Ver a Buckbeak entretenido con la manada de murciélagos hizo que la situación en la que sé encontraban ella y Harry no pareciera tan tensa.
Estaban sentados a una distancia alejada del sauce boxeador. El profesor Lupin y el profesor Severus Snape habían entrado hace unas horas dentro de sauce.
Ahora sólo quedaba esperar.
Y por el momento idear un plan para poder restacar a Sirius.
Hermione era consciente del peligro al que se enfrentarian esa noche.
Remus Lupin era lo que más le preocupaba.
Sabía desde hace tiempo que el profesor contra las artes oscuras era un hombre lobo desde que se ausentó en un periodo de luna llena. También con el paso del tiempo pudo notar el estado demacrado del profesor. Para ella era demasiado evidente.
Ella sabía que la razón por la que no pudieron salvar a Sirius esa noche fue por la transformación de Lupin.
Sabía que alrededores habría un hombre lobo y eso la ponía demasiado nerviosa.
¿Hermione?
Volteó a mirar a Harry, su mejor amigo tenía la mirada pérdida como si estuviera recordando algo.
¿Si?
Vio como Harry parecía indeciso de hablar. Como si le fuera a contar su secreto mejor guardado.
Antes en el lago estando con Sirius, vi una sombra, esa sombra obligó a que los dementores se fueran.
Si Harry con un patronus.
Snape le dijo a Dumbledore que sólo un mago sumamente poderoso podría realizar un hechizo de esa magnitud.
Si lo sé.
Era papá, él me salvó.
Hermione miró con el ceño fruncido a Harry.
Lo que su mejor amigo decía no tenía sentido. Fisicamente era imposible que el padre de Harry invocada el patronus.
Harry pero el está... muerto
No es posible.
Ella no sabía cómo decirle estas palabras a Harry sin sonar cruel.
Vio como Harry ponía una leve expresión de dolor al recordar el hecho de de sus padres estaban muertos.
Sólo te digo lo que vi.
Y estoy seguro que era él.
La expresión de Harry era de molestia, talvez estaba dolido o decepcionado de que su mejor amiga no le creyera.
Hermione lo miró desconcertada.
Harry parecía tan seguro con lo que decía, que le dolía no creerle.
Pero Harry...
No porque no hayas visto algo, no significa que no sea cierto Hermione.
Hermione miró sorprendida a Harry.
No era la primera vez que alguien le decía esas palabras.
Talvez tengas razón.
Al menos eso es lo que me decía Fleur.
Harry volteó a mirarla con interés.
¿Fleur?
Hermione suspiró con nostalgia, nunca le había hablado a nadie sobre Fleur, ni siquiera a Harry o Ron.
Nunca se sintió cómoda hablando sobre ella.
Era algo que quería guardarse para ella misma.
Pero sentía que debía darle una explicación a su amigo.
Harry la miró curioso esperando una respuesta.
Fleur fue mi mejor amiga años atrás.
Mi única amiga en realidad.
Dijo con una pequeña sonrisa al recordar a su vieja amiga.
Harry la miró desconcertado y a la vez ofendido.
La expresión de su amigo la hizo reír un poco.
Antes que tú y Ron, tonto.
Harry asintió comprendiendo.
Con un asentimiento de cabeza le indicó que siguiera hablando.
Hermione suspiró en derrota.
Hace unos años yo y mis padres nos mudamos a Francia para cuidar a mi abuela Charlotte de su enfermedad, aunque en realidad no era cierto porque nunca estuvo enferma.
Hermione sonrió un poco al ver el la expresión de confusión en el rostro de Harry.
La familia de Fleur era propietaria de una gran librería, nos conocimos en ese lugar. Con el tiempo ella se fue convirtiendo en mi mejor amiga.
Ella siempre estuvo a mi lado cuidandome.
Eramos inseparables.
Hermione sonrió con nostalgia al recordar a la rubia.
¿Por qué nunca nos hablaste de ella?
Lentamente la sonrisa de la castaña desaparecio.
Esto preocupó a Harry.
Al pasar del tiempo mis padres tuvieron que volver a Londres.
Me despedí de Fleur y no volví a saber de ella en estos cinco años.
Le dolía recordar la realidad.
¿Y eso es todo?
Pregunto Harry desconcertado.
¿No le escribiste tan siquiera?
Hermione le envió una sonrisa triste a Harry.
Si tan sólo Harry supiera que todavía le escribe todas las noches, si tan sólo supiera que no habría tiempo para contar la gran infinidad de cartas que ella envió en estos cinco años, si sólo supiera las noches que lloró bajo su almohada, las veces que necesitó que esos cálidos brazos la envolvieran nuevamente.
¿Hermione?
Hermione suspiró.
Fleur nunca responde.
O en realidad no creo que reciba mis cartas.
¿No crees?
Harry la miraba confundido
Hermione aparto la mirada con pena.
Tenía pena de admitir que le daba miedo que Fleur en realidad estuviera ignorando sus cartas. Ella quería creer que en realidad algo había sucedido que no le permitiera comunicarse con su vieja amiga.
Antes de que pudiera responder se escuchó como el sauce boxeador movía sus troncos.
¡Es hora!
Vieron como sus yo del pasado salían del sauce ayudando a caminar a un herido Ron.
Recuerdas que Sirius habló conmigo.
Me pidió que viviera con él.
¿Enserio?
Harry volteó a mirar a Hermione.
Te prometo que con su ayuda lograremos saber que pasó con tu amiga.
Harry...
Hermione ciertamente no sabía que decir, no se esperaba esto de Harry.
Sin poder evitarlo Hermione esbozó una pequeña sonrisa.
Gracias...
Unos fuertes gritos interrumpieron la emotiva atmósfera.
Ambos miraron con horror como Remus Lupin sufría su transformación de hombre lobo por segunda vez.
Seguía siendo igual de desagradable.
¡Vamos!
Sin perder tiempo corrieron a través de los arbustos sin perder de vista lo que ocurría a sus yo del pasado.
Corrieron hasta llegar donde estaban Sirius y el hombre lobo en una violenta pelea.
Con horror Hermione vio como el Harry del pasado en un intentó por salvar a un lastimado Sirius lanzaba una roca a la cabeza del hombre lobo.
En que estabas pensando Harry.
Ahora que haremos.
Entonces Hermione lo recordó
El hombre lobo sólo respondía al llamado de los suyos.
Se suponía que en el pasado el profesor no le hizo daño a Harry porque siguió el aullido que se había escuchado a los lejos.
Entonces ella lo entendió todo.
Grandioso.
Sin pensarlo la castaña junto las manos sobre su boca y aulló con fuerza.
¿Que haces?
Harry trató de deterla antes de que volviera a soltar otro aullido.
¡Improvisó!
Te salvó la vida.
Harry comprendió al instante lo que la castaña trataba de hacer.
Con temor vieron como el hombre lobo volteaba la cabeza hacía el sonido de los aullidos, un segundo después ya estaba corriendo en su dirección.
¿Y ahora que?
Pudo escuchar el temor en la voz de Harry al hablar.
No lo sé
No lo pensé.
¡Corramos!
Rápidamente tomo la mano de Harry y se adentraron en la profundidad del bosque.
Podían sentir como los pasos del hombre lobo está cada vez más cerca de ellos.
Corriendo a través de la espesa niebla del bosque, se ocultaron detrás de un grueso árbol.
Sus respiraciones eran aceleradas. podía verse su frio aliento a través del vapor que salía de sus bocas.
Podía escucharse la respiración del hombre lobo alrededor de ellos cada vez más cerca.
Luego todo fue silencio.
¿Crees que ya se fue?
Harry parecía igual o incluso más nervioso que ella.
Sin ser consciente de nada. Hermione sintio como era inesperadamente arrastrada por el suelo.
¡HARRY!
¡HERMIONE!
Hermione vio con horror como el hombre lobo clavaba sus afilados colmillos en su pierna, siendo seguidamente arrastrada por él.
Ni siquiera sintió el momento en que la mordió. Sólo el ser arrastrada.
¡No!
Harry tomo sus muñecas con fuerza para impedir que siguiera siendo arrastrada.
Al parecer esto molestó más al profesor Remus porque sintió como sus dientes la mordian con mayor fuerza, sus colmillos se undieron fuertemente en su piel hasta el punto que casi llegaban hasta el hueso de su pierna.
En sus jeans ya se podía ver la tela destrozada en donde los colmillos estaban impregnados.
¡Ya déjala ir!
Pudo observar como Harry tenía lágrimas de frustración al no poder liberarla de la poderosa mordedura, rápidamente intentó tomar su varita.
Después de lo que pareció una eternidad sintió como el lobo aflojaba su agarré para después ser soltada rápidamente.
Sin ser consciente de nada a su alrededor la castaña logró ver como Buckbeak se lanzaba contra el furioso hombre lobo.
El verse superado por el enorme Hipogrifo, con un último gruñido Remus Lupin se adentró a las profundidades del bosque.
¿Hermione?
Hermione sintio como unos delgados brazos la ayudaban a levantarse.
Talvez era por la adrenalina del momento pero ella no podía mover del todo su cuerpo.
Sentía un dolor insoportable en su pierna izquierda justo arriba de su rodilla.
Ella sabía lo que significaba y sintió unas horribles ganas de vomitar, pero no podían detenerse hasta este punto.
Sirius y Harry necesitaban ayuda contra los dementores.
Sino está mordida no habría valido de nada.
¡Estoy bien Harry!
No hay tiempo debes ir a buscar a Sirius.
Harry miró completamente horrorizado como su pierna tenía una cantidad abundante de sangre.
¡Estas loca Hermione!
Mira tu pierna debemos regresar rápido a Hogwarts y llevarte a la enfermería.
¡No hay tiempo Harry!
Vio como Harry tenía una batalla interna por decidír que hacer.
Sus manos dudaban, su rostro estaba más pálido que de costumbre.
Pero no podían perder más tiempo.
¡Harry escuchame!
Hermione trató de mantenerse en pie por si misma, a duras penas lo logro.
Tomo a Harry por los hombros y lo obligó a mirarla.
Harry si regresamos al castillo ahora no lograremos cumplir la misión que nos dio el director Dumbledore y las consecuencias podrían ser catastróficas.
Pero Hermione.
¡Pero nada Harry!
Una fuerte brisa helada pasó por sus cuerpos, vieron como las hojas esparcidas por el suelo volaban en su dirección.
Al mirar al cielo sus respiraciones se detuvieron.
Un aproximado de cien dementores volaban sobre ellos.
Se dirigían en una dirección en específico.
Sirius.
Harry miraba a la castaña sin saber que hacer.
¡Vete Harry!
Yo estaré bien.
Te estaré siguiendo.
Con duda Harry le lanzó una última mirada antes de desaparecer en la dirección en que se dirigían los dementores.
Una vez sola ella volvió a caer al cielo.
El dolor en su pierna era cada vez más fuerte.
Con sumo cuidado quito la tela rota de sus jeans de la herida, la tela estaba pegada sobre la piel gracias a la sangre. Una vez retirada Hermione sintió ganas de llorar.
No, por favor no.
Esto no puede estar pasando.
Su piel mostraba profundos agujeros sobre la roja e inflamada piel.
El cual sabía le dejaría un recordatorio de por vida.
Sabía lo que significaría a partir de ahora.
Sintió un nudo en la garganta sólo de pensarlo.
Que pensarían los demás de ella?
Que dirían sus amigos, sus padres y su abuela, como se suponía que sería su vida a partir de ahora, que pensaría Fleur.
Al recordarla Hermione sintió las lágrimas correr por sus mejillas.
Sabía que que Fleur no aceptaría esto, siendo bruja o muggle nadie aceptaría esto.
¿Que podría hacer ella? sólo tenía catorce años para sufrir algo como esto.
Una vez que eras mordido por un licantropo estabas sentenciado para toda la vida.
Limpiando sus lágrimas rápidamente trató de ponerse de pie nuevamente. Ya habría tiempo después para las lágrimas, en este momento necesitaba saber si Harry y Sirius estaban bien.
Camino lentamente en dirección donde Harry había corrido. Podía sentir como su visión se volvía borrosa posiblemente por la debilidad o por el veneno que corría sus venas.
Al llegar pudo observar como Harry frente a los cien dementores invocada un poderoso patronus de gran magnitud.
Ella sonrió satisfecha al ver esto,
Sabía que el padre de Harry no podría haber invocado ese patronus, su amigo era mucho más talentoso de lo que creía.
Su misión no había terminado todavía, lo más importante era sacar a Sirius de su celda en la torre antes de que le dieran el beso del dementor.
Estaban volando sobre Buckbeak través del bosque prohibido, desde que alejo a los dementores Harry estaba muy callado. En gran parte del caminó pudo observar como Harry se limpiaba algunas lágrimas.
Ella sabía lo que Harry pensaba.
Que todo esto era debido a su culpa. Si el no hubiera lanzado esa piedra al hombre lobo en el pasado esto no estaría pasando.
Esto sólo la hizo sentirse más mal todavía, Harry no tenía la culpa de esto.
Ella sólo le salvó la vida a su amigo y lo volvería a hacer si fuera necesario.
Pero sabía que a partir de ahora su vida no volvería a ser igual en nada. Tenía miedo de lo que pasaría a partir de ahora.
Harry...
Es mi culpa.
Harry la interrumpió
Harry no es tu culpa.
¡Si es mi culpa!
Si yo no hubiera seguido a Lupin esa noche...
¡Basta Harry!
Esto no es tu culpa, ni mia, ni de Sirius, ni siquiera de del profesor Lupin.
Fue un accidente, Un hombre lobo no es consciente de lo que hace.
Harry se quedó en silencio.
La verdad ella ni siquiera podía creer lo que sucedió hace unos minutos.
El dolor en su pierna había disminuido, en cierto punto dejó de sangrar, en un rápido movimiento con su varita había limpiado la sangre, pero seguían evidentes los profundos agujeros en su piel.
Al llegar a la torre más oscura del castillo pudieron ver como la celda en que se encontraba Sirius Black estaba a la vista.
Sin tiempo que perder a duras penas logró bajarse de Buckbeak y sacó su varita, Harry seguía callado observandola.
¡Bombarda!
Al aterrizar bajo la torre del reolg, miró como Sirius fue el primero en bajarse de Buckbeak, seguidamente de Harry.
Sirius la miró y le ofreció su mano para ayudarla a bajar.
Al liberar a Sirius lo primero que pudo notar es como el Hombre no podía dejar de mirar su pierna.
Era obvio que el sabía lo que había sucedido.
Sirius la ayudó a sentarse en un asiento cercano.
Harry los siguió de cerca.
Les estoy eternamente agradecido chicos, enserio.
Lamento mucho por lo que tuvieron que pasar para llegar aquí.
Mientras decía esto Hermione vio como los ojos del hombre seguían mirando su herida.
Su expresión era de lastima y a la vez culpabilidad.
¡Ayudanos!
Debe haber algo que podamos hacer.
Harry miraba a su padrino con ojos desesperados.
Sirius miro a Harry con una expresión sería.
Lo siento Harry pero hasta este punto no se puede hacer nada.
El veneno ya está en sus venas.
No puede ser así Sirius debe de haber alguna cura o algo.
¡YA NO HARRY!
No hay ninguna cura para esto.
Hermione los interrumpió, estaba arta de que su amigo se siguiera culpando de su mordida.
Sirius los miró a ambos.
Ven Harry necesitó decirte algo.
Dándole a Hermione una mirada de disculpa se llevó a Harry para Hablar en privado.
Harry escuchame, lamentó mucho lo que le sucedió a Hermione, pero este no momento para buscar culpables.
El veneno de licantropia ya corre por sus venas, no hay vuelta atrás, lo único que puedes hacer es ayudarla.
Al decir esto Sirius no pudo evitar recordar sus años en Hogwarts, donde él y los merodeadores acompañaban a un Joven Remus Lupin en sus transformaciones.
Pero Sirius, es mi culpa que a ella la hayan mordido si yo no...
Aquí nadie tiene la culpa Harry.
Pero si quieres puedes ayudarla a adaptarse, no es fácil ser aceptado cuando las personas te temen o desprecian por algo que no es tu culpa.
Te lo digo por experiencia propia.
Sirius miraba con cariño a Harry y acaricio su desordenado cabello.
Talvez no te lo hayan dicho pero te pareces mucho a James.
Excepto por los ojos tienes los de...
Mi madre lo sé.
Sirius lo miró con nostalgia.
Quiero que sepas que siempre estaré para ti y para tu amiga cuando lo necesiten.
No están solos Harry.
De acuerdo.
Harry asintió.
Una vez que Harry y Sirius se alejaron ella pudo respirar tranquila.
La mirada de lastima de ambos la sofocaba, no quería que sintieran lastima por ella.
¿Así sería a partir de ahora?
Ser mirada con lastima como si ya no hubiera nada que se pudiera hacer por ella.
Era cierto ella ya estaba sentenciada.
Dolía aceptarlo.
Se preguntó que pensarían los demás a partir de ahora.
Sabía que su vida ya no volvería a ser igual.
Nisiquiera estaba segura de si se le permitiría seguir estudiando en Hogwarts.
Que pensarían su família y amigos.
Miró con detenimiento la herida en su pierna, la hinchazón había disminuido considerablemente, esto no era buena señal, era evidencia que los cambios de que la licantropia ya la estaban afectando rápidamente, era sabido que los que tenían su sangre contaminada con el veneno de la mordedura tenían la capacidad de sanar rápidamente.
Y esto la hizo recordar que esto era real.
Era cierto que tan sólo hace unas horas había sido mordida por un hombre lobo.
Que su sangre estaba contaminada.
Que su vida ya no sería la misma a partir de ahora.
Que su familia y amigos correrían peligro a partir de ahora, que sufriría cambios físicos horribles cada noche de luna llena, que sería rechazada por su nueva naturaleza. Se sabía que los licantropos eran repudiados por el mundo mágico desde hace años, por eso se mantenían ocultos.
Entonces ella no pudo evitar pensar en Fleur.
Siendo bruja o muggle, tenía miedo de que pensaría su mejor amiga al respecto.
Tenía miedo de que Fleur la rechazara, la repudiara que la mirara con asco y la alejara.
Tenía miedo de que Fleur ya no la quisiera.
Y entonces supo que Fluer ya no podía saber definitivamente nada de ella.
No quería que se desilucionara o la odiara al enterarse de la maldición que la carcomería por el resto de su vida.
Quería que Fleur conservará la imagen tierna de aquella niña que había conocido, no al monstruo en que se convertiría.
Una lágrima resbaló por su mejilla al recordarla.
Aquí no estaba Fleur para consolarla entre sus brazos cuando estuviera asustada.
Y nunca lo estaría, sus esperanzas habían desaparecido completamente.
Con un suspiró limpió sus lágrimas y vio como Sirius y Harry se acercaban, Harry le dirigió una pequeña sonrisa, su amigo parecía un poco más animado.
Eso la motivó un poco.
Harry se acercó y la ayudó a ponerse de pie, ambos siguieron a Sirius hacía Buckbeak.
Al montarse sobre el, miró a Hermione atentamente.
De verdad eres la mejor Hechicera de tu edad, no dejes que esto te impida seguir adelante niña.
Hermione le dirigió una triste sonrisa.
Sintió como Harry se acercaba y tomaba su mano en apoyó.
Tras una última sonrisa de despedida Sirius y Buckbeak se elevaron sobre ellos.
Podía verse las dos siluetas iluminadas por la luz de la luna llena, viéndose como se perdían entre las oscuras nubes.
Sintió el apretón de Harry en su mano y volteó a mirarlo.
Vas a ver que todo va a salir bien Hermione.
Yo y Ron te ayudaremos a salir de está, no dejaremos que nadie te haga daño.
Hermione sintió nuevamente sus lágrimas caer.
Talvez todo no sería tan malo después de todo.
Al menos sabía que podía contar con alguien y era bueno saber que esa persona era Harry.
Pero también le dio darse cuenta de algo.
No quiero que Ron lo sepa Harry.
Harry la miró desconcertado.
No quiero que nadie más se enteré de lo que sucedió está noche.
¿Estas Segura? Pero Ron...
Ron no tiene porque saberlo
Entre menos personas lo sepan mejor Harry.
No quiero que me tengan miedo ni me rechacen por esto.
Pero ellos no te rechazaran Hermione.
Harry por favor.
Las únicas personas que deben saberlo serán Dumbledore y Mcgonagall, ellos sabrán que hacer.
Harry parecía inseguro de aceptar.
Por favor.
De acuerdo, pero recuerda que no estás sola Hermione cuándo quieras contarle la verdad a alguien hay estaré para apoyarte .
Gracias Harry.
Sin pensarlo Hermione lo abrazo con fuerza, Harry correspondió de igual manera.
En medio abrazo escucharon como las campanadas del relog marcaban casi la media noche.
Ya casi es hora Harry,
Debemos regresar a la enfermería.
¿Si puedes correr?
Harry miró inseguro su pierna levemente manchada de sangre.
Eso creó, ven ayúdame.
Al llegar a la puerta de la enfermería un Albus Dumbledore los esperaba con una mirada sería.
Al acercarse a él, ambos notaron como el hombre parecía decepcionado mirando la pierna de la castaña.
Lo logramos Director.
Ya lo creo Harry.
Lamentó que en este caso las consecuencias para lograrlo no hayan sido las mejores.
Harry y Hermione se miraron entre sí.
¿Usted sabía lo que pasaría?
El tono de Harry era realmente furioso.
Hermione miró al director con duda.
El no lo sabía Harry, nadie puede saber el futuro.
Harry pareció relajarse.
Efectivamente señorita Granger, lamentablemente debo de decir que no soy del todo inocente.
Harry Y Hermione se volvieron a mirar desconcertados.
¿Que está insinuando director Dumbledore?
Hermione ahora si estaba sorprendida.
¿Acaso este hombre había permitido que la mordieran a propósito?
Creo que ha escuchado hablar de los universos alternos señorita Granger.
Éste viajé tenía dos posibilidades.
Hermione comprendió de inmediato.
Ella sabía que al tener un giratiempo en su poder podría crear universos alternos dependiendo de sus acciones.
Hasta literalmente un mal pasó podría causar un gran cambio en la historia que estaba destinada a ser, inclusive provocar la muerte de alguien.
Dumbledore los miraba fijamente.
Éste viajé tenía dos maneras de terminar señorita Granger.
En uno si no tenía el cuidado y la suerte suficiente sería mordida por el profesor Remus Lupin.
En otro...
El no me habría mordido y Sirius sería rescatado sin ningúna consecuencia.
Terminó de decir Hermione.
Podía sentir como su pulso se elevaba.
Si tan sólo Buckbeak hubiera llegado unos segundos antes...
Entonces quiere que creamos que no es su culpa.
¡Harry detente, te dije que nadie es culpable de esto!
Hermione le lanzó una mirada severa a Harry.
Señorita Granger escucheme.
Dumbledore se acercó seriamente y la tomó de los hombros.
No se sienta mal por lo que pasó está noche.
Recuerde que no fue en vano.
Gracias a ustedes, dos inocentes se salvaron está noche, piense en eso.
Lo importante es que nadie murió .
Harry parecío comprender la situación.
Profesor por favor ayúdame.
Hermione suspiró con un claro indicio de que empezaría a llorar.
No me quiero ir de Hogwarts, no quiero que me expulsen por esto.
Yo amo la magia yo...
Descuide señorita Granger usted el día de hoy fue una heroína, quiero que sepa que tendrá el apoyo total que necesite a partir de ahora.
Seguirá estudiando aquí, le cuidaremos y la ayudaremos a adaptarse.
Recuerde esto señorita Granger usted no está sola.
Esa misma noche Hermione estaba en la sala comun.
Después de que el Director le pidiera a Poppy Pomfrey que vendara su pierna con la total discreción.
Dumbledore le dijo que deberían de confiar en la mujer ya que sería la que la ayudaría en cualquier caso que lo necesitará debido a su nueva condición.
Bajo la intensa y asustada mirada de Ron, hizo todo lo posible para evitar su interrogación. Harry la ayudó en eso.
Ron solo pensó que se había tropezado.
Nunca vio realmente la seriedad de sus heridas.
Dumbledore le comento que hablaría con su familia personalmente, le dolía saber como reaccionarían sus padres y su abuela al enterarse.
Sólo esperaba que con el tiempo pudieran aceptarlo.
Miró la pila de cartas en la mesita frente a sus ojos.
Siendo iluminadas por la ardientes chimenea.
Eran las cartas que le enviaría está semana a su abuela Charlotte para que las enviará a Francia.
Cartas que ya no tendrían ningún significado.
Ya no quería pensar en ella.
En como reaccionaría al saber la verdad.
Tenía miedo de perder a Fleur Delacour pero también tenía miedo de hacerle daño.
Tendría que olvidarla para siempre.
Con lágrimas en los ojos lanzó una por una las cartas al fuego ardiente de la chimenea.
Supongo que este es un adios definitivo Fleur Delacour.
Gracias por haber sido mi amiga.
Bueno, espero que les haya gustado el capítulo. Muchas gracias por los comentarios.
Talvez no sea una idea tan original que nuestra querida Hermione Granger sea mordida por un hombre lobo, pero necesitaba hacerlo para la trama de la historia.
Pero a pesar de eso Hermione seguirá siendo la misma come libros de siempre, descuiden.
Si gustan me pueden comentar que opinan de que Hermione haya sido mordida. Les estaré leyendo. ;)
