En este fanfic al principio Hermione tendra la edad de nueve años, pero conforme pasen los capitulos pasaremos al cuarto libro, por lo tanto la historia se desarrollara más a fondo en el caliz de fuego.

Y al principio veremos a una Hermione que todavia no ha descubierto que es una bruja. Y al tener solo nueve años tendra muchas inseguridades sobre si misma.


"¿De verdad es tan malo creer en la magia?"Hermione se repitió por tercera vez.

Estaba acostada en su cama. Había pasado aproximadamente un día desde que fueron a la libreria de los Delacour, y habia visto a una de sus extrañas hijas.

Su abuela Charlotte no había parado de sonreir en todo el camino de regreso a casa, y ya era seguro que su loca abuela tenía algo pleneado para esa noche.

Apesar de que la niña Fleur Delacour había sido muy amable con ella, todavia se sentía intimidada en su presencia.

¿Que pasa si en verdad no le interesa ser mi amiga, y si solo esta siendo amable?* Se dijo la castaña mirando el techo de su habitación. Luego volteo a mirar en dirección a sus dibujos en la pared recordando como su abuela le habia comentado a Fleur sobre su extraño gusto por el mundo magico y de fantasía.

¿Que tenia de malo en realidad? Que importaba que Fleur supiera de su extraña obsesion por el mundo ficticio. Que importaba si pensaba que era extraña. A ella no le tenía que interesar lo que pensara Fleur Delacour sobre ella.

Esa misma tarde su abuela le había dicho a sus padres que los Delacour tenían la agradable costumbre de ir a cenar en su hogar una vez por semana desde hace años. Siendo muy cercana su amistad con la señora Delacour su abuela Charlotte le comento que había trabajado durante años para la familiar atendiendo el negocio, esto por motivo que los Delacour la mayoria del tiempo salían de viaje durante semanas, dejando el negoció en manos de su abuela Charlotte.

Al preguntarle a su abuela sobre el paredero de los Delacour en ese tiempo su abuela dijo simplemente que nunca lo supo, los Delacour eran una familia muy reservada con muchas tradiciones familiares que según sabía Charlotte, debian cumplirse. Haciendo que estubieran la mayoria del tiempo fuera del nagocio familiar.

Tambien le hablo un poco sobre Fleur Delacour, diciendo que tenia la edad de doce años, que ella habia sido criada junto a su pequeña hermanita Gabrielle en una familia disciplinada y muy respetada. Que regularmente Fleur ayudaba en el negocio a su madre Apolline en su tiempo libre. Tambien le dijo que la rubia no era muy diferente a ella, ya que era una amante de los libros por igual.

Esto emociono un poco a la castaña, talvez podría llevarse un poco bien con Fleur Delacour despues de todo.

Faltaba una hora para que los Delacour llegaran, y la pequeña castaña estaba nerviosa. En su regazo tenia el libro que le dio la rubia, que por cierto tenia una copia exactamente igual en su estante de libros.

¿Entonces porqué había aceptado la copia de un libro que ya tenía desde hace tiempo?

Eso le pasaba cuando estaba nerviosa, no pensaba. Solo sirvio para que su abuela la avergonzara y quedara como una mentirosa frente a Fleur por negar amar los libros de fantasia y magia. Esa no era la impresión que quería que su supuesta nueva amiga tuviera acerca de ella.

Metida en sus pensamientos, la castaña escucho que tocaban a su puerta.

Era muy temprano para que los Delacour llegaran todavia.

Insegura de quien podría ser la castaña abrio la puerta.

Al abrirla lo primero que vio fueron unos profundos ojos azules como el cielo que la miraban con intensidad.

Y la castaña de nuevo olvido como hablar.

Frente a ella estaba Fleur Delacour, con un lindo vestido color celeste, que combinaba con sus ojos, ya no llevaba su cabello amarrado en una cola alta, en está ocasión estaba suelto sobre sus hombros, solo asi se dio cuenta la castaña de lo largo que era. Pero lo que más llamo la atencion de la pequeña niña era lo que llevaba la rubia en su mano derecha.

Era una pequeña bolsa color roja donde tenian escritas unas letras con el apellido Delacour, dentro de la bolsa llego a ver unos cuantos libros.

Y entonces la Castaña se dio cuenta de algo. Algo muy importante.

Fleur estaba en la puerta de su habitación a solo unos pasos de ver sus dibujos de hadas y castillos y su coleccion extendidas de libros fantasiosos.

Sin saber que hacer Hermione cerro la puerta nuevamente, bajo la mirada aturdida de Fleur. Ni siquera le dio tiempo de hablar a la rubia.

Dando vueltas y mirando alrededor de su habitación supo que no podría hacer nada para ocultarlo.

Al escuchar que nuevamente tocaban su puerta, recordo sus malos modales con la rubia, ahora si que no le dio una buena impresión.

Sin saber que mas hacer la castaña abrio la puerta de mala gana.

Pensando que al abrirla encontraría que la rubia estaría molesta con ella por cerrarle la puerta en la cara, pero lo que encontro fue a una tímida Fleur que miraba la pequeña bolsa en sus manos. La castaña se sintio culpable rapidamente.

Era claro que tal vez Fleur solo estaba tratando de ser su amiga y ella había sido grosera con ella. Ahora ya entendio otra razón por la que no podia hacer amigos. Siempre era grosera.

"Bien hecho Hermione" Se dijo así misma.

Fleur levanto la mirada de la bolsa y le dio una pequeña sonrisa con timidez.

"Que linda bienvenida"

Dijo la rubia haciendo que Hermione se sonrojara por su impulso de idiotez.

"Yo lo siento Fluer, es solo que me tomaste por sorpresa." Respondio la pequeña Hermione tratando de excusarse.

"Descuida, es solo que tu abuela me dejo subir, solo quería darte un pequeño regalo de bienvenida de mi parte." Dijo la rubia señalando la bolsa entre sus manos

"Claro esto tenía que ser obra de la abuela Charlotte" Penso para su misma la castaña.

"Si Fleur te lo agradesco mucho pero..."

Tratando de tomar el regalo entre las manos de la rubia, Fleur aparto las manos antes de que pudiera tomar el bolsa.

Extrañada Hermione levanto la mirada para ver como la rubia la miraba con diversion.

"No invitaras a pasar a tu amiga a tu habitacion." Dijo Fleur mientras se recostaba a un lado de la puerta y le mostraba su sonrisa perfecta.

Hermione sintio algo calido en su interior al escuchar a Fleur decir la palabra amiga de sus labios, pero no lo admitiría nunca ante la rubia.

"No." Murmuró la castaña con claras intenciones de no dejarla entrar.

"¿No?" Respondio de vuelta Fleur mientras inclinaba la cabeza de manera adorable y la miraba con el entrecejo fruncido.

"No"

"¿Por qué no?"

Hermione se quedo sin escusas, no sabía que decir exactamente para que Fleur no entrara. ¿Que tenia se malo que su amiga entrara a su habitación?. Sonrío al recordar la palabra amiga nuevamente.

Algún dia Fleur tendría que conocer su habitación, sino como se suponia que harían alguna pijamada, tendrían una pelea de almohadas y conversarian a altas horas de la noche comiendo chocolate hasta reventar.

Al menos eso habia escuchado que hacian las mejores amigas.

"¿Es porque no quieres que vea tu habitación?" Respondio Fleur cruzándose de brazos.

"No claro que no, ¿por qué dices eso?"

"Tu abuela Charlotte me lo dijo". Respondio inocentemente Fleur.

Hay estaba otra vez su abuela, que mas haría esa mujer que la avergonzara frente a la niña mayor.

A Fleur le parecio divertido ver el estado avergonzado de su pequeña amiga. Era tan adorable.

"Mira Hermione no tienes porque avergonzarte, de hecho me encantaría ver tu habitación." Dijo acercandose un poco a la castaña esperando que la dejara entrar.

"¿No te burlaras de mi gustos raros por la magia?" Dijo infantilmente Hermione.

"Te prometo que que no me burlare de tu gusto raro por la magia." Respondio la rubia satisfecha de que la castaña la aceptara.

Una vez Fleur entro a la habitación se sento al borde de la cama y miro alrededor.

Ciertamente la castaña era una fiel amante de la literatura fantástica. La gran variedad de libros y dibujos confirmaban este hecho.

Una pared de la habitacion estaba adornada con dibujos de todo tipo. En la mayoria habian castillos magicos, en otros hadas, duendes, unicornos y dragones entre otros.

La castaña tenia talento para el dibujo, y la imaginación.

Acercandose a la estantería bajo la atenta mirada de Hermione la rubia miro las portadas de los libros, y confirmo sus sospechas.

"¿No quieres abrir tu regalo?" Dijo finalmente Fleur.

Hermione miro como la rubia tomaba su pequeña bolsa y se lo entregaba en las manos.

Hermione se tomó su tiempo para abrir la bolsa, no quería lucir desesperada por ver su regalo.

Al abrirlo la castaña miro cinco libros, al tomar uno y mirar la portada, volteo a mirar a la rubia con el ceño fruncido.

Misteriosamente en esta ocasión Fleur estaba evitando su mirada.

"¿Que son veelas?"

Pregunto con curiosidad. En la portada del libro en letras muy finas y de color dorado estaba escrito la palabra Veela, y debajo de la portada estaba un dibujo de una pluma de color azul.

Al mirar mas a fondo la bolsa en su mano vio que los demás libros también traían el mismo titulo.

No entendía porqué Fleur le daba esto, ni siquiera sabía lo que era una veela, y tampoco creía que existieran.

"Es mi regalo de bienvenida."Respondio Fleur

"Si gracias pero no se que es."

"Por eso tendras que leerlo. Y por lo que veo te gustan mucho los libros de magia señorita Granger."

"¿Este es un libro de magia?" Dijo Hermione desconcertada.

"Si sabes que la magia no existe cierto, las veelas tampoco deberian de existir." Comentó la castaña con total seguridad, dando a entender que ella siempre debía tener la razón.

"¿Como sabes que no existen si nunca has visto una?" Dijo Fleur con una sonrisa presumida en el rostro.

"¡Porque esto es fantasia Fleur!" recalcó Hermione señalando el libro que portaba en sus manos.

"Todo lo relacionado con la fantasia es producto de la imaginacion. ¡No existe!"

Dijo por ultimo Hermione negandose a aceptar que alguien como Fleur aceptara creer ese tipo de cosas. Aunque en secreto ella misma quería que fueran realidad.

"Para mi si existen, no porque nunca hayas vista una no significa que no existan." Respondio la rubia con seguridad.

"Hermione se nego a rendirse.

Bien señorita Delacour, para usted que es una veela, ya que parece que las conoce muy bien, cuenteme los detalles." Dijo la pequeña Hermione frustrada.

Fleur solto una pequeña carcajada.

Hermione la miro con los ojos entrecerrados, mirando molesta a la rubia en su cama.

"No te molestes conmigo Hermione, no te lo puedo contar ahora, eres muy pequeña para eso."

Eso solo molesto más a la castaña. Si habia algo que Hermione Granger destestaba era que no se le permitiera saber salgo por su edad. Hermione era mucho mas inteligente que la mayoria de niñas de su edad, y nunca le gusto que la trataran como una niña pequeña.

"¿Entonces para que me das estos libros? hay se supone que lo sabre todo no?"

"No todo, son libros para niños que solo explican lo necesario sobres las veelas sin revelar sus secretos." Dijo Fleur mirando el libro en las manos de Hermione.

Hermione ahora si penso que Fleur estaba loca, hablaba como si de verdad estos seres existieran, y sobre eso quería que ella aprendiera sobre las veelas. ¿Que sentido tenía esto?

"Bueno de acuerdo, leeré los libros, y gracias por darmelos, te los devolvere cuando termine de leerlos." Dijo la castaña cansada de su amiga rubia.

"Descuida es un regalo, no hace falta que me los devuelvas." Dijo felizmente Fleur.

Hermione acepto caminando hacia el estante y colocando los libros ordenadamente con cuidado.

Caminando de regreso Hermione se sento junta a la rubia en la cama. Fleur no dejaba de mirarla tal como en aquella ocasión en la libreria, eso llamo la atención de la castaña.

¿Entonces somos amigas?

La pregunta sorprendió a Hermione. ¿No pensaba que hacia falta formalizar nada o si, eran amigas despues de todo no?

"Claro que si Fleur, solo ya no le hagas caso a lo que dice mi abuela Charlotte." Respondio la castaña sonriendo.

Y antes de que Hermione pudiera reaccionar Fleur la abrazo con fuerza, sin alejarse la castaña le devolvio el abrazo sorprendida.

Una vez que Fleur la solto vio como la rubia buscaba rapidamente en el bolsa donde trajo sus libros y sacaba una enorme cantidad de dulces de todo tipo.

¿En ese bolsa no solo habían libros? ¿como llegaron esos dulces hay?

Sonriendo Fleur le ofrecio los dulces.

"¿Una vez que termine la cena quieres hacer una de esas famosas pijamadas al estilo de los muggle?"

"¿Muggle?"