"Jefe en pañales" no me pertenece, yo escribo por mera diversión.
Advertencias: ChicoxChico, incesto y la historia contiene lemon. Leer bajo su propio riesgo.


Verano, la estación favorita de Tim.

El sol resplandece en lo más alto de un hermoso cielo azul decorado con unas cuantas nubes blancas, pájaros cantan alegrando el día y niños ríen festejando que por fin llegaron las tan esperadas vacaciones, era tal y como sucedía todos los años.

Sin embargo, todo tiene un lado malo, con el verano llega un insoportable clima cálido.

Según Timothy había visto en las noticias matutinas toda esa semana tendrán temperaturas superiores a los treinta y cinco grados centígrados.

De seguir siendo un niño eso no le importaría en lo más mínimo, porque podría ir simplemente a la piscina pública o comer algo de helado para mitigar el calor, pero no.

Ahora era un adulto, un adulto de veintisiete años que en ese momento se hallaba tirado sobre un sillón de su sala abanicándose con una revista. Estaba vistiendo una camiseta sin mangas y un par de shorts para que su piel respirara.

Tim estaba tranquilo en comparación con su hermano Theodore, que al contrario suyo murmuraba molesto por el calor e intentaba, infructuosamente, hacer funcionar el aire acondicionado.

El castaño dejó de abanicarse por un momento, para después posar su mirada en el otro tras oírle quejarse por enésima vez del aparato. Era una lástima que las vacaciones que tanto había ansiado que llegaran se desarrollaran de ese modo; se suponía que se divertirían durante la estadía de Theo, había hecho planes para pasar el verano junto a su querido hermano. Debía de hacer algo al respecto, podían verse muy pocas veces al año, una razón más por la que sus vacaciones no debían de desperdiciarse así.

Estaba decidido a distraerle del artefacto al menos por el momento.

-Theo, tal vez deberíamos llamar a un técnico, ya sabes, dejar que un experto se encargue de eso.- le comentó señalando el objeto en cuestión, el rubio frunció el ceño y le mandó una mirada asesina.

-Cierra la boca Tim, yo puedo hacerlo.- espetó y volvió a su labor de reparar el aparato.

Tim rodó los ojos ante la tajante negativa y su terquedad de querer ser quien lo arreglara, Theodore solo estaría más calmado si conseguían acabar con el sofocante calor dentro de su apartamento.

Eso le dio un par de ideas, se sentó de un salto en su sitio con enorme entusiasmo.

-¿Quieres ir a la piscina pública? Podríamos ir para refrescarnos.- le sugirió con ánimo dando inconscientemente pequeños saltos en su lugar, el rubio, en cambio, le miró con desagrado.

-¿Acaso estás loco? ¿Sabes cuánta gente orina ahí? No pienso meterme en agua con pipí.- argumentó dejando ver la mueca asqueada que apareció en su cara cuando escucho su propuesta.

Un puchero de decepción se hizo presente en el castaño, esa idea estaba descartada, pero tenía más sugerencias.

-¿Y si te cambias de ropa? No creo que usar ropa formal te esté ayudando a soportar el calor.- dijo señalándole de pies a cabeza. Usar ropa ligera es lo primero que hace la gente para disminuir su calor corporal, pero conocía bien al rubio y desde pequeño nunca le ha gustado vestir otra cosa que no fueran sus trajes o algo un poco más elegante que la ropa casual.

Y eso mismo estaba haciendo: llevaba puesta una camisa blanca de botones, un par de pantalones negros de vestir y sus elegantes zapatos italianos. Tim no entendía cuál era su necesidad por vestir así si ni siquiera iba a salir, después de todo Theo no iría a la universidad debido a las vacaciones, y por eso mismo fue que decidió ir a quedarse con el castaño, quien cabe resaltar vive en otra ciudad, por lo tanto ningún conocido suyo iba a verle.

El menor negó con la cabeza.

-No gracias, no quiero usar shorts o me vería igual de infantil que tú, tengo una imagen que cuidar.- comentó mientras se acomodaba con arrogancia el cuello de la camisa, haciendo hincapié a su negativa.

Tim, algo irritado por su comentario, suspiró con cansancio.

-Quizás el aire acondicionado funcionaria si alguien no lo hubiera limpiado con un trapo mojado.- murmuró el mayor al mismo tiempo que se cruzaba de brazos y le veía de manera acusadora.

Lindsey se giró a verle ofendido.

-¿Disculpa?- se bajó del banco en el que estaba parado para alcanzar el electrodoméstico, caminó con paso amenazante hasta donde se encontraba el de ojos azules.-El día que llegue estabas quejandote del polvo en tu apartamento, y como el buen hermano que soy, limpie para que dejaras de estornudar todo el tiempo.- espetó mientras le apuntaba incriminadoramente con un destornillador.

-¿Y para eso tenías que limpiar con agua el aire acondicionado?- para ese punto Tim empezó a elevar la voz, recordaba que el primer día de vacaciones Theodore llegó y, tal y como dijo, como le vio algo afectado por su alergia al polvo, se dispuso a limpiar de arriba a abajo en vez de instalarse en el cuarto que el mayor designó para él.

Fue un lindo detalle de su parte preocuparse por su bienestar, y algo que en su momento le emocionó y provocó una agradable sensación cálida en su pecho, pero echarle en cara haber hecho algo desinteresado por él le parecía ridículo.

-No use mucha, solo moje un poco el trapo.- se excusó cruzándose de brazos.-Además, estoy seguro de que no está descompuesto por mi culpa, te he visto golpear el aire acondicionado un par de veces desde que llegué, recuerdo que una vez le pegaste con la escoba por querer matar una "arañita".- soltó en reproche haciendo énfasis en la última palabra.

Timothy abrió y cerró la boca un par de veces incapaz de decir algo en su defensa porque eso era cierto, pensándolo bien las probabilidades de que fuera por su culpa eran muy altas, recordaba haber usado toda su fuerza para matar esa araña. No obstante, no daría su brazo a torcer, si Theodore esperaba que aceptara de buenas a primeras que fue su culpa, pues lo hacía en vano.

-N-No niego eso, p-pero puedo asegurar que se descompuso por tu culpa.- contraatacó, e imitando al otro se cruzó de brazos.

El rubio levantó una ceja con diversión, esto comenzaba a ponerse interesante para su lado competitivo, su hermano le estaba desafiando y por supuesto que no le dejaría ganar.

-¿Ah sí? Apuesto a que fue por tu culpa.- se inclinó sobre el otro, quien no se dejó intimidar y le sostuvo la mirada con decisión, tampoco retrocedió un solo milímetro en su lugar, acción que sorprendió un poco al menor.

-Apuesta lo que quieras Lindsey, sé que yo no tuve que ver en esto.- respondió serio, ambos empezaron una guerra de miradas, verde y azul se negaban a romper la conexión sintiendo que si apartaban la vista o parpadeaban perderían. Así fue durante unos largos y tensos segundos hasta que el rubio se enderezó.

-De acuerdo, es una apuesta, Leslie.- dijo Theodore sonriendo con la usual arrogancia que le caracterizaba.-Te daré el gusto y llamaremos al técnico, pero solo para que él nos diga la razón por la que el aire acondicionado ya no funciona.- explicó mirándole desde arriba, Tim seguía sentado en el sillón, pero aún manteniendo su mirada fija en la contraria, su ceño levemente fruncido le hacía lucir adorable a los ojos del rubio.

-Bien.- respondió enfurruñado.

-Lo llamaré para que me dé la razón.- dijo Theodore para luego dirigirse al teléfono y llevárselo a la oreja, iba a comenzar a marcar el número cuando, de pronto,
Tim saltó del sillón y le arrebató el teléfono de las manos, consiguiendo confundirlo.

-Espera, no hemos dicho que es lo que gana quien tenga la razón ni que pierde el otro.- le recordó, Lindsey suspiró y luego sonrió.

-Cierto, no he dicho que es lo que quiero ganar.- comentó socarrón al mismo tiempo que se daba una leve palmada en la frente, consiguiendo irritar a su hermano.-Si yo gano admitirás que yo siempre tengo la razón y pagarás la reparación. Listo, ahora llamémoslo.

Apenas terminó de hablar hizo ademán de marcar, Tim le detuvo de nuevo.

-¡Hey, falto yo!- se quejó, vio al más alto rodar los ojos.

-No creo que haga falta, después de todo siempre has perdido contra mí, Templeton.- se jactó, el castaño puso los ojos en blanco, comenzaba a hartarse de la actitud del otro.- Así que no pierdas el tiempo dándome tus condiciones y simplemente pierde como siempre, algo que sabes hacer muy bien por cierto.- se burló, Tim gruñó irritado por su comentario.

Había llegado a su límite, sus palabras fueron la gota que derramó el vaso.

Lindsey siempre se burlaba y presumía sobre cómo le ganaba en cada ocasión, si pudiera tan solo vencerle esta vez sería muy satisfactorio, borrarle esa estúpida sonrisa de triunfo y por una sola vez ser él quien se lleva la victoria.

-Si vas a decir algo hazlo ya, quiero acabar con esto rápido, me muero de calor.- le apresuró el de cabellos claros, Timothy vio como se arremangaba aún más la camisa, eso le dio una idea.

-Si yo gano no solo pagarás por la reparación,- comenzó a decir levantando un dedo, miró a su hermano alzar una ceja con intriga por lo que diría a continuación. El castaño tragó saliva y respiró hondo antes de proseguir, sabía que lo siguiente que saldría de sus labios sería muy infantil de su parte y Theodore quizás no reaccionaría bien a ello. Sin embargo, el menor se burló de él hace minutos y Tim deseaba poder burlarse también de él en venganza, tenía conocimiento de que llevaba todas las de perder y realmente no tenía muchas esperanzas de ganar; por ello no se detuvo demasiado a pensar en su descabellada petición, pero ¿Qué más daba fantasear con la posibilidad de ganar?- sino que tú, Theodore Lindsey Templeton, andarás desnudo por la casa durante todo un mes.

Terminó de hablar, la expresión incrédula del menor le decía todo, de lo ridículo que se escuchaba aquello en voz alta; la situación se había puesto algo incómoda para él, pensaba retractarse de esa condición, más la risa descontrolada de su hermano le silenció.

-Jajajajajaja, tienes agallas Leslie como para pedir algo así.- hablaba en medio de risas, en su rostro claramente se apreciaba lo mucho que sus palabras le divirtieron. Vio al rubio doblarse de la risa y luego limpiarse una lágrima, cuando su risa cesó lo suficiente, le miró de vuelta.-Pero trato hecho.

Le estrechó la mano a un escéptico Tim.

-¿L-Lo di-dices en serio?- cuestionó aun sin creérselo, esperaba que se opusiera, Lindsey resopló divertido y le soltó la mano.

-Por supuesto, tener miedo a cumplir con el descabellado castigo que me has impuesto significaría que dudo de mi victoria, y yo, mi querido Timothy, nunca en mi vida he dudado de nada. Ahora, no perdamos más el tiempo y terminemos con esto de una vez.

Acto seguido, su mano por fin marcó el número.


-¿P-Podría repetir eso de nuevo, por favor?- pidió un estupefacto Theodore al técnico.

Tim estaba asombrado, nunca había oído tartamudear al otro y mucho menos verle poner aquella expresión que solo podría describir como una de terror puro.

El hombre de mediana edad, que revisaba el aire acondicionado, dejo lo que hacía para dirigir la mirada hacia ellos.

-Dije que definitivamente la unidad no está descompuesta por algún golpe sino porque alguien debió de haber limpiado el aparato con líquido, lo que no es recomendable porque puede dañar el equipo, tal y como en este caso.- explicó con seguridad, no dudo ni un solo momento al dar su veredicto.

Ambos jóvenes estaban que no podían creerlo, Tim jamás imaginó que le ganaría alguna vez al rubio por eso aun no era capaz de procesar del todo las palabras del señor, en cambio, la sonrisa burlesca de Lindsey había desaparecido lentamente mientras escuchaba la explicación del técnico, palideció de manera notoria y lucía abatido ante su inminente derrota.

Cuando por fin fueron capaces de asimilar la situación, sus reacciones pudieron ser exteriorizadas.

-Yo gané.- primero susurró Tim, para luego mirar al ojiverde, quien le devolvió la mirada con derrota y resignación y fue en ese momento cuando el castaño pudo comprobar que aquello era verdad.-¡Yo gané! ¡Yo finalmente te gané en una apuesta, Lindsey!

Se mofaba mientras bailaba ridículamente, el mencionado frunció el ceño con molestia y chasqueó la lengua, aún se veía bastante sorprendido.

-No puedo creerlo, me superó alguien con shorts de mezclilla.- soltó al aire, vio al ojiazul bailar tontamente, decidió ignorarlo por el momento y enfocarse en el otro problema.-¿Cuánto tiempo cree que le tomara arreglarlo?

-Tomará algunos días, una semana tal vez.- respondió.

Ambos, olvidándose por un instante de la apuesta, pusieron cara de horror.

-Eso es malo, toda la semana hará calor como el infierno.- le informó Tim a su hermano.

-¿Cree que podría tenerlo listo en menos tiempo?- preguntó Lindsey, el técnico se rascó la nuca con duda.

-Quizás, no prometo nada.- fue su corta respuesta para luego proceder a desinstalar el aparato, pues se lo llevaría para su reparación.

Hizo ademán de cargar el electrodoméstico, ambos jóvenes se acercaron.

-Déjenos ayudarle a bajar eso.- ofreció Tim, el mayor le impidió acercarse más.

-Gracias, pero deja que él me ayude,- contestó señalando a Theodore.- será más fácil si me ayuda alguien grande.

El rubio no desperdició la oportunidad para molestarle.

-Ya oíste, Leslie.- le dedicó una sonrisa burlesca, Tim hizo un mohín, vio al rubio aproximarse hasta el aire acondicionado.

-Aunque les recomiendo usar ropa ligera por las altas temperaturas, no es muy conveniente usar ropa de vestir estos días muchacho, y menos si vas a ayudarme a cargar esto.- señaló su camisa, que se manchó al momento de cargar el aparato.

-Diablos.- murmuró el menor al ver la horrenda mancha en su camisa blanca.

-Oh, no se preocupe por eso, le aseguró que él no se vestirá formal en un bueeeen tiempo.- canturreó un sonriente castaño en respuesta, al mismo tiempo que les abría la puerta para que salieran, Lindsey le envió una mirada fulminante al pasar a su lado, maldiciendo en sus adentros al de gafas, quien en contestación le mostró infantilmente la lengua.


Cuando Lindsey cerró la puerta tras de él sabía que recién daba inicio su tormento.

El castaño le recibió en la puerta, le había esperado todo ese tiempo.

-¿Y bien, Theo? ¿Listo para cumplir con tu palabra?- le interrogó Tim, intentando en vano ocultar su risa.

El rubio se sostuvo el puente de la nariz antes de suspirar.

-Leslie, ¿De verdad quieres que haga eso?- le preguntó, esperando muy en el fondo que el otro se retractara y no le obligara a hacerlo, es decir, su hermano siempre ha sido mejor persona que él al sí tener principios, pero también sabía que estaba molestándolo mucho y lo tenía más que merecido.

Tim se llevó una mano a la barbilla como si se lo pensara, dándole leves esperanzas por unos segundos.

-Sí, estoy seguro. Hicimos una apuesta, ahora paga.- respondió como si nada mientras se llevaba las manos tras su espalda y se balanceaba en su sitio.

El blondo rodó los ojos ante su respuesta.

-Que infantil eres, Leslie.- le dijo con leve molestia, luego solo suspiró preparándose mentalmente para lo que tendría que hacer a continuación, entre más pronto lo hiciera más rápido podría irse a su habitación. Comenzó a desabrochar su camisa y luego quitársela mientras una expresión de enfado se presentaba en su rostro.

Tim, por su parte, contenía aún su risa; sin duda alguna la venganza era dulce tal y como muchos dicen, creía que ya había conseguido molestar lo suficiente a su hermano por lo que estaba dispuesto a olvidar por completo la apuesta y dejarle en paz, ya que no podía hacerle eso, no se sentiría a gusto con ello, su moral se lo impedía.

-Theo, ya fue suficiente, puedes para-

-No digas nada, di mi palabra y tengo que cumplir por más tonto que sea esto.- dijo interrumpiéndole, se limitó a retirar su ropa en silencio.

El castaño hizo ademán de querer insistir en detenerle, más las palabras quedaron atrapadas en su garganta cuando el rubio se quitó la camiseta sin mangas, revelando sus bien definidos músculos, Timothy tuvo que parpadear repetidas veces, no entendiendo porque ver el semidesnudo cuerpo de Theo le sorprendía tanto si en el pasado ya le había visto desnudo un par de veces. Atribuyó su reacción al ahora tener sentimientos románticos hacia el menor, quien con los años se volvió aún más atractivo. Sintió sus mejillas arder al llegar a esa conclusión.

Lindsey, ajeno a los pensamientos y reacciones del otro al darle la espalda, continuó con su labor de desvestirse.

Luego de haberse retirado la camiseta de tirantes prosiguió con sus zapatos, calcetines y pantalones, Tim contuvo un pequeño grito y cubrió sus ojos en acto reflejo.

Horas atrás había parecido buena idea en su mente, por eso mismo fue que no pensó bien en todas las posibilidades de aquel escenario.

Si se hubiera tratado de ellos siendo niños, sabía que eso habría sido humillante y vergonzoso para su hermano, pero se trataba de un Theodore adulto, que rebosaba confianza y comodidad consigo mismo, podía notar que claramente no le incomodaba demasiado como pensó que pasaría.

-Listo, ¿contento, Templeton?- escuchó decir al otro.

Timothy, a pesar de haber respirado con profundidad antes de girarse a ver al rubio, de nueva cuenta se petrificó en su sitio cuando posó su mirada en el menor.

Si el solo verlo sin camisa ya le había afectado dejándole enmudecido, el verle como Dios le trajo al mundo provocó que su cabeza hiciera corto circuito, su mente estaba en blanco y era incapaz de formular algún pensamiento coherente.

Al ya haberse despojado de cada prenda, Lindsey se dio la vuelta para permitirle al mayor comprobar que ya no llevaba nada encima. Aunque su intención era solo demostrar que estaba cumpliendo con su palabra, Tim solo podía malinterpretar la situación, sintiéndose horrible por ello.

Si su cara ardía hace tan solo segundos, ahora sentía que humo salía por sus oídos y que su corazón retumbaba dentro de su pecho con tanta fuerza que temía que sus vecinos y hermano le escucharan, siendo este último el que más le preocupaba.

Sus pensamientos eran un completo desastre.

Theodore, que continuaba muy molesto por la idea de tener que estar desnudo durante las siguientes semanas, no se percató del dilema mental por el que pasaba el castaño ni de su evidente nerviosismo, para él solo se veía como si estuviera pensando en cualquier cosa, simplemente concluyo que no decía nada porque buscaba algún comentario para burlarse, así que se iría antes de siquiera darle la oportunidad de poder hacerlo.

-Listo y hecho, me voy a mi cuarto.- dijo, recogió su ropa del piso con toda la dignidad que pudo y se marchó de la sala.

Timothy quedó solo en la habitación, y cuando su cerebro por fin le pareció funcionar llegó a la conclusión de que aquello terminaría muy mal, al menos solo para él.


La idea para este fic se me ocurrió un día que me volví a ver la caricatura, si la han visto creo que sabrán en que episodio me he basado xd.
No pude resistirme a escribir esto, necesitaba sacarlo de mi cabeza jsjsjsjsj
Esta historia será un three-shot, espero les haya gustado el primer capítulo.
Hasta la próxima uwu