Al fin lo tengo listo, 41 paginas y casi 20.000 palabras, espero que sea suficiente para compensar la larga espera, la verdad es que este capirtulo fue agotador para escribir por eso creo que me dedicare a escribir varios capitulos para subirlos de forma mas continua. Tambien he corregido todos los capitulos anteriores :D

Espero que les guste:D


Leyendo las Reliquias de la Muerte con la Tercera Generación.

Disclaimer: Quinto año. Faltando unos días para navidad, Dumbledore anuncia que tendrán que leer un libro del futuro titulado: Las Reliquias de la muerte. Para mayor sorpresa, el libro será leído por la tercera generación

Para evitar confusiones

NORMAL

LECTURA

RECUERDO O PENSAMIENTO


Capítulo 9

Los Siete Potter

Los siete Potter– leyó Leila

Todos se miraron extrañados

¿Los siete qué? – dijo Remus

Pero Harry no tiene hermanos, ¿o sí? – dijo Ron mirando a su amigo

Claro que no – dijo Harry tan extrañado como el resto

¿Y entonces que significa eso? – dijo Ron, Harry se encogió de hombros

Harry subió corriendo a su habitación y se acercó a la ventana justo a tiempo de ver cómo el coche de los Dursley salía por el camino de la casa y enfilaba la calle.

Quieres asegurarte de que se vayan, ¿no? – dijo George

Y para que te digo que no – dijo Harry casi en susurros, pero no miraba a nadie apenas escuchaba la lectura perdido en sus pensamientos

¿Qué relación tiene con ellos en el futuro? – pregunto Hermione

Ninguna, lo único que sabemos es que Vernon y Petunia se mataron en un accidente de tránsito hace años, no sabemos nada de la vida de Dudley y a Harry no le intereso averiguar – dijo Teddy devolviendo a Harry a la realidad

¿Perdona qué? ¿Un… accidente? – repitió Harry, Teddy asintió – interesante

¿Qué tiene eso de interesante? – dijo Emmeline

Nada, cosas mías – dijo Harry volviendo a acomodarse en su asiento – por favor continua

Los de la orden se miraron entre ellos, a nadie le paso por alto la enigmática sonrisa en el rostro de Harry, no le alegraba ni lamentaba la muerte de esos dos, pero si le parecía irónico que después de pasarse diez años mintiéndole sobre la muerte de sus padres, fueran ellos los que se mataran en un accidente

Distinguió el sombrero de copa de Dedalus en el asiento trasero, entre tía Petunia y Dudley.

El coche torció a la derecha al llegar al final de Privet Drive y los cristales de las ventanillas se tiñeron de rojo un instante, bañados por la luz del sol poniente; luego se perdió de vista.

Muchas personas volvieron a mirar a Harry, pero él había vuelto a su propio mundo, abrazaba a Daphne por los hombros, y apartaba su cabello con cuidado antes de besar su cabeza, algunos de los adultos incluso sonrieron con ternura al recordar a los padres del chico, Ginny bajo la cabeza para ocultar las lágrimas que se acumulaban en sus ojos

Cogió la jaula de Hedwig, la Saeta de Fuego y la mochila, le echó una última ojeada a su dormitorio, mucho más ordenado de lo habitual, y bajo otra vez con andares desgarbados al recibidor. Dejó la jaula, la escoba y la mochila junto al pie de la escalera.

Lo más importante es tener la varita en la mano, no una escoba – gruño Ojoloco

Harry no le prestó atención, pero Emmeline y Sirius lo miraron muy mal

No es que pueda usarla sin que lo arresten – dijo Emmeline

¿Y si tiene que defenderse? – Volvió a gruñir Moody

¿Como este verano? – dijo Sirius con ira, aún estaba molesto por el hecho de que enjuiciaran a su ahijado como a un criminal por defenderse, en lugar de investigar porque había dos dementores en un barrio muggle

Señorita Snape, por favor deje de leer un momento – dijo Amelia, Leila asintió cerrando el libro – Harry, me gustaría ver ese recuerdo

Harry se lo pensó un segundo antes de asentir, realmente no quería recordar aquello, pero se puso de pie y una vez junto al pensadero se apuntó con la varita a la cabeza y saco el recuerdo, un segundo después se reflejó en el aire

El recuerdo mostro a Harry caminando hacia un túnel seguido por su primo, el clima estaba tormentoso y frio, Harry no dejaba de mirar a su alrededor sin dejar de sujetar la varita aun en su bolsillo, entonces las luces del túnel fallaron y sin que nadie los viera venir aparecieron dos enormes dementores sin capucha

En el comedor todos los estudiantes gritaron asustados, Harry rodo los ojos

¡Dudley, corre! – grito Harry

Vez, si te preocupas por él, lo que tienes es… – empezó Ginny

No – la interrumpió Harry ya molesto con ella – lo que pasa, es que a diferencia de lo que la mayoría piensa, yo no soy un monstro, ese final… no se lo deseo a nadie – termino en un susurro que todos escucharon

Ya basta Weasley déjalo en paz – dijo Daphne fríamente desde su asiento

Mientras muchos estudiantes la mayoría de Gryffindor, sintieron las palabras de Harry como una bofetada

Además, si dejaba que ocurriera, capaz me acusaban de asesinato – agrego Harry mirando a los del ministerio

No, lo habríamos investigado, no existe un hechizo que haga lo que hace un dementor – dijo Alexander Greengrass

Pero igual me habrían mandado a azkaban – dijo Harry rascándose la cabeza – Perdone si le falto el respeto señor Greengrass, pero no pienso confiar en el ministerio por un buen rato

Es comprensible – dijo el señor Greengrass sin ofenderse

En el recuerdo vieron como un dementor agarraba a Harry por el cuello para estamparlo contra la pared, luego comenzó a absorber dispuesto a eliminarlo, pero Harry fue más rápido y saco la varita

¡Expecto Patronum! – grito Harry, una luz plateada salió de la varita y envistió al dementor haciéndolo huir y Harry cayó al suelo

A unos metros Dudley Dursley estaba en el suelo, había sido atrapado por el segundo dementor, Harry hizo que su patronus lo embistiera expulsándolo del túnel

Con eso el recuerdo termino, todos estaban en silencio, los estudiantes estaban visiblemente asustados, Harry camino en silencio de vuelta a su asiento donde Daphne volvió a abrazarlo, Sirius miraba a Fudge de una forma que estaba poniendo nerviosos incluso a sus conocidos, oh, Sirius no iba a dejar lo ocurrido de ese tamaño

Bueno, más claro ni el agua, no podemos quitar el hecho de su expediente, pero se modificará como un acto de defensa propia – determino Mafalda Hopkins, todos los miembros del Wisengamot asintieron de acuerdo con la decisión – a usted señor Potter, el ministerio le ofrece una disculpa, y se le dará una indemnización por daños y prejuicios

Esos dos no llegaron ahí sin ayuda, no cuando son pocos los que saben dónde reside Potter en el mundo muggle, Kingsley quiero que investigues quien está detrás de ese ataque – ordeno Scrimgeur sin notar que Umbridge se había puesto un poco pálida, pero en sus ojos aún se veía el odio hacia el muchacho

Si señor – dijo Kingsley

Puede continuar señorita Snape – pidió Amelia amablemente

Si madame – dijo Leila volviendo a abrir el libro donde se había quedado

Oscurecía rápidamente y el recibidor estaba quedando en penumbra. Le producía una sensación extrañísima estar allí plantado, en medio de aquel completo silencio, sabiendo que se disponía a abandonar la casa por última vez.

Apenas veo ese día – murmuro Harry, solo Daphne lo escucho

En otras ocasiones, cuando se quedaba solo porque los Dursley salían a divertirse. Las horas de soledad suponían todo un lujo, pues iba a la cocina, cogía algo que le apetecía de la nevera y subía para jugar con el ordenador de Dudley, o encendía el televisor y zapeaba a su antojo.

Eso suena a que normalmente no podías hacer nada de eso – dijo Hermione

Harry negó sin decir nada, pero Hermione supo que había acertado con sus palabras y frunció el ceño molesta y Ron no se quedó atrás

Recordando esos momentos tuvo una extraña sensación de vacío; era como recordar a un hermano pequeño al que hubiera perdido.

Emmeline y Remus se miraron, pero no dijeron nada, Sirius y Tonks notaron esas miradas al igual que los señores Weasley, pero ninguno pregunto nada, no era el momento ni el lugar

¿Entonces te gusta la casa? – dijo Charlie

La casa no es el problema – admitió Harry que abrazaba a Daphne y disfrutando del aroma a pino fresco que desprendía, pero podía recordar bien esos momentos de libertad, una que últimamente comenzaba a extrañar

¡Potter, manos donde las vea! – dijo el señor Greengrass solo logrando que Sirius se riera a carcajadas

Déjalos, no están haciendo nada malo – le dijo su esposa Marina Greengrass sentada a su lado

— ¿No quieres echarle un último vistazo a la casa? —le preguntó a Hedwig, que seguía enfurruñada, con la cabeza bajo el ala—.

A mí se me hace que no te va a hacer caso hasta que la dejes salir – dijo Charlie

Tampoco es como si me gustara encerrarla, pero tienes razón – dijo Harry

No volveremos a pisarla, ¿sabes? ¿No te gustaría recordar los momentos felices que hemos pasado aquí?

¿Entonces si hay momentos felices? – dijo Bill confundido

Yo no sé si felices sea la palabra correcta, pero quedarme solo era un alivio – dijo Harry

Pero sus palabras solo aumentaron la preocupación por su salud y bienestar

Mira ese felpudo, Por ejemplo.

¿El felpudo? – se burló George – deben ser realmente aburridos como para que encuentres divertido un felpudo

Al mismo tiempo eran muchos los que se reían, pero Harry recordó lo que había pasado después del ataque de los dementores y se rio aún más, no por el ataque eso no era gracioso, sino porque por una vez, Dudley fue el débil, había recibido una cucharada de su propia y amarga medicina

¡Qué recuerdos! Dudley vomitó encima de él después de que lo salvara de los dementores. Y resulta que el pobre estaba agradecido y todo, ¿te imaginas?…

No insistas, no te va a hacer caso – dijo Katie

No, y tampoco me dejara olvidarlo, créeme – dijo Harry sin saber que aquellos eran los últimos minutos de vida de su querida lechuza

Y el verano pasado Dumbledore entró por esa puerta...

¿que? – dijo Harry desconcertado

¿Porque usted iría ahí señor? – pregunto Hermione tímidamente, como siempre que se dirigía al director

¿Qué hiciste Harry? ¿Te escapaste y Dumbledore tuvo que ir a hacerte volver? – dijo Fred burlonamente

Lo más seguro – dijo Harry

De hecho, no, tú nos lo contaste, fue a buscarte para ir a un lugar que no nos dijiste, y después te dejo en la madriguera, también para hablar sobre el testamento de papa – dijo Regulus

¿Eso es lo que salió en tu recuerdo no? – recordó Harry sin permitir que el pensamiento de la muerte de Sirius volviera a atormentarlo

Una parte – dijo Regulus antes de que Leila siguiera

Harry perdió el hilo de lo que estaba diciendo y la lechuza no lo ayudó a recuperarlo, sino que siguió inmóvil, sin sacar la cabeza. Harry se puso de espaldas a la puerta de entrada.

—Y aquí, Hedwig—prosiguió, abriendo la alacena que había debajo de la escalera—

No – murmuro Harry cayendo en cuenta de que nunca se lo había dicho a nadie

¿Que? – dijo Daphne mirándolo

Es donde dormía antes. – leyó Leila antes de que Harry pudiera detenerla

¡¿Que?! – gritaron todos, a lo que Harry hizo un gesto de frustración, aquello era algo que habría preferido llevarse a la tumba

¿Eso es mentira cierto? – dijo Hermione poniéndose de pie – Harry, es mentira

Harry desvió la mirada, no necesitaron nada mas

Los gritos y reclamos comenzaron, la mayoría no podía creer lo que unos vulgares muggle le habían hecho al héroe del mundo mágico, la palabra héroe irrito a Harry, McGonagall acompañada por media orden le daban a Dumbledore el reclamo del siglo, ya que por años había asegurado que Harry estaba en perfectas condiciones, bien cuidado y protegido

¿Siquiera fuiste a verlo alguna vez? – le grito McGonagall

No pretendía incomodar a los Dursley – dijo Dumbledore

Aquello no hizo más que molestar a todos

Después de diez minutos Harry se hartó de aquella gritadera y se puso de pie, el ruido se fue deteniendo conforme se acercaba al pensadero, le dijo algo a Leila quien sonrió, asintió y se sentó junto a Victoire, Harry miro directamente a Dumbledore

Familia, un término con muchos conceptos ¿verdad? – dijo Harry con apariencia tranquila, pero en el interior se estaba quemando de la rabia – usted y yo claramente no coincidimos, ¿porque no pedimos una tercera opinión?, talvez de usted profesora McGonagall

Harry se apuntó a la cabeza con la varita y se sacó varios recuerdos que mantuvo en la punta de su varita

Esto, lo hago para que las personas que me importan puedan dar su opinión – dijo Harry mirando a los Weasley, Sirius, Remus y sus dos Hermanos – el resto, se puede ir a meter su hipócrita e interesada preocupación por donde les quepa

¡Potter! – Grito McGonagall escandalizada, pero Harry ya había dejado caer los recuerdos en el pensadero, un segundo después, se reflejaron en el aire

Lo primero que vieron fue a Harry en el recibidor de la casa de sus tíos recorriendo varias cartas del suelo

Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería

Sr Harry Potter

Escalera bajo las escaleras

N.º 4 de privet drive

Little Whinging

Surrey

Wow - dijo Harry antes de irse a la cocina

No -lo entiendo, ¿si eso aparecía en la carta, porque nadie hizo nada? – dijo Hermione

Son demasiadas cartas para leerlas todas, las únicas que se separan son las de los nacidos muggles, como fue el caso de usted señorita Granger, pero el… no entra en esa lista – dijo McGonagall lamentando no haberlo hecho, pero de ahora en adelante lo haría, aunque le costara noches de sueño

Pero el creció con muggles – replico Hermione

Pero su tía conocía su naturaleza, sabía que esa carta iba a llegar, se suponía que él lo sabría todo desde el principio – dijo McGonagall antes de mirar muy mal a Dumbledore – aunque el culpable es otro

El niño le dio su correo a su tío y fue a sentarse con su carta, algo de lo que Dudley se dio cuenta y se la quito

¡Harry tiene una carta papa! - grito Dudley

¡Es mía!

¿Tuya? no seas ridículo – dijo Vernon con crueldad antes mirar la carta, entonces el y Petunia se miraron poniéndose muy pálidos – ¡fuera de la cocina, los dos!

Ignorando las quejas cogió a los niños por la ropa y los arrojo al recibidor, ambos se pegaron a la puerta para escuchar

Vernon – decía Petunia con temor – mira el sobre. ¿Cómo es posible que sepan dónde duerme él? No estarán vigilando la casa, ¿verdad?

Yo sé que no es correcto, pero me alegra que estén tan asustados – dijo Ron

Eso mismo digo yo – concordó Harry

Hermione rodo los ojos

Vigilando, espiando... Hasta pueden estar siguiéndonos —murmuró tío Vernon, agitado.

Como si no tuviéramos nada mejor que hacer – gruño Kingsley molesto

Pero ¿qué podemos hacer, Vernon? ¿Les contestamos? Les decimos que no queremos...

No – dijo Vernon – No, no les haremos caso. Si no reciben una respuesta... Sí, eso es lo mejor... No haremos nada...

Pero...

¡No pienso tener a uno de ellos en la casa, Petunia! ¿No lo juramos cuando recibimos y destruimos aquella peligrosa tontería?

¡Peligrosa Tontería! – dijeron todos los profesores

¿Eso que significa? – dijo la señora Weasley

Harry la miro, pero prefirió no responder, la bomba estallaría sola en un minuto

La escena cambio y se vio a Harry en la alacena, entonces apareció Vernon

¿Dónde está mi carta? – dijo Harry al instante

Estaba dirigida a ti por error, La quemé – dijo Vernon

¡¿Que?! – gritaron esta vez todos los presentes en el comedor

Y es que independientemente de la escuela a la que uno asistiera, la primera carta era la más importante, la que todos enmarcaban y ponían en una vitrina para que todos la vieran

No era un error – dijo Harry molesto

¡Silencio! – grito Vernon – ahora Harry, con tu tía decidimos que ya es hora de que cambies de habitación, por lo que ahora mismo te cambiaras al segundo dormitorio de Dudley, no hagas preguntas, solo hazlo – ordeno antes de irse

¿SEGUNDO DORMITORIO? – grito la señora Weasley. Y el caos volvió a desatarse en el comedor.

¿Tenían dos dormitorios y tú tenías que dormir en una alacena? – dijo Katie, que parecía furiosa.

No era la única en ese estado. Harry vio cómo McGonagall fulminaba a Dumbledore con la mirada, como si estuviera deseando pegarle otra bofetada. Pero él ya estaba harto de la misma canción

Basta, ya fue suficiente – grito Harry haciendo que todos se callaran y lo miraran – lo que pase en esa casa es asunto mío y no tengo porque aguantar eso aquí, no fijan que mi vida les importa ahora – agrego antes de que el recuerdo siguiera

El recuerdo cambio una vez más, esta vez vieron una pequeña isla azotada por una violenta tormenta, en ella había un pequeño faro, un momento después vieron a los Dursley durmiendo en una cama, a Dudley en un sofá, y a Harry en el suelo cubierto solo con una manta muy delgada

¿Qué hacías en el suelo? Ni que fueras un perro – dijo Emmeline

No, a un perro lo tratarían mejor – dijo Harry causando mucha indignación en el comedor

Entonces escucharon un fuerte golpe que asusto a Harry y Dudley, luego otro que los hizo retroceder, un tercero los hizo correr a esconderse lejos de la puerta mientras Vernon bajaba con un rifle en mano seguido por su esposa, con el último golpe la puerta cayó al suelo y vieron a un hombre muy grande en la puerta y todos gritaron

En el comedor todos miraron a Hagrid, los dos pares de merodeadores y los hermanos Weasley se rieron a carcajadas

Muy sutil Hagrid – se burló Remus

Lo siento mucho – dijo Hagrid levantando la puerta como si no fuera más que una hoja de papel

Le exijo que se vaya de aquí, esto es propiedad privada – grito Vernon

¡Cállate pestilente rata inmunda! - dijo Hagrid doblando la punta del rifle que soltó un tiro haciendo un enorme hueco en el techo

Todos jadearon horrorizados ante la perspectiva de lo que pudiera ocurrir si un disparo de esos fuera dirigido hacia una persona

¿Como se le ocurre tener eso tan cerca de unos niños? – dijo Charity Burbage quien había permanecido en silencio desde su aparición en el libro

¿Qué es esa cosa? – dijo el señor Weasley

Un rifle de caza – respondió Harry –la maldición asesina de los muggles

Tú no sabes usar eso ¿O sí? – dijo la señora Weasley

No, claro que no – mintió Harry, en realidad Vernon los había llevado a él y Dudley a un campo de tiros años atrás, a escondidas de Petunia, y les había enseñado como usarlas, todo para impresionar a un importante cliente con el que había acordado ir de cacería. El suponía que Vernon esperaba que hiciera una locura con un arma para que la policía muggle se lo quitara de encima. Pero ni la señora Weasley ni nadie, tenía porque saber eso.

No te veía desde que eras un bebe Harry Potter - dijo Hagrid muy contento - veo que has crecido mucho, sobre todo después de ver ese estomago

Yo no me llamo Harry - dijo Dudley que parecía haberse hecho encima

¿Como… como te atreves a confundir a mi ahijado con... lo que sea que sea eso? – dijo Sirius medio indignado con la mano en el pecho

Harry se rio a carcajadas por las palabras de su padrino

¿Pero que le hicieron a ese niño? – dijo Madame Pomfrey alarmada al ver la condición física de Dudley Dursley – eso no es normal

Yo soy Harry - dijo el niño saliendo de su escondite

Ya me di cuenta – dijo Hagrid con sarcasmo – tengo algo para ti, me senté sobre la caja en el camino, pero imagino que el sabor no ha cambiado - dijo sacando una peque caja blanca - lo hornee y lo decore yo mismo

Harry la abrió revelando un pastel redondo con una cubierta rosa y letras verde – Feliz cumpleaños Harry – se leía

Gracias – dijo Harry

¿Te lo comiste? – pregunto Ron conociendo los dotes culinarios de Hagrid

Tenía hambre – admitió Harry

Todos los que conocían de cerca de Hagrid y sus "dotes" culinarios, miraron con horror a Harry, y es que uno debía estar muriéndose de hambre, para estar dispuesto a comer nada preparado por el bueno de Hagrid

Vieron como Hagrid se presentaba y después de algunas palabras le revelo a Harry que era un mago, luego le dio su carta, Harry la leyó en voz alta antes de ser interrumpido por su tío

¡El no ira a ningún sitio! ¡cuando llego juramos que le pondríamos fin a esto! – dijo Vernon acercándose

¿Es cierto? ¿ustedes lo sabían y nunca me lo dijeron? – dijo Harry

Lo que eres, claro que lo sabíamos – dijo Petunia con frialdad y desprecio – mi… perfecta hermana era igual que tú, mi madre y padre estaban tan complacidos cuando recibió su carta, tenemos una bruja en la familia maravilloso – dijo con sarcasmo – yo era la única que sabía lo que era, una… ¡aberración!

Todos jadearon ofendidos, la indignación contra esos muggles no hacía más que aumentar con cada palabra que salía de la boca de la mujer

Después se casó con Potter, y cuando naciste tú, en solo unos días comprendí que serias como ella, igual de… anormal – dijo Petunia con frialdad – no sé cómo logro que la hicieran mil pedazos, y ahora estás con nosotros

¿Pedazos?, ¡dijeron que habían muerto en un accidente! – grito Harry

Esta vez las reacciones fueron de completa indignación, esos muggle simplemente había pisoteado la memoria de todos los que vivieron y murieron en aquella horrible guerra, como si todo el horror, el miedo, la destrucción y las pérdidas que sufrieron, no valieran nada. Incluso los de Slytherin que no apoyaban a Voldemort o por lo menos sus métodos, estaban indignados

¡¿Un accidente?!

¡¿Que Lilly y James Potter murieron en un accidente?!

¡Eso es un ultraje!

¡Un escándalo!

¡¿Cómo se atreven?!

Paso un rato antes de que los ánimos se calmaran y pudieran seguir, pero todos seguían furiosos

El recuerdo se adelantó un año, ahora se vio a Harry de doce años volviendo a su habitación, se escuchaban algunos ruidos raros y abajo a los Dursley recibiendo a alguien. Harry abrió la puerta y ahí sobre la cama había un elfo domestico saltando sobre la cama

Entonces si fue un elfo – dijo Mafalda

Harry rodo los ojos, pero no dijo nada, no tenía caso discutir eso con los del ministerio, no pensaba volver a lo mismo

Vieron los intentos de Harry por mantener callado al ruidoso elfo y le decía que tenía que irse, pero el elfo insistió en quedarse y seguir haciendo ruido, además de decirle a Harry que no debía volver al colegio, que jurara que no volviera

Quería forzarte a hacer un juramento mágico, ¿está loco? – dijo Remus

Un poco – admitió Harry más tranquilo, era Remus después de todo

Un poco mucho – lo corrigió Ron

Eso podría haberte matado – dijo Remus

Ya déjalo Lupin, ya paso – dijo Harry

El elfo que ya sabían se llamaba Dobby, confeso haber interceptado el correo de Harry durante todo el verano, y trato de usar eso para chantajearlo y forzarlo a hacer un juramento con el que nunca podría volver a Hogwarts, pero Harry se negó y el elfo escapo de la habitación, segundos después vieron como hacia levitar un pastel hasta donde estaban los muggles, Vernon y Petunia se pusieron pálidos, pero Harry parecía un vampiro de lo pálido que estaba

Dobby por favor bájalo, no lo hagas. Me mataran – pidió Harry aterrorizado

No es literal, ¿o sí? – pregunto Hannah

Harry prefirió no responder, aun recordaba la paliza que Vernon le había dado, si, ese hombre era capaz de matarlo si se le daba la oportunidad

Solo prometa que no volverá a Hogwarts – lo presiono Dobby

Jamás

Entonces Dobby debe hacerlo señor, por el bien de Harry Potter - dijo Dobby volviendo a casquear los dedos

¡No! – grito Harry cuando el pastel cayó sobre los muggles

Muy bien, quitaremos eso del expediente, y el elfo será convocado al departamento de regulación de criaturas mágicas, tome nota señorita Tonks – dijo Amelia

Si madame – dijo Tonks anotando todo en su libreta

No, nadie se meterá con el – intervino Harry

Potter, te metió en problemas, todo lo que hizo, interceptar y retener tu correo, la extorsión, el chantaje y hacer magia en la casa de un muggle, es ilegal – dijo uno de los jueces del Wisengamot

A mí me parece que es un poco tarde para ponerse dignos ¿no? – dijo Harry a la defensiva mirando a todos los del Wisengamot

No depende de ti – dijo Kingsley

¿No? ponme a prueba – lo desafío Harry

Conforme avanzaba el día se iban dando cuenta que ahora si querían guerra, Harry se las iba a dar, él había tomado una decisión, había tomado el control de su vida, y nadie se lo iba a quitar

El recuerdo mostro como una lechuza del ministerio irrumpía en la casa, la señora Mason salió corriendo y tras reclamarle a Vernon por la broma de mal gusto el señor Mason también se fue

Con nada más que impotencia, vieron la paliza que Vernon le daba a Harry conforme lo arrastraba a su habitación y lo tiraba a la cama, donde después de rebotar contra la pared quedo inconsciente

¡MOODY! PONDRAS A ESOS MUGGLES BAJO ARRESTO APENAS TERMINEMOS AQUÍ, SERA LO PRIMERO QUE HAGAS – grito Amelia Bones furiosa antes de mirar al directos – ¡Y USTED, ESPERO QUE TENGA UNA BUENA EXPLICACION PARA PERMITIR ESE ABUSO!

Te aseguro Amelia, que no sabía lo que ocurría, ¿Por qué no dijiste nada Harry? – dijo Dumbledore

No claro, ahora es mi culpa – dijo Harry con sarcasmo – ellos pueden matarme, pero es mi culpa

No es lo que quise decir – dijo Dumbledore rápidamente

¡PERO ANTES LOS MATO YO! – grito Sirius más furioso de lo que nunca había estado

Los miembros de la orden apenas lograron contenerlo

¡SUELTENME! – les grito Sirius – ¡ESOS MUGGLES LO PAGARAN MUY CARO!

Déjenlo, que haga lo que quiera – dijo Harry mientras Sirius seguía luchando para liberarse de Lupin, Kingsley y Moody – pero eso sí, cuando te vuelvas a escapar de azkaban dentro de doce años, no me busques

Eso detuvo a Sirius quien miro a Harry, él sabía lo que eso significaba, Harry ya había pasado doce años sin él, sin saber de su misma existencia, si salía de su vida ahora iba a dolerle, ya había visto su reacción al saber de su muerte, pero también sabía que conseguiría seguir adelante y vivir su vida sin él, ¿que impediría que lo hiciera si lo volvían a meter en azkaban otros doce años?, vivo o muerto, Harry seguiría con su vida, pero él no sería parte de ella

Mejor hazle caso, Harry no le da segundas oportunidades a cualquiera – dijo Ron pensando en lo que había pasado el año anterior, les había costado mucho reparar todo el daño que se habían hecho, sobre todo el que él había hecho

Esas palabras terminaron lo que Harry había empezado, Sirius no estaba menos molesto, pero ser parte de la vida de su ahijado, tenerlo en su vida, era mucho más importante que castigar a esos muggles, lo haría, pero no destruyendo a su ahijado en el proceso, y si algo había sabia de los Potter, era que no acostumbraban a dar segundas oportunidades, Lilly tampoco las daba, y Harry había heredado eso

Al ver que se había calmado, Kingsley, Lupin y Moody lo soltaron, pero en lugar de sentarse el animago fue a abrazar a su ahijado. Nadie dijo nada por varios minutos, pero aún quedaba algo en el pensadero

El recuerdo cambio una última vez, esta vez se vio a un Harry de quince años, el recuerdo era de hacia solo unos meses. El chico estaba en un enorme parque sentado en un columpio, se lo veía deprimido, alarmantemente pálido a pesar del sol, y notablemente más delgado

Potter iras a conmigo a la enfermería al terminar la lectura de hoy – dijo madame Pomfrey claramente alarmada por el estado del adolescente

No hace falta – dijo Harry

No se lo estoy pidiendo, las salud de los estudiantes es mi prioridad, incluyendo la suya – dijo madame Pomfrey con autoridad

No, a mí nadie me pide nada – dijo mirando con rencor a Dumbledore que había perdido todo el brillo en sus ojos

Entonces apareció Dudley también de quince años, acompañado por su banda, el muchacho fácilmente doblaba a Harry en altura y lo triplicaba en peso

Hola grandulón, ¿ya golpeaste a otros niños?

Este se lo merecía - dijo Dudley

¿Cinco contra uno?, que valiente - dijo Harry con sarcasmo

Talvez necesites ver algunos recuerdos de su padre y padrino, Potter – dijo Snape fríamente

Harry lo miro un segundo, pero decidió ignorarlo, no había nada que Snape dijera o mostrara que cambiara sus pensamientos sobre su padre, o el cariño que le tenía, ni Snape ni nadie

¿Y tú que dices? vas a llorar otra vez esta noche, yo no le tengo miedo a una almohada - se burló Dudley - no, no mates a Cedric ¿quién es Cedric, tu novio? Por favor, un fenómeno menos en el mundo

Ahora fueron los de Hufflepuff los que alzaron el hacha de guerra, nadie nunca había visto a un Hufflepuff tan molesto, pero todo tenía un límite y Cedric era el de ellos, ahora todos estaban dispuestos a ir a matar a ese muggle por pisotear la memoria de Cedric de esa manera, aquello no se iba a quedar así

¿Compasión pedias Ginny? – dijo Harry con sarcasmo – ¿qué más tengo que hacer? ¿llevarlo a que escupa sobre la tumba de Cedric? ¿O en la de mis padres?

Ginny bajo la cabeza en señal de derrota

¡No le hables así Potter! – le grito Percy

¡Tú no te metas traidor! – le grito Ron a su hermano, aún tenía la carta muy presente en la cabeza

Harry no se molestó en mirar a Percy, a quien miraba era a Ginny, no era que quisiera hacerla sentir mal, pero ella debía entender que, si él se negaba a ayudar o darle una segunda oportunidad a alguien, era porque tenía razones, y con los Dursley tenía para repartir

Lo siento, no sabía que fuera tan mala persona, que pudiera ser tan cruel – dijo Ginny

Bueno ya lo sabes – dijo Harry con voz más suave – ya alguien más se encargará de castigarlo, pero yo no voy a ensuciarme las manos con basura como esa

Ginny asintió y se prometió no volver a sentir empatía por ninguno de los Dursley, ahora sabía que eso solo molestaba y heria a Harry

¡Cállate!

¡Quiere matarme mami! - se burló Dudley - ¿perdiste a tu mami? ¿dónde está tu mami Potter? ¿Ya no está? ¿se murió? ¡está muerta Potter!

Ahora fue la sangre de Snape la que hirvió, tuvo que hacer un gran esfuerzo para no ir a lanzarle cuantos maleficios sabia a ese mocoso muggle mal educado

Todo eso lo decía mientras sus amigos se reían, pero aquello acabo con la paciencia de Harry quien saco su varita, fue ahí que el clima cambio, las nubes cubrieron el cielo y el frio se apodero de la atmosfera.

Con eso el recuerdo termino dejando a todos furiosos y aturdidos

¿Qué opina profesora? – dijo Harry inocentemente mirando a su profesora favorita

¿Qué, que opino? – dijo McGonagall que se había puesto de pie – ¡que no volverás a ese lugar!, ¡y esos muggles, me van a escuchar!

Uy, ya se enojó – dijeron Fred y George

Eso ya lo había decidido yo, pero gracias por remarcarlo – dijo Harry

Claro que no, se ira a la madriguera – decidió el señor Weasley

¡Se vendrá conmigo! – dijo Sirius

¿Cuánto a que se larga a California antes de tiempo? – le dijo Regulus solo para que sus primos lo escucharan, Teddy bufo

Eso seguro – dijo Teddy solo para que él lo escuchara

Aunque eso explica porque todas las casas tienen las mismas características, un gran terreno, amplias, colores claros, ventanas del piso al techo, y las escaleras de diseño abierto – dijo Victoire

Los dos chicos y Leila asintieron pensando en las casas que Harry tenía en California, Paris, Forks, el Valle de Godric, y en otros lugares del mundo

Mientras Ron y Hermione se llevaron a parte a Harry

¿Porque no nos dijiste? – dijo Hermione

No habría cambiado nada, y no me gusta recordarlo – dijo Harry

Tienes que denunciarlos, y si no lo haces tú lo hare yo – dijo Hermione decidida

Cálmate Hermione, ya escuchaste lo que dijeron, entre la orden y Amelia Bones se encargaran de esa gente – dijo Ron

Eso… no lo creeré hasta que lo vea – dijo Harry, al ver que los ánimos se estaban calmando se acercó a la tercera generación – creo que ya puedes seguir

Si – dijo Leila volviendo al escenario, los que seguían hablando guardaron silencio al verla abrir el libro

Tú no me conocías cuando... ¡Caray, que pequeña es! Ya no me acordaba.

Paseó la mirada por los zapatos y paraguas amontonados y recordó que lo primero que veía todas las mañanas al despertar era el interior de la escalera, casi siempre adornado con una o dos arañas.

¿Tenías que empeorarlo verdad? – se quejó Ron

Perdón… – dijo Harry, sabía que el mayor miedo de Ron eran las arañas

Todos parecían estar enfadados nuevamente por la descripción del libro, pero ya no dijeron nada

En esa época todavía no conocía su verdadera identidad ni le habían explicado como habían muerto sus padres ni porque muchas veces ocurrían cosas extrañas en su entorno. Pero Harry todavía recordaba los sueños que ya entonces lo acosaban; sueños confusos en que aparecían destellos de luz verde, y en una ocasión (tío Vernon estuvo a punto de chocar con el coche cuando se lo explicó) una motocicleta voladora...

¿Moto? ¿Te acuerdas de mi moto? – dijo Sirius con una amplia sonrisa

Había olvidado ese sueño, pero si – dijo Harry

Por cierto, Hagrid, ¿dónde está? – dijo Sirius

La tengo guardada en el cobertizo de los botes – dijo Hagrid

¿Podemos usarla? – dijeron Bill, Charlie, Fred, George, Ron y Harry

Harry sí, pero ustedes tendrán que pedirles permiso a sus padres – dijo Sirius

¡No! ¡Ninguno se subirá a esa cosa, y eso te incluye Harry! – salto la señora Weasley al instante

¡Tú no decides por el! – dijo Sirius a la defensiva

¡Basta! Dejen de discutir, la decisión es mía – los interrumpió Harry, no era que no agradeciera todo lo que la señora Weasley hacia por él, pero a veces se tornaba asfixiante

Es peligroso Harry – dijo la señora Weasley dispuesta a no permitirlo, Harry se obligó a tragarse la respuesta

Déjalo Molly, igual no creo que Sirius lo deje subirse sin tomar precauciones – dijo el señor Weasley con cierta ilusión – espero que no te moleste si estoy presente

¡Arthur! – grito la señora Weasley

Entre más mejor – dijo Sirius

Pero la señora Weasley siguió sin dar su brazo a torcer, si tenía que quemar la moto para evitar que sus hijos la usaran, lo haría

De pronto se oyó un rugido ensordecedor fuera de la casa.

¿Qué tipo de ruido? – dijo la profesora Sproud, sabía que el chico era un imán para los problemas, pero no esperaba que los tuviera incluso sin hacer nada

Debe ser la orden, posiblemente lleven la moto que, según recuerdo, era muy ruidosa – dijo Remus

Lo dices como si fuera malo – dijo Sirius con una sonrisa arrogante, Remus rodo los ojos

¿Le dirás que ahora la tienes tu? – dijo Teddy a su hermano

Talvez más tarde – dijo Regulus

Harry se incorporó bruscamente y se golpeó la coronilla con el marco de la pequeña puerta. Se quedó quieto sólo lo necesario para proferir algunas de las palabrotas más selectas de tío Vernon y, frotándose la cabeza, fue tambaleante hasta la cocina.

Ron tiene razón, tu carácter va a estar de miedo – dijo George fingiendo un estremecimiento

Harry se limitó a mirarlo mal

Miró por la ventana que daba al jardín trasero. Observó unas ondulaciones que recorrían la oscuridad, como si el aire temblara. Entonces empezaron a aparecer figuras, una a una, a medida que se desactivaban sus encantamientos desilusionadores. Hagrid, con casco y gafas de motorista, destacaba en medio de la escena, sentado a horcajadas en una enorme motocicleta con sidecar negro.

¿Eh? Mi moto no tiene ningún sidecar, ¡eso es para niños! – dijo Sirius

Eso no es importante, ¿porque tanta gente, y como es que no les dicen nada por los encantamientos de desilusionadores? – dijo Hermione

Porque la protección se encarga de quitarlos señorita Granger, significa que acepta su presencia y no tienen que esconderse – explico Dumbledore

Hermione asintió conforme, pero igual iría a investigar esos encantamientos

Alrededor de él, otros desmontaban de sus escobas, y dos de ellos de sendos caballos alados, negros y esqueléticos.

Harry entonces recordó los caballos negros que había visto a principio de años tirando de los carruajes

¿Que son esas cosas? – dijo Harry

Son Thestrals Harry – dijo para sorpresa de todos Neville

¿Que? – dijo Harry

Son Animales mágicos Harry, con la particularidad de que solo pueden verlos quienes han visto la muerte – dijo Luna sentada junto Ginny – son muy amistosos

Y ya hablo la loca – dijo Theo Nott

Diez puntos menos Slytherin, no consentiré ese tratamiento – dijo el profesor Flitwick severamente – tal cual ha dicho la señorita Lovegood, solo quienes han presenciado la muerte pueden ver a los Thestrals, de hecho, aquí tenemos una manada

Eso es lo que tu viste ¿cierto? – dijo Hermione mirando a Harry

Pero Harry miraba pensativamente un punto del suelo con el puño en la boca, en su mente volvía a ver la muerte de Cedric

Llevan los carruajes – dijo Flitwick viendo a donde iba eso

Pero nunca antes… - comenzó Hermione

¿Podemos cambiar de tema? – la interrumpió Harry ya incomodo – en serio

Viendo la incomodidad de Harry, Leila siguió leyendo rápidamente

Harry abrió de un tirón la puerta trasera y corrió hacia los recién llegados. En medio de un griterío de calurosos saludos, Hermione lo abrazó y Ron le dio palmadas en la espalda.

No es tiempo para eso – gruño Ojoloco sobresaltando a la mayoría

Pero por todo el comedor algunos estuvieron de acuerdo, y otros no le hicieron caso

— ¿Todo bien, Harry? —Preguntó Hagrid—. ¿Listo para irte?

—Ya lo creo —respondió sonriéndoles a todos—. Pero... ¡no esperaba que vinierais tantos!

—Ha habido un cambio de planes —gruño Ojoloco, que llevaba dos grandes sacos repletos y cuyo ojo mágico enfocaba alternativamente el oscuro cielo, la casa y el jardín con una rapidez asombrosa—Pongámonos a cubierto y luego te lo explicaremos todo.

No hace falta entrar, podemos hablar afuera – dijo Harry

Los muggles nos podrían ver Potter – gruño Moody

Si… porque que un grupo de personas aparezcan de la nada no llama la atención – dijo Harry con sarcasmo

¿Cuál es tu problema? – dijo Remus

No me gusta estar encerrado, además esa casa es incomoda, oscura y fría, incluso durante el verano – dijo Harry con una mueca

A nadie le gusta estar encerrado Harry – dijo Tonks

Yo estoy de acuerdo con Harry – dijo Fred – las dos veces que te hemos ido a buscar he notado esa casa muy fría, a pesar del calor que había hecho todo el día, y se te olvido lo de cerrada y apretada

Harry asintió a sus palabras

Harry los guio hasta la cocina. Riendo y charlando, algunos se sentaron en las sillas y sobre las relucientes encimeras de tía Petunia, y otros se apoyaron contra los impecables electrodomésticos. Estaban: Ron, alto y desgarbado;

¿Nos vas a describir? – dijo Ron

Yo no escribí el libro mi amigo – dijo Harry que volvía a abrazar a Daphne

Hermione, que se había recogido la espesa melena en una larga trenza; Fred y George esbozando idénticas sonrisas;

¿Pero qué hacen ustedes ahí? – dijo la señora Weasley alarmándose

No vamos a dejar a Harry solo – dijo Ron

Claro que no – confirmo Hermione

Molly, ellos ya son adultos en ese momento, si quieren estar ahí, lo estarán – dijo el señor Weasley para calmarla

Pues no me gusta – dijo la señora Weasley

No, pero es su decisión – dijo el señor Weasley

… Bill, con tremendas cicatrices y el pelo largo;

¡¿Que?! – dijeron todos los Weasley

¿Qué le paso a mi hijo? – grito la señora Weasley aterrada mirando a Leila

Fue Greyback – dijo Victoire haciendo que los que lo conocían se horrorizaran – la noche que Dumbledore murió, un grupo de mortifagos entro al castillo, Greyback estaba entre ellos

¿Ahora es… un hombre lobo? – dijo el señor Weasley

Pero Victoire no respondió, en su lugar se acercó al pensadero donde dejo caer un recuerdo

Lo primero que se vio fue la escuela, después vieron a varios mortifagos que habían logrado entrar, además había varios miembros de la orden, todos estaban en el pasillo cerca de la torre de astronomía, en un punto vieron como Fenrir Greyback atacaba a Bill por la espalda

¡Expulso! – grito Charlie para quitárselo de encima

Greyback salió volando para estrellarse contra el suelo y quedar inconsciente. Charlie se acercó corriendo a su hermano que estaba inconsciente y bañado en su propia sangre

La escena cambio dejando ver la enfermería, los Weasley, Hermione, Tonks y Lupin estaban alrededor de una cama donde estaba Bill, madame Pomfrey le untaba un ungüento pastoso en la cara, la señora Weasley lloraba desconsolada y Fleur tomaba la mano de Bill también con lágrimas en los ojos

¿Qué opinas, lo será? – pregunto el señor Weasley a Lupin a los pies de la cama

No lo sé, nunca había escuchado de alguien atacado por un hombre lobo sin que fuera luna llena, no de alguien que sobreviviera, puede que sí, puede que no – dijo Lupin

Tiene que haber una forma de averiguarlo – dijo Ron – talvez Dumbledore…

¿Por cierto donde esta? – dijo Lupin con extrañeza

Salió de la escuela con Harry hace varias horas, no sabemos a dónde – dijo Hermione

Justo en ese momento la puerta de la enfermería se abrió dando paso a Harry que venía de la mano de Daphne, ambos se horrorizaron al ver a Bill

¿Qué paso? – pregunto Harry mientras Daphne se aferraba a su brazo

Greyback entro al castillo con otros mortifagos, lo ataco por la espalda – dijo Hermione

¿Y Dumbledore? Talvez él pueda arreglar esto – dijo Ron, pero Harry negó con la cabeza – ¿qué?

Dumbledore está muerto – anuncio Harry

El recuerdo cambio una vez más, ahora se vio la casa de los gritos y luego una de las habitaciones, a ella entro Lupin sosteniendo a Bill que aún se veía un poco débil

No entiendo, ¿Qué hacemos aquí? – dijo Bill

Solo hay una forma de ver que tan graves son las consecuencias del ataque – dijo Remus haciéndolo sentarse en la cama después de limpiarla con un ondeo de varita – ya sabemos que has adquirido un mayor apetito y fuerza física, pero debemos saber que pasara en luna llena, y solo podemos hacerlo exponiéndote a ella, así que tendrás que pasar la noche aquí

El recuerdo cambio una última vez y se vio a Ron entrando a la habitación, ahí vieron al mayor de los hermanos profundamente dormido, por las grietas de las ventanas tapadas entraban los rayos del sol de la mañana

¡Bill, Bill despierta! – dijo Ron moviéndolo por el hombro

¿Ron?… ¿qué haces aquí?... ¿y Lupin? – dijo Bill desperezándose

En la enfermería, ¿estás bien? – dijo Ron

Si, si no pasó nada – dijo Bill incorporándose en la cama

Ron suspiro con alivio y el recuerdo termino

Ahora todos miraron al mayor de los Weasley

Ahí lo tienen, tuvo que aprender a controlar su fuerza, pero de resto todo bien – dijo Regulus

Claro, porque a ti no te mando al hospital – murmuro Teddy con sarcasmo – Leila por favor

… el señor Weasley, con expresión bondadosa, algo más calvo y con las gafas un poco torcidas; Ojoloco, maltrecho, cojo, y cuyo brillante ojo mágico azul se movía a toda velocidad; Tonks, con el pelo corto y teñido de rosa, su color preferido; Lupin, con más canas y más arrugas; Fleur esbelta y hermosa, luciendo su larga y rubia cabellera;

¿Yo? – dijo Fleur confundida

Harry se encogió de hombros

Bueno, después de lo que hiciste pog mi hegmanita, clago que estage dispuesta a apoyagte en lo que necesites – dijo Fleur con una gran sonrisa

Harry asintió devolviéndole la sonrisa, algunos miraron a Daphne esperando una reacción de su parte, lo que pocos sabían, era que los Greengrass y los Delacour eran amigos desde había más de un siglo, por lo que ella no tenía por qué tener celos de la francesa, y Harry sabia eso

Kingsley, negro, calvo y ancho de hombros; Hagrid, con el pelo y la barba enmarañados, encorvado para no darse contra el techo,

Muchos se rieron de la descripción de Hagrid quien se puso rojo como un bombillo debajo de su espeso pelo y barba

y Mundungus Fletcher, alicaído, desaliñado y bajito, de mustios ojos y pelo apelmazado. Harry tuvo la impresión de que su corazón se agrandaba y resplandecía ante aquel panorama; los quería muchísimo a todos, salvo a Mundungus, a quien había intentado estrangular la última vez que se vieron.

Se hizo el silencio y todos miraron a Harry con los ojos muy abiertos, todos salvo los que conocían de cerca el carácter de Harry, estos miraron directamente a Mundungus que se había puesto pálido

¿Qué le hiciste? – dijo Ron

Yo nada – dijo Mundungus

Tuviste que hacerle algo, porque eso no es un nada – dijo Hermione

Creo que me hago una idea – dijo Sirius mirando mal a Mundungus – ¿qué fue lo que robaste?

Pero ya Teddy se había adelantado al pensadero, dejo el recuerdo que rápidamente se reflejó en el aire

Noviembre 1996

Se vio a Harry y Daphne en Hogsmeade saliendo de Honeydukes, el pueblo estaba cubierto de nieve y ellos envueltos en abrigos, Daphne llevaba en brazos al pequeño Regulus metido en un cómodo abrigo azul

Míralo Sirius – dijo Emmeline agarrándose al brazo de su novio

Igual que su padre – dijo Sirius con arrogancia

Pero lindo – dijo Tonks haciendo que Remus, Emmeline, Harry, Hermione y los Weasley se rieran, Sirius la miro indignado

Vamos a las tres escobas, necesito algo caliente – sugirió Daphne

Si yo también – dijo Harry tomando su mano, en la otra llevaba un par de bolsas de Honeydukes

Ya estaban frente al bar cuando vieron a un poco deseado personaje

Ho-hola Harry, ¿cómo estás? – dijo Mundungus nerviosamente al reconocerlo – oh, es el pequeño Regulus

Pero él bebe le dio la espalda ocultándose en el cabello de Daphne, la chica mirándolo con desconfianza se quedó atrás, abrazando protectoramente al niño

¿Que-que te trae por aquí? ¿No deberías estar en clases? – dijo Mundungus aferrándose al maletín que llevaba, Harry alzo las cejas

Es sábado – dijo Harry como si Mundungus fuera un idiota

Cla-claro, que tonto – rio nerviosamente Mundungus

El ruido de un carruaje asusto a Mundungus que dejo caer el maletín esparciendo un montón de cosas por la nieve, pero eso parecido un error y trato de recoger todo rápidamente con el evidente propósito de largarse de ahí

¿Qué es esto… para vender? – dijo Harry cogiendo una copa de plata

De alguna forma tengo que… ¡hey! – se quejó Mundungus

Pero la mirada de Harry se había vuelto muy oscura, había apretado la copa en su mano como si fuera de papel, antes de agarrar a Mundungus por el cuello y estamparlo contra la pared del pub a una velocidad impresionante

¡Harry! – grito Daphne con alarma mientras el niño lloraba asustado

Eso… lo has cogido de la casa de Sirius… - dijo Harry con un tono que daba miedo – ¡¿qué hiciste?! ¡¿volviste ahí la noche que lo mataron y vaciaste la casa?!

¡Harry, suéltalo! – grito Hermione apareciendo detrás de Daphne junto con Tonks, Mundungus comenzaba a ponerse morado

Mundungus aprovecho la distracción para liberarse de Harry, recoger su maletín y desaparecer

Vuelve aquí ladrón de…

No pierdas el tiempo, Harry – dijo Tonks con el cabello marrón apagado y mojado, – Mundungus ya debe estar en Londres. De nada te servirá gritar.

¡Esa rata ha estado robando las cosas de Sirius! – grito Harry furioso

Lo sé, pero no hay nada que puedas hacer en este momento – dijo Tonks

¿Qué no? – dijo Harry con desafío

¡Basta!, ten Granger llévatelo – dijo Daphne dándole el niño a Hermione quien lo recibió con una amplia sonrisa, el niño también sonrió al verla, la rubia luego tomo a Harry de la mano – tu ven conmigo

El recuerdo cambio y se vio a la pareja mirando hacia la casa de los gritos, Harry ya estaba más tranquilo apoyado en la valla que encerraba la propiedad, sus ojos habían vuelto a su verde habitual, Daphne lo miraba de cerca

No sé lo que me paso, a Sirius ni siquiera le importaban esas cosas, el mismo tiro y quemo no se cuanta porquería – murmuro Harry sin dejar de mirar la casa en ruinas, – odiaba ese lugar y todo lo que le recordara a su familia

Esto no es por las cosas, es por Sirius, la herida sigue abierta y… Fletcher no hizo más que jugar con ella, pero él no vive en ellas y tú no puedes dejar que te hagan perder el control de esa manera – dijo Daphne, Harry suspiro bajando la cabeza – ¿por casualidad, hace cuanto no duermes?

Es extraño, físicamente siento que puedo enfrentar a Voldemort, mentalmente… estoy agotado – murmuro Harry con cansancio, antes de volver a mirar la casa – pero tienes razón, hablare con Dumbledore para que lo controle

Daphne se acercó más y lo abrazo por la cintura, el cambio un poco su postura para inclinarse hacia ella y besar su frente, ambos permanecieron en silencio

Entonces el recuerdo termino y todos miraron a los involucrados, Sirius fue el primero en hablar

Lo gracioso Mundungus, es que por mi te podías llevar toda esa basura – dijo Sirius

¿En serio?

Pero ya que hiciste enojar a Harry y asustaste a mi hijo – siguió Sirius como si no lo hubieran interrumpido – venderé todo en Borgins y Burkes, y tu no volverás a entrar en Grimmauld Place

La expresión de Mundungus habría hecho reír a Sirius en otro momento, pero ahora su atención estaba en Harry, este le devolvió la mirada un momento antes de volver a mirar pensadero, Sirius decidido dejar la charla para más tarde

Bien hecho Greengrass, nunca había visto a nadie calmar a Harry con esa facilidad – dijo Ron mirando a la rubia con cierto respeto

Daphne sonrió sutilmente, ella y Harry estaban en una posición bastante parecida a la del recuerdo, Harry apoyando su frente en la sien de ella con un gesto pensativo

¿Puedes seguir leyendo por favor? – dijo Daphne

—Creía que estabas protegiendo al primer ministro muggle, Kingsley —comentó.

—Puede pasar sin mí por una noche. Tú eres más importante.

— ¿Has visto esto, Harry? —dijo Tonks, encaramada en la lavadora, y agitó la mano izquierda mostrándole el anillo que lucía en un dedo.

Tonks sonrió ante la mención de su matrimonio, Remus también sonrió y la abrazo contra él, Teddy sonrió al verlos, luego miro la mano de Victoire donde estaba el anillo que había sido de su madre, si bien no estaban casados, igual quiso regalárselo, Victoire noto esto y entrelazo sus dedos con los de el

— ¿Os habéis casado? —pregunto Harry mirándola, y luego a Lupin.

—Lamento que no pudieras asistir a la boda, Harry. Fue una ceremonia muy discreta.

— ¡Que alegría! ¡Felici...!

Tonks miro a Teddy

¿Tienes alguna foto? – dijo Tonks

No, lo siento, olvide traer algunas, Hermione les puso un encantamiento de preservación, pero igual no suelo sacarlas – dijo Teddy

Está bien, me gustan las sorpresas – dijo Tonks con ilusión, Teddy y Remus sonrieron

Yo me pido ser el padrino, y organizare la despedida de soltero – se autoproclamo Sirius con emoción

Pobre – murmuraron los adultos que podían recordar las poco discretas fiestas de Sirius Black, se notaba que Azkaban no había cambiado ese aspecto de su personalidad

—Bueno, bueno, más adelante ya habrá tiempo para cotilleos —intervino Moody en medio del barullo, y todos se callaron. Dejó los sacos en el suelo y se volvió hacia Harry—. Como supongo que te habrá contado Dedalus, hemos tenido que desechar el plan A, puesto que Pius Thicknesse se ha pasado al otro bando. Por consiguiente, nos hallamos ante un grave problema. Ha amenazado con encarcelar a cualquiera que conecte esta casa a la Red Flu, ubique un traslador o entre o salga mediante Aparición. Y todo eso lo ha hecho, en teoría, para protegerte e impedir que Quien-tú-sabes venga a buscarte, aunque no tiene sentido, porque el encantamiento de tu madre ya se encarga de esas funciones.

¿Es alguna clase de encantamiento antiguo o algo así? – pregunto Daphne

En cierta forma si – dijo Flitwick que sabía de la protección

Pero… los encantamientos se rompen una vez que su autor muere, o al menos eso es lo que yo tenía entendido – dijo Hermione

Depende del encantamiento, pero esta protección mágica es… diferente en todos los sentidos – dijo McGonagall sin entrar en detalles, hablar de James y Lilly aun no era fácil para ella

Aunque ganas le sobraban como siempre, Hermione decidió no insistir

Lo que ha hecho en realidad es impedir que salgas de aquí de forma segura.

Como si alguna vez hubiera sido fácil – bufo Ron con sarcasmo

La señora Weasley lo miro preocupada, pero Leila siguió leyendo antes de que pudiera bombardearlo a preguntas

Segundo problema: eres menor de edad, y eso significa que todavía tienes activado el Detector.

¿Qué es el detector? – dijo Justin

Si estornudas en el mundo muggle el ministerio sabrá quién te limpio la nariz – dijo Ojoloco automáticamente, algunos hicieron muecas de disgusto

Eso explica mucho – murmuro Harry que no había cambiado su posición desde que el recuerdo termino

— ¿El Detector? No...

— ¡El Detector, el Detector! —repitió Ojoloco, impaciente—. El encantamiento que percibe las actividades mágicas realizadas en torno a los menores de diecisiete años, y que el ministerio emplea para descubrir las infracciones del Decreto para la moderada limitación de la brujería en menores de edad. Si alguno de nosotros hiciera un hechizo para sacarte de aquí, Thicknesse lo sabría, y también los mortífagos.

Pero no podemos esperar a que se desactive el Detector, porque en cuanto cumplas los 17 años perderás toda la protección que t e proporciono tu madre. Resumiendo: Pius Thicknesse cree que te tiene totalmente acorralado.

Harry a su pesar, estaba de acuerdo con lo que creía ese tal Thicknesse.

Ron y Hermione se miraron y rodaron los ojos, siempre era lo mismo, cada año se encontraban con callejones sin salida, pero igual acababan llegando al meollo del asunto, lo que pasaba era que Harry a veces era demasiado pesimista

Oh, buscador de poca fe – dijo Fred

Tranquilo, lo tenemos controlado – dijo George como si estuviera hablando de una excursión a Hogsmeade

— ¿Y qué vamos a hacer?

—Utilizaremos los únicos medios de transporte que nos quedan, los únicos que el Detector no puede descubrir, porque no necesitamos hacer ningún hechizo para utilizarlos: escobas, Thestrals y la motocicleta de Hagrid.

Sirius le sonrió a su ahijado con arrogancia, Harry rodo los ojos, el a diferencia de Sirius no se tomaba a Voldemort tan a la ligera, el conocía a su enemigo y sabía que siempre había un plan B

Harry entrevió algunos fallos en ese plan; sin embargo, no dijo nada y dejó que Ojoloco siguiera con su explicación.

¿Fallo, cual fallo? – gruño Moody

Hombre, no es que yo sea un experto en escapismo, pero catorce personas volando en la misma dirección no se… como que no cuadra con lo de "evitar" la atención – dijo Harry con algo de sarcasmo

Tiene razón, ahí falta algo – dijo el señor Weasley

O sobra – aporto Remus

—Veamos. El encantamiento de tu madre solo puede romperse si se dan dos circunstancias: que alcances la mayoría de edad, o... —Moody abarcó con un gesto del brazo toda la inmaculada cocina— que ya no llames hogar a esta casa.

Pues entonces tienen un problema bastante grande – dijo Harry mirando a la orden – y yo no volveré a confiarle mi seguridad a ninguno de ustedes

¿Porque dices eso? – dijo Tonks

Porque si esa es la gran protección, entonces hace mucho que se rompió, digamos desde… el primer día – sentencio Harry poniéndose de pie casi sin darse cuenta

Harry… - dijo Dumbledore

Los Dursley nunca han sido mi familia – dijo Harry fríamente – y ese lugar…

¡Harry no! – salto Dumbledore poniéndose de pie

¡Jamás! ha sido ni será mi hogar – termino Harry

Entonces una especie de onda expansiva cubrió el comedor, Harry perdió el aire como si le hubieran pegado en el estómago haciéndolo jadear. A quinientos kilómetros en la mansión Riddle, Voldemort tuvo que apoyarse en una pared al sentir un fuerte mareo, y en privet drive cuatro, se sintió un fuerte temblor que asusto a Vernon y Petunia.

¿Que fue eso? – dijo Scrimgeur tan confundido como el resto

Harry acaba de romper la protección – dijo Dumbledore al sentir como las barreras sobre privet drive caían

No pue… no puedo romper… lo nunca existo – dijo Harry recuperando el aire

Te van matar y lo tendrás bien merecido, Potter – dijo Snape con desprecio

Harry lo ignoro aun mirando a Dumbledore, pasado un incómodo minuto Leila siguió leyendo

Tus tíos y tú vais a tomar distintos caminos esta noche, conscientes de que nunca volveréis a vivir juntos, ¿correcto? —Harry asintió—. De modo que esta vez, cuando te marches, ya no podrás regresar,

No me lo tienes que pedir – dijo Harry decidido a nunca regresar

Dumbledore aun lo miraba, su mente ahora estaba dividida en varias partes, una estaba en la lectura, otra en lo que le diría a Harry esa noche, y la última en cómo hacer que Harry recapacitara y regresara a privet drive, no le gustaba lo que había visto, pero era demasiado importante para que lo mataran por su terquedad

Y el encantamiento se romperá apenas salgas de su radio de alcance. Así pues, hemos decidido romperlo antes de hora, porque la otra opción es esperar a que Quien-tu-sabes venga aquí y te capture el día de tu cumpleaños.

Lo único que tenemos a nuestro favor es que Quien-tú-sabes ignora que vamos a trasladarte esta noche, porque hemos dado una pista falsa al ministerio: creen que no te marcharas hasta el día treinta. Sin embargo, estamos hablando de Quien-tu-sabes, así que no podemos fiarnos simplemente de que él tenga la fecha equivocada; de seguro que hay un par de mortífagos patrullando el cielo por esta zona, por si acaso

Si, seguro que lo hará – dijo Harry imaginándose a Voldemort mandando a unos cuantos mortifagos a vigilarlo, de hecho, no dudaba que hubieran mortifagos alrededor de Hogwarts en ese mismo momento

Dumbledore seguía sin quitarle la mirada de encima, era claro que algo había cambiado dentro de Harry, como si una parte de su personalidad que había estado retenida en su interior, finalmente hubiera sido liberada, y el la dejaba tomar el control, disfrutando y deleitándose con ella. No era que quisiera reprimirlo y forzarlo, pero debía estar enfocado en lo que era su realidad, y esa era Voldemort

Por eso les hemos dado la mayor protección a una docena de casas diferentes. Todas parecen un buen sitio donde esconderte y todas tienen alguna relación con la Orden: mi propia casa, la de Kingsley, la de tía Muriel... Me sigues, ¿verdad?

—Si... si —contestó Harry, no del todo sincero, porque todavía veía un gran fallo en el plan.

Harry tiene razón, a ese plan le falta una parte – dijo Charlie

Y si dejaran escuchar, talvez la sepamos – dijo McGonagall ya molesta de tanta interrupción

—Muy bien. Pues iras a la casa de los padres de Tonks. Cuando te encuentres dentro de los límites de los sortilegios protectores que hemos puesto en esa casa, podrás utilizar un traslador para llegar a La Madriguera. ¿Alguna pregunta?

¿Donde? No… - lo interrumpió Harry

Harry… - lo llamo el señor Weasley con su habitual tono tranquilo – yo sé que sigues molesto con Ginny, lo que te hizo no tiene perdón, pero en la madriguera estarás a salvo y acompañado – dijo con aquel tono paternal con el que se dirigía a sus hijos – además, Molly vendría a buscarte ella misma y lo sabes

Esta vez las miradas de sospecha e incredulidad cayeron sobre la única chica Weasley, la señora Weasley por su lado asintió a las palabras de su marido

¿Qué fue lo que le hiciste? – dijo Ron con el ceño fruncido de forma acusatoria

No me hables así, yo no he hecho nada – dijo Ginny a la defensiva – ¡nunca le haría nada a Harry, eso es un error!

Teddy y Regulus se miraron, si bien tenían una buena relación con los Weasley, al mismo tiempo siempre habían mantenido su distancia con Ginny, Victoire y Leila también se mostraron un poco incomodas, la primera si se llevaba medianamente bien con su tía, pero las reuniones familiares donde por fuerza Harry y Daphne debían estar, resultaban muy incomodas. Leila por su lado no solía meterse en lo que no era asunto suyo, pero sabía lo incomodo de ese asunto

¿Podrían aclarar eso? Por favor – dijo el señor Weasley

Eso no nos corresponde a nosotros, lo sabrán en un par de capítulos más, lo siento – dijo Victoire visiblemente incomoda

Harry lo miro un momento y asintió dándole la razón, antes de volver a mirar a Ojoloco que parecía dispuesto a volver a gritar, pero él se adelanto

—Un problema. Quizá al principio ellos no sepan a cuál de las doce casas seguras voy a ir, pero ¿no resultara evidente cuando... —hizo un rápido recuento— vean a catorce personas volando hacia la casa de los padres de Tonks?

— ¡Vaya —masculló Moody—, se me ha olvidado mencionar la clave fundamental! Es que no verán a catorce personas volando hacia la casa de los padres de Tonks, porque habrá siete Harry Potter surcando el cielo esta noche,

Cada uno con un acompañante, y cada pareja se dirigirá a una casa segura diferente.

En el comedor Harry hacia las cuentas, catorce personas contándose el mismo, más el título del libro, siete Potter

No… - murmuro Harry para sí mismo, Daphne lo miro extrañada

Moody sacó de su capa un frasco que contenía un líquido parecido al barro. Y no hizo falta que dijera nada más: Harry comprendió de inmediato el resto del plan.

En el comedor fue lo mismo

¡No! ¡Ni se te ocurra! – le grito a Moody

¿Qué pasa? – dijo Katie

Va a usar poción multijugos para que seis personas finjan ser yo, todos con un guardián – dijo Harry molesto, aunque no con la chica

Ese plan si tiene sentido – dijo Kingsley

¿Sentido? ¡Eso es un suicidio seguro! – dijo Harry

Es un buen plan, los distraeríamos lo suficiente para… – dijo Hermione

¿Estas loca? ¡nadie va a hacerse pasar por mí! – dijo Harry – ¡si crees que voy a dejar que seis personas tomen ese riesgo, estas muy equivocada!

Y como nunca lo hemos hecho – dijo Ron con sarcasmo

¡Es diferente, tomar eso, convertirse en mí, no! – dijo Harry

Ya basta Potter, todos han de ser mayores de edad, será su decisión – gruño Ojoloco

Harry hizo un gesto de frustración y se recargo en el respaldo de su sillón cruzado de brazos, pero igual no iba a dejar que eso pasara

— ¡No! —Gritó, y su voz resonó en la cocina—. ¡Ni hablar!

—Ya les advertí que te lo tomarías así —intervino Hermione con un deje de autocomplacencia.

— ¡Si creéis que voy a permitir que seis personas se jueguen la vida...!

—Como si fuera la primera vez que lo hacemos —terció Ron.

— ¡Esto es diferente! ¡Haceros pasar por mí, vaya idea!

—Mira, a nadie le hace mucha gracia, Harry —dijo Fred con seriedad—. Imagínate que algo sale mal y nos quedamos convertidos en unos escuálidos y enanos para toda la vida.

Muchos se rieron y Harry miro muy mal a Fred

Ese es un buen punto Fred, no me gustaría que eso pasara – dijo George de acuerdo con su gemelo

Pero él y Fred dejaron de revolcarse de la risa cuando un hechizo los golpeo, ambos voltearon para ver a Harry con su varita en la mano y una sonrisa burlona en la cara, ambos se pasaron las manos por el cuerpo antes de mirarse y gritar, Harry les había teñido el cabello de rosa brillante y su piel se había cubierto de rayas como las de los tigres, pero rosas. A su alrededor las risas aumentaron

¡Oye quítanoslo! – dijeron después de intentarlo sin éxito

Lo siento olvide en contra hechizo, aguántense hasta que pase – dijo Harry bastante complacido

Muy maduro – dijo Daphne con sarcasmo

Harry le dio una sonrisa ladeada que sabía le encantaba antes de besarla, aguantándose la risa Leila siguió leyendo

Harry no sonrió y razonó:

—No podréis hacerlo si yo no coopero. Necesitáis pelo de mi cabeza.

— ¡Vaya! Eso echa por tierra nuestro plan —intervino George—. Es evidente que no hay ninguna posibilidad de que entre todos te arranquemos unos cuantos pelos.

—Sí, claro, trece contra uno que ni siquiera puede emplear la magia. Lo tenemos muy mal, ¿eh? —añadió Fred.

En el comedor las risas aumentaron

—Muy gracioso —le espetó Harry—. Me parto de risa.

—Si hemos de hacerlo por la fuerza, lo haremos —gruñó Moody y su ojo mágico tembló un poco mientras miraba fijamente a Harry—. Todos los que estamos aquí somos mayores de edad, Potter, y estamos dispuestos a correr el riesgo.

Mundungus se encogió de hombros e hizo una mueca; el ojo mágico se desvió hacia un lado para observarlo.

Creo que lo tienes bien asustado – dijo Sirius

O directamente no le gusta la idea de estar incluido en ese plan – dijo Emmeline

¿Moody porque lo obligas a estar ahí?, va a huir a la primera oportunidad – dijo Tonks

Moody gruño algo por lo bajo, pero nadie pudo entenderlo

—Será mejor que no sigamos discutiendo. El tiempo pasa. Arráncate ahora mismo unos pelos, muchacho.

—Esto es una locura. No hay ninguna necesidad de...

— ¿Que no hay ninguna necesidad? —Gruñó Moody—. ¿Con Quién-tú-sabes campando a sus anchas y con medio ministerio en su bando? Con suerte, Potter, se habrá tragado el cuento y se estará preparando para tenderte una emboscada el día treinta, pero sería estúpido si no ha enviado un par de mortífagos a vigilarte: eso es lo que haría yo. Quizá no consigan cogerte ni entrar aquí mientras funcione el encantamiento de tu madre, pero está a punto de romperse, y ellos conocen más o menos la ubicación de la casa. Lo único que podemos hacer es usar señuelos. Ni siquiera Quien-tú-sabes puede dividirse en siete.

Harry echó un rápido vistazo a Hermione y desvió la mirada.

Mientras la mayoría miraba a los dos amigos, Dumbledore tuvo que reprimir un jadeo, aquello solo podía significar que su teoría era muy real, Voldemort había creado horrocruxes para mantenerse vivo a toda costa, y por lo visto no era solo uno. Harry por supuesto sabia o sabría eso, en ese momento lamento la presencia de tantos estudiantes en el comedor, no era bueno que tantas personas conocieran los secretos más oscuros de Voldemort, pero lo que más temía, era confirmar lo que pensaba que habitaba en la frente de Harry, no, aquello debía ser otra cosa

—Así que... los pelos, Potter, por favor.

Entonces el muchacho miro a Ron, que le sonrió como diciéndole: 'Va, dáselos, hombre.'

Al mal paso darle prisa hermano – dijo Ron en el comedor

No me gusta, no me gusta, pero nada – insistió Harry

— ¡Ahora mismo! —ordenó Moody.

Con todas las miradas fijas en él, Harry se llevó una mano a la cabeza y se arrancó varios pelos.

—Muy bien —dijo Moody y, cojeando, se acercó y quitó el tapón del frasco—. Mételos aquí.

Harry lo hizo. En cuanto entraron en contacto con aquella poción semejante al barro, ésta produjo espuma y humo, y de repente se tornó de un color dorado, limpio y brillante.

Que rico – susurro Daphne al oído de su novio, Harry la miro sin entender – el color de la poción habla de cómo es la persona, entre más cerca este al dorado mejor es la persona, entre más oscuro peor es – explico mientras jugaba con el cabello de su nuca, Harry asintió con entendimiento disfrutando de la caricia

Mientras Snape dejo salir un gruñido

¿Qué ocurre Severus? – dijo Dumbledore, aunque se imaginaba los pensamientos de su espía

Ocurre que esa poción está mal hecha, el color de la poción varía de acuerdo a la persona, en teoría entre más cerca este al dorado más puro es el corazón de la persona – dijo Snape con desdén

¿Y porque dice…? – empezó la señora Weasley

Y Potter es todo menos un santo – dijo Snape mirando al muchacho con desprecio

Ante eso tanto McGonagall, como la señora Weasley y Sirius tuvieron que ser contenidos para que no lo mataran

Leila no pudo mirarlo, sabia del desprecio de su padre hacia James Potter y en parte lo entendía, lo que no entendía, era porque tenía que extenderlo contra Harry quien no le había hecho nada, detecto y devolvió la sonrisa de ánimos que le daba Victoire

Yo nunca he dicho que soy un santo – dijo Harry con indiferencia

¡No, claro que no eres un santo! – dijeron los gemelos, ambos se habían cubierto la cabeza con la capucha de sus chaquetas haciendo reír a todos

Deberías apartar a tu hija de él, Greengrass – dijo Snape mirando al jefe de la familia

Snape, talvez a ti no te agrade el muchacho por ser hijo de James, pero yo si me voy a dar la oportunidad de conocerlo – dijo el señor Greengrass fríamente – no pienso intervenir… a no ser que mi hija me lo pida

Como quieras – dijo Snape con desdén

— ¡Oh! Estás mucho más apetitoso que Crabbe y Goyle, Harry —observó Hermione

Y Ron arqueó las cejas; entonces ella se sonrojó ligeramente y añadió—: Bueno, ya sabes a qué me refiero; la poción de Goyle parecía de mocos.

Si bien Crabbe y Goyle no estaban prestando atención perdidos como idiotas en sus cromos de ranas de chocolate, el resto de los estudiantes, profesores y demás presentes miraron a Hermione, pero ninguna mirada era más intensa que la de Draco. La chica trago pesado encogiéndose en su asiento, Harry y Ron se miraron

¿Qué hiciste? – dijo Tonks

Nada – dijo Hermione

¿Nada? ¿Entonces como conoces el multijugos de Crabbe y Goyle? Lo lógico es que supieras el de Ron y Harry – dijo Tonks

No tengo idea de que estas hablando – dijo Hermione

Señorita Granger… - advirtió McGonagall

Talvez, sea un… futuro proyecto de clases – dijo Hermione sintiendo algo frio bajar por su espalda

No se puede hacer poción multijugos en Hogwarts, salvo por los que hagan el EXTASIS en pociones – gruño Snape

Usted hizo poción multijugos ¿verdad? – dijo McGonagall

No, jamás – dijo Hermione con total naturalidad

Pero podrías – dijo Lavender por maldad

Si, pero no lo hare – dijo Hermione con frialdad, realmente no soportaba a Lavender

Voy a creer en usted señorita Granger, espero no descubrir que, si ha realizado esa poción, porque si es así, estará castigada por una buena temporada – dijo McGonagall severamente

Hermione asintió tragándose una bola de nervios agradeciendo haberse deshecho de toda la poción multijugos que había quedado aquel año. Pero Draco entre sus compañeros estaba atando cabos sueltos, Crabbe y Goyle actuando raro, haciéndolo repetir una explicación que ya había dado, que salieran corriendo de la sala común para volver en calzoncillos y actuando como si no supieran que había pasado minutos antes, actuando incluso más raro. Oh, claro que esos tres tenían que estar involucrados, iba que tener una divertida charla con Hermione

¿Tú sabes algo de esto? – le pregunto Daphne a Harry en susurros

Te cuento más tarde, si no le dices a nadie – dijo Harry solo para ella lo escuchara, ella frunció el ceño, pero asintió

—Muy bien. Que los falsos Potter se pongan en fila aquí —indicó Moody.

Ron, Hermione, Fred, George y Fleur formaron una fila enfrente del reluciente fregadero de tía Petunia.

—Falta uno —observó Lupin.

—Está aquí —indicó Hagrid con aspereza. Levantó a Mundungus por la nuca y lo puso al lado de Fleur, que arrugó la nariz sin disimulo y se colocó entre Fred y George.

No tienes que ser eso, es un cobarde ladrón, pero no muerde – dijo Charlie

Él no es pgecisamente alguien a quien me gustagia teneg cegca – dijo Fleur con el ceño fruncido – no quiego estag gelacionada de ningún modo con cgiminales

Nadie le llevo la contraria, pero Mundungus la miraba ofendido

A todas estas, ¿porque está en la orden? – dijo Hermione

Ya te lo dije, Dumbledore tiene la tendencia a confiar en gente que la mayoría prefiere evitar, mortifagos "rehabilitados" incluidos – dijo Sirius antes de mirar a Dumbledore – sin ofender

No hay ofensa, tengo mis razones – dijo Dumbledore sin titubear

Claro que si – dijo Sirius solo para no discutir

—Ya os lo dije, prefiero ir de escolta —protestó Mundungus.

—Cállate —ordenó Moody—. Como ya te he explicado, gusano asqueroso, si nos encontramos a algún mortífago, este intentará capturar a Potter, pero no matarlo.

Dumbledore siempre dijo que Quien-tu-sabes quería acabar con Potter el mismo, los que corren mayor riesgo son los escoltas, porque a ellos los mortífagos si intentaran matarlos.

Buena forma de inspirar confianza Moody – dijo Ron con sarcasmo

No creo que eso engañe a nadie – dijo Harry

Talvez no, pero si son inteligentes, usaran a esa persona como cebo para atraparte– dijo Daphne

Eso sí, el ira tras el guardián más fuerte y seguirá hasta el más débil – dijo Hermione

Cinco galeones a que va con Hagrid – dijo Sirius a su amigo de la infancia

No tomare esa apuesta – dijo Remus, era lo más lógico

Esta explicación no tranquilizó demasiado a Mundungus, pero Moody ya había sacado media docena de copitas —del tamaño de una huevera— de debajo de su capa y, tras verter en ellas un poco de poción multijugos, se las fue dando a cada uno.

—Vamos, todos a un tiempo...

Ron, Hermione, Fred, George, Fleur y Mundungus bebieron. En cuanto tragaron la poción se pusieron a hacer muecas y dar boqueadas, y a continuación las facciones se les deformaron y les borbotearon como si fueran de cera caliente: Hermione y Mundungus se estiraron; Ron, Fred y George, en cambio, menguaron unos pocos centímetros y el cabello se les oscureció, mientras que a Hermione y Fleur se les echó hacia atrás adherido al cráneo.

Ron hizo una mueca de disgusto al recordar el sabor de la poción

No se oye muy agradable – dijo Bill

No lo es – pensaron Harry, Ron y Hermione

Créeme no lo es – dijo Sirius con desagrado

Moody que no parecía en absoluto preocupado, se puso a desatar los nudos de los voluminosos sacos que había llevado consigo. Cuando volvió a enderezarse, había seis Harry Potter boqueando y jadeando ante él.

Fred y George se miraron y exclamaron al unisonó:

— ¡Wow! ¡Somos idénticos!

Varias personas se echaron a reír

¿Cuál es la diferencia con el ahora? – dijo Katie con incredulidad – ¡son idénticos!

Fred jadeo haciéndose el ofendido

Me ofendes, yo siempre he sido y, seré el más guapo – dijo Fred llevándose la mano al pecho – aunque tenga la apariencia de Harry

¡Hey! – reclamo Harry dejando de besar a su novia, pero ella volvió a atraer su atención – tienes suerte

Lo que te ayude a dormir hermano – dijo George condescendientemente, haciendo reír a sus amigos

—Sí, pero no sé, creo que aun así yo soy más guapo —alardeó Fred examinando su reflejo en la tetera.

— ¡Bah! —Dijo Fleur mirándose en la puerta del microondas—. No me migues Bill. Estoy hogogosa.

¿Disculpa? – dijeron Harry y Daphne

No te ofendas, eges muy guapo, pego no ejes mi tipo – dijo Fleur tímidamente – y no cgeo que a Bill le guste vegme así

Espero que no, ¿cómo compito con un Weasley? – dijo Daphne haciendo reír a sus amigas

Mientras Harry la atrajo una vez más hacia el para besarla, el señor Greengrass carraspeo y se separaron

—Aquí tengo ropa de talla más pequeña para aquellos a los que se os haya quedado un poco amplia —dijo Moody señalando el primer saco—, y viceversa. Y cuando os hayáis vestido, en el otro saco encontraréis el equipaje.

El Harry autentico pensó que aquello era lo más raro que había visto jamás,

¿De verdad? ¿con todo lo que has visto estos años? – dijo Neville

No tienes idea – dijeron Ron y Hermione

Que te puedo decir, hay un límite para todo – respondió Harry

Y estaban en lo cierto, trols, perros de tres cabezas, centauros, lazos del diablo, magos tenebrosos, profesores con magos tenebrosos pegados a la cabeza, piedras que dan inmortalidad, y eso era solo su primer año

Y eso que había visto cosas rarísimas. Se quedó mirando cómo sus seis clones rebuscaban en los sacos, sacaban prendas, y guardaban sus propias cosas. Cuando todos empezaron a desnudarse sin ningún recato, le habría gustado pedirles que tuvieran un poco más de respeto por su intimidad, pues parecían más cómodos exhibiendo el cuerpo de Harry de lo que se habrían sentido mostrando el suyo propio.

Todos los estudiantes se rieron a carcajadas

Es que a nadie le duele lo ajeno – dijo Pansy

—Ya sabía yo que Greengrass mentía sobre lo de ese tatuaje —comentó Ron mirándose el torso desnudo.

Todos miraron a la pareja que seguía abrazada, Daphne se ruborizo ligeramente y Harry se puso un poco nervioso bajo las risas de todos los estudiantes, menos de Ginny a quien volvieron a llenarse los ojos de lagrimas

Potter… - dijo Alexander Greengrass con advertencia

¡Ese es mi ahijado! – grito Sirius con orgullo

¡Black! – grito el señor Greengrass, pero Sirius no borro su enorme sonrisa

Pero Teddy y Regulus los interrumpieron cuando comenzaron a reírse a carcajadas

¿Se puede saber que es tan gracioso? – dijo el señor Greengrass

Nada abuelo Alex – dijo Teddy sorprendiendo al hombre

Pero Harry si tiene algunos tatuajes, se los hizo después de la guerra – dijo Regulus con diversión

Aunque ninguno es un dragón, creo… – dijo Teddy rascándose el pelo de la nuca

Todos volvieron a mirar a Harry a quien de hecho la idea no le disgustaba, menos desde que había visto los que tenía Sirius. Para sacarlos del paso Leila siguió leyendo

Una vez vestidos, cada uno de los falsos Harrys cogió del segundo saco una mochila y una jaula que contenía una lechuza blanca disecada.

—Estupendo —murmuro Moody cuando por fin siete Harry vestidos, con gafas y cargados con el equipaje se colocaron ante el—. Las parejas serán las siguientes: Mundungus viajara conmigo, en escoba...

Dumbledore hizo una mueca ante el emparejamiento temiendo por la seguridad de su viejo amigo, claro que también temía por la seguridad de cualquiera que fuera con Mundungus, pero sabía que Voldemort iría primero por Moody al ser el más experimentado de la orden

— ¿Por qué tengo que ir yo contigo? —gruñó el Harry que estaba más cerca de la puerta trasera.

—Porque eres el único del que no me fio —le espetó Moody, y con su ojo mágico, efectivamente, no dejó de observarlo mientras continuaba—: Arthur y Fred...

—Yo soy George —aclaró el gemelo al que Moody estaba señalando—. ¿Tampoco nos distingues cuando nos hacemos pasar por Harry?

Todos los que habían caído en esa broma rodaron los ojos

¡FREDERICK Y GEORGE WEASLEY, NO ES MOMENTO PARA ESA BROMA ESTUPIDA! – grito la señora Weasley asustando a todo el comedor, pero se notaba que estaba más preocupada por el bienestar de cuatro de sus hijos, seis contando a Harry y Hermione, que molesta por la broma

¿Nunca se cansan verdad? – dijo Bill para distraer a su madre

¡No! ¡Y algún día engañaremos a Harry! – dijeron al mismo tiempo señalando al menor de los Potter

¿Como? ¿nunca los has confundido? – pregunto Charlie sorprendido

¡Jamás! – dijeron todos los que habían presenciado los intentos de los gemelos por confundirlo, Harry les sonrió a los dos hermanos Weasley mayores

—Perdona, George...

— ¡Ja! Solo te estaba tomando el pelo. Soy Fred.

— ¡Basta de bromas! —Gruñó Moody—. El otro (George, Fred o quienquiera que sea) va con Remus. Señorita Delacour...

—Yo llevaré a Fleur en un Thestrals —se adelantó Bill—. No le gustan las escobas.

No, no me gustan ni las escobas ni volag, pgefiego mi Porsche – dijo Fleur con orgullo

¿Qué es un Porsche? – dijo el señor Weasley con emoción

Es un auto, un hermoso auto – dijo Harry con los ojos brillantes antes de mirar a Fleur, – ¿me dejas conducirlo?

Clago que sí, mis padres me lo enviagon desde Fgancia, pego necesitas tu licencia – dijo Fleur

Igual tengo que estar aquí hasta junio – dijo Harry emocionado

Aunque no sé cómo voy a volag en Theastral si no puedo veglos – dijo Fleur un poco preocupada

Tranquila, ¿qué tan difícil puede ser? – dijo Bill pasándole un brazo por los hombros, en realidad trataba de no imaginarse a quien podía haber visto morir

Fleur se puso al lado de su prometido y le dirigió una mirada sumisa y sensiblera. Harry suplicó que aquella expresión jamás volviera a aparecer en su cara.

—La señorita Granger irá con Kingsley, también en Thestrals...

Hermione se veía aliviada de que no iba a volar en escoba, pero no sabía cómo sentirse al saber que iba a viajar en un caballo invisible

Harry y Ron se miraron y luego a su hermana, después de Ojoloco, Kingsley era el mejor preparado en lo que a enfrentar mortifagos y magos tenebrosos se refiere, por lo que Hermione y el serian los segundos en ser perseguidos

Hermione sonrió aliviada a Kingsley. Harry sabía que ella tampoco se sentía muy segura encima de una escoba.

Hermione bufo ante el comentario, pero no reclamo, todos sus amigos se rieron

— ¡Sólo quedamos tú y yo, Ron! —exclamó Tonks, derribando un soporte de tazas al hacerle señas con la mano.

Ron no parecía tan satisfecho como Hermione.

Eso no es justo – dijo Tonks cruzándose de brazos con un puchero – te tropiezas con un paragüero una vez y te marcan de por vida

¡¿Una vez?! – dijeron todos los que conocían la torpeza de la metamorfomaga

—Y tú vienes conmigo, Harry. ¿Te parece bien? —Dijo Hagrid con cierta aprensión—. Iremos en la motocicleta, porque ni las escobas ni los Thestrals soportan mi peso. Pero no queda mucho espacio en el asiento, así que tendrás que viajar en el sidecar.

Eso ya no me gusta, Harry no puede ir con Hagrid, estará indefenso cuando aparezcan los mortifagos, ¿Cómo se les ocurre? – dijo la señora Weasley alterada

Todos los que eran amigos del guardabosque de Hogwarts jadearon ante esas palabras, incluyendo al trio, Fred, George, Bill, Charlie y Ginny que miraron a su madre como si no la conocieran. Mientras Hagrid bajo la cabeza sintiéndose mal

Bueno señora Weasley, yo confió en Hagrid, y no sería la primera vez que estoy en desventaja – dijo Harry por una vez disgustado con ella

No estoy diciendo que su corazón no está donde debe, pero no es seguro que vayas con alguien cuyo conocimiento mágico se limita al tercer año en Hogwarts – señalo la señora Weasley

El disgusto de todos los amigos de Hagrid no hizo más que profundizarse

Molly, no estas ayudando – intervino el señor Weasley quien ya se había dado cuenta de la reacción de Hagrid

¡Pero Arthur! – dijo la señora Weasley

Nadie… está obligando a Harry a ir con Hagrid, siempre puede decir no – señalo el señor Weasley

No lo hare, confió en el – dijo Harry con seguridad en un intento de hacer sentir mejor a Hagrid quien sonrió débilmente

¿En esas cigcunstancias? – pregunto Fleur con curiosidad

Si – dijo Harry con la misma seguridad de antes

La señora Weasley quería seguir discutiendo, pero Leila siguió leyendo y tuvo que contenerse

—Genial —dijo Harry

—Creemos que los mortífagos supondrán que vas en escoba —explicó Moody como si le hubiera leído el pensamiento—. Snape ha tenido mucho tiempo para contarles hasta el mínimo detalle sobre ti, así que, si tropezamos con alguno de ellos, lo lógico es que persiga al Potter que dé la sensación de ir más cómodo encima de la escoba.

Todos los que habían visto volar a Harry estuvieron de acuerdo con eso, incluyendo a algunos Slytherin, era indudable que ese muchacho se sentía más cómodo en el aire que en el suelo, todo lo que hacía sobre esa escoba era impresionante, más impresionante aun, cuando se sabía que recién se había subido a una escoba por primera vez a los once años, para él era algo natural.

Muy bien —murmuró mientras cerraba el saco con la ropa que se habían quitado los falsos Potter y los precedía hacia la puerta—. Faltan unos tres minutos para partir. No tiene sentido que cerremos la puerta, porque eso no impedirá entrar a los mortífagos cuando vengan a buscarte. ¡Vamos!

Harry pasó por el recibidor para recoger la mochila, la Saeta de Fuego y la jaula de Hedwig antes de reunirse con los demás en el oscuro jardín trasero. Vio varias escobas saltando a las manos de sus conductores; Kingsley ya había ayudado a Hermione a montar en la grupa de un enorme Thestrals negro, y Bill había hecho lo propio con Fleur para instalarla en el suyo. Hagrid estaba plantado junto a la motocicleta, con las gafas de motorista puestas.

— ¿Es esta? Pero... pero ¿no es la motocicleta de Sirius?

Una hermosa motocicleta, tu adorabas pasear en ella – dijo Sirius con orgullo

¿Cuándo pasee yo en ella? – dijo Harry confundido

Cuando eras un bebe, yo siempre te sacaba con ella – dijo Sirius

Sacar, secuestrar, es lo mismo – dijo Emmeline con sarcasmo

¿Qué marca es? – dijo Harry

Harley Davidson – dijo Sirius

Un clásico, aunque prefiero un auto – dijo Harry

Dime cual y lo tendrás – dijo Sirius

Aston Martin Vantage – dijo Harry

Uhh – murmuraron los de origen muggle que sabían qué tipo de auto era

Ese es un auto genial Harry – dijo Justin

Y costoso, además es para correr – dijo Hermione

Por eso es que me gusta – dijo Harry con ilusión, le encantaba la velocidad

¡Nos consta! – dijeron Teddy y Regulus pensando en los distintos autos deportivos que Harry compraba, él amaba la velocidad tanto en el aire como en la tierra, algo que inevitablemente les había contagiado

Deja, el dinero no es problema, le daré un espectacular regalo de cumpleaños a mi ahijado, y hare que mi madre se revuelque en su tumba, mejor que la Navidad – dijo Sirius con una amplia sonrisa

¿Puede ser azul? – dijo Harry, a lo que Sirius asintió

¿Puedo seguir? – pregunto Leila

Por favor – dijo McGonagall mirando severamente a Sirius y Harry

—Así es —confirmó Hagrid con satisfacción—. Y la última vez que montaste en ella cabías en la palma de mi mano, Harry.

Que tierno… – murmuraron todas las chicas y mujeres del comedor

Harry se puso muy rojo mientras todos los chicos del comedor se reían a carcajadas

El chico se sintió un poco ridículo cuando se metió en el sidecar, pues se hallaba varios palmos más abajo que todos los demás.

Ron compuso una sonrisita al verlo allí sentado, como un crio en un auto de choque.

Fred, George y otros veinte estudiantes estaban rodando por el suelo muertos de risa, pero Harry le lanzo un cojín a la cabeza a su mejor amigo que claro también se reía

Harry dejó la mochila y la escoba en el suelo, entre los pies, y se puso la jaula de Hedwig entre las rodillas. Estaba sumamente incómodo.

—Arthur le ha hecho unos pequeños ajustes —comentó Hagrid sin reparar en la incomodidad de su pasajero. Enseguida se montó en la motocicleta, que crujió un poco y se hundió unos centímetros en el suelo—. Ahora lleva algunos trucos en el manillar. Ese de ahí fue idea mía. —Con un grueso dedo, señaló un botón morado al lado del velocímetro.

Arthur… – dijo la señora Weasley con advertencia

No he hecho nada, nunca he visto esa moto – dijo el señor Weasley un poco ansioso, la señora Weasley negó con la cabeza más resignada que molesta

Pero Harry y Ron se miraron entre ellos, ambos aun recordaban lo ocurrido con el Ford anglia que seguía en el bosque prohibido, ahora sabían que aquello había sido estúpido, peligroso e irresponsable, hechizar un vehículo muggle para que volara en definitiva no era la mejor idea, pero ponerlo en manos de Hagrid o del señor Weasley que tendían a exagerar, era mucho peor

—Ten cuidado, Hagrid, te lo suplico —le advirtió el señor Weasley, que estaba de pie a su lado sujetando la escoba que iba a utilizar—. Todavía no estoy seguro de que eso fuera aconsejable, y, desde luego, sólo hay que usarlo en caso de emergencia.

Esto va a terminar mal – dijo Ron causando más preocupación en su madre

Gracias Ron – dijo Harry con sarcasmo

— ¡Atención! —Dijo Moody—. Todo el mundo preparado, por favor. Quiero que salgamos todos al mismo tiempo, o la maniobra de distracción no servirá para nada.

Las cuatro parejas que iban a viajar en escoba montaron en ellas.

—Sujétate fuerte, Ron —aconsejó Tonks, y Harry se fijó en que su amigo le lanzaba una mirada furtiva y culpable a Lupin antes de agarrarse con ambas manos a la cintura de la bruja.

Haces bien Ron, los licántropos tienden a ser muy… territoriales, créeme – dijo Sirius ganándose una mala mirada de su amigo

Cállate Sirius – dijo Tonks lanzándole un cojín antes de besar a Remus que correspondió gustoso

Hagrid puso en marcha la motocicleta, que rugió como un dragón, y el sidecar vibró.

— ¡Buena suerte a todos! —Gritó Moody—. Nos veremos dentro de una hora en La Madriguera. ¡Contaré hasta tres! ¡Uno...dos...TRES!

Con eso el comedor se sumió en un profundo silencio, como si todos hubieran asumido que aquello era demasiado importante y peligroso, que no debían distraerlos por nada en el mundo, los más cercanos a los involucrados trataban de no preocuparse pensando que aquello aun no pasaba, pero era un poco complicado

La motocicleta arrancó con un rugido atronador y el sidecar dio una fuerte sacudida. Al elevarse a gran velocidad, a Harry le lloraron un poco los ojos y el viento le echó atrás el cabello despejándole la cara. Alrededor de él, las escobas ascendieron también, y un Thestral lo rozó levemente con la larga cola negra al pasar por su lado. Le dolían las piernas y las notaba entumecidas, apretujadas al haber colocado entre ellas la jaula de Hedwig la Saeta de Fuego y la mochila.

Entiendo que la mochila la tienes que llevar contigo, ¿pero no habría sido mejor darle la escoba a alguien y dejar que Hedwig se fuera volando? – sugirió Neville

Talvez – dijo Harry pasados varios segundos

Iba tan incómodo que casi se le olvidó echar un último vistazo al número 4 de Privet Drive, pero cuando se asomó por el borde del sidecar ya no logró distinguir la casa. Siguieron ganando más y más altura...

Y de pronto se vieron rodeados.

¡No! – gritaron los que intentaban no preocuparse

Señorita Tonks, tome nota sobre cada mortifago que se mencione – dijo Amelia

Si madame – dijo Tonks tomando su portapapeles y pluma

Al menos treinta figuras encapuchadas, aparecidas de la nada, se mantenían suspendidas en el aire formando un amplio círculo en medio del cual los miembros de la Orden se habían metido sin darse cuenta...

Chillidos, una llamarada de luz verde a cada lado...

¡NO! – otra ronda de gritos asustados se escuchó por todo el comedor

Daphne se abrazó con fuerza a Harry quien no le quitaba los ojos de encima a sus amigos, no quería ni pensar cómo iba a vivir si a alguno le pasaba algo por estarse haciendo pasar por él, a Voldemort no le pesaría la mano a la hora descargar su ira sobre ellos

Hagrid soltó un grito y la motocicleta se puso boca abajo. Harry perdió el sentido del espacio: veía las farolas de la calle por encima de la cabeza, oía gritos alrededor y se agarraba desesperadamente al sidecar. Sus cosas le resbalaron entre las rodillas...

— ¡No! ¡HEDWIG!

La escoba cayó girando sobre sí misma, pero Harry consiguió atrapar el asa de la mochila y sujetar la jaula, al mismo tiempo que la motocicleta volvía a girar y se colocaba en la posición correcta. Hubo un segundo de alivio... y luego otro destello de luz verde. La lechuza chilló y se desplomo en la jaula.

¡NO! – Gritó Harry separándose de Daphne

Se había esperado y preparado para todo, menos para la muerte de su lechuza, su amiga, su mejor confidente, y su única compañía durante los veranos encerrado en lo de los Dursley. Sus ojos se llenaron de lágrimas y apretó los puños enojado. Todos los que tenían lechuzas se sintieron inevitablemente mal

Oye, tranquilo ella está bien – le susurro Daphne para calmarlo

— ¡No! ¡NOOO!

Hagrid aceleró y Harry vio cómo los encapuchados mortífagos se dispersaban ante la motocicleta, que arremetía a toda velocidad contra el círculo que habían formado.

¡Hedwig! ¡Hedwig!

La llamada era una punzada en el corazón de Harry y se estremeció cuando la escucho, Daphne tenía una de sus manos sobre su pecho y con la otra apretaba su mano

Vamos Potter solo es una lechuza, consigue otra – dijo Zacharias Smith

Pero aquello fue un error, había tocado uno de los puntos más sensibles de Harry, antes de que nadie pudiera reaccionar e intentar pararlo, Harry se separó de Daphne poniéndose de pie con su varita en la mano, un segundo después el Hufflepuff se retorcía de dolor en el suelo mientras su cuerpo se llenaba de dolorosas pústulas y entre más se retorcía más dolor sentía. El resto de los tejones se alejaron de él, algunos mirando muy mal al chico, sobre todo aquellos que como Harry tenían y amaban a sus lechuzas

¡¿Como se atreve a decir algo así?! – reclamo la profesora Sproud molesta – ¡veinte puntos menos y estará castigado por una semana!

Después de que Ron, Hermione y Daphne se las arreglaran para calmar a Harry, y Pomfrey anulara el maleficio de Harry, Leila pudo seguir leyendo. Pero aquello no hizo más que confirmar que de ahora en adelante Harry no se iba a dejar pisotear por nadie, que iban a tener que pensárselo dos veces antes de molestarlo. McGonagall no se molestó en regañar, quitar puntos o castigar a Harry por lo ocurrido, él porque estaba más claro que el agua

La lechuza, inmóvil y patética como un juguete, yacía al fondo de la jaula. Pero Harry no podía ocuparse de su mascota; en ese momento, su mayor preocupación era la suerte de los demás. Miró hacia atrás y vio un enjambre de personas en movimiento, destellos de luz verde y dos parejas montadas en sendas escobas que se alejaban a toda velocidad, pero no las reconoció.

— ¡Tenemos que dar media vuelta, Hagrid! ¡Tenemos que volver! —gritó por encima del estruendo del motor. Saco su varita mágica y dejó la jaula en el suelo, resistiéndose a creer que la lechuza hubiese muerto—. ¡DA MEDIA VUELTA, HAGRID!

¡NO! – otra ronda de gritos, y esta vez todos miraban a Harry quien con algunas lágrimas los miro desafiante

Si bien Harry sabía que su lechuza estaba sana y salva durmiendo en la lechuceria, no evito que Harry se sintiera muy mal y se prometiera que no dejaría que nada malo le pasara, pero escuchar que cinco de sus amigos estaban en gran peligro primero por hacerse pasar por él, y segundo por estar metidos en una situación donde él era blanco principal, lo hizo sentir una gran impotencia, una que se hizo peor al ver que no podía hacer nada por ellos

— ¡Mi misión es llevarte allí sano y salvo, Harry! —bramó Hagrid, y aceleró aún más.

La mayoría aplaudió las acciones de Hagrid, pero Harry se mantenía firme en sus pensamientos, sus amigos no tenían por qué estar corriendo ese riesgo, no tendrían por qué arriesgarse de esa manera por él, ellos no tenían por qué estar ahí, Voldemort lo quería a el

— ¡Detente! ¡DETENTE! —grito Harry. Pero cuando volvió a mirar atrás, dos chorros de luz verde pasaron rozándole la oreja izquierda: cuatro mortífagos se habían separado del círculo y los perseguían apuntando con sus varitas a la ancha espalda de Hagrid.

¡No te preocupes por él, no le harán ni cosquillas! – dijo Sirius, no era que no le importara Hagrid, pero mientras que la piel de Hagrid era casi impenetrable, Harry si era humano y podía ser herido o asesinado fácilmente

¡En serio Harry!, ¡tienes que aprender a pensar primero en ti mismo!, ¡y no, no es egoísta, es autopreservación! – dijo Tonks

Si, eso ahora lo tengo bastante claro – dijo Harry

El guardabosques hizo un viraje brusco, pero los mortífagos se acercaban peligrosamente; no cesaban de lanzarles maldiciones y Harry tuvo que agacharse para evitarlas. Retorciéndose en el asiento, grito «¡Desmaius!» y su varita despidió un rayo de luz roja que abrió una brecha entre sus cuatro perseguidores, que se separaron para eludir el encantamiento.

¿Qué haces? ¡Sal de ahí! – gritaron Ron y Neville

— ¡Sujétate, Harry! ¡Se van a enterar! —rugió Hagrid, y el muchacho alcanzó a ver como el guardabosques apretaba con un grueso dedo el botón verde situado junto al indicador de la gasolina.

Los que habían nacido y crecido en el mundo mágico, y no sabían nada de autos, motos o su funcionamiento se miraron confundidos

¿Qué es eso? – dijo una estudiante de sexto de Slytherin

Hermione se preparó una de sus explicaciones que normalmente solo generaban más confusión, pero Harry se le adelanto

Es un líquido que hace funcionar los autos – resumió Harry

¿Podría verlo? – dijo el señor Weasley

¡No! – dijeron todos los que sabían de su gusto por las cosas muggles y sabían del peligro de la gasolina

Señor Weasley, la gasolina es peligrosa, no se puede jugar con ella – advirtió Harry de forma educada pero firme

¿Y aun así la usan? – dijo la señora Weasley con alarma, como la mayoría de las veces solo escucho lo ultimo

La gasolina va en un tanque especial debajo del auto, mientras ese tanque no se perfore, no tiene por qué pasar nada – explico Harry haciendo gestos con las manos

¿Qué sabes tú de mecánica? – dijo Hermione. Ahora era ella la confundida y estaba un poco celosa

Me gustan los autos – admitió Harry encogiéndose de hombros

Por el tubo de escape salió una pared, una sólida pared de ladrillo. Harry estiró el cuello y vio cómo la pared se extendía por el cielo. Tres mortífagos viraron a tiempo y la esquivaron, pero el cuarto no tuvo tanta suerte: se perdió de vista y de súbito cayó como una piedra por detrás de la pared, con la escoba hecha añicos.

De forma inconsciente todos hicieron muecas de dolor al escuchar eso

Uno de sus compinches intentó socorrerlo, pero tanto ellos como el muro volador desaparecieron en la oscuridad. Hagrid se inclinó sobre el manillar y volvió a acelerar.

Los otros dos mortífagos seguían lanzando maldiciones asesinas que pasaban rozándole la cabeza a Harry. Este respondió con más hechizos aturdidores: el rojo y el verde chocaban en el aire produciendo una lluvia de chispas multicolores que le recordaron los fuegos artificiales. ¡Y pensar que los muggles que vivían allá abajo no tenían ni idea de lo que estaba pasando!

¿en serio? ¿Te están cazando y tu piensas en eso? – dijo Bill

Harry los muggle no ven los hechizos, para ellos solo estamos moviendo un palo y simulando heridas – dijo Tonks

Harry rodo lo ojos, que iba a saber él lo que veían o no los muggles

— ¡Vamos allá, Harry! ¡Agárrate bien! —-gritó Hagrid, y pulsó otro botón.

Esta vez una gran red salió por el tubo de escape, pero los mortífagos estaban alertas y la esquivaron.

Y el que había reducido la marcha para socorrer a su camarada, surgiendo de pronto de la oscuridad, los había alcanzado ya. De modo que los tres siguieron persiguiendo la motocicleta y lanzando a sus ocupantes una maldición tras otra.

— ¡Esto los detendrá, Harry! ¡Sujétate fuerte! —bramó Hagrid, y el chico vio como apretaba con toda la mano el botón morado.

Con un inconfundible fragor, un chorro de fuego de dragón —blanco y azul— brotó del tubo de escape. El vehículo salió despedido hacia delante como una bala y produjo un ruido de metal desgarrándose.

¡Fuego de dragón! – gritaron los adultos

¡Genial! – dijeron los gemelos y Seamus

Si, genial para alguien que no quiere llamar la atención – dijo Pansy desde su lugar entre los Slytherin, con su habitual sarcasmo

Harry vio cómo los mortífagos se alejaban virando para esquivar la letal estela de llamas, y al mismo tiempo notó que el sidecar oscilaba amenazadoramente: la pieza que lo sujetaba a la motocicleta se había rajado debido a la fuerza de la aceleración.

Bueno talvez… si sea una mala idea usar fuego – dijo Charlie

— ¡No pasa nada, Harry! —gritó el guardabosques, bruscamente inclinado hacia atrás por el repentino incremento de la velocidad. Pero ya no dirigía la motocicleta y el sidecar daba fuertes bandazos a su cola—. ¡Yo lo arreglaré, no te preocupes! —chilló, y del bolsillo de la chaqueta sacó su paraguas rosa con estampado de flores.

¡No! – gritaron todos los que conocían los desastres que Hagrid causaba cada vez que trataba de usar magia

— ¡Hagrid! ¡No! ¡Déjame a mí!

¡REPARO!

Se oyó un estallido ensordecedor y el sidecar se soltó por completo.

Harry salió despedido hacia delante, propulsado por el impulso de la motocicleta, y el sidecar fue perdiendo altura...

Lo siento Harry no debí hacerlo, no debería ser parte de esa misión – dijo Hagrid bajando la cabeza

Oye, la intención es lo que cuenta – dijo Harry para subirle el ánimo, no funciono

¡No habrá tal misión! – rugió la señora Weasley haciendo que los que estaban alrededor pusieran distancia de por medio, casi se la podía comparar con un tigre furioso

Molly, cálmate – dijo el señor Weasley

Desesperado, Harry intentó arreglarlo con su varita y gritó:

¡Wingardium leviosa!

Harry, Ron y Hermione se miraron y sin poder evitarlo se rieron a carcajadas al recordar lo primero que habían hecho juntos, aquella locura que los había unido incondicional e irrevocablemente, para siempre

Todos los miraron, pero solo aquellos que sabían lo ocurrido con el trol sabían porque se reían

¡Eso no es gracioso! – dijo McGonagall, le gustaba verlos reír, pero el asunto todavía la mortificaba

El encantamiento de levitación te ayudara a no convertirte en un panqueque contra el suelo, pero no te da ninguna defensa – dijo Tonks cuando los chicos se calmaron – Cuando mucho te dará unos segundos para pensar en algo y salir de ahí

El sidecar se elevó como si fuera de corcho; Harry no podía dirigirlo, pero al menos no caía. Sin embargo, el chico sólo tuvo ese momento de respiro, porque los mortífagos se les echaron encima de nuevo.

— ¡Ya voy, Harry! —gritó Hagrid desde la oscuridad, pero el muchacho vio que el sidecar comenzaba a perder altura otra vez.

Se agachó cuanto pudo, apuntó a sus tres perseguidores con la varita y gritó:

¡Impedimenta!

Esa si es una defensa, pero volverás a caer – dijo Remus

Si bueno, no me puedo quedar ahí como un pato en un estanque – dijo Harry, eso hizo reír a algunos a pesar de que esa no era una situación para bromear

El embrujo le dio en el pecho al mortífago del medio.

El individuo se quedó suspendido en el aire con los brazos y las piernas extendidos, en una postura ridícula, como si se hubiera empotrado contra una barrera invisible, y uno de sus compinches estuvo a punto de chocar con el...

Buen tiro Harry – dijo Anthony Goldstein

Gracias – dijo Harry

Aunque es una lástima que no cayeran los dos – Susan

Entonces el sidecar se precipitó en picado. Uno de los mortífagos que seguía persiguiéndolos lanzó una maldición que pasó rozando a Harry. El muchacho se agachó bruscamente en el hueco del sidecar y, al hacerlo, se golpeó los dientes contra el canto del asiento.

Todos hicieron una mueca de dolor ante eso, algunos llevándose la mano a la boca

— ¡Ya voy, Harry! ¡Ya voy!

Una mano enorme lo agarró por la espalda de la túnica y lo levantó, sacándolo del sidecar, que continuaba cayendo a plomo. Consiguió coger la mochila y se las ingenió para trepar al asiento de la motocicleta, hasta que se encontró instalado detrás de Hagrid, espalda contra espalda.

Estarás sentado en borde, lo que es malo – dijo Emmeline

No importa, solo que salgan de ahí – dijo la profesora Sproud

Mientras ascendían a toda velocidad, alejándose de los dos mortífagos restantes, Harry escupió sangre, apuntó con su varita al sidecar y gritó:

¡Confringo!

Bien eso los distraerá por unos treinta segundos, suficiente para que salgas de ahí – dijo Bill

Pero Harry tenía una mueca de dolor que nadie pudo entender

El sidecar explotó y Harry sintió una tremenda punzada de dolor por Hedwig, como si le arrancaran las entrañas.

Con eso todos entendieron la mueca de dolor de Harry, quien sintió como el estómago le daba vueltas

El mortífagos más cercano cayó de su escoba y se perdió de vista; su compinche cayó también y se desvaneció.

Dos con un solo hechizo, ¡bien Harry! – dijo Sirius con orgullo

Muy impresionante para alguien que acaba de terminar el sexto curso – acepto Kingsley

¡¿A quién le importa?! ¡Harry no debe estar en medio de eso, sal de ahí ahora! – volvió a rugir la señora Weasley poniéndose de pie

Una vez más su grito asusto e hizo saltar a todos los que estaban cerca, Leila incluso soltó el libro del susto, la señora Weasley estaba roja como un bombillo, pero en sus ojos se veía la preocupación por Harry y sus hijos. Madame Pomfrey se había preparado para eso, había pedido una taza de té y le había puesto unas gotas y poción tranquilizante, pero la señora Weasley estaba tan alterada que derramo más de lo que bebió

Molly solo estamos leyendo el futuro, con un poco de suerte no pasara nada – le decía su marido tratando que calmarla

— ¡Lo siento, Harry, lo siento! —Gimió Hagrid—. No debí intentar repararlo yo mismo... Ahí no tienes sitio...

— ¡No pasa nada! ¡Sigue volando! —le gritó Harry al ver que otros dos mortífagos surgían de la oscuridad y se les aproximaban.

Hagrid viraba hacia uno y otro lado, zigzagueando, mientras las maldiciones volvían a destellar en el espacio que los separaba de sus perseguidores. Harry comprendió que Hagrid no se atrevía a apretar el botón del fuego de dragón por temor a que él resbalara del asiento, de modo que no cesó de lanzar un hechizo aturdidor tras otro contra los mortífagos, pero a duras penas lograba repelerlos. Entonces les arrojó otro embrujo bloqueador. El mortífago más cercano viró para zafarse y le resbaló la capucha. Al iluminarlo la luz roja del siguiente hechizo aturdidor, Harry distinguió la cara extrañamente inexpresiva de Stanley Shunpike, Stan.

¿El cobrador del autobús noctambulo? – dijo uno de los aurores

¿Qué hará ese perdedor ahí? – dijo Charlie

¿Qué no está claro? El tipo es un mortifago – dijo Ron

Nah, yo coincidí con él, era de Hufflepuff. Pero era del grupo que alimenta la creencia de que los de Hufflepuff, son todos unos inútiles – dijo Charlie antes de mirar a los mencionados – sin ofender a los que no lo son

Maleficio Imperio, posiblemente – dijo Tonks que también coincidió con el

Aun así, se lo investigara – apunto Amelia Bones, a lo que los aurores asintieron

¡Expelliarmus! —bramó Harry.

¡No! ¿Que? – dijeron todos los adultos

Tú te quieres morir – dijo Remus – ¿Cómo se te ocurre usar eso?

Es solo un desarme – dijo Harry sin entender el alboroto

Harry, esa no es la clase de situación para hacer del héroe, te están cazando – dijo Remus

Lupin yo no voy a matar a nadie, eso se lo dejo a otro – dijo Harry

No, no estoy diciendo que mates, pero un aturdidor te beneficiaria más que eso – dijo Remus

Me funciono una vez – dijo Harry

Con Voldemort, y una docenas de mortifagos te vio hacerlo – dijo Remus

¿Cuál es el punto? – dijo Harry

No puedes engañar a la misma audiencia dos veces con el mismo truco, eso hará que todos asuman que es tu hechizo de preferencia, serás predecible y por tanto vulnerable – dijo Remus

Harry lo pensó un segundo

Tienes razón, fue una estupidez – acordó Harry antes de pedirle a Leila que siguiera

— ¡Es él! ¡Es él! ¡Es el auténtico!

Y ya te marcaron – dijo Remus – no puedes permitir que eso pase, necesitas variedad

Tendré que conseguir otros libros – dijo Harry

Hermione levanto la cabeza con los ojos brillantes ante la idea de ir a comprar más libros

El grito del mortífago encapuchado llegó a oídos del muchacho pese al rugido de la motocicleta. Al cabo de un instante, ambos perseguidores se habían quedado atrás y perdido de vista.

— ¿Qué ha pasado? —Preguntó Hagrid—. ¿Dónde se han metido?

— ¡No lo sé!

Pero Harry estaba asustado: el mortífago encapuchado había gritado 'es el auténtico'; ¿cómo lo había descubierto? Miró alrededor escudriñando el oscuro cielo, aparentemente vacío, y tuvo miedo. ¿Dónde se habían metido los mortífagos?

¡No lo pienses, solo sal de ahí! – dijeron varios estudiantes de distintos cursos

Se dio la vuelta en el asiento, se colocó mirando al frente y se sujetó a la espalda de Hagrid.

— ¡Suelta el fuego de dragón otra vez, Hagrid! ¡Larguémonos de aquí!

¡No! – salto la señora Weasley otra vez

¿En serio? Nos acaba de romper los oídos gritando que salga de ahí, y ahora no quiere que lo haga – dijo Sirius con ironía – ¡Arthur no entiendo a tu esposa!

Molly… puede que sea lo único que lo saque rápido de ahí – dijo el señor Weasley

Le va a dar algo para cuando termine el capítulo – murmuro Ginny a los que sus hermanos que estaban muy cerca de ella asintieron

— ¡Agárrate fuerte, chico!

Volvió a oírse un rugido ensordecedor y Harry resbaló hacia atrás en el poco trozo de asiento que le quedaba. Hagrid también salió despedido hacia atrás y aplastó a su pasajero, aunque se sujetó por los pelos al manillar.

— ¡Me parece que los hemos despistado, Harry! ¡Lo hemos conseguido! —gritó el guardabosques.

¡ALERTA PERMANENTE HAGRID! – grito esta vez Moody asustando a todos – no puedes tomártelo tan a la ligera, aun estarán asechando

¿PERO QUE TIENE TODO EL MUNDO QUE NO DEJAN DE GRITAR? – grito Sirius – ¡DEJEN DE GRITAR ES SOLO UN LIBRO!

¡SIRIUS, TU ERES EL QUE ESTÁ GRITANDO AHORA! – dijo Lupin alzando la voz

¡NO ME GRITES POR GRITARLES POR GRITAR!

¡NO ME GRITES POR GRITARTE POR GRITARLES POR GRITAR!

¡Basta ya, dejen de gritar los dos! – intervino McGonagall y ambos cerraron la boca – pero el señor Black tiene razón, es solo un libro contando algo que no ha pasado, así que no hay necesidad de alterarse tanto

Nadie le replico y Leila pudo seguir

Pero Harry no estaba tan convencido. Presa del miedo, siguió mirando a derecha e izquierda en busca de perseguidores, pues sabía que volverían. ¿Por qué se habían retirado? Uno de ellos todavía conservaba su varita. 'Es el, es el auténtico', habían gritado después de que intentara desarmar a Stan.

— ¡Ya estamos llegando, Harry! ¡Casi lo hemos logrado! —exclamó Hagrid.

El muchacho notó que la motocicleta descendía un poco, aunque las luces que se distinguían abajo todavía eran como estrellas remotas.

De repente, la cicatriz de la frente comenzó a arderle como si fuera fuego.

¡NO! – gritaron Ron y Hermione sabiendo muy bien lo que eso significaba

¿La cicatriz? ¿Cómo te puede arder la cicatriz? – dijo Daphne

Es… complicado – dijo Harry arrugando la nariz

Creo que puedo entenderlo – dijo Daphne

Solo diré… que el ataque dejo más secuelas que esa cicatriz – dijo Harry mirándola a los ojos – te lo explicare después

O puedes hacerlo ahora – dijo Seamus, Harry lo ignoro

En ese momento aparecieron dos mortífagos, uno a cada lado de la motocicleta, y dos maldiciones asesinas lanzadas desde atrás pasaron rozándolo.

Varias personas se quedaron sin aliento con eso. Umbridge lo lamento

Y entonces lo vio: Voldemort volaba como el humo en el viento, sin escoba ni Thestral que lo sostuviera; su rostro de serpiente destacaba en la oscuridad y sus blancos dedos volvían a levantar la varita...

¿Eso es posible? – dijo Neville

Es una habilidad rara y mayormente hereditaria, pero si – dijo Flitwick

Genial, ahora puede volar – dijo Harry con sarcasmo – ¿hay algo que no pueda hacer?

Morir y matarte – dijo Pansy

Gracias Parkinson – dijo Harry

Hagrid soltó un chillido de pánico y lanzó la motocicleta en un descenso en picado. Agarrándose con todas sus fuerzas, Harry arrojó hechizos aturdidores a diestro y siniestro. Vio pasar a alguien volando por su lado y comprendió que había alcanzado a uno, pero entonces oyó un fuerte golpe y observó que salían chispas del motor. La motocicleta comenzó a caer trenzando una espiral, fuera de control...

Si no haces algo te llamaremos Harry panqueque Potter – dijo Fred

Fred, solo tengo una varita – replico Harry

Los mortífagos continuaban lanzándoles chorros de luz verde. Harry no tenía ni idea de dónde era arriba y dónde abajo; seguía ardiéndole la cicatriz y suponía que moriría en cualquier momento. Un encapuchado montado en una escoba llego a escasos palmos de él, levantó un brazo y...

— ¡NO!

Con un grito de furia, Hagrid soltó el manillar y se abalanzó sobre el encapuchado. Harry, horrorizado, vio que el guardabosque y el mortífago caían y se perdían de vista, porque el peso de ambos era excesivo para la escoba...

¡No! – gritaron los estudiantes cercanos a Hagrid

Tranquilos, cuando mucho sufrirá una contusión – dijo madame Pomfrey

¿Desde esa altura?, cualquiera que sea – dijo Hermione

Si señorita Granger, los semigigantes cuentan con una gran resistencia física – dijo madame Pomfrey

Mientras se sujetaba con las rodillas a la motocicleta, que seguía cayendo, oyó gritar a Voldemort:

— ¡Ya es mío!

Todo había terminado. Harry ya no veía ni percibía donde estaba su enemigo, pero distinguió como otro mortífago se apartaba y oyó:

¡Avada...!

¡No! – grito la señora Weasley

Pero eso fue más de lo que pudo soportar y se desmayó en los brazos de su marido

¡Mama, mama! – gritaron seis de sus hijos yendo con ella, incluso Percy se estiro un poco en su asiento

Madame Pomfrey se acercó rápidamente y la hizo volver en sí, muy pálida se quedó sentada siendo consolada por su marido

A varios asientos de distancia Harry acariciaba la espalda de Daphne quien se aferrada a su cintura

El dolor de la cicatriz obligó a Harry a cerrar los ojos, y entonces su varita actuó por sí sola. Percibió que ésta tiraba de su mano, como si fuera un potente imán; vislumbró una llamarada de fuego dorado a través de los entrecerrados parpados y oyó un estruendo y un chillido de rabia.

El mortífago que quedaba gritó y Voldemort chilló: '¡No!'

Las miradas de confusión llenaron el comedor, nadie entendía eso

¿Que fue eso? – dijo Scrimgeur

No lo sé – dijo Dumbledore tratando de dar con una posible respuesta sin conseguirlo

En ese momento el muchacho se dio cuenta de que tenía la nariz casi pegada al botón del fuego de dragón: lo apretó con una mano y la motocicleta volvió a lanzar llamas hacia atrás y se precipito derecha hacia el suelo.

— ¡Hagrid! —chilló Harry sujetándose desesperadamente—. ¡Hagrid!¡Accio Hagrid!

No, no hagas eso, Hagrid es enorme, lo único que lograras será acelerar tu caída – dijo Charlie

Ya sabíamos que Harry es medio suicida – dijo George

Pero alejarse rápido de ahí, suena bien para mí – termino Fred

Muy graciosos – dijo Harry

La motocicleta aceleró aún más, atraída por la fuerza de la gravedad. Con la cara a la altura del manillar, Harry solo veía luces lejanas que se acercaban más y más. Iba a estrellarse y no podría evitarlo. Oyó otro grito a sus espaldas...

— ¡Tu varita, Selwyn! ¡Dame tu varita!

Tonks anoto el nombre en su pergamino, trataría de ir por todos esos mortifagos ella misma

Sintió la presencia de Voldemort antes de verlo. Miró de refilón, vio los encarnados ojos de su enemigo y tuvo la certeza de que eso sería lo último que vería: a Voldemort preparándose para lanzarle otra maldición...

Pero de pronto éste se desvaneció.

¿Así nada más? – dijo Fleur

No suena a algo que el haría – dijo Tonks

Talvez ya están dentro de la protección, es lo único que lo explicaría – dijo Emmeline con lo que muchos concordaron

Harry miró hacia abajo y vio a Hagrid tumbado en el suelo con los brazos y las piernas extendidos. El muchacho tiró con todas sus fuerzas del manillar para no chocar contra él y buscó a tientas el freno, pero se estrelló en una ciénaga con un estruendo desgarrador, haciendo temblar el suelo.

Una vez más todos hicieron gestos de dolor. En el escenario Leila cerro el libro dando a entender que ya había acabado

Bien, creo que podemos leer tres capítulos más, y terminar con la lectura por hoy – dijo Dumbledore

No todos estaban de acuerdo con parar, pero debían reconocer que les hacía falta un buen descanso