Hola amigos, mi nombre es Yuzu-chan
Esta les traigo un one shot bastante jocoso esta vez para Candy Candy donde pondré a explorar un pequeño tema que quise hacer desde hace un tiempo cuando oí… Digamos que es una adaptación de una escritura de los tiempos antiguos en el Fandom
Espero que lo disfruten
Yuzu y fuera
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Esta es una adaptación propia del one shot La Botella de la autora Abami hecho en 2006
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En un cuarto pequeño, exactamente en un cuarto de un típico ryokan o motel japonés… Ocho jóvenes estaban teniendo un rato bastante agradable entre ellos luego de pasar un día paseando y conociendo los sitios turísticos de alguna ciudad de Japón, ¿Por qué en ese país? Ustedes se preguntarán.
Resulta y pasa como acontece que Candy como sus amigos decidieron ir al sol naciente a pasar las vacaciones de verano como en también visitar a grandes amistades que había conocido en el Facebook, entre ellas, al propio Gokú, Naruto, Serena, Aome, Kaoru, Misao y entre otras grandes amistades con las que comenzó a llevarse muy bien.
Nuestros ocho jóvenes, bueno nuestras tres parejas como a los dos hermanos cabrones que tenemos por villanos estaban en un pequeño cuarto sentados en el tatami, buscaban una forma de pasarla en grande luego de tener un bonito como duro día más de estar posando sus pies sobre el suelo japonés, aunque eso sí, los hermanos Leagan la pasaron un poco mal al tener que trabajar de esclavos por un día en un terrible lugar llamado Funbari Onsen cuya joven dueña era una persona temible, dicha mujer quería que cualquiera que entrase a su negocio se convirtiese en su esclavo laboral pero esa es otra historia.
Como quedamos contando los ocho jóvenes estaban pensando en alguna manera de pasarla en grande esta noche aunque las diferencias no se hacían esperar, evidentemente entre Terry y Archie.
La rubia pecosa se sentó en frente del televisor para tratar de ver aunque sea un anime, mientras otros trataban de distraerse vanamente como leer algún manga o jugar a una aplicación móvil. No pasaron ni dos minutos cuando ya el joven pelirrojo comenzó un pleito hacia el rebelde inglés.
-¿Qué me ves idiota? – preguntó Archie molesto, dirigiéndose a Terry el cual desde hace un buen rato no despejaba la mirada de Candy la cual exactamente estaba acostada bocabajo mientras veía la tele
"Jejeje… Tarzán pecosa es bastante obvia… Demasiado. Sin duda es divertido verla de esa manera"
La rubia pecosa ignoraba que la vista del badboy se estaba clavando exactamente en su falda corta la cual resaltaba sutilmente sus glúteos y algo de su ropa interior, el pelirrojo no tardó en intentar hacer un chiste referente aunque el pelirrojo no lo tomó bastante bien pues pensaba que el pelilargo comenzaría otra bronca con él y justo cuando estaban de vacaciones en Japón.
-No te estoy viendo a ti niñito idol, sino a la pecosa que está viendo la tele
-¿Cómo?- En menos de nada el pelirrojo logró darse de cuenta de la vista del inglés hacia cierta parte privada de su amiga, sonrojado como furioso le gritó estilo anime- ¡Te prohíbo que lo hagas maldito pervertido!
-¡Ya cállense! ¡¿Qué no ven que estoy viendo Inuyasha?!- Les gritó Candy enojada al estilo anime pues las peleas entre su novio y su amigo le impedían disfrutar de ver su anime preferido o quizás eran el dúo del mal que estarían siendo haciendo de las suyas cuando en realidad estaban muertos del cansancio debido a su trato como karma jodidamente infernal en tierras niponas
-¡Archie! – exclamó Annie que estaba algo mareada como sonriendo como una idiota debido a que momentos antes se tomó una botella creyendo que era una simple gaseosa pero resultó ser toda una botella de sake - ¿Por qué te molestas así mi amor? D-Deberías defenderme a mí, hip
-Es que a ti nadie te está mirando, mi amor – respondió el chico elegante con sutileza, cosa que causó un repentino enojo a la pelinegra que en medio de su ebriedad notó que su mejor amiga estaba haciendo una escena ecchi con las bragas al aire a lo que le propinó un puñetazo en la cabeza mandando al pobre Archie contra la mesa
-¡Eres un maldito desgraciado!- Gritó la azabache con un tono rascoso mientras que el pobre pelirrojo estaba medio lloriqueando por el chichón en su cabeza, Terry se rió bajito viendo aquella escena
-Ayayayay… Annie, me duele mucho
En eso Candy se paró para ver que pasaba, eso mientras daban en estos momentos el bloque de comerciales y observó a su amiga enojada y borracha como al pobre Archie lidiando con un chichón sobre su cabeza.
-Annie, no te enojes – intervino aunque su amiga le hizo un mohín de enojo – Archie y yo sólo somos amigos.
-Seguro que sí – dijo la villana de toda la observaba aquella escena – Y todos nos acabamos de caer de la carreola ¿no?
-¡No te metas en esto cara de mono! – gritó la rubie pecosa enojada estilo anime – ¡Por qué no vas a ver si ya puso la marrana! ¡Y no me hagas perderme el episodio de hoy!
-Oigan, oigan chicas. Ya tranquilícense– habló Stear – tengo una idea de cómo podemos divertirnos esta noche
-Eso sí sería novedoso, Stear – sonrió Patty – ¿Un juego quizás? ¿O un invento?
-Luego no vas a hacer mierda todo como siempre, cuatrojos- Comentó el badboy inglés pero recibió un zape en la cabeza a manos de la ebria Annie
-Gracias mi cielo
-De nada, corazón
-¡CURSIS!- Gritó Neal tratando de aguar el momento entre ambos nerds
-Otro…- Gruñó Candy mientras echaba algo de reojo esperando a que acabase el bloque de comerciales- Miren, yo no sé quién los invitó pero por favor no me hagan perderme el episodio, gracias por su atención bobos
-Y bien, señor inventor ¿Cuál es esa grandiosa idea? – preguntó Terry tomándole menor medida a lo que planeaba el castaño de gafas
-En eso tú me puedes ayudar Terry – afirmó el inventor acercándose al inglés sospechosamente – Únicamente tienes que prestarme la botella de sake que llevas escondida en tus bolsillos.
-¿Botella? – inquirió el pelilargo sorprendido - ¿Cuál botella?
-La de hoy – dijo Archie – porque la de ayer ya te la acabaste, ¿Te acuerdas?.
-¡Tú cállate niño bonito! ¡Mejor ve y háblale a tu espejo!- Exclamó enojado estilo anime- ¡Es el único que te pone atención!
-¿Ah sí?
-Sí
-Señores, basta por favor – pidió el inventor que logró con éxito intervenir en otra querella entre ambos– Terry, préstame tu botella ¿sí?
-¿Qué vamos a hacer Stear? – preguntó Patty
-Jugar algo que se me acaba de ocurrir…- Dio una breve mirada a Candy que seguía viendo su anime favorito- Pero lo haremos después de que Candy vea su programa, no queremos que termine haciendo un drama total porque no le dejamos ver su serie
-¿Y qué cosa es exactamente?- Indagó Archie
-Bueno pues…
-Shh, cállense- Gruño Candy mientras que en la pantalla ya estaba ni nada más que Sesshomaru haciendo acto de presencia y como siempre estaba su loli de toda la vida, Rin y su sirviente y fangirl número uno, la Jaken a lo que todos los presentes decidieron no hacer nada al respecto
Quizás Terry lo haría pero no quería ganarse un buen regaño de su pecosa a lo que optó por no intervenir hasta que se terminase el episodio, solo no esperaba que no fuese ese bloque de dos horas de la misma serie aunque para su fortuna era solo el capítulo estreno de la semana.
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Luego de que finalmente nuestra rubia pecosa reina del drama terminase de ver el episodio estreno decidió entonces reunirse con sus demás amigos en la pequeña mesa donde todos los ocho estaban alrededor formando un circulo.
-Oigan chicos, ¿Qué vamos a hacer?- Preguntó Candy mientras que veía en el pleno centro de la mesa estaba lo que podría ser una botella verde con caracteres nipones inscritos en su etiqueta
-Simple, el juego de la botella- Respondió Stear mientras dejaba que su amiga se sentara en medio de Terry y Archie aunque Annie se acercó tanto al pelirrojo abrazándolo muy fuerte y haciendo una mala cara a su amiga como si recalcara que el muchacho era totalmente suyo y ahora abrazaba del mismo modo a su amiga haciendo mal gesto hacia el inglés que por cierto le causaba gracia ver aquello
Stear temiendo lo peor cuando se trataba de su hermano menor como del novio de su amiga decidió ordenar de la siguiente manera para evitarse problemas. Terry comenzó el círculo seguido de Candy, luego Archie y Annie, Neal y Eliza, y concluyó con Stear y Patty que terminaron el circulo. Todos los presentes estaban aten tos a la primera orden del inventor.
-¿Listos chicos? -Habló el joven de gafas emocionado - ¿Quién va primero?
Nadie de los otros siete dijo nada. El ambiente empezó a tensarse al punto de ser posible cortar el aire con una navaja.
-¿Alguien?
-Yo voy primero – dijo Elisa finalmente - ¿Qué hay que hacer?
-Debes darle vuelta a la botella sobre la mesa y hacerla girar. Cuando pare, a la persona que apunte es a la que tendrás que darle un beso.
-¿Un beso? – preguntaron todos.
-O si lo prefieren, podrán imponerle algún castigo.
-¡Ah! – Concordaron todos sin excepción
-Bien, aquí vamos
La villana tomó la botella y la rodó por el piso. Todos observaban muy atentos los giros que daba una y otra vez el pequeño objeto de vidrio, y contuvieron el aliento cuando comenzó a detenerse.
-¡Sí! – Saltó Elisa feliz - ¡Me tocó Archie!
-¿Qué mierda?- Refunfuñó Archie - ¡Asco! ¡No quiero! ¡Aléjate!- Ahora se dirigió a donde su hermano- ¡Si me pasa algo malo te mataré Stear!
-Son las reglas - Demandó la pelirroja rizada poniéndose de pie - Tú quisiste jugar y ahora te aguantas
-Tienes cinco segundos Elisa - aclaró el joven inventor – Lo siento Archie pero eso también es parte de las reglas.
-Si te pasas por medio segundo, Elisa – dijo Annie entre dientes – ¡Te rompo la botella en la cabeza!...- De pronto quedó mirando como idiota el busto de la villana y sonrió graciosamente- ¿Estas son reales?
-Eres una envidiosa – respondió la pelirizada mostrándole la lengua - Te da coraje porque ni siquiera tú lo has podido besar
-¿Ah sí?- La pelinegra estaba lista para encarar a la villana pero Stear intervino para dar comienzo a la primera ronda del juego
-¡Vamos Elisa, hazlo de una vez! - La apuró Neal
-Archie… - pestañeó Elisa la cual estaba preparada para recibir el beso del chico elegante -Ven a mis brazos.
-¡Pwak! ¡Guácala de perro – El pelirrojo cerró los ojos - ¡Maldición!
La pelirroja hizo lo propio y se acercó para tomar el rostro de su primo con fuerza. Llegó hasta sus labios y todos empezaron a contar desde cinco.
-Cinco… Cuatro… Tres… Dos… Uno
-¡Ya! – gritó Annie que trataba de liberar a su amado de la arpía - ¡Suéltalo!- La pobre en medio de su ebriedad miraba los pechos de Eliza los cuales en su pobre mentalidad se estaban riendo de ella, la pobre no soportaba las burlas
La villana no prestó atención.
-¡Suéltalo te digo!- La pelinegra en medio de su torpeza tocó los pechos de la pelirroja mientras que los demás quedaron con la boca abierta, Archie como Terry empezaron a reírse mientras que Candy metió más cizaña al asunto
-¡Suéltame idiota! ¡Apestas a alcohol! – forcejeó la villana mientras que la ebria pelinegra seguía jugando con su busto ahora metiendo su rostro en ellos hasta que la pelirroja rizada cayó de espaldas junto con la pelinegra sobre ella mientras las carcajadas invadieron todo el lugar dando como lugar el inminente momento vergonzoso de nuestra querida Eliza
Ambas chicas fueron separadas por Annie y Neal que llevaron a sus puestos a Annie y a Eliza respectivamente, la pelinegra estaba de lo más mareada mientras Eliza estaba roja de la vergüenza luego de tan semejante espectáculo y luego hizo un pequeño gesto de mala gana.
-Tu turno Arch – Retomó Stear
-¡Esta me las vas a pagar, cuatrojos!
Archie hizo girar la botella. Por un instante cerró los ojos como si estuviera suplicando al cielo por un milagro… un rubio milagro. Terry frunció el entrecejo como si pudiera leerle el pensamiento y Annie pegó con su puño sobre su brazo, sospechando lo mismo.
-¡Patty! – dijo el inventor quedándose sin aliento.
-Bueno – se levantó Archie – Que se la va a hacer. Como dice el dicho, de lo perdido, lo encontrado.
-¡Oye! – Reviró la castaña de gafas - Majadero, lo que tienes de atractivo, lo tienes de grosero.
-Patty, ya lo sabes si te pasas por medio segundo yo… – le recordó Annie
-¡Annie, ya lo sabemos! – Cortó Candy – A ese paso se le van a acabar las botellas a Terry.
-¡Hey! – El aludido la jaló de la oreja - ¿Insinúas que soy un alcohólico?
-¡Ayayay, no es para que me pellizques idiota!- Reclamó la rubia pecosa con un mohín gracioso
-No lo insinúa - sonrió el pelirrojo del grupo - Lo asegura.
-Lo alcohólico se me podrá quitar – dijo el inglés algo ofendido por el comentario de su rival - Pero a ti lo idiota no.
-¡Eres un…!
-¡Basta! – se interpuso Patty – ¡Terminemos con esto!
La irlandesa tomó el rostro de su futuro cuñado y lo besó hasta dejarlo sin aliento, paseando suave y cautelosamente su lengua por encima de los labios del chico elegante, quien abrió los ojos como platos al sentir tan placentera caricia.
-Cinco, cuatro, tres, dos, uno…
-¡Tiempo! – dijo Stear - ¡Patty, tiempo!
-¿Qué te pareció "lo encontrado", niño bonito? – fanfarroneó la chica de gafas
Archie no respondió, estaba viendo estrellas y flores que estaban flotando en el ambiente y que solo el pelirrojo las podía ver.
-¿Voy yo, verdad? – preguntó Patty a Stear.
-Sí – respondió el inventor con una mueca de disgusto en el rostro.
-No te quejes, "genio" – replicó la chica de anteojos – esta fue tu idea.
La castaña le dio vuelta a la botella y todos volvieron a retener la respiración.
-¡Castigo! – vociferó Neal– A Annie le toca castigo.
-Annie… - murmuró Patty - Pero, no puedo… es mi amiga.
-¡Jaja! – Dijo Elisa cruzándose de brazos - En eso no pensaste cuando besaste a su novio, ¿Verdad?
-¡Cállate! – gritaron Candy y Patty al unísono.
-¿Cuál es el castigo? – la cuestionó Stear – puedes escoger el que tú quieras, Patty.
-Pues… pues… - titubeó "la gordita" del grupo pero en eso de pronto a Terry se le prendió y le empezó - ¡Ya sé! ¡Ya sé!
-¿Qué?- Todos quedaron con gran expectativa a lo que podría hacer la irlandesa mientras ésta le pasó una pequeña caja a Annie la cual miró algo extraña aunque curiosa por el contenido mientras Patty se ofreció para llevarla al cuarto corredizo anexo a la habitación tatami
La pobre pelinegra ignoraba que su amiga, la thicc del grupo estaba sonriendo al muy estilo Light Yagami… Algo iba a salir cuando esa hacía esa referencia y no era nada bueno…
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-¡¿QUÉ DEMONIOS?!- Se escuchó un grito hasta las afueras del ryokan
-¡¿Me tengo que ponerme este estúpido traje?!- Exclamó con vergüenza Annie mientras trataba de cubrirse en vano su cuerpo pero la castaña apartó los brazos para mostrarla como era ante todos
La chica tímida del grupo como considerada la persona que dio inicio al ciclo de infinitas desgracias a nuestra Tarzán Pecosa a lo largo de la serie (No se preocupen, que Eliza es entre el 80 y 90% de ellas) estaba vestida de la siguiente manera:
Era un vestido negro conjunto de una sola pieza con mangas cortas, la parte del pecho estaba bordada de blanco, la falda era corta de color negro pero con un mantel bordado encima de ella, medias largas blancas hasta la pantorrilla, zapatillas negras y como detalle final una tiara bordada de blanco sobre su cabeza.
Archie estaba rojo admirando la belleza resaltable de su novia debido al traje de maid que usaba, Terry mientras tanto sonreía como si aquello hubiera sido un gran triunfo, los demás se reían o murmuraban excepto por Eliza que estaba enfadada ante el look de la mejor amiga de su peor enemiga.
-Oh vamos Annie- Le sonrió la rubia pecosa- El traje de maid te queda muy bien
-Pero pareciera que te rehusaste al hacerlo- Comentó el badboy inglés- Es divertido verte tan avergonzada
-En realidad yo quería una lencería con tanga- Dijo entre dientes la pelinegra que estaba enfadada- Y bien, ¿A quién tengo que besar?
-A Neal- Respondió la castaña de gafas a lo que la pobre chica tímida clavó sus orbes azules hacia el castaño el cual ni se inmutaba ante su mirada fulminante
-¿Puedo hacer un cambio de persona?- Preguntó la castigada
-Lo siento, Annie, pero no queda nadie más a quien besar aunque sea un castigo.
-¡Te voy a…! – gruñó la pelinegra - ¡Podrías haberme puesto a hacer otra cosa y no besar forzosamente a alguien!
-Lo siento, ya está dicho – sonrió el mayor de los Leagan – ven primita.
-Y tú feliz – intervino Candy – claro, como esta es la única forma de que una chica te bese.
-¡Huérfana!
-¡Mandilón!
-Tranquilos ustedes dos – dijo Terry – Annie, hazlo de una vez y acabemos con esto.
-Neal, si te pasas por medio segundo… – amenazó Archie temiendo lo peor y más con el disfraz de maid
-¿Tú también me vas a romper la botella en la cabeza?– Respondió el villano basándose en la amenaza puesta por Annie desde que empezaron a jugar
-¡Te voy a romper la botella, la cara y todos los huesos del cuerpo!
La ahora maid Annie se acercó haciendo muecas de disgusto hasta donde estaba sentado Neil. Tomó aire y cerró los ojos. El villano hizo lo mismo y los demás empezaron a contar.
-Cinco, cuatro, tres, dos, uno…
-¡Listo! – dijo la pelinegra llegando de un salto a su lugar y limpiándose la boca con su brazo desnudo.
-Tira Annie para que te quites el mal sabor- Pidió Stear
La botella rodó por cuarta vez y se fue deteniendo lentamente hasta señalar a su siguiente víctima.
-¿Castigo otra vez? – El inventor se rascó la cabeza – Bueno, al menos podrás desquitarte de uno de los Leagan.
-Elisa – habló Annie con decisión – Tu castigo es que le pidas perdón a Candy por todo lo maldita que has sido con ella todos estos 116 episodios, luego besarás su mano y le dirás lo hermosa y bondadosa qué es, y finalmente le darás una patada a tu hermano por lo que acaba de hacerme.
-¡Pero si él no te hizo nada! – Protestó la pelirroja rizada – Fue la cuatro ojos la que…
-¡Hazlo y punto! – demandó Annie con los ojos brillándole de rabia.
-¡Primero limpiaría el piso de todo el Colegio con la lengua antes de besar la mano de esa estúpida!
-Bien, sí así lo quieres – asintió la pelinegra ante la amenaza de la villana
-No seas tonta Elisa – la reprendió Neal– Eso te tomará más tiempo y además, es igual de asqueroso, así que mejor termina ya.
-¡Ay! ¡Demonios! – chilló la villana maldiciéndose por estar en esta fiesta pero ni modo, al menos no era tan humillante como horrible trato que tuvo en la posada Funbari a manos de esa desquiciada joven apodada Doña Anna
-¡Esperen un minuto!- Intervino Candy- A ver si entendí Annie, ¿Dices que Eliza debe pedirme perdón, me besará la mano y me dirá lo bueno de mí?
-Por supuesto- Asintió la pelinegra
-Me parece bien pero antes…
La villana quedó muda con una sombra negra cubriendo su rostro mientras la rubia pecosa estaba con una mirada al techo mientras ponía su mano al mentón tratando de pensar bastante bien el castigo ejemplar, lo bastante bien como para vengarse de todos estos años de injurias por parte de la villana hasta que se le ocurrió algo, sus verdes brillaron de astucia mientras los demás clavaban sus miradas sobre la pobre pelirroja la cual estaba sudando frío.
-Me muero de ganas para saber que harás Tarzán Pecosa
-No te preocupes Terry, ya lo tengo todo calculado- Chasqueó un dedo- C´mon
Stear y Archie tomaron de manos y pies a Eliza para llevarla hasta el cuarto corredizo mientras Annie y Patty se metieron con ella, cerraron el lugar donde hubo forcejeos y reclamos mientras que Candy se fue hacia otro cuarto corredizo mientras que Terry alistaba unas esposas y Neal estaba alistando su móvil, comúnmente defendería a su hermana pero por nada del mundo no se perdería aquel curioso castigo que le haría la rubia pecosa.
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-Muy bien… ¿Estás lista Liza-chan?- Habló Candy en un tono alegre como burlón
-Candy…
-¿Sí?
-¿P-porque estoy amarrada en medio de todos ustedes?- La villana estaba de rodillas y acostada sobre la mesa mientras sus brazos estaban sobre la espalda, sus manos estaban esposadas mientras tanto usaba el mismo traje de maid que usó Annie hace unos momentos solo con el detalle de que tenía orejas de nekita sobre su cabeza, un collar rojo sobre su cuello y su falda estaba alzada mostrando su ropa interior con una cola de gato anexa
-Que buena pregunta pequeña gatita- Decía la rubia pecosa que estaba vestida de manera japonesa como si fuese un espadachín de primeras, un gi negro y hakama gris con símbolos estampados en sus mangas como en la espalda a la altura de la nuca, tenía un abanico en su mano derecha mientras que los demás estaban siendo testigos de semejante idea
Archie como Stear guiñaban el ojo a Annie por ocurrírsele semejante idea y ahora enfocaban su mirada hacia donde estaba la pecosa vestida de samurái y la villana vestida de maid gatita, sin duda alguna aquel escenario era lo bastante digno como para disfrutarlo con palomitas de maíz y una gaseosa.
Todos enmudecieron cuando la pecosa dirigía el abanico contra la palma de su mano izquierda
-¿Sabes por qué estás de esa manera, Eliza?
-N-no…
-Es simple…- Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro- Los amos castigan a sus maids cuando se portan muy mal
-Como dije, ¿Por qué esposada?... Esto es demasiado… Vergonzoso- La pobre trataba de zafarse pero era completamente inutil
-Ahora como lo dijo Annie…- Una vez más el abanico hizo sonido al golpear la mano izquierda- Ahora dí "Perdoname por favor, Candy-sama"
-¡Me niego!- Le gritó la villana con completa rabia mientras que Candy dejó de jugar con el abanico mientras su vista se clavaba exactamente en los glúteos de la villana
-Estoy esperando – dijo con un dulce tonito burlón y en ese instante le propinó el abanico hacia uno de sus glúteos
Todos quedaron con cara de WTF aunque a la vez bastante entusiasmados de ver como su amiga se las iba a cobrar y de que manera, Candy una y otra vez conectaba el abanico sobre el trasero de Eliza la cual trataba de contenerse aunque las tandas de nalgadas eran insistentes como si probasen la resistencia de la villana.
-Dilo… Maldita gata callejera
Otra tunda de nalgadas se hizo escuchar cada vez más fuertes, no conforme con usar el abanico Candy usó la otra mano para aumentar la intensidad del momento.
-¿Esto te gusta?... Dí "Por favor, nalguéame más Candy-sama"
La pobre villana comenzó a sentir el dolor que le generaban esos golpes mientras la pecosa por la sonrisa de superioridad que se asomaba en su rostro como si lo estuviese disfrutando.
-Jejeje, nunca te habían avergonzado así, ¿Verdad?- Entre cada nalgada todos los presentes hasta el propio Neal estaban repitiendo un "Oh, oh, oh" mientras estaban emocionándose como si aquello fuese la gloria misma
Nadie podía creer lo que estaba viendo, Stear maldijo su suerte por no poder grabar ese momento en su teléfono móvil aunque para su fortuna varios ya lo estaban plasmando en sus pantallas o le tomaban fotos sobretodo de las nalgas ya bastante rojas de Eliza.
-¿Estás feliz Eliza? ¿Quiere que me detenga? ¿Quieres más?
-Realmente Candy si que sabe saldar cuentas, ¿No lo creen chicos?- Decía Annie mientras miraba con algo de lastima a la pobre villana
-Bueno, al menos Eliza lo está soportando bastante bien- Dijo Archie mientras grababa el momento
-Creo que por ahora no nos acerquemos a Candy- Patty miraba como su amiga rubia se estaba riendo divertida mientras no dejaba de nalguear a la villana- En ocasiones ella da mucho miedo
-Ahora mujer, ¡Ponte de rodillas y haz lo que dijo Annie!- Ordenó la rubia mientras que la pobre villana se puso de rodillas mientras bajaba la cabeza al suelo mientras que la ahora samurái estaba de brazos cruzados y posterior mente la pobre mujer le besó la mano mientras que la siempre gentil pero vengativa rubia pecosa la liberó de las esposas
La pobre chica se sobó el culo ante semejante dolor mientras hacía un pequeño mohín de enojo
-Bien Candy, ya tuviste mi perdón pero si le dices a alguien lo que acabo de hacer, te convertirás en un ángel del cielo porque voy a matarte
-Hazlo pero sabes muy bien lo que pasará- Su cara ahora era al muy estilo Light Yagami- Si vuelves a hacerme la vida imposible te regresaré todo y algo más
-Y ahora lo que sigue- Dijo Terry mientras guardaba el video en su galería aunque se tenía unas negras intenciones entre manos
-Ahora, dale una patada a tu hermano – le recordó Annie – Para que se le quite lo libidinoso.
-Eso es fácil – Dijo Eliza y ordenó a su hermano - ¡Neal, párate!
-¡Eliza!
-¡Hazlo!
-Maldición…- El aludido se paró de mala gana mientras que la pobre Eliza seguía lidiando con el ardor en sus muslos
Descargando todo su coraje, la villana pateó tan fuerte a su hermano mayor que lo aventó contra una de las puertas corredizas ocasionando que cayera sobre ella destrozando un poco el papel sintetico en el que estaba hecho y tumbándose con puerta contra el suelo
-Listo – sacudió la pelirroja sus manos – Yo sigo.
-Lo siento Liz tú ya pasaste pero tú ya pasaste- Dijo Stear- Ahora es mi turno.
El inventor le dio vuelta a la botella y giró y giró hasta que por fin, detuvo su marcha.
-¡Candy! – exclamaron Patty y Annie.
-¡Maldita botella, pedazo de…! – masculló Archie poniéndose rojo de coraje estilo anime - ¿Por qué siempre tienen que pasarle las mejores cosas a él?
-¡Oh, no! – se levantó Terry con aire amenazante – No lo harás gafas, ¡Sobre mi cadáver si lo haces!
-¿Qué? – dijo el joven anfitrión - ¿De qué hablas Terry?
-Te propongo algo inventor – Tenía que tener a como cueste los labios de su pecosa - Mi avión por tu turno.
-¿Qué? – exclamó todo mundo al escuchar tal propuesta por parte del inglés
-¡Eso no es justo! ¡Grandchester eres un tramposo!- Comenzó a quejarse el chico elegante al estilo anime
-¿Y a ti quién te preguntó niño idol? – reviró el de cabellera negra - ¿Qué dices Stear? ¿Sí o no?
-¡Stear, si aceptas le voy a decir a nuestros padres que te deshereden! – le advirtió el pelirrojo pero nuevamente recibió otro golpe en la cabeza a manos de Annie la cual estaba llorando estilo anime
-¡Archie! ¡¿Otra vez?! – sollozó la pobre - ¡Tú no me quieres!
-Y apenas se da cuenta… – masculló Patty la cual también tuvo la misma suerte que el pobre pelirrojo a manos de su amiga
-Mi avión… y toda la colección de autos de mi padre.
-Hecho – El chico de gafas sin pensárselo dos veces estrechó su mano con la del inglés pues no era un secreto que siempre fue un amante de los motores
-¡Stear! – reclamó Candy ante la decisión polémica de su amigo - ¿Eso valgo para ti? ¡¿Una puta colección de autos?!
-Lo hago en nombre de la ciencia, Candy
-¡¿En nombre de la ciencia?! – gruñó la rubia pecosa - ¡En nombre de tú…!
En ese preciso momento Terry sujetó a Candy del brazo y la sacó de ahí en menos de diez segundos hacia el único cuarto corredizo que quedaba mientras que los demás estaban sin habla y expectantes.
-Chicos, ¿Creen que lo van a hacer?- Preguntó Stear
-Cuando se trata de esos dos todo es posible- Opinó Archie a lo que todos asintieron estando de acuerdo con su punto de vista
-¡Chicos!- Llamó Candy desde la habitación anexa- ¿Alguien tiene condones? ¡Es que el idiota que tengo por novio no los trajo!
-Ya voy…- En eso Neal sacó de su morral una caja de preservativos y fue a la habitación donde la rubia pecosa salió rápido recibiendo la caja y tan pronto como salió cerró la puerta dejando a los demás con la expectativa lograda
-Bueno chicos, hasta aquí llegó la fiesta- Dijo Stear- Es mejor dejarlos solos mientras nos vamos a dormir
-Simón hermano- Concordó Archie y después de eso fueron a sus habitaciones designadas en el ryokan para su estadía en Japón mientras ahora solo estaba aquella singular pareja dentro de uno de los cuartos anexos
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Ambos llegaron hasta la pequeña habitación sin aliento, el inglés tumbó a la rubia pecosa contra el futón y la aprisionó con su cuerpo para evitar que se escapara.
-El juego terminó, mi samurái pecosa – dijo el badboy con sensualidad.
-¿Por qué no esperaste a que llegara tu turno, Terry?
-Porque no me iba a arriesgar a besar a nadie que no fueras tú.
-Pero…
-Y tampoco iba a permitir que otro que no fuera yo te besara…
-Eso quiere decir que…
-Que no importa cuántas veces nuestra suerte dependa de los giros del destino, Candy… Yo siempre haré lo que sea, incluso entregar todo lo que tengo, para estar a tu lado…
-Terry…
-Y ahora Candy-sama ¿Puedo tenerte y hacerte mía esta noche?
Terry acercó lentamente sus labios a los de Candy. Tomó su rostro como el cristal más frágil, como el tesoro más preciado. La rubia sintió un hormigueo en todo su cuerpo y en un parpadeo, disfrutó de la calidez y de la suavidad de los labios de su inglés sobre los suyos. Ella pasó sus brazos alrededor de su cuello y él la imitó rodeándola por la cintura.
Y luego de aquello tuvieron su primera vez en tierras niponas sobre un cálido y suave futón…
