¡Hola a todos mis lectores!
¡Es hora de que continuemos con la trama! :D
La última vez que nos vimos luna estaba a punto de contar su pasado ante nuestro bárbaro y querido panda del kung fu, así que... ¿que les parece si damos una miradita?, yo por mi parte lo haré con gusto, una de las muchas cosas que me gustan de una historia es el misterio ;P
Sin más que decir, es tiempo de que comencemos con todo mis amigos :)
El capítulo da inicio en... 3...2...1... ¡YA!
Capitulo 48: un pasado doloroso
Campamento de luna:
Mientras el guerrero dragón esperaba a que su alumna moteada dijera algo para poder ayudarla, un pequeño sonido entre unos arbustos comenzaba a escucharse cerca de su posición, pero aunque el silencio entre los dos era notorio y podía oírse cualquier cosa a su alrededor... una entrometida y picara maestra intenta acercarse todavía más para averiguar del porqué nuestro héroe estaba en la oscuridad con su amiga felina.
Xing: demonios, creo que hice demasiado ruido en esconderme, espero que la gata no haya escuchado, seria una situación bastante incomoda y peligrosa si llega a descubrir que los estoy espiando -dijo con un poco de nervios por como sus dos compañeros de viaje parecían estar hablando a solas y en privado-
Con una inmensa curiosidad rondando por todo su ser al ver como su alumno parecía estar en espera de que luna dijera algo importante, la pequeña coneja teniendo ahora una mirada llena de intriga comenzaba a dar saltos silenciosos hacia donde estaban los dos.
Xing: parece que no quedarme dormida fue una excelente idea, ahora solo tengo que mantenerme oculta en las sombras para poder escuchar la conversación sin problemas -dijo con una risita traviesa antes de acercarse todavía más a donde estaba nuestro panda y su querida amiga leopardo-
Sin darse cuenta de que estaba siendo observado por su pequeña maestra de ojos celestes, nuestro querido oso de blanco y negro intenta aliviar a su compañera felina para que no se sintiera presionada al contar su historia.
Po: sé que puede ser difícil revivir los momentos del pasado, créeme, te entiendo a la perfección luna, cuando hice memoria sobre lo que le había pasado a mi especie quede casi devastado, pero... no dejes que el dolor te afecte de esa forma tan horrible, verte llorar es una de las pocas cosas que en verdad me duelen, solo... solo te pido que puedas confiar en mí, yo... en serio deseo que consigas tu paz interior y dejes de sufrir -dijo tiernamente sin darse cuenta de que su amiga moteada estaba muy ruborizada y conmovida por esas palabras tan llenas de honestidad-
Sin sentir más escalofríos o dudas, luna finalmente se decide en revelar la historia de su infancia, pero no antes de soltar una mirada llena de cariño como la de su querido maestro de kung fu.
Luna: esta bien po, empezaré desde el inicio -dijo con tono de tristeza por como su antigua vida le traía muy malos recuerdos-
Hace muchos años atrás...
Luna: cuando era cachorra mi unico objetivo era sobrevivir, nadie se preocupaba por mi o sentia la necesidad de ayudarme, yo... estaba completamente sola.
Pueblo de china:
Estando con una pequeña leopardo de las nieves que corría en cuatro patas para escapar de unos comerciantes muy enojados...
Cabra: ¡vuelve aquí ladrona, tienes que pagar por esa comida!
Ciervo: ¡no creas que lograras escapar de nosotros, esta vez recibirás tu castigo!
Luna: "rayos, no puedo creer que hagan tanto escándalo por unos dumplings, ¿acaso soy la única que roba para poder alimentarse?" -se preguntaba en su mente mientras sus patas hacían un gran esfuerzo para aumentar la velocidad y perderlos de vista-
Miedo y adrenalina fluyendo por todo su ser, era todo lo que la estaba ayudando en seguir adelante sin bajar el ritmo, sensaciones que la hacían sentir miserable al no poder cambiar el curso de sus duras e inevitables decisiones.
Luna: "soy una tonta, debí haber sabido que esto seria una mala idea, ¿cómo fue posible que se me ocurriera ir al mismo restaurante?, ahora estoy corriendo por mi vida como una vulgar ladrona" -dijo en sus pensamientos antes de verificar con una pequeña mirada la comida que tenia guardada en sus bolsillos-
Mientras su cuerpo pedía casi en súplica que se detuviera unos segundos para recuperar el aliento por el esfuerzo que le exigía, nuestra felina logra ver rápidamente un callejón donde poder ocultarse, ya que el agotamiento comenzaba a afectarle demasiado.
Luna: no me queda otra opción, tendré que esconderme si es que no quiero que me atrapen -dijo agitadamente mientras los dos vendedores se acercaban cada vez más a ella-
Sabiendo en su interior que había una posibilidad de que todo saliera perfectamente bien, la adorable pequeña sin tener más tiempo para pensar en otro plan arriesga todo a la suerte con algo de preocupación.
Luna: muy bien esto es todo o nada, veamos que es lo que me espera -dijo repentinamente antes de doblar hacia el callejón y ver que lamentablemente estaba cerrado-
Sintiendo una gran frustración por como el destino le gustaba estar en su contra, nuestra hambrienta cachorra maldice levemente en susurro para desahogarse.
Luna: maldita sea como detesto todo esto, ¿ahora que se supone que haga?, no hay forma de que pueda... -es todo lo que pudo decir al captar con sus orejas las voces de sus dos perseguidores-
Cabra: se metió por el callejón, ahora sí que la tenemos acorralada.
Ciervo: todavía no cantes victoria, primero tenemos que encontrarla, después.. veremos si por las malas entiende que no debe robarnos nunca más.
Con los nervios de punta y el sudor volviéndose cada vez más frio al imaginar que recibiría una paliza, luna sin dar marcha atrás empieza a mirar para todos lados para encontrar un escondite, aunque el tiempo para descubrirlo era lastimosamente poco.
Luna: "¡no te rindas todavía, siempre hay una forma de escapar!" -dijo en su mente con algo de desesperación mientras su cuerpo comenzaba a temblar de miedo-
Al pasar unos segundos y sin haber obtenido algún resultado...
Luna: no... ¡esto no puede acabar así, debe haber una manera de salir de aquí! -dijo con mucho panico por como su instinto de supervivencia le estaba fallando en encontrar una salida-
Nuevamente el terror era todo lo que sentía en su corazón, ya no había algo que pudiera animar a la asustada leopardo, ella sabía que estaba en un grave problema y no tenía forma de como remediarlo. todo lo que le quedaba ahora era esperar su inevitable reencuentro con sus dos perseguidores.
Luna: "rayos... no... no hay absolutamente nada, ¿en serio este será mi final?, yo tan solo quería dejar de sentir hambre y..." -es todo lo que dijo en sus pensamientos antes de ver con sus ojos de jade el lugar perfecto para poder ocultarse-
De vuelta con los dos vendedores de comida...
Cabra: uf... la... la gata sí que es rápida, ¿Cómo es que logra esa velocidad para correr?, apenas si es una niña no más grande que mis hijos -dijo agitadamente mientras se normalizaba su respiración-
Ciervo: cierto mi buen amigo, pero aunque ella sea pequeña eso no descarta el hecho de que sea una felina, recuerda, su especie no es nada lenta cuando se trata de escapar o de herir a alguien de gravedad, ahora... creo que es tiempo de que rinda cuentas -dijo con tono frio antes de acercarse todavía más a donde luna "supuestamente" estaba atrapada-
Cabra: ¿contamos hasta tres y la acorralamos para que no pueda escapar?
Ciervo: por mí esta bien, ¿listo para esto? -pregunto con algo de seriedad antes de prepararse para capturar a nuestra pequeña niña moteada-
Cabra: siempre y cuando tú lo estés.
Ciervo:muy bien, entonces empecemos, tres...
Cabra: dos...
Ciervo: uno...
Cabra: ¡AHORA! -dijo apresuradamente antes de ponerse enfrente del callejón para que luna no pudiera correr o esconderse-
Ciervo: ¡ya te tenemos gata, ahora sí que no puedes...! -es todo lo que pudo decir al ver con sus propios ojos que no había nadie-
Al no poder creer que la pequeña había desaparecido, tanto el ciervo como la cabra comenzaron a buscar por los alrededores para encontrar una pista de la ubicación exacta de la cachorra de leopardo, pero lamentablemente para los dos...
Cabra: no... esto... esto es imposible... cómo... ¡¿cómo pudo desaparecer?! -pregunto estando muy impactado por como la felina había logrado escabullirse sin dejar algún rastro de su paradero-
Ciervo: un ladrón siempre encuentra la forma de escapar, no me extraña que esa pequeña peste lograra salirse con la suya, ahora de seguro debe de estar riéndose de nosotros -dijo con tono enojado mientras se daba la vuelta para regresar a su restaurante-
Cabra: espera, ¿a donde piensas ir? -pregunto la cabra con curiosidad por como su amigo se marchaba sin decir nada-
Ciervo: no tiene caso perseguirla, ella conoce las calles mejor que nadie.
Cabra: no lo puedo creer, ¿en serio vamos a rendirnos?, sabes muy bien que esa forma de pensar no es nuestro estilo, estoy seguro de que si seguimos buscando ella aparecerá tarde o temprano y... -es todo lo que sus labios pudieron decir al escuchar sin previo aviso las palabras de su compañero-
Ciervo: no creo que volvamos a verla, el susto que le dimos fue más que suficiente para que entienda que no debe volver a nuestros restaurantes, aunque... si por alguna razón decide regresar... ten por seguro que lo lamentara mucho -dijo después de dar un fuerte suspiro de frustración por como luna "mágicamente" se había salvado otra vez-
Cabra: esta bien, por ahora espero que tengas razón, aunque... esa maldita gata sí que sabe cómo cuidarse sola, supongo que la única compañía que tendrá en toda su vida siempre será ella misma al ser una simple bandida.
Ciervo: eso no me cabe la menor duda, ahora volvamos a nuestro trabajo, tenemos bocas que alimentar despues de todo -dijo estando un poco más calmado mientras se volvía a su restaurante al igual que su compañero estando atrás de él-
Mientras tanto con cierta felina moteada que parecía estar haciendo un gran esfuerzo para no caerse desde las alturas...
Luna: vamos... solo... solo aguanta un poco más, no permitas que el cansancio te derrote -se decía así misma mientras sus patas se sostenían con fuerza de uno de los barandales de los hogares que cubrían el callejón-
Estando ahora a varios metros de tocar tierra tras dar milagrosamente un salto bien alto para que no la capturaran, luna sin sentir otra cosa que no sea desesperación, comienza a usar lo poco que le quedaba de fuerzas para subir su cuerpo hacia la pequeña terraza de la casa.
Luna: solo... solo un poco más... ya casi... no te rindas... ¡listo! -dijo con una sonrisa triunfante antes de dar un suspiro de alivio al lograr ponerse a salvo-
Después de tranquilizarse y darse cuenta de que ya no corría peligro, la adorable leopardo mirando rápidamente en sus bolsillos se prepara para sacar y comer la comida que se había hurtado.
Luna: cada día se vuelve más difícil, apenas... apenas si tuve suerte de que esos abusivos no se les ocurrirá mirar en las alturas, si lo hubieran hecho... no... es mejor que no me ponga a pensar en ello -dijo con un leve gruñido por como casi los dos vendedores conseguían su objetivo de librarse de ella como si fuera un estorbo para la sociedad-
Un leve momento sin preocupaciones había llegado para nuestra felina moteada, las ansias de poder llenarse la hacían sentir como si no importara otra cosa, pero aunque sus patas sostenían con fuerza los dumplings que robo y estaba a punto de saborear la deliciosa comida... en un rápido segundo su mente recordó unas palabras, algo que jamás imagino que le dolería más que el hambre de su estomago.
Luna: ¿será cierto lo que dijeron?, yo... ¿yo tan solo soy una peste para los aldeanos?, ¿únicamente me tengo a mí misma? -se preguntaba así misma con mucho dolor al resonar todavía en su cabeza esas palabras tan frías y amargas-
El deseo de querer llorar estaba en su interior, la única cosa que siempre la hacia sentir un poco mejor para desahogar su terrible soledad, pero aunque su melancolía era grande y casi no había forma de como pararla, nuestra triste cachorra de las nieves intenta hacer un gran esfuerzo para no derramar lagrimas en sus ojos de jade.
Luna: "ni se te ocurra llorar ahora, esos tontos no saben lo que dicen, yo... yo no estaré sola para siempre, solo... solo tienes que ser paciente luna, tarde o temprano tendrás amigos" -dijo en sus pensamientos mientras sus labios soltaban un fuerte suspiro para quitarse el peso de la culpa por robar de nuevo-
Convencida de sus mismas palabras para darse el ánimo suficiente de seguir adelante, luna no pierde más el tiempo y comienza a comer para recuperar algo de sus energías ya gastadas.
Luna: vaya, estos dumplings sí que están deliciosos, es una lastima que ya no pueda volver a los restaurantes de esos sujetos, quizás... Quizás deba disculparme con ellos, aunque sean unos atrevidos sin consideración... puede que de esa manera logren perdonarme y... -sin poder terminar la frase, nuestra joven de pelaje moteado siente un fuerte escalofrío gracias a su buena memoria, ya que si volvía a pisar el lugar donde trabajan los dos vendedores de fideos, existía una posibilidad de que no saliera ilesa-
Una pelea entre su instinto de supervivencia y hacer lo correcto estaba ocurriendo en su cabeza, por un lado, el corazón le decía que no podía evadir sus problemas, por el otro, el miedo le susurraba que reconsiderara la opción de ir a disculparse, debido a que el tono del ciervo y la cabra era más que claro como para no darse cuenta de que no la querían cerca.
Luna: "si me atrevo a regresar... seguramente me lastimaran, supongo... supongo que disculparse ya no es una opción, creo que es mejor que me vaya de aquí, ya he causado demasiados problemas en este valle como para darme el lujo de seguir visitándolo" -dijo tristemente en sus pensamientos por como su inevitable forma para sobrevivir le había dado una mala fama entre los habitantes del pueblo-
Después de haber comido y asegurarse de que ya no era necesario seguir escondida, la solitaria leopardo baja de la pequeña terraza con mucho cuidado para volver a su humilde campamento.
Luna: muy bien... ¡es tiempo de que vuelva a mi hogar! -dijo con un falso tono de felicidad por como su soledad siempre la hacia sentir como si no tuviera algo porque vivir-
Alejándose poco a poco del valle sabiendo que ya no era bien recibida, nuestra dolida felina comienza a correr en cuatro patas hacia el bosque de bambú, ya que en ese lugar se encontraba el único sitio donde nadie era de juzgarla o menospreciarla.
Luna: no había un solo momento en que no deseara compañía, por las noches todo lo que tenía eran mis cosas y la luz de la luna, yo... Creía que si me ponía ese nombre las personas se acordarían de mí, que serian capaces de ver más allá que solamente una niña solitaria, pero... desafortunadamente me había equivocado, a nadie le interesaba si yo desaparecía o existía, era... era casi como si fuera invisible.
Bosque de bambú:
De vuelta con nuestra cachorra de las nieves que observaba el cielo nocturno con algo de envidia...
Luna: vaya... la luna sí que esta muy hermosa esta noche, no me extraña que sea tan querida en los festivales, da una sensación de tranquilidad muy placentera -dijo mostrando después una pequeña sonrisa al recordar los días en que se la pasaba mirándola.
La vista era más que perfecta, el sentimiento que la hacia sentir olvidada desaparecía casi como por arte de hechicería, pero aunque la esperanza de encontrar un buen amigo le daba fuerzas suficientes para continuar con todo, un pequeño deseo de querer vivir mejor comenzaba a brotar desde el fondo de su corazón.
Luna: en serio sí que tiene suerte, no importa que tan solitaria se vea allá arriba, siempre esta bajo la mirada de todos, siendo recordada, admirada, e incluso brindando momentos románticos para las parejas felices, rayos... Ojalá pudiera ser algún día como la luna" -dijo en un suave susurro antes de posar sus ojos de jade en su tienda de campaña donde se encontraba su cama-
Un ligero bostezo había salido de su boca, dándole a entender que su cuerpo ya estaba agotado como para seguir despierta. el día había terminado y la noche ocultaba todo entre las sombras, lo único que le faltaba ahora era que ella entrara al mundo de los sueños.
Luna: veo que mis ojos ya no quieren permanecer abiertos, supongo que una larga sienta no me caería nada mal, solo espero no quedarme dormida, mañana tengo que encontrar un nuevo lugar donde puedan aceptarme -dijo con un poco de optimismo al imaginar que posiblemente seria ayudada en un valle cercano a su posición-
Al día siguiente...
Con el sol alumbrando cada rincón que había sido tapado por la oscuridad de la noche, luna sin perder otro segundo se levanta rápidamente para dar inicio a una nueva mañana llena de posibilidades.
Luna: ¡muy buenos días a todos! -dijo con casi tono alegre al querer empezar con el pie derecho-
Habiéndose dado cuenta en un segundo de que irónicamente no tenía a nadie a quien saludar, la pequeña soñadora guarda velozmente todas sus pertenencias en su útil mochila de viaje para irse ya a su siguiente destino.
Luna: "tengo que dejar de fingir que tengo a alguien a mi lado, estar siguiendo con la farsa no creo que mejore de sorpresa mi situación actual" -dijo en su cabeza sintiendo un poco de pena y tristeza al mismo tiempo-
Después de tener todo listo y haberse asegurado de que no le faltaba nada, sus labios fueron capaces de soltar unas palabras motivacionales para no ceder en su búsqueda de encontrar el lugar donde pertenece.
Luna: nada podrá hacerme sentir olvidada, es... ¡es hora de que esta chica se embarque a una nueva aventura! -dijo alzando su puño antes de ponerse a caminar hacia donde el viento la llevara-
El tiempo pasaba con cada paso que sus patas daban, nada podía desconcentrar a la decidida felina, su objetivo estaba claro y su espíritu más que ansioso en encontrar a aquella amistad que la complementara, todo parecía ir en orden, hasta que de repente...
Luna: uf... ¿por qué me está pesando tanto mi cuerpo?, es... es casi como si llevara un montón de piedras en mi espalda, pero... ¿Qué podría estar provocándolo?, lo único que llevo conmigo son todas mis cosas de viaje y... -es todo lo que pudo decir al darse cuenta de que su misterioso cansancio era producto del exceso de peso de su mochila-
Su tienda de campaña, una almohada, un pequeño espejo, pergaminos vacíos, pinceles, un jarrón de cerámica, sabanas, e incluso varias ropas con que abrigarse si el invierno se avecinaba, todo eso y mucho más era lo que llevaba consigo, quizás para algunos no seria suficiente para sobrevivir en medio de la nada, pero para ella... nada era considerado basura como para no conservarlo.
Luna: "Todavía no puedo creer que los habitantes de los pueblos que visite se les ocurrieran tirar todo esto por ser algo viejo, es tan... es tan grande el desperdicio que no puedo creerlo, se nota que no saben lo que es no es poder vivir con comodidad" -dijo con amargura en su mente al nunca poder darse el lujo de tener como mínimo un simple juguete-
Pensar en deshacerse de algo para viajar más ligero no era una opción, tanto su cuerpo como mente estaban demasiado aferradas a sus pertenencias como para darles un adiós definitivo, lo único que le quedaba como alternativa... era poner un poco más de esfuerzo en su caminata como para no ceder en su solitaria búsqueda de un hogar.
Luna: "tendré que aguantar el cansancio como siempre si es que quiero conservarlo todo, demonios... nunca la tengo fácil cuando se trata de sobrevivir, pero... supongo que vale la pena si con ello consigo rescatar la mayoría de mis cosas, solo... solo espero que mi cuerpo pueda soportarlo" -dijo con preocupación en sus pensamientos antes de soltar un fuerte suspiro y seguir avanzando-
Después de que transcurrieran varias horas...
Luna: tengo que ser fuerte, ¡no dejaré que el agotamiento me derrote!, seguiré adelante sin importar que tan cansada me encuentre, yo... yo... ¡yo no pienso rendirme! -dijo estando totalmente exhausta mientras sus pasos se hacían cada vez más lentos-
Nuestra motivada leopardo de las nieves ya no podía más, el riesgo de ser atacada por bandidos era lo único que la mantenía en movimiento, el hambre y la sed se hacían cada vez más notorias con cada segundo que trascurría, todo estaba en su contra, casi parecía que nada podría salvarla, pero para su fortuna...
Luna:"se acabó... mi cuerpo llegó a su limite, es imposible que pueda aguantar otra hora caminando con todo el peso extra en mi espalda, creo... creo que este será mi final, ya no tengo idea de donde me encuentro y ni siquiera sé si estoy cerca de salir de este bosque, tan solo... tan solo me queda esperar, debí haber imaginado que..." -sin decir otra palabra, luna es capaz de detectar un ligero olor a comida gracias a su buen sentido del olfato, dándole energías suficientes para seguir el rastro del delicioso aroma-
Fideos, sopas, dumplings, y tartas de diferentes sabores, eso era lo único en lo que pensaba nuestra cachorra de pelaje moteado, su deseo de poder comer la estaba guiado sin problema.
Luna:"puede que no tenga dinero con que pagar, pero estoy segura de que encontraré una forma de como poder alimentarme una vez que llegue a ese lugar" -pensaba ella con una sonrisa mientras su nariz seguía guiándola hacia un posible restaurante-
Luna: cuando logre llegar, mi curiosidad me mostró algo que jamás imagine que encontraría en la vida, yo... estaba más que deseosa en aprenderlo, con tal solo verlo mi corazón se aceleraba y mi deseo de querer ser la mejor aumentaba, era... era casi como por arte de magia esa sensación po, tan solo crecía y crecía sin control.
Po: ¿en serio?, vaya eso suena más que bárbaro luna, ¿qué fue eso que descubriste que te maravillo tanto? -pregunto nuestro guerrero dragón con curiosidad
Luna: bueno... en esa pequeña aldea... descubrí el kung fu.
En la entrada de una hermosa y pintoresca aldea...
El rostro de nuestra pequeña soñadora se quedó sorprendido, su olfato no solo la había salvado de un destino posiblemente trágico, sino que también la llevo a un lugar donde parecía que estaba a punto de empezar un espectáculo muy llamativo y esperado.
Bufalo: ¡Acérquense damas y caballeros, esta por comenzar lo que todo el mundo estaba esperando!, ¡el combate entre nuestros futuros protectores dará inicio! -Decía con emoción el enorme búfalo mientras la multitud se acercaba cada vez más-
Sin saber con exactitud que era lo que estaba a punto de suceder, luna sin perder otro segundo se dirige a la misma dirección en la que todos iban, pero no antes de procurarse poner primero todas sus cosas en unos arbustos y esconderlas, ya que el peso de su mochila era algo que su cuerpo ya no podía cargar otro minuto.
Luna: "perfecto, no creo que alguien pueda encontrar mis pertenencias en este lugar, está muy alejado de ojos curiosos como para que descubran su ubicación, ahora... es tiempo de ver que ocurre" -dijo en sus pensamientos antes de correr en cuatro y patas e ir al esperado espectáculo-
El hambre que sentía su estomagó había desaparecido, la sensación de saber que algo muy importante ocurriría la tenía muy emocionada, tanto que sus sentidos fueron capaces de agudizarse y escuchar las conversaciones de otros.
Cerdito: ¿papa cuanto más falta para que empiece la demostración de los maestros? -pregunto el pequeño con algo de preocupación-
Cerdo: no falta mucho hijo, estoy seguro de que deben de estar calentando para darnos una gran sorpresa- dijo el padre con una sonrisa mientras su hijo daba un suspiro de alivio al escuchar eso-
Luna: "¿acaso ese niño dijo maestros?" -se preguntó nuestra felina en su cabeza al no entender como tantas personas podrían estar emocionadas por alguien que enseñara-
Un gran estadio era todo lo que se podía ver en el medio de los aldeanos, tantas sonrisas mezcladas con música y fuegos artificiales la tenían cada vez más intrigada, ¿acaso ella era la única que no sabía lo que pasaría?, esa era una de las pocas preguntas que le quedaban por resolver.
Luna: increíble... se nota que muchos están más que solo impacientes, parece que quedarme a ver esto no será tan mala idea después de todo, solo un buen espectáculo seria capaz de provocar tanto escándalo y entusiasmo por las calles -dijo con una risita mientras todos se acomodaban para ver el tal esperado acto-
Después de que pasaran un par de minutos, un pequeño ganso sube al estadio junto con su compañero cocodrilo.
Ganso: Perdónenos por la tardanza señoras y señores, ¡pero finalmente ha llegado lo que han estado esperando con ansias! ¡denles un fuerte aplauso a los nuevos maestros de kung fu de la academia del norte! -exclamo el ave con emoción mientras el público veía como desde el cielo caigan cuatro diferentes figuras-
Un conejo negro, una leopardo de ojos amarillentos, un águila imperial de plumas oscuras, y un pequeño panda rojo, eso fue lo que pudo ver luna cuando sus ojos quedaron más que asombrados por la gran presentación que dieron al caer desde las alturas como si no fuera la gran cosa.
Cocodrillo: ¡vaya parece que nuestros héroes están más que listos! -dijo con mucho asombro por como habían aparecido-
Ganso: ¡muy cierto amigo mío, será mejor que toques el gong de apertura, es hora de que nos maravillemos un poco con sus grandiosas técnicas de pelea! -dijo el plumífero con una gran sonrisa antes de que su compañero reptil obedeciera y diera la señal para los enfrentamientos-
No se podía creer la movilidad que tenían los cuatro maestros cuando empezaron sus enfrentamientos, luna sencillamente se había quedado sin habla. la idea de pode ser algún día como ellos se incrustaba cada vez más en su corazón, ya que se notaba que eran respetados y queridos por todos los espectadores que aplaudían con emoción.
Luna: "¡son verdaderamente increibles!, cada golpe... cada patada... cada movimiento... es... ¡es lo que necesito aprender para dejar de ser odiada!" -dijo en sus pensamientos con mucho afán mientras el espectáculo continuaba-
Cocodrilo: ¡esto únicamente solo se le puede considerar como arte!
Ganso: ¡opino lo mismo camarada, no puede haber otra cosa mejor que ver todo esto en primera fila!
Todo parecía estar al alcance de nuestra aspirante a maestra, las miradas de admiración de cada habitante la hacían sentir que su sueño de ser aceptada podía hacerse realidad.
Luna: "no entiendo como es que no hubo nada de esto en los otros valles que visite, es tan... ¡es tan alucinante que parece casi irreal!" -dijo teniendo un brillo muy especial en sus ojos por como los cuatro maestros seguían luchando sin siquiera parpadear en sus ataques-
Los minutos se escapaban mientras el público seguía maravillado, nadie quería dejar de ver las habilidades de combate que podía ofrecer el kung fu, tanto los niños como los adultos comenzaban a creer que la cosa dudaría hasta mañana, pero desafortunadamente...
Ganso: estoy seguro de que recordaran este día tanto como yo mis amigos, en serio me duele tener que decirles esto por como lo estan disfrutando, pero...
Cocodrilo: ¡tenemos que dar inicio al gran final, así que para abreviarles el asunto y seguir con todo...!
Ganso: ¡es tiempo de que nuestros héroes den una despedida de la cual ninguno de ustedes podrá olvidarse!
Nuevamente el gong del estadio había sido tocado, los alumnos de la academia del norte detuvieron tan rápido sus ataques que todo el mundo se había quedado perplejo, ¿qué era lo que tenían planeado para impresionar todavía más a sus admiradores?, nadie lo sabía, solo los presentadores tenían esa respuesta.
Ganso: puede que algunos de ustedes no crean que son especiales, que tan solo están aquí para ver como otros suben hasta la cima.
Cocodrillo: pues si alguno piensa eso te aseguro que está muy equivocado compañero -dijo con una sonrisa mientras el público seguía intrigado y emocionado-
Ganso: pienso igual socio, así que para que puedan tener un poco más de valor en continuar con sus valiosos sueños y jamás rendirse...
Cocodrillo: ¡nuestros héroes darán un breve discurso de lo que se requiere para poder alcanzar cualquier meta planeada!
Nadie esperaba escuchar eso, ¿solamente iban a hablar antes de despedirse de todos?, como final parecía algo decepcionante entre la mayoría de los habitantes, aunque... por otro lado... la curiosidad de todos no se permitía no perderse las palabras que soltarían sus futuros protectores.
Primero fue la leopardo dando un fuerte golpe al suelo, haciendo que después se resquebrara una gran parte del estadio al usar todas sus fuerzas en ese tan simple y asombroso ataque.
Leopardo: agradezco mucho sus hágalos aldeanos, de la misma forma en la que pude quebrar la plataforma... yo... les aseguro que cualquiera de ustedes también puede hacerlo si se lo proponen, solo tienen que superar cualquier dolor que se les presente en la vida y podrán hasta incluso lograr lo imposible -dijo dando una reverencia y retirándose después para descansar un poco-
El segundo fue el pequeño maestro de orejas negras dando varios saltos con mucha agilidad.
Conejo: tener la fuerza necesaria para jamás rendirse, no significa con exactitud que no puedan llegar a tropezarse en el camino, pero si logran ponerse otra vez de pie y seguir avanzando sin importar las dificultades que lleguen a obstaculizarlos... ¡Conseguirán moverse y saltar tan alto como yo lo hago! -dijo haciendo después varios movimientos y volteretas con sus patas por todo el estadio, provocando que los espectadores quedaran más que impresionados por su increíble movilidad al hacer kung fu-
El tercero fue el panda rojo, su calma, silencio y quietud daba una sensación de tranquilidad que nadie imaginaba sentir, era casi como perderse en un lugar tan pacifico como el mundo espiritual.
Panda rojo: si todavía no pueden creer en las palabras de mis compañeros... entonces... les mostraré una pequeña porción del poder que llevan en sus corazones -dijo haciendo después un par de movimientos delicados y lentos-
Una pequeña esfera de color verde jade había brotado de una de sus manos cuando termino de moverse, era tan hermosa y brillante que nadie se lo habría podido esperar.
Panda rojo: esta energía rige en cada uno de ustedes, puede que no parezca la gran cosa, pero créanme que cuando les digo que el tamaño nunca es lo importante, con ella... si realmente lo desean de corazón... pueden no solo conseguir sus más grandes anhelos, sino también encontrar a su otra mitad, solo tienen que creer en sí mismos y nunca olvidar quienes son para poder controlarla a la perfección -dijo yéndose después al lado de su compañera leopardo para darle un tierno y amoroso beso al ser su pareja-
Por último y no menos importante quedo el Águila imperial, tanto su imponencia como su físico era de lo más majestuoso.
Aguila imperial: a diferencia de la mayoria de mis compañeros yo no nací en estas tierras, mi hogar esta en un lugar un poco más alejado, pero... eso no significa que no me haya encariñado con todos ellos, me dieron no solo su amor y amistad, sino también la confianza de que siempre podre contar con su apoyo, por eso... si alguna vez se sienten solos o necesitan de alguien para poder dejar de sufrir... recuerden aldeanos que los vínculos de sus seres queridos pueden darles los ánimos y las energías suficientes para seguir peleando -dijo el plumífero antes de prender vuelo con mucha velocidad y demostrarles a los espectadores que sus alas seguían igual de frescas que cuando dio inicio el mini torneo-
El público quedó conmovido, las palabras de los cuatro maestros habían dejado un gran sentimiento de optimismo en el corazón de todos, en especial en nuestra cachorra de las nieves que ahora parecía estar más que decidida en cumplir con su nueva meta.
Luna: "ya no tengo que pensarlo, es obvio lo que tengo que hacer ahora, si me convierto en la mejor maestra de kung fu de toda china... ¡estoy segura de que podre hacer muchos amigos y ser más que solamente una ladrona de dumplings!" -dijo en su mente con mucha alegría mientras el público comenzaba a aplaudir con fuerza por las sabias palabras de sus héroes-
Los gritos de adoración se escuchaban en cada rincón del valle, el final había sido perfecto, incluso hasta hubo algunos que se desmayaron de la emoción, sencillamente todo había salido más que bien. lo único que faltaba ahora era que los presentadores dijeran algo para dar por terminado el evento.
Ganso: ¡nos alegra enormemente que hayan disfrutado de la visita de nuestros héroes!
Cocodrilo: ¡honor, amigos, amor, y creer en sí mismos, recuerden muy bien esas palabras!
Ganso: ¡por qué son lo que necesitan para triunfar en la vida y jamás darse por vencidos!
Codrillo: ¡sin más que decir mis amantes del kung fu...!
Ganso y cocodrilo: ¡el espectáculo ha terminado! -dijeron al unísono antes de abandonar el estadio y continuar con sus deberes como organizadores del festival-
Con muchos deseos y esperanzas de poder convertirse en una maestra, nuestra leopardo de las nieves se dispone a volver a donde estaban sus cosas para comenzar con la búsqueda de un lugar donde pudieran enseñarle todo acerca del kung fu.
Luna: "ver esta presentación sí que valió la pena, ahora... creo que es mejor que me apresure en volver por mi mochila si es que quiero dejar de ser ignorada y detestada" -dijo en su cabeza antes de correr en cuatro patas e ir al escondite donde dejo sus pertenencias-
Luego de ponerse nuevamente la pesada carga que representaba su mochila de viaje, nuestra felina comenzó a pedir indicaciones entre los habitantes del valle para encontrar una academia que la ayudara a cumplir su sueño, pero lo curioso de hacerlo era que nadie le respondía, simplemente seguía siendo ignorada cómo si no existiera.
Luna: disculpe señor, ¿podría decirme en que pueblo de china practican kung fu?, pienso convertirme en una maestra para... -fue todo lo que pudo decir al no recibir respuesta del aldeano, debido a que él siguió su camino como si nada más importara-
Preguntar por suerte no costaba nada para luna, aunque casi no habría diferencia si ese fuera el caso, ya que nadie se molestaba en siquiera en prestarle un poco de atención.
Luna: hola señorita, me llamo luna, ¿por casualidad usted sabe en que parte de china enseñan kung fu?, busco ser igual que los héroes que vinieron hace poco y... - es todo lo que pudo decir al no recibir nuevamente siquiera una mirada, provocando que después sus labios soltaran un fuerte suspiro para intentar calmar el enojo de su interior-
¿por qué sigo siendo tratada como si fuera invisible?, esa pregunta la estaba destruyendo por dentro, ¿seria posible que ese fuera su destino?, ¿ser únicamente una ladrona ante los ojos de toda china?
Luna: parece que ponerme luna como nombre no es suficiente para ser igual de querida y adorada como ella -dijo con un poco de tristeza por como nadie le soltaba una sola palabra-
Conejita: jajajajaja ¿en serio te llamas luna? -pregunto una pequeña coneja de color marron que parecía no ser mayor que nuestra cachorra moteada-
Cabrita: con razón todo el mundo la ignora jajaja -dijo riendo con la misma fuerza que su compañera de grandes orejas-
Dándose la media vuelta al escuchar esas risas irritantes, luna fue capaz de ver a las atrevidas niñas que se burlaban de su identidad.
Luna: ¿por qué les causa tanta risa mi nombre? -pregunto con un fuerte gruñido-
Conejita: jajaja porque es muy gracioso que quieras ser como la luna, ¿acaso no tienes algo mejor que hacer que soñar cosas imposibles? -pregunto con provocación para hacer que nuestra leopardo comenzara a enojarse aun más-
Luna: ¡¿quién demonios te crees que eres como para insultarme y además burlarte de uno de mis sueños?!
Conejita: solo la futura y mejor maestra de kung fu de toda china -dijo con algo de arrogancia en el tono-
Con escuchar eso luna no pudo evitar sentirse desafiada, la idea de que alguien más copiara sus metas no le parecía del todo agradable, más aun cuando la competencia misma se atrevía a reírse en su cara.
Luna: no sé cómo es que piensas lograr eso enana, ¡por qué créeme que la mejor maestra de kung fu de toda china seré yo! -dijo firmemente antes de quitarse la mochila de viaje por si las dos niñas buscaban pelea-
Conejita: jajajaja ya deja de hacerme reír en serio me estás matando jajajaja.
Cabrita: se nota que no te conoce si es que se atreve a retarte jajajaja.
Luna: ¿conocerla? ¿por qué tendría que saber quién es tu tonta amiga? -pregunto con mucho enojo mientras su cuerpo hacia el mayor esfuerzo posible para no saltarles encima y lastimarlas-
Cabrita: porque ella es la sobrina del mismo conejo negro que admirabas con tanto asombro hace unos minutos gata -dijo sorpresivamente y dejando así algo perpleja a luna-
Luna: tu... ¡¿tu eres la sobrina del mismo conejo que estaba en el estadio?! -pregunto estando un poco en shock por como la pequeña era todo lo opuesto a la actitud del maestro-
Conejita: exactamente presumida, mi tío me estuvo enseñando todo lo sabe acerca del kung fu, así que ni creas que lograras superarme, tengo más probabilidades de ser la mejor que alguien tan patética y debilucha como tu -dijo poniéndose después en posición de pelea por si nuestra soñadora se atrevía a golpearla-
Luna: ¡estás muy equivocada si crees que no seré alguien en la vida coneja metiche!
Conejita: ¿equivocada?, por favor, solo mírate al espejo, seguramente has estado sola en toda tu miserable y ridícula niñez -dijo con una sonrisa maliciosa por como la ropa de nuestra admiradora del kung fu estaba algo desgastada-
Cabrita: apuesto a que incluso es tan solo simple ladrona que busca desesperadamente un poco de atención -dijo la cabrita con provocación para que se atreviera a atacarlas-
Conejita: jajaja pienso lo mismo amiga, ¿tu que opinas gata?, ¿mi compañera hizo un buen resumen de tu vida? ¿o acaso se equivocó? -pregunto la conejita con curiosidad-
Luna: ¡eso a ustedes no les incumbe! -dijo con algunas lágrimas en sus ojos al tener que revivir los momentos en los que tuvo que robar-
Conejita: como sea, sinceramente me da igual lo que digas, una gatita llorona como tu jamás podrá cambiar su destino -dijo con una risita y haciendo que nuestra felina gruñera con todavía mucha más fuerza-
Luna: ¡te mostrarte lo que esta gatita puede hacer! -dijo decididamente antes de ponerse en posicion para atacarla-
Conejita: bien, ya era hora de que te decidirás en pelear conmigo, veamos si al menos puedes entretenerme -dijo con confianza mientras se estiraba un poco para poder despertar del todo su cuerpo-
La pelea había iniciado sin demora. luna no empezaba a sentir otra cosa que no fuera decepción de sí misma con el pasar de los minutos, sus puños no eran capaces de conectarle un solo golpe a la conejita, es más, ni siquiera la hacían sudar, los saltos rápidos que daba la pequeña le resultaban tan difíciles de predecir que todo lo que le quedaba era seguir atacando a la espera de poder acertar.
Luna: no... esto... ¡esto no puede estar pasando! -dijo con mucha frustración al no lograr alcanzar a su atrevida oponente-
Conejita: jajaja por un segundo creí que me sorprenderías con algún truco, pero veo que mis suposiciones no eran erróneas, tan solo eres una gatita débil -dijo con una risita mientras sus patas esquivaban con facilidad todos los ataques que nuestra leopardo le lanzaba-
Luna: ¡yo no soy una gatita débil!
Conejita: tu forma de pelear dice todo lo contrario, así que si lo niegas... ¡te derrotaré en un segundo para que veas la diferencia que hay entre nosotras dos! -dijo con seriedad antes de contraatacar con varias patadas-
Cada movimiento de la conejita era increíblemente doloroso para luna, su cuerpo no tenía idea de que hacer ante tal alud de ataques incontrolables, casi parecía una tortura.
Conejita: ¿qué pasa gata?, ¿esto es todo lo que puedes hacer? -preguntaba con burla por como nuestra cachora de las nieves no podía hacer otra cosa más que soportar el dolor de los brutales golpes-
Viendo que su amiga ya empezaba a emocionarse de más en la pelea, la cabrita sin pensarlo dos veces le recuerda algo muy importante para que volviera en sí.
Cabrita: es mejor que dejes de lastimarla, si tu tío descubre que usaste el kung fu para pelear contra esta presumida, estoy segura de que como mínimo te mandara a hacer mil saltos alrededor del pueblo -dijo con tono de advertencia para que se detuviera-
El temor controlaba a la joven maestra al imaginarse así misma castigada, con tan solo pensarlo su cuerpo se estremecía por completo. lo único que le quedaba como opción para no arriesgarse a sufrir las consecuencias de sus malas acciones, era simplemente terminar con el cruel combate, ya que anteriormente su tío le dejó muy en claro que el kung fu no era para buscar problemas, sino más bien para ayudar a los demás.
Conejita: rayos, esta bien, supongo que tienes un punto valido con ese argumento, la última vez que me descubrió peleando contra otros niños...
Cabrita: si... lo recuerdo muy bien, terminaste volviendo a tu casa de casi rodillas del agotamiento que cargabas encima.
Conejita: no... ¡ni loca pienso sufrir esos entrenamientos otra vez! -dijo con un leve escalofrío antes de retroceder y volver al lado de su compañera-
Cabrita: uf... por poco pensé que seguirías peleando contra la gata.
Conejita: nah, la debilucha no vale la pena, con verla a los ojos pude notar que ella no me daría mucha pelea -dijo con una sonrisa ladina mientras se daba la vuelta para seguir en lo suyo-
Luna: ¡yo no soy una debilucha! -dijo rápidamente mientras su cuerpo hacia el mayor esfuerzo posible para mantenerse de pie-
Sorprendida por la perseverancia de la felina, la pequeña conejita se da la media vuelta para ver como luna desesperadamente queria continuar con la pelea.
Conejita: vaya... sí que tienes agallas gata, eres la primera que no se rinde ante mis habilidades, pero estás muy equivocada si piensas que lograras vencerme.
Luna: ¿por qué estás tan segura de que no puedo derrotarte? -pregunto con mucho enojo al ver como su oponente ni siquiera la tomaba en serio-
Conejita: porque eres tan solo una niña llorona, además de ser seguramente una simple ladrona, ¿acaso no lo entiendes todavía?
Luna: ¡deja de insultarme coneja tonta! ¡no importa cuanto me tarde, yo me convertiré en una maestra de kung fu!
Conejita: sigue soñando gatita, son muy pocos los que logran convertirse en maestros, ¿en serio piensas que tu puedes ser uno de ellos?
Luna: tu tío en el estadio dijo que sí -dijo firmemente al recordar la palabras de los cuatro maestros de la academia del norte-
Conejita: pues siendo su sobrina te diré esto ingenua, no importa cuando lo intentes, jamás lograras hacer un cambio positivo en tu vida.
Luna: ¡tu no eres nadie para decirme que puedo y que no puedo lograr!
Conejita: solo digo la verdad presumida, la forma en la que peleaste me lo dejó muy en claro, nunca serás más de lo que eres ahora, una simple y patética gatita débil -dijo con algo de seriedad antes de darse la vuelta y seguir su camino junto con su amiga-
Luna sentía que la sangre le hervía por dentro. el sentimiento de querer golpear a su pequeña oponente era todo lo que la ayudaba a no caerse del dolor que sentía su cuerpo, tan grande era su deseo de probarle a la arrogante conejita que estaba equivocada, que sin dudarlo se puso a correr en cuatro patas para poder atraparla y enseñarle que jamás se daría por vencida en cumplir con su meta de ser querida.
Luna: ¡voy a hacer que te tragues tus palabras coneja! -dijo decididamente antes de poner todas sus fuerzas en ir tras la pequeña para darle como mínimo un fuerte golpe en el rostro-
Viendo la conejita como nuestra leopardo de las nieves se acercaba cada vez más con una mirada llena de odio, tanto su cuerpo como mente comenzaban a pensar en un movimiento para anular el tan obvio ataque.
Conejita: esto será sencillo -dijo en susurro por como se notaba que luna estaba bajo el control del enojo y la frustración-
Un gran salto fue todo lo que usó la joven maestra para evadir el furioso golpe de nuestra soñadora, con ese simple acto de agilidad y destreza... ella... no solo logró después ponerse detrás de nuestra felina sin la más mínima dificultad, sino que también consiguió una ubicación perfecta para poder derrotarla.
Conejita: ¡siente el poder de las más poderosa maestra de kung fu de toda china! -dijo antes de lanzar una fuerte patada por la espalda-
Un dolor como nunca recorría el cuerpo de luna con ese ultimo ataque despiadado, su espíritu de lucha estaba casi destrozado por como su pequeña oponente la había derribado, todo lo que le quedaba era ocultar las lagrimas de sus ojos de jade, ya que no podía evitar no sentirse herida física y emocionalmente.
Conejita: te lo dije gata, nunca seras mas de lo que queres ahora -dijo con una risita antes de irse y dejar a solas a nuestra herida cachorra de las nieves-
Cabrita: tienes suerte de que nadie más sepa que eres una ladrona, las personas como tu no son bien recibidas en este lugar, así que si pensabas quedarte aquí para este fuera tu nuevo hogar... te recomiendo que te vayas ahora y busques una cueva donde ocultarte presumida -dijo con odio en su ultima frase ante de irse junto con su compañera que parecía estar muy feliz por la tremenda paliza que le dio a luna-
Llorar fue todo lo que siguió haciendo nuestra leopardo al escuchar tal desprecio que sentían por ella, era como revivir otra vez los peores días de su corta vida.
Luna: "no dejes que te vean así... ellas... ellas son solo una tontas que no te conocen" -se decía en su mente mientras sus lagrimas seguían cayendo al suelo-
Tan solo deseaba una oportunidad, algo con que demostrar que si podía ser de utilidad para los habitantes de china, aunque eso significara hacerlo sola y por su propia cuenta.
Luna: "se los demostraré... me... me convertiré en la mejor maestra de kung fu, yo... yo no seré una gatita débil" -se prometió a sí misma con mucha tristeza en sus pensamientos al estar todavía resonando en su cabeza todo lo que dijo la pequeña y odiosa conejita-
Con el transcurso de los años...
Luna: al crecer y dejar esas palabras tan hirientes en el olvido pude seguir adelante con mi vida, además... el atrevimiento de tener que robar comida a los demás ya no era necesario para mí, me mantenía haciendo trabajos simples o ayudando a quienes necesitaban una mano en sus negocios o quehaceres.
Po: eso... eso quiere decir que...
Luna: sí po, mi reputación de ser considerada como una vulgar bandida había desaparecido por completo, pero... fue en ese entonces que comenzaron a llamarme de una forma diferente, algo que sigue produciéndome un fuerte dolor con cada fibra de mi ser.
Po: ¿qué?, pero... ¿cuál es esa palabra que sigue lastimándote tanto?
Luna: es... es la que siempre me hace perder el control -dijo derramando después unas pequeñas lágrimas-
Po: ¿una palabra que te hace perder el control?, pues... sinceramente no lo recuerdo, veamos... Hmmm... lo único que se me viene a la mente es... -es todo lo que pudo decir nuestro héroe al poder recordarlo en un breve segundo-
Luna: veo que ya te diste cuenta -dijo con mucha melancolía al tener cada detalle de su pasado en la cabeza como si fuera ayer-
Po: luna tu no eres un monstruo, te... te puedo asegurar que eres todo lo opuesto a eso -dijo nuestro panda firmemente queriendo que su amiga dejara de sentirse herida-
Luna: díselo a todos a los que llamaron así po, todavía... Todavía puedo recordarlo a la perfección.
Pueblo de china:
Luna: con cada viaje que hacia tenía la oportunidad de comenzar de nuevo, quería demostrarle a toda china que podía ser algo más con mi vida, yo... deseaba convertirme en una verdadera heroína, ser igual de recordada que la luna misma cuando uno terminaba perdiéndose en su luz.
El tiempo había pasado, la pequeña leopardo de las nieves ya era casi toda una adolescente, tanto su cuerpo como carácter habían logrado cambiar un poco, aunque... se podría decir que su nueva personalidad... pues... era un tanto enérgica por así decirlo.
Luna: ¡nada escapa al ojo vigilante de la valiente luna, caerás ante mis garras cruel villano! -dijo con mucho entusiasmo mientras sus hermosos ojos no perdían de vista a su objetivo-
Con un lobo de color gris que aumentaba la velocidad para escapar de cierta chica de pelaje moteado...
Lobo: "esto sí que es humillante, siendo un ladrón de profesión... ¿Cómo es posible que este escapando de una niña tan molesta y entrometida?, ¿acaso será que ya he perdido el toque?" -se preguntó en su mente sintiendo vergüenza mientras sus patas sostenían con fuerza una bolsa repleta de yuanes-
Desconcentrar a nuestra joven felina en capturar al delincuente era ya algo imposible, la idea fija de que seria aceptada por los demás al concretar la buena obra la tenía muy motivada, tanto que el agotamiento era casi nulo para sus piernas.
Luna: "no vayas a arruinar esto luna, es tu gran oportunidad de ser reconocida por los aldeanos de este valle, solo recuerda tu entrenamiento y todo saldrá bien" -dijo en su mente antes de aumentar la velocidad de carrera para atrapar al lobo-
La situación no se veía nada favorable para nuestro bandido, él sabía que solo era cuestión de tiempo para que su perseguidora lo atrapara y lo mandara tras la rejas. el único recurso que le quedaba era pelear contra ella, pero lamentablemente... algo en su interior no se lo permitía.
Lobo: "demonios... mi instinto de pelea sigue negándose en enfrentar a esta chica, esto es... esto es más que patético, ¡¿qué es lo que está pasando conmigo?!, siendo el doble de su tamaño no debería de tener problemas en vencerla, es más, no tendría porque estar asustado, entonces... ¿por qué?... ¿por qué sigo teniendo esta sensación de que puede derrotarme?" - se preguntaba a sí mismo en su cabeza con mucha confusión mientras su agitación se hacía cada vez más notoria-
Tomar una decisión rápida era todo lo que le quedaba al ladrón si es que no quería caer ante la ley, opción uno, soltar el botín y disculparse, opción dos, intentar salirse con la suya con el poco kung fu que tenía dominado.
Lobo: se acabó, es hora de enseñarle a la gatita que no puede contra un bandido como yo -dijo decididamente ante de detenerse en seco para enfrentar a luna-
Un fuerte gruñido salió del hocico del lobo cuando vio llegar a su ansiosa oponente, era como si fuera un mal chiste para su reputación, entre los muchos que se atrevieron a querer ponerlo detrás de unos barrotes y fallaron miserablemente... ¿una simple leopardo lo ponía ahora nervioso como si fuera su mayor amenaza?.
Lobo: "Todavía no logro comprender que es lo que le pasa a mi cabeza, ¿por qué ve a esta mocosa como si fuera un peligro que hay que evitar?, hmmm... supongo que lo que averiguaré ahora" -dijo en sus pensamientos antes de guardar la bolsa de yuanes robados en uno de los bolsillos de su pantalón-
Luna: veo que por fin te diste cuenta de que es inútil escapar de mí -dijo antes de ponerse en posición para atacar al delincuente-
Lobo: debo admitir que tienes razón en ese punto, nunca antes me habían obligado a tener que pelear en medio de un valle, así que te pregunto, ¿qué es lo que buscas exactamente al querer devolver mi botín a los que robe? -pregunto el lobo con curiosidad-
Luna: solo busca hacer la diferencia y lograr que me acepten como una verdadera protectora de los inocentes -dijo firmemente al ver como varios aldeanos comenzaban a acercarse para ver el inesperado combate que empezaría-
Lobo: ya veo, intentas probarte a ti misma, seguramente has tenido un pasado muy turbio, pero... ¿en serio crees que al detenerme conseguirás que te quieran?, si es así... te puedo garantizar que no tiene caso que lo sigas intentando.
Luna: ¿qué quieres decir con eso?
Lobo: hay dos razones por las cuales uno se convierte en bandido mi entrometida pequeña, la primera es al no tener otra opción para poder sobrevivir, la segunda... pues... es cuando te das cuenta de que no quieren verte de otra forma -dijo con frialdad en su ultima frase-
Luna: ¿todo eso que tiene que ver conmigo? -pregunto con enojo al pensar que su oponente la estaba acusando de ser una ladrona como el-
Lobo: tiene mucho que ver mi niña, al mirarte fijamente a los ojos... puedo ver claramente el sufrimiento que sientes en estos momentos, nadie fue capaz de mostrarte cariño cuando eras cachorra, ¿no es así? -pregunto el ladrón con curiosidad-
Luna: tú... ¡¿tú como demonios sabes eso?! -preguntó ella con asombro al no poder creer como el lobo consiguió descubrir uno de sus secretos más privados-
Lobo: tu mirada me revela la historia de tu vida, es como si fuera un libro abierto, se podría decir que... bueno... es como si fueras el reflejo de mi pasado -dijo seriamente antes de ponerse en posición para defenderse de lo que fuera que tuviese planeado luna-
Luna: ¿el reflejo de tu pasado?
Lobo: en mi caso... la razón por la cual me convertí en un bandido... es porque la opción numero dos fue todo lo que pude elegir al ser un excluido, por eso me es fácil verte como si fueras mi antiguo yo.
Luna: ¿qué?
Lobo: puedo sentir que todavía buscas lo que a seres como nosotros jamás se les otorgo, por eso... quiero decirte ahora que no tiene caso que sigas tratando en conseguir la aceptación de los demás, cuando uno ya está marcado... no tiene caso seguir intentando en cambiar el destino que ya se te fue destinado -dijo con algo de tristeza en el tono-
Luna: bien ya basta de charla, solo estoy aquí para enviarte a prisión, así que será mejor que te prepares, no soy de tener paciente ante seres como tu -dijo con un leve gruñido al escuchar como el ladrón le sugirió que abandonara lo único que la mantenía con deseos de vivir-
Lobo: como quieras, pero aunque no te guste escuchar lo que te estoy diciendo ahora... recuerda que siempre hay un motivo por la cual somos ignorados, al final... todos terminamos viendo la realidad de nuestros futuros, tarde o temprano... te aseguro que tus sueños de grandeza terminaran derrumbándose gatita -dijo antes de quedarse muy sorprendido por el cambio de actitud de su pequeña oponente al escuchar su ultima frase-
Luna: no me importa si piensas eso, lo que si realmente no puedo tolerar de tu parte... es... ¡es que me llames gatita como si te creyeras superior a mí! -dijo con furia antes te lanzarse tras el delincuente para así lograr recuperar lo que se robó-
Perplejidad era todo lo que se veía en el rostro de los aldeanos cuando se dieron cuenta de que nuestra joven felina enfrentaba a un peligroso malhechor, ¿cómo eso era posible?, ¿una niña estaba teniendo un combate contra un lobo adulto sin tener la más mínima dificultad?, nadie podía creerlo, casi parecía ser solo un espectáculo, debido a que ella esquivaba con mucha facilidad cada ataque de su malvado oponente.
Cerdo: ¡¿estan viendo lo mismo que yo?!
Ciervo: si te refieres al combate de esa niña... si... también lo estamos viendo con la misma mirada mi amigo.
Ganso: no puedo creerlo, esa... esa chica sí que asusta, ¿cómo es que tiene tanta fuerza para enfrentarse a ese sujeto?
Ciervo: no tengo ni la menor idea, solo sé que parece ser muy peligrosa como para hacerla enojar -dijo con escalofrío al imaginar ser golpeado por nuestra querida felina-
Mientras tanto en la pelea...
Lobo: sí que eres rápida al contraatacar, ¿cómo es que aprendiste a dominar tan bien el kung-fu? -pregunto el lobo al apenas poder esquivar los ataques de nuestra leopardo-
Luna: viajando, mirando muchos torneos, y practicando a solas cada uno de los movimientos de los participantes que eran llamados maestros, además... tengo la peculiar habilidad de memorizar rápidamente los ataques de mis enemigos -dijo sonando un poco confiada mientras sus patas seguían intentando en conectar un fuerte golpe al rostro del bandido-
El tratar de no pensar en lo que había dicho el malhechor era un tanto difícil para luna mientras su pelea seguía en curso, ¿seria cierto todo lo que dijo?, ¿qué tal solo perdía su tiempo en tratar de ser aceptada?
Luna: "no... el... el tan solo esta mintiendo, no dejes que te engañe luna, tu no solo te convertirás en la mejor maestra de kung fu, sino que también... ¡te convertirás en una heroína!" -dijo decididamente en sus pensamientos antes de aumentar la velocidad de sus ataques-
La presión que ejercía nuestra felina en la fuerza de sus golpes era muy impresionante para los aldeanos que seguían mirando el increíble combate, pero... en el caso del bandido... su cuerpo no solo comenzaba agotarse en intentar esquivar cada patada, golpe o movimiento que lanzaba su joven y valiente oponente, sino que también se estaba acorralando así mismo al retroceder hacia un muro para evitar el daño.
Lobo: "demonios esto sí que se parece a una terrible pesadilla, yo... en serio no puedo ganarle... ella... ¡ella en serio me va a derrotar!" -se dijo en sus pensamientos con mucho asombro antes de tocar con su espalda un muro de las muchas casas que había en el pueblo-
Luna: ¡yo seré la mejor aunque pienses lo contrario! -dijo con enojo antes de prepararse para darle el golpe final al ladrón-
Lobo: no eres más que una ingenua -dijo cerrando los ojos para evitar ver su inesperada derrota-
Un fuerte golpe en la cara fue todo lo que pudo sentir nuestro delincuente al decir esa una palabra, pero aunque ese ataque no parecía ser tan doloroso a la vista de todos, la pared en la que se encontraba acorralado comenzó a derrumbarse sin previo aviso junto con la casa que había al lado, provocando que después todo quedaran con un gran temor por la tremenda brutalidad y fuerza que tenía luna en sus patas.
Ciervo: esa... ¡esa chica en serio derroto a ese lobo sin siquiera pestañar! -dijo sintiendo mucho miedo al ver el rostro lleno de ira que tenía luna-
Conejo: no tienes que decirlo dos veces, estamos igual de asombrados que tú.
Ganso: más que asombrado yo diría que estoy aterrado, no quiero imaginarme que pasaría si ella algún día llegara a pensar en convertirse en una delincuente.
Oveja: ¡no vuelvas a repetir eso!, lo último que necesitamos ahora es que otra amenaza corra libremente por las calles -dijo con escalofríos al ver como nuestra felina se acercaba poco a poco al cuerpo noqueado del malhechor-
Con el bandido derrotado y su buen humor arrebatado, nuestra joven leopardo comienza a revisar los bolsillos de su herido oponente para devolver los yuanes robados, hasta que...
Guardia del pueblo: ¿qué es lo que sucede aquí? -pregunto un imponente rinoceronte armado con una lanza al ver como nuestra heroína estaba sosteniendo el botín del lobo-
Luna: buenos días señor, puede llamarme luna, la futura y más poderosa protectora de toda china, estaba en este valle dándole una pequeña visita por los alrededores, cuando de repente encontré a este villano escapando de un robo que cometió hace poco, así que... yo... bueno... Quería hacer mi parte para que pudieran capturarlo, por eso quiero darles esto para que se lo devuelvan a los aldeanos que el amenazo -dijo con una sonrisa antes de entregarle al rinoceronte lo que nuestro ladrón había robado-
Guardia del pueblo: jajaja vaya no puedo creerlo, nunca pensé que llegaría el día para ver este sujeto tras las rejas, hace tiempo que lo andábamos buscando, incluso estábamos a punto de darnos por vencidos, pero cambiando de tema niña... ¿tú fuiste la responsable de derrotarlo? -pregunto con curiosidad-
Luna: es correcto señor.
Guardia del pueblo: pues entonces te felicito pequeña, ahora si me disculpas, creo que me lo llevaré para que responda ante sus crímenes, y en cuanto al botín... supongo que los aldeanos se sentirán aliviados cuando sepan que se les devolverá todo lo que este bandido se robó el día de hoy -dijo con una sonrisa maliciosa antes de atar las patas del lobo con cadenas para que no pudiera escapar-
Orgullo era todo lo que había en el interior de luna, nunca se imaginó que todo su arduo entrenamiento finalmente diera frutos, casi era como si fuera un sueño hecho realidad, nada parecía que pudiera arruinar su momento de gloria, pero desafortunadamente...
Lobo: jejeje... ya veo... ahora todo me queda claro -dijo repentinamente el delincuente al despertar de sorpresa de la paliza que recibió por parte de nuestra felina-
Luna: pero que... cómo... ¡¿Cómo es que te recuperaste tan rápido?! -preguntó ella estando en shock al ver como su malhechor se ponía rápidamente en pie mientras seguía encadenado-
Lobo: esta no fue mi primera pelea gatita, aunque tus golpes si fueron efectivos... eso no quiere decir que no pueda todavía levantarme -dijo teniendo mucho dolor en todas las áreas de su cuerpo que fueron golpeadas por nuestra joven soñadora moteada-
Luna: pues buena suerte en intentar escapar ahora, ya no tienes forma de como salirte de esta -dijo sacando la lengua en forma burlona-
Lobo: jeje supongo que sí, me atraparon finalmente, pero... al menos... ya sé la razón por la cual no te quieren cerca, del porqué mi instinto te sentía como una enemiga mortal -dijo riéndose después y dejado a luna intrigada-
Luna: ¿qué?, ¿qué quieres decirme con eso? -pregunto estando algo confundida y sin entender nada-
Lobo: tu fuerza... tu agilidad... tu destreza en combate... de eso me advertía, eres... eres tan solo un monstruo -dijo con frialdad en su ultima frase y dejando a luna un tanto pensativa y herida-
Luna: ¿un monstruo? -preguntó ella sin poder entender como alguien podría compararla a algo así-
Lobo: recuerda mis palabras gata, tarde o temprano tus sueños se derrumbaran, veras la realidad de tu situación y finalmente... terminaras como yo -dijo sintiéndose muy satisfecho en haber plantado la semilla de la duda en nuestra querida aspirante a maestra-
Guardia del pueblo: ya es suficiente engreído, no necesitamos seguir escuchando tu palabrería sin sentido, es hora de que vayas a prisión a cumplir con tu condena -dijo yéndose después junto con el bandido encadenado para mandarlo a prisión por un largo tiempo-
La misión se había cumplido, su buena obra estaba hecha y su sueño de ser algún día como la luna seguía intacto, pero... algo en el interior de nuestra heroína crecía rápidamente, era un sentimiento de dolor aun más grande que cuando tuvo que soportar los maltratos de cuando era cachorra, ese malestar... era el sentimiento de convertirse en todo lo opuesto a lo que ella soñaba todos los días, en una criatura odiada y temida por todos en china.
Luna: "no hay forma de que yo sea un monstruo, es imposible, ese lobo... en serio sí que le afecto mucho mis golpes como para haberme dicho tal cosa, de por si la mayoría de los aldeanos vieron como lo derrote en nuestro corto combate, ellos... ellos ahora seguramente desean agradecerme por haberlos protegido y..." -fue todo lo que pudo decir en sus pensamientos al darse cuenta de como los habitantes que vieron su enfrentamiento estaban temblando de miedo-
¿Por qué me están mirando de esa manera tan extraña?, esa era la pregunta que ahora invadía su cabeza, todos los que estaban a su alrededor intentaban no llamar su atención, incluso evitaban soltar una sola palabra por el profundo temor que sentían en el corazón-
Luna: vaya, esto sí que es muy inusual, casi... casi parece como si mi presencia los asustara -dijo con algo de intriga antes de irse yendo tranquilamente hacia el bosque de bambú donde se encontraba su humilde campamento-
Bosque de bambú:
Un suspiro de alivio salió de nuestra joven felina cuando pudo ver a lo lejos todas sus pertenencias sanas y salvas, era una cálida sensación de alegría lo que ahora la cubría de pies a cabeza, tan solo eso era lo que ella necesitaba para dar por terminado el grandioso día, la grata satisfacción de que por un segundo fue de ayuda para los demás.
Luna: "que suerte, mi querido lugar de descanso esta en perfecta condiciones tal y como lo deje, ahora... creo que es tiempo de que prepare mi tienda de campaña para ponerme a dormir, estoy segura de que mañana seré muy bien recibida cuando todos en esa aldea sepan que derrote a ese tonto bandido" -dijo en sus pensamientos estando muy emocionada al imaginar que posiblemente tendría fans que quisieran ser su amiga-
Al pasar los minutos mientras el sol se ocultaba poco a poco y se despedía de todos para darle la bienvenida a la solitaria noche, luna sin previo aviso empieza a recordar algo inquietante que le evita poder dormirse con comodidad.
Luna: "tarde o temprano tus sueños se derrumbaran... ver la realidad de mi situación... ¡no!... no tengo que hacerle caso a esas tontas palabras, yo... ¡yo jamás seré un monstruo!, nunca podría ser comparada a algo como eso" -dijo firmemente en su cabeza antes de cerrar los ojos y quedarse después profundamente dormida-
A la mañana siguiente en el mismo y pequeño pueblo de china...
Luna: muy bien... no te asuste ahora luna, es... es hora de ver si se acuerdan de ti -dijo con muchos nervios mientras su cuerpo comenzaba a sentir mariposas en el estómago al pisar la entrada del poblado-
La vista era más que perfecta, el lugar entero estaba cubierto de sonrisas llenas de alegría, los adultos trabajan, los niños jugaban, y los ancianos contaban historias de sus antepasados, nada parecía que algo pudiese cambiar esa atmosfera tan vivaz, literalmente todos estaban muy contentos de no tener que preocuparse otra vez por el ladrón.
Luna: ¡muy buenos días a todos! -dijo en un fuerte saludo a los felices aldeanos del lugar por el cálido ambiente que se sentía-
Esas simples palabras de presentación dejaron al valle entero en silencio, nadie esperaba que nuestra joven leopardo apareciera, casi era como si todo repentinamente se hubiese convertido en un pueblo fantasma por su sorpresiva presencia.
Luna: "vaya esto... esto no me lo esperaba" -dijo estando un poco confundida en su interior por como todos la miraban cuando si fuera una amenaza-
Susurros y conversaciones bajas, eso fue todo lo que luna pudo escuchar al captar rápidamente las voces de los adultos que hablaban entre sí.
Cabra: mira, es la misma felina que derroto al delincuente de ayer -dijo sonando un poco asustado-
Cerdo: ¡¿es la misma que le dio esa tremenda paliza que casi lo mata?! -pregunto el comerciante con curiosidad y asombro-
Cabra: si mi buen amigo, es la misma, no tengo idea del porqué se atrevió a volver, aunque... espero que no sea para causar problemas, de por si mi negocio no necesita más bestias como ella rondando por las calles -dijo seriamente mientras su mirada se volvía fría al mirar a nuestra felina-
Cierva: te entiendo a la perfección, cuando me contaron sobre ella... yo... lo único en lo que pensé fue en la seguridad de mis hijos, ahora... no quiero ni imaginarme que pasaría si esa gata monstruosa se enojara y quisiera pelear con ellos, yo... en serio no creo poder soportar la idea de perder a mis pequeños -dijo con mucho miedo al crear un escenario en su mente donde luna perdiera la cordura y la razón-
El enojo y las lágrimas de sufrimiento eran ya algo muy común para nuestra querida soñadora moteada, pero en este caso... la situación era mucho más dolorosa, en darse cuenta de que no la querían cerca, no solo le destrozo en pedazos su deseo de ser aceptada por este pueblo, sino que también se creó en un parpadeo una nueva reputación de ser considerada algo peor que una ladrona de dumplings.
Luna: yo... yo... ¡YO NO SOY UN MONSTRUO! -dijo en un grito de furia de al ver como todos seguían susurrando sobre ella-
Esa fue la gota que derramo el vaso, ¿cómo era posible que ahora la vieran así?, jamás en toda su vida fue de herir a alguien que no buscara pelea, es más, nadie nunca se había molestado en siquiera en conocerla un poco, y ahora sin que le dijeran algo en persona... ¿simplemente tenía que aceptar el hecho de que ya no era bien recibida?
Luna: ¿POR QUÉ NO PUEDEN DARSE CUENTA DE QUE SOY COMO USTEDES? -preguntó ella con mucha ira por como todos todavía sostenían una mirada de desprecio e inseguridad-
Conejo: ¡tu no eres como nosotros! -dijo un conejo marrón con algo de seriedad en el tono por como luna parecía estar queriendo buscar respuestas a toda costa-
Oveja: él tiene toda la razón, tu únicamente eres todo lo opuesto a lo que buscábamos para ser protegidos, además... ¿cómo puedes creerte que serias bien recibida después de lo que hiciste ayer? -pregunto con enojo esperando escuchar a lo que nuestra leopardo diría-
Luna: ¿qué demonios hice como para que no quieran que me quede? -preguntó ella estando ahora un poco más dolida que enojada por el temor que se veía en el rostro de los habitantes-
Oveja: tu espectáculo de ayer no solo demostró que tienes una extraordinaria fuerza jovencita, sino que también que eres muy peligrosa como para ser considerada alguien normal.
Luna: ¿qué?, pero... ¿por qué dicen eso? -preguntó ella estando todavía muy lastimada por cada palabra que había salido de los labios de los aldeanos-
Oveja: porque tus cualidades son idénticas a las de un monstruo, ¿acaso no pudiste verlas cuando peleaste contra el bandido?, primero no mostraste misericordia, segundo lo golpeaste hasta casi matarlo, después perdiste el control de tu propio juicio cuando él empezó a provocarte, y por último... destrozaste parte de nuestro pueblo en el proceso de querer vengarte de sus palabras, ¿cómo puedes pensar que nosotros somos iguales a ti?, tu... tu solamente creaste mucho terror al tratar de ser una falsa heroína, eres... eres...
Conejo: eres tan solo un monstruo -dijo terminando la frase de la oveja por como ella no encontraba otra palabra para describir a luna-
Luna: ¡YA LES DIJE QUE YO NO SOY UN MONSTRUO! -dijo en un fuerte rugido y haciendo que los aldeanos retrocedieran un poco por la mirada que ella empezaba a mostrar en el rostro-
Cerdo: ¿piensas atacarnos?, ¿no es así? -pregunto uno de los comerciantes locales por como esa parecía ser la intención de nuestra leopardo de las nieves-
Unas pequeñas lágrimas cubrían nuevamente el rostro de nuestra soñadora, nadie quería estar cerca de ella, era como si ese fuera su destino, quedarse siempre sola en las sombras de la oscuridad del bosque para no ser vista por otro ser viviente.
Luna: ¿por qué?... ¿por qué nadie es capaz de darme una oportunidad?... ¿por qué todo el mundo siempre me hace esto?... yo... ¡YO TAN SOLO QUERÍA QUE ME ACEPTARAN! -dijo en un grito antes de golpear con fuerza el suelo y agrietarlo un poco por la increíble furia que invadía su interior-
Esa ultima demostración de poder provoco que rápidamente los habitantes del tranquilo poblado comenzaran huir despavoridos de su presencia, nadie parecía querer ser víctima de la ira de luna, incluso... se podría decir que la consideraban una amenaza mucho mayor a la del lobo bandido que se la pasaba robando en sus negocios.
Conejo: ¡corran por sus vidas, el monstruo piensa pelear contra todos ustedes! -dijo uno de los habitantes mientras se alejaba de nuestra felina lo mas rápido posible-
Ciervo: ¡no dejen que se acerque a nuestro hijos, ella seguramente pensara en lastimarnos una vez que los vea! -dijo con mucho pánico antes de ocultarse en uno de los restaurantes del valle-
Cabra: ¡escóndanse donde puedan, ella no dudara en lastimarlos de gravedad si la desafían! -dijo con pavor al imaginar un enfrentamiento entre ella y nuestra leopardo moteada-
Ver como el pueblo entero se había alejado fue algo que luna no se lo podía esperar, ahora si parecía como si realmente fuera un poblado abandonado, dándole a entender de que en este lugar si todos tenían la idea fija de que ella era una como criatura maligna, no había forma de que fuera querida por intentar hacer una diferencia para los que necesitaban ser protegidos.
Luna: bien... si eso piensan de mí... entonces... ¡entonces me iré para nunca volver! -dijo ocultando su rostro entre llanto por como nadie parecía tenerle cariño por querer ayudar a los demás-
Todo parecía estar en contra de nuestra felina mientras ella se alejaba para volver a su solitario y humilde hogar, el saber que su kung fu no le ayudo de mucho para ser igual que la luna era casi como una apuñalada por la espalda, ahora... solo quedaba responderse esta pregunta, ¿era mejor tirar la toalla?
Luna: no... no puedo permitir que ese delincuente atrevido gane con sus tontas palabras de darme por vencida, yo... yo seguiré buscando mi lugar soñado, aunque... aunque eso requiera mucho más esfuerzo de mi parte -se dijo a sí misma mientras sus patas secaban sus lagrimas para poder evitar mostrar su sufrimiento-
Ya la decisión se había tomado, luna todavía no quería rendirse, pero... no por eso su dolor desaparecería como si nada de lo que vivió no le hubiera afectado, ella... ella todavía tenía que sostener la carga emocional de todo lo que tuvo que soportar en su corta niñez, el desprecio, la indiferencia, el miedo, y la soledad de nunca haber conocido los placeres de por lo menos saber como se siente tener una familia, con todo eso... sus ojos querían volver a llorar por como nada parecía querer que su vida cambiara para bien.
Luna: "no dejes que te vean así luna, tu... tu no eres una gatita débil... tu... tu no eres un monstruo" -se decía así misma en su mente para intentar calmar el dolor que había en el fondo de su corazón-
Fin del recuerdo.
Campamento de luna:
Estando nuevamente en el presente...
Luna: luego de alejarme de ese lugar... me dedique a seguir viajando en búsqueda de un sitio en donde pudiera vivir felizmente, pero... nada cambiaba po, siempre era la misma historia, no querían saber nada de mí, después con los años... tuve la suerte de conocer a mis pequeños hasta que... bueno... ya sabes lo que tuve que hacer para que no corrieran peligro -dijo derramando lagrimas al pensar en los únicos seres que la querían como una madre-
Todo fue muy sorpresivo para nuestro panda, nunca se imaginó que el pasado de ella fuera tan doloroso y solitario, casi era imposible de creer para su cabeza que su querida alumna sufría más de lo que se imaginaba.
Po: lamento que hayas tenido que soportar tanto sin siquiera tener un amigo luna -dijo nuestro héroe dándole después un fuerte abrazo a su amiga moteada-
Luna: lo peor de todo... es quizás ese pueblo y el bandido tenían toda la razón, mis cualidades... lo que yo soy... son... son las de un horrible monstruo -dijo en un frágil susurro al apenas apegarse a la posibilidad de que eso no fuera cierto-
Po: yo diría que tus cualidades son las de una verdadera heroína -dijo nuestro oso con una pequeña sonrisa-
Luna: ¿qué?
Po: ¿no recuerdas cuando me salvaste de los alumnos de ese tal tigre llamado fai?, sino fuera por ti luna... estoy seguro de que me habrían dado una tremenda paliza -dijo infantilmente su ultima frase para hacer que su compañera volviera a sonreír-
Luna: yo... lo recuerdo a la perfección, pero haberte protegido es algo que seguramente otro hubiese hecho en mi lugar y... -sin poder terminar su frase, su querido maestro le habla primero-
Po: no pienses que no hiciste nada al ayudarme contra ellos, tu acto heroico fue algo muy digno de llamarse de una salvadora, además... te aseguro no soy el único que piensa lo mismo de tus increíbles y bárbaras habilidades -dijo firmemente nuestro guerrero dragón y dejando un tanto intrigada a su alumna-
Luna: ¿que quieres decir con eso po?
Po: ¿acaso ya olvidaste a tus queridos admiradores? -pregunto nuestro héroe mientras luna quedaba más confundida que nunca-
Luna: ¿admiradores?, pero... yo... jamás he tenido alguien que quiera estar conmigo, ¿por qué dices que tengo admiradores?
Po: porque si los tienes luna, son quienes siguen esperando tu regreso y quieren volver a estar contigo para que les enseñes todo lo que sabes acerca del kung fu -dijo alegremente y dejando perpleja a nuestra felina moteada-
Luna: mis... ¿mis pequeños? -preguntó ella al recordarlos nuevamente en unos pocos segundos-
Po: es correcto, tus pequeños son la prueba de que puedes ser una heroína para todos, y aunque no parezca mucho... créeme que puede hacer la diferencia para que todo el mundo comience a verte de la misma forma en las que ellos te ven -dijo nuestro guerrero dragón viendo como su amiga parecía estar dudando de que todo eso fuera cierto-
Luna: ¿cómo mis pequeños pueden lograr que el resto me acepte tal y como soy? -preguntó ella queriendo saber la respuesta con mucho interés-
Po: porque ellos seguramente contaran tus maravillosas hazañas cuando logres obtener la paz interior y consigas utilizar tu chi a la perfección -dijo sorpresivamente y dejando muy sorprendida a luna-
Luna: po... tu... ¿tu todavía piensas que puedo lograrlo?, ¿después de todo lo que te conté sigues creyendo en que puedo conseguirlo? -pregunto nuestra leopardo de las nieves sin poder creer en esa posibilidad-
Po: sé que el pasado es algo que no podemos cambiar y que puede llegar a ser muy doloroso para todos, pero... no por eso hay que dejarnos influenciar por las cosas malas que tuvimos que sufrir, tu todavía decides que quieres hacer con tu vida luna, no dejes que nadie te diga lo que puedes o no puedes lograr, así que... si todavía buscas convertirte en alguien tan querida como la luna misma en los festivales... entonces... créeme que tienes todo mi apoyo y ayuda para que puedas cumplir con esa meta, recuerda, el bárbaro guerrero dragón siempre estará para darte una mano -dijo nuestro panda con mucha honestidad y haciendo que su alumna volviera a caer en lágrimas-
Luna: ¿por qué?, ¿por qué crees ciegamente en que puedo obtener mi paz interior?, ¿por qué sigues sin dudar en que puedo ser tan buena como tú en controlar mi chi? -preguntaba ella sin poder entender la razón por la cual nuestro héroe siempre hacia todo lo posible para que ella dejara de sentirse herida-
Po: porque ese es mi trabajo al ser tu maestro... y al ser tu amigo.
Esas palabras le llegaron al corazón a nuestra maestra del estilo leopardo, ahora no solo sus ánimos estaban un poco mejor, sino que también había recuperado las esperanzas de cumplir con uno de los sueños más queridos de su niñez, ser simplemente querida y aceptada por los demás.
Luna: gracias... gracias... -decía suavemente sin querer separarse del abrazo mientras sus lagrimas seguían cayendo al suelo-
Po: luna... tu... ¿te encuentras bien? -pregunto nuestro héroe estando todavía más intrigado del porqué ella seguía llorando-
Luna: estoy bien po, en serio... en serio gracias por ser mi amigo -dijo sonriendo un poco y dejando en shock a nuestro oso-
La palabra asombro quedo corta para po al escuchar eso, su mente no podía creer lo que estaba pasando ahora, la apariencia de tigresa se reflejaba claramente en luna como si fuera su viva imagen, ¿seria posible que tan solo fuera una simple alucinación por la falta de sueño?, ¿o quizás algo intentaba comunicarle el universo?, sea lo que fuera, ahora su cabeza estaba demasiada confundida y cansada como para ponérselo a pensar detenidamente.
Luna: ¿po que pasa?, ¿te ocurre algo malo?, por favor dime algo -dijo sonando muy preocupada por como su querido maestro estaba demasiado callado-
Po: yo... no, no es nada luna, creo que mi cabeza ya me está queriendo decir que quiere irse a dormir -dijo sonando un poco nervioso mientras su boca soltaba un ligero bostezo-
Luna: si lo que quieres es dormir puedes ir a tu tienda si gustas, sabes que no tengo inconvenientes en que descansas un poco -dijo dando después un suspiro de alivio al escuchar que solo era eso-
Po: bueno... es que... siento que no deberia hacerlo sabiendo que tu todavia no puedes... -es todo lo que pudo decir al ser interrumpido por su alumna-
Luna: esta bien, no tienes porque preocuparte por mí, hablar contigo me devolvió las ganas de irme a descansar, digamos que... tu barbarosidad me hizo sentir muy feliz -dijo con una pequeña sonrisa y alegrado mucho a su querido maestro-
Po: jaja veo que ya estás empezando a sonar como yo.
Luna: pues... tu forma de ser es muy contagiosa panda, además... bueno... me gusta que quieras pasar tiempo conmigo, eres el primero que en verdad desea que yo prosiga con mis sueños -dijo un poco ruborizada y dejando del mismo modo a nuestro guerrero dragón-
Po: estoy seguro de que no seré el único ni el último, así que... bueno... ¿en serio te sientes mejor luna? -pregunto nuestro panda queriendo cerciorarse de que su amiga no estuviera sufriendo por dentro-
Luna: estoy bien po, te prometo que mañana haré mi mayor esfuerzo en guiarte hasta la localización de tus amigos -dijo firmemente y dejando a su maestro un tanto más tranquilo-
Po: entonces yo también pondré lo mejor de mí para que logres conseguir tu paz interior y puedas utilizar tu energía chi en combates -dijo en una pose infantil y haciendo reír un poco a nuestra felina-
Luna: jajaja esta bien panda, te creo -dijo mostrando mucha tranquilidad y seguridad de sí misma al estar al lado de nuestro héroe-
Po: bien ahora ya que todo está dicho... te deseo buenas noches luna, espero que puedas descansar -dijo antes de darse la media vuelta e irse nuevamente a su cómoda tienda de campaña-
Luna: buenas noches mi amor -dijo tapándose después rápidamente la boca al darse cuenta de las palabras que habían salido de sus labios-
Po: ¿dijiste algo luna? -pregunto nuestro guerrero dragón sin haber escuchado bien la última frase-
Luna: dije... dije que tuvieras buenas noches -dijo con un fuerte sonrojo y estando muy avergonzada-
Su estomago jamás se había sentido tan revuelto en toda su vida, era la primera vez que algo salió de su boca sin pensarlo, ¿cómo eso era posible?, es cierto que po era especial para ella, pero... ¿haberle dicho amor?, sinceramente su cabeza no podía entenderlo.
Po: oh, ok, entonces descansa todo lo que puedas luna, mañana estoy seguro de que tendremos un día muy bárbaro -dijo sonando muy seguro y dejando sola a su querida alumna moteada-
Luna: "rayos, eso... eso sí que estuvo cerca, por poco hago el ridículo, aunque... ¿por qué habré dicho eso?, fue casi como si mi corazón hubiese querido decírselo" -se preguntó en sus pensamientos estando muy intrigada mientras se dirigía otra vez a su tienda para poder entrar al mundo de los sueños-
Mientras tanto con cierta maestra del estilo conejo había escuchado toda la conversación sin problema alguno...
Xing: vaya... sí que soy una tonta, debí haber sabido que mi forma de ser provocaría problemas entre los demás -dijo sintiéndose terriblemente mal al descubrir que ella se parecía en mucho a la conejita del pasado de luna-
La culpa no era algo que normalmente xing pudiera sentir en su interior, pero... en este caso... su cuerpo no podía evitarlo, literalmente su mirada se había vuelto como si de verdad quisiera componer las cosas entre ella y su compañera de ojos de jade.
Xing: "les... les prometo que intentaré cambiar panda, yo... en serio intentaré ser otra persona" -dijo sonando muy arrepentida en su cabeza después de volver en saltos hacia su respectiva tienda-
Fin del capítulo 48.
Uf, esta parte de la trama sí que me costo, no por estar bloqueado, sino más bien por no tener tiempo mis queridos lectores :(
Puede que algunos no les haya gustado este capítulo, pero en serio era necesario ponerlo para continuar con la historia de nuestro héroe de blanco y negro.
Sin más que decir amigos, comenten si gustan y nos vemos en la continuación como siempre.
Solo... solo espero no tardarme tanto en publicarla jejeje ;P
