Una Hermione de nueve años estaba desempacando su maleta de viaje en su nueva habitación, ciertamente empezar una nueva vida en un lugar como Francia era un gran cambio, teniendo en cuenta que tendria que aprender un nuevo idioma y una nueva cultura, conocer nuevas personas, pero bueno, eso nunca fue un gran problema para Hermione Granger.

Al ser una pequeña amante de los libros, la castaña siempre tenia sed de conocimiento.

Aunque también tenía miedo de no encajar en este nuevo lugar, era muy inteligente y amante de los libros, pero eso no la hizo muy querida entre los niñas de su edad, siempre le decían que era rara por preferir leer un libro, antes que hacer algo divertido, como maquillarse según ellas.

"Realmente no saben lo especial que eres al ser diferentes a ellos mi niña". Le dijo su padre en una ocasión en que la había encontrado llorando en su alcoba.

Su relación con sus padres siempre fue buena, ella y sus padres vivieron en Londres los ultimos once años, bueno, ella solo nueve años. En cambio la abuela, la madre del señor Granger vivió en Francia toda su vida. Al enfermar gravemente, su padre sin pensarlo dos veces hizo los cambios para trasladarse a Francia en un intento por cuidar a su madre.

Y aqui estaban, un pequeño pueblo a solo una hora del centro de Francia, su padre y madre tenían pensado abrir un nuevo consultorio dental en el pequeño pueblo. tampoco esque se pudiera quejar, la nueva casa era muy bonita y espaciosa, y la compartirían con su abuela, La señora Charlotte Granger, una señora de ochenta años, a la que no habia visto en cuatro años. Ella podría adaptarse rapidamente. Al menos eso era lo que decía a si misma constantemente.

"¿Ya empacaste mi niña?"

Una señora de la tercera edad entro en su habitación. Sin duda alguna su abuela era muy atenta con ella desde que llego, talvez era un intento de recuperar el tiempo perdido.

"Si abuela Charlotte, ya desempaque, ahora solo falta un lugar donde poner mis libros." Dijo señalando la enorme cantidad de libros esparcidos alrededor de la cama.

La abuela Granger miro a la castaña con asombro.

"Veo que no pierdes el tiempo."

"¿A que te refieres?" dijo la castaña confundida.

"Que muchas niñas de tu edad nunca tocarían un libro a menos que esten obligadas, para ellas lo único interesante es saber cual vestido es más hermoso o cual es el chico mas apuesto para dar su primer beso, no se que le pasa a la juventud hoy en dia." Dijo su abuela Charlotte con un tono de disgusto.

"Si bueno, no soy como las otras niñas, no me interesa ser la niña mas linda, y tampoco me interesa cual sea el niño mas apuesto de la cuidad" Dijo la castaña con una ligera expresión en el rostro de tristeza.

Era cierto ella no era como las demás. Desde mucho antes se había dado cuenta de esto.

Charlotte al ver esto, miro a su nieta con atención.

"¿Que pasa cariño, porqué esa mirada?" El tono de voz de abuela era de gran preocupacion y curiosidad.

"Es solo que..."

Hermione dudo en decirlo. Era un temor del cual solo tendría confianza para compartirlo con sus padres, y una abuela que no habia visto en varios años no era un de ejemplo de confianza para ella.

Pero la expresión de Charlotte era de preocupacion, dispuesta a ayudarla, y además, era su abuela, ¿que tenia de malo contarle su gran preocupación?

"Es solo que me da miedo no encajar aquí, sabes, nunca e tenido un amigo de verdad, y nunca sabre si podre encontrarlo aqui, normalmente cuando les hablo sobre la portada de algun libro salen corriendo."

Hermione miro con atención a su abuela, esperando alguna mirada de lastima como la que normalmente encontraba en el rostro de sus padres al ver que su hija no podía hacer amigos, y se encerraba en su cuarto la mayor parte del dia.

En cambio Charlotte la miro con el ceño fruncido. A Hermione le pareció graciosa esta expresión de su abuela.

"Entonces dejame decirte que son niñas tontas y mimadas que no saben lo que tienen enfrente, una niña hermosa, interesante y honesta, que estoy segura sera leal a sus amigos cuando la necesiten."

Hermione sonrio levemente mirando sus manos con timidez. "Supongo que sí."

Entonces Charlotte le dio una gran sonrisa. Señales de que se le había ocurrido una gran idea.

"Yo conosco a alguien que podria ser tu amiga."

Hermione miro a su abuela como si le hubiera crecido una segunda cabeza. Acaso su abuela le pagaría a alguien para que fuera su amiga, eso sería demaciado humillante, o era que de verdad alguien seria capaz de hablar con ella sin aburrirse a los cinco segundos siendo los libros el principal tema de conversación de la castaña, no estaba segura.

"No me mires asi cariño." Dijo Charlotte con su sonrisa cada vez mas grande, sus perfectos dientes perladas estaban a la vista y sus castaños ojos la miraban como si hubiera encontrado un tesoro escondido.

A pesar de ser una mujer de la tercera edad su abuela era muy hermosa aun así teniendo su enfermedad de los huesos, ella se mantenia tan energetica como siempre, casi parecía que no estuviera enferma.

Antes de que Hermione le respondiera Charlotte la interrumpió.

"Pero primero saldremos, conosco un lugar perfecto que se que te encantara."

Al decir esto vio como su abuela tenia un brillo travieso en los ojos, como si se estubiera preparando para hacer una travesura. ¿Pero se suponía que los adultos no hacían travesuras, o si?

"¿A donde iremos?"

El tono de Hermione era de duda, al ser un lugar nuevo para ella y no saber el idioma, no sabía si en realidad le gustaria salir. En especial sabiendo que su loca abuela planeaba algo debido la gran sonrisa que tenía.


Una hora después, luego de haber guardado sus preciados libros con la ayuda de Clarlotte, ella y su abuela se encontraban frente a un establecimiento de buen aspecto.

"¡Te gusta!"

Exclamo su abuela en claro entusiasmo.

Hermione solo pudo mirar el lugar con la boca abierta.

La castaña miro el local frente a ella, era una libreria, un gran establecimiendo en realidad, de dos pisos de altura, sus paredes eran de un color azul oscuro, la entrada estaba adornada con un gran numero de flores de todo tipo.

La castaña al mirar por la ventana vio la gran cantidad de estanterías que habían llenas de libros de todos tamaños y colores.

¿Era extraño que una niña de nueve años sintiera tanta emoción por entrar a una liberia y deborar libros como loca?

Lo que más llamo su atención fue el letrero del lugar. Escrito en letras doradas y muy grandes decíanDelacour.

"¿Delacour?"

Pregunto Hermione mirando a su abuela.

"Es el apellido de los dueños cariño, está es una de las librerias mas grandes de toda Francia." Su abuela terminó mirando el letrero con nostalgia.

"Los señores Delacour llevan dirigiendo este negoció por más de cincuenta años, por cierto son una familia muy numerosa y muy unida."

"¿Y tú los conoces?" "Quiero decir, hablas como si los conocieras."

"Claro que los conosco cariño, trabaje aqui varios años, hasta que me retire por mi enfermedad." Hermione se percato de cómo la voz de su abuela adquiría un tono nervioso al hablar.

"Pero son muy agradables ya veras, asi que no seas timida". Dijo su abuela mirandola divertida y dándole un pequeño empujón para que avanzara.

"¿Porque estaria timida?" exclamo la pequeña castaña confundida.

"Porque quiero que conoscas a una de sus hijas." Termino de decir Charlotte, mirando que expresion ponía su nieta.

"¿Qué? ¡No!" Hermione frenó estrepitosamente al escuchar que tendría que conocer a alguien. Repentinamente sus ganas de entrar se habían esfumado.

"¡No, jamas olvidalo!"

Hermione sentía como cada vez se ponía más nerviosa, su comunicación con otros niños o niñas de su edad nunca fue buena. Y que pasaba si está chica no la encontraba interesante, que haría si olvidaba como hablar frente a ella, y que pasaría si repentinamente comenzaba a tartamudear, y si también olvidaba como respirar?

"Tranquilizate Hermione". Se dijo asi misma la castaña.

Es solo una chica que tu abuela quiere que conozcas, talvez sea interesante, talvez asi podría por fin hacer una amiga. Se volvio a decir a si misma.

"Vamos cariño, la señorita Delacour siempre a sido muy atenta con los demás, es muy amable y te puedo asegurar que le vas a caer bien." Dijo Charlotte animando a su pequeña nieta. Pero al ver que esta parecía estar clavada al suelo le dio otro pequeño empujón.

"Te puedo decir que tú y ella tendran muchas cosas en común." Volvio a decir Charlotte.

Con un suspiro la castaña miro a su abuela.

"Bien creo que puedo intentarlo." Pero solo si estás a mi lado." Respondio Hermione tomando aire.

"Claro que sí, bien cariño ven sigueme."

Tomando la mano de su nieta, Charlotte camino hasta la puerta del local.

Hermione practicamente fue arrastrada hacia adentro del lugar, se sentía cada vez más nerviosa y no sabía por qué exactamente. Solo tenía que conocer a alquien. Pero su corazón no paraba de latir con velocidad.

Al entrar no pudo evitar asombrarse con el interior. Un gran numero de libros estaban esparcidos por las estanterias que llegaban a lo alto. Al fondo se la habitación habia una escalera que daba al segundo piso, alrededor del lugar habían mesas de diferentes tamaños pintadas de un color cafe oscuro, casi llegando al negro.

"Hola Charlotte, ¿en que puedo ayudarte el dia de hoy?"

Una voz con un fuerte acento frances saco a Hermione de su asombro.

Volveando su mirada hacía el mostrador había una mujer de mediana edad. Poseía un cabello muy rubio, tenía unos ojos de un profundo color azul. La mujer le mostro una dentadura perfecta a opinion de Hermione, y valla que sabía mucho sobre dientes debido a sus padres.

"Hola Apolline, solo vine a acompañar a mi pequeña nieta Hermione a comprar un libro, es nueva en el pueblo y quería que se sintiera a gusto conociendo el lugar." Respondio su abuela a la hermosa mujer

Apolline miro a Hermione con mucho interes. La castaña se sintió pequeña ante esa mirada. Casi podría creer que leía su mente.

"¿Que tipo de libro buscas Hermione?" Pregunto al final la señora Delacour mirando a Hermione con curiosidad.

Hermione se quedo sin habla.

En realidad no sabía que buscar con exactitud, ¿que tipo de libros tendrían los franceses que llamara su atención?

"Tranquila Cariño porque no vas alrededor y buscas algo que llame tu atención." Salvo Charlotte a su nieta.

"Claro, ya regreso abuela Charlotte." Dijo la castaña con gran alivio. Con pasos gigantesco la castaña huyo de la mirada de Apolline. Claramente esa mujer la ponía nerviosa. Como si ella pudiera leerler la mente, o simplemente estaba siendo dramática otra vez.

Mientras su abuela conversaba con la señora Delacour, Hermione camino alrededor de las estanterías mirando los diferentes tomos de libros. Poco a poco miraba sus portadas.

Estos eran libros muy avanzados para alguien de su edad, y eso a la castaña le llamo la atencion. Sus padres nunca la dejaron ver mucho más allá de los libros de primaria, que si eran interesantes pero conforme iba creciendo quería saber más, su curiosidad por saber como funcionaba el mundo era enorme, y eso no lo encontraria en los cuentos infantiles de cenicienta.

Tan concentrada estaba la castaña buscando un libro en especifico, que no se percato que unos ojos azules la seguían con total intensidad desde que entro por la puerta.

Tomando ansiosamente un libro, Hermione lo abrio, y sintió que su mundo se acabara al ver su interior.

Sus paginas estaban en el idioma frances. Frunciendo el ceño la castaña volvio a colocar el libro en su lugar y tomo otro, con el mismo resultado lamento su suerte.

Porque su abuela la traería a una libreria donde la mayoría de sus libros serían de un idioma desconocido. Para su abuela no sería un problema. Pero para ella sí, y valla que no había pensado en eso.

Désolé, ¿avez-vous besoin d'aide? ( Disculpa, ¿necesitás ayuda?)

Hermione se sobresalto al escuchar esa voz. Girando sobre su hombro había una chica, tenía el cabello rubio platinado amarrado en una cola alta, miro su cuerpo y observó que era de contextura delgada, luego volvió a ver su rostro. Miro sus ojos y vio que eran de un color azul que la miraban intensamente. Esos ojos repentinamente la pusieron nerviosa.

"Yo... solo, disculpa pero no te entendi, no hablo frances, solo quiero encontrar un libro que pueda leer." Comento despacio Hermione mientras hacía un tipo de señas con las manos tratando de expresarse mejor frente a la niña francesa.

Hermione miro a la chica esperando que hablara, pero ella solo la observo. Hermione se preguntó si tenía algo en el rostro o esta chica solo era rara.

O simplemente la chica no sabía hablar su idioma.

Despues de un momento muy largo y incomodo para la pobre Hermione bajo la acosadora mirada de la rubia, ella parecio ver su incomodidad y hablo.

"Si disculpa, solo te estaba preguntando si necesitabas ayuda, es solo que te estaba viendo, que no parecias muy contenta con los libros, pero ya veo el porque."

La rubia hablo lentamente, tratando de pronunciar correctamente, y Hermione capto un fuerte acento frances en la rubia, como si le costara recordar las palabras.

"Soy Fleur Delacour encantada."

Hermione de pronto olvido como respirar. esta era la chica que su abuela quería que conociera. ¿Que se suponia que debía decir ahora?

"Respira Hermione solo respira." Se dijo a si misma en un intento por no ser un desastre total.

"Yo soy Hermione Granger." Dijo timidamente la castaña.

"¿No eres de aqui verdad?"

"Lo digo por tu idioma por supuesto." Dijo Fleur dandole una encantadora sonrisa

Hermione de nuevo olvido como hablar. Esta chica que se notaba que era unos años mayor, y que por cierto le llevaba una cabeza de altura estaba interesada en saber sobre ella.

"No en realidad no, soy del Reino Unido en Londres. Estoy aqui con mi abuela Charlotte, solo veníamos a conseguir unos libros pero..."

"¿ La señora Charlotte es tu abuela?"

Fleur la interrumpio, con una expresión de felicidad poco disimulada en el rostro.

"¿Conoces a mi abuela?"

"Si, la señora Charlotte trabajo para nosotros muchos años, es muy querida por la familia."

Despues de eso ambas chicas se miraron sin saber que decir, en un silencio incomodo, por lo menos para Hermione, Fleur solo la miraba con una linda sonrisa.

"Disculpa, si quieres te puedo ayudar a buscar tu libro, hay una sección que está asignada a aquellos extranjeros que nos visitan de otros paises."

Sin esperar una respuesta de la castaña, Fleur tomo su mano y la llevo hasta una sección apartada de libros, en las estanterias estaba escrito de que idioma estaban asignados.

"¿Que tipo de libro te gustaria leer?" Pregunto la rubia buscando entre los estantes esperando la respues de la castaña.

"Bueno siempre prefiero lo informativo algo que me pueda aprender, pero si me preguntaras que me gustaría seria los libros de ficción, siempre me a gustado leer sobre algun mundo magico, hadas o algo parecido, se que es una tonteria pero... sabes que, olvidalo, dame algo informativo." Hermione trato de no parecer avergonzada al cambiar repentinamente de opinión

No queria que Fleur pensara que era una ñoña infantil que solo se la pasaba leyendo sobre mundos de fantasia y animales fantasticos, eso no era una buena impresión.

Pero ella nunca lo había podido evitar, le encantaban esos libros, sobre todo si había magia. Su vida era bastante aburrida además de solitaria, nunca le pasaba nada que valiera la pena contar, a veces en secreto deseaba que la magia existiera. Pero nunca admitiría eso frente a la hermosa rubia que la acompañaba.

"¿Porque dices que es una tonteria?"

Fleur paro su busqueda del estante de libros y la miro con el ceño fruncido. A Hermione le parecio adorable, pero a la vez aterrador.

"Por que la magia no existe, no creo que a las personas les guste leer mentiras escritas en un libro." La castaña exclamo con timidez, tratando de creerse su mentira.

Fleur la miro y saco un libro de la estantería, era de un tamaño pequeño, de color verde y tenía escrita las palabrasUn pequeño mago perdido.

Ella reconocio el libro al instante, era uno de sus favoritos, estaba guardado en la estantería de su cuarto.

Fleur le tendió el libro para que lo tomara.

"Nunca digas que la magia es una tonteria."

Nunca sabes cuando te podría sorprender." Comento la rubia cerrandole un ojo con una pequeña sonrisa.

La castaña tomo el libro con vergüenza y a la vez con una expresión de confusión debido a las ultimas palabras de la rubia.

¿A que se referia exactamente con sorprenderla? Comenzaba a pensar que esta chica en realidad si estaba loca.

"Te prestare el libro si gustas, Luego puedes devolverlo cuando lo termines de leerlo. Y cuando necesites otro no dudes en venir aquí a buscarme, estaré encantada de ayudarte Hermione Granger."

Hermione miro a la rubia confundida, ¿porque estaría dispuesta a ayudarla y hablar de nuevo con ella? La mayoría de los niños de su edad tratarían de tener el menor contacto con ella o de hablarle una segunda vez, siempre le decían que era rara por su adicción a los libros y su extraña obsesión por siempre querer tener la razón.

Fleur no parecia disgustada por eso, todo lo contrario, se veía contenta de volver a hablar con ella.

Hermione no pudo evitar preguntarle.

"¿Porque quieres volver a ayudarme?"

Fleur rapidamente la miro como si estubiera loca pero sin dejar que su sonrisa abandonara su rostro.

"¿Porque no querría ayudarte pequeña Mione?"

Hermione se sorprendió por el sobrenombre. Esta chica actuaba como si se conocieran desde antes. Eso de cierta manera la puso incomoda.

¿Asi era como se trataban los amigos entre si,? Ella no lo sabía, nunca había tenido un amigo.

"Es solo que, muchos niños no se acercan a mi por que dicen que soy rara, que paso con la cara enterrada entre libros o que no se divertirme, otros solo me dicen que soy aburrida y una sabelotodo irritante, los más crueles me llaman con sobrenombres como dientes de ardilla por ejemplo." Hermione le dolio decir eso y recordarlo.

Fleur comprendio al instante a lo que la castaña se referia.

"Pero yo no soy como ellos." dijo Fleur con un claro aire de orgullo.

"No, creo que no." Dijo la castaña con una timida sonrisa, Fleur le devolvio el gesto.

De pronto Fleur parecía timida, parecía que tenia intenciones de preguntarle algo, pero sin el valor suficiente para hacerlo.

"¿Hermione?"

"¿Cariño estas aqui?"

Su abuela Charlotte llego al pequeño pasillo en el que el cual se encontraban ella y Fleur.

Cargaba una pesada bolsa llena de libros que al parecer no tenía la intención de soltar. Atras de ella venia la señora Delacour con otras dos bolsas.

¿Que tanto compro su abuela mientras ella no estaba?

"Veo que ya conocistes a la señorita Delacour."

Fleur le sonrio a Charlotte educadamente.

"Si ella me estaba ayudando a encontrar un libro." Hermione le mostro el libro a su abuela.

"Fleur me lo presto para terminar de leerlo."

Su abuela miro el libro con el ceño fruncido acomodandose las gafas que llevaba.

"Pero querida...tu ya tenías este libro en la estantería de tu cuarto junto a los demás libros de fantasia que tienes guardados. dijo inocentemente Charlotte.

"¡Qué, no claro que no abuela!"

Hermione tenia un claro sonrojo en el rostro, miro a Fleur que tenia una pequeña sonrisa burlona en los labios mientras la miraba.

"Pero claro que si niña, hasta tienes aquellos dibujos de castillos y hadas en la pared de tu cuarto."

¡Abuela Charlotte!

Hermione miro a su abuela avergonzada esperando que se callara. Comenzaba a sospechar que la estaba avergonzando a propósito.

Fleur deja escapar una pequeña risa, al ver a la castaña avergonzada. Hermione solo trató de evitar su mirada.

Entonces Charlotte entendió lo que estaba pasando, al ver a las chicas.

"¡Claro cariño!"

"Bueno toma tu libro prestado y regresemos a casa, tu madre debe estar preocupada esperandonos."

"Y ayudame con los libros, que ya no aguanto mi espalda."

Hermione corrio rapidamente a ayudar a su abuela, y tambien para tratar de escapar de la mirada de Fleur Delacour.

"Bueno Apolline, Fleur, fue un gusto verlas el dia de hoy, el lugar esta tan hermoso como siempre. Saluden a la pequeña Gabrielle de mi parte, espero que nos podamos ver en la cena de mañana."

Al escuchar esto Hermione se congelo en su lugar.

"Por supuesto que si señora Charlotte muchas gracias por invitarnos, hay estaremos como siempre."Dijo Fleur con una tierna sonrisa dirigida a Charlotte, luego mirando a Hermione guiñandole un ojo de manera traviesa.

"Claro cariño nos vemos."

Sin más que decir Hermione salio corriendo del lugar sin despedirse.

Mientras caminaban su abuela tenía una gran sonrisa en el rostro, como si se hubiera salido con la suya.

Entonces la pequeña Hermione entendio todo.

Su abuela habia pleneado todo, desde llevarla a la libreria, dejarla buscar su libro ella sola, hacer que hablara con Fleur y luego avergonzarla frente a ella.

Luego estaba el hecho de que invito a los Delacour a comer a su hogar.

Grandioso.

Fleur y Apollite vieron salir a nieta y abuela del lugar.

Fleur todavia no podia quitar la su sonrisa de su rostro.

Desde que esa niña entro al lugar supo que algo habia cambiado en ella, pero no esperaba que sucediera tan joven, y tenía miedo de lo que podría pasar, más al saber que la castaña era de familia muggle.

Apollite miro a su hija con curiosidad, no todos los dias se veía a Fleur Delacour con una sonrisa de oreja a oreja, a menos que Gabrielle estubiera involucrada.

"¿Que pasa hija?"

"Paso algo con la nieta de Charlotte que deberia saber."

Fleur miro a madre con timidez

"Creo que la veela encontro a mi compañera."