Hola! Espero que disfruten este nuevo capitulo. ! ;)

Les envio un beso enorme desde aqui a cada uno de mis lectores y gracias a todos aquellos que se dieron un tiempito para dejarme un mensaje! Los amo chicos !


"Viajar, la mejor forma de perderse para alfin poder encontrarse"

La mejor forma de perderse

El barco dejaba en su camino ondas de agua transparente. Alrededor de ella todo era calma.

Candy admiraba el bello espectaculo mientras que el viento jugaba suavemente con sus risos. El olor a mar impregnaba todo alrededor de ella!

Una fragancia de sel y frescura.

Era un verdadero hermoso espectaculo. Podia imaginar a los niños del hogar de Pony, lo fascinados e impresionados que estarian si vieran ese infinito azul del mar, la cabina de mando del capitan del barco o los delfines que de tiempo en tiempo aparecian, siguiendolos.

todo un espectáculo...

Candy inspiro profundamente el aroma del mar antes de decidir de correr por los pasillos, escaleras y concinas del barco, saludando a cada persona que encontraria en el camino.

- Señorita Candy ? llamo a lo lejos la voz reconocible del Señor George.

su secuestrador recordo ella divertida...

- Buenos dias Señor George, saludo efusivamente la rubia sin parar su ahora loca carrera.

Una vez adentro de su recamara, la rubia se dejo caer en un sillon al lado de un rubio que leia un livro.

una novela? wow.. cada quien tenía sus gustos, pensó divertida la chica

- Viste a George? Pregunto Albert.

El rubio parecia divertido de verla tan agitada! Como si el mismo no fuera tambien tan hyperactivo! o igual de raro que ella!

- Si, estaba cerca del ala oeste, informo la joven a su hermano adoptivo.

- Y no te dijo nada importante? Indago curioso Albert.

- Bueno… yo corria asi que .. si tenia algo que decirme no tuvo tiempo, sonrio traviesa ella, sacando la lengua y guiñando un ojo.

El rubio a su costado tan parecido a Anthony...

Albert! su hermano y tambien su principe de la colina de Pony!

- Ya veo, rio Albert antes de regresar su mirada a su livro. Porque me parece que padre lo envio a llamarte con urgencia…

Candy no lo dejo ni terminar que ya se levantaba como un resorte.

oh no!

Esperaba que el señor William no este molesto! Aunque… el señor William nunca se molestaba realmente.

El camerino que les había tocado (o más bien por el cual el señor Williams había pagado) tenía una linda sala común que daba a tres habitaciones. en una dormia ella y Dorothy en la otra George y Albert y en la última dormía el patriarca de la familia.

o más bien trabajaba...

Caminando directo a la habitacion que servia al patriarca de oficina (más que de habitación para dormir...), trato de arreglarse un poco. El hombre era extrañamente estricto en cuanto a lo que ella vestia. Dejaba que albert se vistiera como le de la gana, incluso aveces como un vagabundo!, pero Candy tenia prohibido hacer lo mismo... El viejo hombre le habia dicho una vez que una dama siempre debia verse presentable en cualquier situacion..

Estar siempre presentable y no subirse a arboles eran las dos unicas cosas con las cuales el viejo hombre era inflexible. Eso no significaba que siempre lo obedeciese… no… pero trataba que el patriarca no la atrape con las manos en la masa almenos!

Toc toc, golpeo ella la puerta.

- Adelante, respondio una voz grave.

- Buenos dias "padre", saludo la chica con una linda sonrisa al hombre detras de una montaña de documentos.

- Candice, la saludo amablemente el hombre. Dormistes bien?

- Si, padre, respondió ella, aunque es triste que mañana ya llegemos. voy a extrañar a todos.

El hombre la miro fijamente a los ojos. Era increible como los ojos del viejo hombre le parecian insondables. Incluso dos años luego de haberlo conocido!

eran igual de azules claros que los de Albert pero a diferencia de su hermano... el viejo hombre era casi inexpresivo. Un poco arisco y muuuuuy serio.

Dorothy le tenia un poco de miedo...

- Si, dijo finalemente el hombre dejando ver una sonrisa un poco torcida. Estoy seguro que el personal del barco extrañara a su revoltosa huesped, comento divertido el hombre.

Candy enrojecio de verguenza y bajo la cabeza tratando de esconder su sonrisa.

- Jajaja, rio por lo bajo el patriarca, sorprendiendose el mismo por tal acto.

el hombre casi nunca reía...! nunca !! El señor George le había contado que antes no era así. que ese hombre serio y trabajador había tenido la sonrisa fácil.

"Créame señorita Candy, cuando le digo que el señorito Albert y su padre eran idénticos, y no solo físicamente", había confesado la mano derecha de su tutor.

Cof cof… carraspeo el hombre bajo la mirada divertida y asombrada de la joven delante de el.

- Ya le pediste a tu doncella alistar tu equipaje? pregunto seriamente el hombre.

- Si padre! Afirmo igual de seria la chica. De hecho… tambien vuestro equipaje y el de albert ya alistamos.

El patriarca observo esta vez con cariño a la niña aunque Candy ni se daba cuenta. Siempre tan servicial …. Pero Candice se iria de su lado una vez desembarquen en Inglaterra…. Era necesario por el bien de la la pequeña.

- Padre… lo llamo con incertitud su hija adoptiva y el, con un asentimiento de la cabeza, le dio permiso de hablar. Ya escogio el… colegio.. al que me enviara?

- Si Candice, confeso el sintiendose mal de enviar a la chica a un internado.

Dos años habian pasado rapidamente desde el dia que habia adoptado a esa niña risueña y turbulenta.

Al principio creyo que seria facil para preceptores privados, convertir aquella jovencita en todo una dama de sociedad… se habia equivocado!

No negaba que la chica era dulce, generosa y curiosa pero dios! Que era turbulenta! Traviesa ! y sobretodo voluntariosa ! se metia en cada situacion…

aunque... quien era el para juzgarla. el quien era casi un myto para la sociedad... pocos lo conocían aunque todos conocían su reputación y su apellido... No era un modelo a seguir...

Por consejo de su hermana, Elroy, habia decidido que lo mejor para la chica era enviarla a un internado, como lo habia hecho con Rosemary y con Albert tiempo atras.

Y aunque Rosemary habia salido del Real Colegio San Pablo hecha toda una joven doma elegante, presentable ante la alta sociedad, dudaba que el mismo metodo funcione con Candice….

no había funcionado con Albert... y más bien lo había convertido en un rebelde y luego un aventurero del mundo. arriesgarse y hacer lo que quería sin que nadie se lo impida... y Candy se parecía tanto a Albert...

ya imaginaba su hija metiéndose clandestinamente a un barco para regresar a América y huir así del estricto colegio de monjas... que horror...! todo una pesadilla, deducía el patriarca.

Era por eso que…

- Espero que sepas adaptarte al High elite school of America, ofrecio sinceramente el hombre. (en casi una plegaria silenciosa...)

Candice lo miro con sorpresa. No iria al mismo colegio que sus primos se entristecio un poco pero rapidamente le regalo una sonrisa al patriarca de los Andrey.

todos los fines de semana podría regresar a casa!

Cada vez que Candy lo veia, su corazon de niña huerfana se llenaba de una profunda admiracion, agradecimiento y cariño por ese hombre.

Talvez el patriarca estaba muy poco presente pero aun asi el había insistido en llevarla con el en cada uno de sus viajes.

Y para que no se sintiera nunca sola, Dorothy habia sido nombrada su dama de compañia. Albert los habia seguido meses luego. Y los cuatro con el Señor George de tiempo en tiempo, habian conocido muchos lugares!

El mundo era enorme!

Le hubiese gustado que el viejo hombre venga con albert y ella cuando salian a explorar pero el señor Andrey siempre estaba rodeado de documentos, atras de su escritorio con su pluma en la mano… Ella se preguntaba si no se aburria de vez en cuando.

Y si no revisaba papeles, estaba en reuniones con socios.

Siempre en la hora de la cena se esmeraba por contarle con todos los detalles los animales, gente, casas, museos que había visitado.

- Ya desayunastes ? se preocupo el hombre escuchando el estómago de la chica rugir.

- Si, respondio ella apresuradamente antes de sentir que su pecho se volvia a llenar de alegria en vista de la preocupacion de su padre adoptivo.

- Bien, comento el hombre ofreciendole una sonrisa. Si gustas puedes aprovechar de visitar por ultima vez el barco antes que desembarquemos mañana por la tarde, pero te quiero cerca una hora antes de nuestra llegada a tierra firme!.

- Si, volvio a responder Candy antes de salir apresuradamente de la oficina improvisada de su "padre".

El hombre dio un suspiro y saco de un cajon un cigarrillo.

Aun le era dificil aveces de ver a Candice sin que el pecho le doliera. Candice habia crecido y se estaba convirtiendo en todo una señorita.

Talvez no aprovechava como debiera la presencia de Albert y de Candice. No era el mejor padre.. ni para su muchacho que se habia convertido en todo un hombre, ni para Candice… que buscaba frenéticamente su lugar en la familia.

Se justificaba diciendose que se tenian el uno al otro… los dos eran unos aventureros que no necesitaban a un viejo como el en sus travesuras. Ademas estaba seguro que le daria un infarto si veia como su heredero amaestraba tigres, y animales salvajes… ! o Candice trepando a las copas de los arboles como si la gravedad no existiese…!

Le daba escalofrios solo imaginarselos… una buena inspiracion de su cigarrillo calmo un poco sus nervios.

La verdad era que tenia miedo pasar tiempo con los chicos. Sobretodo con Candice…. Esa niña tan similar a su difunta hija mayor. Esa niña que miraba siempre con curiosidad el retrato de su difunta esposa, comparando las similitudes fisicas entre las dos. Si, tenia miedo… de encariñarse con Candice y perderla… a ella tambien…. Ver otros ojos verdes llenos de vida apagarse.

Volvio a inspirar un buen momento su cigarillo.

Con albert era facil… Su hijo era un hombre de 20 años, seguro de el mismos. Fuerte. Sabio!

Y aparte su cabello dorado…. no habia heredado similitudes con su madre. Albert era su vivo retrato de el mismo a su edad con la exception el color de cabello.

Derepente alguien toco a su puerta y rapidamente el apago su cigarillo y lo escondio bajo unos papeles antes a abrir la ventana y tratar de aerear un poco el cuarto.

- Adelante, ofrecio el y George aparecio. Que susto hombre!

- Veo que estuvo fumando señor, señalo divertido el recien llegado. La señorita Candy lo retara si se entera…

George ni se inmuto cuando se vio la cibla de una mirada furiosa.

más tranquilo, el patriarca sacó su cigarrillo de debajo de sus papeles, arrugado la nariz al ver que había manchado algunos...

- Esa niña… no se que tiene contra mis cigarros. Siempre los encuentra y los tira! Pude esconder felizmente un paquete en mis bolsillos, dijo con triunfo el hombre.

George parecia extremadamente divertido.

- La señorita solo se preocupa por su salud señor, defendio tranquilamente George.

- Ah… si si… , refunfuño el. Bueno ya recibistes lo que esperabamos ?

- El telegrama ya llego señor, asintio el hombre con profesionalismo. Ese hombre sera detenido si se atreve a seguirnos hasta inglaterra. Y me aseguraron que todo sera resuelto en la mas alta discrecion.

- Esperemos que sea asi, murmuro el patriarca, viendo con preocupacion el unico retrato que tenia de la chiquilla que habia adoptado…


el día del desembarco todo era un caos.

El barco navegaba tranquilamente y muy cerca se podia ya ver el puerto lleno de gente.

- Cuanta gente Clin, se asombro Candy tratando de encontrar un buen lugar para ver el espectaculo delante de ella.

El coati hiso un ruido de confirmacion desde el hombro de la chica.

su amiguito tenía sus ojos puesto en el puerto, o más bien en el sombrero de una dama, decorado con lindas frutas.

Que glotón es Clin...

- Tratemos de encontrar un huequito para ver mejor, si ? propuso ella.

Clin volvio a asentir antes de saltar al suelo.

El coati se fue corriendo, sigsageando entre la gente, buscando un lugar para su ama adorada. Candy asustada, lo siguio, empujando acidentalmente una pareja.

- Clin! Llamo ella al coati logrando detenerlo. Clin! No hagas eso! Te pueden pisar o te puedes perder! Regaño la rubia alcansando a su amigo.

El pequeño coati luego de hacer un gemido de disculpa, se suvio de nuevo al hombro de su humana.

Mucho mas relajada Candy miro las rivas de Inglaterra escondida por la oscuridad de la noche. Su nuevo hogar por el proximo año. Inglaterra….

- Señorita Candy, la llamo Dorothy quien aparecio a su derecha.

- Vamos Dorothy, rio Candy. A Desembarcar !

- Pero señorita Candy, tenemos que esperar al señor Andrey, le recordo divertida su amiga.

- Oh! Si es verdad, rio avergonzada la rubia. Bueno… entonces vayamos a buscar a los otros.

Dorothy queria reir. Candy era tan energica. Su amiga no habia cambiado desde que la habia conocido años atras.

- No tan rapido señorita, le reclamo ella. Se me va a perder entre tanta gente!

- Vamos Dorothy, mientras mas rapido encontremos a mi "padre" mas rapido podremos desembarcar! Recalco la rubia con enthousiasmo.

Viendo que su amiga se ponia a correr, ella hizo lo mismo. No queria perderla cuando ni siquiera habian pisado suelo britanico. Suelo britanico… se sorprendio Dorothy. Nunca habia pensado tener la oportunidad de salir de Chicago y ahora… ahora estaba del otro lado del mismisimo mundo.

Habian visitado tantos lugares desde que su amiga se habia convirtido en una Andrey. Y ella habia sido la suertuda de ser escogida para acompañar a su amiga.

Las blancas tierras de Canada. Los calurosas tierras de Mexico. Ciudades con grandes edificios y tierras isoladas o campesinas. Incluso habian visitado la tenebrosa selva del Peru. Que aventuras! Cada lugar era tierra a explorar. Fue tan… magico! Cosas y seres que nunca habia visto ni imaginado que existieran…

- Ahi estan Dorothy! Grito Candy tropezando con la gente.

- Señorita Candy, la halo ella, tratando de alcansar a su ama. Disculpe señor.

Se habia tropezado con un hombre… terminaria el camino caminando!

- Albert, padre tambien vendra? Escucho ya cerca la pregunta de Candy.

- Si Candy, le respondio el señorito Albert, regalandole una calida sonrisa a su pequeña hermana.

Sin interrumpir la amena platica entre los jovenes, Dorothy los observo.

El señorito Albert era un joven hombre increibble. El habia aceptado a la señorita Candy antes que sea adoptada por la familia Andrey. Incluso.. habia sido idea del señorito!

Al principio habia temido que el heredero del patriarca tenga intenciones romanticas para con su amiga (pedir al hombre más poderoso de america que adoptara a una chiquilla no era cosa de todos los días!). O que sea como sus antiguos amos, los Leagan. (crueles y arrogantes)

Albert Andrey habia resultado ser un hombre lleno de gentilesa, que trataba a sus empleados como a su egal y que veia a su rubia amiga como un hermano ve a su hermana menor.

Con cariño y cierta diversion, admiraba Dorothy.

La risa tonitruante del joven Andrey la regreso de sus ensoñaciones.

- Para mi siempre seras pequeña, rio el rubio de ojos azules contagiando su sonrisa a toda persona cerca de el. Tu que piensas Dorothy?

Oh me habla a mi… se sonrojo Dorohy y solo pudo asentir con la cabeza sin saber a que cosa daba su aprobacion.

Candy inflo sus mejillas, refunfuño un poco contra ellos antes de reirse de ella misma.

Sinceramente, ella era feliz de trabajar para esa familia. El corazon de la joven sirvienta se llenaba de calidez al ver a sus jovenes amos reir.

- Candice, llamo una voz ronca.

El señor Andrey acababa de llegar junto al señor George.

- acerquemos nos para el desembarque. Ordeno el hombre antes de ofrecer su brazo a su hija. Candice, no te alejes de mi. Albert, una vez abajo trata de encontrar al Señor Maxime. Ya debe haber llegado con los carruajes o vehiculos. George tu sabes que hacer.

- Si señor, aseguro George.

- Que tiene que hacer George, pregunto con curiosidad Candy.

El señor Andrey miro a su hija divertido sin responder a la pregunta.

- Ya regreso entonces, anuncio Albert, adelantándose al desembarque.

Ya lejos de su familia, Albert miro a todos lados, abriendose un camino entre la gente. Habia tantas personas. Aguantando un suspiro de cansancio continuo su busqueda . Todo el mundo se precipitaba a todo carruaje libre.

ES como un zoologico, penso abrumado Albert.

- Lo siento bella dama, se apresuro a disculparse el rubio luego de empujar sin querer a una mujer.

La señora le tiro una mirada asesina, abrio su abanico y le dio la espalda.

mmm… que… altiva mujer, suspiró para sus adentros el rubio.

Albert miro alrededor de el… inglaterra… no habia cambiado nada! Pero aun asi estaba feliz de volver a aquellas tierras. Saltarse las reglas siempre eran mas sabrosas cuando el lugar donde se hacia era tan estricto como ese! Alber continuo caminando recordando todas las veces que se habia escapado del Real colegio San Pablo. Le encantaba ir ayudar al zoologico. El viejo señor Ben siempre lo recibia con alegria.

Lo primero que hare mañana sera ir a verlo, se prometio Albert.


Todavia en el barco, Candy y Dorothy admiraban ese mar de gente! Inglaterra!

De repente algo llamo la atencion de la chica. Un hombre trepaba a una estatua. Divertida, reconocio al mono... oups, a Albert.

Si su padre lo veia…. !

El rubio parecia haber encontrado lo que buscaba ya que de un movimiento salto al piso y entre toda esa gente lo perdio.

- Candy, ya sabes a que colegio te inscribiran? Pregunto Dorothy trajendola de regreso al presente.

- Si, asintion ella, sera el High elite school of America. Esta al costado de la casa dice el señor Andrey!

- Eso significa que te vere los fines de semana, sonrio Dorothy.

- De hecho creo que tu vendras con George recogerme los fines de semana.

- En realidad candy… confeso avergonsada Dorothy. Esperaba que no te enviaran al real colegio san pablo o a ese otro colegio, el Real de Inglaterra. He escuchado que solo permiten una salida cada mes. y solo por un día.

Candy volteo a ver a su padre quien hablaba en voz baja con el señor George. En realidad ella tambien habia tenido miedo de ir a parar a una de esas escuelas. y al mismo tiempo esperaba ser enviada al real colegio san pablo.

- Lo unico malo sera que Anthony, Archie y stear no podran ser inscritos en el mismo colegio que yo,

- Lo bueno que Neil y elisa tampoco, contraresto Dorothy con una pequeña sonrisa.

El Hight elite school of America era un internado de mujeres exclusivamente. Los chicos no eran permitidos. Elisa era una mujer… ella hubiese podido ser inscrita en el mismo colegio que ella pero.. la tia abuela ya habia decidido enviarlos a todos al otro internado. Tradicion familial.

- Si, sonrio en respuesta la rubia.

- Padre! Candy! Llamo la voz de Albert de lejos.

- Albert!? Grito ella hacia el rubio como si no lo hubiese visto desde hace años!

- Candy! Dile a padre que ya bajen. Ya encontre al chofer !

Que desorden fue los minutos que pasaron llegando hasta abajo!

- Candy, no te alejes de mi, hablo fuerte su padre tirando una mirada asesina a la gente alrededor de ellos.

Ella solo se contento de asentir. Dios cuanta gente!

Dorothy y George se quedarian atras para vigilar que todos los equipajes sean bien enviados al lugar donde se hospedarian por la noche.

Que trajin! Le habia pedido permiso al patriarca para ayudar con tal tarea pero este se habia negado rotundamente. Asi que los tres iban uno detras del otro hacia el auto que los llevaria a su destino.

un hotel talvez antes de llegar a la que sería su casa? como será la nueva casa ?

esperaba que tuviese un gran jardín con muchos animalitos adentro. Clin tendría así muchos amiguitos!

Cuanta gente, se dijo candy derepente, esquivando con agilidad un carrito de bebe.

Albert iba adelante. Abriendo camino. su padre iba al medio y ella solo seguia la amplia espalda de este, cubierta por un traje mostaza oscuro.

un regalo de ella por la última navidad.

Todo el lugar era una alegre cacofonia. A ella le encantaba! Familias reunidas, amigos que se volvian a ver. Musica callejera a lo lejos. Gritos de felicidad y tristesa por aqui y por alla!

- maman! Ma poupee ! lloraba una niña cerca de ella.

Su muñeca… comprendio Candy a su gran sorpresa. Los idiomas estranjeros no eran su fuerte para el gran dolor de cabeza del jefe de familia.

Candy miro alrededor de ella y vio una muñeca con trensas rojas ser pisada por la gente. Luego de dar un vistazo a la espalda del señor Williams, y así asegurarse que este no se dé cuenta, la joven corrio rapidamente a recoger la muñeca de la niña y siguiendo el llanto de la pequeña volvio a encontrarla.

- Ten, ofrecio alegremente la rubia a una carita llena de alegria y agradecimiento!

- Muchas gracias señorita, agradecio la madre dulcemente mientras que la niña abrasaba efusivamente su munequita.

- De nada señora

Candy hiso una reverencia antes de correr en busca de los Andreys. Unos minutos luego logro encontrar al que buscaba. Ese veston mostasa era imposible de no reconocerlo.

una falta de gusto según Dorothy. pero le quedaba muy lindo a su padre!

Fiou! este no se habia dado cuenta de su ausencia. !

Haci continuaron caminando. Luego de un momento el hombre delante de ella se puso su sombrero.

Lograron enfin salir del puerto y continuaron caminando en direccion las calles de londres. Que raro, penso Candy, Albert se habra adelantado ?

Su padre caminaba rapido y ella detras del hombre trataba de seguirle el paso. Donde estaria Albert ? y el auto ? no que iban a ir en auto ? no que le molestase a ella de caminar penso alegremente Candy, admirando las casas de inglaterra. Todo era diferente en ese lugar!

La gente se vestia un poco diferente tambien. Ella observo su vestido rojo que no encajaba bien con la noche.

supongo que papá querrá de nuevo que cambie mi estilo de ropa.

ah pero talvez no será necesario. hay un uniforme en la escuela si bien recuerdo.

me pregunto si padre me dejara llevar a Clin conmigo, pensaba la rubia.


tres horas más tarde... un mal presentimiento se apoderó del corazón de Candy.


A la cuarta hora, el hombre delante de ella continuaba caminando delante de ella. el patriarca no detenía su paso por nada del mundo.!

cosas pequeñas comenzaron a alarmarla derepente.

primero ya no había casi nadie en las calles. si los asaltaban como iba a defender al viejo hombre...

segundo, el hombre delante de ella tenía una maleta a la mano. no se acordaba en que momento su padre habia bajado del barco con una maleta... no que seria el señor George y Dorothy quienes las traerían al hotel ?

su tercera inquietud era por Albert. pero donde se había metido el rubio? si se hubiese escapado, el patriarca hubiese dicho algo... como a su costumbre... "ese albert... pero donde se habrá metido..."

ya lo imaginaba gruñir, pensó divertida ella.

y la última cosa que la preocupaba era justamente ese mutismo de parte del hombre. talvez su padre adoptivo no fuese una persona locuaz pero... era como si el hombre delante de ella no estuviese ni enterado de la presencia de la chica.

Era la primera vez que se sentía invisible a su lado, pensó confundida y compungida la rubia chica.

wow talvez no debí haberme levantado tan temprano esta mañana.. y debí comer más en el almuerzo, pensaba Candy, sobandose el estómago.

porque aún no llegamos al hotel? y donde están los otros !

Las calles eran oscuras y ya comensaba a preocuparse por demás cuando el hombre delante de ella volteo hacia atrás.


- Donde esta Candice, pregunto el señor Williams a su hijo dentro del coche.

- crei que venía atrás, arrugó la frente albert.

- arranco señor? pregunto tímidamente el chófer.

- no! gruñó el jefe de familia. Talvez Candice solo se atrasó...

albert veía que su padre comenzaba a preocuparse.

- talvez esta con George y Dorothy... murmuró Albert para el mismo.

- imposible, suspiro resignado el hombre. le ordené no alejarse de mi.

la mirada divertida de Albert le molestó. Típico ... que adolescente escuchaba...

- entonces señor? insistió imprudentemente el chófer.

el patriarca casi lo incinera con solo la mirada.

- esperaremos a mi hija, rugió el patriarca testarudamente.

Candice no hacía siempre lo que se le decía. Pero... solo quería asegurarse ...

un mal presentimiento le pinchó el corazón al viejo hombre.


una nariz aplastada (probablemente a causa de una que otra pelea), unos ojos negros, algunas canas que caian sobre su frente y arrugas por aquí y por allá.

- Que me haces siguiendo niña ? pregunto la cara del desconocido.

No era posible! El veston era el mismo. He incluso la talla era la misma...

- Yo… lo siento! tartamudeo un poco Candy, en shock.

el hombre la miro detenidamente antes de alejarse.

cuando la figura del extraño desapareció completamente, candy al fin reaccionó.

Oh no ! tenia que regresar al puerto! Hermana Maria, señorita Pony, pero en que lio me meti otra vez! pero quien más se le ocurria comprar el mismo abrigo !

pregunta tonta...

que horror... ya se imaginaba la cara del patriarca... que mala suerte la mía, penso desalentada la rubia.

seguro fue cuando fui por la muñeca de la niña, recordó derepente la chica un poco confundida.

de todas maneras debí haberme dado cuenta desde el principio que ese no era mi padre! se reprochó ella.

ahora sí que me he metido en problemas. suspiro ella para sus adentros dándose cuenta que no tenía ni la más mínima idea del camino para llegar al puerto y que no había ya nadie en las calles.

aún así, sacando todo su optimismo se dirigió por la calles de Londres tratando de reconocer algo.

Bueno ya que el patriarca la iba a matar de todos modos... no veía porque tenía que apresurarse, sonrió ella con picardía.

una hora más tarde...

estoy perdida... se quejó mentalmente Candy parándose en medio de la calle

Una tienda ... necesito encontrar una tienda.

si!! allá hay una con luz.

oh es un bar...

A lo lejos, una puerta a mitad abierta dejaba salir la luz. en el piso de la vereda algunos cadáveres de botellas y manchones color vomitó indicaban a que servía el lugar... y por si las dudas los propietarios habían puesto un letrero "bar abierto" como si la gente no fuese a adivinar por si misma.

bueno se trataba de un bar de aspecto sospechoso pero talvez le podrían ayudar o al menos decir el camino al puerto!

Ya al frente de la puerta, se tomó unos segundos para tomar aire y tomar calor para entrar. se compuso una sonrisa, saltó entre las botellas y ya al frente de la tienda se arregló un poco sus coletas.

No tuvo ni tiempo de empujar la puerta ya que algo fue expulsado del local.

- aaaah! chilló candy

una masa informe había sido arrojada encima de ella.

Auch!

- que pecosa eres sabes..., balbuceo alguien encima de ella

la cosa informe la miraba con unos ojos azules impenetrables.

- que ...

un chico...

- es normal de quedarse muda ante mis encantos, soltó en un suspiro lleno de alcohol el chico encima de ella.

esta borracho, se alarmó la chica tratando de safarse del peso del joven

mi primer día en Londres... bueno esto augura mal...

de repente el chico cerró los ojos y dejó caer su cabeza encima de ella.

ella logró empujarlo al mismo tiempo y la boca del joven se estrelló entonces contra el piso. oups...

Volteando al joven, la rubia observo las finas facciones del rostro del joven. se había o desmayado o dormido... ?

los cabellos castaños oscuros...

los labios entre abiertos..

algunas contuciones aquí y allá en su bello rostro.

lentamente el chico comenzó a despertar y abriendo los ojos, la mirada azul del joven se clavó en la verde de ella.

- no vayas a llorar pecosa, murmuró de una voz pastosa el chico. o a declararme tu amor...

...

...

...

atrevido... !!! Como si a ella le gustase esa clase de tipos !


xoxoxoxo

al próximo capítulo!