Disclaimer: Los personajes de esta serie de Drabbles les pertenecen a la Mangaka Rumiko Takahashi, en cambio la trama salió exclusivamente de mi mente loca e inspirativa. No se aceptan copias/plagio del mismo.

Fanfic participe del Kinktober 2020

Advertencia: Este drabble es la continuación de Juguete.


Almohada Sí/No


No entendía el enojo perduro de la colegiala. Ignoraba sus mensajes de textos y llamadas, incluso no hacía el ritual de provocación que siempre anhelaba ver en clase. Se mostraba seria y él creía saber la razón. Le fastidiaba saber que ella se enfadó por aquel suceso en clases, pues desde ese momento algo se quebró.

Si sabía que aquello provocaría tal situación en ellos, nunca le hubiese jugado dicha broma. Se sentía culpable, pero a la vez indignado por su actitud infantil.

—No sé de qué se queja si lo disfrutó — exclamó resignado.

Estacionó su auto en el lugar indicado para luego comenzar camino hacia su departamento. En su mano llevaba el maletín lleno de exámenes de su último curso. Estaba tan exhausto que dejaría la corrección de los mismos para el fin de semana.

Apenas colocó la llave en la cerradura del departamento, tuvo un presentimiento. Su corazón se aceleró incluso cuando vio, en la entrada del lugar, un par de zapatos pequeños y conocidos.

Cerró la puerta y descalzó sus pies, luego dejó su maletín de forma rápida sobre un mueble y comenzó la búsqueda por la fémina. Recorrió la cocina, el living y el baño, sin hallar resultados. El único lugar faltante era la habitación que muchas veces compartían.

Recordaba la cantidad de excusas que Kagome le mencionó a su madre para poder dormir juntos en su departamento. Bueno, más que dormir se la pasaban despiertos, entreteniéndose con sus cuerpos mediante caricias, besos y un éxtasis prolongado.

De pronto, una ola de calor comenzaba a yacer en su cuerpo. Los chispazos de placer se intensificaron ante la expectativa de encontrarla desnuda entre sus sábanas.

Al entrar a la habitación, todo su entusiasmo cayó de inmediato. No halló rastros de la presencia de la colegiala, ni siquiera un indicio de que estuviera escondida. Recorrió con su mirada dorada todo el perímetro, todo parecía normal salvo por un pequeño detalle.

En su amplia cama adornada con un acolchado oscuro, resaltaba un objeto blanco. Dos letras en rojo formando un monosílabo afirmativo y algunos corazones del mismo tono determinaban lo que tanto deseó.

Recordaba no haberlo movido de lugar cuando acomodó esa mañana la cama. Incluso dejó que la almohada marcara el "No" en negro, amargado de aquel malentendido que ocurrió con su chica.

Se acercó a la cama y tocó con delicadeza el relieve y textura de las letras. Su garganta se secó y la incógnita reapareció ¿Dónde se encontraba Kagome?

Como si su mente la hubiese invocado, Kagome emergió desde su closet vestida endemoniadamente sexy. Aquella prenda de encaje rojo resaltaba su cremosa piel y la delicadeza de sus movimientos. Su cabello encontraba amarrado en una coleta alta dejando que, pequeños mechones y su flequillo, remarcaran su rostro perverso.

Se acercó sigilosamente y en cuestión de segundos amarró sus manos con una corbata azul petróleo que robó de su closet. Lo guio hasta su cama para dejarlo extendido en el mullido colchón.

—Apenas llegó a mi hogar y me encarcelan en mi cama. Lo mínimo que espero es un beso de bienvenida — bufó fingiendo enojo. Ella rápidamente acercó su rostro a centímetros del suyo y río por la desesperación que él mostraba.

—Esto será el castigo que mereces por humillarme en clases — se excusó apartando su rostro cuando Inuyasha casi le roba un beso.

—Pero si lo has disfrutado...

—Silencio esclavo — sus dedos acallaron sus palabras. —Hoy me verás gozar sin poner una mano encima de mi cuerpo.

—Pero...

—Nada de peros. Tú disfrutaste de aquella tortura y ahora yo disfrutaré de tu frustración — informó con determinación.

De forma lenta, comenzó a desnudar el torso masculino. Los botones iban cediendo uno por uno hasta llenar en descubierto su piel bronceada y caliente. Kagome soltó un suspiro al delinear los músculos de sus pechos y abdomen. Definitivamente, las idas al gimnasio en las mañanas le venían increíble. Su tacto fue suave y detallado, llenándose de su calidez.

La respiración del albino incrementó su ritmo y su pecho se manifestó ante ello. Sus manos no dejaban de recorrer su piel expuesta y su deseo por hundirse en su cuerpo hervía en sus venas. Anhelaba que su mano siguiera camino abajo y le dedicara la suficiente atención a su fuerte erección. Realmente necesitaba de ese tacto luego de tantos días alejado de ella.

Kagome abandonó su torso y se arrodilló frente suyo, exigiéndole que prestara atención a sus siguientes movimientos. Ella comenzó un camino desde el inicio de sus pechos hasta lo profundo de su intimidad. Apretó con delirio sus pechos y se arqueó sintiendo sus pezones endurecerse, imaginando que Inuyasha era quien la tocara.

Luego volvió a bajar por su vientre plano hasta introducir sus dedos en las bragas de encaje. Recorrió sus húmedos pliegues y jugueteó con su duro clítoris.

Aquello pareció captar la suficiente atención de su profesor pues se notó su cambio en su respiración y el brillo de sus ojos. Ahora ardían en deseo y ella sabía que su tortura estaba dando buenos resultados. Decidió seguir con su plan y friccionó con más intensidad, incrementando la velocidad de sus yemas. Los fluidos facilitaron el desplazamiento y pronto comenzaba a perder el control de la situación.

Le excitaba masturbarse pues ella conocía sus puntos erógenos, pero más le fascinaba que Inuyasha la observara perdida en un placer que no podía otorgarle.

—¡Joder, Kagome! — exclamó sin dejar de detallar sus expresiones. Sus manos hormigueaban por desear ser él quien la tocara indecentemente.

—¡Ahhh...! — jadeó al acelerar más el ritmo.

Su pelvis se movió sobre sus dedos, buscando llegar a la cima del clímax. El calor se volvió insoportable y el sudor hizo su aparición cuando todo el cúmulo de sensaciones explotó en un orgasmo.

Arqueó aún más su espalda y no acalló los gritos de placer. Los espasmos recorrieron sus terminaciones nerviosas y se sintió satisfecha al ver la cara desencajada de Inuyasha.

Su agitación era notoria y creyó detallar la dureza dentro de sus pantalones aún más grande. Al parecer alguien disfrutó verla azotada por el placer.

Se acercó hacia él y llevó sus dedos a sus labios. Inuyasha los lamió con gusto y sus ojos demostraron nuevamente la llama del deseo. La colegiala desamarró sus manos y su cuerpo se estampilló contra el colchón. De pronto, el cuerpo del albino cubrió el suyo y con sus manos retomó el placer perdido.

—Basta de torturas — besó con desenfreno sus labios. —Ahora gozaremos los dos.

Y ella no puso objeción alguna. Dejó que la desnudara y le dedicara atención con besos salvajes y caricias ardientes.

Fin

Palabras: 1098


Notas de autor: ¡Hello mis bellos lectores! Lamento haber tardado tanto en actualizar, pero no podía hacerlo si FF funcionaba mal. A muchos seguro no les llegó la notificación de mis últimos drabbles o no podían comentar. Incluso no se podía visualizar el drabble ;-;

Yo me prometí esperar el tiempo necesario hasta que volviera a funcionar como antes. Este reto lo comencé con ustedes y lo finalizaré con ustedes. Espero traerles pronto el ultimo drabble, ya entré en mis semanas de parciales y debo dedicarle tiempo a la facultad. También se atrasó la publicación de un fanfic que quiero escribir con muchas ansias :c

Volviendo a lo importante ¿Qué les parecio? ¿Fue una venganza justa? Les comento que la temática profesor/alumna estará en uno de mis próximos fanfics. Siempre desee escribirla y ahora que sé que a muchas personas les gusta, me animaré a publicarla.

Gracias como siempre a todos los que leyeron y comentaron los últimos drabbles. Espero que puedan leer este y el ultimo que queda-

-Elyk91: Me alegro de que te haya gustado, bella. Quise dejarlo para dicha ocasión. Yo tampoco quiero que el reto acabe, pero no será una despedida. Pronto comenzaré con nuevos fanfics :D

-I'm Iseul: ¡Belleza! Yo también los extrañé. Por fin se solucionó el problema de FF, espero que perdure así podemos seguir publicando nuestras historias :3

-Zio Takumi: ¡Beibi! No sabes cuando te extrañé por acá. Me alegra saber que volviste a actualizar, así podremos finalizar el reto como corresponde. Como siempre apreció que hayas leído todos los drabbles faltantes y me hayas dejado un hermoso review, espero que este también te guste :3

Buenos mis bellos, mañana rindo un parcial, deséenme suerte porque estoy super cagada ;-;. Espero poder traerles el ultimo drabble esta semana, sé que les encantará.

¡Los quiero!