Juguete Sexual

Es solo por diversión.

No sé cuántas veces me había dicho lo mismo, o desde cuando aquel pensamiento comenzó a rondar por mi cabeza. Aun no entiendo cuando las personas que encontraba en mi cama cada mañana habían pasado a ser caras extrañas sin rostro o nombre.

Lo cierto, era que, yo quería ser tocada, me divertía cada noche en el acto, pero no era suficiente.

Aunque sonara un poco raro, quería ser amada, y quería ser tocada.

Cada noche éramos el uno para el otro, pero apenas el sol salía por la mañana, aquel bello hechizo que nos hacía almas gemelas por una noche, se rompía, y cada uno seguía su camino.

El primer rostro que recuerdo es el de Ahri, sonriente en la mañana.

-Hola-

-Hola-

- ¿Pasa algo? - mi tono de voz me delato, no era extraño para mi despertar junto a alguien, pero que aquella persona pareciera feliz de verme y no incomoda o en una carrera por abandonar la habitación sin dudad era un cambio.

-No… yo, lo siento, creo que aún no me despierto del todo-

-Talvez pueda ayudar- Ahri salto de la cama y se alejó, después grito desde lejos- ¿Tienes huevos? -

- ¡Si! – me incorpore, aun no lograba asimilar lo que ocurría.

Me levante de la cama y me puse mi ropa interior, después, camine a la cocina.

Ahri estaba allí, con un suéter blanco como única prenda, cubriendo lo suficiente para disimular la desnudez.

Ahri volteo con un plato con huevos revueltos, y los coloco sobre la pequeña mesa que poseía la cocina compacta.

-Gracias- un beso.

-De nada-

Esa sonrisa me embriagaba, no podía evitar sonreír viéndola tan contenta, se volvió a la estufa para llenar otro plato y tomar asiento en la mesita para dos.

Comimos en silencio. Y después pasamos el día juntas, paseando en los parques cercanos y charlando.

Después cuando la noche llego, volvimos al departamento.

A la mañana siguiente, aquellas palabras aun resonaban en mi cabeza.

"Te amo"

Ahri había pronunciado aquellas palabras entre jadeos de placer, y mi mente aun no lograba ponerse de acuerdo.

Una parte de mí, deseaba que aquellas palabras significaran algo, pero incluso yo sabía que uno no puede amar a alguien de la noche a la mañana. Mi lado realista estaba convencido que aquello había sido resultado del sexo.

Estaba aterrada.

Mi mente trajo de vuelto aquellas relaciones que parecían llenas de amor y resultaron ser mentiras, terminando como un juguete desechable que la gente usaba para después tirarlo a la basura después que les aburría o encontraban uno nuevo, lo que más me dolía, era que fingían amarme, cuando yo entregaba todo y ellos solo jugaban conmigo.

Cuando finalmente me incorporé, en lugar de una chica de rubios cabellos, encontré una nota sobre una almohada.

"Ven a verme "

La dirección al reverso me era conocida, así que decidí asistir.

Me vestí con mi falda favorita y el top de mangas largas, tomé unos lentes de sol, mi bolso y pedí un taxi.

Al estacionarnos frente al estudio, supe lo que hacía Ahri para vivir, el pequeño estudio de grabación, tenía en su vitrina frontal, varios discos, entre ellos, el nombre de Ahri se repetía 3 veces.

Viviendo en L.A. no me extrañaba compartir carrera con Ahri, lo que, si me intrigo, era que case de música seria de su agrado.

Los 3 segundos que vacile para tomar la perilla de la puerta, hacerla girar y empujarla me parecieron eternos.

Ya dentro, identificaba aquel olor a estudio concurrido, cigarrillo viniendo de varios cuartos privados, el olor a sudor de gente que había rentado una cabina por 24 horas y no tenían tiempo para salir a ducharse, y, por último, aquel característico sonido de instrumentos musicales, tratando de encontrar el tono perfecto antes de entrar a las cabinas de grabación.

-Buenos días, ¿Puedo ayudarla? - la recepcionista, una mujer mayor, mantenía una sonrisa amigable, a la vez que mantenía la vista en una computadora, llena de hojas de cálculos con nombres, fechas y horarios.

-Sí, estoy buscando a Ahri-

-Un segundo- la mujer tecleo rápidamente en su teclado para después regresarme una mirada amistosa- Cabina 5, por el pasillo, a mano derecha-

-Gracias-

-Por nada-

Caminé y di la vuelta como me había dicho la recepcionista, la cabina 5 apareció al final del corredor, con un numero chapado que se encontraba deslavado por el tiempo.

Toque dos veces, a los pocos segundos escuche un "Está abierto" y entre a la cabina.

-Hola-

- ¡Viniste! –

Cuando Ahri se lanzó sobre mí para darme un beso, me quedo claro que ella era una persona muy cariñosa.

-Claro que vine, me pediste que viniera ¿Recuerdas? - mi sonrisa me delataba otra vez.

-Ven escucha esto- me jalo del brazo y me acerco a una consola de sonido.

Estaba tan concentrada en Ahri, que no note al chico con audífonos que miraba atento una pista de sonido en una pequeña computadora.

-Hola, soy Evelynn-

-Yasuo, un placer-

-Muéstrale lo que grabamos-

El chico presiono la barra espaciadora, y la pista comenzó a sonar.

- ¿I Wanna Be Yours? –

-Es un cover en el que he estado trabajando, las letras, no son lo mío-

Asentí, comprendía aquello, mientras tanto la voz de Ahri resonaba en el estudio, hipnotizándome.

De vuelta en el apartamento, la voz de Ahri, ahora sonaba suavemente en el estéreo de mi casa.

-Me encanta tu voz-

-Gracias, Eve-

No recordaba la última vez que alguien me había llamado de esa manera, me gustaba, cuando las palabras venían de la chica rubia acurrucada conmigo en el sillón.

-Eve, ¿Te puedo preguntar algo? -

-Pregunta-

- ¿Me romperás el corazón? - ahora me sentía confundida – Sabes, me han herido mucho, pero cuando hablamos la otra noche, el hecho de que te presentaras en el estudio, me hacen sentir que esto puede ser algo más, yo, solo quería saber si puedo dar todo de mí y que signifique algo verdadero-

En cuanto las palabras se detuvieron, sentí la necesidad de besar sus labios, así que me abalancé sobre ella juntando nuestros labios.

-Espera Eve-

-Ahri, no te preocupes, daré todo de mi- ella asintió para proseguir con el beso.

Xxx

-Y así fue, más o menos, como comencé a salir con Ahri-

-Ya veo, ¿Y que paso con las demás? - Seraphine se encontraba desnuda en la cama, con Akali roncando a sus espaldas.

-Akali, llego un día al estudio, escucho lo que Ahri y yo estábamos componiendo y se unió al equipo, con el tiempo, y después de hablarlo, comenzamos a salir las 3 juntas-

- ¿Y Kai'Sa? -

-Kai'Sa era la coreógrafa que contratamos, se quedó con el grupo mucho tiempo y paso lo inevitable- Seraphine tenía una mirada tan llena de inocencia que me hacia sonreír- ¿Cómo es que todavía tienes tanta energía? Normalmente las chicas se quedan dormidas después de la 4ta ronda-

-Soy una luchadora- Seraphine puso una cara ruda que no pudo mantener por más de 3 segundos.

-Ya veo, ¿Y a la luchadora le interesa una 5ta ronda? – Seraphine fingió pensarlo, para después darme un beso lleno de pasión.

-La luchadora dice que está bien-

Nos besamos divertidas, para proseguir con la 5ta ronda de la noche, sin duda amaba a todas las integrantes del grupo, por primera vez sentía que me encontraba junto a personas que de verdad me amaban y entregaban todo de sí mismas.

En resumen, al fin me tocaban y me amaban como yo quería. Y no podía ser más feliz.