Disclaimer: Los personajes de esta serie de Drabbles les pertenecen a la Mangaka Rumiko Takahashi, en cambio la trama salió exclusivamente de mi mente loca e inspirativa. No se aceptan copias/plagio del mismo.
Fanfic participe del Kinktober 2020
Advertencia: Este drabble es la continuación de Chocolate y Preservativo.
En el piso
—¿Qué demonios estás haciendo? — soltó al ser tomada de golpe entre sus brazos. —Te estoy hablando, respóndeme.
—¡Deja de fastidiar! — respondió bruscamente.
Dio unos últimos saltos antes de internarse en una cabaña desolada. El interior apenas era iluminado por la luna en lo alto del cielo y las maderas rechinaban con cada paso descalzo que el hanyou daba.
La deposito sobre el suelo y la joven del futuro comenzó a inspeccionar, con la vista atenta, el lugar a su alrededor. Aquella cabaña no parecía ser tan añeja como aparentaba. Inmediatamente supuso que una familia la desalojó hace unas semanas por algún motivo desconocido.
Volvió a posar sus ojos interrogantes en aquel albino que denotaba timidez, con un leve tono rojizo en sus mejillas. Al parecer toda la impulsividad había desaparecido de su cuerpo.
—¿Por qué estamos aquí, Inuyasha? — preguntó pacíficamente.
—Yo... — comenzó su tartamudeo. —Quería estar a solas contigo, sin interrupciones de por medio.
Ladeó su rostro, apartando sus miradas conectadas. Seguramente la vergüenza florecía en el brillo de sus ojos y se odió por ello.
¿Cómo era posible que aquella determinación se desvaneció de su actitud?
Por suerte, Kagome logró comprender a la perfección su confesión y no tardó el agarrar su mentón y elevarlo hacia su mirada jovial. Acortó los centímetros que los distanciaba y unió sus labios con los masculinos.
Aquella actitud decidida de la joven lo tomó desprevenido, pero no opuso resistencia, dejándose llevar por tercera vez
Aquí no había familias ni amigos que los interrumpieran. Solo dos cuerpos deseosos de concluir un acto con ferocidad acumulada.
Ambos se dejaron guiar por las sensaciones nacientes que aquel beso les provocó. Inuyasha no tardó en comenzar un camino lento hasta que el cuerpo de la joven chocó bruscamente contra la pared de madera.
Sus lenguas se mezclaron en sus cavidades, recorriendo sus paladares y otros rincones ocultos para el ojo humano. Entrelazaron sus cuerpos y los suspiros comenzaron a desprenderse de sus gargantas, cada vez que requerían del oxígeno vital.
Inuyasha guio sus manos hacia aquellos pechos que sobresalían en demasía sobre la camisa escolar y los apretó indecentemente al mismo tiempo que su boca se perdía en el cuello de ella.
Kagome suspiró su nombre en deseo y entrecerró sus ojos buscando concentrarse con esmero en las extremidades del albino. Sus manos no dejaban de recorrer cada espacio de sus senos, sin lograr abarcarlos por completo y estos reaccionaban con gusto inflamando sus pezones.
Aquella prenda blanca desapareció en un santiamén del cuerpo femenino y las manos grandes de Inuyasha volvieron a internarse en sus montes de carnes. Esta vez, descorrió la tela estorbosa que impedía ver sus pechos y con sus dedos apretó sus pezones erectos.
—Inu... yasha — su nombre entrecortado endurecía más su miembro.
Sin esperar más, metió a su boca aquellas puntitas rozadas y jugueteó con ellas. Alternó la succión y el roce con sus labios, tomando la precaución de no tocarlos con sus colmillos filosos.
Kagome se sentía cohibida ante tantas sensaciones mezcladas, expresando su gusto con voz debilitada y ronca. Su mano se enredó en las raíces plateadas, acercándolo aún más a su cuerpo candente mientras la otra emprendía camino hacia la excitación sobresaliente del hanyou.
Solo bastó un roce para alterar a la bestia encima suyo. Inuyasha tomó sus glúteos, provocando que ella se enredara a sus caderas, y la sometió bajo sus movimientos frenéticos.
Las embestidas eran energéticas, disfrutando del roce directo entre los pliegues húmedos de Kagome y el duro falo escondido en su pantalón. Ella lo apretó aún más a su cuerpo y rasguñó la tela roja de su espalda con sus débiles uñas.
—Kagome... ya no puedo contenerme, te necesito — sus jadeos retumbaban en el oído femenino.
—Tómame, Inuyasha — declaró con ojos cristalinos de placer. —Hazme tuya.
El susodicho bramó su sentir y se separó de la pared de madera, sin dejar de tomar el esbelto trasero de la joven. No esperó más y se sentó intrépidamente sobre el frío suelo, amortiguando el peso de ambos cuerpos sobre sus piernas musculosas.
Kagome se encargó de despojar las pocas prendas que cubrían el pecho masculino mientras besaba con frenesís los labios del albino. Luego desvió su húmeda boca hacia su cuello y pectorales depositando besos febriles como marcas imborrables.
Inuyasha comenzó a deshacer el nudo de su pantalón y lo bajó hasta sus rodillas, dejando en libertad su erecto y rojo miembro, adornado con vellos plateados a su alrededor. La joven se encontraba concentrada en su fornido pecho que no impuso resistencia cuando deslizó sus bragas y falda verde de sus piernas.
La volvió a sentar a horcajadas de él y palpó los pliegues femeninos comprobando la excitación femenina. Cuidando sus garras, recorrió todo el perímetro oculto de su intimidad ganándose gemidos sofocados sobre su rostro.
—Ya estás lista — anunció delirantemente.
Tomó sus caderas y sumergió su dureza dentro del cálido interior de Kagome. Ambos se quejaron por la sensibilidad del tacto y de la primera vez, dejaron que sus cuerpos se acostumbraran a la intrusión de sus sexos para luego comenzar embestidas sutiles.
La noche comenzó a llenarse de gemidos y nombres entrecortados, dejándose llevar por la pasión y la ferocidad de sus placeres. Kagome tomaba el mando desde su posición, contoneado sus caderas circularmente sobre el falo del albino.
—Inu.. yasha, yo... ahh... — jadeó al mismo tiempo que aumentaba el ritmo de la penetración.
—Mía.
La joven cabalgó con más intensidad, afirmándose sobre los hombros robustos e Inuyasha apresó sus caderas violentamente contra las suyas, exigiendo un nuevo ritmo ante su necesidad. Sus sexos se rozaban y los gemidos pronto se convirtieron en gritos de placer.
La primera en llegar al orgasmo fue Kagome, quien arqueó sus pechos a más no poder sintiendo los espasmos desbordarla. Inuyasha la siguió segundos después, derramándose en su interior y gruñendo ante la liberación de aquella sensación indescriptible.
Minutos después, ambos cuerpos yacieron recostados y satisfechos del acto carnal sobre el haori rojo.
«La tercera era la vencida»
Fin
Palabras: 999
Notas de autor: Perdonen la demora, justo me salió un imprevisto y no pude actualizar en el horario correspondiente.
Ya estamos a mitad de octubre, lo cual significa que estamos a mitad del reto. Aún no me creo que siga en pie, les juro que varias veces quise no seguir con esto (incluso lo sigo pensando) porque siento que mis drabbles son una mierda a comparación de mis otras colegas. Siento que estoy a un nivel demasiado inferior a ellas y eso me cuesta muchas lagrimas y un peso sobre los hombros.
Creo que si sigo en esto es gracias a ustedes y todo el amor que le dan a cada drabble. Por eso, siempre les agradezco por todo lo que hacen, a pesar de ser poquitos quienes demuestran apoyo, lo valoro demasiado.
Espero que este capitulo haya sido de su agrado y placer, no me convence del todo por lo abrupto que terminó, pero es lo que salió.
- Serena tsukino chiba: Créeme que Inu cumplirá con la venganza y una muy deliciosa. Ya lo veras 7u7
- RosasRojas: A mí también me dio mucha pena nuestro Inu, pero esperemos que Kagome lo consuele muy bien, si no vamos nosotras a hacerlo xD. Gracias por tomarte el tiempo de leer esto, me alegra ver que lo disfrutes tanto como yo disfruto leyendo los tuyos, bella.
- I'm Iseul: ¡Belleza! Me da gusto volver a leer tus reviews, son mi mayor medicina cuando me agarra la inseguridad. Ya vas a ver que todo tendrá un final feliz, nuestro Inu se lo merece más que nadie.
- Genesis: Créeme que sí, eso les pasa por ser muy calentones JAJAJAJA
- Dav herreras: La adrenalina de lo prohibido es la chispa que los enciende :0
- Nayen: Me alegra ver que te haya gustado, linda. Espero que los siguientes también sean de tu agrado.
¡Nos leemos mañana! Esta vez sí traeré Avión, un AU no viene mal después de ver el lado savage de nuestro hanyou :3
¡Los quiero y disfruten el capitulo 3 de Yashahime!
