayamos quemado la casa? – los adultos rieron.

-No quemaron la casa – miro a su esposa y esta asintió – ustedes nos tenían una sorpresa y nosotros le teníamos otra – colocaron a sus hijos uno al lado de otro y Lucy saco la caja que se gigante que se encontraba cerca. Estaba empapada a causa del chorro de agua de los rociadores, pero gracias al papel de regalo el contenido se encontraba intacto.

-¡¿Qué es?! – se emocionaron los tres.

-Ábranla – iban a destrozar el envoltorio, pero este se movió y el suave maullido resonó por el lugar.

Dentro de ella había tres gatitos. 2 de ellos blancos y uno negro, todos con collares de diferentes colores – Este es Happy – La cabeza de la familia le entrego el minino con collar celeste a Layla – se llama igual que el que teníamos ¿lo recuerdas? – asintió y lo abrazo despacio.

-Este es Lily – Lucy le entrego el que tenía el collar negro a juego con su piel a Jude – Así se llamaba el gatito de tu tío Gajeel – achico los ojos y agrego – dijo que, si o si debería llamarse así, ya que es su descendiente…

Natsu saco a la gatita más pequeña y la acerco a Nashi, ella bajo el oso al suelo, colocando sus manitos como si fuera a recibir un tesoro – Ella es Charle – era tan chiquita que acurrucada entraba perfectamente en las extremidades de su hija – Tu tía Wendy dijo que estaba hecha para estar contigo.

Se pusieron tan contentos que olvidaron por completo el desastre que se armó en la cocina. Caminaron con sus respectivos compañeros a sus habitaciones, luego de que sus padres cambiaran las sábanas y estos durmieron nuevamente con una sonrisa pintada en los labios. Lucy termino de acostar a la consentida de su tía y luego fue a buscar a su esposo que se quedó para arreglar la sorpresa de sus hijos. Estaba con la cabeza apoyada sobre la heladera y los ojos apenas abiertos.

-Deja eso, mañana viene la mucama – hizo un esfuerzo por mirarla – anda, vamos a dormir – El tomo de la muñeca y la acerco a su cuerpo para abrazarla.

-Estamos empapados, deberíamos darnos una ducha y – cubrió sus labios con las manos.

-Iremos al cuarto del pánico y dormiremos ahí ¿Qué dices? – la tomo por la cintura y pego sus cuerpos.

-Que probablemente vamos a dormir más tarde señora Dragneel – paso sus manos tras la cabeza, acariciando los cabellos de su nuca suavemente.

La manera en que se aman no cambio, crece a lo largo de los años. Aguantaron todo, desde la lesión de Natsu que casi acaba con su carrera, hasta la demanda que tuvo la editorial donde Lucy estaba trabajando. Gracias a Dios todo se solucionó y ahora están en una de las mejores etapas de su vida. Los años de jugador de Dragneel llegaron a su final y ellos estaban pensando que nuevo proyecto deberían comenzar de ahora en adelante.

Sus hijos les regalan sonrisas y diversión. Layla con sus ocurrencias, Jude con su responsabilidad y Nashi con su ternura. Cada uno de ellos es parte del proceso de desarrollo de ambos, agradeciendo inmensamente por los pequeños Dragneel-Heartfilia que son luz donde quiera que vayan. El abuelo es su más gran admirador y no puede contener la felicidad en su rostro cada vez que los ve. Bajaría la luna si pudiera por sus nietos e incluso ha sentado cabeza, para que no llegaran a copiar sus malos hábitos.

Gajeel y Levy viven en una propiedad tan grande, que parece una granja. Tuvieron 6 hijos y fue por decisión de ambos cerrar la fábrica, una vez que nacieron los trillizos. El pelinegro paso de ser un simple herrero a manejar ser uno de los inversionistas en una metalúrgica muy famosa. Levy es una de las fotógrafas más solicitadas de mercado ya que sabe captar la esencia de las personas y sus pequeños… pues digamos que se parecen demasiado a su padre.

Mavis y Zeref terminaron adoptando a un niño. Creyeron que August se molestaría, pero, por el contrario, como el chico era solo un año menor que él se hicieron amigos rápidamente. Es más, el pobre estuvo tanto tiempo solo que la calidez de la familia logro ablandar su corazón y ya les dice mamá y papá a ambos. Su hijo salió de la altura de su padre, o el pobre se vería intimidado por sus amigos, hay que admitirlo, la madre es sumamente pequeña…

Loke y Aries se casaron hace poco más de un año. No tuvieron hijos, pero ella dirige una guardería y es la más feliz del mundo. Todos la adoran por su carácter jovial y amable, su esposo más que cualquiera. El renuncio a su trabajo y ahora es la mano derecha del padre de Natsu. Trabaja cerca de su casa y de ese modo puede pasar mucho más tiempo con su mujer, viajando y disfrutando de la vida como solo ellos están acostumbrados.

Laxus y Freed no continúan juntos. El de cabello verde se mudó a Nueva Zelanda y el rubio decidió no seguirlo, ya que tenía un Proyecto en Estados Unidos que le interesaba demasiado. Decidieron darse un tiempo, pero no cerraron las puertas a un posible reencuentro. Ambos se siguen queriendo, pero sus carreras los llevaron por caminos diferentes. Y si es como dicen, que no importa el tiempo, ni la distancia, si es el destino, sucederá.

Lucy comenzó esto pensando que ella no era la princesa de un cuento de hadas y ahora se considera una reina a los ojos de su Dragón. Natsu era fiel creyente de que las relaciones no dejaban nada bueno y que velar por tu propio bienestar era lo primordial. Ahora según él, tiene que estar pendiente de todo lo que las prioridades de su vida necesiten y sí ellos viven felices, el también. La vida da muchos giros y tu felicidad dependerá, del punto de vista con el que lo mires.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

¡Termino! Me divertí un muchísimo escribiendo esta historia, aunque debo admitir que hubo momentos donde el bloqueo imaginativo me jugo en contra. Espero que la hayan disfrutado y gracias por su tiempo :3