En este momento en la linea temporal donde Fluer y Hermione son niñas lo voy a extender hasta el capitulo 6. Despues de eso ya se vera material del tercero y cuarto libro. En estos primeros capitulos se veran detalles que seran de gran importancia más adelante.

Al despertar lo primero que Fleur Delacour vio fue un esponjoso cabello castaño esparcido cerca de su rostro. Podía sentir como le hacía cosquillas en su nariz, esto la hizo sonreír.

Habían pasado dos semanas desde que la familia Delacour fue a cenar a la residencia de los Granger.

Esa primera noche fue algo extraña para las dos niñas.

Al momento de la cena su pequeña castaña tuvo la oportunidad de conocer a su familia, en especial a su hermanita Gabrielle, la cual quedo encantada entre los brazos de la castaña.

Luego los señores Granger y sus padres lograron entablar una buena amistad enseguida cracias a la señora Charlotte que no dejo de hablar en toda la noche.

Despues de eso trato de convencer a sus padres de quedarse a dormir con la castaña y hacer una pijamada al estilo muggle. Su madre Apolline no estuvo muy de acuerdo con la idea sabiendo cuales eran las intenciones de su hija al querer quedarse, pero tras la intervención de Charlotte logro convencer a su madre, y con el consentimiendo de los señores Granger que les agrado de gran manera la joven Delacour logro quedarse.

Ella y la pequeña castaña se divirtieron esa primera noche, luego de conversar largas horas en su cama, la joven castaña y ella leyeron uno de los cinco libros que trajo la rubia.

La curiosidad por las criaturas llamadas veelas motivo a la castaña a querer saber más sobre ellas. Con una larga serie de preguntas Fleur estaba dispuesta a saciar la curiosidad de su pequeña amiga, pero sin revelar demaciada información. A pesar de la extraña coneccion que se estaba formando entre ella y la castaña, Fleur no podia decir más sin el consentimiendo del clan Delacour. Todo lo que la castaña pudo saber era que las veelas eran criaturas mitad mujer, mitad pajaro, y que tenían la capacidad de crear fuego con las manos.

Los demás cuatro libros solo tenían relatos sobre antiguas veelas, pero nada demaciado revelador.

Esa tarde en la libreria, la primera vez que conocio a Hermione, fue cuando su veela se desperto.

Se suponia que una veela despertaría cuando encontrara a su compañero. Bueno, su veela desperto gracias a la pequeña castaña ese dia. Y ahora tendria problemas con el clan gracias a que su elegida era una muggle y una muy joven.

Por que si, Fleur Delacour era una veela, un cuarto veela en realidad. Ella pertenecía a un poderoso clan de Francia, eran muy respetados por el mundo magico. Su abuela Béatrice era la lider del clan, bajo años de extrema tutela Fleur aprendió todo de ella, principalmente como ser una veela.

Al encontrar a Hermione esa tarde su veela no pudo evitar sonronear al observar la extrema ternura de su elegida. Su abuela le había comentado que las veelas eran conocidas como criaturas muy temperamentales, sobreprotectoras y altamente sexuales. Pero estas caracteristicas solo se presentaban al alcanzar la adolescencia. Fleur solo tenía doce años así que por el momento su veela se estaba conformando solo con tener a su castaña cerca.

Su pequeña amiga no podía saber su herencia veela por el momento, al menos eso le dijo su abuela Béatrice. Esto por motivo de que no quería asustarla o asustar a los padres de Hermione. Los Granger al ser una familia no magica el ministerio de Magia frances ordeno que tenian prohibido revelar a maggles sobre la existencia del mundo magico. Su abuela le prometió que arreglaría ese asunto más adelante. Por lo tanto solo debería tener un perfil bajo y ser amiga de la castaña mientras tanto.

Pero la veela de Fleur no podia esperar tanto, sin el consentimiento de su madre Apolline Fleur tomo la mayoria de libros relacionados con veelas que estaban en la sección magica de la libreria y se los entrego a la castaña con la esperanza que Hermione lo descubriera por su cuenta.

¿Eso contaría como desobediencia hacia su abuela Béatrice? Ya no importaba, ella solo queria que su pequeña castaña supiera sobre lo que tendrian en el futuro.

El mundo maggle no era tan desconocido para Fleur como se creía, su madre al abrir un el negocio familiar muggle junto a su padre Albert, la familia Delacour se hizo famosa entre los muggles gracias a la gran libreria en el pequeño pueblo. Esto le había dado la libertad de aprender sobre ellos pasando desapercibida. También le había dado cierta ventaja al momento de establecer su amistad con Hermione.

Fleur se sobresalto al sentir que su pequeña amiga se movía, estaba despertando.

Al abrir los ojos Hermiome fue recibida con una pequeña sonrisa.

"Bonjour." ( buenos días)

Dijo Fleur con diversion a ver a la castaña avergonzada tratando de acomodarse su desordenado cabello sin resultados positivos.

"Ah... bonjour a ti tambien Fleur."

Respondio la castaña con los ojos cerrados a punto de volver a caer en el mundo de los sueños.

Fleur solto una pequeña risa al ver esto.

"Veo que ya mejoras en el frances cada dia pequeña Mione." Susurro mirando con ternura a una pequeña Hermione dormida nuevamente.

Desde hace dos semanas ella y Hermione habian establecido una serie de clases para que la castaña aprendiera más a fondo sobre el idioma, a pesar de su corta edad Hermione habia demostrado ser una aprendiz dotada.

En poco tiempo Hermione fue teniendo más confianza con Fleur hasta el punto de que la rubia pasaba la mayoria del tiempo en la casa de los Granger, y en alguna ocasiones se quedaba a dormir con la castaña. Los señores Granger estaban contentos de que su hija por fin encontrara una amiga, por lo tanto siempre fue bienvenida con los brazos abiertos. La señora Charlotte se la pasaba la mayoria del tiempo con las dos chicas cuando los señores Granger no estaban en el hogar. Y bajo la severa mirada de su abuela Béatrice, Fleur le prometió que no trataría de que Hermione supiera sobre la magia de las veelas nuevamente. Su madre al darse cuenta que faltaban los libros de estudios veela de la sección infantil de magia, sospecharon rapidamente de ella. Tras largas horas de sermones por parte de su abuela y madre Fleur no tuvo más remedio que aceptar.

Mirando a la niña nuevamente dormida Fleur acomodo un mechon cabello detras de su oreja.

La castaña le habia contado más detalladamente sobre su solitaria vida y los maltratos por parte de otras niñas. En su mayoria la rechazaban por su alto grado de madurez, las demas niñas consideraban a Hermione aburrida por su determinacion de no querer romper las reglas o siempre querer ser la más lista.

Despues de eso seguían los sobrenombres ofensivos, usaban los grandes dientes frontales de la castaña para ofenderla cruelmente. Esto hizo enfurecer a Fleur, no podia creer que alguien pudiera ser tan cruel con Hermione. Esto solo hizo que su amiga se llenara de inseguridades por dentro, sin poder ver realmente lo especial y hermosa que era.

Para Fleur, Hermione era como un gran tesoro encontrado por ella, que necesitaba ser protegido.

Un fuerte ruido saco a Fleur de sus pensamientos, despertando a una Hermione somnolienta.

Ambas chicas miraron hacia la puerta que fue abierta ruidosamente de una patada donde una sonriente Charlotte llevaba una charola con comida.

"Que bueno que ya estaban despiertas mis niñas, porque traje mi especialidad, huevos revueltos con sumo de naranja." Dijo Charlotte mostrando la charola en sus manos.

Hermione dejo salir un gruñido y escondió su cabeza entre las almohadas.

Ultimamente Fleur vio que a la niña menor no le gustaba despertarse temprano, en especial si era con un portazo en la puerta.

Charlotte fruncio el ceño al ver la reacción de su nieta.

Dejando la charola en las vamos de Fleur camino hasta las cortinas de las ventanas y las abrio. Hermione gimio en la almohada al sentir como la luz solar quemaba su piel. Fleur en cambió cerro los ojos tratanto de que se acostumbraran por la fuerte luz.

"¿Si saben que ya casi es medio día verdad?"

Hermione volvio a gemir con frustración.

"¿Qué?"

"No puede ser, mi abuela va a matarme."

Exclamo Fleur saltando de la cama y caminando rapidamente hacia el baño fuera de la habitacion. Hermione al sentir la ausencia de su amiga, salio de su oscuro escondite de almohadas.

"¿Fleur ya te vas?"

"Si cariño la señorita Delacour debe de irse." Comentó cariñosamente Charlotte.

"¿Pero..por qué?"

La castaña se escuchaba algo desanimada.

Charlotte solo le pudo dar una pequeña sonrisa sin saber que responder.

Desde que Fleur empezo a quedarse con ella, la pequeña castaña no podía pasar separada de la joven rubia. Siempre se veía pasar a la joven niña dando vueltas alrededor de la casa ansiosa esperando que la joven Delacour llegara al hogar. En algunas ocasiones las niñas se encerraban en la habitacion de la castaña durante horas, en otras Fleur la ayudaba con su pronunciacion del frances. Pero la mayoria del tiempo Fleur y Hermione estaban en la libreria Delacour, siendo este el lugar favorito de la castaña por obvias razones.

Hermione se sentía segura al lado de Fleur. La rubia siempre estaba dispuesta a cumplirle cualquier capricho y acompañarla la mayor parte del tiempo, por eso Hermione le pidio a Fleur que la dejara ayudarla en la liberia Delacour.

"Es por mi abuela Hermione, debo presentarme ante ella dentro de una hora."

Respondió Fleur llegando a la habitación vestida adecuadamente con su pijama doblada cuidadosamente en sus manos.

Tomando su bolso escondido entre las mantas Fleur procedió a guardar sus pertenencias.

"¿Y cuando termines podre ir a verte a la libreria?" Pidió Hermione ansiosamente.

"Cariño la señorita Delacour tiene deberes que cumplir, estoy segura de que podremos ir mañana." Comento Charlotte al ver la expresion dudosa de Fleur.

"¡NO!" Exclamo Fleur.

Charlotte y Hermione la miraron desconcertadas,aunque está ultima con algo de esperanza.

Fleur al darse cuenta de su reacción se avergonzó. No era propio de una dama gritar, al menos eso era que le repetía constantemente su estricta abuela.

"Quiero decir..."

No creo que mi abuela tenga problemas con que Hermione venga mas tarde a verme. Es más, le encantara conocerte por fin." Termino de decir la rubia con nerviosismo en su voz.

Era cierto que su abuela Béatrice quería conocer a Hermione.

Como lider del clan y abuela, La matriarca necesitaba saber en que situación estaba metida su nieta para poder ayudarla respecto a su elegida.

Era sabido que lo más importante para una veela era su compañero y Béatrice no permitiría que su nieta sufriera como lo habían hecho muchas del clan.

Porque una veela al no poder estar al lado de su compañero al pasar del tiempo tendría consecuencias severamente graves.

"Ves abuela, si podre acompañar a Fleur esta tarde." Dijo Hermione sacandole la lengua infantilmente a Charlotte la cual también le sacó la lengua con el ceño fruncido.

Fleur pudo sentir a la veela ronronear al ver a la castaña en esa faceta infantil tan adorable. Casi siempre olvidaba que Hermione en realidad solo tenia nueve años.

Es muy menor todavía.

Recordo la voz de su abuela en su cabeza.

"Claro que si Mione, oh eres tan adorable."

Susurró Fleur revolviendo el cabello de la castaña dejandolo más desordenado de lo que ya estaba.

La castaña la miro mal. Nunca le habia gustado que tocaran su esponjosa melena.

"Bueno cariño entonces hay nos veremos, dile a tu madre que nos prepare té, y las deliciosas galletas de chocolate."

"¡Abuela!"

"¿Que? yo tambien voy a ir." Respondio Charlotte encogiéndose de hombros.

"De acuerdo." Respondio la rubia sonriendo.

Acercandose a la castaña, le dio un beso en cada mejilla. Al momento de alejarse Hermione la miro timidamente y luego la abrazo inesperadamente.

Fleur se quedó quieta, sorprendida por el acto cariñoso de la menor, era la primera vez que la castaña la abrazaba y se sentía increíble.

"Controlate Fleur, es muy menor todavía." Se volvio a repetir la rubia.


Al llegar a la libreria y caminar hasta la seccion de estudio lo primero que vio Fleur fue el rostro severo de su abuela Béatrice. Inmediatamente la rubia comenzo a idear una excusa del porque llego tarde a verla.

Béatrice era una mujer de aproximadamente noventa años, pero gracias a su herencia veela, parecia mucho más joven, su largo cabello rubio planeado estan recogido en un moño, vestía un largo vestido verde oscuro. Sus ojos azules la miraban con determinación y algo de molestia. Fleur siempre amo a su abuela pero conocía esa mirada y en ocasiones llego a tenerle miedo.

Ser la lider de un clan tan grande como los Delacour hizo que su abuela fuera una mujer poderosa, dispuesta a defender a los suyos. Por eso no muchos magos querían ver a una veela furiosa en su contra.

"Se que llego tarde pero tengo una justa razón."

"¿Esa justa razón tiene nombre?" Respondio Béatrice con una ligera sonrisa en el rostro.

"Tal vez..."

"¿Esta razón se llamaria Hermione Granger ?"

"Tal vez. ¡Quiero decir, si!"

Fleur evito la mirada de su abuela mirando la pared de la habitacion como si fuera la octava maravilla del mundo. Su excusa de porque había llegado tarde había fallado, ahora sufriría las terribles conciencias. Un sermón de su abuela.

Béatrice analizo con atención a su nieta.

"Ven, quiero decirte algo. pero hablemos en un lugar más privado."

Ordeno Béatrice observando como en la libreria habian ciertos muggles mirandolas. La veela podía atraer cualquier mirada no deseada, era parte de su poder magico, a Fleur nunca le gusto esto.

Sabía que su especie tenía poder sobre la poblacion masculina, y en algunas ocasiones en la femenina, gracias a una esclavitud que somete la veela sobre ellos. Eso les permitiría hasta controlar sus mentes, pero Fleur se había prometido así misma que nunca lo haría.

Ella y su abuela caminaron hasta la sección restringida del lugar. Este lugar estaba reservado para magos y brujas que visitaban el lugar. Aqui se guardaban los libros del mundo magico.

"Hable con el ministro sobre tu caso."

"¿Y que te dijo?" Pregunto la rubia con nerviosismo.

"No podras decirle nada a Hermione hasta que sea mayor de edad."

Pero...

"Nada de peros Fleur, sabes que solo es una niña verdad, decirle sobre nuestro mundo podría ser perjudicial para ella y su familia." Recalcó de manera severa su abuela.

"¿Entonces que quieres que haga?" "Dentro de dos años entraré a la academia de magia Beauxbatons y esperas que no se lo diga."

Fleur estaba exaltada.

"Sabes que no tenemos opción mi niña, cometiste un error al darle información sobre nosotros, y has despertado su curiosidad. El ministerio frances nos tiene en la mira debido a esto."

"No me importa lo que ellos digan."

"¡Para nosotros si importa, recuerda que el ministerio está en desacuerdo con nuestra magia! Un pequeña error y estaríamos en peligro."

"Pues no me importa!

Béatrice miro con asombro como su nieta la contradijo. Ella solo buscaba asegurar la seguridad de su familia, habían muchos magos que querían perjudicarlas. Le dolía que su nieta no entendiera eso como futura heredera.

Despues vio algo que la desconcerto demaciado.

Los ojos de Fleur cambiaron a un rojo oscuro, vio como sus uñas crecias unos centimetros. Su nieta se estaba tratando de transformar. Esto era imposible debido a la corta edad de la niña, pero claramente dio a ver que no tenia control sobre si misma.

Esto solo le hizo tomar medidas extremas.

"¡Fleur ya basta!"

Grito Béatrice fuertemente con enojo sustando a la niña, Fleur miro al piso evitando los ojos de su abuela.

Beatrice se sintio culpable, nunca había querido gritarle a su nieta.

"Respira profundo y no dejes que la veela te domine." Dijo acercandose a su nieta y abrazandola tiernamente.

"Debes controlarte mi niña, todavia tienes mucho que aprender."

Tras un largo suspiro, los ojos de Fleur volvieron al hermoso azul cielo de siempre.

Despues sin poder evitarlo sintió sus ojos humedos. Se sentían muy mal.

"Lo siento abuela, no se que me paso.

Yo solo quiero que Hermione sepa la verdad."

"Y lo sabra mi pequeña niña, pero a su debido tiempo."


"¿Te gusta?"

"Me encanta, donde lo conseguiste?"

"Tengo mis métodos" Presumió Fleur.

¡Fleur!

¡Hermione!

Ambas chicas estaban escondidas entre los estantes. Charlotte y la señora Delacour estaban tomando el té en una de las mesas apartadas del duo de chicas conversando animadamente, bueno solo la señora Delacour hablaba, Charlotta estaba más entretenida con las galletas.

Hermione tenia entre sus manos una rosa de color blanca, regalo de parte de la rubia.

Según dijo su abuela Charlotte son muy raras de conseguir.

"¿Estas lista para conocer mi hogar está noche? Mi abuela nos estara esperando." Comento la rubia luego de un rato.

Hermione no respondió. Solo observó la rosa entre sus dedos.

"¿Porque me regalaste esa rosa?"

Pregunto Hermione cambiando de tema. No estaba segura de estar preparada para conocer a la abuela de Fleur. No sé sentía lo suficientemente preparada. Pero prefería que Fleur no supiera eso.

"¿Debe de haber un razón pequeña Mione?"

"Siempre debe de haber una razón Fleur Delacour."

Fleur la miro y sonriendo señalo que se acercara como si quisiera contarle un secreto.

Hermione sin dudarlo se acerco, al hacerlo pudo sentir el suave olor a vainilla que siempre desprendia la rubia. Ya comenzaba a gustarle ese aroma.

"Dicen que cada rosa tiene un significado especial , por eso quise dartela."

"¿Que tipo de significado?"

La curiosidad de Hermione nunca podía faltar. Eso hizo sonreir a la rubia.

"Bueno... dicen que las rosas rojas simbolizan amor y pasión."

La pequeña Hermione arrugo la nariz con disgusto. Fleur no pudo evitar reir ante esto. La castaña claramente no entendía de esas cosas todavía.

"La rosa amarilla significa amistad y alegría." Prosiguió a hablar Fleur.

"Luego la morada gratitud y cariño."

"¿Y la rosa blanca que significa?"

Pregunto la castaña ansiosa por una respuesta.

"Significa paz y pureza."

La castaña arrugo la nariz nuevamente, visiblemente decepcionada.

Fleur vio esto preocupada.

¿Y si no le gustaba la rosa o el significado? Eso significaba que robar la rosa del jardin de su abuela no habría servido de nada.

"Qué pasa Mione, no te gusta, si quieres te puedo conseguir otra."

"No es eso Fleur ya te dije que me encanta la flor, es solo que siento que su significado, no creo que sea el adecuado para nosotras."

"¿A que te refieres?" Pregunto confundida.

"Debería de ser de color amarilla, representaria nuestra amistad y alegria no crees." Dijo la castaña orgullosa de hacer ese analisis.

"Tienes razón, pero esta rosa no es para representar nuestra amistad."

Al ver la mirada confusa de Hermione, Fleur prosiguió a hablar.

"Esta rosa blanca te representa a ti."

"¿A mi?" Respondio Hermione desconcertada.

"Si, a tí pequeña Mione."

"Explicate."

Exclamo Hermione con los brazos cruzados esperando una respuesta satisfactoria que llenara sus espectativas.

"Porque en este tiempo que hemos sido amigas me di cuenta de lo especial que eres, eres alguien bondadosa, honesta y valiente, eres alguien no sabe lo que es la maldad Hermione Granger."

"Bueno creo que talvez si tienes razón, esta rosa si tiene un significado correcto."

"Yo siempre tengo la razón." Respondió la rubia de manera presumida.

Hermione rodo ojos, su amiga en ocasiones tenía complejos de superioridad.

Miro la rosa entre sus dedos nuevamente, acariciando los blancos petalos tubo una idea.

"¡Yo tambien te dare una Flor!"

Fleur nunca vio a Hermione tan entusiasmada.

"Estas segura de que conseguiras una flor que cubra mis grandes cualidades."

Dijo la rubia sonriendo al ver el ceño fruncido de la castaña.

"¡Claro que si!"

Repondio la castaña poniendose de pie.

"Conseguire una flor que defina tus calidades de superioridad, terquedad, torpeza y rebeldía."

¿Me conseguiras un cactus?

Respondio Fleur con diversión al ver a su amiga tan decidida.

"Un cactus no es una flor."