Y aunque se,
Que mi ser jamás lo alcanzara me da igual
Alone.
Pronto esas miradas curiosas se convirtieron en brazos piadosos que le levantaron de inmediato del suelo, muchos jóvenes, mujeres e incluso ancianos se habían reunido a su alrededor, un joven así no merecía aquel trato, probablemente todo había sido culpa del chico maldito, ese chico del que todos tenían mala fe, el probablemente había hecho algo malo, y ese pobre inocente huérfano castaño había pagado las consecuencias.
- ¿Te encuentras bien hijo? Es una pena lo que ocurrió, toma, bebe esto, te hará sentir mucho mejor. - Dijo un anciano que ofrecía con rapidez la guarda de su reserva de vino personal, acercándola al chico que agradecía sin aceptar nada más que la ayuda para no caer nuevamente.
- Ese canalla de Alone, hemos hecho de todo para evitar que baje al pueblo a vender sus espantosas pinturas, pero sigue viniendo, sigue causando problemas. - Dijo una mujer molesta mientras abanicaba con las manos aire dirigido a Tenma para ayudarle a respirar, era un jovencito muy apuesto, sería un hombre muy atractivo cuando alcanzara la madurez.
- ¿Disculpe? ¿P…Porque creen que fue su culpa? -Interrogo el chico que se incorporó poco a poco, dejando el asiento de piedra que le habían ofrecido los aldeanos.
-¿Qué acaso no lo sabes? ¿Eres nuevo en el pueblo? - Pregunto con interés un hombre mirando a su mujer con sorpresa, eso explicaría mucho de lo que había pasado en la plaza, generalmente nadie se acercaba mucho a esa zona, intentaban evitar a Alone, muchas veces para que el chico se marchara pronto alguno de los aldeanos se acercaba a darle unas monedas, fingiendo comprar algo pequeño para que pronto el jovencito regresara a la colina, donde se encontraba el orfanato.
- Si, creo que si, no se me hace familiar, nunca lo había visto por aquí. - Respondió la esposa del primero hombre que pregunto, mirando al joven con misericorde, nunca le había gustado la idea de contar lo desagradable que era estar cerca de ese joven al que todos conocían como el "chico maldito"
- Seguramente eres nuevo en este pueblo, muy pequeño para saber lo que sucede, pero debes saber que ese niño al que todos nombramos Alone, es una muy mala compañía, una mala semilla y es mejor que te alejes de él lo más pronto posible. - Aclaro el anciano guardando su vino, ayudando a Tenma a sentarse en la acera de piedra donde continuaba rodeado de los curiosos y de aquellos aldeanos que le brindaban su ayuda.
- ¿Qué fue lo que hizo? ¿Por qué todos dicen que este maldito? No entiendo - Continuo Tenma molesto, estaba harto de escuchar reproches acerca del rubio ¿Qué a caso no había nadie que le brindara apoyo? Hades se había apoderado de su destino y de su alma mucho antes de recibir su armadura.
El aire poco a poco se acumulaba en sus pulmones, pronto ese horrible dolor se irían, solo necesitaba un momento más, un momento más para correr tras Alone y alcanzarlo, esperando poder ser ese pequeño rayo de esperanza que le ayudara a superar todo esto.
- ¿Tu crees que somos injustos cierto? Eso creen todos al principio hasta que algo malo les ocurre a ellos también… - Continuo el hombre sentándose al lado de Tenma sonriéndole para acercarse un poco. - Veras…Hace unos años "el" llego aquí, era apenas un infante no tendría más de 5 años, el día que llego estaba atado con una cuerda en los bebederos de los caballos, estaba solo, sucio como un vagabundo, era huérfano, así que lo enviamos al orfanato, con las religiosas, esa noche lo llevaron a dormir a los cuneros porque no tenían más camas disponibles, fue esa misma noche cuando todo se prendió en llamas, el fuego lo consumió todo, el orfanato ardió por tres días y dos noches, dicen que se podían escuchar los gritos de los niños que querían salir, fue una noche horrible, todos tratamos de apagar el incendio pero el fuego simplemente no cedía, al final mientras limpiaban los escombros ahí estaba el, el único niño de los cuneros que no murió, que quedó sepultado en escombros sin ningún rasguño, ese niño era Alone. -
- Pudo ser buena suerte. - Refuto el castaño aspirando hondo, su energía se estaba restableciendo.
- Si, pudo serlo, pero una de las madres superioras dijo que lo vio deambulando entre las llamas y que no ardía con ellas, "el" fue el que origino el incendio, y esa mujer perdió la vista extrañamente esa misma tarde, y no solo eso, ella le señalo con el dedo, y poco después perdió la mano. - Arremetió el anciano tomando a Tenma por los hombros para que lo mirara fijamente en esos horribles ojos grisáceos por la edad que poseía.
- Y no es todo, uno de los pequeños niños que sobrevivieron al incendio estaba furioso ¿Cuál era su nombre? - Interrogo una mujer tras Tenma llamando su atención.
-Luca, se llamaba Luca, un niño dulce, grande para su edad, tendría unos 10 años. - Completo el anciano.
- Ese pobre chico fue a enfrentar a Alone, a gritarle, a golpearlo, los otros niños del Orfanato dijeron que intento ahogarlo en el rio, que estuvo muy cerca de lograrlo, pero…Pero no fue así, dicen que los rodearon los lobos, y ese chico…Dios mío lo que le ocurrió a ese chico. -
- No quedo nada, ni un hueso y nuevamente el único que salió ileso fue Alone. – La mujer molesta dio media vuelta para escupir en el suelo.
- A donde el va lo sigue la muerte y la desgracia. -
-Que no te engañe su belleza, tiene el rostro de un ángel, pero no lo es, recuerda niño, la flor más hermosa es la más venenosa, es mejor que te alejes de él, que sigas tu camino y lo ignores como todos los demás. - Continúo la vieja mujer para molestia de Tenma que poco a poco se incorporó.
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Con mucha cautela continuo su paso, ignorando la sangre que seguía saliendo de un costado de su frente, esa delgada gota roja había logrado teñir su hermoso cabello rubio de un rojo brillante, por lo menos un mechón suyo llevaba el color del crepúsculo ahora. Su único deseo ahora era encontrar a su mascota y salir lo mas pronto posible de ese lugar, había sido un error haber abandonado a Tenma en la plaza, sabía que ahora estaría molesto, le esperaban problemas en casa, le esperaban problemas si volvía a la catedral, y le esperaban problemas si regresaba al Orfanato, así que el decidiría que problemas quería enfrentar primero.
Suspiro pesadamente llevándose una mano al estómago, sentía hambre, era habitual en él, en especial cuando había podido comer algo de noche y algo en la mañana, algo verdaderamente sustancioso, pronto su mente se distrajo con el sonido del agua fluyendo, corriente arriba o corriente abajo, por fin había encontrado el rio, ahora estaba seguro de que podría encontrar el camino a casa, solo debía seguir buscando a Cora, tal vez el animal se había asustado, ahora que lo pensaba mejor en todo su recorrido no había visto ningún ave, ningún animal, conejo o roedor en los alrededores, eso era muy extraño, tampoco había escuchado el canto de las aves, ni si quiera del viento sacudir los árboles, era como si la vida se hubiera alejando de esa catedral, como si algo obscuro se escondiera tras sus muros. El único sonido que podía distinguir era el de sus propias pisadas y las hojas secas crujir bajo su peso.
Era extraño, mientras más miraba a su alrededor el bosque se hacia mas grande, mas espeso, las hojas se movían a un mismo ritmo pero sin viento, y los rayos del sol parecían llegar menos a cada paso que daba, como si la luz se fuera a alguna parte, pero no al ocaso porque el cielo seguía igual de azul que hacia minutos.
- ¿Vas a alguna parte? - Dijo una voz familiar tras el chico, que se giro inmediatamente ahogando su grito con ambas manos pegando un brinquito del susto.
- L-l-lo siento me asusto….- Respondió el rubio oprimiendo su garganta para no dejar salir su voz, apresando su miedo con una fuerte tensión en el rostro y las manos, jamás había escuchado acercarse a nadie, creía estar solo todo este tiempo ¿Cómo se había movido tan rápido ese sujeto?
- No sabia que ella te golpearía, lo siento mucho. - Dijo con sinceridad Kagaho clavando el mar negro de sus ojos en el rostro de su deidad, esperando encontrar tal vez algún destello de su dios en el, pero lo único que encontraba era a ese dulce niño asustado. - No debí permitirlo, debí hacer algo…Es todo mi culpa - Continuo el hombre acercándose mas al jovencito que se pego de lleno a la corteza del árbol asustado, no sabia exactamente que estaba sucediendo, la voz de ese sujeto sonaba molesta ¿Estaba molesto? ¿Por qué? Tal vez solo estaba molesto porque el chico se fue y le habían pagado, o porque la presencia de "él" había echo enfurecer a la joven, ¡sí!, eso debía ser.
- Sigues sangrando, fue un golpe fuerte. - Continúo Kagaho acercándose lo suficiente para poder distinguir el terror en los ojos azules del niño que buscaban frenéticamente una salida.
- N-no importa….a-alguien me golpearía de todas formas hoy….l-le devuelvo su dinero. - Respondió el chico tratando de minimizar las cosas y actuar con naturalidad, algunas veces si se cubría el rostro al recibir alguna agresión estas se intensificaban, en cambio sí solo estaba ahí parado algunas veces se librara del castigo, esperaba que ese joven se marchara con su dinero y olvidara todo ese asunto.
Con timidez tomo la bolsa del dinero que había atado a su reducida cintura, levantando la misma a la altura del otro, ofreciéndosela, esperando que el hombre la tomara y se marchara, rogando por dentro para que eso sucediera, pero el espectro simplemente ignoro la bolsa para tirarla al suelo.
- L-lo siento la deje caer, p-pero no tome nada, e-está todo el dinero l-lo juro. - Se apresuró a decir el rubio asustado, siempre que deseaba hacer las cosas de forma correcta, su estupidez se apoderaba de él y lo estropeaba todo.
- ¿También te golpeo aquí? - Interrogo el espectro con interés acercándose más al chico tocando su rostro, a lo que el joven apretó los puños cerrando momentáneamente el azul de sus ojos, esperando recibir un fuerte jalón en el cabello o alguna bofetada, pero nada de eso sucedió, por el contrario ese toque aunque frio fue suave y amable.
Poco a poco las orbes azules del chico se abrieron mirando por primera vez el rostro preocupado del de Benuu observándolo con compasión, no lastima, ni desinterés, si no compasión y creía distinguir la genuina preocupación en ese apuesto joven.
- ¿C-cómo? N-no no, ese….ese golpe ya lo tenía…. - Pero ese sonido proveniente de la garganta del mayor le asusto. -E-es que soy muy torpe, e-ella solo me dio una bofetada, yo me caí y me golpee la cabeza con el suelo, f-fue mi culpa. - La explicación que Alone trataba de dar se revolvía en su cabeza, quería buscar las palabras adecuadas para no recibir reprimendas, pero a la vez tenía que admitir que todo era su culpa, porque lo era, porque siempre lo era, pero el rostro molesto de ese sujeto seguía disparando sus nervios a los picos más altos de las montañas.
- Dices que eres muy torpe ¿no? Entonces como te hiciste esto - Insistió el espectro señalando con suavidad la comisura de su labio, era evidente que ese moretón y esa ranura abierta eran fruto de una agresión muy reciente.
- Ah! Es, ese…Fue un golpe de un compañero, f-fue una tontería yo no debí acercarme. -
-¿Acercarte? Te golpeo por acercarte? - De nuevo, enojo en su voz.
- S-si…f-fue mi culpa n-no debí acercarme…- Dijo Alone prestándole más atención a la distancia que lo separaba de ese hombre, era corta, estaba fallando, pero no podía hacerse más hacia atrás, el árbol no se lo permitía, aunque instintivamente se pegó con más fuerza a su corteza.
-¿ Y este? - Esos enormes ojos negros no dejaban de mirarle, de examinarlo de arriba y abajo, haciéndolo sentir incomodo, pero ya no tan asustado.
- E-ese - El chico se miró el brazo mirando la cantidad de pequeños y grandes moretones que lo cubrían, era como un tapiz de tonos morados, azules, verdes y amarillos, expuestos en lienzo blanco.
- E-ese… me caí. -
- ¿Te caíste? -
- S-si…. -Mintió el infante, bajando la mirada, era imposible poder sostenerla con ese hombre tan cerca.
- Sabes, no me gusta que me mientan. - Insistió el mayor, acariciando con suavidad el cabello rubio del joven, brillaba como el oro mismo, lo coloco con sutileza tras su oreja, sonriéndole momentáneamente, esperando recibir la verdad en esta última acción.
- Es….- Alone suspiro pesadamente, bajando el rostro para esconder sus ojos tras ese espeso flequillo dorado.
Era inaceptable, completamente inaceptable que el nuevo "contenedor" llevara una vida tan miserable, pero era parte del sufrimiento que debía recibir para convertirse en el alma más pura; Libero a Alone de su mando y su escrutinio, dirigiendo sus manos a la pequeña bolsa de cuero que yacía en el suelo para levantarla, podía distinguir el alivio del muchacho, su intención no era asustarlo más de lo debido.
- Esto es tuyo. - Le dijo tomando con suavidad las manos de su Dios, colocando la pequeña bolsa de cuero nuevamente en ellas.
- N-no no, yo no pinte a la señorita, el dinero es suyo... -
- Exacto, el dinero es mío, y yo te lo estoy dando a ti, nadie quiere pintar a esa espantosa bruja. - Ante la sorpresa del chico el hombre volvió a sonreírle. - Sabes…..Me pareció ver a tu mascota a un par de metros de aquí, los escoltare a ambos a casa. - Con rapidez dio la vuelta, comenzando a caminar en dirección contraria a la que Alone había tomado, siendo perseguido inmediatamente por el confundido jovencito.
- Fueron piedras. -
- ¿Disculpa? -
- Los moretones que tengo, mis compañeros me arrojaron piedras… No me caí….-
- Ya veo. - Pronuncio el hombre comenzando a silbar, ese silbido era alegre y triste a la vez, melancólico, pero para alivio del rubio esa pequeña bola blanca de pelos corrió con entusiasmo justo a los brazos de su dueño.
- Cancerbero nunca te dejara solo, el crecerá pronto, siempre te protegerá igual que yo - Pronuncio el castaño para observar como el perro se regocijaba en los brazos de su amo, haciéndolo sonreír, era la primera vez que le pudo ver sonreír, ese hermoso rostro parecía iluminar todo lo que tocaba, su sonrisa solo enfatizaba lo bello de su persona y reflejaba su auténtica e inigualable pureza.
- Cora, su nombre es Cora. - Respondió Alone dirigiéndole una sonrisa al espectro mientras acariciaba el lomo de su mascota.
- Claro….Aunque me parece más apropiado Cancerbero, o solo Cerbero. -
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Saludos! En especial a Karen que estaba molesta porque deje de escribir como hobbie, de echo pensé que la cuenta estaba desactivada pero veo que no.
Escribir es volver a vivir, saludos a todos
Att: OlderSayland18
