Es hora del delicioso

Becky iba a su casa tras volver del centro comercial con sus amigas, al entrar a su casa y sin que pudiera darse cuenta, un encapuchado le cubrio la boca con un enorme y humedo pañuelo, un pañuelo con olor a podrido, tan horrible que de a poco la dejaban dormida como un bebe y sin fuerzas para safarze.

-Eso duerme un rato. Luego un gangbang cambiara tu vida por siempre. ¡Ja Ja Ja Ja Ja Ja Ja Ja Ja!-

Una hora despues...

Becky desperto atada a una silla en un cuarto raro, con paredes azules y un televisor prendido que tenia una espiral, Becky miro la televisión extrañada, hasta que sintio que no podia dejar se ver la pantalla, cada vez que la miraba se sentia cansada, tanto que cerró sus ojos y al volverlos a abrir sus ojos estaban en espiral girando y salio del cuarto caminando como robot en la cual estaban Lola Loud y Syd Chang hipnotizadas, en frente suyo estaba un hombre jodidamente bueno (Es el secuestrador).

-¿Que quiere maestro?

-Es hora del gangbang.

Las chicas se desnudaron.

-A sus ordenes.

Seguido de eso el secuestrador y sus novias fornicaron toda la noche como conejos.